domingo, 30 de abril de 2017

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ARSENAL: 27

Arqueros
MERLO, NÉSTOR JOSÉ: Boca: 1989 – Arsenal: 1984/86
CABALLERO, WILFREDO DANIEL: Boca: 2002/04 – Arsenal: 2006

Marcadores laterales derechos
GÓMEZ, RUBÉN DARÍO: Boca: 1985 – Arsenal: 1994/95
CASAIS, EDUARDO JAVIER: Boca: 2005 – Arsenal: 2012/14
MARÍN, LUCAS LEANDRO: Boca: 2010/15 – Arsenal: 2016/17

Primer marcador central
ECHEVERRÍA, MARIANO RAÚL: Boca: 2014 – Arsenal: 2013/14

Segundos Marcadores centrales
MATELLÁN, ANÍBAL SAMUEL: Boca: 1996/2001+2004/05 – Arsenal: 2007/10
BURDISSO, GUILLERMO ENIO: Boca: 2012/13+2014/15 – Arsenal: 2011/12

Marcadores laterales izquierdos
GALLO, GERMÁN DARÍO: Boca: 1997 – Arsenal: 1999/2000
KRUPOVIESA, JUAN ÁNGEL: Boca: 2005/07+2009/10 – Arsenal: 2010/11

Volante central
DI GREGORIO, JORGE SERGIO: Boca: 1985 – Arsenal: 1982/83

Volantes mixtos izquierdos
PALAVECINO, RUBÉN OSVALDO: Boca: 1991/92 – Arsenal: 1998/2002
ANDRIZZI, MATRTÍN EZEQUIEL: Boca: 2000 – Arsenal: 2002/03+2007/08
POMPEI, ROBERTO FABIÁN: Boca: 1996/97 – Arsenal: 2004
CAFFA, JUAN PABLO: Boca: 2003 – Arsenal: 2005/06+2011/12

Enganches
LACAVA SCHELL, HUGO NELSON : Boca : 1974/77 – Arsenal : 1980
CHÁVEZ, CRISTIAN MANUEL : Boca : 2005/12 – Arsenal : 2015
CANEO, MIGUEL EDUARDO : Boca : 2003/04 – Arsenal: 2015/16

Punteros derechos
MOUCHE, PABLO NICOLÁS: Boca: 2008/12 – Arsenal: 2007
FRANZOIA, ANDRÉS: Boca: 2005/07 – Arsenal: 2010/11
PALACIOS, SEBASTIÁN ALBERTO: Boca: 2013+2015/16 – Arsenal: 2014
FRAGAPANE, PAOLO RODRIGO: Boca: 2012/14 – Arsenal: 2016/17

Centrodelanteros
RAMBERT, SEBASTIÁN PASCUAL: Boca: 1996/97 – Arsenal: 2002/03
SAVA, FACUNDO: Boca: 1996 – Arsenal: 2008/09
SILVA, SANTIAGO MARTÍN: Boca: 2012/13 – Arsenal: 2015
BENEDETTO, DARÍO ISMAEL: Boca: 2016/17 – Arsenal: 2008/09+2011/13
IMBERT, JUAN MARTÍN: Boca: 2012/13 – Arsenal: 2016

DIRECTOR TÉCNICO: 1

LÓPEZ, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1983/84 – Arsenal: 2006

lunes, 24 de abril de 2017

¡CEROOOOOOO!!!!!!!!!!!!!

La cancha de Atlético de Rafaela siempre ha tenido 97 metros de largo y por lo general, su estado de conservación distó de ser el ideal. Cuando un jugador pica para los costados corre el riesgo de llevarse por delante un banco o de estrellarse contra la pared de esos lindos palquitos que traen a la memoria los antiguos de La Bombonera.
No obstante, por allí han pasado equipos que han honrado al fútbol o que por lo menos han sabido construir un partido acorde a sus conveniencias y necesidades. De modo que si nuestro entrenador se enfoca con exclusividad en las condiciones del terreno para justificar tal paupérrima expresión de sus dirigidos, o nos está mintiendo o está profundamente confundido. Supongamos que se trata de lo primero porque de ser lo segundo, nos veríamos ante una situación grave que pudiera desembocar en consecuencias funestas. Mejor ni pensarlo.
¡No, Guillermo, dejate de joder! Dos jugadas de cierta elaboración en noventa minutos. La de Bentancur en los primeros minutos que terminó con un tirito de zurda, ni se inmutó el arquero. Después, la mejor, la que armaron Fabra y Pavón por la izquierda, la cruzó Frank y no llegó a meterla Pablo, que me pareció que estaba off side.
Lo de Bentancur ya lo sabemos. Es elegante, armónico en sus movimientos pero pisa los últimos metros de cancha y se evapora, nunca resuelve con determinación ni fuerza, muchas veces está en posición de remate y prefiere hacer otra cosa.
Algunos encuentros de Fabra y Pavón fueron de lo más prometedor que produjimos pero finalmente, nunca pasó nada, Boca en ataque fue cero redondo.
Caigamos en la cuenta de que el mejor asistidor con que contó Boca fue Rossi, que en un par de saques desde su área, rápidos y precisos, puso al equipo en buenas prespectivas de contraataque. Bentancur y Páblo trataron de jugar por el piso pero la última descarga nunca encontró profundidad. Benedetto jugó mucho de espaldas, salió del área en busca del espacio vital pero allí terminó lo suyo. Por lo demás, eligió mal más de una vez, tenía pase y le pegó desde posiciones inadecuadas. Después iba a entrar Bou (Darío se acalambró, aparentemente) y tampoco pasó nada.
Dijo Guillermo que lo único que puede rescatarse de este partido es que nno perdimos y ahí sí, tiene razón. Si nos ensartaban con esa de Gudiño en el primer tiempo, que se nos metió muy a fondo y la terminó mal o si entraba esa de Romero que pegó en el ángulo, marchábamos y no había mucho para decir. Tengamos en cuenta que Rafaela se está yendo al descenso sin remedio y contra ese rival no pudimos marcar ninguna diferencia y hasta pudimos haber perdido aunque hubiese sido demasiado.
Digamos, eso sí, que la función defensiva estuvo bastante sólida.El cero en el arco propio no hay por qué desdeñarlo, pensemos que no ha sido frecuente. Barrios volviò a moverse con corrección, se para bien, corta y no se complica con la bola. No nos ganaron nunca por arriba y este es un buen dato porque varias otras veces hemos tenido problemas por ahí. Igual, no faltó, en el primer tiempo, un par de faltas innecesarias de Vergini en zona de riesgo.
Guillermo puso a Zuqui por Solís, imaginemos que para darle más consistencia a la contención y para que Peruzzi, con el retroceso de Zuqui, no se sintiera tan solo. Sacrificamos llegada, sacrificamos posibilidad de desequilibrio en el uno contra uno porque Zuqui, cuando quiere ser extremo, se pierde por completo y no es su culpa, no puede jugar de lo que no es.
En fin, este paso de Boca por Rafaela se pareció a la nada misma. Un cero a cero inexcusable. Y en un momento en que estamos para las definiciones, para que se vea si somos capaces de ser campeones o no.
Era de prever, no tenemos a nadie que pueda jugar de Centurión. Sin él no puede esperarse que alguien rompa el partido con un rapto de genialidad. Parece que con Arsenal va a estar Gago y ahí vamos a tener, esperemos, salida más limpia, un tipo que se haga eje de la circulación y la haga correr redonda. Nos va a faltar Pablo, que se limpia de amonestaciones para la trifecta Estudiantes-River-Newell's.
Sea como fuere, con o sin Gago vamos a segur careciendo, salvo excepción, de un conductor ofensivo. Porque Fernando es primer pase, no es Román, ni siquiera Carlitos. Cuando Fernando volvió el año pasado y abrochamos la afortunada serie San Lorenzo-Racing-River, con su presencia se enderezó Boca y se generó lo mejor de este ciclo. Pero estaba Carlitos...
Ganó Newell's y se nos puso a tres pero tan mal no nos fue en la repartija de resultados. Sarmiento les bolsiqueó dos puntos a los que te jedi (que quedaron estupefactos), perdieron los cuervos (¡de locales con Temperley!), no ganó a Estudiantes... Ganó Racing, tenemos que empezar a mirar a Racing y esto habla de que no estamos bien. Seguimos arriba pero para sostenernos, vamos a tener que jugar. No como en Rafaela.


EL BOLETÍN: ROSSI 6, PERUZZI 5, VERGINI 4, INSAURRALDE 5, FABRA 6, PABLO PÉREZ 4, BARRIOS 6, BENTANCUR 4, ZUQUI 4, BENEDETTO 3, PAVÓN 5 (FI), BOU 3, BENÍTEZ 4. 

domingo, 23 de abril de 2017

CABILDO CERRADO

Bueno, se acabaron los cabildos abiertos al menos por ahora. Según me contaron, no sé si con Argentino de Junín o con Peñarol (yo no estuve) apareció un grupo comando del Rafa Di Zeo, sacó todas las banderas de Aguas e hizo callar a los pibes que puteaban a Angelici y sus secuaces. Anoche sólo había banderas de Superboca (Salvestrini) y de Por un Boca Mejor (era la vieja agrupación de Nana, no sé quién está ahora). Ni una sola puteada para la conducción.
Contra el peor equipo de la liga, Echagüe, al que vamos a tener que enfrentar por la permanencia si es que no alcanzamos a Hispano, Boca jugó como el orto. Yo no entiendo a Córdova. En el tercer cuarto había que ir a definir y arrancó con Gianella, Delfino, Lampropoulos y Mc Donalds en el banco. Se nos vinieron y hasta pasaron al frente. Terminamos ganando por dos puntos. Nos salvamos porque tuvieron buenos partidos Gianella, el negro nuevo, Mc Donalds, buena incorporación y algunas cositas de Delfino, que se lesionó y seguro que contra Atenas el martes no va a estar. Para peor también está lesionado Vasirani. Boca no defiende. Yo lo hubiera cortado a Funes, no a Forbes.   

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y RAFAELA: 16

Arqueros
MEDRÁN, EZEQUIEL LUIS: Boca: 2004/06 – Rafaela: 2001/04
SARA, GUILLERMO ENRIQUE: Boca: 2015/16 – Rafaela: 2008/13
WERNER, AXEL WILFREDO: Boca: 2016 – Rafaela: 2015/16

Marcador lateral derecho
GÓMEZ, RUBÉN DARÍO: Boca: 1985 – Rafaela: 1993/94

Primeros marcadores centrales
ACEVEDO, RUBÉN CARLOS: Boca: 1981/82 – Rafaela: 1989/90
OTERO, SERGIO AMÉRICO: Boca: 1983/85+1986/87 – Rafaela: 1989/90
SÁNCHEZ, JUAN AMADOR: Boca: 1986 – Rafaela: 1992/93

Marcador lateral izquierdo
URRIBARRI, BRUNO SAÚL: Boca: 2007 – Rafaela: 2015/16

Volante central
CHRISTOVAO, GABRIEL: Boca: 2003 – Rafaela: 2005/06

Volantes mixtos derechos
FERNÁNDEZ, GUILLERMO MATÍAS: Boca: 2012/13 – Rafaela: 2014/15
ORFANO, ESTEBAN GABRIEL: Boca: 2011 – Rafaela: 2016

Volante mixto izquierdo
MARINO, GUILLERMO ANRÉS: Boca: 2005/07+2009/10 – Rafaela: 2015

Enganches
BARROSO, GASTÓN ADRIÁN: Boca: 1991 – Rafaela: 1995/96
BOGADO, ANDRÉS SEBASTIÁN: Boca: 1994/95 – Rafaela: 1999/2000
GAITÁN, WALTER NICOLÁS: Boca: 2001/02 – Rafaela: 2011/12

Centrodelantero
CÓRDOBA, ROQUE PASCUAL: Boca: 1991 – Rafaela: 1990/91

DIRECTOR TÉCNICO: 1
BONGIOVANNI, HORACIO CARLOS: Boca: 1981 (suplente) – Rafaela: 1989/91




lunes, 17 de abril de 2017

HORROR, ESPANTO, TORTURA, ASCO

El partido fue un horror, un espanto, una tortura, un asco. “Dolor de ojos”, dicen ahora muchos periodistas con una creatividad apabullante. La producción de Boca fue un horror, un espanto, una tortura, un asco. No vamos a pedirle a Guillermo que admita públicamente que su equipo fue un horror, un espanto, una tortura, un asco. No se estila, los entrenadores sienten que así protegen a sus hombres, aceptemos que nos mienta. Roguemos, eso sí, que en la intimidad él y sus jugadores tengan conciencia de que fueron un horror, un espanto, una tortura, un asco.
Patronato no hizo nada, nada para empatar. Boca no hizo nada, nada para ganar. Boca estuvo a cuatro minutos de ganar. Momento en que Patronato se encontró con el empate a pesar suyo.
Desde el fondo de los tiempos llevamos vistos, en La Bombonera en particular, muchos, muchísimos, innumerables partidos en que los nuestros disponen todo el tiempo de la pelota ante un mísero rival que aguanta. Y los nuestros la llevan hasta el área y allí se les nubla el pensamiento y no saben qué trole hay que tomar para seguir y rebotan y vuelven a empezar y vuelven a rebotar. No han sido tantos, en cambio, los partidos de esas características en que los nuestros parezcan no enojarse, no ofuscarse por lo menos, dejen la sensación de conformarse con que así sean las cosas, como va al matadero la res.
Por otra parte, cuando un partido de este tipo se abre con un gol, puede considerarse que el ochenta por ciento del problema está resuelto. Dejar que un partido así, ante tan zaparrastroso rival se escape, es imperdonable, inadmisible, inexplicable.
Nos va a faltar el Wachiturro Centurión, mínimo, por un mes y medio. No se ve en qué forma podríamos reemplazarlo. Con Talleres nos faltó y perdimos. Con Defensa y Justicia abrió el partido él en un rapto de inspiración. Con Patronato pudo haberse bajado la persiana en un rapto de inspiración de Pavón. Sin embargo, después de haber recibido el taco de Benedetto y de ese arranque eléctrico que sacudió la monotonía del juego y nos despabiló a todos, después de haber desacomodado a todos los contrarios, Cristian eligió fatalmente mal, la peor de las opciones. Los tenía a Benedetto y a Junior, prefirió terminarla él, se le atravesó por la cabeza su gol histórico, repeticiones por televisión hasta el hartazgo, tapas de diarios, minitas rendidas a sus pies, quizás, ofertas del Real Madrid o el Barcelona o los dos juntos. Se la sacó el arquero, era el 2-0 y faltaban diez minutos. Había jugado un montón contra Vélez, Cristian. ¡Ay, Cristian!
No tenemos dos centuriones, decíamos. Y momentáneamente, afuera Fernando, tampoco tenemos un volante que sea el guía, el conductor, el eje de circulaciòn. El Negro Barrios fue, por lejos, el mejor jugador de Boca. El único, podría decirse. El unico que arrancó frecuentes aplausos y aprobaciones de la gente. El único, por otra parte, que pareció jugar con la concentración y determinación debidas. Es un 5 guerrero, comedor de garrones, se para donde tiene que pararse, utiliza bien el cuerpo, mete y mete pero además, con la pelota hace casi siempre lo correcto, lo que las circunstancias aconsejan. Con él, la fisonomía toda del equipo cambia porque de los demás volantes con que contamos ninguno se le parece.
El problema es quién podría ser el cerebro de la función ofensiva, el ideólogo de las elaboraciones. A Wilmar no podemos pedírselo. Pablo Pérez es muy buen jugador, bastante completo porque es un fogonero de buen bagaje técnico pero tampoco le da para ser el líder del armado. Bentancur puede que alguna vez llegue a ser un mediocampista de toda la cancha, uno de esos que estan atrás y adelante igualmente cómodos y con idéntico peso específico, reúne muchas de las condiciones necesarias aunque tal vez le falte mentalidad, temperamento para trepar a esas alturas. Por ahora es un pibe que juega bien aunque, por lo general, menos de lo que pudiera. A los dos, a Pablo y a Rodrigo, les tocó por otra parte una mala tarde, ambos estuvieron lejos de sus mejores expresiones, se levantaron con el pie izquierdo. Sintieron que les faltaba el complemento, el eslabón siguiente, fuese Fernando o el Wachiturro. No pudieron hacerse cargo.
Es de hacer notar que con Vélez jugamos con la misma estructura, los mismos volantes y generamos uno de los mejores partidos del campeonato. Siete días más tarde, con idéntica conformación (sin Centurión), uno de los peores, el peor.
Tuvo suerte, Boca. Porque la verdad es que no había hecho nada a lo largo de todo el primer tiempo. Esa que armaron Pavón y Peruzzi y que terminó con un tiro de Benedetto a los caños. O esa pelota parada bien trabajada, centro de Fabra pasado, la aparición de Rodrigo por el otro lado, el rebote del arquero para adelante y Solís de frente pero forzado, para mandarla por arriba. Dos jugadas dignas de mención en 45 minutos frente a un rival an debilucho, nada.
Y en la última jugada antes de irnos al descanso, ¡albricias!, un gol. Otra pelota que les cruza el área de derecha a izquierda (participación de Gino, que parecía ser la clave pero no apareció lo suficiente), del otro lado la devolvió muy bien Solís, le pegó seco y viboreante. Igual, era del arquero, este añejo Bértoli o Bertoli, veterano de mil batallas que, no te enojés, Bértoli o Bertoli, como arquero sos un buen concejal del FPV. Dudó, la miró, la dejó pasar y por detrás de él estaba Benedetto para poner la cabeza y tranquilizarnos a todos. Irse los jugadores a descansar y refrescarse, los demás a comerse un buen choripán o un Paty (salvo algún boludo que tenga que quedarse en su pupitre escribiendo).
Fiel a sí mismo, Darío. No tuvo muchas, tuvo pocas pero una la mandó a guardar. Alto registro de efectividad, en los últimos tiempos. Sepultó, al menos por ahora, las discusiones sobre quién tenía que ser el 9. Se mueve bien, tiene buenas concepciones, como el mencionado taco con que empezara aquella jugada de Pavón. Le falta, a Darío, sostenerse como protagonista por más tiempo y también ganar más bochas divididas, pelearla más, hay veces que parece como si jugara con zapatillas de ballet y pierde por eso y sos el 9 de Boca, Darío.
Ausente Centurión, Guillermo se decidió por Solís y está bien. Nazareno es un pibe que puede andar, es capaz de ganar uno contra uno por cualquiera de las bandas, tiene que crecer. Esta vez, sólo se lo vio en esa magnífica pegada para el centro que precedió al gol. En el segundo tiempo iba a ser el primer cambio, porque había que sacar a alguien, podía ser cualquier menos Rossi o Barrios, Guillermo sacó al más fácil de sacar, como hacen los técnicos. Entro Junior Benítez al que no se lo vio. Con Talleres tampoco se lo había visto salvo cuando metió el gol. Son bastante parecidos, Nazareno y Junior, salvo que uno es zurdo y el otro diestro, uno es pibe y el otro ya está grandecito. Uno tiene para desarrollarse, el otro llegó hasta ahí.
Bueno, viejo, 1-0 y se terminó, a otra cosa mariposa, pensamos todos, vamos a ver cuántos metemos ahora. Patronato, que venía golpeado por un 0-5 en cancha propia, iba a tener que, por lo menos, adelantarse en el campo, veinte metros. Y lo hizo. Lástima que Boca no se haya dado por enterado. Siguió jugando igual, hacia atrás y los costados para después perderla inexorablemente en cuanto quisiera hacerse vertical.
Siempre lo mismo. Antes de los 15 minutos, un centro de Pavón que Solís cabeceó torcido y otra que cruzó Pavón a la que no llegó Benedetto. Después, nada hasta esa ya referida de la que no quisiéramos hablar más ni recordarla, la de Pavón. Vamos a reconocerle a Cristian que, si bien jugó como la mierda, fue partícipe necesario en casi todas las jugadas de ataque que pudieran anotarse. No fueron muchas, claro.
No había modo de imaginarse cómo podría hacer Patronato para llegar al gol, aunque se jugara tres días. Sin embargo, íbamos nada más que 1-0 y a éste que escribe, cuando un partido así va 1-0 y sigue 1-0, allá por los 15 minutos del segundo tiempo se le aparece una gota de sudor frío recorriendo desde arriba, lenta, la columna vertebral, camino de la parte que está abajo de la espalda.
Guillermo tal vez haya experimentado algo parecido. Por eso cerca del final lo metió a Jara por Pavón. Cambio para aguantar, contra Patronato de locales. ¡Naaaaaaaaaaa!... Dejame de hinchar las pelotas.
Y pasó, otra vez. Minuto 90 clavado en tiempo bruto. Pelota que nos traspasa el área por arriba, Peruzzi que pierde con Gagliardi, sale para el medio, llega Quiroga tocando pito, no la toca pero con él se distraen Vergini e Insaurralde, se desarticulan. Y aparece un tal Arce (que según acabo de enterarme hizo inferiores con nosotros) para pegarnos, de frente, el tiro del final.
Vergini desde el primer tiempo andaba con ganas de mandarse una cagada grande, comprometía pelotas con cierto dejo de suficiencia para el que no estás, Santiago. Al Chaco uno le guarda algún cariño, algún respeto porque tiene, el tipo, su historia en el club pero a veces es tan bruto...
Entre Vélez y Patronato, en 180 minutos, nos llegaron dos veces y nos metieron dos goles. Rossi no atajó ninguna aunque no sea culpa de él. Las dos veces con bolas de aire ante las cuales los nuestros no supieron cómo actuar, quedaron atornillados, no atinaron a sacarla, no supieron cómo. Cuarto de vaso lleno, no nos llegan. Tres cuartros de vaso vacío, la vez que nos llegan sacamos del diome.
Venía todo bastante derechito. Huevo a huevo entre Newell's y Estudiantes, el resultado que mejor nos caía. A los cuervos los acostaron en Tucumán y nosotros teníamos uno de los partidos más fáciles del año, ganábamos y sacábamos siete puntos. Empatamos, que en buen romance significa perdimos. Para peor, a continuación ganaron los que te jedi que, no nos mintamos, es a los que primero tenemos que mirar. Ojo con Colón. Y ojo, sobre todo, con nosotros mismos. Si no ganamos este partido, quiere decir que somos capaces de perder cualquiera. ¿Cómo? Ya se verá, nos las arreglaremos.



EL BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 4, VERGINI 3, INSAURRALDE 4, FABRA 5, PÉREZ 4, BARRIOS 7, BENTANCUR 4, PAVÓN 4, BENEDETTO 6, SOLÍS 4 (FI), BENÍTEZ 3, JARA NC, BOU NC.

domingo, 16 de abril de 2017

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y PATRONATO: 5

Primer marcador central
FURIOS, IVÁN ALEJANDRO: Boca: 1999 – Patronato: 1995/96+2016

Marcador lateral izquierdo
FONDACARO, CARLOS RUBÉN: Boca: 2008/09 – Patronato: 2012/13

Volantes mixtos derechos
TORESANI, JULIO CÉSAR: Boca: 1996/97 – Patronato: 2004
ORFANO, ESTEBAN GABRIEL: Boca: 2011 – Patronato: 2014/15

Enganche

REINOSO, GERARDO MANUEL: Boca: 1991 – Patronato: 2001/02

lunes, 10 de abril de 2017

UN PARTIDO CASI REDONDO

Lo que faltó fue definirlo antes y con mayor amplitud, con goleada, con números para recordar por mucho tiempo, por siempre. Estaban todas las condiciones dadas. Así como Independiente ganó 5-0 en Paraná, Boca tendría que haber ganado 5-0 o algo así en Liniers.
Jugamos contra el peor Vélez de los últimos cincuenta años. Tuvimos el control del juego en todo momento, de principio a fin. Estaba claro que cada vez que Boca se lo proponía, que aceleraba, llegaba profundo. Que imponía superioridad numérica en los últimos metros de cancha. Porque además, estaban todos bien: Centurión, Pavón, Bentancur, Pablo, Bnedetto, Barrios, Peruzzi, Fabra... La cancha rapidita nos favorecía, ellos no podían hacer pie. Además, por ser locales y por historia reciente, querían jugar de igual a igual y ofrecían agujeros por todos lados.
Tres llegadas claras antes de los diez minutos: la que definió Centurión sin espacio, la que le tapó el arquero a Pablo y la de Pavón en el travesaño. Las dos primeras en elaboraciones con participación de mucha gente, utilizando todo el ancho de la cancha. La tercera, con la perfecta utilización de una acción de pelota parada.
Tardó 24 minutos en llegar el gol. Demasiado, podría decirse. Y fue tal como podía preverse, en una jugada armada desde atrás, llevando la pelota segura, como sobre rieles, para el cruce final de Pavón (que no se dejó seducir por la tentaciòn de terminarla él) y la definición implacable de Darío, que llegaba junto con Centurión, libres los dos. Casi enseguida, el arquero le sacó el segundo a Pablo. Tendríamos que haberlo dejado resuelto en el primer tiempo. Ellos, nada. Y encima se quedaron con diez, por el suelazo de Canteros al Chaco.
La actitud del segundo tiempo no fue la mejor. Había que ir y matar de una vez. Lo que hizo Boca fue esperar pacientemente a que la ocasión llegara. Con la pelota siempre, segura, de aquí para allá y de allá para aquí.
Pudo haber sido con esa que le cruzó Pablo a Fabra que apareció solo a las puertas del arco y no llegó a conectar. Fue, poco después, con el centro de Cristian y la aparición fantasmal de Gino (que la había empezado y después la fue a terminar por adentro) para anticipar a todos, incluso a Benedetto y meter el cabezazo ganador. Lo estaban castigando mucho, los de Vélez, a Gino pero se guardó las ganas de gritárselos.
Cierto dejo de displicencia es lo que no va. Displicencia en Pablo para moverse de forma acompasada, como haciendo ver que no se esforzaba del todo. Displicencia en Fabra, que no definió con todo el rigor esa última que le quedó con el arquero. Displicencia del Wachiturro, que se tomó franco en todo el segundo tiempo.
Los que siguieron al cien por ciento fueron Cristian y Bentancur. Muy buen partido de Rodrigo, aunque sigue sin aprobar la materia cuando tiene que terminar las jugadas de ataque. Un volante con su conformación técnica y su predisposición para jugar tiene que tener siete u ocho goles, mínimo, por temporada. No tiene ninguno. Es pibe. ¿Crecerá? ¿Crecerá en Italia? Es momento de definiciones, para él, no puede seguir postergándolas.
Sin Gago ni Sebastián Pérez, con Barrios está claro que vamos a tener más agresividad para recuperar en el medio. Así pasó con Vélez. Es un 5 duro, Wilmar y se acopló muy bien al funcionamiento de todos. Vamos a ver qué pasa contra un rival que nos comprometa más.
Defendimos mal ese corner que, insólitamente, iba a terminar en gol de Vélez. Dudaron todos, Barrios quiso rechazar de cabeza y la dejó muerta ahí, para que Romero lo hiciera pasar de largo a Pablo y definiera arriba. Insólito porque no habían llegado claro jamás, en todo el partido. Y en la primera que tuvieron, a los 37 del segundo tiempo, nos embocaron. Rossi no detuvo ni un solo tiro al arco en los noventa minutos. Su trabajo se remitió a los saques de meta, recoger alguna pelota que le mandaron desde lejos o jugar con los pies las que le hicieran llegar sus compañeros. Faltaban ocho minutos de tiempo regular y ganábamos nada más que por un gol. Y ellos estaban con diez desde el primer tiempo. Inadmisible, imperdonable.
Y se nota más porque con el gol de Vélez fue como si los nuestros se dijeran “bueno, che, dejémonos de joder y vamos a terminarlo”. Y lo terminaron, dos minutos más tarde. Bien jugada, otra vez por todo el frente, Ricky para Pablo, apertura para Frank, el centro pasado y Pavón que llegaba por el otro lado para meterla con una pirueta rarra, una especie de tijera casi acostado en el suelo.
Participación de Cristian en los tres goles. Con la precisión y la efectividad que le faltan otras veces, esta vez no nos hizo poner nerviosos, muy buena noche la suya. Muy bien también, muy profundo, tal como es su característica, Frank, A esta altura, titular indiscutido. No se entiende bien que Guillermo lo deje afuera cuando vuelve de su selección, por más que sea dos días antes del partido.
Habían ganado todos, teníamos que ganar nosotros y ganamos. Fácil, más fácil de lo que pudiera indicar el 3-1. En una cancha que se hizo complicada en las últimas décadas. Hay que poner las cosas en su justo lugar, este Vélez es demasiado pobre, nos dio todas las facilidades. Pero no hay por qué dejar de saludar una producción sólida, convincente. La estructura potenció las individualidades y las individualidades plasmaron una victoria incuestionable por donde se la mire. Boca, esta vez, pareció un candidato a campeón.


EL BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 7, VERGINI 5, INSAURRALDE 6, FABRA 7, PABLO PÉREZ 8, BARRIOS 6, BENTANCUR 8, PAVÓN 9, BENEDETTO 6, CENTURIÓN 7 (FI), BOU NC, JARA NC, ZUQUI NC.

domingo, 9 de abril de 2017

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y VÉLEZ: 70

Arqueros
NAVARRO MONTOYA, CARLOS FERNANDO: Boca: 1988/96 - ´Vélez: 1984/85+1987/88
GUZMÁN, SANDRO DANIEL: Boca: 1996/97 – Vélez: 1994/96
SOSA, CARLOS SEBASTIÁN: Boca: 2012 – Vélez: 2012/15

Marcadores laterales derechos
CUENYA, HÉCTOR: Boca: 1937/39 – Vélez: 1943/44
SIMEONE, CARMELO: Boca: 1962/67 – Vélez: 1955/61
PERNÍA, VICENTE ALBERTO: Boca: 1973/81 – Vélez: 1982
SEGOVIA, PABLO CÉSAR: Boca: 1984 – Vélez: 1981/83
PERUZZI, GINO: Boca: 2015/17 – Vélez: 2011/13

Back derecho – Primer marcador central
FIAÑO, JUAN ALBERTO: Boca: 1954/59 – Vélez: 1959
ORTIZ, FERNANDO: Boca: 1998 – Vélez: 2010/12
TOBIO, FERNANDO OMAR: Boca: 2015/16 – Vélez: 2008/14

Segundos marcadores centrales
GUTIÉRREZ, OSVALDO EDMUNDO: Boca: 1976 – Vélez: 1977
CUCIUFFO, JOSÉ LUIS: Boca: 1987/90 – Vélez: 1982/87
GIUNTINI, ALEJANDRO VÍCTOR: Boca: 1991/94 – Vélez: 1988/90
RUGGERI, OSCAR ALFREDO: Boca: 1980/84 – Vélez: 1990/92
CROSA, DIEGO SEBASTIÁN: Boca: 2002/04 – Vélez: 2000/01
TORSIGLIERI, MARCO NATANEL: Boca: 2015 – Vélez: 2006/07+2008/10

Marcadores laterales izquierdos
OTERO, HÉCTOR RAÚL: Boca: 1948/56 – Vélez: 1957/58
ATELA, LUIS MARÍA: Boca: 1971 – Vélez: 1964/70
OVIDE, ARMANDO OSCAR: Boca: 1966/76 – Vélez: 1977

Volantes centrales
GONZÁLEZ, RUBEN ADÁN: Boca: 1965 – Vélez: 1964
SQUEO, CARLOS VICENTE: Boca: 1977/79 – Vélez: 1973
CABRERA, CLAUDIO MARTÍN: Boca: 1991 – Vélez: 1986/90
MANCUSO, ALEJANDRO VÍCTOR: Boca: 1993/94 – Vélez: 1988/92
SOMOZA, LEANDRO DANIEL: Boca: 2011/13 – Vélez: 2001/06+2008/10+2015/16
GAGO, FERNANDO RUBÉN Boca: 2004/06+2013/17 – Vélez: 2013

Half izquierdo
MICHELONI, LUIS: Boca: 1955 – Vélez: 1957

Volantes mixtos derechos
PICO, WALTER REINALDO: Boca: 1988/92+1994/96 – Vélez: 1992/93
BASUALDO, JOSÉ HORACIO: Boca: 1996+1997+1998/2000 – Vélez: 1992/95

Volantes mixtos izquierdos
LARROSA, OMAR RUBÉN: Boca: 1967/68+1970 – Vélez: 1980
VÁZQUEZ, JORGE ALBERTO: Boca: 1982/84 – Vélez: 1991
POMPEI, ROBERTO FABIÁN: Boca: 1996/97 – Vélez: 1991/92+1993/95
ESCUDERO, DAMIÁN ARIEL: Boca: 2010 – Vélez: 2006/08
Enganches
LÓPEZ, CARLOS ÁNGEL: Boca: 1984 – Vélez: 1981/82
CÉSAR, RAÚL ANDRÉS: Boca: 1989/91 – Vélez: 1984
RENTERA, RICARDO NICOLÁS: Boca: 1991/92 – Vélez: 1992/95
GRACIÁN, LEANDRO: Boca: 2007/09+2011 – Vélez: 2001/06
INSÚA, FEDERICO: Boca: 2005/06+2009/10 – Vélez: 2012/13

Punteros derechos
NARDINI, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1931/33 – Vélez: 1934
NAVARRO, JUAN CARLOS: Boca: 1953/55 – Vélez: 1956/57
PÉRSICO, ANTONIO: Boca: 1954/56 – Vélez: 1957
LUNA, JOSÉ LUIS: Boca: 1966/67 – Vélez: 1968/70
SALAS, JORGE RODOLFO: Boca: 1976/78 – Vélez: 1979
ESCUDERO, OSVALDO SALVADOR: Boca: 1981 – Vélez: 1979
CASTROMÁN, LUCAS MARTÍN: Boca: 2008 – Vélez: 1998/2001+2004/07
MARTÍNEZ, JUAN MANUEL: Boca: 2013/15 – Vélez: 2003/05+2006+2009/12+2017

Insiders derechos
SCLIAR, ISAAC: Boca: 1949 – Vélez: 1944/49
QUAGLIA, FRANCISCO SANTIAGO: Boca: 1951/52 – Vélez: 1956
BASÍLICO, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1957/59 – Vélez: 1960/62
BIAGGIO, OSVALDO LORENZO: Boca: 1957/59 – Vélez: 1966/68

Centrodelanteros
GARASINI, ALFREDO: Boca: 1916/18+1919/21+1922/28 – Vélez: 1919
VARGAS, FLORENTINO: Boca: 1931 – Vélez: 1934
PROVIDENTE, FRANCISCO EUGENIO: Boca: 1935/37 – Vélez: 1941
ESPINOZA, EMILIO: Boca: 1949/50 – Vélez: 1945/49
FERRARO, JUAN JOSÉ: Boca: 1949/52 – Vélez: 1944/48+1953/57
MARTÍNEZ, JOAQUÍN: Boca: 1949/50 – Vélez: 1952/54
ROLANDO, ROBERTO OSCAR: Boca: 1953 – Vélez: 1958
OUTES, NORBERTO DANIEL: Boca: 1980/81 – Vélez: 1985/86
GUTIÉRREZ, HUMBERTO DANIEL: Boca: 1987/89 – Vélez: 1985/87
TORRES, GUSTAVO ALEJANDRO: Boca: 1984/87 – Vélez: 1987/89
GARECA, RICARDO ALBERTO: Boca: 1978/80+1981/84 – Vélez: 1989/92
PANDOLFI, FERNANDO DANIEL: Boca: 2000/01 – Vélez: 1993/97+1998/2000+2001/02
SILVA, SANTIAGO MARTÍN: Boca: 2012/13 – Vélez: 2007/08+2010/11
PRATTO, LUCAS DAVID: Boca: 2009 – Vélez: 2012/14

Insiders izquierdos
ZUBELDÍA, OSVALDO JUAN: Boca: 1956/57 – Vélez: 1949/55
CALLÁ, PEDRO EUGENIO: Boca: 1962+1964/65 – Vélez: 1960/61

Punteros izquierdos
MARTÍNEZ, MARCELINO: Boca: 1920/21 – Vélez: 1919
YUDICA, JOSÉ ANTONIO: Boca: 1959/61 – Vélez: 1962/63
VILLAGRA, ALDO VIRGILIO: Boca: 1969/70+1972 – Vélez: 1966
COMAS, JORGE ALBERTO: Boca: 1986/89 – Vélez: 1981/86

DIRECTORES TÉCNICOS: 11
D’AMICO, JOSÉ: Boca: 1960+1961/63+1968 – Vélez: 1969
LORENZO, JUAN CARLOS: Boca: 1976/79+1987 – Vélez: 1982/83
ZANABRIA, MARIO NICASIO: Boca: 1984+1985/86 – Vélez: 1988/89
VEIRA, HÉCTOR RODOLFO: Boca: 1997/98 – Vélez: 1990+1991
BIANCHI, CARLOS: Boca: 1998/2001+2003/04+2013/14 – Vélez: 1993/96
TABÁREZ, ÓSCAR WASHINGTON: Boca: 1991/93+2002 – Vélez: 2000/01
BASILE, ALFIO RUBÉN: Boca: 2005/06+2009 – Vélez: 1984/86+1989/90
LA VOLPE, RICARDO ANTONIO: Boca: 2006 – Vélez: 2007
RUSSO, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 2007 – Vélez: 2005/06+2015
ISCHIA, CARLOS LUIS: Boca: 2001 (suplente) +2008/09 – Vélez: 1994+1995 (suplente) +2002/04

FALCIONI, JULIO CÉSAR: Boca: 2011/12 – Vélez: 1997/2000

lunes, 3 de abril de 2017

OTRO 3 DE ABRIL

A lo largo de varios años, muchos 3 de abril, fui a la Plaza Solís. Allí donde los Farenga, Scarpatti, Sana y Baglietto fundaron Boca, el 3 de abril de 1905. Después de que la mamá de los Farenga los hubiese echado de su casa, que estaba enfrente, Suárez entre Gaboto y Brin, porque ya le habían inflado demasiado los ovarios... ¿Habrá sido exactamente así? Se non è vero, è ben trovato...
Canté con unción, tantas veces, la marcha de Goyeche y Fernández Blanco... “Boca Juniors, Boca Juniors, gran campeón del balompié”... El Viejo Alegre, Pedro Pompilio y el Gordo Ameal la cantaban. Macri y Angelici, no.
Después siempre había una misa en San Juan Evangelista, Olavarría y Martín Rodríguez o alguna vez en el hall de La Bombonera. Yo no iba, soy ateo. Mi única profesión de fe, como siempre digo, es Boca. Me iba, más bien, a comer pizza y tomar vino en Banchero.
Este lunes, este 3 de abril, se inaugura el predio de Ezeiza (yo propuse que se llame Bernardo “Nano” Gandulla pero no me dio bola nadie). Bien, lindo. Obra encomiable. No laburo, tengo franco. Igual, había pensado en ir, si encontraba alguien que me llevase hasta allá, tan lejos de la Plaza Solís...
Hasta que me enteré de que iban Macri, Larreta, Vidal... ¡Naaaaaaa!... ¿Una puesta en escena de la derecha? No les doy quórum. Yo no. ¿Habrá sido siempre de Boca, Macri? El padre de Larreta fue presidente de Racing (compró a Villa y dijo que se pagaba solo en pocos partidos, al poco tiempo renunció él). Vidal, cara de bostera no tiene aunque ya se sirvió de Boca, la llevaron a un acto, antes de las elecciones de 2015 (mirá si la largaban sola en Melo y Cerri, a las 21.30)...
Y estos son los que dicen, sin ponerse colorados, que jamás meterían la política en el club. Los que en 2011, cuando ganaron la elección, cantaban “no se jode, con Boca no se jode”...

Me quedo en casa a ver El Zorro (pongo Canal 13 sólo para los partidos o para El Zorro). O mejor no... Ahora que lo pienso, me voy a ir caminando hasta la Plaza Solís. Son 16 cuadras. Y me voy a poner a cantar, yo solo: “Boca Juniors, Boca Juniors, gran campeón del balompié”.... Espero no terminar en el Borda.        

domingo, 2 de abril de 2017

GANAMOS, GANAMOS, A BOCA LO ADORAMOS

(A ALEJANDRO FABBRI)
Este Defensa y Justicia mosca de letrina que soportamos en La Bombonera, este equipo coordinado, compensado, con cada uno de sus jugadores comprometido al máximo, con un tal Bareiro atrás que parecía Beckenbauer, Baresi, Scirea y Stielike todos juntos, con el Chiqui Bouzat (pibe nuestro) revoloteando para que ninguno de los del fondo nuestro saliera tranquilo, con todos moviéndose en bloque bien compacto para ahogarnos en cualquier sector del campo... Este Defensa y Justicia probablemente sea un conjunto laxo y desentendido dentro de pocos días, cuando lo veamos (o no) por televisión en su cancha contra Olimpo. Creo que lo pusieron el lunes a la misma hora que La Ley y el Orden UVE. Si es así, de mi parte, me parece que me voy con Mariska Hargitay. Perderá, empatará o ganará, Defensa y Justicia, sin que se le preste mayor atención. ¿A cuántos podría importarles?
Es la máxima e incontrastable demostración de la grandeza única e incomparable de Boca. Para cada rival, un partido contra Boca es una cita con su vida misma. La oportunidad de sentirse, durante noventa minutos, esenciales, sustanciales. Sentirse parte de algo trascendente, que superará fronteras y cruzará los mares. Nosotros, orgullosos de poder ser la justificación de sus existencias. De saber que si viven y vivirán es porque estamos nosotros. Si no... ¿Para qué? Único grande, podrán imitarnos pero igualarnos, jamás. ¿Te das cuenta, Alejandro, de por qué Boca es Boca? ¿Entendés? ¿O te lo explico de nuevo?
....
Ganamos. Ganamos un partido muy, pero muy jodido. En el que casi nunca fuimos dueños de la situación. Se jugó como querían ellos, a lo que querían ellos. Nos faltó Fernando, va a faltarnos por unos cuantos partidos y lo sentimos y vamos a sentirlo. Sebastián Pérez es otra cosa. Por lo general (no esta vez) quiere ser prolijito, no dividirla y casi siempre termina dándosela al que tiene más cerca. Después, las computadoras, por ahí, cantan que de 100 pases hizo 98 bien. Sí pero para qué te sirve si con eso estás siempre en el mismo lugar de la cancha... Esta vez, ni eso. Le fallaron los laderos, malos partidos de Pablo Pérez y de Bentancur. Es decir, fracasó el medio juego y el medio juego tiene que ser la base de sustentación. Si no hay armado, se hace difícil atacar con elaboraciones y la función defensiva queda expuesta.
Mérito de ellos, claro está, habernos metido en un partido tan incómodo, feo para jugarlo. Menos mal que arriba son livianitos, no lastiman, es la materia que les faltó. Con más peso ofensivo, nos ganaban.
Tuvo que aparecer, una vez, la impronta del Wachiturro Centurión. Se encendió una vez y se les cayó la estantería. Arrancó, se enredó pero salió, la cruzó, pifió Benedetto y fue travesaño, suerte que salió para el lado de Solís, de nuevo para el medio y ahora sí, Darío para el gol que definió el partido. Para confirmar su condición de delantero que mete goles clave y también sus características de jugador raro, desaparecido por mucho tiempo, vivo para jugar de espaldas pero que por ahí se aleja demasiado de la zona caliente sin que haga falta ni se lo entienda.
Nos había faltado contra Talleres, el Wachiturro y perdimos. Estamos justos, las piezas de recambio no son lo mismo y ahora tenemos que prepararnos para algunas semanas sin Fernando. Y está el tema de que los uruguayos van a llevarse a Bentancur en una fase definitoria y aunque la mayoría de nosotros no le tenga a Rodrigo la estimación que sí le tiene Guillermo, al fin y al cabo el técnico es Guillermo y debe saber más que nosotros, seguro.
Entró bastante bien, Solís. Buen cambio para abrir la cancha (Bentancur fue de 5, una posición que no le es desconocida y en la que tiene cositas interesantes). Es la mejor alternativa que tenemos, Nazareno, para Pavón y para Centurión. Tiene que ir teniendo naturalmente más minutos.
Partido de poquitas oportunidades. Había que aprovechar una y se aprovechó. Antes, en el primer tiempo, de entrada una que armaron Benedetto y Pavón, no le quedó bien a Bentancur y al final Darío le dio forzado, por arriba. Más tarde, sobre el cuarto de hora, más limpia, otra vez Benedetto y Pavón, la cruzó rasante Cristian y el Wachiturro, que llegaba por el medio, le dio como le salió, sin la posibilidad de perfilarse, fue a parar a cualquier lado. Y antes del descanso, el desborde de Jony Silva y el cabezazo de Benedetto en el palo. Esta es más difícil de perdonar porque Darío tenía todo el arco para mirar donde ponerla, la quiso poner tan lejos del arquero que fue palo. Pero tómese nota de que estuvo en todas, Darío.
Silva pasó más que Peruzzi. A Gino no le dieron espacio, ya están todos avivados de que si lo dejan puede ser arma de grueso calibre. Jony es menos claro que Fabra con la pelota en los pies pero cuando se lo necesita nos está cumpliendo.
Ya en el segundo tiempo, antes del gol, casi nada. Y cuando llegó el gol ya iban 27 minutos, se estaba haciendo muy tarde. Y ellos tuvieron esa de Kaprof que bloqueó justo Vergini y terminó en corner. Ay, mamá, lo único que faltaba era que nos acostase una gashinita, para que se regodearan los amigos periodistas. Ya en el primer tiempo había tapado otra en situación difícil, Vergini. Vale reconocérselo, che, tanto que lo hemos castigado.
Una cosita: a Defensa le cobraron seis posiciones adelantadas, creo que más de la mitad en pelotas paradas. En San Juan también habíamos jugado mucho con el off side en pelotas paradas. Es un peligro pero está saliendo bastante bien y parece ser el mejor recurso que tenemos porque si no, nos cabecean mucho. Me gusta que los defensores se vayan bien lejos, para llevarse lejos también a los rivales y para darle campo al arquero. No me gusta que hagamos zona.
........
Domingo sin Boca. Y está bastante nublado, como corresponde a tal circunstancia. A las 6 de la tarde, los cuervos con Tigre en Victoria. Te quiero ver, felino del norte. Ya de noche, los chuchis en Mendoza. ¿Qué te cuesta, Godoy Cruz?


EL BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 5, VERGINI 7, INSAURRALDE 5, SILVA 6, PABLO PÉREZ 4, SEBASTIÁN PÉREZ 3, BENTANCUR 4, PAVÓN 5, BENEDETTO 7, CENTURIÓN 7 (FI), SOLÍS 6, BARRIOS 5, JARA NC.

sábado, 1 de abril de 2017

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y DEFENSA Y JUSTICIA: 13
Arquero
ROSSI, AGUSTÍN DANIEL: Boca: 2017 – Defensa: 2016

Marcador lateral derecho
LAHORCA, CLAUDIO CÉSAR: Boca: 1983 – Defensa: 1984/85

Primer marcador central
MAGALLÁN, LISANDRO: Boca: 2013+2014/15+2016 – Defensa: 2016

Marcador lateral izquierdo
ALVES, HUGO CÉSAR: Boca: 1977/84 – Defensa: 1987

Volantes mixtos derechos
SISCA, EDUARDO DOMINGO: Boca: 1983/86 – Defensa: 1989/90
POCHETTINO, TOMÁS: Boca: 2015 – Defensa: 2016

Volantes mixtos izquierdos
PALAVECINO, RUBÉN OSVALDO: Boca: 1991/92 – Defensa: 2003/04
CASTELLANI, GONZALO PABLO: Boca: 2014/15+2016 – Defensa: 2016/17

Enganche
MARADONA, RAÚL ALFREDO: Boca: 1986 – Defensa: 1991/92

Punteros derechoa
MATUSZYCZK, HORACIO IGNACIO: Boca: 1981/82 – Defensa: 1986/87
SÁNCHEZ, SERGIO GERMÁN: Boca: 1994/95 – Defensa: 1997/98+2000/01+2003/04+2005

Centrodelanteros
RANDAZZO, CARLOS DAMIÁN: Boca: 1978/80+1983/84 – Defensa: 1987/88

BENEDETTO, DARÍO ISMAEL: Boca: 2016/17 – Defensa: 2009/10