jueves, 30 de agosto de 2018

PASAMOS PERO DIMOS MUCHA LIBERTAD


   A los 17 minutos estábamos para quedarnos afuera y a los 21 parecíamos tener la serie resuelta. Parecíamos, porque con los errores que se cometieron, seguimos complicándonos solos. Partido raro en que Boca dio todas las facilidades al rival pero pudo acomodarlo dadas las enormes facilidades que, a su vez, otorgó Libertad.
   Las dubitaciones de Guillermo quedan expuestas con cada formación porque busca, revuelve y el equipo no aparece. Eligió poner de titulares a Gago y a Benedetto, con muy poca competencia, en un partido definitorio. Fernando, con tres partidos oficiales previos jugados en el año y el Pipa, ausente desde noviembre pasado. Se corrió el riesgo porque las últimas presentaciones anteriores forzaban a hacer variantes. Salió bien, de acuerdo con el resultado porque ganamos y pasamos, seguimos en la Libertadores.
   Se quedó afuera Ábila  no está claro si porque estuvo engripado o porque la caótica Conmebol no sabía (¡!) si estaba suspendido o no, no fuera a ser que Libertad protestara y se lo dieran por ganado, por las dudas no había que ponerlo.
   Si se quiere ser optimista, podemos quedarnos con los chispazos de jerarquía individual de Benedetto, de Zárate, de Gago, con algún síntoma de recuperación en Pavón. Con las buenas respuestas de Tevez, de Cardona y de Nändez cuando entraron. Con la efectividad, porque en definitiva Boca llegó no muchas veces y convirtió cuatro goles. Pero es mejor ser realista y considerar que la función defensiva de este Libertad, directamente, fue como si no existiera.
   El primer cuarto de hora de juego fue desesperante. El único jugador de Boca que molestaba a los rivales era el Negro Barrios. Los demás los miraban jugar desde cerca, nadie presionaba, nadie cortaba, Libertad se movía en la mismísima área nuestra con absoluta comodidad. Eso iba a sostenerse durante casi todo el partido, aunque las debilidades de los paraguayos cada vez que Boca atacó permitieran sostener un resultado que otorgaba cierta tranquilidad.
   Libertad le tiraba la bocha a Cardozo arriba y lo encontraba siempre. A los 7 nos cabeceó solo en el medio del área y por suerte se le fue por arriba del travesaño. Cuatro minutos más tarde, la apertura del marcador: Bareiro llegó al área observado, solo observado por Magallán; la descargó mal pero peor fue la respuesta de Goltz, que se la entregó a Cardozo y Cardozo pasó, se acomodó y definió.
   No agarrábamos la pelota, se jugaba de tres cuartos de cancha hacia el arco nuestro, en cualquier momento nos metían otro y la serie quedaba igualada. Pero la primera y la segunda vez que logramos asomarnos a campo adversario, quedó a la vista que ellos defendían menos que nosotros.
   El gol del empate, a los 18, fue una linda jugada, claro que aquí los que miraban eran ellos. Buen pase filtrado por Zárate, los defensores parados, quedaron Benedetto y Pavón solos y habilitados, el Pipa esperó la salida del arquero y se la cedió a Kichan para que definiera sin oposición alguna.
   A los 21, el Pipa recibió con libertad, pensó, la cuchareó muy tranquilo para la llegada de Zárate por la izquierda y Mauro la terminó muy bien, de zurda se la cruzó al arquero con precisión. Dos llegadas, dos goles y Libertad obligado a convertirnos cuatro goles más para pasar.
   No bastó, sin embargo, para que nos afirmáramos en el juego, seguimos otorgando ventajas inadmisibles, inexplicables. El penal que cometió Jara no puede entenderse: llegó un centro desde el otro lado, Leo veía llegar la bola de frente, Espinoza tenía que correr hacia atrás para ganarla pero Leo lo perdió y terminó sujetándolo, infantil. Cardozo convirtió y de nuevo igualados. Casi enseguida, otro error grosero de Magallán  que lo dejó a Cardozo en situación de definir, por fortuna le salió para donde estaba Andrada.
   A los 43, desbordó bien Pavón por izquierda, la tocó hacia atrás y el remate del Pipa salió por arriba. Vale mencionarlo porque fue la tercera llegada de Boca en el primer tiempo y la única que no terminó en gol.
   El primer tramo de la etapa final prolongó las características anteriores. Libertad con la pelota por mucho tiempo, Wilmar jugando por él y por varios, tapando agujeros por todos lados, el resto muy pasivo. Desde el fondo de Boca, la pelota salía jugada repetidamente para donde estaba un rival.
   En medio del dominio de Libertad, una sola réplica, a los 5, muy buen pase de Gago para la corrida de Pavón por derecha, Kichan llegó al fondo y la cruzó pero no lo acompañaba nadie, pasó por delante del arco y se perdió. Nos asustaron con un centro de Espinoza desde la izquierda, a primer palo, que cabeceó Riveros anticipando a Andrada y se fue desviada.
   A Boca le hicieron bien los cambios. Tevez entró muy determinado a aprovechar su media hora con todas las ganas, Cardona aportó pausa y prolijidad, Nández entregó esfuerzo. Zárate había perdido participación, Benedetto y Gago ya habían dado todo lo que podían.
   La última incertidumbre respecto de la definición de la serie estuvo dada a los 19 cuando, en una acción nuevamente muy mal defendida, Leiva remató y respondió en gran forma Andrada, cediendo corner. A los paraguayos ya no les quedaba nafta y Boca, entonces sí, definió.
   El tercer gol, a los 19, corner larguísimo de Pavón desde la derecha, la bajó Magalán, la conectó Goltz y le quedó a Tevez, que la finalizó con categoría. Obsérvese que la tocaron tres jugadores nuestros en el área de ellos.
   Después, a los 33, el penal que forzó Nández con un muy buen enganche cortito y la majestuosa ejecución de Edwin, picándola. Son lindos, los penales picados, cuando entran. Se corre un riesgo grande porque si el arquero se queda parado, es de él y el que pateó queda como un cancherito ridículo.
   Estamos en cuartos de final y se nos viene Cruzeiro. Primero en La Bombonera. No es gran cosa, Cruzeiro. Pasó apenitas contra Flamengo. Pero necesitamos que el equipo se afiance, no se pueden entregar tantas libertades, no se puede regalar tanto. La copa, en algún momento, no perdona tales deslices. Si fuéramos a definir al Mineirao y concediéramos la mitad de las ventajas que concedimos en el Defensores del Chaco, es difícil imaginar que saliésemos ilesos.

   EL BOLETÍN: ANDRADA 6, JARA 4, GOLTZ 3, MAGALLÁN 4, MAS 5, GAGO 6, BARRIOS 7, PÉREZ 4, ZÁRATE 6, PAVÓN 6, BENEDETTO 6 (FI), TEVEZ 6, CARDONA 6, NÁNDEZ 6.             

No hay comentarios:

Publicar un comentario