jueves, 30 de julio de 2015

CON CARLITOS ES MÁS FÁCIL

Salió todo bien, redondito. Fue uno de esos partidos que, cuando terminan, lo dejan a uno lleno, bien satisfecho. Esta vez sí se vio con claridad a qué se juega: tenencia, circulación, utilización de todo el ancho. Mucha gente en ataque y la pelota que corría por abajo.
Carlitos, con su sola presencia, ha fundado en estos tres partidos que lleva un equipo nuevo. Claro que fueron muy diferentes los desarrollos ante Belgrano y ante Banfield, determinado esto porque se trató de dos rivales muy distintos en sus estilos pero lo que se señala es que, en derredor de Carlitos, se potenciaron varios y se afirmó la idea. Como si la influencia del gran jugador los hubiese liberado a todos.
Banfield juega al palo y palo, eso es lo mejor que puede pasarnos. El Vasco volvió a poner dos puntas más Carlitos y como lo destrabamos de entrada, a los cinco ya estábamos 1-0, todo se hizo más sencillo. Puede uno preguntarse que habría pasado si entraba esa que tuvieron ellos de arranque, el tiro de Castillón en el travesaño y por de pronto, es evidente que se hubiese tratado entonces de otro partido, la desventaja nos hubiera condicionado. Pero no es de imaginar que Banfield, por ponerse arriba, hubiese reculado. No es equipo de “tutti atriqui”, así que la posibilidad de jugar, de desplegarnos, igual la hubiéramos tenido.
La jugada esa de Castillón fue el primer sintoma de que los problemas íbmos a tenerlos en el flanco izquierdo nuestro, allí donde se movía el negro Cuero, que fue el que empezó esa acción y la cruzó para el otro lado. En ese primer tiempo hubo otras dos por la misma vía, una que terminó con un tiro apenas desviado del propio Cuero y otra en que de nuevo el negro la cruzó y de nuevo Castillón nos apareció por el otro lado pero volvió a errarle al arco. Esto ya es reiterado, juegue Monzón o juegue Colazo. Nos llegan por ahí porque no hay volante por izquierda que achique espacios hacia atrás. Esta vez, el que se movió por ese lado fue Gago y claro está que, así planteadas las cosas, Monzón iba a tener mucho terreno libre delante de él, allí donde se movió Cuero.
El primer gol llegó rápido y nos tranquilizamos todos. Se juntaron Carlitos y Pablo Pérez, que tuvo una gran noche, fue un socio natural de Carlitos y se lució. Le dieron lugar a Carlitos para que le pegara y ante el rebote que dio el arquero, allí estaba Pablo para empujarla. Eso, volantes que lleguen, que pisen el área, que acompañen la jugada, que no se queden mirando. Eso necesitamos y eso tuvimos con Pablo. Lástima que justo ahora, nos va a faltar el domingo.
Carlitos andaba con ganas de pegarle siempre, muy predispuesto. No es que lo hayan marcado mal, por lo general el que se movía cerca de él era Domingo pero Banfield, por su forma de jugar, le dio a Carlitos los metros cuadrados que necesitaba. Y Carlitos los hizo sufrir porque está teniendo una movilidad infernal, no se para, siempre se muestra y sus compañeros confían ciegamente en él, se la dan siempre.
El segundo gol podría haber llegado antes, las condiciones estaban dadas. Pudo haber sido, por ejemplo, en esa en que a Jony Calleri le quedó para la zurda y le entró muy mal, después de otro rebote del arquero, por tiro de Pablo Pérez.
Fue importante que llegara por fin el segundo antes de irnos al descanso, que lo dejáramos prácticamente terminado en un tiempo. Y ahí se vio otra jugada en que la movimos de banda a banda. Apertura de Carlitos para la izquierda, para Monzón (que más allá de los problemas que tuvo con Cuero viene afirmándose), Fabián metió un cambio perfecto y por el otro lado, en los últimos metros de cancha, apareció de nuevo Pablo, para meterse, levantar la cabeza y tocarla para atrás, para el remate definitorio de Jony.
Salimos a jugar el segundo tiempo muy tranquilos, con gran parte del camino recorrido y lo que le faltaba a la fiesta era el gol de Carlitos. El primero desde su regreso, el que todos estábamos esperando. Y el gol llegó. Impecable tiro libre. Bien fabricado el agujero, porque los nuestros que estaban en la barrera se corrieron y Carlitos la puso como con la mano, abajo y al palo del arquero, que pensó que se la iba a pasar por arriba de la barrera y no tuvo reacción posible.
La goleada pudo haber sido mayor, sobre todo después de que lo echaran a Bianchi Arce por ese patadón que le dio a Jony Calleri pero Boca eligió descansar. Descansar con la pelota, hacerla correr, juntarnos y dejar que pasaran los minutos. El medio había estado bien parado siempre, con una interesante reaparición de Cubitas y el fondo estaba firme (el Cata está en un muy buen momento).
Una producción para entusiasmarse. El equipo toma forma y los resultados que se acumulan dan seguridad, confianza. Tenemos un crack, un as de espadas para que sea él el punto de partida y en torno de él gira el mundo. El Boca de Tevez marcha, el Boca de Tevez va.



EL BOLETÍN: ORION 5, PERUZZI 5, TOBIO 6, CATA 7, MONZÓN 5, PABLO PÉREZ 8, CUBAS 7, GAGO 6, TEVEZ 8, PALACIOS 5, CALLERI 6 (FI), MELI 5, PAVÓN NC, BENTANCUR NC.

lunes, 27 de julio de 2015

TAREA CUMPLIDA

Veintisiete minutos con dos menos y aguantamos. Un resultado clave en un partido que se suponía tan difícil como lo fue. Claro que con complicaciones que nadie hubiese podido adivinar. Se jugó a lo que podía jugarse y se llegó al objetivo.
Cuando estuvimos once contra once, en el primer tiempo, el juego fue una maraña en el medio que ni ellos ni nosotros logramos desatar. El Vasco se lo imaginaba, por eso jugó con Bentancur desde el principio. No anduvo bien, el pibe, se perdió. Pusimos tres volantes de buen manejo pero se hizo difícil salir limpio desde la mitad.
Belgrano tampoco podía, Zelarrayán quedó amurado contra un costado y no nos llegaban. Todo cortado, todo friccionado, a Carlitos Tevez lo rodeaban y lo zamarreban. Igual, a Carlitos se les hacía muy difícil quitarle la pelota pero los espacios y los hombres libres para seguir con la jugada no aparecían. El detalle que iba a hacerse fundamental fue que, en medio del entrevero, de la nada, quedamos con dos amonestados contra ninguno.
El primer tiro al arco franco fue uno de Pablo Pérez que Olave contuvo sin problemas. En verdad, le sacamos jugo a las piedras porque en la primera oportunidad que tuvimos, facturamos y ya iban 36 minutos. Ahora sí, apareció un espacio, gran pase filtrado de Carlitos para la subida de Peruzzi, que ya venía mostrándose mucho. Gino la puso bien, para atrás, no a cualquier parte sino a favor de los compañeros que llegaban. Gago primero le pegó mal con derecha pero tuvimos la suerte de que ellos se enredaran y no terminaran de sacarla. El zurdazo posterior de Fernando también salió medio mordido pero fue suficiente para que Olave no pudiera controlarla y fuera gol. Gran noticia en un partido que parecía no haber forma de destrabarlo.
Lástima que no liquidamos en esa contra que armó Pichi Erbes. Ellos se habían desarmado, en esa contamos por única vez con mucho terreno pero Jony Calleri, que recibió por izquierda la descarga de Pichi, le pegó muy mal. Se veía que estaba molesto con la máscara, Jony y en el segundo tiempo se la sacó y listo, tal como alguna vez hiciera el Loco Palermo.
El segundo tiempo, con el debut de Tobio por Rolín (¿otra lesión muscular del uru?) lo pensamos para esperar y salir rápido, lo más sencillo. Pichi Erbes estaba jugando un partido bárbaro, siempre bien parado y Gago, después del gol, había crecido. Si se juntaba con Carlitos, ahí iba a estar la llave.
Pudieron habernos empatado con esa que Parodi tiró afuera. Orion, que en general anduvo bien, con mucha autoridad y presencia, en esa había dado un rebote frontal innecesariamente largo. Pero estábamos bien asentados, el equipo se veía seguro. Todo empezó a complicarse con la inmediata expulsión de Pablo Pérez, por segunda amarilla. Se durmió el Vasco, lo iba a reconocer después pero no basta con que lo reconozca. Estaba más que cantado, era una obviedad que en el siguiente foul de Pablo nos quedábamos con diez y Pablo no es jugador que aguante bien con una amarilla, sabemos que en cualquier momento se le va la gamba.
Los ocho minutos que jugamos diez contra once fueron el peor momento, se nos movió el piso, acusamos el impacto. En ese breve lapso hubo un tiro de Prediger que atajó Orion y un cabezazo alto de Farré. Quedaba más de medio tiempo cuando se fue expulsado Peruzzi por roja directa. Estaba jugando un buen partido, Gino pero en esa le faltó cancha, le faltó viveza, entró como un gil y nos dejó con nueve.
Brillos no íbamos a pretender pero la demostración de Boca, con dos tipos menos (y quedaba una eternidad), fue de madurez, de solvencia, de saber lo que había que hacer. El Cabezón Meli y el Chapa Fuenzalida, que entraron, entendieron de que se trataba. La última línea estaba sólida. Tobio y el Cata, que prácticamente no tuvo errores en todo el partido, se complementaron a la perfección y Fabi Monzón, a quien siempre le tenemos miedo, esta vez estuvo muy metido. Pichi continuó muy parejo, cubriendo muchos metros, siempre haciendo lo justo. Y Fernando se sacó el smoking, se arremangó y metió todo lo que había que meter.
En cuanto a Carlitos, que quedó solito, con media cancha para él contra todos los defensores, dio otra muestra de lo gran jugador que él. Juntaba de a cuatro o cinco tipos y le daban y le daban, lo desacomodaban, lo empujaban pero él aguantaba, fabricó un montón de interrupciones del juego y permitió que todos descansáramos.
Belgrano se nubló, menos mal. No supo cómo jugar con dos tipos de más. Metió un montón de centros y cuando pudo buscar el arco, no le acertó. Hubo una que nos atravesó el área chica sin que llegara nadie, otra que Luján cruzó tanto que salió por el otro costado y un par en que Zelarrayán agachó la cabeza y quiso hacer lo que no se podía.
Se adivinaba que iba a ser chivo, fue chivo, tuvimos que jugarlo en circunstancias difíciles, se presentaron situaciones inesperadas pero ganamos. Boca dio una prueba de consistencia en Córdoba, aprobó un examen. Ojalá los próximos partidos afirmen esa sensación.


EL BOLETÍN: ORION 6, PERUZZI 5, ROLÍN 5, CATA 7, MONZÓN 6, PÉREZ 4, GAGO 7, ERBES 8, BENTANCUR 4, TÉVEZ 8, CALLERI 5 (FI), TOBIO 6, MELI 6, FUENZALIDA 6. 

sábado, 25 de julio de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y BELGRANO: 35

Arqueros
Pogany, Esteban Ernesto: BOCA: 1989/94 - BELGRANO: 1975
Medrán, Ezequiel Luis: BOCA: 2004/06 - BELGRANO: 2006/07

Marcadores laterales derechos
Suárez, José María: BOCA: 1976/82 - BELGRANO: 1971/75
Comelles, Pablo Agustín: BOCA: 1983 - BELGRANO: 1984/85
Abramovich, Luis Ernesto: BOCA: 1986/92 - BELGRANO: 1993/95
Castillo, Sergio Raúl: BOCA: 1997/98  - BELGRANO: 1999/2002
Grana, Hernán Gustavo: BOCA: 2014 - BELGRANO: 2011/12

Primer marcador central
Pérez, Claudio Daniel: BOCA: 2013/14 - BELGRANO: 2011/12+2015

Segundos marcadores centrales
Cuciuffo, José Luis: BOCA: 1987/90 - BELGRANO: 1993
Medina, Hernán Esteban: BOCA: 2000 - BELGRANO: 1996/2000+2004/05

Marcador lateral izquierdo
Imboden, Facundo Jorge: BOCA: 2000/01+2004 - BELGRANO: 2001/02

Volantes centrales
Carballo, Mario Roberto: BOCA: 1977+1979 - BELGRANO: 1974+1981
Squeo, Carlos Vicente: BOCA: 1977/79 - BELGRANO: 1985
Villarreal, José Luis: BOCA: 1987/92 - BOCA: 1985/87+1998/2000
Rodríguez, Ribair: BOCA: 2013 - BELGRANO: 2011/12
Prediger, Leonardo Sebastián: BOCA: 2010 - BELGRANO: 2015

Volantes mixtos derechos
López, Juan José: BOCA: 1983 - BELGRANO: 1986/87
Sisca, Eduardo Domingo: BOCA: 1983/86 - BELGRANO: 1987/88
Benetti, Claudio Edgar: BOCA: 1992/93+1994 - BELGRANO: 1993/94
Arce, Matías Sebastián: BOCA: 2000/01 - BELGRANO: 2001/02
Villarreal, Javier Alejandro: BOCA: 2001/04 - BELGRANO: 1999/2000

Volantes mixtos izquierdos
Ribolzi, Jorge Daniel: BOCA: 1976/78+1980/81 - BELGRANO: 1979
Vázquez, Jorge Alberto: BOCA: 1982/84 - BELGRANO: 1986/87
Donnet, Matías Abel: BOCA: 2002/05 - BELGRANO: 2007
Andrizzi, Martín Ezequiel: BOCA: 2000 - BELGRANO: 2010/11
Giménez, Matías Alejandro: BOCA: 2010 - BELGRANO: 2012

Enganches
Gaona, Julio César: BOCA: 1989/91 - BELGRANO: 1991/92
Barroso, Gastón Adrián: BOCA: 1991 - BELGRANO: 1993/94
Rentera, Ricardo Nicolás: BOCA: 1991/92 - BELGRANO: 1994/95

Punteros derechos
Rodríguez, Rodolfo César: BOCA: 1973 - BELGRANO: 1975/77
Delgado, Marcelo Alejandro: BOCA: 2000/03+2005/06 - BELGRANO: 2007

Centrodelanteros
Saldaño, José Luis: BOCA: 1978 - BELGRANO: 1972
Aróstegui, Juan Manuel: BOCA: 1999 - BELGRANO: 2001/02
Bueno, Carlos Éber: BOCA: 2007 - BELGRANO: 2013/14

Puntero izquierdo
Guerini, Carlos Alfredo: BOCA: 1973 - BELGRANO: 1972+1985

DIRECTOR TÉCNICO: 1

Silvero, José María: BOCA: 1970/71 - BELGRANO: 1979

jueves, 23 de julio de 2015

KAREN KINLAN ARRUABARRENA

Es mediodía del jueves y el Vasco Arruabarrena parece tener definido que el domingo, con Belgrano, va a jugar Bentancur, promesa de muy buen jugador en lugar de Palacios, el goleador del equipo en lo que va del campeonato y que por añadidura, mojó en los últimos dos partidos.
Sigue buscando, el Vasco y que le vamos a decir... Quiere posesión, quiere mayor solidez en la contención del medio campo. Lleva diez meses y veinticinco días en su cargo y nunca encontró el equipo.
Parecía que había dejado de lado las “rotaciones” compulsivas del primer semestre, que ahora sí quería tener once titulares pero no, vuelve a las andadas, hasta va a mudar de sistema, aunque la importancia de este último punto sea muy relativa.
Lo preocupa, al Vasco, lo jodido que es Belgrano, su capacidad para encarajinar los partidos, además de las dificultades históricas que nos ha presentado Córdoba como plaza y el agregado de que Belgrano viene bien, ganador.
Por lo que respecta a este gil que escribe, lo que lo preocupa es que el técnico de su Boca Junors querido siga formando su equipo en función de los rivales, le preste excesiva atención al que va a tener enfrente y opere en consecuencia. Por no subrayar la evidencia de que Belgrano, al fin de cuentas, no el el Barcelona ni el Milan de Arrigo Sacchi ni el Madrid de los Galácticos ni el Ajax de los noventa ni el Santos de Pelé.
El Vasco sacó a Torsiglieri, el jugador más regular del primer semestre, justo en el partido con River, dejó en el banco a Osvaldo y lo puso de titular al partido siguiente, ponía a Marín y a Peruzzi una vez cada uno, no encontró la forma de reemplazar a Erbes cuando le faltó.
Los erráticos golpes de timón con los que parecía haberla cortado pero que ahora vuelven a la palestra se anotan como signo de inseguridad suyo. Y lo peor es que dicha inseguridad se la transfiere en forma automática a sus jugadores.
Desde la eliminación con River por la Libertadores, segunda en seis meses ante el mismo rival, el Vasco, como técnico de Boca, es Karen Kinlan, está en vida vegetativa, conectado a un aparato por el cual respira y conserva algunos otros pocos signos vitales. Sigue en su cargo porque en el fútbol todavía no se dio lo que se dio con Karen, que al final el juez autorizó a desenchufarla y terminar con la ficción de su supervivencia. Lo políticamente correcto era dejarlo y lo dejaron.


Sigue hablando de que con River no tuvimos la posibilidad de pelearla hasta el final por razones extradeportivas y tiene razón pero desvía el foco de la parte que le compete. Prestémosle atención a Román, que de esto sabe: en 135 minutos con River pateamos al arco dos veces. Podemos seguir chicaneando folklóricamente con el escritorio pero no se lo ha escuchado admitir al técnico de Boca la paliza táctica que nos dieron en los 45 minutos de La Bombonera. Si no la asumimos, peor para nosotros. Tal vez prefiera el Vasco guardárselo para él pero asusta la posibilidad de que no haya tomado conciencia de esa realidad.

domingo, 19 de julio de 2015

JONY ESCRIBIÓ UN POEMA POR LA VUELTA DE CARLITOS

Dijeron por radio Del Plata que fue el primer gol de rabona en la historia de Boca y debe ser. El invento de Jony Calleri quedará en todas las memorias, for ever. Este gil que escribe es de los que siempre ha sostenido que las rabonas, en general, parten de una insuficiencia técnica. Recurre a ellas el hombre que no maneja o no se tiene confianza con la otra pierna. La excepción es que el pie de apoyo sea el que está más cerca de la pelota, es entonces cuando no queda más remedio. La repentización de Jony para pegarle con la derecha por detrás de la zurda, la precisión para que pasara por arriba del arquero y los dos que cerraban y cayera dentro del arco, en un dibujo perfecto, es ya una postal que no va a abandonarnos.
Fue, el inolvidable gol de Jony, el sello de oro para la tarde de la vuelta de Carlitos. La Bombonera, lo sabíamos de antemano, se vistió de fiesta por el regreso de uno de nuestros hijos dilectos, uno con el que nos entendemos hasta donde los demás no entienden, un crack que tiene la azul y amarilla metida para siempre en la piel.
Buen partido de Carlitos. Faltó el gol que todos queríamos que hiciera, alguna vez sus compañeros hasta lo buscaron cuando no debían, el destino quiso que no pero bueno, no va a faltar oportunidad. Varias de sus intervenciones llevaron su sello de jerarquía. De entrada tiró un sombrero. Al final del primer tiempo dejó parado como un poste a uno de ellos, llegó al fondo, la cruzó al medio y el arquero tuvo que meter un manotazo desesperado. Mejor el segundo tiempo. El arquero le sacó un bombazo y otro bombazo sacudió el travesaño. Un par de pases filtrados suyos, uno para Peruzzi y otro a Gago, son para el manual de cómo debe jugarse en ataque. Carlitos está de vuelta y con él, nació un Boca nuevo.
El 2-1 final sobre Quilmes es un poco mentiroso, en el segundo tiempo pudo, debió haberse hecho una diferencia más amplia. La pelota corrió bien, prolijita y por el piso. Los jugadores se asociaron. La presencia de Carlitos pareciera que los potenció a todos. Claro que no debemos olvidarnos del primer tiempo, en que el Qulmes de Falcioni (viejo zorro, el Julio) nos quitó la bola y se llevó el partido para el campo nuestro. No recuperábamos, Pichi Erbes los tenía que correr a todos, Gago fallaba en las entregas.
Carlitos quedaba aislado de sus compañeros. Se cansó de no tocarla por tanto tiempo, tomó la decisión de dejar esa posición original, por detrás del Tucu y de Jony y se fue a explorar otros sectores. Apareció por la derecha, después por la izquierda, se instaló más arriba, buscó el partido hasta terminar por encontrarlo, ya en el segundo tiempo.
Menos mal que Quilmes no tiene punch. El único problema visible era que Canelo le ganaba a Peruzzi y Rolín no cerraba bien los espacios por detrás de Gino. No tenían peso en el área nuestra pero el control lo tenían ellos y se insinuaban fallas de coordinación en el triángulo Rolín-Cata-PIchi.
Recién a los 24 minutos se produjo una jugada en que se juntaron cuatro jugadores de Boca en ataque. Y dos minutos después, en la segunda, nos pusimos 1-0. El primer dato de la acción es que empezaban a aparecer algunos pases limpios de Gago. Él fue quien le dio la boca redonda a Pablo Pérez, que sigue asentándose. Después, se repitió la fórmula mágica de Junín: pase filtrado de Pablo, diagonal mortífera del Tucu. Primero tapó el arquero pero de segunda le quedó al Tucu.
Quilmes, como era de esperar, porque no viene consiguiendo resultados y la confianza no debe sobrarle, sintió el golpe y para el resto del primer tiempo empezamos a sentirnos más cómodos y seguros. Sin embargo, no puede pasarse por alto esa aparición de Canelo desde la izquierda que tuvo que tapar muy bien Orion. El susto llegó por el lugar de la cancha por el que más veníamos sufriendo pero lo que no se entiende es cómo se paró tan mal el Cata, el pique de Canelo lo dejó desnudo en su lentitud de movimientos, tenía que ganar él y perdió, llevaba ventaja y terminó corriendo de atrás.
Ya se dijo, el segundo tiempo dio como para que nos entusiasmemos. Mandó Boca y con idea claras, circulación y rotaciones. En los primeros cinco minutos ya tuvimos esas dos referidas de Carlitos. Y a los 7, la obra de arte de Jony.
Fue una pelota que perdieron ellos en ataque pero por la parte que nos toca, el manejo del contraataque fue inmaculado. El Tucu Palacios arrancó como una tromba, se los llevó puestos a todos y su descarga hacia la derecha para Calleri fue inmejorable en tiempo y forma. Jony pensó primero en el gol de Carlitos y no estaba mal, tocó para el medio pero se produjo un rebote. Mejor, así le quedó de nuevo a Jony que pudo despacharse con su creación irrepetible.
Claro está que, entre el golazo imponente de Jony y lo que significó la reaparición de Carlitos, para ellos tienen que ser todos los flashes. Pero no dejemos de reparar en la participación fundamental de Palacios para definir el partido. Autor del primero, gestor del segundo y no se trató del pase de Enrique a Maradona previo al segundo gol argentino contra Inglaterra en el 86. El despegue del Tucu cuando olió sangre fue formidable y la entrega para Calleri, profunda, de precisión quirúrgica. Permítase que este boludo saque chapa, porque desde este modesto foro siempre se lo valoró al Tucu. Y atenti, que Bianchi no lo veía, lo dejó ir dos veces.
¿Nos creímos que el segundo era el preludio de la goleada? Y, sí. Pero no pasó porque nos descontaron enseguida. Pelota parada, algo que históricamente han manejado bien los equipos de Falcioni pero no era necesario que les diéramos tantas facilidades. Llegó el centro de Gómez y miramos todos, Rolín lo perdió a Canelo y Orion se quedó atornillado a la raya, estilo arquero de metegol.
El 2-1 se mantuvo hasta el final y tampoco era necesario. No descuidemos el detalle porque veníamos de ganar 1-0 en Junín y con un solo gol de diferencia nunca se sabe. Tendría que haber llegado, por lo menos, el tercero. Pudo haber sido con la soberbia chilena del Cata que reventó de nuevo el travesaño. O con ese arranque incontenible de Jony por el medio, no tenían de donde agarrarlo, lástima que de última le entró muy abajo, hubiese sido otro golazo. El dato positivo fue que mantuvimos el control hasta el final y el dato negativo fue que no liquidamos.
Seguimos primeros. El próximo partido puede dar una pauta precisa de dónde estamos parados. Córdoba nos ha sido plaza siempre complicada, el Belgrano de Zielinski es chivo y encima, viene derecho. Si salimos bien parados, el paso hacia adelante habrá sido gigantesco. En caso contrario, tendremos que mirarnos de nuevo para adentro. Eso sí, ahora tenemos un auténtico as de espadas.



EL BOLETÍN: ORION 5, PERUZZI 4, ROLÍN 4, CATA 5, MONZÓN 5, GAGO 6, ERBES 6, PÉREZ 7, TEVEZ 7, PALACIOS 8, CALLERI 9 (FI), BENTANCUR 6, MELI NC.

viernes, 17 de julio de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y QUILMES: 63

Arqueros
Giambartolomei, Héctor Adelmo: B: 1958/59 - Q: 1953/54
Pérez, Osvaldo Mario: B: 1965/66 - Q: 1972/73
Rigante, Roberto: B: 1981 - Q: 1984
Merlo, Néstor José: B: 1989 Q: 1993/95
Silva, Carlos Ernesto: B: 1994 - Q: 1991/92
Trípodi, Emanuel: B: 2013/14 - Q: 2009/13

Marcadores laterales derechos
De Sanzo, Norberto Antonio: B: 1956 - Q: 1962
Segovia, Pablo César: B: 1984 - Q: 1985
Vivas, Nelson David: B: 1994/97 - Q: 1990/94+2004/05
Paredes, Aldo Gustavo: B: 1994/95 - Q: 2005/06
Grana, Hernán Gustavo: B: 2014 - Q: 2010/11

Back derecho – primeros marcadores centrales
Rupar, Juan Antonio: B: 1948/49 - Q: 1954
Rico, Carlos: B: 1959/61 - Q: 1962/64
Bertolotti, Andrés Arturo: B: 1973 - Q: 1967/69

Backs izquierdos – segundos marcadores centrales
Lanata, Agustín José: B: 1918 - Q: 1917+1920
Pereyra, Mario: B: 1932/33 - Q: 1937
Melogno, Aurelio Julián: B: 1947 - Q: 1948
Costa, Bartolomé Humberto: B: 1948/49 - Q: 1949/52
Tavares, Richard Edunio: B: 1988/89 - Q: 1991
Lorenzo, Néstor Gabriel: B: 1996/97 - Q: 1997/98

Marcadores laterales izquierdos
Vezzato, Juan Pablo: B: 1961 - Q: 1962
Alonso, Ricardo Oscar: B: 1975/78 - Q: 1979/80

Volantes centrales
Pachamé, Carlos Oscar: B: 1972/73 - Q: 1977
Di Gregorio, Jorge Sergio: B: 1985 - Q: 1987/90
Franco, Héctor Manuel: B: 1995 - Q: 1995/96
Christovao, Gabriel: B: 2003 - Q: 2003

Halves izquierdos
Balbi, Ricardo: B: 1920 - Q: 1919
Zárraga, Carlos Alfredo: B: 1942/43 - Q: 1946
Gómez, Juan Carlos: B: 1957 - Q: 1958

Volantes mixtos derechos
Basílico, Miguel Ángel: B: 1957/59 - Q: 1965/68
Zarich, Hugo Marcos: B: 1966/67 - Q: 1968
Naveda, Alberto Dante: B: 1993/94 - Q: 1995/96

Volantes mixtos izquierdos
Navas, Fernando Rodolfo: B: 1998/2000 - Q: 1996/97
Battaglia, Sebastián Alberto: B: 2009 - Q: 2010

Enganches
Lacava Schell, Hugo Nelson: B: 1974/77 - Q: 1981
Caneo, Miguel Eduardo: B: 2003/04 - Q: 2004/06+2010/14

Medias puntas
Apariente, Julio Héctor: B: 1982 - Q: 1976
Carranza, Luis Alberto: B: 1992/95 - Q: 2004

Punteros derechos
Paz, Néstor Andrés: B: 1948/49 - Q: 1945/47+1951
Murieda, Adolfo Félix: B: 1957 - Q: 1960
Scialino, Ricardo Hugo: B: 1958/59 - Q: 1962
López, Oscar: B: 1966 - Q: 1967/69
Ponce, Ramón Héctor: B: 1966/74 - Q: 1976+1982
Lorea, César José: B: 1979 - Q: 1981/83
Sánchez, Sergio Alfredo: B: 1982/84 - Q: 1985

Insiders derechos
Fedencrini, Lucero: B: 1945 - Q: 1947/48
Scliar, Isaac: B: 1949 - Q: 1939

Centrodelanteros
Lorenzo, Guillermo Eduardo: B: 1959/60 - Q: 1962/63
Salguero, Carlos Roberto: B: 1977/79 - Q: 1980
Pavón, Daniel Severiano: B: 1977/78+1980 Q: 1980/82
Raffo, Jorge Oscar: B: 1985/87 - Q: 1988/90
Rey, Emiliano Juan: B: 1998 - Q: 1994/97
Carrario, Silvio René: B: 1996 - Q: 2004/06
Sava, Facundo: B: 1996 - Q: 2009/10

Inisiders izquierdos
Ferrari, Norberto Luis: B: 1945/47 - Q: 1948
Rodríguez, Juan José: B: 1956/60+1964 Q: 1968

Punteros izquierdos
Sofía, Juan Antonio: B: 1936/37 - Q: 1935/36
Pérez Berot, Félix Rodolfo: B: 1945 - Q: 1947/49
Cantatore, Victorio: B: 1945 - Q: 1948/50
Catalano, Salvador Héctor: B: 1964 Q: 1967
Yudica, José Antonio: B: 1959/61 - Q: 1967
González, Miguel Osvaldo: B: 1975 - Q: 1980
Sotelo, Juan Manuel: B: 1983/84 - Q: 1986/88

DIRECTORES TÉCNICOS: 10
Fortunato, Mario Francisco: B: 1930/37+1946+1956 - Q: 1960
Baldonedo, Emilio: B: 1951/52 - Q: 1961
D’Amico, José: B: 1960+1961/63+1968 - Q: 1968
Pedernera, Adolfo Alfredo: B: 1966/67 - Q: 1968+1982
Domínguez, Rogelio Antonio: B: 1973/75 - Q: 1980
Faraone, Carmelo: B: 1982/83 - Q: 1967+1969
Aimar, Carlos Daniel: B: 1989/90 - Q: 2005
Pogany, Esteban Ernesto: B: 1997 (suplente) - Q: 2006
Celoria, Ángel Enrique: B: 2008 (suplente) - Q: 1992
Falcioni, Julio César: B: 2011/12 - Q: 2015


lunes, 13 de julio de 2015

EL JUGADOR DEL PUEBLO

No, nunca se vio nada igual, ni parecido”, era coincidencia unánime entre viejos conocedores del llamado “Mundo Boca”.
La fiesta de presentación de Carlos Tevez en su regreso al club después de casi once años en Europa desbordó todas las previsiones, nadie esperaba semejante convocatoria, que seguramenten rondó las sesenta mil personas.
La Bombonera se vio repleta, con gente abarrotada en los accesos, otra que circulaba con desesperación por los pasillos en busca de algún lugarcito desde donde espiar cómo el ídolo pisaba el campo y muchos otros que ni siquiera tuvieron oportunidad de arrimarse, se quedaron en la calle.
El jovencio que se fue al Corinthians cuando tenía apenas 21 años es hoy un hombre con 31 cumplidos que tiene un privilegio probablemente único, por lo menos inédito: nadie, hasta hoy, concentró a tantos hinchas de Boca sólo para recibirlo y agasajarlo, sin que hubiera un partido para ver.
Hasta Diego Maradona, después de mucho tiempo, reapareció en su palco, ese balcón que da al centro del campo de juego, para saludar al gran jugador que está de regreso en su casa.
Tevez entró, vistiendo su nueva/vieja camiseta, recorrió el perìmetro saludando a todos, despertó ovaciones de reconocimiento a cada paso, reverenció a los presentes, hasta se aroddilló en el césped, conmovido por una recepción que quizás a él mismo lo haya sorprendido.
Vení, vení, canta conmigo/que un amigo vas a encontrar/ que de la mano de Carlos Tevez/ todos la vuelta vamos a dar”, fue el estribillo más escuchado a lo largo de una noche en que nadie se acordó del frío.
La idea original era comenzar por habilitar los accesos a la tribuna baja y, en la medida en que la concurrencia fuera aumentando, ir abriendo las puertas que hicieran falta.
Muy temprano, sin embargo, fue dable imaginar que iba a haber que habilitar todos los accesos disponibles, porque la muchedumbre que se dio cita iba a colmar las instalaciones.
Eran las 16, la apertura se había pautado para las 17 30 pero las filas de hombres, mujeres y niños que circulaban por las calles aledañas a La Bombonera parecían interminables y los vehículos agotaban las disponibilidades en todos los estacionamientos.
Mucho antes de las 18, la cancha estaba llena y numerosos fanáticos que andaban por las cercanías no se resignaban a quedarse fuera, esperaban tal vez algún milagro para poder entrar.
Es de hacer notar que concurrió mucha gente que, en los últimos años, tiene muy pocas posibilidades de ver un partido de Boca, dadas las restricciones que se imponen.
Al abrirse la convocatoria a cualquier interesado, ya que sólo se estableció la obligación de aportar algún elemento no perecedro para un comedor comunitario de Fuerte Apache, la patria chica del ídolo, hubo miles de hinchas que quisieron sacarse las ganas de estar en “su” cancha.
Ahora lo espera a Tevez la competencia y seguramente no será fácil pero en algo ya ganó: es difícil de imaginar que otro jugador, en el corto plazo, pueda reeditar lo que fue una fiesta inolvidable (DyN).



BIENVENIDO, CARLITOS

Ganamos y no mucho más pero bueno, alcanza para que los miremos a todos desde arriba, marco propicio para darle la bienvenida a Carlitos Tevez. A ver si él, con su impronta de gran jugador, puede darnos la estatura de equipo que, en Junín volvió a verse, hoy no tenemos.
Si la idea es jugar desde la posesión sostenida, como pregona el Vasco, pues entonces en el segundo tiempo tuvimos un problema serio. El segundo tiempo, en general, fue una porquería porque Sarmiento tampoco tenía mucho con que lastimarnos pero lo que cuenta es que no jugamos a nada, nos fuimos, menos mal que no ocurrió ninguna desgracia.
Desde el momento en que se produjo la acción dio comienzo el circo con la jugada esa del final que no fue penal del Cabezón Meli, de ninguna manera, Cuevas lo tenía sujetado de la camiseta a la altura de la cadera izquierda y lo arrastró al Cabezón, que lo tenía de arriba. Catch sin Karadagián, fútbol moderno. Pero el circo mediático vamos a tener que digerirlo.
La cancha era un desastre, la bola corría dando saltitos, es un atenuante para ese segundo tiempo horrendo pero en el primer tiempo, en las mismas condiciones, la habíamos hecho circular mejor. Un ratito, nomás, tampoco es que haya sido durante los 45 pero alcanzó para ponernos 1-0 y pudo haber alcanzado, debió haber alcanzado para que lo dejáramos definido ahí mismo. La dejamos pasar e íbamos a terminar penando hasta el final porque aunque no nos llegaban, con un solo gol de diferencia nunca se sabe. De hecho, en los últimos minutos les regalamos tres pelotas paradas que pudieron habernos complicado.
Ahora se supone que jugamos con dos delanteros, como se supone que antes jugábamos con tres pero son verdades a medias. El tema es que ahora tenemos sólo al Tucu Palacios para ir por afuera, vamos a tener que sumar más proyección de los laterales. En Junín subió más Nico Colazo que Gino Peruzzi pero ni uno ni otro fueron factores de peso en el desarrollo del juego.
Como ha pasado otras veces y en esto el presunto cambio de sistema no ha variado nada, no contamos con un volante con oficio defensivo por la izquierda y eso lo deja desprotegido a Colazo.
Tardamos un rato en afirmarnos y Sarmiento, que salió con todo el entusiasmo, como salen los rivales de Boca, nos movió un poquito el piso. Dos tiros desde afuera que produjeron dos buenas respuestas de Orion más un cabezazo apenas desviado. En una de las que sacó Orion apareció el uruguayo Chávez para meterla pero era off side clarito, que no panda el cúnico.
Cuando la empezaron a agarrar Pichi Erbes y el Cabezón, mejoramos. Y entonces apareció el juego porque apareció también Pablo Pérez, que sin lugar a duda produjo lo mejor suyo desde que está con nosotros. Fue el que mejor se entendió con la bola. No así Nico Lodeiro, que no encontró su lugar en la cancha.
Antes del gol habíamos tenido ese cabezazo de Jony Calleri en el travesaño, muy buena resolución porque tuvo que arquearse hacia atrás para cabecear y le salió bárbaro. No iba a tener demasiada participación, Jony pero en cualquier momento saca algo de la manga, sabemos que podemos contar con él.
La segunda fue el gol. Lo que destaca es la perfecta estocada riquelmiana de Pablo Pérez para ubicar la corrida de Palacios y la acertada definición del Tucu, cruzándola cuando le salió el arquero. Pero también hay que señalar que Nico Colazo sacó rápido el lateral y que Pichi Erbes la defendió muy bien antes de entregársela a Pablo.
Poco después hubo otra bastante parecida con los dos mismos protagonistas finales, otra estupenda entrega de Pablo, esta vez picándola por encima de los defensores y otra aparición del Tucu, que en esta le pegó desviado. Fue en ese tramo de partido en que debimos haber liquidado y no liquidamos. Ellos habían sentido el gol y se desacomodaron, en esa jugada los defensores habían quedado en línea.
Se reitera, todo el segundo tiempo fue un engendro amorfo que no debe repetirse, sería peligroso. La defensa aguantó bien, muy firme el Cata bien secundado por Rolín pero no generamos nada, dividimos la bocha permanentemente. Siguió sin aparecer Lodeiro. Leve mejoría cuando entró Bentancur, por el simple hecho de que el uruguayito empezó a pedirla y a dársela a los de camiseta azul y amarilla. Suerte que terminó el partido.
¿De qué va a jugar Carlitos? Pareciera que el Vasco va ajustando la intención de ponerlo por detrás de Palacios y Calleri. De ser así, vamos a jugar con tres delanteros en serio aunque el “parado”, como decía La Volpe, parezca indicar otra cosa. Puede funcionar a condición, of course, de que funcionen los jugadores. Vamos a necesitar un intenso despliegue de los internos. Si sigue Pablo Pérez por la izquierda (y se ganó la continuidad), además de asociarse con Carlitos vamos a tener que pedirle que defienda y que trate de no pasarse de rosca en el intento. Veremos pero cuando se tiene en el equipo a un gran jugador, como lo es Carlitos, se puede ser optimista.
....................
Razones de tiempo determinaron que no escribiera nada al día siguiente del homenaje a Seba Battaglia. Una hermosa fiesta digna del homenajeado, un tipo que nunca se guardó nada y, en voz baja, nos dio todo lo que tenía, hasta la salud. De no ser por la maldita osteocondritis, a sus 34 años todavía lo tendríamos hoy entregándonos lo que otros no pueden.
Tan querido y valorado por sus compañeros, el Seba, que sin ningún esfuerzo consiguió que Román y Martín se dejaran de boludeces, patearan para el mismo lado y nos divirtiéramos todos juntos, como tantas veces.
Desagravio a Román, ovación memorable para él a quien ni siquiera le hace falta que se le organice el homenaje propio, los homenajes los recibirá espontáneamente cada vez que se dé la ocasión.
Desagravio a Bianchi, cuyo último ciclo no daba para más, es cierto, pero que no se merecía la falta de respeto, la humillación por parte de estos sátrapas que están al frente del club.
Obsceno despliegue de banderas de River por parte de Rafa, Mauro y sus acólitos, que aprovecharon la oportunidad para marcar territorio. No les hacía falta, che, ya sabemos que no hay más remedio que aguantarlos.
No podía faltar el ya clásico y maravilloso “Angelici botón, Angelici botón, sos un hijo de puta, la puta madre que te parió”. Lástima que este gil que escribe, en los pupitres de prensa, tenga que guardar cierto recato, qué va a hacer, todo no se puede.
Uno quiere creer que estos tipos se van en diciembre pero bueno, hay que tener en cuenta que muchos de los que estuvieron en la cancha el miércoles no votan, porque se abrió la venta de entradas a cualquier interesado, algo que viene ocurriendo pocas veces. La oposición está tan dispersa que juega a favor del oficialismo. Sin embargo, cada vez que se escucha el ya clásico y maravilloso “Angelici botón...”, uno se hace la ilusión de que no los salva ni Carlitos Tevez.



EL BOLETÍN: ORION 7, PERUZZI 5, ROLÍN 6, CATA 7, COLAZO 5, MELI 6, ERBES 6, PABLO PÉREZ 7, LODEIRO 4, PALACIOS 7, CALLERI 6 (FI), BENTANCUR 6, PAVÓN NC, CRISTALDO NC.

sábado, 11 de julio de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y SARMIENTO: 27

Arqueros
López, Oscar Alfredo: B:1975/78 -  S: 1981
Muñoz, Cristian Fernando: B: 1997/99+2001 - S: 1996/97

Marcadores laterales derechos
Domínguez, Martín Ramón: B: 1949/51 - S: 1953/59
Raspo, Luis Salvador: 1966/67+1969/70 - S: 1981

Primeros marcadores centrales
Acevedo, Rubén Carlos: B: 1981/82 - S: 1991/92
Barbosa, Joel Enrique: B: 2001/04 - S: 2009/11

Segundo marcador central
Bachino, Marcelo Fabián: B: 1982/83 - S: 1981

Marcador lateral izquierdo
Otero, Héctor Raúl: B: 1948/56 - S: 1960

Volantes centrales
Agüero, Roque Ramón: B: 1979/80 - S: 1981
Quiroz, Jorge Alejandro: B: 1978/82 - S: 1985

Volante mixto derecho
Peracca, Rubén Oscar: B: 1969/73 - S: 1980

Volantes mixtos izquierdos
Luppino, Leonardo Sebastián: B: 1996 - S: 2006/07
Andrizzi, Martín Ezequiel: B: 2000 - S: 2011/14

Enganches
Marandet, Fernando Mario: B: 1980 - S: 1981
López, Carlos Ángel: B: 1984 - S: 1981
Lacava Schell, Hugo Nelson: B: 1974/77 - S: 1989/90

Media punta
Apariente, Julio Héctor: B: 1982 - S: 1975

Punteros derechos
Pentrelli, Luis: B: 1951 - S: 1952
Robles, Sergio Apolo: B: 1979/80 - S: 1981/82

Insiders derechos
Seghini, René Enri: B: 1951 - S: 1952
Quaglia, Francisco Santiago: B: 1951/52 - S: 1953+1957/59+1964

Centrodelanteros
Espinoza, Emilio: B: 1949/50 - S: 1952/54
Gareca, Ricardo Alberto: B: 1978/80+1981/84 - S: 1981
Sánchez, Hugo Paulino: B: 1975/76 - S: 1984
Delfino, Leonardo Adrián: B: 1995 - S: 2003
Fischer, Juan Matías: B: 2004 - S: 2008/10

Insider izquierdo
Reynoso, Ángel Rafael: B: 1954 - S: 1967

DIRECTORES TÉCNICOS: 2
Calocero, Carlos: B: 1941 - S: 1963

Bongiovanni, Horacio Carlos: B: 1981 (suplente) - S: 2005 

domingo, 5 de julio de 2015

GRANT HERMANO

¿Y? Me mandé un título de Olé. Ese muchacho Donny Grant, 39 años, arquero del Saprissa, se ve que los pies los tiene sólo para caminar pero es doblemente boludo porque ni siquiera tiene conciencia de ello. Encima, después pedía infracción, el morochazo y la verdad es que tiene que dar las gracias porque no lo echaron, de última trató de agarrarlo a Jony Calleri por todos los medios posibles y volvió a fracasar, lo perdonaron.
Tres partidos y tres goles para Jony en la gira. Números interesantes. Antes se había perdido uno imposible pero esta afiladito, es un dato muy positivo.
Quedarse una madrugada de domingo hasta la 1 sentado frente a la computadora viendo a Boca en Costa Rica, ¿constituirá quizás síntoma de una adicción? En cualquier caso, siempre valdrá la pena. Y ganamos la copa “Gigantes de América” (un genio el que le puso el nombre). Y sin penales, eh.
Seriamente, Boca jugó peor que con Stikers. Primer tiempo con mucha tenencia y casi cero llegada. Todo muy lento, muy parsimonioso. Es pretemporada pero ya está el campeonato encima, che.
La única jugada bien elaborada en 45 minutos (en realidad iba a ser la única de todo el partido) fue la de los 12 minutos. Buen pase recto de Pablo Pérez al área, buen pique del Tucu Palacios por derecha con descarga por abajo y al medio, para la llegada de Jony. Lo que se comió Jony, tirándola afuera, en un partido por los porotos podría ser causal de infarto agudo de miocardio.
El gol, a los 27, por supuesto que no cuenta como maniobra de ataque, fue todo del amigo Grant. Lo que vale destacarle a Jony es que va siempre muy firme a apurar a los arqueros. Si no, que le pregunten a Rodríguez, el de Independiente.
Ellos no la tenían nunca pero casi nos empatan a los 31. Cruzó muy mal el Cata sobre la derecha, lo dejaron atrás como a un poste. Fondo y centro de la muerte para un tipo que llegaba de frente, menos mal que salvó Orion con la pierna izquierda, in extremis. Anda bien, Agustín y se nota más porque los centrales no andan bien, Rolín y el Cata no coordinan, contra un equipo que nos ataque en serio lo vamos a sufrir, lo vamos a pagar cash.
Antes del descanso pudo haber llegado el segundo, buen remate del Cabezón Meli desde afuera que salvó bien el arquero. Le está pegando con ganas el Cabezón desde afuera. A falta de mejores argumentos, está bien pegarle de cualquier lado.
De entrada, en el segundo tiempo, a la salida de un tiro libre nos metieron un cabezazo limpio en el área, suerte que salió a la posición de Orion. La última del partido iba a ser otro cabezazo, esta vez desviado. ¡Uf! Hay que ajustar la defensa.
El Saprissa (el Boca de Costa Rica, sin duda y por lejos) venía pegando duro y parejo desde el primer tiempo y en el segundo, el partido se picó. Se prendieron Pablo Pérez (cuando no) y Peruzzi. Entre eso y los cambios, el fútbol propiamente dicho pasó definitivamente al olvido.
Hubo dos remates de Palacios desde afuera. Vale pero si se hace tanto hincapié en los tiros desde lejos es porque no se llega al área con pelota por abajo, nunca.
Hubo también una en que Orion se enredó con la pelota estilo Grant, la pudo arreglar pero al borde del abismo. Cuando entró Pavón, en los últimos 15 minutos, Boca se hizo más agresivo porque el cordobés, igual que el otro día en Fort Lauderdale, entró con todas las ganas cuando los demás ya estaban pensando en irse.
Tres jugados y tres ganados pero lo cierto es que estos amistosos dejaron bien poco, más dudas que certidumbres. A este gil que escribe siempre lo ha disgustado que haya técnicos que ponen el sistema por sobre los jugadores (el carro delante del caballo) y en ese sentido, al Vasco hay que reconocerle que él no es así, está abierto. Hasta ahora venía jugando 4-3-3 pero ahora parece que va decidiéndose por el 4-4-2, pensando en Calleri y Carlitos Tevez. Un dato significativo es que ha perdido mucho terreno Pachi Carrizo, tuvo muy pocos minutos. Al doble cinco con Pichi Erbes y el Cabezón Meli le falta salida clara.
El equipo, el Vasco, en la cabeza, lo tiene, eso está claro. Buen dato. Respecto de los que empezaron en Costa Rica, contra Sarmiento seguro que va a jugar Lodeiro, probablemente por Pablo Pérez aunque no puede descartarse que salga Bentancur. Cuando estén listos Tobio, Gago y Carlitos van a entrar por Rolín, Bentancur (o Pablo Pérez) y Palacios. Vamos a ver.


El viernes salió a hablar Román con los puños llenos de verdades, como suele hacerlo y entre otros conceptos tiró uno irrebatible: “Hace rato estamos esperando ver jugar a alguien”. “Alguien” es Carlitos. Todas las fichas puestas a él. Y llega fresquito, porque en la Copa América no lo pusieron, mejor así.

jueves, 2 de julio de 2015

OJO, SUFRIMOS UN TIEMPO CON "STRIKERS"

  En fin, había que ganarle fácil a esta pobre gente y se ganó 3-0 pero, supongo que a muchos les habrá pasado lo mismo, durante el primer tiempo este gil que escribe se retorcía en el sillón, frente al televisor, presa de una inquietud impropia de un partido con... "Strikers"... ¿No?
   Menos mal que, de entrada, Jony Calleri aprovechó que se quedaron dormidos, estuvo ligerito, la cruzó bien y nos pusimos 1-0. El gol como para marcar territorio rápido pero ocurrió que, impensadamente, a continuación de ese gol, perdimos la pelota. Durante un rato demasiado largo. Lo cual resulta inexplicable pero, en tren de ensayar algún tipo de explicación, uno se desvive en el intento.
   Pudo haber sido más sencillo si nos otorgaban ese gol que metió enseguida el Negro Chávez, con una impoluta volea de zurda, tipo misil, de arriba para abajo, entró bien apretada contra un palo. Pero lo anularon. ¿Por qué mierda lo anularon? En la transmisión de Telefé nunca se supo, no lo repitieron, ni relator ni comentarista (en Buenos Aires, hay que ahorrar guita) tenían la menor idea. ¿Off side? El Negro pateó desde la izquierda y desde afuera, el arquero sacó el tiro libre desde el medio del área. ¿Foul? No recuerdo que hubiera ningún rival cerca del Negro.
   Si salimos con Meli-Erbes-Bentancur más Palacios-Calleri-Chávez es de imaginar que el equipo puede quedar partido, como pasó. Si el Vasco de veras piensa que Rodriguito puede jugar estacionado cerca de los delanteros, como un hipotético 10, que fue lo que aseguró el comentarista de la tele, entonces el Vasco se volvió loco. Bentancur tiene buen manejo pero su lugar natural en la cancha no es tan cerca del área rival.
   Se ve que el Vasco anda buscando y no está mal porque en el segundo tiempo, como en el partido anterior, lo metió a Pablo Pérez por Chávez y volvió a cambiar el sistema. No obstante, seguimos sin tener un volante que haga jugar a los demás. Claro que falta Lodeiro pero vayamos pensando qué carajo vamos a hacer cuando nos falte el uruguayo en un partido por los bifes.
   Pareciera que le va gustando, al Vasco, la idea de juntar a Carlitos Tevez, cuando lo tenga, con Jony. Doble punta de lanza, como se decía cuando yo era chico. Podría llegar a funcionar a condición de que se aceiten bien los engranajes y tengamos tipos que vayan bien por afuera. Si vamos a saltear etapas y les vamos a meter pelotazos a Carlitos y a Jony estamos fritos, los matamos a ellos, ni uno ni el otro son Martín Palermo. Por otra parte y perdón por la insistencia, hay que tener en la cancha, siempre, gente que la haga circular limpita, por abajo y con sentido de profundidad. Velocidad con precisión, la llave que abre todas las puertas
   Joda joda, pasó como media hora en que la perdíamos enseguida y nos metieron cuatro llegadas. Tres las salvó Orion (la última a continuación de cagada propia en el saque) y la otra se fue por arriba. Muy flojo, por entonces, el negro Rolín y llevándoselo puesto al Cata, no coordinaban, se chocaban entre ellos. El dato es sumamente peligroso porque todo indica que con Sarmiento, los centrales van a ser ellos dos (no es de imaginar que Tobio esté listo dentro de diez días).
   El segundo tiempo, al menos, fue plácido. La teníamos siempre nosotros, otro partido. Se degeneró por completo con la catarata de cambios, así suele pasar en estos casos.
   El segundo gol fue una pelota parada con movimientos interesantes. Corner de Nico Colazo, el Cata se llevó las marcas, Bentancur pudo haber cabeceado solo pero le pasó por arriba, oportuno Rolín, que apareció por detrás y metió un derechazo muy preciso, inapelable.
   En el tercero, la debilidad de la defensa de ellos fue hasta graciosa pero igual, bien Pavón. Encaró derecho, puso segunda, puso tercera, pasó y la cruzó bien. Había entrado con muchas ganas, Cristian y poco antes había metido un cabezazo en un palo.
   Y bueno, nos vamos del gran país del norte con puntaje ideal, es grato hacerles morder el polvo en algo a esos guanacos, los gendarmes del mundo, los que tienen la sartén por el mango y el mango también. Aunque en verdad, en la formación del... ¿Strikers?... hay una nutrida muchachada del tercer mundo que anda por allá ganándose el dólar, muy por debajo del famoso "sueño americano".
   El sábado pasamos por Costa Rica y después nos volvemos. Se viene Carlitos Tevez, se fue el Loco Osvaldo (poco memorable su tránsito, mucha farándula, queríamos más fóbal), se nos viene el campeonato.