lunes, 28 de abril de 2014

ORION EN EL GRUPO DE LOS 12

   Con los 90 minutos jugados ante Arsenal, Agustín Orion pasó a ocupar el duodécimo lugar entre los arqueros de Boca a lo largo de la historia por tiempo neto jugado, superando a Obdlio Diano y quedando por detrás de Juan Estrada.
   Considerando solamente los partidos oficiales (ligas, copas nacionales y copas internacionales), el que sigue es el listado completo que se inicia el 3 de mayo de 1908 con el triunfo sobre Belgrano B por 3 a 1
(debut en la Argentine Football Asociation) y se cierra, por ahora, con el partido de ayer.

 1: Hugo Orlando GATTI (1976/88): 417 partidos, 37.211 minutos
 2: Carlos Fernando NAVARRO MONTOYA (1988/96): 400 partidos, 35.836 minutos
 3: Roberto Carlos ABBONDANZIERI (1997/2006 y 2009/10): 345 partidos, 30.582 minutos
 4: Antonio ROMA (1960/72): 332 partidos, 29.911 minutos
 5: Rubén Omar SÁNCHEZ (1966/75): 219 partidos, 19.650 minutos  
 6: Claudio VACCA (1938/39 y 1941/50): 219 partidos, 19.380 minutos
 7: Américo Miguel TESORIERE (1917/21 y 1922/27): 184 partidos, 16.443 minutos
 8: Juan Elías YUSTRICH (1932/37): 183 partidos, 16.398 minutos
 9: Óscar Eduardo CÓRDOBA (1997/2001): 162 partidos, 14.539 minutos
10: Julio Elías MUSIMESSI (1953/59): 158 partidos, 14.220 minutos
11: Juan Alberto ESTRADA (1938/43): 142 partidos, 12.785 minutos
12: Agustín Ignacio ORION (2011/14): 114 partidos, 10.202 minutos
13: Obdulio DIANO (1944/45 y 1947/52): 114 partidos, 10.182 minutos
14: Mauricio Ariel CARANTA (2007/08): 84 partidos, 7457 minutos
15: Carlos Alberto RODRÍGUEZ (1977/79 y 1981/82): 75 partidos, 6615 minutos
16: Manuel MERELLO (1926/30): 66 partidos, 5870 minutos
17: Alejandro MENA (1930/33): 50 partidos, 4495 minutos
18: Javier Hernán GARCÍA (2008/11): 45 partidos, 4029 minutos
19: Héctor Adelmo GIAMBARTOLOMEI (1958/59): 38 partidos, 3420 minutos
20: Julio César BALERIO (1984/85): 38 partidos, 3260 minutos
21: Enrique Bernardo VIDALLÉ (1972/75): 37 partidos, 3257 minutos
22: Domingo ZACEVICH (1915/16 y 1922): 34 partidos, 3195 minutos
23: Osvaldo Norberto SANTOS (1978/80): 37 partidos, 3155 minutos
24: Lorenzo ETCHART (1911/12): 35 partidos, 3149 minutos
25: José BELLOCQ (1909/10): 32 partidos, 2880 minutos
26: Nicolás FABIANI (1915/17): 26 partidos, 2393 minutos
27: Néstor Martín ERREA (1962/65 y 1968): 27 partidos, 2385 minutos
28: Domingo FOSSATTI (1931/32): 27 partidos, 2372 minutos
29: Cristian David LUCCHETTI (2010/11): 26 partidos, 2340 minutos
30: Carlos Ángel BIASUTTO (1975/76): 26 partidos, 2327 minutos
31: Rosario Leonardo GALEANO (1919/22): 25 partidos, 2222 minutos
32: Sergi Luis GENARO (1983/88): 27 partidos, 2221 minutos
33: Aldo Antonio BOBADILLA (2006/07): 25 partidos, 2205 minutos
34: Manuel BIDOGLIO (1922/25): 23 partidos, 2070 minutos
35: Luis SOLANS (1916): 22 partidos, 2040 minutos
36: Juan Pedro VIRTÚ BIDONE (1913): 20 partidos, 1830 minutos}
37: Osvaldo Santos AYALA (1958/61): 18 partidos, 1620 minutos
38: Juan Julián BRUZÁN (1912/14): 18 partidos, 1611 minutos
39: Luis Pastor PARDIÉS (1933/35): 18 partidos, 1598 minutos
40: Wilfredo Daniel CABALLERO (2002/04): 19 partidos, 1596 minutos
41: Sandro Daniel GUZMÁN (1996/97): 18 partidos, 1575 minutos
42: Oscar Alfredo USTARI (2012/13): 16 partidos, 1395 minutos
43: Osvaldo Mario PÉREZ (1965/66): 17 partidos, 1391 minutos
44: Carlos José MINOIÁN (1966/67): 16 partidos, 1358 minutos
45: Pablo Alejandro MIGLIORE (2006/08): 16 partidos, 1250 minutos
46: Oscar Alfredo LÓPEZ (1975/79): 12 partidos, 1035 minutos
47: Ezequiel Luis MEDRÁN (2004/05): 11 partidos, 990 minutos
48: Héctor Eduardo PISTONE (1976/77): 11 partidos, 990 minutos)
49: José Manuel CASTRO (1956): 11 partidos, 957 minutos
50: José Walter ORMEÑO (1952/53): 10 partidos, 900 minutos
51: José Antonio DE LOS SANTOS (1908): 10 partidos, 896 minutos
52: Carlos Sebastián SOSA (2012): 9 partidos, 778 minutos
53: Leopoldo Evaristo CARLETTI (1951/52): 8 partidos, 720 minutos
54: Esteban Ernesto POGANY (1989/94): 8 partidos, 649 minutos
55: Oscar Andrés CANDIA (1971 y 1973): 7 partidos, 613 minutos
56: Walter Marcelo MEDINA (1983/84): 7 partidos, 605 minutos
57: Ramón BRESOLI (1941): 6 partidos, 540 minutos
58: Rómulo Luis SAVAZZINI (1935/37): 6 partidos, 540 minutos
59: Cristian Fernando MUÑOZ (1997/99 y 2001): 6 partidos, 467 minutos
60: Rómulo PAPE (1937): 5 partidos, 450 minutos
61: Héctor RICARDO (1954): 5 partidos, 450 minutos
62: Sebastián Ezequiel D’ANGELO (2012/13): 5 partidos, 405 minutos
63: Oscar Alberto VIJANDE (1982): 5 partidos, 405 minutos
64: Alfredo OTERO (1923): 4 partidos, 360 minutos
65: José Felipe PERASSI (1977): 4 partidos, 360 minutos
66: Emanuel TRIPODI (2013/14): 4 partidos, 360 minutos
67: Antonio MANCINELLI (1920): 4 partidos, 330 minutos
68: Carlos José BARISIO (1983): 3 partidos, 270 minutos
69: León GOLDBAUM (1947/48): 3 partidos, 270 minutos
70: Fernando Eduardo IBARRA (1948): 3 partidos, 268 minutos
71: Marcelo Arturo YORNO (1995/96): 3 partidos, 239 minutos
72: René GALANTE (1949/50): 2 partidos, 180 minutos
73: Néstor José MERLO (1989): 2 partidos, 180 minutos
74: Oscar Antonio STURLA (1936): 2 partidos, 180 minutos
75: Gustavo Daniel EBERTO (2003/05): 2 partidos, 155 minutos
76: Josué Daniel AYALA (2008/10): 2 partidos, 111 minutos
77: Nóbel Andrés BIGLIERI (1946): 2 partidos, 111 minutos
78: Alberto BRUSCO (1915): 1 partido, 90 minutos
79: Osvaldo José CAMBIASSO (1963): 1 partido, 90 minutos
80: Roberto Antonio DEL PRETE (1976): 1 partido, 90 minutos
81: Héctor Damián LARROQUE (1996): 1 partido, 90 minutos
82: Fortunato MARIOTTI (1933): 1 partido, 90 minutos
83: Eduardo PEIRANO (1933): 1 partido, 90 minutos
84: Juan SALIVA (1920): 1 partido, 90 minutos
85: Antonino Rodolfo SPILINGA (1963): 1 partido, 90 minutos
86: Loreonzo Pedriel VERA (1911): 1 partido, 90 minutos
87: Roberto RIGANTE (1981): 1 partido, 45 minutos
88: Miguel Alberto CELADILLA (1956): 1 partido, 33 minutos
89: Carlos Ernesto SILVA (1994): 1 partido, 11 minutos

OCUPARON EL ARCO POR LESIÓN O EXPULSIÓN DE ARQUERO
1: Marcos Ricardo BUSICO, delantero (1950 y 1952), 3 partidos, 58 minutos (Vacca expulsado, 2 veces Diano lesionado)
2: Luis MENÉNDEZ, defensor (1937): 1 partido, 25 (Yustrich lesionado)
3: Miguel Ángel BORDÓN, defensor (1978): 1 partido, 15 minutos (Gatti expulsado)
4: Carmelo SIMEONE, defensor (1962), 1 partido, 10 minutos (Roma expulsado)
5: Roberto Aníbal PASSUCCI, defensor (1983), 1 partido, 8 minutos (Gatti lesionado)
6: José Luis CUCIUFFO, defensor (1988); 1 partido, 5 minutos (Gatti lesionado)


 

TARDE AMANECIMOS

   Buen Boca. Seguro, el mejor del año. Fluido, creativo, profundo. Eficaz, y en este último concepto se encierra una clave porque precisamente ese ítem ha sido una de las carencias más marcadas a lo largo de la campaña, reiteradamente señalada por el propio entrenador. Con baches defensivos que costaron dos goles y hasta pudieron haber costado alguno más (entre el primer gol y el empate) pero la imagen global es positiva, con control del partido poco menos que de punta a punta.
   Muy buen Román, agudo, metido, con buen respaldo físico. Pero lo mejor, lo más importante fue que el equipo no fue “romandependiente” como otras veces. Muy por el contrario, hubo colectividad, hubo asociaciones ajenas al natural conductor, hubo elaboraciones de las que Román no tomó parte. Hubo variedad. Hubo conductores alternativos.
   No había dado una vuelta completa el segundero y ya estábamos 1-0. ¡Qué bueno! Notable acción del Puma Gigliotti, con un giro que hizo pasar de largo a un defensor y lo dejó de frente al área, más una asistencia riquelmiana, deliciosa para la aparición de Pichi Erbes por derecha. Así queremos, así necesitamos al 8 nuestro, vertical, pisando “las 18”, como decíamos los viejos pero no por mecánica sino por decisión y convicción. Y la definición de Pichi, controlando primero y picándosela a Campestrini, bueno, una maravilla. Golazo de cabo a rabo.
   Ya nos ha pasado que sacamos ventaja e inmediatamente perdemos el manejo  del juego. Es lo que queda en el debe de este domingo. Al gol de Picho lo sucedieron 15 minutos erráticos, dispersos en que permitimos que Arsenal nos cruzara la pelota de punta a punta del área dos o tres veces. Hasta que llegó el empate, con una debilidad defensiva que no podemos permitirnos. Tras el corner de Rolle, primero el Cata que pierde arriba con Furch y después miramos mucho. No tanto como en aquel segundo gol de Central (el último que nos habían convertido) pero miramos. Parecía que se iba pero Bragheri estuvo más conectado que nosotros para devolverla hacia atrás y a continuación, nadie llegó para obstruir el zurdazo de Echeverría.
   Llevábamos cuatro partidos en serie sin goles en contra pero el dato es engañoso, la función defensiva del equipo nunca ha sido lo suficientemente sólida. Más allá de las buenas respuestas individuales que en general han dado Orion y Forlín, más allá de la presencia casi inamovible del Yagui Bravo, de quien Bianchi está convencido que es fundamental para que atrás estemos más firmes, la confiabilidad nunca estuvo.
   Desde el momento del empate parcial (16 minutos del primer tiempo) hasta el final, el partido fue de Boca, por completo. Conviene tener en cuenta que este Arsenal no se parece en nada a los Arsenal que hemos conocido en los últimos años. El Loco Palermo se ve que quiere otra cosa y el tiempo dirá cómo le va pero por ahora lo que se ve es un equipo largo, que deja espacios por todos lados, que no presiona en bloque, que no achica hacia atrás. La contracara del Arsenal que viéramos por mucho tiempo.
   Digresión: es una obviedad pero es grato apuntar que Martín, al igual que el Pato Abbondanzieri y el Flaco Schiavi, fue recibido en su casa como corresponde, como cabe a su estatura de inolvidable e imperecedero prócer nuestro.
   Lo alentador es que Boca aprovechó las ventajas que se le ofrecieron, circuló bien, llegó. Buen aporte de los laterales. Lo mejorcito de Grana desde que está con nosotros. Nico Colazo más parejo que Pichi Erbes, que después de su golazo inagural empezó a caer en algunos enredos. Román esta vez no fue doble cinco, como con Tigre sino que se movió preferentemente por la izquierda o arriba. En el resumen, mucho más cerca del área que en otros partidos de este año.
   El segundo gol lo tuvimos en esa otra aparición de Pichi que tapó Campestrini y después el Burro, con todo el arco para elegir dónde ponerla de cabeza, se la entregó al arquero. Lo tuvimos de nuevo en ese derechazo cruzado de Grana que se fue muy cerquita (estupenda apertura de Román). Lo tuvimos otra vez con esa diagonal de Colazo con tiro muy recto hacia el arquero (otra perlita de Román, pase entre líneas tipo puñalada trapera).
   Era una lástima que se nos fuera el primer tiempo con un empate tan mentiroso pero por suerte llegó el penal claro de Marcone (algunos giles lo discuten, en fin)), que aprovechó Román. Y el segundo tiempo, todo nuestro, porque la verdad es que Arsenal nunca apareció en el partido y en ello debe haber mérito nuestro pero también una incomprensible tibieza por parte del rival.
   El tercer gol, el que terminó el partido, el que nos puso a resguardo de cualquier sorpresa desagradable, llegó temprano y fue consecuencia de una joya por parte de Pochito Insúa. Lo mejor que tiene, se viene señalando desde aquí pero también desde otros sitios, es que nunca duda, puede pasarse de rosca pero va y va. Y ese giro completo con doble pisada y salida hacia el fondo sólo lo tira (y le sale a) un jugador agrandado en el buen sentido, confiado, determinado. El centro hacia atrás venenoso forzó ese manotazo desesperado de Campestrini y apareció la cabeza de Nico Colazo para la conversión. Otra vez, un volante externo pisando los últimos metros de cancha para que duela, para definir.
   Debió haber sido goleada más amplia. Tuvimos esa llegada del Burro que se desvió de casualidad en Braghieri (después de otra elaboración con el sello de Román) y la de Pablito Ledesma que atajó Campestrini (rebote tras llegada por izquierda de Román, que había recibido otro gran pase del Puma). Finalmente, el que generó el cuarto fue el Pibito Acosta, que entró fresquito y con todas las ganas, empezó a jorobar como una avispa y forzó ese penal de Echeverría. Ya fuera de la cancha Román, fue una buena oportunidad para que el Puma, aunque fuese desde los 11 metros, se sacara la mufa y se amigara con la red.
   El aporte de nuestros dos delanteros da para el análisis personalizado. El Puma, sin mucha inclusión en los circuitos de ataque, tuvo, además de la conversión, dos asistencias ya apuntadas que lo redimen y hacen pensar que podría alcanzar un nivel sensiblemente superior a este que nos ha entregado en lo que va del torneo. Esperémoslo. En cuanto al Burro, no se le da ni cuando define correctamente (como en el remate que se desvió en Braghieri) y sigue poniéndonos los pelos de punta con algunas otras resoluciones (como la que le entregó de cabeza a Campestrini cuando tenía todo el arco para elegir). Costó mucha guita y sigue devolviéndonos muy poco, es la realidad.   
   Si ese gol de Furch, sobre la hora, se hubiese dado en otras circunstancias y hubiera modificado el destino del partido, era para suicidarnos. No nos puede pasar. El centro de compromiso que tiró Pérez era pelota de Orion o de Forlín y resulta que no fue de ninguno de los dos. Fallaron conjuntamente dos de los jugadores que mejor han rendido a lo largo de este opaco torneo nuestro. Quizá fue que, ya definido todo, se desconcentraron y eso no podemos perdonárnoslo, anotémoslo.
   Si algún tipo de espaldarazo faltaba para que el boludo de Angelici and Company (SA) se den cuenta de que a Román no pueden echarlo, La Bombonera habló de nuevo. De arriba (la gente) y de abajo (el partido mismo desde el verde césped). A Román lo necesitamos no por historia sino por presente. De dos meses a esta parte ha sumado competencia, ha ganado ritmo, se fortaleció, las ventajas físicas que da ya no son tan amplias como poco tiempo atrás y entonces, naturalmente, con toda lógica, como no podía ser de otro modo, hace pesar su talento. Todavía. Tenemos que cuidarlo, tenemos que mimarlo, tenemos que rogar que no se lesione y tenemos que dejarlo jugar. Si se dan esas condiciones, el Boca del segundo semestre tiene que armarse en su derredor. El que no se dé cuenta es un gil y el que haga como que no se da cuenta es algo mucho peor.

   EL BOLETÍN: ORION 5, GRANA 6, CATA 5, FORLÍN 5, INSÚA 7, ERBES 7, BRAVO 5, COLAZO 6, ROMÁN 8, MARTÍNEZ 4, GIGLIOTTI 6 (FI), LEDESMA 5, ACOSTA 6, RIAÑO NC.
       
  
  

    

sábado, 26 de abril de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ARSENAL: 18

Arqueros
Merlo, Néstor José: 1989 - 1984/86
Caballero, Wilfredo Daniel: 2002/04 - 2006

Marcadores laterales derechos
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1994/95
Casais, Eduardo Javier: 2005 - 2012/14

Segundos Marcadores centrales
Matellán, Aníbal Samuel: 1996/2001+2004/05 - 2007/10
Burdisso, Guillermo Enio: 2011/12 - 2012/13

Marcadores laterales izquierdos
Gallo, Germán Darío: 1997 - 1999/2000
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07+2009/10 - 2010/11

Volante central
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1982/83

Volantes mixtos izquierdos
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 1998/2002
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2002/03+2007/08
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2004
Caffa, Juan Pablo: 2003 - 2005/06+2011/12

Enganche
Lacava Schell, Hugo Nelson : 1974/77 - 1980

Punteros derechos
Mouche, Pablo Nicolás: 2008/12 - 2007
Franzoia, Andrés: 2005/07 - 2010/11

Centrodelanteros
Rambert, Sebastián Pascual: 1996/97 - 2002/03
Sava, Facundo: 1996 - 2008/09

DIRECTOR TÉCNICO: 1

López, Miguel Ángel: 1983/84 - 2006

lunes, 21 de abril de 2014

UN GRITO EN LA OSCURIDAD

   Era un cero a cero tan redondo, tan soporífero, tan imperdonable y para colmo se había hecho ya tan tarde, que los de Tigre lo dieron por terminado, se fueron antes. Hicieron expresa manifestación de lo que ya todos teníamos en mente desde hacía rato, irnos de una vez, ¿cuándo se termina esto? Así fue que lo dejaron al predestinado dominar la pelota, avanzar, levantar la cabeza. Tal vez hayan pensado “éste no le va a pegar de tan lejos, a ver si se desgarra”.
   Lo cierto es que el predestinado, después de pensarlo por unos cuantos segundos, sacó ese derechazo soberbio y soberano para ponerla pegadita al palo, haciéndola tomar contacto con el costadito de la red, allí donde los arqueros normalmente no llegan, como no llegó Javi García. Iban 46 minutos del segundo tiempo. Y ganamos 1 a 0.
   Lo habían tratado mal, sus vecinos, al predestinado. Salvo uno que colgó un trapito blanco con letras azules de bienvenida, los demás lo putearon, lo silbaron, lo abuchearon. Así toda la noche. ¿Y qué les hizo, el predestinado, a sus vecinos? ¿Será que no recoge la caca de su perro? ¿Será que tira basura a la vereda? ¿Será que pone música fuerte a la madrugada? ¿O será simple y humana envidia por ser, el predestinado, gloria vigente y símbolo eterno del Boca supremo e inalcanzable?
   Rato más tarde, un Bianchi falsamente distendido, realmente tenso, en guardia, a la defensiva, iba a intentar chicanearlo al Pelado Bartellone (periodista radial): “Hoy jugamos mediocre, usted dijo que con San Lorenzo habíamos jugado mal, así que mejoramos”. La verdad, Carlos, es que jugamos peor que con San Lorenzo. Más bien, no jugamos a nada. Sí, claro está que no es nuevo. Estuvimos expuestos a perderlo en el tramo final del primer tiempo y en el primer segmento del segundo.
   Faltaban veinte minutos para empezar el partido y no se sabía cómo formaba Boca. Sólo estaban claros el arquero, la línea de fondo y Román. Un colega intrépido logró espiar el calentamiento a través de una banderola muy alta e informó: “Erbes, Bravo, Colazo, Acosta, Riaño”. Otra vez el técnico metía mano y es difícil creerle lo de la rotación por razones físicas. Está experimentando y está bien, aunque algunos de sus golpes de timón parezcan compulsivos y no se entiendan.
   Arrancamos con la pelota, porque Tigre nos la cedió. Primera evidencia llamativa, Román al lado de Bravo, de doble cinco. Tiene razón Bianchi en esto, Román tiene que encontrar su mejor posición durante el juego y es muy interesante, muy seductora e inquietante la idea de que tenga toda la cancha de frente. De un pase de Román surgió el tiro de Acosta en el palo y de otro pase de Román, poco después, el segundo tiro de Acosta, esta vez de zurda, imperfecto y muy desviado.
   La tercera acción de cierto riesgo para el arco rival fue a los 22 minutos y surgió de otra buena entrega pero esta vez del otro cinco, Bravo, para la diagonal bien tirada por Riaño, cuyo  remate fue fuerte pero muy recto y conjuró Javi. El cuarto esbozo de llegada, último del primer tiempo, fue recién a los 43, esa aparición de Acosta por izquierda con centro bajo y paralelo al que por poco no llegó Riaño. Casi como aquella a la que no llegó Gigliotti contra River, si no tenés un 9 que llegue se te va a hacer difícil ganar.
   En medio de esas dos jugadas habíamos empezado a perder. Porque Tigre salió, se adelantó, presionó más arriba y nos borró. Pasó a controlar el juego. Y nos complicó con Pérez García por la derecha, la zona de Insúa-Colazo, la misma donde el miércoles nos estaba complicando Romagnoli hasta que lo echaron. Tres veces tuvo que aparecer Orion, con Itabel, con Nahuelpan y en el tiro libre de Pérez García, para que pudiéramos llegar el entretiempo en cero.
   Volvimos y nada, seguían mandando ellos. Sin mucho, porque el Cata y Forlín aguantaban bien pero Boca no aparecía. Otras dos veces apareció Agustín, en el zudazo de Nahuelpan que mandó al corner (no entraba) y en otro tiro libre de Pérez García, éste más fácil, volando a la izquierda. Tigre es muy limitado, pasados los veinte ya se le había agotado el combustible. Los cambios, los nuestros y los de ellos, no cambiaron nada, así que el partido se iba. Se hacía largo, sí, pero se iba.
   La primera vez que Boca pisó con cierto vigor el área rival en todo el segundo tiempo fue nada menos que a los 43 minutos, buen centro de Ledesma para el cabezazo de Gigliotti pero apareció antes Gastón Díaz para despejar. Si no tenés un 9 al que no se le aparecen antes se te va a hacer difícil ganar.
   Ya nos íbamos y apareció el predestinado. Que después de aquel arranque prometedor rápidamente se había llamado a silencio. Se lo veía fastidiado, contrariado, enfadado. Con sí, con los demás, con el partido. Pero es un predestinado, apareció y ganamos. No sirve de mucho, podemos pensar que llevamos cuatro al hilo sin recibir goles, podemos pensar que estamos para entrar a la Sudamericana. En el fondo, sabemos que el semestre está perdido. Lo único para guardar en la memoria será ese golazo inesperado, imprevisto, inopinado, una genialidad más del predestinado.

   EL BOLETÍN: ORION 7, GRANA 5, CATA 6, FORLÍN 6, INSÚA 4, ERBES 4, BRAVO 4, COLAZO 3, ROMÁN 6, ACOSTA 5, RIAÑO 4 (FI), LEDESMA 5, GIGLIOTTI 4, SÁNCHEZ MIÑO 4.     

    

sábado, 19 de abril de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y TIGRE: 70

Arqueros
Carletti, Leopoldo Evaristo: 1951/52 - 1953
Castro, José Manuel: 1956 - 1960/61
Ayala, Osvaldo Santos: 1959/61 - 1965
Candia, Oscar Andrés: 1971+1973 - 1977/78+1980
Pistone, Héctor Eduardo: 1976/77 - 1979
García, Javier Hernán: 2008/11 - 2011/14

Marcadores laterales derechos
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1938
De Sanzo, Norberto Antonio: 1956 – 1955+1964 
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1979/81
Rebottaro, Andrés Orlando: 1979 - 1980
Jerez, Pablo Ezequiel: 2003/04 - 2008/09

Backs derechos – primeros marcadores centrales
Rupar, Juan Antonio: 1948/49 - 1950/52
Pasarín, Alfredo Jesús: 1950 - 1944/45
Cardoso, Luis Raúl: 1956/59 - 1955
Acevedo, Rubén Carlos: 1981/82 - 1985
Pérez, Claudio Daniel: 2013/14 - 2009/11   

Backs izquierdos
Succo, Francisco: 1933/34 - 1935/38
Valussi, Víctor Miguel: 1935/36+1938/45 - 1937
Flores, Ramón: 1943 - 1945/46

Marcadores laterales izquierdos
Doná, Juan Carlos: 1983 - 1991/92
Arruabarrena, Rodolfo Martín: 1993/96+1997/2000 - 2008/10
Fondacaro, Carlos Rubén: 2008/09 - 2009/10

Centre halves – volante central
Cuello, Oscar Aurelio: 1937 - 1936
Pérez, Juan Gregorio: 1944 - 1945
Acosta, Benicio José: 1951/56 - 1950          
Brunetti, Enrique Horacio: 1948 - 1953/57
Arcos, Rafael: 1955/56 - 1943/48
Quiroz, Jorge Alejandro: 1978/82 - 1986

Halves izquierdos
Castellani, Alberto Luis: 1946/49 - 1950
Natiello, Domingo José: 1956/59 - 1961

Volante mixto derecho
Rodríguez, Ribair: 2013 - 2010

Volantes mixtos izquierdos
Medina, Orlando José: 1969/72 - 1980
Irazoqui, José Luis: 1985/88 - 1988/89
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 1999/2000
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2003/09

Punteros derechos
Zatelli, Ricardo: 1934/36 - 1937/38
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1937/39
Tossoni, Mario Miguel: 1938/39 - 1940/42+1945
Orlando, Roberto Nicolás: 1934 - 1943
Aguilar, Ángel Adolfo: 1954 - 1946
Murieda, Adolfo Félix: 1957 - 1962
Río, Jorge: 1978 - 1973/78+1980/85
Giachello, Sergio Omar: 1982/85 - 1987/88
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1988/89
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1994/95

Insiders derechos
Carniglia, Luis Antonio: 1936/44 - 1949
Scliar, Isaac: 1949 - 1949/50
Gil, Rubén Joaquín: 1953+1956 - 1954
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1958

Centrodelanteros
Martín, Alfredo: 1918/21+1923 - 1915
Fallatti, Casildo Atilio: 1923 - 1922
Benavides, Julio Luis: 1934/35 - 1932/33
Sarlanga, Jaime: 1940/48 - 1935/36
Cesáreo, Luis Ernesto: 1950 - 1948/49+ 1952/53+1956+1959/60
Sánchez García, Jorge Victoriano: 1951 - 1953/56
Morandini, Osvaldo Daniel: 1983 - 1979
Pavón, Daniel Severiano: 1977/78+1980 - 1986
Cecchi, Jorge Carlos: 1981/82 - 1986/87
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 2001/02  
Delfino, Leonardo Adrián: 1995 - 2002/03
Pratto, Lucas David: 2009 - 2008
Araujo, Sergio Ezequiel: 2009/12 - 2013/14

Insiders izquierdos
Troncoso, Aníbal: 1935/36 - 1937/42
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1950/52
Vairo, Juan Apolonio: 1953/54 - 1959

Punteros izquierdos
Delgado, Benjamín: 1926/27 - 1933
Alberino, Antonio Américo: 1929/34 - 1935/36
Careri, Miguel Pascual: 1937/39 - 1940/43
Cucchiaroni, Ernesto Bernardo: 1955/56 - 1949/54  
Castro, Norberto: 1948/50 - 1961

DIRECTORES TÉCNICOS: 3
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 – 1961+1964
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981(suplente) - 1992/93
Hrabina, Enrique Oscar: 1993+1994(interino) - 1996


jueves, 17 de abril de 2014

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE BOCA

   El que suscribe se retiró anoche de La Bombonera profundamente disgustado. Con los jugadores en primer término, con el cuerpo técnico en segundo, con la conducción del club que no está exenta y también con sus iguales, los hinchas.
   ¿Qué es esto de despedir con aplausos a un equipo después de semejante defraudación que, por otra parte, no es novedosa? Todos somos de Boca y lo seguiremos siendo, el apoyo jamás va a faltar cuando haga falta pero asimismo, la reprobación tiene que estar presente cuando cuadre. La historia y leyenda única de la hinchada de Boca, el auténtico e inimitable Número 12, se construyó con el aliento y la fidelidad incomparables pero las broncas nuestras y de quienes nos precedieron también se hicieron notar cuando hizo falta. Marcar límites y fijar posiciones es derecho y hasta obligación.
   En algún momento del segundo tiempo se hizo escuchar (desde La 12 y desde sectores de plateas) la inevitable disconformidad pero casi de inmediato volvieron a tapar los gritos de aliento. Y a la finalización del juego, los inexplicables, desganados y rutinarios aplausos, junto con alguna canción de La 12, en este caso totalmente inexpresiva, vacía de contenido.
   Cofrades, de alguna manera tenemos que hacer notar, con vigor, con energía, que esto así no puede seguir, que hay que torcer el rumbo, que necesitamos un Boca nuevo muy diferente de este. De lo contrario, corremos el riesgo de que los de adentro sientan que es lo mismo, que ganar, perder o empatar es indistinto. Precisamente, la sensación que más de una vez nos ha transmitido el equipo desde la cancha. Nuestros futbolistas y nuestro cuerpo técnico son muy buen pagos, la acumulación de híbridas campañas no les va a acarrear ninguna penuria económica. Pero hay que hacerles sentir que no se trata de marcar tarjeta, que lo que se está viendo está muy lejos de satisfacer, que se necesita más. Y la forma de hacérselos sentir es con la reprobación firme, expresa y legítima.
   Esta creciente cultura de ”festilindo”, de que perdemos y nos vamos cantando igual no va con lo que siempre ha sido Boca. Los que rompían carnés cuando Boca perdía (y al día siguiente iban a renovarlo) marcaron un camino, establecieron una identidad, una forma de ser. No la abandonemos. Será por el bien de Boca que puteemos con ganas cuando se impone putear con ganas.
   Bianchi dice que los jugadores “no se guardan nada” y ha de ser cierto. Es lo que más debiera preocuparnos. Si no se guardan nada y somos nada más que esto, estamos perdidos, muertos.
   San Lorenzo se mete atrás (con once, con diez y con nueve) y le cantamos “equipo chico”. Como manifestación de folklore, color y chicaneo, está bien. Si vamos hablar en serio, nosotros también nos hemos metido atrás cuando hizo falta y seguiremos haciéndolo, por qué no, sin que se nos caiga ningún anillo. Al fútbol se juega de diferentes maneras, según los momentos. San Lorenzo jugó en función de un resultado, el empate, que no le caía mal, que lo deja prendido en la pelea y sabiendo que oportunidades de pegar un zarpazo no le iban a faltar. De hecho, la expulsión de Romagnoli, que condicionó todo lo que faltaba, llegó a los 25 del segundo tiempo en el mejor momento de ellos.
   ¿Por casa cómo andamos? ¿Somos “grandes” porque mecánicamente, obligatoriamente jugamos adelantados en el terreno? El Boca de hoy es un conjunto insulso, inconsistente que sigue teniendo un solo hombre con ideas definidas. Román, por supuesto, que juega hasta donde se lo permiten sus limitadas posibilidades físicas.
   Una sola ocasión clara en todo el primer tiempo. Un contraataque que manejó bien Román, quién iba a ser, con descarga justa para la llegada de Gigliotti que le pegó para cualquier lado. Después, ya en el final de la etapa, Román también le puso un buen centro a Gigliotti que le dio con el techo de la cabeza pero esta ya fue más forzada.
   Dice Bianchi que el segundo tiempo fue “un poco mejor”. Bueno. La mejor armada fue ese contraataque de los 23 minutos que se inició con un oportuno robo de Riaño, se prolongó con una adecuada resolución de  Román, quién iba a ser y terminó con el remate del Pichi Erbes, tal vez un  poco apresurado, que rechazó Torrico.
   Después, ya cuando ellos estaban con diez, la de Riaño que tapó Torrico (excelente pase entre líneas de Acosta) y a continuación Gigliotti se la entregó de cabeza al arquero. Sobre la hora, la que le quedó medio de casualidad a Riaño pero lo movieron entre Mercier y Buffarini (no hubo penal). Y en el tiempo agregado, el rebote que le quedó a Acosta, que le dio sin hesitar, como decía Fioravanti (es lo mejor de Acosta, nunca hesita) y Torrico la mandó al corner. En total, muy poco, como hasta reconoce el propio Bianchi.  
    Ellos, con mucha menos tenencia, porque nunca se propusieron jugar a partir de la posesión, tuvieron dos clarísimas. La del primer tiempo de Piatti, que recibió de Correa, con un enganche quedó de frente al arco pero después le pegó mal y la del segundo, cuando Correa se fue solo pero perdió con Orion. Agustín hizo lo que tenía que hacer, lo esperó hasta último momento pero lo cierto es que Correa la definió mal, dudó. En una y otra, asusta la facilidad con que Correa lo dejó atrás al enmascarado Cata. También estuvo, en el primer tiempo, el cabezazo desviado de Gentiletti, después de un tiro libre pero esta no fue tan neta.
   En definitiva, un previsible 0-0 al cabo de un partido muy mal jugado, apenas un poco menos malo que aquel otro 0-0 de hace poco en Quilmes. Un resultado que a San Lorenzo le sirve y a nosotros no. Un capítulo más de esta agonía interminable que viene siendo el derrotero de Boca a lo largo del año. Podríamos agregar el año pasado. Esperemos que no tengamos que agregar el semestre que viene. Para ello, algo habrá que hacer. Hay que cambiar la dirección del barco. Así, nos comen.

   EL BOLETÍN: ORION 6, GRANA 4, CATA 4, FORLÍN 6, INSÚA 4, LEDESMA 4, BRAVO 3, COLAZO 4, ROMÁN 5, MARTÍNEZ 2, GIGLIOTTI 2 (FI), ERBES 5, RIAÑO 5, ACOSTA 6.


       

martes, 15 de abril de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y SAN LORENZO DE ALMAGRO: 66

Arqueros
Carletti, Leopoldo Evaristo: 1951/52 - 1949/50
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/94 - 1988/89
Migliore, Pablo Alejandro: 2006/08 - 2009/13
Orión, Agustín Ignacio: 2011/14 - 2003/09

Marcadores laterales derechos
Corsetti, Francisco: 1933 - 1928/32+1934
Comelles, Pablo Agustín: 1983 - 1981/82
Paredes, Aldo Gustavo: 1994/95 - 1997/2005

Primeros marcadores centrales
Nicolau, Miguel Alberto: 1967/72+1974/75 - 1977
Higuaín, Jorge Nicolás: 1986/87 - 1983/86
Medero, Luis Adrián: 1992/96 - 2001/03
Ortiz, Fernando: 1998 - 1999/2000

Segundos marcadores centrales
Bordón, Miguel Ángel: 1978/80 - 1971
Capurro, Armando Rafael: 1979/80 - 1981
Zacarías, Claudio Hugo: 1986/87 - 1987/88+1991/92
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1994/97
Lorenzo, Néstor Gabriel: 1996/97 - 1992/94
Coloccini, Fabricio: 1999 - 2001

Marcadores laterales izquierdos
Hrabina, Enrique Oscar: 1985/91 - 1983/84
Fagiani, Daniel Fernando: 2000 - 2001
Morel Rodríguez, Claudio Marcelo: 2004/10 - 1998/2004

Centre half – volantes centrales
Grecco, Salvador: 1949/50 - 1941/47+1949
Palmieri, Horacio Norberto: 1972/74 - 1977
Suñé, Rubén José: 1967/72+1976/80 - 1981
Krasouski, Ariel José: 1981/85+1986/88 - 1985/86
Marangoni, Claudio Oscar: 1988/90 - 1976/79
Giunta, Blas Armando: 1989/93+1995/97 - 1983/84+1986/89
Carrizo, Fabián Gustavo: 1983/90+1994/96 - 1990/94
Cenci, Carlos Claudio: 1991/93 - 1995/96

Half izquierdo
Rosato, Carlos: 1917 - 1918/19

Volante mixto derecho
Rivero, Diego Alejandro: 2011/14 - 2006/10

Volantes mixtos izquierdos
Cocco, Victorio Nicolás: 1978 - 1968/74
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68+1970 - 1981
Bilos, Daniel Rubén: 2005/06 - 2007/08
González, Cristian Alberto: 1995/96 - 2009/10
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2011
Erviti, Walter Daniel : 2011/13 - 1999/2002

Enganche
Ponce, José Daniel: 1989/90 - 1991/92

Media punta
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1996 

Punteros derechos
Orlando, Roberto Nicolás: 1934 - 1935/38
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1940/42
Mesones, Felipe: 1952 - 1953
Letanú, Alfredo Raúl: 1972/75+1980 - 1979
Lorea, César José: 1979 - 1978
Scotta, Héctor Horacio: 1982 - 1971/75+1979+1981
Estévez, Raúl Enrique: 2002/04 - 1995/2002                                             
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2003/04
Cardoso de Oliveira, Edilio Jean: 2003 - 2005

Insider derecho
Alarcón, Ricardo Roberto: 1939/41 - 1933/39

Centrodelanteros
Colla, Enrique: 1915/17 - 1918
Fernández Real, Rubén Evaristo: 1953/54 - 1957/58
Veglio, Carlos José: 1976/78+1980 - 1968/75
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1979/80
Sánchez, Hugo Paulino: 1975/76 - 1981
Morandini, Osvaldo Daniel: 1983 - 1980    
Husillos, Armando Mario: 1977/80 - 1983
Rinaldi, Jorge Roberto: 1986/88 - 1980/84+1992
Perazzo, Walter Osvaldo: 1988/90 - 1979/81+1983/88
Acosta, Alberto Federico: 1993/94 - 1988/90+1991/92+1998+2001/03
Bueno, Carlos Éber: 2007 - 2012
Gigliotti, Emmanuel: 2013/14 - 2011/12
Blandi, Nicolás: 2011/13 - 2014

Insiders izquierdos
Martino, Rinaldo Fioramonte: 1951 - 1941/48
Sanfilippo, José Francisco: 1963 - 1953/62+1972

Punteros izquierdos
Garabal, Antonio Héctor: 1960 - 1966
Peña, Ignacio Ramón: 1969/72 - 1980
Coronel, José Gustavo: 1991 - 1991/92

DIRECTORES TÉCNICOS: 17
Tarrío, Oscar: 1942 - 1940                                                
Orth, Giorgy: 1953 - 1944
Díaz, Gerónimo: 1953 - 1954
Fernández Roca, Ángel: 1939/40 - 1956
Amándola, Pablo Juan: 1953 - 1963
Domínguez, Rogelio Antonio: 1973/75 – 1971+1977
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1961/62+1965/66+1972/73+1981/82+1985
Pedernera, Adolfo Alfredo: 1966/67 - 1978     
Román, Carlos Alberto: 1978+1979(suplente) – 1981(suplente)
Faraone, Carmelo: 1982/83 - 1980
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1990
Bilardo, Carlos Salvador: 1996 - 1979
Aimar, Carlos Daniel: 1989/90 - 1996
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 – 1980+1983/84+1987/90+1992/96+2004/05
Basile, Alfio Rubén: 2005/06+2009 - 1998
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 2008/09
Batista, Norberto Rubén: 2010(suplente) – 2008(interino)
 


lunes, 14 de abril de 2014

HISTORIA DE NUNCA ACABAR

   Pudieron habernos concedido ese penal clarísimo y estúpido del final, pudimos haber ganado 1-0, pudimos haber quedado a seis puntos del primero en lugar de ocho y el concepto de fondo no podría modificarse: Boca jugó otro partido decepcionante. Si es que todavía conservamos la condición de decepcionarnos.
   No se trata de hablar con “el diario del lunes” porque había evidencias que fueron señaladas desde distintos sitios y no fueron atendidas: la decisión de dejar afuera a Riquelme resulta incomprensible. Si Román no puede jugar tres partidos en una semana (y es verdad que no puede), pues que juegue el primero y después vemos. En este foro se apuntó hace pocas semanas, no estamos para saltearnos partidos. Suponiendo que ahora le ganemos a San Lorenzo con Román, ¿de qué modo amortizamos el efecto de los dos puntos que quedaron en Santa Fe.
   Por supuesto que la presencia de Román no nos hubiese asegurado ganar pero en principio, hubiera creado mejores condiciones. Números: durante el presente torneo, en los siete partidos (cinco de local y sólo dos de visitante, ojito al detalle) en que Román tuvo participación, se obtuvieron 14 puntos sobre 21; en los seis partidos en que Román no tuvo participación, dos sobre 18.
   Si Bianchi de veras sintió que el esquema y los nombres elegidos dos semanas atrás en Rosario le daban alguna garantía, no sólo se equivocó sino que alarma comprobar por cuánto se equivoca. Él dice que en Rosario se jugó bastante bien durante una hora o algo así. También consignamos desde aquí, en su momento, que a lo largo de todo ese partido no nos enteramos de cómo atajaba Caranta, porque no le tocó resolver ni una sola situación comprometida para su arco (las tres netas que tuvimos además del gol resultaron desviadas, una de ellas en el palo). ¿A qué le llama jugar bien este Bianchi cosecha 2014?
   El primer tiempo del partido con Colón fue inexplicable de tan malo. Llevábamos la pelota hasta cerca del área y allí, nada. El conductor de la maniobra, a menudo Gago, a veces Sánchez Miño o Martínez tirándose atrás, llegaba hasta un punto en que no encontraba cómo seguir, se le terminaba el libreto antes del final de la obra y entonces se sacaba la pelota de encima con un pelotazo sin destino cierto. Despeje o saque de arco. Estuvo ese centro desde la derecha que conectó Gigliotti y que Montoya mandó al corner (igual no entraba) como única acción que pueda considerarse de riesgo palpable para el arco rival.
   A Bianchi cada vez le gustan más las dos líneas de cuatro cuando juega de visitante pero para el segundo tiempo se ve que se le agotó la paciencia a él también. Entonces mandó al pibito Acosta por el Yagui Bravo. Y hubo, al menos, mayor “intensidad”, como se dice ahora. En parte por el ingreso de Acosta (que ya calentaba desde un buen rato antes de terminar el primer tiempo porque Bianchi se había dado cuenta de que así la cosa no iba). Ya se ha visto a lo largo del año que Acosta, bien o mal, juega sin miedos. De hecho, el primer remate desde afuera (desviado) fue suyo y ya se nos había ido medio partido. Sólo por actitud (porque si hilamos más fino estuvo muy impreciso, confuso), sacudió un poquito la modorra, contagió a sus compañeros. Se buscó el desdoblamiento por los costados, se presionó en serio sobre la salida del rival, se recuperó más arriba. Pedir correcta elaboración y sentido de profundidad ya sería una pretensión exagerada.
   Colón, jugando de local y a tiro de la punta, salió a esperar. Perfecto. Colón sabe qué tiene, sabe a qué y por qué juega. Tiene las cosas mucho más claras que Boca, en eso nos saca una diferencia sideral. Sabía que un punto le servía para despegarse más de All Boys y de Godoy Cruz y jugó en consecuencia. Es verdad que, vistos los sucesos, uno se quede pensando que si quería un poquito más, podría haberlo logrado, vista la inconsistencia de la última línea nuestra pero no se tentó. Cuando Luque se le aparecía a Grana, temblábamos. Cuando entró Curuchet, cruzamos los dedos. Pero Colón no mordió la carnada y al final se quedó conforme. Hasta estuvo a punto de embocarnos con ese tiro libre de Mansilla que tocó el travesaño.
   El ingreso de Riaño por Gigliotti no fue más que un inexpresivo cambio de figuritas, Riaño nunca nos ha resuelto un problema. Y la última, Colazo por Sánchez Miño. ¿Por qué no jugó Colazo de entrada? Volvemos al principio, parece que a Bianchi en serio le había gustado el bloque de volantes contra Central pero el crédito de Sánchez Miño ya es mínimo y Colazo, después de Godoy Cruz, lo menos que se había ganado era otra oportunidad. No, el golpe que dicen que tuvo el jueves no explica nada.
   La última pelota parada del partido no hubiese cambiado el curso de la historia, ya se avisó en el comienzo del presente opúsculo pero sí pudo haber variado las cifras. Hasta entonces, todos los balones detenidos en ataque los había manejado Gago, con Sánchez Miño parado al lado de él y pasando primero, en versión Chirolita. Todas mal, alguna hasta ridícula de tan mal. La última se la dejaron a Colazo y Nico le dio bien, pasaba si Sosa no hubiera levantado el codo para neutralizarla. Penal de Santa Fe a Buenos Aires pero el novato árbitro Díaz no lo dio. Su omisión, en definitiva, selló el destino del partido pero no nos equivoquemos: Diaz no fue el peor de los actores del juego. Hubo otros que para qué te voy a contar.
    
   EL BOLETÍN: ORION 5, GRANA 4, CHIQUI 4, FORLÍN 5, INSÚA 5, ERBES 4, GAGO 3, BRAVO 3, SÁNCHEZ MIÑO 2, MARTÍNEZ 5, GIGLIOTTI 4 (FI), ACOSTA 5, RIAÑO 3, COLAZO NC.

              

sábado, 12 de abril de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y COLÓN: 41

Arqueros
Errea, Néstor Martín: 1962/65+1968 - 1966/67
Perassi, José Felipe: 1977 - 1990/93

Marcadores laterales derechos
Ayres Moraes Albuquerque: 1963/65 - 1968
Cardozo, Raúl: 1968 - 1965/67
Silguero, Daniel Juan Tomás: 1977 - 1971/72
Rebottaro, Andrés Orlando: 1979 - 1981
Ibarra, Hugo Benjamín: 1998/2001+2002/03+2005/10 - 1993/98
Martínez, Jorge Daniel: 2001/02 - 2002/04
Jerez, Pablo Ezequiel: 2003/04 - 2005/08

Primer marcador central
Medero, Luis Adrián: 1992/96 - 1996/2001

Segundos marcadores centrales
Bachino, Marcelo Fabián: 1982/83 - 1986/87       
Bordón, Miguel Ángel: 1978/80 - 1986                                                                                              
Díaz, Daniel Alberto: 2005/07+2013/14 - 2004/05 
Crosa, Diego Sebastián: 2002/04 - 2008

Marcadores laterales izquierdos
Verón, Andrés César: 1978 - 1979
Alonso, Ricardo Oscar: 1975/78 - 1981
Pineda, Mauricio Héctor: 1996/97 - 2004
Bedoya, Gerardo Alberto: 2005 - 2004
Urribarri, Bruno Saúl: 2007 - 2011/13

Volantes centrales
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1986
Prediger, Leonardo Sebastián: 2010 - 2004/06+2007/09+2011/13

Volantes mixtos derechos
Molina, Hugo Martín: 1983 - 1986/87
Toresani, Julio César: 1996/97 - 1995/96+1999/2000+2002/03         
Villarreal, Javier Alejandro: 2001/04 - 2005

Volantes mixtos izquierdos
Medina, Orlando José: 1969/72 - 1965/68+1982
Irazoqui, José Luis: 1985/88 - 1990/91

Enganches
López, Carlos Ángel: 1984 - 1974/75
Díaz, Damián Rodrigo: 2008/09 - 2010/11
Gracián, Leandro: 2007/09+2011 - 2012

Media punta
Menéndez, Norberto: 1962/67 - 1968

Punteros derechos
López, José Omar: 1977/78 - 1979
Favret, Rubén Omar: 1975/77 - 1981
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1984
Estévez, Raúl Enrique: 2002/04 - 2004/05
Cángele, Franco Darío: 2003/04+2013 - 2005/06

Centrodelanteros
Saldaño, José Luis: 1978 - 1975/76
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1974/76
Gigliotti, Emmanuel: 2013/14 - 2012/13

Punteros izquierdos
Comas, Jorge Alberto: 1986/89 - 1980/81+1994/95
Sotelo, Juan Manuel: 1982/84 - 1989/90                
Scalise, Claudio Alberto: 1986 - 1991/92      

DIRECTORES TÉCNICOS: 6
Fernández Roca, Ángel: 1939/40 - 1959  
Silvero, José María: 1970/71 - 1972/73
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1980
Basile, Alfio Rubén: 2005/06+2009 - 2004
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1999
Falcioni, Julio César: 2011/12 - 2006/07