domingo, 31 de marzo de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA E INDEPENDIENTE: 76


Arqueros
Belloc, José: 1909/10 - 1911/12
Rigante, Roberto: 1981 - 1977/78
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/1994 - 1973/75+1976/80
Navarro Montoya, Carlos Fernando: 1988/96 - 2004/05
Ustari, Oscar Alfredo: 2012/13 - 2005/07

Marcadores laterales derechos
Bargas, Eduardo Oscar: 1982 - 1978
Martínez, Jorge Daniel: 2001/02 - 1995/98+2000/01+2004/05

Back derecho - primeros marcadores centrales
Cardoso, Luis Raúl: 1956/59 - 1950/53
Bertolotti, Andrés Arturo: 1973 - 1970/72
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1976/81 - 1971/75
Cáceres, Fernando Gabriel: 1996 - 2005/06

Backs izquierdos – segundo marcador central
Ochoa, Balbino: 1915 - 1908/12
Capelletti, Victorio: 1916/21 - 1914/15
Lanata, Agustín José: 1918 - 1912
Silveira, Alcides Vicente: 1963/68 - 1960/62

Marcadores laterales izquierdos
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1957/58
Bertolé, Ricardo Heriberto: 1973/75 - 1975/77
Pérez, Osvaldo Alejandro: 1983 - 1977/80
Domenech, Adrián Néstor: 1987/89 - 1981
Morel Rodríguez, Claudio Marcelo: 2004/10 - 2012/13

Half derecho
Evaristo, Juan: 1931/32 - 1933

Volantes centrales
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1981
Marangoni, Claudio Oscar: 1988/90 - 1982/88
Mancuso, Alejandro Víctor: 1993/94 - 1997/98
Carrizo, Fabián Gustavo: 1983/90+1994/96 - 1996/99
Cascini, Alfredo Raúl: 2002/05 - 1993/95+1996/2000
Vargas, Fabián Andrés 2003/06 y 2007/09 2012/13


Half izquierdo
Vilanoba, Enrique: 1944/48 - 1949/50

Volantes mixtos derechos
Adorno, Ramón Toribio: 1973 - 1969/73+1978
Acuña, Roberto Miguel: 1994/95 - 1995/97
Cagna, Diego: 1996/99+2003/05 - 1992/96
Toresani, Julio César: 1996/97 - 1998/99
Vigna, Hernán: 1998 - 2003
Ortemán, Sergio Daniel: 2007 - 2006

Volantes mixtos izquierdos
Savoy, Raúl Armando: 1969/71 - 1963/68
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68+1970 - 1977/80

Enganches
Reinoso, Gerardo Manuel: 1991 - 1983/87+1992
Insúa, Federico: 2005/06+2009/10 - 2002/03+2004/05
Gracián, Leandro: 2007/09+2011 - 2010/11

Medias puntas
Salinas, Carlos Horacio: 1978/80 - 1981/82
Rudman, Silvio Gabriel: 1994 - 1991
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1995

Punteros derechos
Politano, Silvio: 1910 - 1910
Canaveri, Zoilo: 1919/20 - 1912/13+1918+1922/28
Paz, Néstor Andrés: 1948/49 - 1941/43
Navarro, Juan Carlos: 1953/55 - 1950/51
López, Oscar: 1966 - 1957/59
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1986
Giménez, Christian: 1998/2002 - 2003/04
Cángele, Franco Darío: 2003/04 - 2005

Insiders derechos
González, Martín: 1913 - 1913
Bozzo, Pablo: 1918/23 - 1924
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1945/46
Gil, Rubén Joaquín: 1953+1956 - 1952
Abeledo, Ramón Gregorio: 1964 - 1956/62

Centrodelanteros
Leal, Arnulfo Horacio: 1913 - 1909
Colla, Enrique: 1915/17 - 1911/13
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1951/52
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1979/80
Outes, Norberto Daniel: 1980/81 - 1975/80
Morete, Carlos Manuel: 1981 - 1982/83
Amato, Gabriel Omar 1991/92 1992/93

Mohamed, Antonio Ricardo: 1991/92 - 1992/93
Gareca, Ricardo Alberto: 1978/80+1981/84 - 1993/94
Rambert, Sebastián Pascual: 1996/97 - 1991/95+2000/01
Barijho, Antonio Daniel: 1998/2001+2003/04 - 2006
Marioni, Bruno: 2007 - 1999/2000+2001+2003

Insiders izquierdos
Di Leo, Américo: 1938/40 - 1942/43
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1949
Grillo, Ernesto José: 1960/66 - 1949/57

Punteros izquierdos
Rovito, Carmelo: 1926 - 1923/25+1926/27
Evaristo, Mario: 1926/31 - 1932/33
Orsi, Raimundo Bibiani: 1936 - 1922/28+1935
Panasci, Victorio Antonio: 1952 - 1949/50
Tarabini, Roberto Aníbal: 1971 - 1966/70
Barberón, Alejandro Esteban: 1988/90 - 1981+1984/88

DIRECTORES TÉCNICOS: 10
Pedernera, Adolfo Alfredo: 1966/67 - 1957/58+1969
Baldonedo, Emilio: 1951/52 - 1968
Cap, Vladislao Wenceslao: 1982 - 1971
López, Miguel Ángel: 1983/84 - 1981/82+1995
Pastoriza, José Omar: 1988/89 - 1976/79+1983/84+1985/87+1990/91+2003/04
Menotti, César Luis: 1987+1993/94 - 1996/97+1998/99+2005
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 1994/95
Borghi, Claudio Daniel: 2010 - 2008
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1996 - 2010*
Falcioni, Julio César: 2011 - 2005/06
   *: En dupla con Pavoni, Ricardo Elvio



jueves, 21 de marzo de 2013

SIN EQUIVALENCIAS

Para no confundirnos, debe empezarse por fijar algunos conceptos fundamentales: fue menos que un entrenamiento exigente. No es aceptable que nos haya demandado setenta minutos de juego llegar al segundo gol, el que terminó el partido. Porque si bien Excursionistas ni se nos acercó al área y casi si jugábamos sin arquero daba lo mismo, hay que proponerse definir y definir, para quedar a cubierto de alguna de esas sorpresas que te da la vida.


Por otra parte, en la primera hora de juego las situaciones netas de gol no eran tantas en proporción con la posesión de pelota, que fue un absoluto monopolio por parte de Boca. En cuanto a llegadas, la diferencia, al igual que la acumulación de goles hasta sumar cuatro, recién se marcó cuando ellos ya estaban desgastados no sólo por las lógicas diferencias físicas sino además por el sobrepeso de jugar con uno menos desde los 35 minutos del primer tiempo.

Estos honrados muchachos van penúltimos en la C y vaya a saberse cómo hicieron para aguantar el cero contra Gimnasia y después pasar con los penales. Boca movió bien la pelota, algo que nos venía haciendo falta y ciertamente una idea sobre la que hay que insistir pero por momentos fue demasiada la parsimonia, como con freno de mano puesto.

Ledesma o Cellay por derecha, Sánchez Miño por izquierda, descargaban sus centros sin haber desbordado, algo que por lo general favorece a los defensores que esperan. En ese sentido, era Palacios el más decidido a buscar el fondo, el mejor lugar desde el cual poner la pelota en el medio del área, a favor de los atacantes.

Tuvo que ser Nahuelito Zárate el que produjera algo distinto (y ya iban 21 minutos) cuando pasó, llegó a la raya, miró y le puso el pase hacia atrás a Viatri. Porque no fue un centro, fue un pase. Buena definición del Narigón, abriendo el pie derecho para alejarla y que entrara lejos del arquero. Cierto es que le dieron tiempo y espacio pero rupturas como la de Zárate pueden desequilibrar a defensas mejor paradas que la de Excursionistas.

Era como para bajar la persiana después de que, a los 35, ellos se quedaron con diez. El patadón de ese tal Carpintero a Zárate no sólo era para roja directa sino tal vez para prisión preventiva. No son tímidos para pegar, los del viejo Excursio porque Sotelo de entrada le había metido un planchazo muy peligroso a Pablito Ledesma (el cual no le valió ni amonestación) y no conforme con ello, muy poco después le pegó de nuevo (esta vez sí le pusieron la amarilla, por lo menos).

Con ellos perdidosos y disminuidos, se acabó cualquier expectativa que pudiera quedar pero tardamos demasiado en darles el tiro de gracia. Perdonamos mucho. Y al fin y al cabo, el segundo gol tuvo que llegar con un penal. Falta clara contra Nico Blandi, por supuesto, pero parecía como si de otra manera no fuera a llegar nunca.

Bien pateado el penal por Pablito Ledesma, con clase, esperando a ver qué hacía el arquero antes de ponérsela a la derecha.

El redondeo de la goleada en los últimos veinte minutos es un adorno porque a ellos, al cansancio, se les agregó la desazón de saber que ahora sí, ya no les quedaba nada por esperar. Incluso pudieron haber sido uno o dos más.

El tercero fue otra linda llegada al fondo de Palacios por derecha e impecable también la media vuelta de Blandi, claro que en el medio tuvo que asociárseles la pifia guaranga de uno de ellos.

El último fue una joyita. El pase de Viatri para Blandi a la izquierda estaba cantado, Nico estaba solito, ninguno de ellos andaba ni cerca de ahí. Y la definición, una belleza. Quién sabe si Nico quiso hacer eso, quién sabe si no quiso picarla directamente ante la salida del arquero, le quedó corta y quedó como un sombrero que lo dejó con el arco vacío pero de todos modos, la imagen final fue como una pinturita.

Con las salvedades del caso, vale anotar las buenas noticias. Zárate va consolidándose como una buena alternativa para ese lugar, claramente superior a Escalante. Palacios día a día gana confianza y seguridad, se la juega siempre, no siempre gana pero va al frente y pasa muchas veces. Viatri volvió al gol después de mucho tiempo, se movió bien, tuvo mucha participación. Blandi fue en todo momento farol encendido en el área y facturó dos veces, algo que le hace muy bien a cualquier delantero. Ledesma no jugó un gran partido pero esta vez tuvo presencia, se lo vio, jugó.

Una hermosura el marco, con esas tribunas repletas. Un espectáculo que ya no es de todos los días cuando nos toca jugar de visitantes, nos dan tres mil entradas y a veces ni las vendemos todas. La comprobación de que Boca sigue siendo Boca, no porque nos hiciera falta comprobarlo pero siempre es grata la ratificación. Un dato para que tomen nota los que, en lugar de atraer la gente a la cancha, parecieran a veces querer echarla.

miércoles, 20 de marzo de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y EXCURSIONISTAS: 7


Marcador lateral derecho
Lúquez, Luis Rogelio: 1982/83 - 1994/95

Back derecho – Primer marcador central
Anglese, Juan Bautista: 1917/24 - 1925
Bertolotti, Andrés Arturo: 1973 - 1962

Half izquierdo
Corvetto, Cayetano: 1924 - 1925

Enganche
López, Carlos Ángel: 1984 - 1970/71

Puntero derecho
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1990/91

Insider derecho
Quaglia, Francisco Santiago: 1951/52 - 1965

DIRECTOR TÉCNICO: 1
Calocero, Carlos: 1941 - 1959+1962

lunes, 18 de marzo de 2013

UNA MANCHA MÁS AL TIGRE

Está claro que va a ser muy difícil, por no decir imposible que Boca juegue a algo sin Román en cancha. Simplemente porque nadie sabe qué hacer. Tiene su gracia la conspiración de hijos de puta que se permiten cuestionar a Román, sólo a él. ¿Y los otros? Sin Román no hay quien tenga la fórmula para producir asociaciones, abrir espacios, sorprender, desequilibrar, llegar limpio y claro alguna vez. Entonces pasa como ha pasado en tantas ocasiones y volvió a pasar con Argentinos: aburridos partidos en que llevamos la bola hasta las inmediaciones del área rival, la perdemos, la recuperamos y la llevamos de nuevo.


“¡Los metimos en un arco!”, dijo Chiqui Pérez (sic). Pero no, amigo, se metieron solos. Hicieron lo que podían hacer y les salió bien porque delante tenían a un equipo inoperante hasta la exasperación como Boca. Argentinos venía de perder, perder, perder y perder y a nosotros nos empató en La Bombonera. Ya había ocurrido y peor con Unión. Resucitamos a cualquier muerto.

De puro limitados que son, ese tal Vázquez le cometió un penal a Ribair en una pelota que Ribair no iba a poder alcanzar jamás, que se iba afuera sola. Esta vez el Tanque Silva le erró al travesaño y le acertó al arco. Bien. Once minutos y ya ganábamos 1 a 0 contra un equipo en terapia intensiva. Mesa servida para que nos tranquilizáramos, le diéramos la bocha a los compañeros sin apuros, que se desgastaran ellos y en alguna, definir. Pero no, nos empataron.

Habían pasado 35 minutos, es decir, exactamente 24 desde el gol de Boca y Argentinos ni mu, con el 0-1 se les había agotado el libreto y sabían, ellos mejor que nadie, que estaban para perder. Pero de pronto, empezamos a regalarles oportunidades. Primero, esa bola que Pablito Ledesma jugó incomprensiblemente hacia el medio del área nuestra y que terminó con un fierrazo de Hernández en el travesaño. Poco después, Matías Martínez cabeceó solo en un corner y atajó Orion. Alerta. Alerta del que no tomamos registro, porque el siguiente corner fue gol de Matías Martínez.

La aparición de Anangonó en el primer palo descolocó a Orion, sí, pero también es verdad que la pelota le pasó por delante de las narices. Faltó reacción. La bola cruzó toda el área chica antes de que llegara Martínez para empujarla. Agustín había andado bien en Uruguay pero ahora volvimos a fojas cero. Ni el mejor de los equipos puede tener pretensión alguna si su arquero no agarra alguna difícil.

El segundo tiempo fue como para ponerse a llorar de impotencia. Nada. Transcurrían los minutos y todos sentíamos que no se iba a poder. Sí, hubo un penalcito al pibe Palacios pero no podemos depender de que el pito vea o no un penal. Por otra parte, se reitera lo ya expresado en este mismo foro después de Rafaela: ¡Qué nos van a dar dos penales en un partido, Crespi!... A los 48 minutos tuvimos ese corner que cabeceó el Chiqui Pérez y que agarró el arquero. Chau, a otra cosa.

Uno le sigue teniendo toda la veneración a Bianchi pero cuesta entender el primer cambio. Adentro Palacios, sí pero… ¿Afuera Colazo? Los pocos, muy pocos y ciertamente insuficientes intentos de elaboración de juego con pelota por el piso, cambio de ritmo y último pase vertical habían tenido lugar por la izquierda, con algunos encuentros que invariablemente tuvieron por protagonista a Colazo, con Zárate, con el Burrito Martínez, con Erviti.

Por el otro costado, Pablito Ledesma volvió a jugar tan mal como ha venido haciéndolo de modo inalterable a lo largo del año y en cuanto a Sosa, le pasó lo peor que le puede pasar a un jugador: en sus últimas intervenciones hubo gente que ya ni siquiera lo puteaba sino que se cagaba de risa de él. Así pasó con una en que se fue solo con la pelota afuera de la cancha pero no fue la única.

Rescatable Ribair, que se para bien, mete y procura no complicarse con la pelota. El Burrito, algunas veces que apareció por la izquierda, insinuó que podía producir algo pero definitivamente no está para armar. Cuando es él quien tiene que conducir la jugada, por lo general termina eligiendo mal, va hacia donde hay más rivales, choca, se enreda. El Tanque Silva sigue jugando a Titanes en el Ring, hubo una en la que llegó antes que el arquero, logró sacarlo de posición y que el arco quedara vacío pero después descargó para cualquier lado y la acción se diluyó.

También se hace difícil entender que el Gordo Sánchez Miño, después de lo visto en Rafaela, no haya estado de entrada. Habrá sido porque viene de una inactividad muy larga y se lo quiere llevar despacio, en fin. Tampoco se comprende, pese a la explicación que dio Bianchi en la conferencia, que Blandi haya tenido tan pocos minutos. ¿Cuánto más lo vamos a esperar al Tanque? Verdad es que si Bianchi cuelga al Tanque, los putitos periodistas van a desatar un circo infernal pero bueno, somos Boca y tenemos que absorber situaciones de ese tipo.

Cuatro partidos al hilo en La Bombonera sin que ganáramos ninguno. Esta vez, al menos, empatamos porque en las anteriores habíamos perdido con Toluca, Unión y Nacional. Dentro de dieciséis días tenemos un partido, con Barcelona, que no podemos darnos el lujo de dejar pasar. Lo dijo Bianchi, pareciera que nos cuesta más de locales. Algo cada vez más común a muchos equipos del mundo porque jugar de contra, jugar al error del rival es lo más fácil y tentador. Al final, nos vamos a creer que tiene razón Angelici. ¿Será que tenemos que hacer una cancha nueva?



domingo, 17 de marzo de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ARGENTINOS JUNIORS: 79


Arqueros
Fossatti, Domingo: 1931/32 - 1930+1933
Pardiés, Luis Pastor: 1933/35 - 1931/32
Pape, Rómulo: 1937 - 1941
Spilinga, Antonino Rodolfo: 1963 - 1958/59+1970/73
Candia, Oscar Andrés: 1971+1973 - 1979
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1981
Rigante, Roberto: 1981 - 1978/80
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1984/87
Silva, Carlos Ernesto: 1994 - 1992

Marcadores laterales derechos
Vernieres, Enrique Pedro: 1934/37 - 1932/33+1940/41
Raspo, Luis Salvador: 1966/67+1969/70 - 1972
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1988/90+1991
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2003/04

Primeros marcadores centrales
Cáceres, Fernando Gabriel: 1996 - 1986/91+2006/07
Schiavi, Rolando Carlos: 2001/05+2011/12 - 1995/2001
Medero, Luis Adrián: 1992/96 - 2004/05
Gamboa, Fernando Andrés: 1994/96 - 2004/05
Caruzzo, Matías Nicolás: 2010/13 - 2006/10

Back izquierdo – Segundos marcadores centrales
Mutis, Ramón Alfredo: 1923/32 - 1936/37+1938
Franceschini, Ricardo José: 1975/79 - 1980/81
Bordón, Miguel Ángel: 1978/80 - 1981
Lorenzo, Néstor Gabriel: 1996 - 1985/89
Dollberg, Christian Juan: 1996/99 - 1992/94
Traverso, Cristian Alberto: 1997/2002+2004/05 - 1991/94
Matellán, Aníbal Samuel: 1996/2001+2004/05 - 2012/13

Marcadores laterales izquierdos
Melogno, Aurelio Julián: 1947 - 1943
Ditro, Roque Mario: 1965/66 - 1957/61
Domenech, Adrián Néstor: 1987/89 - 1978/80+1982/87
Mac Allister, Carlos Javier: 1992/96 - 1986/92
Gatti, Lucas Cassius: 1998 - 1995/96

Half derecho
Evaristo, Juan: 1931/32 - 1936

Centre halves – volantes centrales
Spitale, Cataldo: 1931 - 1932+1942
Fleitas Solich, Manuel Agustín: 1927/31 - 1936
Narvaja, Santiago: 1932 - 1936/37
Pla, José Antonio: 1966 - 1968/71
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1970/73 - 1974
García, Daniel Norberto: 1975/77 - 1977/82
Olarticoechea, Julio Jorge: 1985/86 - 1987/88
Cabrera, Claudio Martín: 1991 - 1990/91

Volantes mixtos derechos
Rotondi, Eduardo Oscar: 1980 - 1981/83
López, Juan José: 1983 - 1984/86
Acuña, Roberto Miguel: 1994/95 - 1993/94
Cagna, Diego: 1996/99+2003/05 - 1988/92
Arce, Matías Sebastián: 2000/01 - 2003/05

Volante mixto izquierdo
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68+1970 - 1969

Enganches
Zanabria, Mario Nicasio: 1976/80+1982 - 1981
López, Carlos Ángel: 1984 - 1973
Rentera, Ricardo Nicolás: 1991/92 - 1989/91
La Paglia, César Osvaldo: 1997/2001+2003 - 1996
Insúa, Federico: 2005/07+2009/10 - 1997/2001

Medias puntas
Salinas, Carlos Horacio: 1978/80 - 1981
Maradona, Diego Armando: 1981+1995/97 - 1976/80
Rudman, Silvio Gabriel: 1994 - 1987/90
Cedrés, Néstor Gabriel: 1996/97 - 1993

Punteros derechos
Sas (Shon, Ferenc): 1939/40 - 1943/45
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1959
Luna, José Luis: 1966/67 - 1960
Coch, Jorge Antonio: 1969/71+1980 - 1965/68
Favret, Rubén Omar: 1975/77 - 1977/80
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1983
Graciani, Alfredo Oscar: 1985/91+1993/94 - 1996/97
Tilger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2002
Martínez, Juan Manuel: 2013 - 2005/06

Centrodelanteros
Tarasconi, Domingo Alberto: 1922/32 - 1936
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1975
Paternó, Mario César: 1977 - 1977/78
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1975/77
Randazzo, Carlos Damián: 1978/80+1983/84 - 1981
Morete, Carlos Manuel: 1981 - 1984/86
Perazzo, Walter Osvaldo: 1988/90 - 1990
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 1996/97
Scotto, Darío Oscar: 1995/96 - 1999/2000
Carrario, Silvio René: 1996 - 2005
Blandi, Nicolás: 2011/13 - 2010/11

Insiders izquierdos
Colángelo, Amadeo: 1955/57 - 1950/51+1954
Callá, Pedro Eugenio: 1962+1964/65 - 1957/59

Punteros izquierdos
Delgado, Benjamín: 1926/27 - 1928
Pérez Berot, Félix Rodolfo: 1945 - 1949
Catalano, Salvador Héctor: 1964 - 1968

DIRECTORES TÉCNICOS: 7
Varacka, José: 1972 - 1975+1981
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1981
López, Miguel Ángel: 1983/84 - 1979/81
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1983/84+1986/87+1995/96
Pastoriza, José Omar: 1988/89 - 1995
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1996 - 1995
Borghi, Claudio Daniel: 2010 - 2009/10

viernes, 15 de marzo de 2013

BIEN JUGADO

Se ganó, que era imprescindible e impostergable. Se superó una circunstancia difícil, como la de quedarse con diez a los veinte minutos (y con la obligación de ganar). Se dejó imagen de equipo seguro, que sabe lo que quiere. Se jugó como para que empezemos a creer de nuevo.


Salvo la pelotudez del Chiqui Pérez, el resto de los jugadores de Boca se acomodó al partido. En mayor o menor medida, cada uno les respondió a sus compañeros, se comprometió, contribuyó a que el equipo fuera equipo.

Boca empezó jugando bien, dando evidencia de que tenía idea clara de lo que se proponía. Pelota bien arriba, lejos del área propia. Circulación paciente, a la espera de que las oportunidades llegaran, sin pretender forzarlas. Román, abanderado, pidiéndola y dándole destino cierto, conduciendo, contagiando. Esta vez le pusieron a Adrián Romero mucho más encima que en La Bombonera pero la marca pegajosa no logró que Román perdiera la importancia que tiene que tener.

A Nacional le costó muchos minutos encontrar la manera de pasar tres cuartos de cancha. Cierto es que, cuando lo consiguió, empezaron a advertirse ciertas flaquezas en el fondo. El Chiqui primero se ganó una amarilla y a continuación, penal y roja. ¿Qué hiciste, Pérez? Una torpeza que no puede aceptarse. El zaguero dejó al equipo condicionado, expuesto y por cierto que sin ninguna necesidad. El penal lo comete de bruto, antebrazo a la espalda del rival y se ve que ni siquiera se le cruzó por la cabeza que era penal y que además tenía que irse.

Menos mal que Alonso la tiró a las nubes montevideanas. Levantar un 0-1 con uno menos se hubiese tornado empresa sumamente dificultosa. Con la prolongación del 0-0, a Boca no le costó demasiado volver a ordenarse. La mano de Bianchi, presente: no metió el cambio apresurado sino que miró, pensó y decidió. Ribair al fondo, Erviti de cinco, el Burrito Martínez por la izquierda. Aciertos notables. La verdad es que da como para pensar si Ribair no será la mejor solución definitiva que tenemos para jugar de dos porque jugó un partido impecable, tranquilo, firme. El problema es que no sólo es el mejor dos que tenemos sino también el mejor cinco y en dos lugares al mismo tiempo no lo podemos poner. Lo de Walter como cinco no es una idea nueva, es una alternativa interesante. Le pone esfuerzo, como siempre y además, como es un tipo que sabe con la pelota, le da al equipo prolijidad, fluidez en la salida.

Ellos fue como si nunca se hubiesen dado cuenta de que tenían uno más. No le encontraron la vuelta. Román, siempre fundamental. Una de las más admirables destrezas con que cuenta Román es esa facilidad para apretar la bola contra el piso, poner la cola y llevarse el partido a su casa. Porque además lo trabajó muy bien, de boquilla y con palmaditas, al árbitro Oliveira (ese negrito nos hizo jugar con pantalones y medias blancas, pedazo de boludo).

Lástima ese tiro libre que le sacó Bava a Román. Una genialidad parecida a la del año pasado en Chile. La barrera saltó y él, por ajoba. Brillante resolución. Pero Bava se avivó y se la sacó. La que no iba a poder sacar fue la del penal. Penalazo de Scotti a Guille Burdisso y Román, estupendo. Uno lo miraba en el primer plano de la tele, antes de patear y lo veía reconcentrado, inconmovible. Linda nota el regreso al gol de Román. Y en un partido clave. Y en un momento clave, porque ya se terminaba el primer tiempo. Cálido festejo de todos los compañeros y enseguida, al vestuario.

En el segundo tiempo, mientras le duró el aire a Román, Boca siguió siendo amo y señor del Centenario. Nacional no hallaba el partido. En la medida en que Román fue sintiendo el esfuerzo y acusó algún dolorcito, empezó a dividirse la bola. Otro acierto de Bianchi fue mandarlo, de última, a jugar de punta para tirar más atrás al Narigón Viatri. No lució, el Narigón porque había quedado muy solo arriba pero cumplió y eso, tratándose de él, tiene doble significación. Se metió en el partido, no lo miró desde adentro. Cuando tuvo que tirarse atrás se movió, la pidió siempre.

Cuando las fuerzas fueron escaseando, porque no es fácil jugar tanto tiempo con uno menos, Nacional, en la última media hora, consiguió llevar el partido hasta cerca del área nuestra. Sin muchas ideas pero nos crearon problemas con la entrada de Vicente Sánchez, que jugando por la izquierda empezó a complicarlo al Apu Sosa. Por lo menos tres veces el Apu se tragó la misma: amago hacia fuera y enganche para adentro.

En ese último tramo fue fundamental Orion, cuya recuperación necesitábamos. Decíamos la semana pasada que no podía ser que cada llegada del contrario fuera un gol. Esta vez no fue así. Agustín inspiró confianza y tapó tres bochas capitales, en especial esa de Vicente Sánchez desde muy cerca. Siempre atento y sin titubeos, Agustín.

En tren de destacar individualidades, otro que no puede ser pasado por alto es Pichi Erbes. Había jugado muy bien el primer partido y ahora, otra vez. Mucha vitalidad para el ida y vuelta, agresividad para recuperar y para atacar pero además, muy seguro con la pelota y con vocación para ir hasta el área de enfrente. Antes de esta etapa, las veces que le había tocado jugar por la derecha no había convencido pero parece que es otro hallazgo de Bianchi: Pichi, por la derecha, nos ha aportado soluciones en los dos partidos con Nacional.

Después de tantas pálidas de los últimos tiempos, da placer poder decir que Boca fue un bloque, que no se borró nadie. Al Chiqui Pérez lo dejamos fuera, por gil. Ya se apuntaron los problemas que tuvo el Apu con Sánchez pero en fin, el Apu es por ahora lo mejor que tenemos a mano para jugar de cuatro. Después, no falló nadie. Guille Burdisso mejoró, Clemente cumplió, del Burro esperamos más (le tocó ir a un lugar que no es el suyo) pero siempre hacer ver que está latente la posibilidad de que invente algo.

En los cambios del último segmento de partido les tocó entrar a tres que no vienen nada bien, que perdieron confianza propia y ajena, tales los casos de Somoza, Ledesma y Caruzzo. Pero les tocó y allí estuvieron. Somoza metió un bombazo que pasó cerca de los palos. Caruzzo se tuvo que parar de cinco y lo hizo. Todas buenas noticias.

En una instancia definitoria, en un escenario mítico como lo es el Centenario y sin margen de error, surgió la estirpe bostera. El Boca de siempre, el que aparece en las más difíciles, el de la identidad única e intransferible. Noche especial en la bella Montevideo porque además Román se convirtió en el máximo goleador de Boca en la historia de la Copa y Clemente, en el argentino con más presencias en la Libertadores. Que no haya sido una sola noche. Claro que hay que mejorar, claro que no dio como para echar a sonar las campanas pero será más fácil crecer, consolidarse a partir de la convicción con que se jugó esta vez. Uruguay vio a un Boca auténtico.

lunes, 11 de marzo de 2013

MÁS DE LO MISMO

La cruel verdad es que ya va dando como para que nos pongamos contentos de haberle empatado sobre el final a Rafaela. Cierto es también que se trata de uno de los peores equipos de la liga, candidato natural al descenso pero no olvidemos que el peor de todos, Unión, nos había cacheteado una semana antes en La Bombonera.


Con titulares o con suplentes, por Copa o por AFA, la canción es siempre la misma: no jugamos. Las dos veces que estuvo Román se marcó una diferencia en cuanto al correr de la pelota, se dejaron ver algunas ideas pero perdimos igual porque en su derredor no hubo nada.

Con Rafaela no agarramos la pelota en todo el primer tiempo. Se puede regalar la cancha, achicar para atrás y jugar el contraataque, es una forma pero no es el caso de Boca: los volantes nuestros querían (se vio que querían) presionar arriba, recuperarla lejos de Ustari y jugar allá pero no la agarraban.

La clara intención de Bianchi fue, en cancha chica, romper por los costados y desde allí abastecer a los dos nueves. Por eso juntó a Acosta-Albín y a Pol-Zárate. Pero a Acosta sigue costándole horrores ganar en el uno contra uno, Pol por la izquierda tiene problemas de perfil, Zárate no pasó nunca y aunque Albín fue lo más rescatable en ese sentido, la realidad es que no produjo nada importante. Por otra parte, la zona que marca el Uru sigue siendo una invitación para que nos vayan por allí, como rápidamente lo descubrió Eluchans y encima Emiliano no tiene un 8 que lo ayude porque a Ledesma no se lo ve por ningún lado.

Suerte que ellos son un cuadrito que hace lo que puede y no puede mucho. Pero tuvieron la pelota, al menos, aunque en los últimos metros de cancha nunca se les haya ocurrido qué hacer con ella. En concreto, mientras estuvimos 0-0, lo único digno de mención fue ese tiro de Nico Blandi desde fuera que Sara mandó al corner contra un palo.

Como los tipos no encontraban la manera de llegar, les facilitamos la tarea con un penal, el que le hizo Caruzzo a López. Viene en un “crescendo” incontenible, Matías. Penal contra Quilmes, penal contra Toluca pero esta vez se superó: hizo dos en una, jugada peligrosa con la derecha y penal con la zurda en la misma acción, pocas veces visto.

Después estuvo esa que mandó muy bien Nico por arriba de Sara y que Sacks sacó en la raya apareciendo de no se sabe dónde. En esa podría decirse que no ligamos pero es un detalle, una jugada, nada más. Porque si vamos al caso, también estuvo esa que agarró Ustari, contra palo derecho, en que al que pateó le dimos todo el tiempo del mundo en plena área. En fin, ya estábamos resignados a irnos al vestuario 0-1 pensando que hasta podría haber sido peor cuando Pezzotta nos obsequió un penal, cobró mancha pero nosotros de ninguna manera aceptamos regalos de ese tipo, por eso el Tanque reventó la bola contra el travesaño.

En el segundo tiempo, con el ansiado retorno del Gordo Sánchez Miño, la agarramos nosotros, por lo menos. La monopolizamos hasta que Burruchaga lo metió a Grazzini (un tipo que sabe tenerla, algo que a nosotros nos escasea) y la dividió de nuevo. Ahora bien, en todo el tiempo que la tuvimos, de claridad hubo muy poco. El Gordo intentó algunas asociaciones, la pasó bien y la fue a buscar de nuevo, abrió la cancha y alguna vez rompió el molde yendo para adentro, probó desde afuera. En las circunstancias planteadas, lo suyo fue como un vaso de agua fresca en medio del Sahara.

Cuando entró el tucumanito Palacios para jugar de wing izquierdo tuvimos mayor agresividad, más peso en el fondo de la cancha. Y por allí llegó el empate. La puso bien Leíto Paredes (reemplazó a un Pablito Ledesma lesionado pero del que ya nos ocupamos), Palacios se fue por la raya y la puso como con la mano para el perfecto cabezazo de Nico. Lindo gol. Ojo, no obviemos que Palacios lo pasó como a un poste a Serrano, que estaba desgarrado pero lindo gol.

Al final pudimos haber ganado si Pezzotta nos daba ese penal que, éste sí, fue. Mano zurda bien intencional, tipo cortito de Karadagian pero bueno, qué nos van a dar dos penales en el mismo partido. También pudimos haber perdido, casi nos embocan con esa que salvaron entre Ustari y Magallán. Hubiera sido mucho premio para Rafaela, en el balance estuvimos más cerca nosotros pero por supuesto que eso significa bien poco. Seguimos a la deriva y con jugadores como Caruzzo, Ledesma y Somoza que parece como si tuvieran ganas de irse de la cancha en medio del partido. Otros que no resuelven nada, como Acosta y en menor medida Pol. Del Tanque siempre tenemos que valorar lo mismo, la pelea (pero no la gana).

El del jueves es un partido bisagra. Para este gil que escribe es menos difícil de lo que pudiera parecer. Nacional es un equipo sin ninguna cualidad que lo distinga, nos va a dar espacios, nos va a dar oportunidades. El asunto somos nosotros. ¿Cuándo empieza la temporada?



sábado, 9 de marzo de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ATLÉTICO DE RAFAELA: 10


Arquero
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2001/04

Marcador lateral derecho
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1993/94

Primeros marcadores centrales
Acevedo, Rubén Carlos: 1981/82 - 1989/90
Otero, Sergio Américo: 1983/85+1986/87 - 1989/90
Sánchez, Juan Amador: 1986 - 1992/93

Volante central
Christovao, Gabriel: 2003 - 2005/06

Enganches
Barroso, Gastón Adrián: 1991 - 1995/96
Bogado, Andrés Sebastián: 1994/95 - 1999/2000
Gaitán, Walter Nicolás: 2001/02 - 2011/12

Centrodelantero
Córdoba, Roque Pascual: 1991 - 1990/91

DIRECTOR TÉCNICO: 1
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981 - 1989/91

viernes, 8 de marzo de 2013

CADA VEZ QUE NOS LLEGAN SACAMOS DEL MEDIO

El arquero de ellos sacó por lo menos tres pelotas mortales: el cabezazo de Burdisso, la del Burrito Martínez y la de Pichi Erbes desde afuera (que era corner pero Charlie Yellow dio saque de arco). A esa se puede agregar, ya en el segundo tiempo, la de Chiqui Pérez, aunque había off side previo (no valía pero por las dudas, la sacó igual). ¡El arquero nuestro no saca ninguna! ¡Nos llegaron una vez y perdimos 1 a 0!


No se puede decir que el gol haya sido responsabilidad de Orion, no. Pero el arquero está para sacar no sólo las fáciles. Tiene que sacar alguna que parezca que no se puede. Si entran todas no se puede tener expectativa alguna. Viene pasando en los últimos partidos.

En realidad, el que se come el gol es Chiqui Pérez. Scotti lo primereó y ni tiempo tuvo de saltar con él, se quedó en el piso mirándolo. Así perdimos. Segundo partido de local por la Copa y segundo perdido. Ahora tenemos que sacar siete de los nueve puntos que quedan (y seis los jugamos afuera) para ver si pasamos. Si en lugar de siete fueran seis ya tendríamos que entrar a mirar cómo les fue a los demás que en definitiva, es la suerte que tenemos. Nadie está firme. Toluca nos ganó a nosotros y a nadie más. Nacional empató de local el primer partido con Barcelona porque le dieron una manito arbitral y resulta que ahora mira a todos desde arriba, tiene media clasificación en el bolsillo.

El que alienta la esperanza sigue siendo, en primer término, Román. Otro buen partido suyo, mientras le duró el aire. Con él, con su sola presencia, la bola corre mejor. Cuando se le terminó el combustible, en la última media hora, quedamos a oscuras. Terminamos jugando con cuatro delanteros, Acosta-Martínez-Viatri-Blandi pero claro está que eso no sirve de nada si no hay una coherencia de movimientos que los sustente.

Pocos deben haber defendido tanto y por tanto tiempo como este gil que escribe a Viatri pero ya no se puede más. El Narigón juega con una displicencia exasperante. En el primer tiempo le quedó una para romper el arco pero cuando terminó de definir qué era lo que quería hacer, ya se la habían soplado. Ahora pareciera que es el turno de Blandi, es el que queda por probar como centrodelantero pero la verdad, tendría que operarse una inusual explosión en Nico como para que la solución sea él, no se ve que así pueda ser.

Muy buen partido de Pichi Erbes, otro dato alentador. Bianchi sorprendió poniéndolo a él por la derecha y a Ribair de cinco, al revés de lo que cabía esperar y Pichi se jugó la vida, peleó y jugó, incluso estuvo cerca del gol por lo menos dos veces. Un ejemplo a seguir por algunos de sus compañeros. Esa es la fibra, el compromiso que queremos de todos.

Clemente va, va y va. No siempre las termina bien pero vale lo de él, no se borra, persiste. Erviti no anduvo bien pero también es de los que se la juegan toda. Ribair, ni hablar. Lo que tendrá que encontrar Ribair es la medida para no cometer tantas infracciones innecesarias que no le sirven al equipo y además, lo condicionan a él.

Aceptable lo del Buitrito Martínez. Esa que le sacó Bava en el primer tiempo hubiese sido un golazo. Algunas apariciones suyas en especial por la izquierda fueron de lo más profundo que produjo Boca. Necesitamos de él más continuidad y además, que empiece a sintonizar la misma frecuencia que Román. Si se terminan de entender va a venirnos muy bien.

Sosa combinó alguna torpeza con otras que resolvió bien. Dos veces quiso parar la pelota y la pelota terminó afuera. En el primer tiempo se mostró bien por la derecha, abriendo la cancha. En un contraataque de Nacional acompañó a Albín (el Albín de ellos), no se apuró, lo fue llevando y Albín terminó fuera de la cancha junto con la pelota. Eso es oficio. Otro, en una de esas, lo pierde o lo faulea. El tucumano, la verdad, no es gran cosa (con el debido respeto, claro está) pero sus acciones crecieron mucho en las semanas en que estuvo ausente dadas las prestaciones de Cellay y de Albín (el Albín nuestro).

En fin, pareciera que con Pichi-Ribair-Erviti más Román el medio puede empezar a acomodarse. En la medida en que se asiente el medio, se supone, tendrían que empezar a surgir más y mejores variantes en ataque. Si el Burro crece y va conociéndose mejor con Román. Si encontramos un 9. Hay que lograr más confiabilidad en el fondo, lo que no parece fácil. Y que el arquero agarre alguna.

lunes, 4 de marzo de 2013

CULO AL AIRE

Con la toda la enorme veneración que Carlos Bianchi le inspira, este gil que escribe va a permitirse dictar sentencia: Albín, Caruzzo y Burdisso, por lo menos, no deben seguir jugando. A Pablito Ledesma se le va agotando el crédito. Clemente, igual. Silva metió un gol de última y va al repechaje.


Da mucha bronca que el equipo (por llamarlo de alguna manera) haya estropeado la fiesta de la vuelta de Román. Román, más que aceptable. Lo que cabía esperar. El tipo pisa la cancha y ya marca diferencia. Se muestra, la pide, se la dan, la hace correr como corresponde. Le anduvo cerca al arco cuatro veces. Hacía ocho meses que no jugaba pero sigue siendo Román, se vio. Y aguantó los noventa.

Da mucha bronca también que hayamos revivido a un grupo de muchachos virtualmente ya descendidos, desahuciados, que hacía 26 partidos que no ganaban. Uno miraba la formación de Unión antes de empezar y en muchos casos se preguntaba: ¿éstos quiénes son? Pero resultó ser que Brítez, Bruno Bianchi, Correa y Cosaro (el uruguayo Correa es el único al que éste gil que escribe tenía) compusieron una línea de cuatro, una defensa, una retaguardia. Nosotros jugamos con el culo al aire y así nos fue.

Es cierto que, en lo que respecta a la conformación del fondo, no se ven soluciones claras pero a estos ya los vimos. Caruzzo jugó porque estaba suspendido el Chiqui Pérez, que seguramente volverá contra Nacional. Franco Sosa ya está listo para volver y Bianchi ya lo había elegido como titular hasta que se lesionó, así que también él se supone que va a estar. Desde que está en Boca Sosa nunca convenció a nadie pero ahora, en la comparación con Albín, sale ganando. El Chinito Aguirre es una alternativa pero estuvo mucho tiempo parado y es pibe, hay que llevarlo con cuidado.

El peor de los casos es Burdisso. Llegó a mediados del año pasado como la gran adquisición y fue de mayor a menor pero en una pendiente muy vertical. En Arsenal era una fiera, le teníamos cariño ya antes de que llegara por ser hermano de Nico, entró con todas las de ganar y fue cayéndose a pedazos. No podemos tener un central para que de vez en cuando emboque un cabezazo en el área contraria, lo necesitamos primero para defender.

¿Y en lugar de Burdisso quién? Bueno, a Magallán casi ni lo vimos salvo en Reserva. Cellay se terminó de incendiar contra Toluca pero es verdad que el pobre, en sus dos etapas en Boca, jugó muy poco de central en línea de cuatro, como más le conviene. Jugó de central por derecha en línea de tres, con Borghi y varias veces de lateral, para sacarnos de un apuro. Bianchi también anduvo ensayando con Ribair de central. Hay que probar porque a los jugadores antes apuntados, en este momento, les corresponde salir del equipo y consecuentemente, hay que poner a otros.

Desde el arranque del partido, Franzoia, por la izquierda, empezó a complicarnos la vida. Franzoia, aquel pibe prometedor, enganche devenido en delantero externo, al que hizo debutar el Chino Benítez, al que Basile le dio minutos, al que La Volpe tenía muy en cuenta, al que Russo borró. El mismo que después se diluyó yirando de un club a otro. La derecha nuestra, punto neurálgico. Misma historia que en el partido ante Toluca con ese tal Benítez pero obsérvese que cambiaron los protagonistas. Con Toluca, el trío de ese lado era Cellay (después Magallán)-Caruzzo-Pol y ahora fue Albín-Caruzzo-Ledesma. Varían los nombres pero por ese lado siempre hacemos agua.

Podemos convenir que la jugada del primer gol fue muy bien elaborada entre Franzoia y Lizio pero les dimos todas las facilidades. Podemos convenir también que en un corner, de segunda jugada, cualquier defensa puede quedar desacomodada, como nos pasó en el segundo. Se ve que no era nuestra noche porque tanto Lizio como Bruno Bianchi, ante Orion, definieron a lo crack.

El segundo tiempo, con Román más arriba, con Erviti muy mejorado y con el despertar del tucumanito Palacios, además del encomiable esfuerzo del Pichi Erbes, alentó alguna esperanza. Unión se había metido muy atriqui, como era de suponer. Pero en cuanto pasaron un par de veces la mitad de la cancha, sas. Lo que hizo Burdisso antes del tercer gol es inexcusable pero también es fácil de entender que ya a esa altura Guille estaba para cualquier cosa. Cuando el jugador pierde confianza, en cualquier momento puede mandarse una barrabasada y si se trata de un defensor central los riesgos crecen. Lo cierto es que Franzoia se encontró con la pelota solo ante Orion y después del rebote en el palo, Magnín no tuvo ningún inconveniente para abrochar. Partido terminado. Orion no tuvo nada de responsabilidad en los goles pero asimismo es verdad que el arquero alguna “imposible” tiene que sacar. Si todas las que tienen que entrar entran, estamos fritos.

Linda aparición del Pichi por derecha en la previa del gol de Silva, que por su parte metió bien la cabeza, limpito, sin andar en lucha grecorromana con los zagueros rivales, vale mencionarlo.

Si queremos ser optimistas, podemos pensar que estamos mejor que después de perder en fila con Toluca y con All Boys. No sólo porque en medio ganamos un partido clave, con Barcelona, sino porque ahora lo tenemos a Román. Aun en una noche aciaga, Román dejó entrever que en su derredor sigue pudiéndose jugar al fútbol. Al menos en lo que respecta a la función ofensiva del equipo. Porque también se juega a defender. ¿Quién nos va a defender? That is de question.

sábado, 2 de marzo de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y UNIÓN: 68


Arqueros
Goldbaum, León: 1947/48 - 1950
Gatti, Hugo Orlando: 1976/88 - 1975
Biasutto, Carlos Ángel: 1975/76 - 1978/79
Yorno, Marcelo Arturo: 1995/96 - 1996/97

Marcadores laterales derechos
Silguero, Daniel Juan Tomás: 1977 - 1969+1973/76
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1985/86

Primeros marcadores centrales
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1983
Alberto, Mario Eduardo: 1984/85 - 1978/84+1985/90
Sánchez, Juan Amador: 1986 - 1993/94
Ortiz, Fernando: 1998 - 2000/03

Segundos marcadores centrales
Bachino, Marcelo Fabián: 1982/83 - 1984
Passucci, Roberto Aníbal: 1981/86 - 1988/90
Zacarías, Claudio Hugo: 1986/87 - 1992/93
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1996/97

Marcadores laterales izquierdos
Edwards, Federico Roberto: 1951/59 - 1949/50
Bertolé, Ricardo Heriberto: 1973/75 - 1979/80
Kees, Héctor Humberto: 1975/77 - 1978
Córdoba, Carlos Héctor: 1978/84 - 1986/87

Centre halves – volantes centrales
Pérez, Juan Gregorio: 1944 - 1940/43
Brattina, Juan: 1948/49 - 1949/53
Suñé, Rubén José: 1967/72+1976/80 - 1975
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1970/73 - 1976/77
Palmieri, Horacio Norberto: 1972/74 - 1976

Half izquierdo
Isella, Néstor Ítalo Julio: 1960 - 1956/59

Volantes mixtos derechos
Benítez, Jorge José: 1973/83 - 1983
Brindisi, Miguel Ángel: 1981/82 - 1983
Toresani, Julio César: 1996/97 - 1986/89+1991
Barros Schelotto, Gustavo: 1997+1998/2000 - 1998
Marchant, Julio Javier: 2000/02 - 2003/04
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2011

Volantes mixtos izquierdos
Cocco, Victorio Nicolás: 1978 - 1965/67+1975
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 1999
Donnet, Matías Abel: 2002/05 - 1998/2001+2009/10+2012/13
Ríos, Cristian Alejandro: 2004 - 1999/2001+2002/03

Enganches
Zanabria, Mario Nicasio: 1976/80+1982 - 1967/69
Mendoza, Carlos Alberto: 1983/84 - 1980/82
Abdeneve, Luis Ramón: 1984+1987 - 1980/84+1987
Gaona, Julio César: 1989/91 - 1985/86
Dykstra, Claudio Daniel: 1982/87 - 1992
Neffa, Gustavo Alfredo: 1992/93 - 1992
Talarico, Fabio Mario: 1993 - 1991

Punteros derechos
Gáspari, Alfredo Santiago: 1937/38+1941 - 1942
Sánchez, Rafael: 1949 - 1949/50
Murieda, Adolfo Félix: 1957 - 1961
Mastrángelo, Ernesto Enrique: 1976/81 - 1975
Cibeyra, Aníbal Francisco: 1977 - 1970
Salas, Jorge Rodolfo: 1976/78 - 1978
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1982/85
Scotta, Héctor Horacio: 1982 - 1970
Tilger, Daniel Alberto: 1989/90 - 1999/2001
Ruiz, Emanuel Diego Salvador: 1997/98+1999/2000 - 2001/02
Giménez, Christian: 1998/2002 - 2003
Franzoia, Andrés: 2005/07 - 2012/13

Insider derecho
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1945

Centrodelanteros
Mansilla, Pedro Enrique: 1956/60 - 1966/67
Trossero, Oscar Víctor: 1972 - 1975/78
García Cambón, Carlos María: 1974/76 - 1977
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1980
Morandini, Osvaldo Daniel: 1983 - 1981
Stocco, Marcelo: 1983/84+1986 - 1985/86
Centurión, Ramón Miguel: 1985 - 1978/84+1992
Acosta, Alberto Federico: 1993/94 - 1986/88
Raffo, Jorge Oscar: 1985/87 - 1994/95
Carrario, Silvio René: 1996 - 1997
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 2002/03
Pratto, Lucas David: 2009 - 2010/11

Punteros izquierdos
Fernández, José Guillermo: 1939 - 1942
Grecco, José Vicente: 1948 - 1944+1949/53

DIRECTORES TÉCNICOS: 6
Fernández Roca, Ángel: 1939/40 - 1930
Díaz, Gerónimo: 1953 - 1955
Lúpiz, Enrique: 1947 - 1960
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1975
Faraone, Carmelo: 1982/83 - 1974+1981
Zanabria, Mario Nicasio: 1984+1985/86 1990+1998