Ahora
que llega el “Fantástico” Pablo Javier Pérez, se me dio por
repetir este post que escribí hace casi dos años, cuando llegó el
Chqui, con algunas actualizaciones y modificaciones. Será, el
Fantástico, el noveno Pérez que juegue en la primera de Boca.
Los
Pérez somos menos que los Fernández y los García pero igual, somos
un montonazo. “Es un apellido muy vulgar”, decía mi finada tía
Ñata, que odiaba a mi viejo y a toda mi familia paterna. Depende de
lo que se entienda por vulgar, en algún sentido podía tener razón
pero seguramente ha habido Pérez muy especiales. Si se busca, en las
más variadas actividades se encontrará algún Pérez distinguido.
En Boca los hubo que dejaron buenos recuerdos, otros que se perdieron
en el olvido pero desde este sitio vamos a rescatarlos a todos. Acá
van, por orden de aparición.
1- Juan Gregorio Pérez (1944, 10 partidos, 1 título). Centro medio clásico que suplió a Lazzatti durante buena parte de la primera rueda de 1944. Se ve que no conformó porque en la segunda rueda, aunque Lazzatti siguió faltando, pasó el Leoncito Pescia al medio y entró Vilanoba a la izquierda. Boca fue el único club de Juan Gregorio en primera. Procedía de Unión y posteriormente jugó en Tigre y Estudiantes de Buenos Aires. Su hermano mellizo Juan Ángel, zaguero, también jugó en Unión.
2- Félix Rodolfo Pérez Berot (1945, 1 partido). Puntero izquierdo que tuvo su única presentación en competencias oficiales frente a Sarmiento, en Junín, por la Copa Pedro Pablo Ramírez. Reemplazó al comienzo del segundo tiempo a Jorge Campos y 13 minutos más tarde marcó, de penal, el tercer gol de Boca, que ganó 3-2. Procedía de Estudiantes de Olavarría y después jugó en Quilmes, Argentinos Juniors y Nueva Chicago, siempre en el ascenso. Me despiertan cierto recelo los Pérez que se agregan un segundo apellido. Si te llamás Pérez, bancatelá.
3- Raúl Adolfo Pérez (1957/65, 43 partidos, 4 goles, 3 títulos). El Canario. Empezó jugando de wing izquierdo y terminó de segundo central, habiendo sido también centro medio y volante por izquierda. Nueve temporadas en el plantel, surgido de las inferiores. Jugaba habitualmente en Reserva, división en la que fue capitán y una especie de símbolo durante mucho tiempo. Cada año, en algún pasaje del campeonato, se recurría a él para la primera. Cumplidor, rendidor. Tengo el recuerdo de un gol que le hizo a Gimnasia en La Plata, en uno de los primeros partidos de Boca que haya presenciado en la cancha este gil que escribe. Se le adjudica haberle aconsejado al Tano Roma, en la semana previa al célebre penal de Delem: “Si hay un penal, tirate a la derecha. Los patea siempre igual”. Después jugó en Deportivo Español, con el que logró el primer ascenso de ese club a primera, en 1966.
4- Osvaldo Mario Pérez (1965/66, 17 partidos, 1 título). El Pupa. Arquero fortachón, de físico exuberante, formado a imagen y semejanza del Tano Roma con otro nivel, claro. Llegó de Arsenal de Llavallol, donde jugaba con su primo, el Gato Magdalena. En el 65 se lesionaron sucesivamente el Tano Roma y el Flaco Errea, agarró la primera él y jugó algunos buenos partidos, especialmente uno con Banfield. En el 66 siguió alternando con el Turco Minoián cuando faltaba el Tano. Continuó su carrera en Ferro, Olimpo y Quilmes.
5- Abel Jorge Pérez (1966/68 y 1970/71, 33 partidos, 1 título). Zaguero central longilíneo, algo lento en sus desplazamientos pero generalmente seguro y confiable. Llegó de Atlanta con edad de Tercera, fue titular de la Tercera campeona y ese mismo año debutó en primera, en un partido en que Boca visitó a River con una formación de Reserva y Tercera (los titulares se fueron de gira y River no quiso postergar). Le faltó continuidad en su primera etapa. En 1969 pasó a préstamo a Chacarita, tuvo una gran temporada y fue campeón, Volvió en 1970 y en su mejor momento, una rotura de ligamentos que lo mantuvo inactivo por mucho tiempo. Después se fue a jugar a España.
6- Osvaldo Alejandro Pérez (1983, 6 partidos). El Japonés. Marcador lateral aguerrido, acelerado, algo propenso a la confusión. Surgió en River e hizo su debut en primera justamente contra Boca en La Bombonera, marcando a Mané Ponce. Tuvo una aceptable trayectoria en su club de origen pero era el bonito tiempo en que los que te jedi no salían campeones nunca. Después pasó a All Boys, donde tuvo como técnico a un tal Silvio Marzolini, quien algo debe haberle enseñado sobre cómo se juega de 3 porque a continuación se lo llevó Independiente y allí tuvo su mejor momento. Más tarde Pastoriza lo llevó con él a Racing. A Boca llegó, ya en declive, de la mano del Gordo Faraone, época de vacas flacas en que Carmelo manoteaba jugadores en la mesa de saldos. No jugó ningún partido completo. Son pocos los futbolistas que, como él, pasaron por cuatro de los que se da en llamar cinco “grandes” (aunque se fueron al descenso todos menos uno). El que suscribe registra otros cinco casos: el uruguayo Zoilo Canavery (le faltó San Lorenzo), los arqueros Carlos Gay (le faltó Boca) y Esteban Pogany (le falo River), el Betito Carranza (le faltó River) y el cordobés Albornoz (le falto Boca).
7- Omar Sebastián Pérez (2000/03, 63 partidos, 6 goles, 3 títulos). El Pelado. Enganche santiagueño fino, con manejo y pegada. Estaba para más aunque en definitiva es el Pérez con mayor participación en la primera de Boca. Una lesión rebelde en la rodilla más la presencia enorme de Román trabaron su crecimiento. Tras un buen paso por Banfield (le hizo dos goles a los que te jedi) emigró a Colombia y encontró su lugar en el mundo. Figura e ídolo del Santa Fe durante varios años.
1- Juan Gregorio Pérez (1944, 10 partidos, 1 título). Centro medio clásico que suplió a Lazzatti durante buena parte de la primera rueda de 1944. Se ve que no conformó porque en la segunda rueda, aunque Lazzatti siguió faltando, pasó el Leoncito Pescia al medio y entró Vilanoba a la izquierda. Boca fue el único club de Juan Gregorio en primera. Procedía de Unión y posteriormente jugó en Tigre y Estudiantes de Buenos Aires. Su hermano mellizo Juan Ángel, zaguero, también jugó en Unión.
2- Félix Rodolfo Pérez Berot (1945, 1 partido). Puntero izquierdo que tuvo su única presentación en competencias oficiales frente a Sarmiento, en Junín, por la Copa Pedro Pablo Ramírez. Reemplazó al comienzo del segundo tiempo a Jorge Campos y 13 minutos más tarde marcó, de penal, el tercer gol de Boca, que ganó 3-2. Procedía de Estudiantes de Olavarría y después jugó en Quilmes, Argentinos Juniors y Nueva Chicago, siempre en el ascenso. Me despiertan cierto recelo los Pérez que se agregan un segundo apellido. Si te llamás Pérez, bancatelá.
3- Raúl Adolfo Pérez (1957/65, 43 partidos, 4 goles, 3 títulos). El Canario. Empezó jugando de wing izquierdo y terminó de segundo central, habiendo sido también centro medio y volante por izquierda. Nueve temporadas en el plantel, surgido de las inferiores. Jugaba habitualmente en Reserva, división en la que fue capitán y una especie de símbolo durante mucho tiempo. Cada año, en algún pasaje del campeonato, se recurría a él para la primera. Cumplidor, rendidor. Tengo el recuerdo de un gol que le hizo a Gimnasia en La Plata, en uno de los primeros partidos de Boca que haya presenciado en la cancha este gil que escribe. Se le adjudica haberle aconsejado al Tano Roma, en la semana previa al célebre penal de Delem: “Si hay un penal, tirate a la derecha. Los patea siempre igual”. Después jugó en Deportivo Español, con el que logró el primer ascenso de ese club a primera, en 1966.
4- Osvaldo Mario Pérez (1965/66, 17 partidos, 1 título). El Pupa. Arquero fortachón, de físico exuberante, formado a imagen y semejanza del Tano Roma con otro nivel, claro. Llegó de Arsenal de Llavallol, donde jugaba con su primo, el Gato Magdalena. En el 65 se lesionaron sucesivamente el Tano Roma y el Flaco Errea, agarró la primera él y jugó algunos buenos partidos, especialmente uno con Banfield. En el 66 siguió alternando con el Turco Minoián cuando faltaba el Tano. Continuó su carrera en Ferro, Olimpo y Quilmes.
5- Abel Jorge Pérez (1966/68 y 1970/71, 33 partidos, 1 título). Zaguero central longilíneo, algo lento en sus desplazamientos pero generalmente seguro y confiable. Llegó de Atlanta con edad de Tercera, fue titular de la Tercera campeona y ese mismo año debutó en primera, en un partido en que Boca visitó a River con una formación de Reserva y Tercera (los titulares se fueron de gira y River no quiso postergar). Le faltó continuidad en su primera etapa. En 1969 pasó a préstamo a Chacarita, tuvo una gran temporada y fue campeón, Volvió en 1970 y en su mejor momento, una rotura de ligamentos que lo mantuvo inactivo por mucho tiempo. Después se fue a jugar a España.
6- Osvaldo Alejandro Pérez (1983, 6 partidos). El Japonés. Marcador lateral aguerrido, acelerado, algo propenso a la confusión. Surgió en River e hizo su debut en primera justamente contra Boca en La Bombonera, marcando a Mané Ponce. Tuvo una aceptable trayectoria en su club de origen pero era el bonito tiempo en que los que te jedi no salían campeones nunca. Después pasó a All Boys, donde tuvo como técnico a un tal Silvio Marzolini, quien algo debe haberle enseñado sobre cómo se juega de 3 porque a continuación se lo llevó Independiente y allí tuvo su mejor momento. Más tarde Pastoriza lo llevó con él a Racing. A Boca llegó, ya en declive, de la mano del Gordo Faraone, época de vacas flacas en que Carmelo manoteaba jugadores en la mesa de saldos. No jugó ningún partido completo. Son pocos los futbolistas que, como él, pasaron por cuatro de los que se da en llamar cinco “grandes” (aunque se fueron al descenso todos menos uno). El que suscribe registra otros cinco casos: el uruguayo Zoilo Canavery (le faltó San Lorenzo), los arqueros Carlos Gay (le faltó Boca) y Esteban Pogany (le falo River), el Betito Carranza (le faltó River) y el cordobés Albornoz (le falto Boca).
7- Omar Sebastián Pérez (2000/03, 63 partidos, 6 goles, 3 títulos). El Pelado. Enganche santiagueño fino, con manejo y pegada. Estaba para más aunque en definitiva es el Pérez con mayor participación en la primera de Boca. Una lesión rebelde en la rodilla más la presencia enorme de Román trabaron su crecimiento. Tras un buen paso por Banfield (le hizo dos goles a los que te jedi) emigró a Colombia y encontró su lugar en el mundo. Figura e ídolo del Santa Fe durante varios años.
8-
Claudio Daniel Pérez (2013/14). El Chiqui. No se entiende bien por
qué lo eligió Bianchi, después de una larga y nunca destacada
trayectoria. Había pasado por Flandria, Atlanta, Tiro Federal, La
Serena, Tigre y Belgrano. Con nosotros jamás se afirmó, ni como
primer central ni como segundo. La pesadez fue su marca registrada.
Encima, se lo tenía por experto en penales y falló dos, uno muy
importante con San Lorenzo.
9-
Pablo Javier Pérez (2015). El Fantástico. Viene, en primer lugar,
porque en Málaga no lo ponían y entonces se lo pudo conseguir por
un precio accesible. Vamos a ver. Se recuerda que anduvo muy bien en
el Newell's campeón con Martíno y eso le valió el pase a Europa.
Era por entonces un volante con ida, vuelta y gol, algo que sin duda
necesitamos. Raspador, propenso a algún excenso. Además de Newell's
y Málaga anduvo por Unión y Emelec. Llega falto de competencia.