lunes, 30 de marzo de 2015

COMAN PASTITO

El asunto era ver cómo se funcionaba sin Gago ni Lodeiro y se aprobó el examen con excelente calificación. Es más, fue el medio juego, justo el sitio de las dos sensibles bajas, el lugar donde se ganó, se mandó casi de punta a punta, se controló el juego.
Se logró, por añadidura, frente a un rival que siempre se supone complicado, experimentado, mañoso, apto para despintar al más pintado si se da la ocasión.
El Vasco eligió una línea de volantes con el Cabezón Meli, Pichi Erbes y el Fantástico Pérez y la verdad es que, a priori, era como para dudar. Podía llegar a faltar verticalidad, último pase, cambo de ritmo. Nada de eso sucedió.
El Pichi fue el patrón de la mitad de la cancha. Le hacía falta un partido como éste. Tal vez menos a él mismo que a todos nosotros. Se habló mucho de la irrupción del pibe Cubas y desde este mismo sitio se abogó por la inclusión de Gago como único 5 definido. Ahora, el Pichi se destapó con una producción que lo reubica, que le renueva el crédito. Y Pablo Pérez movió muy bien la pelota, de hecho perdió muy pocas, eligió casi siempre bien.
De todos modos, es de hacer notar que con un primer tramo de partido muy favorable, con presión alta, con desdoblamientos por los dos costados, Hilario Navarro sólo miraba. Faltaba la concreción, la última puntada.
Estudiantes llegó una sola vez en los noventa minutos y de milagro no se puso 1-0. Lo perdimos a Cerutti, que andaba muy movedizo y Vera metió un anticipo ofensivo mortal. Palo, rebote y la bola que nos recorre el área chica, menos mal que de la línea para este lado. ¿Y si entraba? Empezaba otro partido, claro está. Menos mal.
Los dos goles que dejaron liquidado el tema y bajaron el telón llegaron en el momento en que menos se veían venir. Se había diluido el dominio. Nos enredamos todos con los pleitos del Loco Osvaldo versus Desábato y Damonte, viejos chotos, pendencieros. Damonte le metió al Loco un golpecito quirúrgico en la costilla flotante. Terminó siendo una gracia que el Loco le diera de comer pastito a Desábato (el que llamó “macaco” a Grafite y “borracho” a Ortega), parece que se metieron con Jimena Barón y después Damonte dice que el boludo es el Loco. Igual, siempre lo más aconsejable es no prenderse como se prendió el Loco. Todavía está adaptándose al fútbol nuestro, puede pasar que nos deje con diez por pavadas de estas.
El Pichi coronó su espléndida actuación con el golazo que abrió el partido. La recibió después de un caño del Loco y el derechazo que sacó fue formidable, la agarró de lleno para que pasara por arriba de Navarro y
levantara la red. Pocas veces o nunca lo habíamos visto al Pichi como protagonista de semejante definición. ¿Se repetirá?
Enseguida, el segundo. Muy buena participación del Pachi Carrizo, aparición más que oportuna de Meli en el área rival, el toque hacia adentro y la llegada implacable de Osvaldo, que la había empezado en la mitad de la cancha.
El Vasco lo puso a Pachi donde menos le gusta, por la derecha, aunque en algún pasaje del segundo tiempo cambió con el Negro Chávez. Pachi respondió, puede perfectamente jugar por ese lado. Mucha dinámica y mucha determinación para el uno contra uno. En cuanto al Cabezón, en general anduvo bastante peleado con la pelota, con la excepción de su presencia en el segundo gol pero con la entrega sin concesiones de siempre.
El que estuvo borrado fue el Comandante, no agarró el ritmo, se empecinó en terminar él jugadas que tenían que ser para otro. Al margen de la falta de fútbol, un dato cierto, quizá sienta que el alto perfil de Osvaldo lo ha corrido del centro de la escena y lo acusa.
Bueno, con el 2-0 plasmado, Estudiantes se fue del partido. Desde el arranque del segundo tiempo, ni se lo vio. Se quedó con diez, porque Aguirregaray cortó con “foul táctico” una contra de Pichi Erbes y se ganó la segunda amarilla. Antes de irse se peleó a los gritos con Schunke, estaban sacados. Enseguida  quedaron nueve, porque Auzqui le metió un patadón al Pachi.
En lo personal, a este gil que escribe le encantaría que, cuando se da un partido así, metamos todos los goles que nos fuere posible. Pero pareciera que la cultura del futbolista argentino tiene incorporado un mal entendido concepto del respeto por el rival. Lo que hicimos fue toquetear. Perdonar, en definitiva.
No es casualidad que el tercer y último gol lo hayan gestado y concretado dos que había entrado de refresco, con todas las ganas de mostrarse. Buen paso al ataque de Lea Marín, la devolución del Cabezón (que no brilló pero se anotó en las jugadas de dos de los goles), fondo, centro atrás y la llegada del pibe Cristaldo para facturar de frente.
Aunque no lo diga y hace muy bien, debe sentirse víctima de una injusticia, Marín. Venía cumpliendo y ahora quedó atrás de Gino Peruzzi. Lo dijo el Vasco el viernes, no hay grandes diferencias entre los dos. Gino entra más por los ojos cuando pasa, llena más.
Nos espera otra semanita larga y a continuación se nos vendrá otra seguidilla. Fue muy alentador y prometedor este trabajo conjunto, sólido, sin fisuras. Ojo, no vayamos a creernos que las ausencias de Gago y de Lodeiro juntos no se van a sentir nunca. Basta con repasar el partido en San Juan para que nos demos cuenta. Fer tiene para dos semanas más, Nico ya va a estar listo para lo que se avecina. Estamos bien. Vamos a ver si somos capaces de la deseada e imprescindible regularidad.


EL BOLETÍN: SARA 5, PERUZZI 6, CATA 6, TORSIGLIERI 7, COLAZO 5, MELI 6, PICHI 8, PP 6, PACHI 7, OSVALDO 7, CHÁVEZ 4 (FI), CRISTALDO 6, MARÍN 6, CALLERI NC.

sábado, 28 de marzo de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ESTUDIANTES DE LA PLATA: 79
Arqueros
Castro, José Manuel: 1956 - 1957/58
Giambartolomei, Héctor Adelmo: 1958/59 - 1955/56
Errea, Néstor Martín: 1962/65+1968 - 1969/70
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1981
Merlo, Néstor José: 1989 - 1990/93
Yorno, Marcelo Arturo: 1995/96 - 188/94
Orión, Agustín Ignacio : 2011/15 - 2010/11

Marcadores laterales derechos
Pernía, Vicente Alberto : 1973/81 - 1969/72
Álvarez, Pablo Sebastián : 2003/05 - 2005/07
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2007

Primeros marcadores centrales
Silvero, José María: 1962/66 - 1952/61
Brown, José Luis: 1985 - 1975/83
Ortiz, Fernando: 1998 - 2004/06
Schiavi, Rolando Carlos: 2001/05+2011/12 - 2009
Roncaglia, Facundo Sebastián: 2007/09+2011/12 - 2010/11
Cellay, Christian Ariel: 2010/11+2012/13 - 2008/10+2011/12

Segundos marcadores centrales
Madero, Raúl Horacio: 1959/61 - 1963/69
Barale, Enry Juan: 1964 - 1965/68
Zabala, José Luis: 1971 - 1972
Erbín, Pablo Carlos: 1988/89 - 1990/94
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 2003/04

Marcadores laterales izquierdos
Malbernat, Oscar Miguel: 1972 - 1964/71
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07+2009/10 - 1999/2005
Rodríguez, Clemente Juan: 2000/04+2007+2010/13 - 2009/10

Half derecho
Viola, Alberto Ubaldo: 1933/34 - 1928/33

Centre half – volantes centrales
Munt, Pedro Aurelio: 1933/35 - 1936
Pachamé, Carlos Oscar : 1972/73 - 1963/71+1974/76
Trobbiani, Marcelo Antonio : 1973/76+1981/82 - 1982/84+1987
Cenci, Carlos Claudio: 1991/93 - 1993/94
Verón, Juan Sebastián: 1996 - 1993/95+2006/12+2013/14
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1997/98
Cascini, Alfredo Raúl: 2002/05 - 1995/96+2001/02
Prediger, Leonardo Sebastián: 2010 - 2014

Half izquierdo
Moreno, Roberto Miguel: 1956 - 1957/58

Volante mixto derecho
Rulli, Juan Carlos: 1963/65 - 1958/62

Volantes mixtos izquierdos
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2000/03
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2001/02
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 2003/04
Sánchez Miño, Juan Manuel: 2010/14 - 2015

Enganches
Carregado, Luis María: 1971+1974 - 1972
López, Carlos Ángel: 1984 - 1975/78
Ponce, José Daniel: 1989/90 - 1980/83+1988
Neffa, Gustavo Alfredo: 1992/93 - 1995
Cardoso, Rodolfo Esteban: 1998 - 1987/89+1998/99

Medias puntas
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1998/99
Acosta, Luciano: 2014 - 2015

Punteros derechos
Sánchez, Rafael: 1949 - 1956/57
Rodríguez, Perfecto: 1956 - 1957/60
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1952/56
Nardiello, Osvaldo Ángel: 1958/62 - 1963/65
Galletti, Rubén Horacio : 1971/72 - 1973/77+1980/82
Letanú, Alfredo Raúl: 1972/75+1980 - 1976/78
Ortiz, Carlos Enrique: 1977 - 1978/79
Guillermo, Sergio Adrián: 1998/2000 - 2001

Insiders derechos
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1932/37
Negri, Juan José Eufemio: 1948/49 - 1938/47+1958
Quaglia, Francisco Santiago: 1951/52 - 1954/55
Baiocco, Miguel Ángel: 1954/55 - 1952/53
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1954/56

Centrodelanteros
Laferrara, Ángel Ricardo: 1942 - 1936/41
Martegani, Enrique Andrés: 1945/47 - 1948
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1954/56
Taverna, Juan Alberto: 1976 - 1968/71
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1971/73
Doroni, Néstor Juan: 1975/76 - 1981
Husillos, Armando Mario: 1977/80 - 1985/86
Perazzo, Walter Osvaldo : 1988/90 - 1982
Centurión, Ramón Miguel: 1985 - 1990/91
Palermo, Martín: 1997/2000+2004/11 - 1992/97
Marioni, Bruno: 2007 - 1997+1999
Boselli, Mauro: 2003/05+2006/08 - 2008/10+2011/12

Insiders izquierdos
Reynoso, Ángel Rafael: 1954 - 1952/53
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1961

Punteros izquierdos
Sofía, Juan Antonio : 1936/37 - 1936
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1952/53
Bielli, Adolfo Alberto: 1961 - 1962/64
Yudica, José Antonio : 1959/61 - 1964
Tarabini, Roberto Aníbal: 1971 - 1960/61
Peña, Ignacio Ramón: 1969/72 - 1973

DIRECTORES TÉCNICOS: 4
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1954/55
Silvero, José María: 1970/71 - 1971/72
Bilardo, Carlos Salvador: 1996 - 1971+1973/76+1982/83+2003/04
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1994/95*+2011

*: En dupla con Manera, Eduardo Luján.

lunes, 23 de marzo de 2015

A SAN JUAN NO FUIMOS

   Lo único bueno fue que no perdimos. Por primera vez en lo que va del año, nos pasaron por arriba. Literalmente. San Martín no ganó de casualidad, le faltó definición (nuestros arqueros no tuvieron tanto trabajo en proporción a tan sostenido dominio) pero controló el partido de punta a punta.
Nos superaron en todos los aspectos del juego. Nos metieron un ritmo frenético. En todos los rincones de la cancha llegaban a la pelota antes que nosotros, permanentemente. Imponían superioridad numérica y no sólo porque corrieron más, sino por sobre todo porque corrieron mejor.
En los primeros cinco minutos nos llegaron a fondo tres veces, una de ellas salvada por una gran intervención del Gordo Orion cuyos gritos exigiendo a sus compañeros que despertaran, que salieran a la cancha de una vez por todas, vistos por televisión, resultaron bien expresivos, la mejor postal del partido.
Hubo un pequeño recreo en el que nos pusimos 1-0. Primero, el gol que insólitamente despilfarra el Pachi Carrizo, tenía todo el arco y la tiró a la mierda. Tercero, el cabezazo del Cata en un palo, la bola recorrió el arco y se fue para el otro lado. En el medio, el penal. También con previo cabezazo del Cata en el área de enfrente. La mano desesperada de Gelabert y ejecución excelsa del Loco Osvaldo. Con clase, con distinción. Igualito que con Zamora. Para el próximo tiene que cambiar porque si lo patea igual, se lo atajan. Ya están todos avisados.
Después de ese breve veranito, todo volvió a ser de los sanjuaninos. Nos desbordaban por todos lados. Nos doblaban por los dos laterles y la vitalidad que tenían en el medio Gelabert y Bogado no la tenía ningún jugador nuestro. Boca a lo único que atinaba era a tratar de congelar, sin éxito. Era evidente. Por eso el boludo de Loustau creyó que Orion estaba haciendo tiempo cuando en verdad le habían pegado un piedrazo. Ahí se armó ese revuelo de jugadores y el Cabezón Mei se comió un cortito de Bueno, por eso estaba sacado y no lo podían parar. En fin, pasó, cosas de los partidos.
Claro que se extrañó a Gago. El que más lo extrañó fue Lodeiro, el uruguayo no apareció en el partido nunca. En definitiva, a él también lo extrañamos. Sin elaboración de juego desde el medio, a los de arriba tampoco se los vio. El Burro y Pachi, directamente, fue como si no estuvieran en la cancha. Osvaldo la peleó pero no es lo suyo, necesita que se le asocien.
Pichi Erbes no encontró nunca la posición. Había pasado también en el primer tiempo con Zamora pero esta vez fue más grave porque San Martín es mejor que Zamora. Y el Cabezón Meli luchó como lucha siempre pero esta vez, como todo el equipo, estaba condenado a correr detrás de la bocha, porque la tenían siempre ellos.
Ya todos tienen apuntado que jugamos sin volante por la izquierda y que el 3, esta vez Nico Colazo, queda muy expuesto. En el segundo tiempo, cuando entró ese tal Covea, se nos agrandó el desbarajuste. El Vasco lo advirtió y apeló a un recurso que ya se le está haciendo costumbre: puso otro 3 y lo mandó a Nico Colazo a jugar delante de él. Quedó visto que no hubo soluciones pero además, la decisión del Vasco era cuestionable desde el principio. El que suscribe no lo recuerda a Peruzzi jugando por la izquierda. Lo habían probado un rato en el entrenamiento del viernes pero su inclusión no dejaba de ser un experimento raro y no puede sorprender que haya sido un fracaso.
En pasajes desfavorables de anteriores partidos había aguantado la zaga central. Era el sustento de todo el equipo. Esta vez rindió sólo el Cata, único jugador de Boca que marcó territorio, que impuso presencia, que cantó presente. A Torsiglieri, tan parejito y confiable a lo largo de la campaña, le tocó una noche fatal. El gol del empate es de él. No puede permitirse que un jugador gire donde giró Figueroa, a diez metros del arco. Torsi le dio todo el tiempo y el espacio posibles.
La desgraciada acción en que terminaron fracturado Bueno y expulsado Orion también es de Torsi. Quedó parado en línea con el Cata cuando, por cómo venía la mano, era él quien tenía que sobrar. Y arrancó muy tarde, cuando despego Bueno ya se nos iba derechito al área. Orion tuvo que salir a la desesperada y pasó lo que pasó. La entrada de Orion fue violenta. Era doble roja: por lo que llamamos ”último recurso” (manifiesta oportunidad de gol) pero antes, por la violencia en sí. El Gordo no debe haber premeditado lesionar a Bueno, como tampoco debe haber premeditado romperle los ligamentos del tobillo a Leandrito Paredes aquella tarde en Casa Amarilla pero se zarpa, como muchos arqueros en situaciones similares.
Tal como estaba el partido, diez contra once y con más de quince minutos por jugar, perdíamos. Menos mal que enseguida se fue expulsado Gelabert por doble amarilla. De todos modos, penamos hasta el final, lo único que queríamos era que se terminase de una vez. Hacía rato queríamos que terminara, en todo el segundo tiempo no armamos ni una sola jugada más o menos rescatable. Cuando el Vasco probó juntar a Osvaldo con Jony Caleri no hubo tiempo ni de ver qué pasaba, porque llegó la expulsión de Orion y se tuvo que ir el Loco para que entrara Sara.
Una cualidad del Vasco es que, aunque siempre repite que miente, no miente tanto. Miente menos que la inmensa mayoría de sus colegas. No tuvo reparos en decir que lo único bueno fue el empate, que no tuvimos la pelota jamás, que debiéramos haber perdido.
Un mal partido le cabe a cualquiera pero atención porque en ocho días terminamos pidiendo la hora contra Defensa, jugamos un primer tiempo de terror en Venezuela y ahora nos encontramos con esto. Todo en coincidencia, claro está, con la ausencia de Gago. Tenemos el mejor plantel de bastante tiempo a esta parte, recambio, posibilidades de jugar de diferentes maneras. Si falta Gago (y va a faltar por lo menos en los próximos veinte días), tendremos que encontrar la manera de suplirlo. Porque a San Juan no fue Gago pero lo peor es que no fue tampoco ninguno de los demás, salvo el Cata.



EL BOLETÍN: ORION 5, MARÍN 4, CATA 7, TORSIGLIERI 3, COLAZO 3, MELI 4, ERBES 4, LODEIRO 3, MARTÍNEZ 2 OSVALDO 5, CARRIZO 2 (FI), PERUZZI 3, CALLERI 4, SARA 5.

sábado, 21 de marzo de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y SAN MARTÍN (San Juan): 12
Arquero
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2008

Marcador lateral derecho
Cardozo, Raúl: 1968 - 1970

Marcador lateral izquierdo
Magnago, Víctor Eduardo: 2003 - 2008/09

Volantes mixtos derechos
Naveda, Alberto Dante: 1993/94 - 1986
Drocco, David Hernán: 2009 - 2011

Volantes mixtos izquierdos
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2000
Ríos, Cristian Alejandro: 2004 - 2006

Puntero derecho
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2007

Centrodelanteros
Trípodi, Mariano Sebastián: 2005 - 2007
Riaño, Claudio Maximiliano: 2013/14 - 2012/13
Bueno, Carlos Éber: 2007 - 2014/15
Dalla Costa, Mauro: 2014 - 2014

DIRECTORES TÉCNICOS: 2
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981(suplente) - 1996+2004
Hrabina, Enrique Oscar: 1993+1994 (interino) - 2009/10


martes, 17 de marzo de 2015

MEDIO PARTIDO, CINCO GOLES

No es por pasarse de exigente, no se trata de parecer insaciable pero más allá del 5-1 final, que está dentro de los guarismos que cabía esperar, no es aceptable que nos compliquemos como nos complicamos con Zamora, un equipo de nivel Primera C de la Argentina.
Bastó enchufarse un rato en el comienzo del segundo tiempo para liquidar el trámite y eso no hace sino poner más de manifiesto la debacle de aquellos primeros 45 minutos siniestros, tenebrosos.
Las circunstancias obligan a rotar jugadores pero el Vasco tomó decisiones difíciles de entender. Si salimos con una línea de volantes conformada por Meli, Erbes y Cristaldo, sabemos que no vamos a contar con un mediocampista que juegue, que mueva la pelotita. Para peor, Pichi, sobre todo, no encontraba su lugar en la cancha y como consecuencia directa, la bocha la tenían ellos. ¡Zamora!
Visto lo sucedido más tarde, se afirma la idea de que Castellani debió haber tenido un lugar desde el principio aunque es verdad que Castellani, hasta hoy, prácticamente no había jugado bien nunca desde que está con nosotros. Leyendo la formación inicial podía suponerse que el Burro Martínez iba a volantear y armar pero eso no sucedió.
Con Defensa y Justicia quedaron afuera Marín y Colazo, titulares y uno podía imaginar que se los había guardado para el partido en Venezuela pero resulta que Colazo fue al banco y Marín ni siquiera. Una explicación forzada podría ser que como Fuenzalida ahora se va con su selección, era el momento de utilizarlo ya que no va a estar con San Martín ni con Estudiantes.
Las diferencias entre Colazo y Monzón, hoy por hoy, son demasiado claras. Monzón jugó 45 minutos de terror. Por el lado de él nos aparecía Faría como si fuera Cafú. Para colmo, la vez que tuvo un tiro libre la mandó como dos kilómetros por arriba del travesaño.
Era como si alguien les hubiese informado a los jugadores de Boca que en Barinas hay altura porque nos movíamos como si estuviésemos en La Paz, en cámara lenta, caminando, con una parsimonia exasperante. El único que corría normal era Calleri.
Contó Benedetto que el Vasco y Markic insistían para que pasaran Fuenzalida y Monzón de manera de imponer superioridad sobre los costados. Eso tampoco sucedió, no le dieron bola al banco.
El gol de ellos nace de una salida horrenda del Cata Díaz, con todos sus compañeros del bloque defensivo caminando hacia adelante. El rebote frontal que dio Sara ante el tiro de Osorio es inexcusable (la quiso matar y la dejó viva) y a continuación, Murillo atropelló y terminó metiéndola con la manito. ¿Irá a tener esta infracción que nos perjudicó la misma prensa que tuvo y tiene el gol que le cepillaron el otro día a Defensa y Justicia? Improbable, ¿no?
Menos mal que no entró ese cabezazo de Perlaza en el travesaño, ahí se nos venían las tinieblas. La última del primer tiempo (otro rebote muy feo de Sara) no cuenta porque los jugadores nuestros ya habían advertido que se había sancionado el off side.
¡No habíamos elaborado ni una sola jugada como la gente en medio partido! Los cambios de nombres que se imponìan para el segundo tiempo, Colazo y Castellani por Monzón y Cristaldo, fueron fundamentales pero más allá de eso, cambió la cabeza de todos. Simplemente, se salió a jugar, lo que no se había hecho antes. De entrada Calleri se perdió uno increíble. Anduvo torcido para el arco, Jony y eso lo fastidió pero jugó bien, todo el partido, se movió con mucha sagacidad.
El empate no tardó en llegar y era de prever porque ellos son muy malos, no hay otra calificación posible. Gran pase filtrado por el Chapa Fuenzalida (flojo primer tiempo, bueno el segundo) y delicada definición del Burro, picándola cuando le salía el arquero. Enseguida, el segundo. Foul al Pachi (que anduvo mejor por la derecha que por la izquierda, otro que despertó en el segundo tiempo) y al unísono se quedaron con diez por la expulsión de Vargas. Toquecito de Castellani y el zurdazo bajo de Colazo. ¡No saben ni armar una barrera! La bola les pasó por abajo. Listo, se acabó el partido.
Los goles se fueron sumando con naturalidad. El tercero fue otro zurdazo cruzado y mortal de Nico Colazo, gran figura de la noche, parecido a aquél con Vélez en Mar del Plata. El tercero, demoledor pique por la izquierda con el sello inconfundible del Negro Chávez, que entró en lugar de Pachi Carrizo (buena noticia el retorno del Comandante, hombre importante). El último fue el más lindo de todos, perfecto desborde del Cabezón Meli por derecha y plástica tijereta del Burro para definir.
Mención especial para el correcto trabajo del pibe Komar, el mejor del fondo. Nos está sacando de un apuro en un momento difícil, la Libertadores no es para cualquiera y Juancito cumple, está a la altura.
Seguimos ganando, aquí y allá. Los jugadores ganan confianza, faltan dos partidos y la clasificación ya está casi adentro. Nunca un equipo argentino había metido cinco en un solo tiempo en toda la historia de la Libertadores. Por otra parte, también somos el equipo que más ha ganado como visitante desde 1960 a la fecha. ¿Qué tal? Somos felices. Eso sí, no perdamos de vista el hecho de que si volvemos a regalar un tiempo contra un rival en serio, marchamos.


EL BOLETÍN: SARA 3, FUENZALIDA 5, KOMAR 6, CATA 4, MONZÓN 3, MELI 6, ERBES 4, CRISTALDO 4, MARTÍNEZ 7, CALLERI 6, CARRIZO 5 (FI), COLAZO 8, CASTELLANI 6, CHÁVEZ 7.

domingo, 15 de marzo de 2015

PRIMERO HAY QUE SABER SUFRIR

Cosas del maravilloso y maldito fútbol, se termina pidiendo la hora cuando un rato antes todo parecía encaminarse hacia el segundo 5-0 en cuatro días o algo equivalente. Menos mal que se acabó, menos mal que ganamos. ¿Qué nos pasó? Nunca vamos a terminar de saberlo, cualquier intento de explicación resultará insuficiente.
La salida de Gago, a los 7 minutos del segundo tiempo, nos hirió de consideración. Era el patrón del equipo. Otra vez, de 5, bien definido, dueño del medio, el que marcaba el estilo, con esa claridad que tiene para sacarla siempre redonda hacia cualquier lado. Para jugar con un 5 como Gago se necesita uno al lado de él que los corra a todos y lo tuvimos en el Cabezón Meli.
Cuando se lesionó el Tucu Palacios y no teníamos más cambios, empezó a entrar agua por arriba de la línea de flotación. Es difícil aguantar casi media hora con diez jugadores y medio pero puede hacerse sin penar tanto como penamos, sobre todo después de haber dejado establecida una superioridad tan clara. El déficit fue que no encontramos quien tuviera la pelota.
Esta vez no tocó un gran partido del Uru Lodeiro pero lo que pasa es que Lodeiro, con toda la capacidad técnica que tiene, corre y corre. Esta vez, en estas circunstancias lo que hacía falta era un tipo que corriera menos, que la pusiera debajo de su suela, que se la llevara a la casa, que la pinchara. Seguro que en Don Torcuato había uno mirando el partido por televisión, tomando mate y sufriendo con todos nosotros. Ése nos hubiera venido bien pero ya no está.
Boca empezó metiendo presión alta, girando en derredor de Gago y desdoblando gente por los costados. Bien, bien. Muy buen debut de Peruzzi, el tipo es un tractor por su costado. Salió acalambrado, esperemos que sea nada más que eso porque si se consolida, es una presencia muy valiosa.
Faltó llegada, en esos primeros veinte minutos. Apenas esa de Palacios que el arquero sacó al corner, abajo. Después hubo que tomarse un resuello, es lógico. La pena es no haber sacado ventaja en ese segmento inicial tan favorable.
Cuando el partido parecía medio en punto muerto, nos pusimos 1-0. Tiro libre bien puesto por Lodeiro. Es una diferencia clave respecto del año anterior el tener ahora un jugador que maneje tan bien las bochas paradas. Lo perdieron al Cata y el Cata metió un cabezazo muy bien puesto, bien cruzado, inalcanzable.
Buen momento del Cata, sólido, seguro, líder, conjunción perfecta con Torsiglieri. En la solvencia de la dupla central se afirma el equipo pero además, el Cata manda, sale y hasta hace goles.
Antes de irnos al descanso, el segundo. Gran jugada. La recuperación de Gago, la prolongación en Peruzzi y el perfecto centro del Tucu. Para rematarla, el salvaje anticipo ofensivo del Loco Osvaldo en el primer palo, cabezazo mortal, levantando la red. Golazo.
¿Cuánto le ponemos, al Loco? Cada vez que entra en contacto con la bola pareciera que va a pasar algo. A veces la tiene que hacer sencillita pero se tienta y quiere inventar algún chiche. Esta vez demostró que puede ser bueno aguantando de espaldas, pivoteando. Lo que más cuenta es que, sin haber terminado de engranar, sin que todavía hayamos podido definir bien a qué juega, mete goles.
El segundo tiempo pintaba para trámite, tranqui. Y así empezó. Pudo haber llegado el tercero con esa que el arquero le sacó a Lodeiro o con la que Gago cabeceó de pique y se fue por arriba pero lo que llegó fue la lesión de Gago. Ya nos estábamos olvidando de las nanas musculares de Gago, venia con continuidad, se lo veía bien. ¿Por cuánto lo vamos a perder, ahora? Lo vamos a sentir, seguro.
Igual, Defensa no aparecía en el partido, al descuento no se lo veía venir por ningun lado. Pero ocurrió. Un pase filtrado por Barbieri, una oportuna diagonal hacia afuera de Sánchez Sotelo (el hijo de aquel 2 nuestro que hizo debutar el Toto Lorenzo y después se fue a Platense) para definir casi contra el fondo de la cancha. Hay quien le adjudica responsabilidad a Orion pero el Gordo (que en el primer tiempo le había sacado una muy complicada a Isnaldo) hizo lo más aconsejable, priorizó el primer palo. Sánchez Sotelo se la cruzó, la metió en un lugar muy difícil, con poco espacio.
A partir de la lesión de Palacios nos complicamos. El Vasco ya lo había puesto a Nico Colazo por el Burro para fortalecer el medio, dos líneas de cuatro con Lodeiro de doble cinco pero soltándose. No estaba mal pensado pero al no tener seguridad en el traslado, porque se había ido Gago, el equipo se veía conmovido, tambaleante.
Debe puntualizarse, de todos modos, que Defensa casi no llegó. Casi, porque tuvo ese gol mal anulado. Julio Rodríguez estaba habilitado, nos salvó la banderita del tal Germanotta (lindo apellido). Acá sí que la respuesta de Orion había sido débil, blandita, a él también lo salvó Germanotta. Algunos contraataques de los últimos minutos pudieron habernos dado una diferencia más tranquilizadora pero no liquIdamos.
Y sí, pareciera que se sintió el cansancio, para varios fue el segundo partido en cuatro días. Para los giles que dicen que no tiene nada que ver, que los jugadores viven para eso, que tienen que poder jugar sin mella todos los partidos que les pongan, ahí está la respuesta: lesiones musculares de dos jugadores que se suman a las de Burdisso, Cubitas y Pablo Pérez sin contar el calambre de Peruzzi.
Ahora se viene otra rota. No van a Venezuela Orion, Torsiglieri, Lodeiro ni Osvaldo además de los lesionados, claro. Reapareció en la lista el Negro Chávez. Hay plantel y el plantel está aguantando. Estamos bien. Primeros en AFA (por lo menos hasta que juegue Central), primeros en el grupo de la Copa, sólo dos puntos perdidos en ocho presentaciones. Una de las materias que nos faltan es no enredarnos en partidos que pintan fáciles, como lo era el de Defensa. Y no depender tanto de un solo jugador.



EL BOLETÍN: ORION 5, PERUZZI 7, CATA 7, TORSIGLIERI 6, MONZÓN 5, MELI 6, GAGO 8, LODEIRO 6, PALACIOS 6, OSVALDO 6, MARTÍNEZ 4 (FI), ERBES 4, COLAZO 4, FUENZALIDA 4.

sábado, 14 de marzo de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y DEFENSA Y JUSTICIA: 8

Marcador lateral derecho
Lahorca, Claudio César: 1983 - 1984/85

Marcador lateral izquierdo
Alves, Hugo César : 1977/84 - 1987

Volante mixto derecho
Sisca, Eduardo Domingo: 1983/86 - 1989/90

Volante mixto izquierdo
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 2003/04

Enganche
Maradona, Raúl Alfredo: 1986 - 1991/92

Punteros derechos
Matuszyczk, Horacio Ignacio: 1981/82 - 1986/87
Sánchez, Sergio Germán: 1994/95 – 1997/98+2000/01+2003/04+2005

Centrodelantero

Randazzo, Csrlos Damián: 1978/80+1983/84 – 1987/88

miércoles, 11 de marzo de 2015

LLEGARON LOS GOLES

Vamos a empezar por dejar claro que jugamos solos, que Zamora como rival no existió pero está comprobado que se puede jugar mal contra el peor de los rivales (¡si lo habremos visto!) y Boca, esta vez, jugó muy bien. Y lo más importante, la metió, corrigió lo que venía siendo ostensible y alarmante déficit. A los 14 minutos, cuando llegó el segundo gol, ya sabíamos que habíamos ganado.
Se ha venido jugando, en lo poco que va de esta campaña, en general, de bien para arriba pero lo que más cuenta es que el equipo, aun con variantes en los nombres, va definiendo un estilo: pelota por abajo, mucha acción a un toque o dos, velocidad, rotaciones, variedad. Si se logra precisión en la llegada, como ocurrió esta vez y como no había ocurrido con Wanderers, Rafaela o Colón, por ejemplo, poco más podría pedirse.
Un dato fundamental es que el fondo está firme, muy firme. Zamora no es parámetro en este sentido ni en ningún otro pero la solidez defensiva es algo que viene repitiéndose. Y es la base desde la cual puede proyectarse todo lo demás con el mejor de los respaldos. Y en esto es clave Torsiglieri, que ha jugado en pareja con Burdisso, con el Cata o con el pibe Komar, como esta vez y esa confiabilidad no se ha modificado.
Gago y Lodeiro, Lodeiro y Gago, son los naturales conductores que marcan la identidad del conjunto. Al compás de ellos, alternativamente o al unísono, se despliegan todas las baterías. Este es el Gago que queríamos y que salvo algunos lamparazos no habíamos visto con continuidad en esta segunda etapa suya en Boca. Y el uru ya nos tiene con él, el tipo juega y mete, esta vez lució menos que con Colón pero no dejó de ser vital. Y Pichi Erbes, que viene siendo objeto de algunos cuestionamientos, estuvo a la altura, muy metido y muy eficiente, sin el lustre técnico de los otros, claro pero a él lo necesitamos para otra cosa.
El primer gol, e iban nada más que siete minutos, fue una cabal demostración de cómo quiere jugar este Boca. Pelota de derecha a izquierda, por todo el ancho de la cancha y participación de varios jugadores. Pachi Carrizo y Nico Colazo juntos por el costado, para imponer superioridad. El centro de Nico derivó en un rechazo forzado y corto que capitalzó el Cabezón Meli, llegando para meter ese derechazo seco, ajustado, inapelable.
Y el segundo, conceptualmente, se pareció. Gran cambio de Gago de derecha a izquierda, delicia de Pachi dejándola pasar, de nuevo Colazo por el fondo de la cancha, de nuevo un centro de los que duelen, esta vez pasado. Allí estaba Meli, un volante en los últimos metros de cancha, como tiene que ser si se pretende agresividad en serio. El Cabezón la vio clara y la ejecutó a la perfección: la bajó para que Nico Lodeiro, llegando a la carrera, sacara ese remate cruzado que significó su primer gol con nosotros (que sean muchos más).
El tercero fue todo de Pachi. Diagonal de afuera hacia adentro demoledora y disparo bien apretado, abajo y contra el palo más lejano. Muchas veces pasa que Pachi no termina bien lo que empieza, se queda por el camino, le faltan cinco para el mango pero esta noche no fue el caso. Estuvo muy metido, muy suelto y tuvo participación en cuatro de los cinco goles.
Con el partido liquidado muy temprano, se pudo regular pero sin soltar el timón nunca. La liviandad de Zamora es un dato pero Boca, a mayor o menor ritmo, no se fue del partido en ningún momento.
Faltaba el mini show de Osvaldo. Era el único que había andado a contramano. Escasa su participación en el primer tiempo y la vez que había tenido una, se sacó de encima al arquero pero a continuación remató blandito y llegó uno para sacarla. No es la primera vez. ¿Se hace el canchero o qué? Ya en el segundo tiempo también había dejado pasar un par, una que quiso pasar por arriba del arquero y la dejó corta, otra que terminó en el techo del arco. De no ser que ganábamos fácil, hubiesen empezado los murmullos. Pero llegaron los goles.
El primero (cuarto de Boca), otra pelota bien cruzada por Pachi, certero toque hacia el medio del Burro, que recién había entrado y con muchas ganas, servida para Osvaldo que no le entró del todo bien pero fue gol, es lo que cuenta. Y con el añadido de ese festejito mediático que tenían preparado y que al Vasco no le gustó pero está bien: mientras ganen, que hagan las payasadas que quieran.
El segundo del Loco (quinto de Boca) fue una corrida en la que fabricó el penal del arquero y a continuación ejecutó con categoría, con calidad, con estilo. Hizo un tercero, el Loco pero se lo anularon mal, una lástima.
Ellos, en todo el partido, sólo habían contado con tres remates desde lejos, uno por Soteldo, alto y dos de Flores que controló Orion hasta que tuvieron su primera llegada en serio. Quedó solo Clarke pero Orion respondió bien en el mano a mano. Ya iban 41 del segundo tiempo, nos aflojamos.
La última goleada por Libertadores había sido el 7-0 con Bolívar de 2007. Una noche en cancha de Vélez en que estábamos obligados a golear para pasar (última fecha de fase de grupos) y goleamos. Después fuimos campeones. Este 5-0 es una muy buena noticia, por los números pero más por lo que promete este Boca. Sí, va pintando. Más allá de la fragilidad de estos venezolanos. Se está en la buena senda.


EL BOLETÍN: ORION 6, MARÍN 5, KOMAR 6, TORSIGLIERI 6, COLAZO 7, MELI 7, ERBES 7, GAGO 8, LODEIRO 6, OSVALDO 6, CARRIZO 7 (FI), CRISTALDO 5, MARTÍNEZ 6, FUENZALIDA NC.

domingo, 8 de marzo de 2015

SE DURMIÓ EL DT

Alguna vez iba a pasar. Pudo haber sido contra Wanderers o contra Rafaela, fue contra Colón. No definimos partidos que controlamos con claridad y así se está expuesto a que suceda lo que sucedió, que nos emboquen.
El lado positivo es que seguimos siendo superiores, sin duda alguna, a cada rival que se nos cruza. Esta vez el Vasco eligió una formación de neto perfil ofensivo y en una plaza históricamente complicada, como lo es el “Cementerio de los Elefantes” (aunque el actual Colón no es de los mejores). Mas allá del resultado, salió bien, porque Boca mandó casi siempre. La recurrente falta de definición es otro tema.
No hay otra conclusión posible, hubo una falla de conducción. Cuando Colón llegó al gol del empate por primera vez en el partido Boca había perdido el control del juego. Desde hacía unos diez minutos. No nos llegaban, porque en el fondo estamos firmes, la zaga central del Cata y Torsiglieri sigue viéndose muy sólida, aguanta. Pero habíamos perdido la pelota. Y obligados a jugar en retroceso, muchas veces ni Gago ni Lodeiro pasaban la línea del balón, con lo cual faltaban soldados en la contención. Es un riesgo que se corre naturalmente cuando se elige sumar jugadores con vocación para el ataque. Pero dadas las circunstancias, Meli debió haber estado en la cancha unos cuantos minutos antes del empate. Esta es la falla de conducción referida, el técnico se nos durmió. No se trata de “hablar con el diario del lunes”, planteada como estaba la situacion en ese momento del juego el ingreso del Cabezón era casi una obviedad.
¿Orion despegó tarde? Sí. Fracción de segundo. La bola no entró por el ángulo, entró más adentro y una mejor respuesta del arquero pudo habernos evitado este dolor de cabeza. Fue la única realmente difícil que le llegó y sacamos del medio.
Hay mucho para valorar del rendimiento colectivo. El equipo fue ancho en ataque, tuvo buena circulación, consecuencia lógica de la presencia de Gago y Lodeiro. Palacios y el Burro bien abiertos, Marín y Colazo prestos para desdoblarse y crear superioridad numérica, Jony Calleri moviéndose con astucia para ofrecerse a sus compañeros y también para abrir espacios a los demás, Pichi Erbes bien parado y también conectado en los circuitos asociados. Pero no la metimos.
El único sector de la cancha en que se presentaba alguna dificultad era la zona de Nico Colazo, por donde en el tramo inicial del juego nos aparecía Cuevas. Problema táctico ya observado otras veces. Si jugamos con tres delanteros y no tenemos un volante izquierdo definido (Lodeiro se caracteriza por no estacionarse en ningún lado), Colazo queda desprotegido.
El gol fue muy bien trabajado aunque terminó derivando de una falla de ellos. Gago la cambió muy bien de derecha a izquierda, Palacios la devolvió bien a la zona opuesta, no llegó Jony y era pelota de Bíttolo. Bíttolo se quedó, permitió que el Burro, muy enchufado y sin darla por perdida, se la ganara y controlara en gran forma (le tocó un brazo pero de ninguna manera hubo intención) para después enganchar perfecto ante el arquero y definir de zurda.
Manejamos el primer tiempo de punta a punta pero nos fuimos al vestuario un solo gol arriba. Y si lo miramos más detenidamente hemos de concluir que el arquero de ellos no sacó ninguna que haya sido demasiado difícil. Ahí estuvo el déficit, una vez más.
El dominio absoluto se prolongó en el primer segmento del segundo tiempo. El lapso en que se produjo ese gol de Lodiero que no se convalidó, acción para interpretar. Primero, fue una lástima que Calleri, con tiempo como para elegir, cabeceara a las manos del arquero. Al arquero se le escapó y allí apareció Lodeiro para meterla. Jugó la pelota pero el riesgo para el físico del arquero existió. Se puede discutir pero Delfino vio infracción y es una apreciación posible, aceptable, así que a otra cosa.
A continuación del empate, fatalmente tarde, entró Meli para reforzar el medio. Y poco después, Osvaldo. Y Osvaldo, en un ratito, tuvo tres claras: dos las tiró afuera (una medio que de canchero) y otra a las manos del arquero (después de un estupendo enganche). La que erró de cabeza fue prácticamente igual a la primera del partido, a cargo de Palacios, que también tenía todo el arco de frente y le salió desviada, no es fácil de entender pero pasa.
Los últimos quince minutos fueron todos nuestros. Ellos se abrazaron al empate, se metieron tutti atriqui y Boca se los llevó por delante. Pero el segundo gol que tendría que haber llegado antes de que nos empataran no llegó nunca. Estos dos puntos que quedaron en Santa Fe son de esos que suelen doler en el balance que se hace al final de una campaña. Dejamos escapar un partido en que hicimos casi todo menos ganarlo.
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Orion y Pablo Ledesma se saludaron normal, estábamos todos pendientes de lo que iban a hacer. Desafortunadas, las declaraciones de Pablo pero hay que entenderlo, el despecho es propio de la condición humana y desde aquí se seguirá sosteniendo que Ledesma no merecía irse de Boca como se fue.
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Murió en el curso de la semana un tipo de quien el que escribe no tiene un buen recuerdo. El escribano Fernando Mitjans fue vicepresidente del club (1971/73), renunció sin haber completado su mandado y habló pestes del Puma Armando. Lo hizo en medio de una movida oportunista. Al Puma (a la conducción de Boca) en ese momento le llovían balas de todos lados. Había asumido un gobierno peronista y a Armando no le perdonaban que hubiese integrado la lista que postulaba para la presidencia de la Nación a Ezequiel Martínez, el candidato de Lanusse (puro compromiso político, Lanusse había dado vía libre a la construcción del estadio en la Ciudad Deportiva). Mitjans respondía a un sector del sindicalismo peronista. Así que después de dejar el club fue primero interventor y después presidente de la AFA pero duró poco, cuestión de internas, lo sacaron y pusieron en su lugar a Bracutto (hombre de la todopoderosa UOM que manejaba el siniestro Lorenzo Miguel). Lo gracioso fue que muchos años después, en 1986, Mitjans volvió a integrar una lista encabezada por el Puma Armando, el hombre a quien tan mal había tratado (perdieron contra Alegre-Heller). ¡Ah, la política! Tengamos memoria, leamos historia, es útil.



EL BOLETÍN: ORION 4, MARÍN 5, DÍAZ 6, TORSIGLIERI 6, COLAZO 4, GAGO 6, ERBES 6, LODIERO 7, PALACIOS 5, CALLERI 6, MARTÍNEZ 6 (FI), MELI 5, OSVALDO 5.

sábado, 7 de marzo de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y COLÓN: 44

Arqueros
Errea, Néstor Martín: 1962/65+1968 - 1966/67
Perassi, José Felipe: 1977 - 1990/93

Marcadores laterales derechos
Ayres Moraes Albuquerque: 1963/65 - 1968
Cardozo, Raúl: 1968 - 1965/67
Silguero, Daniel Juan Tomás: 1977 - 1971/72
Rebottaro, Andrés Orlando: 1979 - 1981
Ibarra, Hugo Benjamín: 1998/2001+2002/03+2005/10 - 1993/98
Martínez, Jorge Daniel: 2001/02 - 2002/04
Jerez, Pablo Ezequiel: 2003/04 - 2005/08

Primer marcador central
Medero, Luis Adrián: 1992/96 - 1996/2001

Segundos marcadores centrales
Bachino, Marcelo Fabián: 1982/83 - 1986/87
Bordón, Miguel Ángel: 1978/80 - 1986
Díaz, Daniel Alberto : 2005/07+2013/15 - 2004/05
Crosa, Diego Sebastián: 2002/04 - 2008
Marcadores laterales izquierdos
Verón, Andrés César: 1978 - 1979
Alonso, Ricardo Oscar: 1975/78 - 1981
Pineda, Mauricio Héctor: 1996/97 - 2004
Bedoya, Gerardo Alberto : 2005 - 2004
Urribarri, Bruno Saúl: 2007 - 2011/13
Rodríguez, Clemente Juan: 2000/04+2007+2010/13 - 2015

Volantes centrales
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1986
Prediger, Leonardo Sebastián: 2010 - 2004/06+2007/09+2011/13
Meli, César Marcelo: 2014/15 - 2012/14

Volantes mixtos derechos
Molina, Hugo Martín: 1983 - 1986/87
Toresani, Julio César: 1996/97 - 1995/96+1999/2000+2002/03
Villarreal, Javier Alejandro: 2001/04 - 2005
Ledesma, Pablo Martín : 2003/08+2012/14 - 2015

Volantes mixtos izquierdos
Medina, Orlando José: 1969/72 - 1965/68+1982
Irazoqui, José Luis: 1985/88 - 1990/91

Enganches
López, Carlos Ángel: 1984 - 1974/75
Díaz, Damián Rodrigo: 2008/09 - 2010/11
Gracián, Leandro: 2007/09+2011 - 2012
Media punta
Menéndez, Norberto: 1962/67 - 1968

Punteros derechos
López, José Omar: 1977/78 - 1979
Favret, Rubén Omar: 1975/77 - 1981
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1984
Estévez, Raúl Enrique: 2002/04 - 2004/05
Cángele, Franco Darío: 2003/04+2013 - 2005/06

Centrodelanteros
Saldaño, José Luis: 1978 - 1975/76
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1974/76
Gigliotti, Emmanuel: 2013/15 - 2012/13

Punteros izquierdos
Comas, Jorge Alberto: 1986/89 - 1980/81+1994/95
Sotelo, Juan Manuel: 1982/84 - 1989/90
Scalise, Claudio Alberto: 1986 - 1991/92

DIRECTORES TÉCNICOS: 6
Fernández Roca, Ángel: 1939/40 - 1959
Silvero, José María: 1970/71 - 1972/73
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1980
Basile, Alfio Rubén: 2005/06+2009 - 2004
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1999
Falcioni, Julio César: 2011/12 - 2006/07


lunes, 2 de marzo de 2015

MEJOR DE LO QUE EL VASCO DICE

En fin, pareciera que el Vasco se nos ha puesto demasiado exigente. Mejor que así sea. A diferencia de él, este gil que escribe conceptúa que Boca jugó, en líneas generales, bien. Bastante bien. Mejor de lo que el Vasco cree o al menos declara.
La deuda evidente es la misma de tres días atrás con Wanderers: hay que cerrar los partidos. No puede ser que con tan marcada superioridad sobre el rival, con tan sostenido control del juego estemos expuestos hasta el último instante a que, por esas cosas del fútbol, nos emboquen y se esfumen dos puntos.
¿Seguiremos hablando de 4-3-3? Porque arrancamos con un solo delantero, Calleri pero el valor de esos números es poco. El tema es encontrar circulación y profundidad con diversidad de jugadores que lleguen, cualquiera sea su punto de partida. En eso vamos bien, Boca se propone jugar desde la posesión de pelota y es ofensivo por vocación y convicción.
Hay problemas por los costados. En el caso de Monzón esto se reitera, no cubre bien la zona, sale mal, repite infracciones. El Chapa Fuenzalida es volante, cuando lo ponen de 4 se deja ganar la espalda con facilidad, por ahí fue por dónde más sufrimos.
Con Gago de 5 hay primer pase limpito, se vio sobre todo en el primer tiempo. Y Lodeiro ya nos ganó, juega bien en serio, no se estaciona en ningún lado sino que va por derecha o por izquierda, para atrás y para adelante y siempre encuentra la mejor descarga, la mejor resolución.
Atención, nos llevó unos cuantos minutos meternos en el partido y en ese lapso pudimos haber quedado abajo, de un tiro libre a favor nos metieron una contra mortal, casi nos vacuna otra vez Pol Fernández, como el año pasado pero apareció Sara. ¡Qué buen arquero es Sara! Sobrio, medido, siempre con los movimientos justos y sin alharacas. A lo largo del partido iba a tener otras tres participaciones clave: la de Federico González del final del primer tiempo (otra vez nos agarraron mal parados de contra y otra vez por el mismo lugar de la cancha), otra de González en el segundo tiempo (lo perdió el Cata en un centro) y la de Pol, por derecha, cerca del final (Osvaldo la jugó mal con todo el equipo saliendo).
Ajusticiamos en la segunda llegada, antes de los veinte. Bien. Gran pase de Lodeiro, atrayendo al marcador antes de descargar, abriéndole campo al receptor. Muy buena la corrida de Pachi, derecho a los bifes y con impecable centro bajo y paralelo. La llegada de Jony justo a tiempo, como tiene que llegar un 9 a la boca del arco, la resolución a la carrera, sin darles tiempo a nada.
Esa la hizo bien, Pachi. En muchas otras reeditó el pecado que ya le conocemos. Empieza bien y termina mal, se nubla, se acelera, equivoca la elección. Jony fue 9 pero no lo mandaron adentro, le dieron libertad para salir y entonces apareció lo mejor de él. Sale y después vuelve, le da referencia al que lleva la pelota pero no estacionado arriba, sino yendo a buscar desde afuera el final de la jugada, abre brechas para que se mande algún volante.
Rafaela había empezado bien pero antes del gol ya había perdido la pelota y después del gol quedó conmovido. Ahí tendríamos que haber liquidado. Estaba todo el escenario dado. Faltó intensidad, la determinación de ir a matar y bajar la cortina, que se juntaran más seguido Lodeiro y Calleri.
Otro buen segmento de partido fue el comienzo del segundo tiempo. Más activo Meli, más agresivo, más arriba. El pibe Cristaldo pasó más desapercibido aunque fue más útil de lo que pudiera creerse porque subían todos y el que se quedaba era él.
Ellos estaban perdidos pero los seguimos perdonando. Apareció el arquero, Conde, que le sacó una bárbara al Cabezón Meli, el cabezazo de Lodeiro después de una muy buena colectiva (centro del Chapa que bajó Jony), otra a Monzón en dos tiempos. Ellos ya estaban con diez por la expulsión de Serrano, que le metió un planchazo criminal a Lodeiro, agradezcamos que no lo partió. Hubiera sido la cereza del postre para cuatro días en los que se nos cayeron Guille Burdisso, Cubitas, Pablo Pérez y el Negro Chávez.
El Vasco veía que había que definirlo, meter la última mano de una vez por todas. Por eso juntó a Jony, Osvaldo y el Burro. Osvaldo se mandó un giro exquisito en una galletita para quedar de frente al arco pero tampoco tuvo espacio para el remate, que le salió despacito y atajó el arquero. En la columna del debe, ese muy mal pase ya referido que nos tomó desarmados y que por suerte no terminó en gol de Pol. En cuanto al Burro, en los minutos que tuvo se lo vio muy participativo y muy vertical por la izquierda, hubo una que picó por arriba del arquero y que pudo haber sido un gol delicioso pero en otras dos se puso las anteojeras, se pasó de individualista.
Ocho ganados al hilo no es poca cosa. Además, como lo remarcó el Vasco, siempre hemos sido superiores a los rivales de turno. Nos meten muy pocos goles, sólo dos en lo que va de la racha (Sara no la fue a buscar adentro nunca todavía en tres partidos y medio). Me olvide de nombrar a Torsiglieri. Es que uno por ahí ni se acuerda de que el tipo está pero no se equivoca (tipo Orlando, Pancho Sa o Samuel). Vamos bien, más que bien. Ajustemos la definición, ajustemos la contención por los costados. ¿Será mucho pedir?



EL BOLETÍN: SARA 7, FUENZALIDA 4, CATA 5, TORSIGLIERI 6, MONZÓN 4, MELI 6, GAGO 6, CRISTALDO 5, LODEIRO 8, CALLERI 7, CARRIZO 5 (FI), OSVALDO 5, MARTÍNEZ 5, ERBES NC.