lunes, 31 de marzo de 2014

ERRORES PROPIOS Y AJENOS

   La verdad, este gil que escribe, en la cancha, no observó el off side de Gutiérrez previo al primer gol de River y después, antes del segundo, le pareció, como a Pitana, que era corner. Claro que da espumante bronca e impotencia extrema comprobar, TV mediante, que dos errores de arbitraje capitales, ambos en contra, sentenciaron el clásico. Cuatro ganados sobre 22 con Pitana son muy pocos y habría que revisar cuántas son ya las veces que Hernán Maidana maneja mal su banderita contra nosotros pero son circunstancias del juego y aquí corresponde el punto final. Extenderse sería caer en un lloriqueo que no nos va, no es lo nuestro.
   Hubo un Boca sensiblemente mejor que muchos Boca de los últimos tiempos, hubo un Román en su mejor versión del año, un Pochito Insúa mejor que todos los que conociéramos, un Burro Martínez que justificó la decisión de Bianchi de devolverlo. Hubo, asimismo, desniveles profundos y fracasos individuales que, al cabo, contribuyeron a condenarnos.
   La idea de juego, esta vez, estuvo clara y las asociaciones aparecieron. Insúa, por la izquierda, fue un tractor y el Burro Martínez, pese a que funcionó con corriente alternada, cada vez que se encendió, por cualquier lugar de la cancha, fue muy difícil de controlar.
   Muy participativo Román, que pareciera ir teniendo más aire y en consecuencia, por supuesto, hace crecer al equipo. Rápidamente tomó nota de que la llave estaba por el lado de Insúa y hacia allí volcó el juego. El medio fue, siempre, respetuoso de la pelota. Gago empezó bien aunque finalmente no jugó tanto como parecía que iba a jugar. Pichi Erbes, en su partido cien, fue el más embarullado pero corrió hasta la última. Lástima que Sánchez Miño, de nuevo, haya estado apagado, tibiecito, haya estado tan Sánchez Miño.
   Al principio tuvimos problemas por la banda izquierda nuestra cuando nos aparecía Mercado pero después Insúa ajustó también su gestión defensiva, con el respaldo de un Forlín seguro. En cambio, por el otro lado los problemas no se resolvieron nunca. Grana no estuvo a la altura del partido, no sólo no marcó bien sino que cada vez que tuvo que decidir el destino de la pelota fue un peligro y lo complicó también al Cata, que tenía que cubrirlo.
   A partir de los veinte minutos y hasta el final del primer tiempo mandamos con claridad. Nos faltó meterla, entre otras cosas porque Gigliotti volvió a brillar por su ausencia o más precisamente, las dos veces que se hizo ver fue por desperdiciar dos oportunidades. En la primera quedó muy cerrado y pateó a las manos de Barovero. En la segunda, después de ese desborde del Burro por la izquierda, no se entiende cómo hizo para errar a la pelota, cómo se las arregló para que siguiera de largo, solo y en la boca del arco.
   En el segundo tiempo también arrancamos bien pero el primer gol de ellos fue un golpe duro de absorber. Hay méritos de River: gran salida de Álvarez Balanta desde el fondo, la participación de Carbonero y Gutiérrez (adelantadito), estupenda definición de Lanzini, cruzando la bocha con la precisión que nos gustaría ver, más seguido y en ese lugar de la cancha, en Gigliotti.
   ¿Qué decir del gol de Román? “Riquelmiano”, dijo Bianchi. Muy valiosa la acción previa del Burro, forzando el foul de Mercado cerca del área. Tiro libre majestuoso, impoluto, supremo. Barovero armó una barrera tan grande como pudo y pensó bien, “yo me quedo en mi palo”. Posición privilegiada la suya, paradito ahí, viéndola entrar contra su palo derecho.
   Después del gol, era todo nuestro. Claramente, a ellos no los disgustaba para nada el empate y estaba bien, se iban de La Bombonera sin mácula y quedaban a tres puntos de Colón. El pibito Acosta había entrado con las ganas que le conocemos y estaba para aportar. Entonces llegó, tan cerca del final (y para peor ya sin Román en la cancha), esa fatídica acción. Era saque de arco, porque la tocó último Lanzini pero que fue corner, porque a Pitana le pareció (como al autor) que la había tocado último Grana. Entonces llegó el envío mortal de Lanzini al primer palo, Funes Mori que le ganó en el aire a Gago y su cabezazo que, contando con la horrenda salida de Orion, se transformó en el gol que nos dejó sin nada.
   Parecido, el gol que se come Orion, al que se había comido en Mendoza, en el verano. En fin, hay aristas de la personalidad de Agustín que al que suscribe no le caen bien pero es buen arquero, en los dos años y nueve meses que lleva con nosotros su rendimiento ha sido más que satisfactorio. El mejor de los arqueros comete algunos errores y a los arqueros, por lo general, no los salva nadie. Embola constatar que Barovero respondió en cinco bolas complicadas (el zurdazo de Román que mandó al corner, la de Gigliotti ya mencionada, el cabezazo del Burro, la de Erbes al empezar el segundo tiempo y la de Insúa después del gol de Román). Agustín, en cambio, regaló un gol.
   Hay 27 puntos por jugar, estamos a seis de Colón pero con… ¡Diez equipos en el medio! Huele a triste y solitario final pero como dijo Bianchi, tenemos que pensar en sacar los tres puntos cada vez que salimos a la cancha. Dentro de dos días ya estaremos de nuevo en el ruedo, en Rosario. Es bueno tener posibilidad de revancha tan pronto. Lo que desanima es la comprobación de cuánto nos cuesta ganar, incluso cuando no jugamos tan mal.         
   Último lamento, hemos quedado más expuestos a la chacota por esos hijos de puta que desataron pirotecnia en la calle, detrás de los palcos, después del gol de Román. Uno, sin esperanza de ser escuchado, rechaza sanguíneamente a esos pelotudos pero sabe que, en el  fondo, está con la minoría. La mayoría dominante, con tácita aprobación social, son ellos. Meten fuegos artificiales no para festejar nada en particular sino para sentirse importantes y poderosos (a falta de mejores fundamentos), para hacer ver que se cagan en las normas establecidas, que no se puede con ellos, que todo les chupa un huevo. Boca, para ellos, es sólo el medio para hacerse notar (otras fórmulas serían incapaces de descubrir), que gane o pierda poco les cambia. Son una de las caras visibles de esta sociedad corrompida desde sus cimientos y decadente en todos sus estratos. Así nos va.

   EL BOLETÍN: ORION 4, GRANA 3, DÍAZ 5, FORLÍN 6, INSÚA 7, GAGO 6, ERBES 5, SÁNCHEZ MIÑO 4, ROMÁN 7, MARTÍNEZ 7, GIGLIOTTI 3 (FI), ACOSTA 6, COLAZO NC, RIAÑO NC.    

sábado, 29 de marzo de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y RIVER: 97

Arqueros
Solans, Luis: 1916 - 1909/10
Gatti, Hugo Orlando: 1976/88 - 1964/68
Barisio, Carlos José: 1983 - 1971/73

Marcadores laterales derechos
Lombardo, Francisco: 1952/60 - 1961
Barberis, Juan Carlos: 1957/59 - 1962
Silguero, Daniel Juan Tomás: 1977 - 1970
Comelles, Pablo Agustín: 1983 - 1975/81
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1986/88+1990
Martínez, Jorge Daniel: 2001/02 - 1998/99
Vivas, Nelson David: 1994/97 - 2003

Back central – Primeros marcadores centrales
Ferreiro, Ramón: 1910 - 1907
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1976/81 - 1969/70
Higuaín, Jorge Nicolás: 1986/87 - 1988/92
Sánchez, Juan Amador: 1986 - 1990/92
Gamboa, Fernando Andrés: 1994/96 - 1993/94
Cáceres, Fernando Gabriel: 1996 - 1992/93
Cáceres, Julio César: 2008/09 - 2006
Maidana, Jonatan Ramón: 2006/08 - 2010/14

Backs izquierdos – Segundos marcadores centrales
Priano, Francisco: 1909 - 1906/10+1913
Lanata, Agustín José: 1918 - 1910/15
Gaete, Luis Demóstenes: 1919 - 1915
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1985/88
Erbín, Pablo Carlos: 1988/89 - 1987/88

Marcadores laterales izquierdos
Ditro, Roque Mario: 1965/66 - 1962/64
Tarantini, Alberto César: 1973/77 - 1980/83
Pérez, Osvaldo Alejandro: 1983 - 1970/74

Centre halves – Volantes centrales
Angotti, Agustín: 1911 - 1910 
Penney, Alberto Juan: 1908/10 - 1912/15
Cacopardo, Eugenio: 1923+1929 - 1927
Spitale, Cataldo: 1931 - 1933
Olarticoechea, Julio Jorge: 1985/86 - 1981/84
Cabrera, Claudio Martín: 1991 - 1982/83
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1993/95
Méndez, Jesús José David: 2010+2013 - 2004/05+2006

Halves izquierdos
Lamique, Ramón: 1911 - 1910
Elli, Alfredo: 1916/28 - 1914/15
Bonelli, Camilo José: 1934 - 1927/32
Isella, Néstor Ítalo Julio: 1960 - 1962

Volantes mixtos derechos
Zarich, Hugo Marcos: 1966/67 - 1958
López, Juan José: 1983 - 1970/81
Melgar, José Milton: 1985/88 - 1988/90
Toresani, Julio César: 1996/97 - 1991/95

Volantes mixtos izquierdos
Cocco, Victorio Nicolás: 1978 - 1976
Berti, Sergio Ángel: 1989 - 1990/92+1993/95+1996/99

Enganches
López, Carlos Ángel: 1984 - 1972/73
Tapia, Carlos Daniel: 1985/87+1988/89+1990/91+1992/94 - 1980/84
Reinoso, Gerardo Manuel: 1991 - 1988/89
Talarico, Fabio Mario: 1993 - 1987/90
Fabbro, Jonathan: 2002/03 – 2013/14

Medias puntas
Menéndez, Norberto: 1962/67 - 1954/60
Loayza, Miguel Ángel: 1961/63 - 1966
Salinas, Carlos Horacio: 1978/80 - 1974/75
Cedrés, Néstor Gabriel: 1996/97 - 1994/96

Punteros derechos
Politano, Silvio: 1910 - 1908/10
García, Anempodisto: 1911 - 1907/09
Canaveri, Zoilo: 1919/20 - 1913
Zatelli, Ricardo: 1934/36 - 1931/34
De Zorzi, Alberto Emilio: 1947 - 1951
Rodríguez, Miguel Ángel: 1960 - 1957/59
Luna, José Luis: 1966/67 - 1961
Mastrangelo, Ernesto Enrique: 1976/81 - 1972/74
Cibeyra, Aníbal Francisco: 1977 - 1969+1971/72
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1978/79
Caniggia, Claudio Paul: 1995/98 - 1985/88

Insiders derechos
Moltedo, Pedro: 1908/09 - 1905/06
Oñate, Vicente: 1910 - 1907
Marassi, Pedro: 1933 - 1931
Negri, Juan José Eufemio: 1948/49 - 1949/50
Moreno, José Manuel: 1950 - 1935/44+1946/48
Pizzuti, Juan José: 1955+1962/63 - 1951

Centrodelanteros
Martín, Alfredo Ángel: 1918/21+1923 - 1914+1917
Garasini, Alfredo: 1916/20+1922/29 - 1920
Ameal Pereyra, Antonio: 1922 - 1909/20
Fallatti, Casildo Atilio: 1923 - 1923/25
Stagi, Ricardo Octavio: 1939 - 1939
Martínez, Joaquín: 1949/50 - 1943/48
Rojas, Alfredo Hugo: 1965/68 - 1961
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1977/78
Morete, Carlos Manuel: 1981 - 1970/75
Randazzo, Carlos Damián: 1978/80+1983/84 - 1982/83
Trossero, Oscar Víctor: 1972 - 1983
Gareca, Ricardo Alberto: 1978/80+1981/84 - 1985
Centurión, Ramón Miguel: 1985 - 1986/90
Rinaldi, Jorge Roberto: 1986/88 - 1988/89
Batistuta, Gabriel Omar: 1990/91 - 1989/90
Da Silva, Ruben Fernando: 1993/95 - 1989/91+1992/93
Amato, Gabriel Omar: 1991/92 - 1994/96
Rambert, Sebastián Pascual: 1996/97 - 1997/2000
Balbo, Abel Eduardo: 2002 - 1988/89
Figueroa, Luciano Gabriel: 2008/09 - 2006

Insiders izquierdos
Abbatangelo, Donato Oberdán: 1909+1912/14 - 1910/11
Vairo, Juan Apolonio: 1953/54 - 1957/58
Rosello, Iseo Fausto: 1954/57 - 1959

Punteros izquierdos
Taggino, Francisco: 1910/15 - 1916/18
Pertini, Dante Santiago: 1920+1922/26 - 1922
Alvarez, Severiano: 1915 - 1925
Diz, Jorge Alberto: 1957 – 1962

DIRECTORES TÉCNICOS: 12
Cesarini, Renato: 1949 - 1939+1940/44+1965/66
Platko, Ferenc: 1949/50 - 1940
Moreno, José Manuel: 1958/59 - 1964
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1961/62+1974
D’Amico, José: 1960+1961/63+1968 - 1967
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1967
Di Stefano, Alfredo Stefano: 1969+1985 - 1981/82
Cap, Vladislao Wenceslao: 1982 - 1982
Varacka, José: 1972 - 1983
Menotti, César Luis: 1987+1993/94 - 1988/89
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 - 1984/87
Cappa, Ángel: 1987(suplente)* - 2010
 *: En dupla con Poncini, Rogelio Antonio.

ACLARACIONES
1) En los casos en que se repite el año no se trata de errores sino de jugadores o técnico que estuvieron en el mismo año en los dos. .
2) Chiappe, Arturo Alejandro Aníbal: Jugó oficialmente en River, en Boca jugó partidos no oficiales.
3) Ganduglia, Antonio - Ganduglia Juan: Uno jugó en River y otro en Boca, en algunas publicaciones se los confunde.
4) Hernández, Raúl: Jugó oficialmente en River, en Boca jugó amistosos.
5) Magdalena, Rubén Alfredo: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó en Reserva.
6) Menotti, César Luis: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistosos.
7) Fernández, Jorge Hugo: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistosos.
8) Palmieri, Horacio Norberto: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó en Reserva.
9) Bargas, Héctor Norberto - Bargas, Eduardo Oscar: Uno jugó en River y otro en Boca, en algunas publicaciones se los confunde.
10) Cappa, Ángel: dirigió a Boca en un partido interinamente, en dupla con Rogelio Alejandro Poncini, por enfermedad de César Luis Menotti.
11) Pedernera, Adolfo Alfredo: Dirigió a Boca, en River fue jefe de cuerpo técnico interino  pero delegó la función de director técnico de campo.     
12) Urribarri, Bruno Saúl: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó en Reserva y amistosos. 

lunes, 24 de marzo de 2014

NOCHE DE PERROS

  El 0 a 0 entre Quilmes y Boca fue un horror. No hay adjetivo que baste para describirlo. Ellos se supone que quieren salvarse del descenso y lo primero que a uno se le ocurre es que, jugando así, se van de cabeza pero quién sabe, hasta hay otros capaces de jugar igual o peor. Nosotros se supone que queremos salir campeones pero bueno, para llegar a tal puerto va a ser necesario que no perdamos la pelota cada vez que se intenta un pase con algún sentido de profundidad.
   Porque lo que se vio, sobre todo en los primeros quince minutos y después, en los últimos quince, fue que los jugadores de Boca se esforzaban por darle la pelota al compañero. No estará mal para empezar. Paciencia, pases laterales, toques para atrás y vuelta a empezar. Pero la constante, en los noventa minutos, fue que cuando se quería acelerar, cuando se quería cambiar el ritmo, cuando se quería ser vertical, la perdíamos, inexorablemente, irremediablemente.
   En el medio, entre esos primeros quince minutos y esos últimos quince, hubo una larga hora de juego en que Quilmes nos dividió la bocha, nos enredó, lo rodeó a Gago para que no pudiera ser primer pase limpio, lo alejó al chiquilín Acosta del área y lo encajonó al Puma Gigliotti entre los centrales.
   Lo de Román, en fin, digamos que no fue malo, fue aceptable. Él fue, claramente, el jugador de Boca con mayor porcentaje de entregas acertadas. Lo que pasa es que juega muy lejos del área y las asociaciones, que las buscó siempre, rara vez prosperaron. Sólo hubo un par en que Insúa lo entendió y le pasó por afuera, para llegar hasta el área. Cuando Román se volcó para el otro lado, Grana no le pasó nunca. Grana, a modo de anécdota, lo reventó de un pelotazo a Gago, que estaba a dos metros de él, que uno no sabía si reírse o llorar. Fue una muestra del partido y de este Boca.  
   La cantidad de bolas que Gago les dio a los contrarios no se entiende. No estuvo desaparecido, como contra Vélez pero si él, con la buena técnica que se le reconoce, entrega tantas pelotas a los rivales, qué queda para los demás. En cuanto a Sánchez Miño, que durante gran parte del juego apareció extrañamente por la derecha, sobre todo en el primer tiempo, perdió casi todas las que tocó. Eligió siempre mal, nunca clarificó sino todo lo contrario.
   Como jugada de ataque que pueda conceptuarse bien elaborada, estuvo, única, ésa de los 5 minutos, buen pase recto de Acosta para la diagonal del Puma que por esta vez se movió bien, fabricándose el espacio pero después la terminó con un tirito de zurda que ni le hizo cosquillas al arquero.
   Acción que en serio haya exigido a Dulcich (que hizo las inferiores con nosotros), una sola y nada menos que a los 42 del segundo tiempo: el tiro de Román desde fuera del área que levantó con esfuerzo al corner. Tiene que agarrar confianza Román para pegarle más seguido y más fuerte, sin ese temor al desgarro que lo tiene él y lo tenemos todos. Cada vez que patea, nos quedamos mirando, ansiosos, a ver si sale caminando normal o no.
   No manejó bien las pelotas paradas, Román, salvo una del final del primer tiempo, que se la puso en la cabeza a Bravo (el Puma le llevó las marcas) pero el cabezazo del Yagui fue imperfecto. Hubo algunas, en colaboración con Sánchez Miño, en que no se entendió cuál era la idea.
   Se consumía el partido y Bianchi no hacía ningún cambio. El de Colazo por Sánchez Miño estaba cantado, a más tardar, desde los 15 del segundo tiempo. Lo hizo a los 29. Nico entró con muchas ganas y metió movilidad, dejó claro que tenía que estar desde antes. Por lo demás, es verdad que uno mira al banco y no ve quién pueda salvarnos. No faltó, después del partido, el que le preguntara a Bianchi por el Burro Martínez (Bianchi la tiró afuera) pero tengamos claro que del Burro, por lo que ha mostrado en los quince meses que lleva con nosotros, no cabe esperar mucho.
   En fin, el hecho de jugar a puertas semi cerradas (había como mil hinchas de Quilmes) contribuyó a agudizar la depresión. Daban ganas de irse antes. Imposible que apareciera un gol por más que siguieran jugando hasta el amanecer. Podríamos apuntar que la defensa aguantó bien, que por segundo partido consecutivo a Orion prácticamente no le patearon pero sería todo mentira porque Quilmes tampoco tiene noción precisa de cómo se ataca. La única verdad es que con este Boca de anoche no puede pretenderse nada.
   Viene River, que siempre es una historia aparte. Nos enchufamos todos, es de esperar que también los jugadores. Si ganamos, seguiremos a tiro en este penoso campeonato que puede llevarse cualquiera. Que va a llevarse cualquiera. Claro que, para llevárselo, hay que estar enchufado en todos los partidos. Si se permite que se escapen puntos en partidos tan fáciles y con rivales tan rematadamente malos, casos Argentinos Juniors y Quilmes, por ejemplo, no hay nada que hacer. ¿Es que no somos mejores que Argentinos Juniors ni que Quilmes?


   EL BOLETÍN: ORION 5, GRANA 3, CHIQUI 5, FORLÍN 6, INSÚA 6, GAGO 3, BRAVO 4, SÁNCHEZ MIÑO 2, ROMÁN 6, ACOSTA 4, GIGLIOTTI 3 (FI), COLAZO 5, RIAÑO NC.                 

sábado, 22 de marzo de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y QUILMES: 63

Arqueros
Giambartolomei, Héctor Adelmo: 1958/59 - 1953/54
Pérez, Osvaldo Mario: 1965/66 - 1972/73
Rigante, Roberto: 1981 - 1984
Merlo, Néstor José: 1989 - 1993/95
Silva, Carlos Ernesto: 1994 - 1991/92
Trípodi, Emanuel: 2013/14 - 2009/13                      

Marcadores laterales derechos
De Sanzo, Norberto Antonio: 1956 - 1962
Segovia, Pablo César: 1984 - 1985
Vivas, Nelson David: 1994/97 - 1990/94+2004/05
Paredes, Aldo Gustavo: 1994/95 - 2005/06
Grana, Hernán Gustavo: 2014 - 2010/11

Back derecho – primeros marcadores centrales
Rupar, Juan Antonio: 1948/49 - 1954
Rico, Carlos: 1959/61 - 1962/64
Bertolotti, Andrés Arturo: 1973 - 1967/69

Backs izquierdos – segundos marcadores centrales
Lanata, Agustín José: 1918 – 1917+1920
Pereyra, Mario: 1932/33 - 1937
Melogno, Aurelio Julián: 1947 - 1948
Costa, Bartolomé Humberto: 1948/49 - 1949/52
Tavares, Richard Edunio: 1988/89 - 1991
Lorenzo, Néstor Gabriel: 1996/97 - 1997/98

Marcadores laterales izquierdos
Vezzato, Juan Pablo: 1961 - 1962
Alonso, Ricardo Oscar: 1975/78 - 1979/80

Volantes centrales
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1977
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1987/90
Franco, Héctor Manuel: 1995 - 1995/96
Christovao, Gabriel: 2003 - 2003

Halves izquierdos
Balbi, Ricardo: 1920 - 1919
Zárraga, Carlos Alfredo: 1942/43 - 1946
Gómez, Juan Carlos: 1957 - 1958

Volantes mixtos derechos
Basílico, Miguel Ángel: 1957/59 - 1965/68      
Zarich, Hugo Marcos: 1966/67 - 1968
Naveda, Alberto Dante: 1993/94 - 1995/96

Volantes mixtos izquierdos
Navas, Fernando Rodolfo: 1998/2000 - 1996/97
Battaglia, Sebastián Alberto: 2009 - 2010

Enganches
Lacava Schell, Hugo Nelson: 1974/77 - 1981
Caneo, Miguel Eduardo: 2003/04 - 2004/06+2010/14

Medias puntas
Apariente, Julio Héctor: 1982 - 1976
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 2004

Punteros derechos
Paz, Néstor Andrés: 1948/49 - 1945/47+1951
Murieda, Adolfo Félix: 1957 - 1960
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1962
López, Oscar: 1966 - 1967/69
Ponce, Ramón Héctor: 1966/74 – 1976+1982
Lorea, César José: 1979 - 1981/83
Sánchez, Sergio Alfredo: 1982/84 - 1985

Insiders derechos
Fedencrini, Lucero: 1945 - 1947/48
Scliar, Isaac: 1949 - 1939

Centrodelanteros
Lorenzo, Guillermo Eduardo: 1959/60 - 1962/63
Salguero, Carlos Roberto: 1977/79 - 1980                                                                
Pavón, Daniel Severiano: 1977/78+1980 - 1980/82
Raffo, Jorge Oscar: 1985/87 - 1988/90
Rey, Emiliano Juan: 1998 - 1994/97
Carrario, Silvio René: 1996 - 2004/06
Sava, Facundo: 1996 - 2009/10

Inisiders izquierdos
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1948
Rodríguez, Juan José: 1956/60+1964 - 1968

Punteros izquierdos
Sofía, Juan Antonio: 1936/37 - 1935/36
Pérez Berot, Félix Rodolfo: 1945 - 1947/49
Cantatore, Victorio: 1945 - 1948/50
Catalano, Salvador Héctor: 1964 - 1967
Yudica, José Antonio: 1959/61 - 1967
González, Miguel Osvaldo: 1975 - 1980
Sotelo, Juan Manuel: 1983/84 - 1986/88

DIRECTORES TÉCNICOS: 9
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1960
Baldonedo, Emilio: 1951/52 - 1961
D’Amico, José: 1960+1961/63+1968 - 1968
Pedernera, Adolfo Alfredo: 1966/67 – 1968+1982
Domínguez, Rogelio Antonio: 1973/75 - 1980
Faraone, Carmelo: 1982/83 – 1967+1969
Aimar, Carlos Daniel: 1989/90 - 2005
Pogany, Esteban Ernesto: 1997(suplente) - 2006
Celoria, Ángel Enrique: 2008(suplente) - 1992                                                                     


miércoles, 19 de marzo de 2014

CHAU, PUEBLAS, NO TE OLVIDAMOS

   Lo vi debutar en primera, a Héctor Sabás Pueblas, el wing derecho campeón en 1962 que hoy nos dejó, a sus 72 años. Estuve en la cancha de Estudiantes con mi viejo (que era pincha, qué le vamos a hacer) detrás del arco de 57, el de la Escuela Industrial, el de los tres goles (ganamos 2 a 1). Así que pude ver desde un sitio privilegiado su gol, el segundo, inflando la red con un cañonazo desde fuera del área.
   Fue un 28 de agosto, martes a la tarde, dos días después de haber perdido el invicto en el gallinero. Boca adelantó el partido porque se iba a Europa a jugar un amistoso contra el Milan, en el medio del campeonato. Esas cosas que hacía el Puma Armando.
   Precisamente, ese gol puso de relieve la principal virtud de Pueblas. De derecha, le pegaba con un caño. Venía alternando en amistosos desde 1960. Fue campeón con dos terceras muy recordadas, en 1960 (con Spilinga, Madero, Sangiovanni y Taborda, entre otros) y en 1962 (con Barale, Ayres Moraes, Mas, Buitrago, Pezzi, Ferreño y Aimonetti, entre otros).
   Ese día, en La Plata, jugó porque faltó Nardiello y después volvió a la tercera. Pero la recta final del campeonato le tenía reservado su momento de gloria. Es que Boca, que había sido puntero durante la mayor parte del campeonato, agarró un pozo de aire: 2-2 con San Lorenzo, 0-2 con Central, 0-2 con Gimnasia y para colmo, a continuación tenía que quedar libre. Bajó al tercer lugar, detrás de Gimnasia y River. Después llegó un ajustado triunfo con Racing pero sin que se observara la recuperación que hacía falta, particularmente en la delantera.
   Fue entonces que don José D’Amico, el técnico, decidió hacer cirugía mayor: afuera Nardiello y el Pelado Grillo, adentro dos pibes, Pueblas y Pezzi (que había jugado unos pocos partidos el año anterior). Y Boca produjo un sprint final incontenible. Seis triunfos sobre seis para quedarse con el título.
   Los once inamovibles de esa levantada espectacular: el Tano Roma, el correntino Silvero, Silvio, el Cholo Simeone, el Rata, el gran Orlando, Pueblas, el Beto Menéndez, Paulo, Pezzi y Gonzalito.
   En la penúltima fecha, el 9 de diciembre, claro, el triunfo histórico sobre los que te jedi, con el penal que Paulo le metió a Carrizo y el otro que el Tano Roma le atajó a Delem. Quizá no muchos recuerden que Pueblas tuvo que ver en el gol: él lo fue a apretar a Echegaray, que tenía la pelota controlada de frente a su propio arco. Lo asustó. Echegaray quiso dársela a Carrizo pero la dejó fatalmente corta, allí apareció como un fantasma Paulo, tiro esa gambeta corta ante el arquero que era una de sus especialidades y el viejo lo volteó. Penal y conversión. Marcador 1-0 que ya no iba a modificarse.
   Una semana más tarde, Bombonera a full para festejar el título que se palpitaba, tras ocho años de sequía. Y de Pueblas fue el tercer gol, para el 4-0 inapelable contra Estudiantes, preludio de la vuelta olímpica y el delirio.
   Parecía que estaba para más pero no porque Boca, de cara a su primera participación en la Libertadores, desató fiebre compradora y tapó a los dos pibes que habían sido vitales en la remontada hacia el título. Pezzi se fue a préstamo a Banfield y Pueblas quedó confinado a la Reserva que jugaba los jueves. Le trajeron a Corbatta y como si eso fuera poco, también al paraguayo Ferreira. Después, ya con Pedernera en la conducción, la idea era reforzar el medio y la camiseta 7 se la daban al Pelado Grillo, para que se juntara con Rattin y Gonzalito, con lo que podían jugar libres Rojitas (irrumpió en ese año 63 y rompió todos los moldes) y el Beto Menéndez.
   Parece mentira pero Pueblas ganó los siete partidos oficiales que jugó con Boca, en el último se consagró campeón habiendo sido autor de un gol y después ya nunca más iba a jugar. Anduvo por Sportivo Italiano (1964) y por Morón (1965/67).
   Breve paso, el suyo, con la azul y oro pero debemos ser unos cuantos los que no olvidaremos que con la aparición en primera de él y de Pezzi salimos a flote después de haber estado al horno. Su corazón dijo basta este miércoles 19 de marzo de 2014. Había nacido el 8 de mayo de 1941. Héctor Sabás Pueblas, bostero y campeón.        
        
     

      

lunes, 17 de marzo de 2014

NOS EMPATAMOS SOLOS

   Argentinos, jugando como jugó frente a Boca, se va al descenso como por la caída de una montaña rusa. Fue un equipo sin ideas definidas sobre lo que debía hacer, sin convicciones, entregado a su suerte, sin rigor para defender ni fórmulas para atacar, sin fundamentos colectivos ni relieves individuales.
   Su jugador más rescatable, el arquero Nereo Fernández, nos obsequió un gol para ponernos 1-0 antes de que terminara el primer tiempo. Esa pelota que cruzó desde la izquierda Paquito Zárate, el bueno de Nereo la dejó pasar creyendo que se iba afuera. De la nada le surgió el petisito Acosta, que no la dio por perdida y se la sirvió al Puma Gigliotti para que en la boca del arco y sin oposición alguna nos diera la ventaja tranquilizadora. Pero ni así pudimos.
   Este partido se asocia con aquel que perdiéramos, también en La Bombonera, frente a Unión, en el torneo Final del año pasado. Los santafesinos llevaban como mil fechas sin ganar, se hundían inexorablemente en la B (donde hoy se encuentran) y Boca les regaló un tubito de oxígeno, de puro generoso. Resucitamos a un muerto, otra vez.
   Por supuesto que debiéramos haber ganado, como dice Bianchi. El punto es que no ganamos. La frustración de Bianchi es la de todos nosotros pero no nos confundamos: si creemos que Boca jugó bien, como sostiene Bianchi, estaremos definitivamente perdidos.
    Una cosa es que, a lo largo de los noventa minutos, hayamos dispuesto de siete acciones que puedan ser calificadas como oportunidades de gol. No son muchas si se contempla la debilidad del rival. Ante el Argentinos de ayer, un equipo con pretensiones debe forzar no menos de quince situaciones de gol para, sin ser particularmente efectivo, metre tres o cuatro y terminar con la historia. Pero jugar bien es otra cosa.      
   Sin oposición (rep: sin oposición), Boca fue un equipo laxo, relajado, falto de intensidad que en la primera media hora de juego (un tercio de partido) apenas se había procurado una jugada de riesgo para el arco rival y fue por una falla de ellos: el Pichi Erbes le ganó a Barissone una pelota que era de Barissone y así fue que pudo tocarla para la llegada de Román, quien de frente al arco la mandó por arriba.
   Después de la primera media hora, sí, tuvimos el cabezazo de Gigliotti que con mucha suerte salvó Nereo (muy buen centro de Sánchez Miño pero al Puma lo dejaron solo en el área chica) y un remate de Marín, no muy fuerte, después de una linda pared con Acosta, que atajó el arquero.
   Llegó el gol y teníamos más de la mitad del partido ganado. Pero en el segundo tiempo no salimos a liquidar, sino que salimos a hacer la plancha. Y debemos saber que no estamos para hacer la plancha, ni siquiera contra este Argentinos Juniors. Les dejamos la pelota, que como estrategia no está mal ante un rival tan anémico pero dice Bianchi que contamos con varias salidas en contra como para definir y esto no fue así. De hecho, la primera media hora del segundo tiempo transcurrió sin ninguna jugada digna de mención.
   Dice Bianchi que Acosta salió, a los 18 minutos del segundo tiempo, porque venía con un golpe. Seamos buenos, creámosle. De lo contrario, sería imposible de entender el reemplazo de un jugador que, aunque había perdido protagonismo durante el segundo tiempo a tono con la baja de tensión del equipo, había sido el más agresivo y directo a lo largo del primer tiempo. Supongamos que ese misterioso y persistente golpe de Acosta es la misma causa por la que había quedado en el banco ante Racing, para entrar recién en los últimos veinte, cuando el partido más se había complicado y alcanzar en esos pocos minutos que le dieron participación definitoria. Supongamos que las entradas y salidas de Acosta no obedecen al mero hecho de que es nada más que un pibe y los pibes, según los códigos del fútbol, no deben tener voz ni derecho al pataleo, porque los grandes son sabios y deben decidir por ellos.        
   Sin perjuicio de la explicación dada por Bianchi, es también legítimo sospechar que el entrenador pensó lo más fácil: “con Rivero les meto dos líneas de cuatro, que Román me aguante la pelota arriba, sostengo el 1-0 y a cantarle a Gardel”. No está mal. Con Estudiantes, cuando entró Román, la idea había sido la misma y salió. Claro que no siempre ocurre.
   La idea, de todos modos, carga una falla en su origen: este Román de hoy no está para que le tiremos la pelota a él y descansemos todos, como otrora. Permaneció los noventa minutos en la cancha, dato positivo y jugó sensiblemente mejor que con Racing. Algunas descargas suyas del primer tiempo tuvieron su sello inconfundible, verticales y sorprendentes. Apostemos a que siga ganando ritmo, roguemos para que no le duela nada o le duela lo menos posible pero asumamos definitivamente que no volverá a ser el de 1998 ni el de 2000 ni el de 2007.
   Para que Boca saliera de la siesta, fue necesario que les regaláramos una posibilidad de gol a un equipo que nunca se nos había acercado al arco. Iban ya 28 minutos del segundo tiempo cuando nos apareció por derecha Lenis (como acababa de entrar se ve que no lo habíamos registrado), nos movió la pelotita en zona de riesgo y menos mal que Sand, yendo hacia atrás, jugó de zaguero, lo anticipó a su compañero Pisculichi, que venía de frente para rompernos el arco.           
   Esa jugada obró como despertador y después sí, tuvimos la corrida de Zárate y más tarde la de Sánchez Miño, las dos salvadas por Nereo. ¿Hubo mala suerte en el gol de ellos? Quizá. Ramírez la metió de izquierda al medio sólo por sacársela de encima y de nuevo apareció el inefable Sanz, que procuró controlarla y no pudo pero ese imperfecto toquecito suyo sirvió para desacomodar a tres defensores nuestros que siguieron de largo. Así fue que le dejamos la pelota servida en el borde del área, justita para su zurda, al único jugador de ellos que desde ahí podía ser capaz de clavarnos en un ángulo ese sablazo inapelable, Pisculichi.
   Cinco breves apuntes finales: 1) Una lástima perderlo ahora a Leíto Marín, venía siendo importante, afirmándose; 2) Erbes y el Cata, dos que anduvieron bien, se hicieron amonestar (Bianchi dice que el Pichi no) para asegurar sus presencias con River pero no estamos para saltear partidos, no estaría mal que pensemos cómo carajo vamos a hacer para ganarle a Quilmes; 3) Mejor que otra veces el Yagui Bravo, con más presencia y más corte; 4) Preparémonos para absorber, en el curso de la semana, las operaciones de prensa respecto del no ingreso de Martínez, uno de los jugadores más intrascendentes de los últimos quince meses. 5) No vaya a ser que, ahora que va a volver Gago, se prolongue el misterioso dolor de Acosta y lo confinen de nuevo al banco.
   Quedamos a cuatro cuando bien pudimos haber quedado a dos. Dejamos escurrir dos puntos en un partido ganable. Ganable no sólo en la teoría, porque Argentinos es uno de los peores equipos de este oscuro fútbol nuestro actual, sino también ganable en la práctica, porque Argentinos siguió jugando tan mal como lo hace normalmente, tal vez hasta peor. Dos veces ganable, entonces. Claro que Bianchi nunca admitirá que dejamos escapar un partido “ganable”, en esos términos, porque esa palabra jamás formó parte de su vocabulario. En cincuenta años de fútbol, a lo largo de los cuales hasta resistió pronunciar la palabra “campeón” llevando diez puntos de ventaja a falta de cuatro fechas, a él siempre lo ha caracterizado un profundo respeto hacia todos los jugadores, hacia todos sus colegas, hacia todos los rivales, incluso los peores, los más malos. En ese sentido, a Bianchi todos lo conocemos de sobra. O casi todos, siempre queda algún gil.

   EL BOLETÍN: ORION 5, MARÍN 6, CATA 7, FORLÍN 6, ZÁRATE 5, ERBES 6, BRAVO 5, SÁNCHEZ MIÑO 6, ROMÁN 5, ACOSTA 7, GIGLIOTTI 6 (FI), GRANA 4, RIVERO 4, RIAÑO NC.            

      

sábado, 15 de marzo de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ARGENTINOS JUNIORS: 80

Arqueros
Fossatti, Domingo: 1931/32 - 1930+1933
Pardiés, Luis Pastor: 1933/35 - 1931/32
Pape, Rómulo: 1937 - 1941
Spilinga, Antonino Rodolfo: 1963 - 1958/59+1970/73
Candia, Oscar Andrés: 1971+1973 - 1979
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1981
Rigante, Roberto: 1981 - 1978/80                                       
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1984/87
Silva, Carlos Ernesto: 1994 - 1992
Migliore, Pablo Alejandro: 2006/08 - 2013/14

Marcadores laterales derechos
Vernieres, Enrique Pedro: 1934/37 - 1932/33+1940/41
Raspo, Luis Salvador : 1966/67+1969/70 - 1972
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1988/90+1991
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2003/04

Primeros marcadores centrales
Cáceres, Fernando Gabriel: 1996 - 1986/91+2006/07
Schiavi, Rolando Carlos: 2001/05+2011/12 - 1995/2001
Medero, Luis Adrián: 1992/96 - 2004/05
Gamboa, Fernando Andrés: 1994/96 - 2004/05
Caruzzo, Matías Nicolás: 2010/13 - 2006/10

Back izquierdo – Segundos marcadores centrales
Mutis, Ramón Alfredo: 1923/32 - 1936/37+1938
Franceschini, Ricardo José: 1975/79 - 1980/81
Bordón, Miguel Ángel: 1978/80 - 1981
Lorenzo, Néstor Gabriel: 1996 - 1985/89
Dollberg, Christian Juan: 1996/99 - 1992/94
Traverso, Cristian Alberto: 1997/2002+2004/05 - 1991/94
Matellán, Aníbal Samuel: 1996/2001+2004/05 - 2012/13

Marcadores laterales izquierdos
Melogno, Aurelio Julián: 1947 - 1943
Ditro, Roque Mario: 1965/66 - 1957/61
Domenech, Adrián Néstor: 1987/89 - 1978/80+1982/87
Mac Allister, Carlos Javier: 1992/96 - 1986/92
Gatti, Lucas Cassius: 1998 - 1995/96

Half derecho
Evaristo, Juan: 1931/32 - 1936

Centre halves – volantes centrales
Spitale, Cataldo: 1931 – 1932+1942
Fleitas Solich, Manuel Agustín: 1927/31 - 1936
Narvaja, Santiago: 1932 - 1936/37
Pla, José Antonio: 1966 - 1968/71
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1970/73 - 1974
García, Daniel Norberto: 1975/77 - 1977/82
Olarticoechea, Julio Jorge: 1985/86 - 1987/88
Cabrera, Claudio Martín: 1991 - 1990/91

Volantes mixtos derechos
Rotondi, Eduardo Oscar: 1980 - 1981/83
López, Juan José: 1983 - 1984/86
Acuña, Roberto Miguel: 1994/95 - 1993/94
Cagna, Diego: 1996/99+2003/05 - 1988/92
Arce, Matías Sebastián: 2000/01 - 2003/05

Volante mixto izquierdo
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68+1970 - 1969

Enganches
Zanabria, Mario Nicasio: 1976/80+1982 - 1981
López, Carlos Ángel: 1984 - 1973
Rentera, Ricardo Nicolás: 1991/92 - 1989/91
La Paglia, César Osvaldo: 1997/2001+2003 - 1996
Insúa, Federico: 2005/07+2009/10 - 1997/2001

Medias puntas
Salinas, Carlos Horacio: 1978/80 - 1981
Maradona, Diego Armando: 1981+1995/97 - 1976/80
Rudman, Silvio Gabriel: 1994 - 1987/90
Cedrés, Néstor Gabriel: 1996/97 - 1993

Punteros derechos
Sas (Shon, Ferenc): 1939/40 - 1943/45
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1959
Luna, José Luis: 1966/67 - 1960
Coch, Jorge Antonio: 1969/71+1980 - 1965/68
Favret, Rubén Omar: 1975/77 - 1977/80
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1983
Graciani, Alfredo Oscar: 1985/91+1993/94 - 1996/97
Tilger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2002
Martínez, Juan Manuel: 2013/14 - 2005/06

Centrodelanteros
Tarasconi, Domingo Alberto: 1922/32 - 1936
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1975
Paternó, Mario César: 1977 - 1977/78
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1975/77
Randazzo, Carlos Damián: 1978/80+1983/84 - 1981
Morete, Carlos Manuel: 1981 - 1984/86
Perazzo, Walter Osvaldo: 1988/90 - 1990
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 1996/97
Scotto, Darío Oscar: 1995/96 - 1999/2000 
Carrario, Silvio René: 1996 - 2005
Blandi, Nicolás: 2011/13 - 2010/11

Insiders izquierdos
Colángelo, Amadeo: 1955/57 - 1950/51+1954
Callá, Pedro Eugenio: 1962+1964/65 - 1957/59                           

Punteros izquierdos
Delgado, Benjamín: 1926/27 - 1928
Pérez Berot, Félix Rodolfo: 1945 - 1949
Catalano, Salvador Héctor: 1964 - 1968

DIRECTORES TÉCNICOS: 7
Varacka, José: 1972 – 1975+1981
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1981
López, Miguel Ángel: 1983/84 - 1979/81
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1983/84+1986/87+1995/96
Pastoriza, José Omar: 1988/89 - 1995
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1996(interino) - 1995

Borghi, Claudio Daniel: 2010 - 2009/10+2014   

lunes, 10 de marzo de 2014

SI PATEAMOS TODOS PARA EL MISMO LADO...

   Jugando así, vamos a ganar y a perder pero quedémonos con los signos positivos. La mejoría clave de Gago, los chispazos de Sánchez Miño, lo que propone Acosta, el nivel de Orion, el esfuerzo y la solidaridad de todos. Después de tres días tristes, deprimentes, angustiantes, hubo equipo, hubo esfuerzo, hubo  compromiso. Y se ganó.
   Se ganó un clásico, por más que Racing esté tan por el piso que pierda con cualquiera (siempre pasa lo mismo, antes de empezar, el periodismo le da chapa de candidato olvidando que es Racing) . Se ganó de visitante, algo fundamental si se tiene alguna pretensión. Se ganaron dos partidos seguidos, algo que ya casi no nos acordábamos cómo era.
   Si bien se mira, tuvimos dos oportunidades de gol en todo el parido y las dos fueron adentro. Mitad del vaso llena: cien por ciento de efectividad. Mitas del vaso vacía: es un registro paupérrimo que en noventa minutos lleguemos dos veces.      
   Bianchi lo dejó fuera a Acosta, porque por ahora es fácil sacarlo aunque si sigue así, no será por mucho tiempo. Es que, sin Ledesma, iba a faltar contención. Con Gago, Sánchez Miño y Román, sin ningún otro volante de recuperación, íbamos a quedar expuestos. Por eso metió a Bravo que bien pudo habernos dejado con diez antes de los veinte minutos pero en fin, pasó.
   Lo mejor fue que Gago recuperó la memoria. No es que haya brillado pero se encaminó, participó, se metió en el juego, quiso. Y en cuanto a Sánchez Miño, se enchufó por momentos, entró en calor de a ratos y con eso, más la muy buena técnica que tiene, fue decisivo. Se advirtió la intención de ser cuidadosos con la pelota y es lógico si se suman tantos jugadores con buen pie. Román, allá por los 25 minutos, largaba los bofes, fue y se paró a un costado, haciendo “la jarrita” con los brazos (así le decía Alfredo Di Stefano a Rojitas en el 69, “no me hagás la jarrita”). Lo que pasa es que Román es Román y, tal como se expresó hace poco desde este mismo sitio, su sola presencia hace que los otros se sientan obligados a intentar jugar, por lo menos.
   El gol, única llegada clara, única maniobra profunda bien elaborada en toda la etapa, fue un golazo. Por la agudeza conceptual del Puma Gigliotti, que se tiró hacia atrás para abrir espacios y puso un pase tipo puñalada (tipo Román). Por la agresividad de Pochito Insúa, que está creciendo, está creciendo mucho. Se fue hasta el área con la determinación que hacía falta pero no la terminó como quizá la hubiese terminado el Insúa de pocas semanas atrás, no se nubló, no se enredó, no chocó. No, lo que hizo fue un delicioso enganchecito para desacomodar al que lo marcaba, miró bien y la tocó para el compañero que llegaba de frente. Y por el derechazo (¡derechazo!) del Gordo Sánchez Miño, seco, terminante, inapelable.
   Sabrá el viejo teñido por qué lo deja a Camoranesi en el banco pero lo cierto es que fue la entrada de Camoranesi, a los pocos minutos del segundo tiempo, la que produjo un giro en el partido y nos complicó. Racing podía seguir jugando toda la noche como en el primer tiempo y no iba a hacernos un gol pero el segundo tiempo fue otra cosa. Por la izquierda nuestra (zona Forlín-Insúa-Sánchez Miño) nos lastimaban y los centros cruzados eran un problema.
   El cabezazo que le sacó Orion a Cahais fue mortal, imponente. Después, Vietto le erró a todo el arco, le acertó al palo, menos mal. Zuculini también anduvo cerca en otro centro. Igual, para que pudieran empatarnos, tuvo que producirse un penal absolutamente estúpido del Cata. Es cierto que muchas veces no se cobran pero fue demasiado visible y lo tenía a Trucco ahí, mirando de frente. Una pavada del Cata, que por lo demás, había sido lo mejor del fondo. Porque Marín había tenido muchos problemas en el arranque del partido y el Cata tuvo que jugar en ese lapso por los dos.
   Orion casi se lo saca a Saja pero bueno, entró. Mitad del segundo tiempo por delante y por cómo venía la mano, parecía que estaba más para ellos que para nosotros. Que se nos lesione un tipo (el Monito Perotti) en el calentamiento no parecía augurio de una noche feliz. La vuelta de tuerca fue que entró el petiso Acosta por Román, que ya no daba más y de la frescura de Lucianito siempre podemos esperar algo.  Él juega sin complejos, sin ataduras, con la soltura propia del pibe que es.
   Y llegó el segundo. Gran pase, tipo puñalada (tipo Román) el de Acosta para Gigliotti. Buen movimiento del Puma para ganarle a Cahais, lástima que la definición no fue todo lo precisa que hacía falta pero Saja dio rebote y allí, primero Pichi Erbes para capturarla y mandarla a guardar.
   Gigliotti, una vez más, participó menos de lo necesario pero trató de asociarse, no se escondió y en definitiva, su gestión en los dos goles lo redime. El Pichi la peleó en el medio, al principio había arrancado medio perdido contra De Paul pero apareció cuando más lo necesitábamos, acompañó la jugada como tiene que hacerlo un volante mixto, así que cumplió.
   Desde el gol (iban 30) hasta el final, Racing no volvió a llegarnos nunca. Se descorazonaron ellos pero además, Boca estaba bien, firme y Acosta, junto con Sánchez Miño (hasta que lo reemplazó el Burro Rivero ya en los últimos minutos) y Gago, supo esconder la bocha, enfriar, hacer pasar el tiempo.
   ¿A cuánto estamos? A cuatro del insospechado Colón. ¿Podemos? Y, por qué no, si está para cualquiera, si nadie marca diferencia y los que en los papeles son los mejores tienen Copa. A los que te jedi les dieron un penal fuera del área (sic), de lo contrario, no ganaban. No somos menos que nadie, podríamos ser más que la mayoría y ahí vamos. Si no nos peleamos entre nosotros, ley primera, si pateamos todos para el mismo lado, en una de esas, quién te dice…


   EL BOLETÍN: ORION 7, MARIN 4, CATA 5, FORLÍN 4, INSÚA 6, ERBES 6, GAGO 7, BRAVO 3, SÁNCHEZ MIÑO 7, ROMÁN 4, GIGLIOTTI 6 (FI), ACOSTA 7, RIVERO NC, CHIQUI NC.           

sábado, 8 de marzo de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y RACING: 87   

Arqueros
Ricardo, Héctor: 1954 - 1946/47
Spilinga, Antonino Rodolfo: 1963 - 1967
Rodríguez, Carlos Alberto: 1977/79+1981/82 - 1982/83
Balerio, Julio César: 1984/85 - 1987/89
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/94 - 1986/87
Migliore, Pablo Alejandro: 2006/08 - 2008/09
Lucchetti, Cristian David: 2010/11 - 2004/05

Marcadores laterales derechos
Cardozo, Raúl: 1968 - 1969
Bargas, Eduardo Oscar: 1982 - 1981
Suárez, José María: 1976/82 - 1984
Abramovich, Luis Ernesto: 1986/92 - 1992/93
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2006
Sosa, Franco Sebastián: 2011/13 - 2007/09

Primeros marcadores centrales
Casares, Claudio Darío: 1972/74 - 1978
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1974/75
Tesare, José Luis: 1975/82 - 1983
Brown, José Luis: 1985 - 1989/90
Ortiz, Fernando: 1998 - 2012/14
 
Segundos marcadores centrales
Sacchi, Federico Jorge: 1965/66 - 1961/64
Blanco, Oscar Domingo: 1972 - 1973
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 1986/92
Crosa, Diego Sebastián: 2002/04 - 2004/07
Cahais, Matías: 2005/07 - 2009/14
 
Marcadores laterales izquierdos
Malbernat, Oscar Miguel: 1972 - 1973/74
Alonso, Ricardo Oscar: 1975/78 - 1979/80
Pérez, Osvaldo Alejandro: 1983 - 1981/82
Mac Allister, Carlos Javier: 1992/96 - 1996/98
Pascual Garrido, Alberto: 1995 - 1996
Bedoya, Gerardo Alberto: 2004 - 2001/03
Ibáñez, Luis Ezequiel: 2008 - 2013/14
 
Centre halves – volantes centrales
Fleitas Solich, Manuel Agustín: 1927/31 - 1931
Rastelli, Alberto Inocencio: 1945 - 1949/55
Arcos, Rafael: 1955/56 - 1949
Squeo, Carlos Vicente: 1977/79 - 1969/72+1974/77
Berta, José Orlando: 1979+1982/84 - 1981/82
Olarticoechea, Julio Jorge: 1985/86 - 1976/81+1988/90
 
Volantes mixtos derechos
Basílico, Miguel Ángel: 1957/59 - 1963                                
Rulli, Juan Carlos: 1963/65 - 1965/70
Zarich, Hugo Marcos: 1966/67 - 1969
Benítez, Jorge José: 1973/83 - 1969/72
Brindisi, Miguel Ángel: 1981/82 - 1984
Basualdo, José Horacio: 1996+997+1998/2000 - 1991/92
Barros Schelotto, Gustavo: 1997+1998/2000 - 2001/02
Marchant, Julio Javier: 2000/02 - 2002/03
Villarreal, Javier Alejandro: 2001/04 - 2005
 
Volantes mixtos izquierdos
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 1995/96
Ríos, Cristian Alejandro: 2004 - 2001/02
 
Enganches
López, Carlos Ángel: 1984 - 1978/80
La Fata, Edgardo José: 1985/86 - 1989
Marinelli, Carlos Ariel: 2004 - 2004
 
Medias puntas
Menotti, César Luis: 1965/66 - 1964
Rojas, Ángel Clemente: 1963/71 - 1974
Ramoa, Jorge Ernesto: 1981/82 - 1989/90
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1991/92
Latorre, Diego Fernando: 1987/92+1996/98 - 1998/99
 
Punteros derechos
Canaveri, Zoilo: 1919/20 - 1914/18
Tossoni, Mario Miguel: 1938/39 - 1943
Boyé, Mario Emilio Heriberto: 1941/49+1955 - 1950/53
Corbatta, Oreste Osmar: 1963/65 - 1955/62                                      
Pentrelli, Luis: 1951 - 1964/65
Ferreira, Benicio: 1963/64 - 1965
Luna, José Luis: 1966/67 - 1971
Letanú, Alfredo Raúl: 1972/75+1980 - 1978
Matuszyczk, Horacio Ignacio: 1981/82 - 1982/84                        
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1989/90
Graciani, Alfredo Oscar: 1985/91+1993/94 - 1992/93
Delgado, Marcelo Alejandro: 2000/03+2005/06 - 1995/2000
Estévez, Raúl Enrique: 2002/04 - 2005/06
Castromán, Lucas Martín: 2008 - 2009/10
 
Insider derecho
Pizzuti, Juan José: 1955+1962/63 - 1952/54+1956/62
 
Centrodelanteros
Benítez Cáceres, Delfín: 1932/39 - 1939/41
Lizhterman, José: 1939 - 1941/43
Monestés, Federico: 1941 - 1942/46
Cesáreo, Luis Ernesto: 1950 - 1951
Angelillo, Antonio Valentín: 1956/57 - 1955
Mansilla, Pedro Enrique: 1956/60 - 1960/63
Trossero, Oscar Víctor: 1972 - 1973/74
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1973/75
Randazzo, Carlos Damián: 1978/80+1983/84 - 1981
Pavón, Daniel Severiano: 1977/78+1980 - 1984/87
Aldape, Marcelo Alberto: 1985 - 1986/87
Carrario, Silvio René: 1996 - 1995/96
Moreno, Alfredo David: 1999/2000+2002/03 - 2001
Sava, Facundo: 1996 - 2006/08                  
 
Insider izquierdo
Rodríguez, Juan José: 1956/60+1964 - 1965/67
 
Punteros izquierdos
Martínez, Marcelino: 1920/21 - 1925
Danza, Rodolfo Horacio: 1939 - 1946/47
 
DIRECTORES TÉCNICOS: 12
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1938/39
Cesarini, Renato: 1949 - 1945
D’Amico, José: 1960+1961/63+1968 - 1954+1971
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1963/64
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1980
Domínguez, Rogelio Antonio: 1973/75 - 1982/83+1986 
Pastoriza, José Omar: 1988/89 - 1981/82
Cappa, Ángel: 1987(suplente)* - 1998+2003
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 1995/96
Basile, Alfio Rubén: 2005/06+2009 – 1977+1985+1986/89+1996/97+2012
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 2010/11
Ischia, Carlos Luis: 2008/09 - 2013  
   *: En dupla con Poncini, Rogelio Alejandro.