A los 17 minutos
estábamos para quedarnos afuera y a los 21 parecíamos tener la serie resuelta.
Parecíamos, porque con los errores que se cometieron, seguimos complicándonos
solos. Partido raro en que Boca dio todas las facilidades al rival pero pudo acomodarlo
dadas las enormes facilidades que, a su vez, otorgó Libertad.
Las dubitaciones
de Guillermo quedan expuestas con cada formación porque busca, revuelve y el
equipo no aparece. Eligió poner de titulares a Gago y a Benedetto, con muy poca
competencia, en un partido definitorio. Fernando, con tres partidos oficiales previos
jugados en el año y el Pipa, ausente desde noviembre pasado. Se corrió el
riesgo porque las últimas presentaciones anteriores forzaban a hacer variantes.
Salió bien, de acuerdo con el resultado porque ganamos y pasamos, seguimos en
la Libertadores.
Se quedó afuera
Ábila no está claro si porque estuvo
engripado o porque la caótica Conmebol no sabía (¡!) si estaba suspendido o no,
no fuera a ser que Libertad protestara y se lo dieran por ganado, por las dudas
no había que ponerlo.
Si se quiere ser
optimista, podemos quedarnos con los chispazos de jerarquía individual de
Benedetto, de Zárate, de Gago, con algún síntoma de recuperación en Pavón. Con
las buenas respuestas de Tevez, de Cardona y de Nändez cuando entraron. Con la
efectividad, porque en definitiva Boca llegó no muchas veces y convirtió cuatro
goles. Pero es mejor ser realista y considerar que la función defensiva de este
Libertad, directamente, fue como si no existiera.
El primer cuarto
de hora de juego fue desesperante. El único jugador de Boca que molestaba a los
rivales era el Negro Barrios. Los demás los miraban jugar desde cerca, nadie
presionaba, nadie cortaba, Libertad se movía en la mismísima área nuestra con
absoluta comodidad. Eso iba a sostenerse durante casi todo el partido, aunque
las debilidades de los paraguayos cada vez que Boca atacó permitieran sostener
un resultado que otorgaba cierta tranquilidad.
Libertad le
tiraba la bocha a Cardozo arriba y lo encontraba siempre. A los 7 nos cabeceó
solo en el medio del área y por suerte se le fue por arriba del travesaño.
Cuatro minutos más tarde, la apertura del marcador: Bareiro llegó al área
observado, solo observado por Magallán; la descargó mal pero peor fue la
respuesta de Goltz, que se la entregó a Cardozo y Cardozo pasó, se acomodó y
definió.
No agarrábamos
la pelota, se jugaba de tres cuartos de cancha hacia el arco nuestro, en cualquier
momento nos metían otro y la serie quedaba igualada. Pero la primera y la
segunda vez que logramos asomarnos a campo adversario, quedó a la vista que
ellos defendían menos que nosotros.
El gol del
empate, a los 18, fue una linda jugada, claro que aquí los que miraban eran
ellos. Buen pase filtrado por Zárate, los defensores parados, quedaron Benedetto
y Pavón solos y habilitados, el Pipa esperó la salida del arquero y se la cedió
a Kichan para que definiera sin oposición alguna.
A los 21, el
Pipa recibió con libertad, pensó, la cuchareó muy tranquilo para la llegada de
Zárate por la izquierda y Mauro la terminó muy bien, de zurda se la cruzó al
arquero con precisión. Dos llegadas, dos goles y Libertad obligado a
convertirnos cuatro goles más para pasar.
No bastó, sin
embargo, para que nos afirmáramos en el juego, seguimos otorgando ventajas
inadmisibles, inexplicables. El penal que cometió Jara no puede entenderse:
llegó un centro desde el otro lado, Leo veía llegar la bola de frente, Espinoza
tenía que correr hacia atrás para ganarla pero Leo lo perdió y terminó
sujetándolo, infantil. Cardozo convirtió y de nuevo igualados. Casi enseguida, otro
error grosero de Magallán que lo dejó a
Cardozo en situación de definir, por fortuna le salió para donde estaba
Andrada.
A los 43, desbordó
bien Pavón por izquierda, la tocó hacia atrás y el remate del Pipa salió por
arriba. Vale mencionarlo porque fue la tercera llegada de Boca en el primer
tiempo y la única que no terminó en gol.
El primer tramo
de la etapa final prolongó las características anteriores. Libertad con la
pelota por mucho tiempo, Wilmar jugando por él y por varios, tapando agujeros por
todos lados, el resto muy pasivo. Desde el fondo de Boca, la pelota salía
jugada repetidamente para donde estaba un rival.
En medio del
dominio de Libertad, una sola réplica, a los 5, muy buen pase de Gago para la
corrida de Pavón por derecha, Kichan llegó al fondo y la cruzó pero no lo
acompañaba nadie, pasó por delante del arco y se perdió. Nos asustaron con un
centro de Espinoza desde la izquierda, a primer palo, que cabeceó Riveros
anticipando a Andrada y se fue desviada.
A Boca le
hicieron bien los cambios. Tevez entró muy determinado a aprovechar su media
hora con todas las ganas, Cardona aportó pausa y prolijidad, Nández entregó
esfuerzo. Zárate había perdido participación, Benedetto y Gago ya habían dado
todo lo que podían.
La última incertidumbre
respecto de la definición de la serie estuvo dada a los 19 cuando, en una acción
nuevamente muy mal defendida, Leiva remató y respondió en gran forma Andrada,
cediendo corner. A los paraguayos ya no les quedaba nafta y Boca, entonces sí,
definió.
El tercer gol, a
los 19, corner larguísimo de Pavón desde la derecha, la bajó Magalán, la
conectó Goltz y le quedó a Tevez, que la finalizó con categoría. Obsérvese que
la tocaron tres jugadores nuestros en el área de ellos.
Después, a los
33, el penal que forzó Nández con un muy buen enganche cortito y la majestuosa
ejecución de Edwin, picándola. Son lindos, los penales picados, cuando entran.
Se corre un riesgo grande porque si el arquero se queda parado, es de él y el
que pateó queda como un cancherito ridículo.
Estamos en
cuartos de final y se nos viene Cruzeiro. Primero en La Bombonera. No es gran
cosa, Cruzeiro. Pasó apenitas contra Flamengo. Pero necesitamos que el equipo
se afiance, no se pueden entregar tantas libertades, no se puede regalar tanto.
La copa, en algún momento, no perdona tales deslices. Si fuéramos a definir al
Mineirao y concediéramos la mitad de las ventajas que concedimos en el
Defensores del Chaco, es difícil imaginar que saliésemos ilesos.
EL
BOLETÍN: ANDRADA 6, JARA 4, GOLTZ 3, MAGALLÁN 4, MAS 5, GAGO 6, BARRIOS 7,
PÉREZ 4, ZÁRATE 6, PAVÓN 6, BENEDETTO 6 (FI), TEVEZ 6, CARDONA 6, NÁNDEZ 6.