Nos pusimos 1-0
antes de los diez minutos e imaginamos que lo habíamos abierto pero no, no
íbamos a abrirlo nunca, fue trabado desde el principio hasta el final y menos
mal que lo ganamos. Porque la producción de Boca fue opaca, no encontró las
soluciones que el partido requería.
Lo que queda por
rescatar es la solidez de la contención, con Wilmar en su nivel, cortando todo
lo que estuvo a su alcance y con la seguridad que nos dio Andrada, con poco
trabajo específico (salvo la única y mortal pelota que sacó) pero siempre
firme, dominando su área y con claridad y precisión para jugar con los pies.
Tres cambios en
relación con el equipo que había empezado el partido con Libertad y está bien,
Guillermo tiene plantel y la posibilidad de mover jugadores. Sin embargo, de lo
visto en estas dos presentaciones se desprende que a Cardona y a Wanchope no va
a ser fácil reemplazarlos.
Podría
entenderse que o Zárate o Tevez son capaces de ocupar el lugar de Edwin. Error.
La diferencia es sutil pero, mientras Mauro y Carlitos son delanteros que
arrancan de atrás, Edwin es un volante que hace jugar a los demás. Ni Mauro ni
Carlitos pudieron hacerse cargo de la conducción ofensiva y eso se sintió.
En cuanto a
Wanchope, el peso que nos da en los últimos metros de cancha, la capacidad para
guerrear con los centrales rivales y desgastarlos, no los tenemos en otro
jugador.
Por otra parte,
si la idea es jugar 4-3-3 con Nahitan y Pablo cubriendo el ancho a los costados
de Wilmar, para que con los tres de arriba tengamos apertura por las bandas
tendría que entrar Villa. Si la fórmula es Pavón-Tevez-Zárate, sabemos que ni
Carlitos ni Mauro van a estar cómodos sobre un costado salvo circunstancialmente,
así que estaremos rengos y con dos jugadores a los que no se les va a hacer
fácil coordinar los movimientos.
Apenas 8
minutos, nada claro hasta entonces cuando llegó el corner de Mauro, el despeje
apurado de Montenegro, el latigazo de Kichan como venía, el desvío en Godoy y
el gol. Buen desplazamiento de Kichan, saliendo para encontrarse con la pelota,
acertada decisión y perfecta ejecución en cuanto al remate, ayudaron los azares.
Talleres no
varió su postura en desventaja. No fue abiertamente a buscar el empate sino que
esperó lo que el partido pudiera ofrecerle. Boca no encontró asociaciones.
Zárate nunca terminó de meterse en el partido. Kichan no forzó desequilibrios
en el uno contra uno, no encontró espacios, se cegó. Carlitos metió mucha
voluntad, fue a todas pero si no hay juego colectivo, si no hay circulación que
desacomode rivales y abra espacios, será difícil que se prospere.
La restante
llegada del primer tiempo, la acción mejor elaborada de todo el encuentro, fue
la de los 32: pase bien metido por Wilmar para la subida de Jara, atinada
descarga hacia adentro, Carlitos la empezó de manera magistral con el caño para
hacer seguir de largo a Komar pero quedó mano a mano con Herrera y el zurdazo
no fue bueno, le salió justo a donde estaba el arquero.
El partido
hubiese quedado terminado si metíamos el penal, a los 6 del segundo. Buena
aparición de Mas en ataque, esta vez subió menos que en otras ocasiones pero su
presencia en los últimos metros de cancha frecuentemente genera algo
importante. Como esta vez: infracción de Godoy.
No debió haberlo
pateado Carlitos. Su eficacia en penales no es alta, no está en su mejor
condición, era para Zárate. Por historia, pateó Carlitos, mal, anunciado, sin
la suficiente potencia ni convicción, atajó Herrera sobre su izquierda y
perdimos la oportunidad de bajar la persiana. Ya en el primer tiempo Carlitos
había rematado muy alto un tiro libre que también, era más para Mauro.
Muy activo,
Carlitos. No se quedó quieto nunca, persiguió a los defensores para que nunca
salieran cómodos, se mostró y la pidió siempre. Dicen que hizo una muy buena pretemporada
pero el pique corto no lo va a recuperar. En definitiva, falló en dos
instancias clave, el mano a mano del primer tiempo y el penal del segundo.
Pudo haber
estado el segundo a los 11, con Mauro descuidado tras un lateral de Mas pero
muy cerrado, tapó el arquero o pudo haber estado a los 20, en otro de los pocos
buenos encuentros entre tres jugadores nuestros: salida limpia de Izquierdoz
(correcto debut, bien parado y sobrio) desde el fondo, Nández abierto por la
derecha, se tomó su tiempo, enganchó y la puso justa para la llegada de Zárate,
de frente, con tiempo y espacio pero a Mauro el remate le salió para cualquier
lado.
En medio de su
orfandad ofensiva, Talleres contó con su gran posibilidad a los 26: después de
un corner le quedó fuera del área a Ramírez, el disparo se desvió en Pablo
Pérez y Andrada, con una reacción impresionante, metió el manotazo salvador.
A Pablo le pegó
en el brazo derecho cuando estaba dándose vuelta. En mi concepto, ni hay
intención de jugar la pelota con la mano ni el brazo está en posición
antinatural, el movimiento del cuerpo es el lógico cuando uno se está dando
vuelta. Es jugada de interpretación, Tello la interpretó como este que escribe,
si daba penal tampoco había mucho margen para discutirla. Seguramente en las
próximas horas en esto se van a enfocar los medios y la mitad menos uno clamará
que fue penal sin ninguna duda. Que les vaya bien.
Cardona tendría
que haber entrado antes. Por Carlitos (a quien en definitiva reemplazó
Wanchope) o por Mauro pero antes. Los mellizos son de demorar los cambios, eso
no va a cambiar.
En su segunda
participación, Edwin le puso una bocha imponente a Wanchope que se nubló, se
enredó con Komar y permitió que se facilitara el bloqueo de Herrera.
La última fue
una contra que no se manejó del todo bien, la apertura Wanchope para Kichan fue demasiado larga, si
era más corta lo dejaba mano a mano; Kichan miró y tenía tres opciones, Cardona
cerca, Wanchope con espacio en el medio del área y Nández entrando por el otro
lado detrás de todos, eligió la última, Nahitan llegó junto con Komar y la
acción se diluyó.
En cuanto a los
resultados, venimos perfecto. Buen arranque en los tres frentes. Sin goles
recibidos. Esta fue la menos satisfactoria de las tres producciones. Con
Alvarado fue fácil. Con Libertad se logró una diferencia prometedora sin
lucimiento. Con Talleres quedó poco más allá de los tres puntos. El miércoles
que viene, en Barcelona, nos espera un amistoso de luxe. Habrá que estar a la
altura.
EL
BOLETÍN: ANDRADA 7, JARA 5, IZQUIERDOZ 6, MAGALLÁN 5, MAS 6, NÁNDEZ 6, BARRIOS
7, PÉREZ 5, PAVÓN 5, ZÁRATE 5, TEVEZ 5 (FI), ÁBILA 5, CARDONA 6, VILLA NC.
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