lunes, 27 de marzo de 2017

ERA PARA GANAR FÁCIL

¿Qué querés que te diga, Guillermo? Me deja un resto de bronca haber terminado pidiendo la hora en un partido que daba para ganar cómodos. Sí, quedate tranquilo, la campaña es muy buena, dos partidos perdidos de 17, primeros solos, tabla rasa en los clásicos. Pero cómo vos decís, siempre hay cosas por mejorar. Y hay algunas cosas para mejorar que son muy visibles y que uno supone no debe ser tan difícil mejorar.
La diferencia sustancial en el partido la marcó el Wachiturro Centurión. Lo voltearon como mil veces, no podían pararlo. En el segundo tiempo hubo una mejora colectiva sobre todo a partir de la superación notoria de Bentancur, que cuando se conecta le da otra calidad al traslado, otra consistencia al entramado. Pablo Pérez, también. Gago, correcto.
En el primer tiempo también fue mejor Boca pero la pelota no salía limpia del medio, mucho toque para los costados pero cuando había que ser vertical, se ensuciaba. Por eso es que el único que estableció distancias netas en todo momento fue Centurión.
Claro está, el gol de Pavón fue una maravilla. Toda de él. Algún parecido con el que le hiciera a Gimnasia en La Plata. Y lo que más cuenta es que levantó la cabeza, miró, pensó. Así, Cristianito. Perfecto el enganche para adentro fabricándose el espacio y perfecta la comba con derecha al ángulo más lejano, una delicia. Pelota bien jugada desde el fondo, por abajo. Ellos se quedaron pidiendo un fau que no fue y después del gol la siguieron, Ardente exasperado. ¿Qué les pasa, che?
Lo peor fue que Espinoza se debe haber quedado con alguna espina, lo deben haber hecho dudar porque a continuación, por un ratito, nos tiró la cancha encima. Dejó pasar una falta evidente contra Gino (ésa derivó en la expulsión de Gustavo) y después le cobró uno a Pablo que era todo pelota, claramente.
San Martín, en ataque, nada. O casi. Al principio pareció que Montagna podía complicarnos por la izquierda, la derecha nuestra, la zona Peruzzi-Vergini-Pablo pero se apagó enseguida. A falta de elaboraciones conjuntas y más allá de la impronta personal del Wachiturro, en el tramo inicial anduvo bien Fernando con las pelotas largas. Una que cruzó desde la izquierda se cerró y casi se mete.
En el segundo tiempo, decíamos, la bola corrió mejor, más prolija de un pie a otro. Apareció más Benedetto. Con más continuidad también Pavón. Bien armado el segundo gol, larga de Pablo a la izquierda, Darío con mucho espacio, la descarga oportuna y la llegada por el medio de Ricky, solo con el arquero, la agarró medio mordida pero igual entró.
Ellos, cero. Salvo una que complicó Rossi, era para embolsarla como Musimessi y se le escapó, pareció como que lo hizo dudar la presencia de Insaurralde. Y después estuvo el tema de las pelotas paradas. Antes del gol de Dening les habían cobrado tres off sides, bien, correctamente sancionados. Pero lo que tiene que preocuparnos, Guillermo, es que cabeceaban siempre ellos. Hasta que vino el gol. La zona blanda que hacemos en las pelotas paradas no es ni blanda ni zona ni nada. Ya pasó otras veces que nos cabecea un tipo como en el patio de su casa entre tres jugadores de Boca que lo miran desde abajo.
Después del gol, en los minutitos que quedaban, ni volvieron a acercársenos al área. No fue tan dramático como quería hacerlo ver Vignolo. Tic de relatores, tienen que cargar angustia, sobreactuar. Portate bien, Vignolo. Todavía que Paolini te permitió viajar en su avión privado para que llegaras a hacer tu programa de la noche (¡Mirá si se iba a perder una ocasión de figurar, Paolini!)... No nos castigues de más, che. Pero en fin, es cierto que tendríamos que haber ganado fácil y terminamos un solo gol arriba.
El sábado estuve viendo a los cuervos. La llevaba bastante bien, Quilmes pero se desmoronó al final, lástima. Después del partido nuestro vi a los que te jedi. Les llevó más de media hora tomarle el pulso al partido contra un Belgrano que jugó con diez, Bieler me puso los pelos (los que me quedan) de punta, en cada intervención consumía un tiempo más de lo necesario. Lo abrieron con un gol en contra (no fue de Driussi, fue en contra). A los que te jedi no les sobra nada, a los cuervos tampoco. Y los dos tienen Copa (sí, apena recordar que nosotros no) aunque los cuervos pareciera que en poco tiempo van a quedar liberados de ese compromiso. Están las condiciones dadas para que tomemos distancias.
Sí, Guillermo, jugando así ganamos mucho y perdemos poco. Estamos bien. Tendríamos que asegurar algunas cositas. ¿No te dejaría más tranquilo hacer hombre en las pelotas paradas, che?


EL BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 5, VERGINI 4, INSAURRALDE 4, SILVA 5, PABLO PÉREZ 6, GAGO 6, BENTANCUR 7, PAVÓN 7, BENEDETTO 6, CENTURIÓN 8 (FI), BOU 6, SEBASTIÁN PÉREZ 5, ZUQUI NC. 

domingo, 26 de marzo de 2017

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y SAN MARTÍN: 12
Arquero
MEDRÁN, EZEQUIEL LUIS: Boca: 2004/06 – San Martín: 2008

Marcador lateral derecho
CARDOZO, RAÚL: Boca: 1968 – San Martín: 1970

Marcador lateral izquierdo
MAGNAGO, VÍCTOR EDUARDO: Boca: 2003 – San Martín: 2008/09

Volantes mixtos derechos
NAVEDA, ALBERTO DANTE: Boca: 1993/94 – San Martín: 1986
DROCCO, DAVID HERNÁN: Boca: 2009 – San Martín: 2011

Volantes mixtos izquierdos
ANDRIZZI, MARTÍN EZEQUIEL: Boca: 2000 – San Martín: 2000
RÍOS, CRISTIAN ALEJANDRO: Boca: 2004 – San Martín: 2006

Puntero derecho
CARREÑO, ARIEL SEBASTIÁN: Boca: 1998+2001/02+2004 – San Martín: 2007

Centrodelanteros
TRÍPODI, MARIANO SEBASTIÁN: Boca: 2005 – San Martín; 2007
RIAÑO, CLAUDIO MAXIMILIANO: Boca: 2013/14 – San Martín: 2012/13
BUENO, CARLOS ÉBER: Boca: 2007 – San Martín: 2014/15
DALLA COSTA, MAURO: Boca: 2014 – San Martín: 2014

DIRECTORES TÉCNICOS: 2
BONGIOVANNI, HORACIO CARLOS: Boca: 1981 (suplente) – San Martín: 1996+2004
HRABINA, ENRIQUE OSCAR: Boca: 1993+1994 (interino) – San Martín: 2009/10


lunes, 20 de marzo de 2017

BAÑO DE REALIDAD

La verdad es que vamos primeros con alguna holgura, no perdíamos desde la primera fecha, llevábamos más de un año invictos en La Bombonera por AFA pero la sensación es que caminamos siempre por una cornisa. A la realidad no hay con qué darle.
Es, un poco, cuestión de estilo. Se toman riesgos, tenemos un 5 que es un gran pasador pero corta poco, los dos laterales atacan mejor de lo que defienden y los centrales no son jugadores para aguantar partidos. Se eligió jugar así y nos atendremos a las consecuencias, al fin y al cabo no nos va tan mal.
Con Talleres se empezó mal, porque en los primeros veinte la tenían más ellos que nosotros y Rossi le sacó ese bombazo a Reynoso. Se encontró la manija en el medio, con Fernando y Pablo y se empezó a jugar, por momentos bien. Peruzzi incontenible por la derecha, por ahí entrábamos.
Tres claras en cinco minutos antes del gol. El gol, jugada viejísima que nunca perderá vigencia: corner (de Pablo) al primer palo, uno (Benedetto) que la roza dejando a todos los que defienden en bolas y por atrás, Junior Benítez para meterla. Tal vez los de Talleres ni se habían dado cuenta de que Junior estaba en la cancha, como todos nosotros.
Hasta el final del primer tiempo, Talleres nunca había recuperado la apostura que se le había visto al principio. Era todo nuestro, era el momento de liquidar, no liquidamos. Y esto sí que es imperdonable, fue como si nos retiráramos al vestuario antes de que Penel diera por terminada la etapa. La jugada del primer gol de Talleres, saque largo de Rossi a un lugar de la cancha donde sólo había uno de ellos (Guiñazú), nos agarra fatalmente abiertos, quizá desatentos. La armaron bien Ramis y Reynoso pero las libertades con que Ramis se nos va hasta el área y queda cara a cara con Rossi, con los centrales desacomodados, es inexcusable.
Hasta entonces el Chaco había andado bien, firme, fuerte, decidido. Vergini no, dubitativo, inseguro con la pelota. Iba a mejorar después pero se nos descuajeringó el Chaco. Como fuere, volvió a demostrarse que en ese lugar de la cancha, con esos nombres, nunca vamos a contar con las garantías suficientes.
El segundo tiempo de Boca fue malo de punta a punta. Mucho tiempo en campo de ellos pero nada de elaboración. Peruzzi, el hombre clave del primer tiempo, casi no volvió a pasar. Por ahí se estacionó Pavón para que volviéramos a verlo como lo viéramos, empieza bien la mayoría de sus participaciones y las termina inexorablemente mal. Benedetto, jugando por mucho tiempo de espaldas a los centrales de ellos, no tuvo ninguna.
Si repasamos jugadas, la mejor construcción fue la de Bou en el palo, excelente pase de Gago para la llegada de Fabra, Frank hacia atrás y Bou como venía, bien cruzada, lástima que no le salió quince centímetros más para adentro.
Otra buena fue una larga que puso Pablo para Benedetto pero el arquero “leyó bien la jugada”, como se dice ahora, voló para adelante y anticipó. Después, un tiro desde afuera de Gago y otro de Bentancur, éste cuando ya perdíamos, las dos las sacó el arquero, Herrera (que es de los mejores del campeonato). Pocas asociaciones, todo forzado, dependencia de alguna inspiración individual.
Fue en esta parte del juego que nos acordamos de Centurión. El Wachiturro es de esos jugadores nacidos para romper un partido como éste, para revolotear, pedirla y encontrar alguna solución. Lo extrañamos.
En cuanto al penal no cobrado, nobleza obliga, en la cancha tuve la misma percepción que Penel, fue muy rápìda, supuse que no podía haber intención. Cuando volví a verla por tele cambié, la puta que lo parió, Juancito Komar abre mucho el brazo derecho, era penal, qué va a hacer...
Una vez más este gil apunta: Guillermo suele armar mal el banco. Es como si sentara jugadores allí por compromiso, por nombre. Lo más parecido a Centurión que tenemos es Solís. Pero Solís ni siquiera se concentró, sí concentró el Chelo Torres. ¿Está lesionado, Solís? Nadie lo informó. Tener juntos a Jara, Barrios y Zuqui es ocioso, con dos de los tres se cubre cualquier eventualidad. No había entre los suplentes un delantero externo. Entonces se lesiona Junior (ahí volvimos a acordarnos de que estaba) y entra Bou. Bou por una banda va a estar incómodo, más por la izquierda como apareció al principio y si va para el medio se va a superponer con Benedetto, no parece que puedan complementarse. Hace pocos días Guillermo dijo que no descartaba poner a Benedetto y Bou juntos pero que no lo veía fácil. Al segundo partido, terminan jugando juntos. Una incoherencia.
Con el transcurrir de los minutos se notaba que Talleres, con o sin la pelota, estaba cada vez más cómodo. Esperando para dar el zarpazo. Tiene al inoxidable Guiñazú que les transmite tranquilidad a sus compañeros en los peores momentos y tiene a ese zurdo Reynoso que la trata bien, la juega redonda. Cuando entró el Tucu Palacios nos terminaron de revolver los papeles. El Tucu, estacionado por la izquierda (la derecha nuestra), nos halló el talón de Aquiles. Ya antes del segundo gol tuvo esa que terminó con remate por arriba del travesaño. Alerta amarilla de la que no tomamos nota.
Y el gol,.. ¡Ay, Gino! No es la primera vez que pasa que un lateral quiera jugar con las rayas de la cancha, es una tentación dejarla salir. Pero lo más seguro es tocarla, Gino. Palacios, que estaba encendido, la ganó por un resquicio por donde no parecía que pudiese ganarla, no lo esperaba ningún defensor nuestro, todos desacomodados otra vez. A Rescaldani alcanzaron a taparlo pero a Reynoso le quedó servida para meterla abajo.
Quedaban pocos minutos y Boca ya desde antes venía cada vez más confundido, más desprolijo. No era de esperar que, en desventaja, fuéramos a serenarnos para encontrar el camino. Desde ahí hasta el final fue todo sucio, a los empujones, salvo la de Bentancur desde afuera, ya referida, que sacó el arquero.
Seamos claros: con este plantel y esta conducción vamos a jugar siempre dentro de los mismos lineamientos, cosas como las que nos pasaron con Talleres podrían volver a pasarnos en cualquier momento. Seguimos primeros. Los demás, en general, tienen más problemas que nosotros. A lo mejor nos alcanza...


EL BOLETÍN: ROSSI 6, PERUZZI 4, VERGINI 5, INSAURRALDE 5, FABRA 6, PABLO PÉREZ 5, GAGO 6, BENTANCUR 4, PAVÓN 4, BENEDETTO 4, BENÍTEZ 4 (FI), BOU 5, BARRIOS 4.

domingo, 19 de marzo de 2017

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y TALLERES: 47

Arqueros
GENARO, SERGIO LUIS: Bocs: 1983/88 – Talleres: 1988/90
MUÑOZ, CRISTIAN FERNANDO: Boca: 1997/99 +2001 – Talleres: 2001/02
EBERTO, GUSTAVO DANIEL: Boca: 2003/05 – Talleres: 2006
CARANTA, MAURICIO ARIEL: Boca: 2007/08 – Talleres: 2016

Marcadores laterales derechos
COMELLES, PABLO AGUSTÍN: Boca: 1983 – Talleres: 1974
LÚQUEZ, LUIS ROGELIO: Boca: 1982/83 – Talleres: 1987/88

Primeros marcadores centrales
TESARE, JOSÉ LUIS : Boca : 1975/82 – Talleres : 1985/86
BARBOSA, JOEL ENRIQUE : Boca : 2001/04 – Talleres : 2005/06

Segundos marcadores centrales
SOFRANICIUK, JORGE EMILIANO: Boca: 1966 – Talleres: 1969/70
BORDÓN, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1978/80 – Talleres: 1977
CUCIUFFO, JOSÉ LUIS: Boca: 1987/90 – Talleres: 1981
PASSUCCI, ROBERTO ANÍBAL: Boca: 1981/86 – Talleres: 1987/88
BAZZI, ELÍAS IVÁN: Boca: 2000/01 – Talleres: 2012/14
TORSIGLIERI, MARCO NATANEL: Boca: 2015 – Talleres: 2007/08
KOMAR, JUAN CRUZ: Boca: 2014/15 – Talleres: 2016
ACHUCARRO, DAVID EDUARDO: Boca: 2009/12 – Talleres: 2016

Marcador lateral izquierdo
TARANTINI, ALBERTO CÉSAR: Boca: 1973/77 – Talleres: 1979

Volantes centrales
CARBALLO, MARIO ROBERTO: Boca: 1977+1979 – Talleres: 1970
BERTA, JOSÉ ORLANDO: Boca: 1979+1982/84 – Talleres: 1979/80
TROBBIANI, MARCELO ANTONIO: Boca: 1973/76+1981/82 – Talleres: 1993
PERALTA, RAÚL ALEJANDRO: Boca: 1993/94+1995/97 – Talleres: 1988/90
TROBBIANI, PABLO MARCELO: Boca: 1996 – Talleres: 1998
SERNA, MAURICIO ALBERTO: Boca: 1998/2002 – Talleres: 2003/04

Volantes mixtos derechos
LÓPEZ, JUAN JOSÉ: Boca: 1983 – Talleres: 1982
VILLARREAL, JAVIER ALEJANDRO: Boca: 2001/04 – Talleres: 1998/99+2012/13
LEDESMA, PABLO MARTÍN: Boca: 2003/08+2012/14 – Talleres: 2002/03

Volante mixto izquierdo
RÍOS, CRISTIAN ALEJANRO: Boca: 2004 – Talleres: 2006

Enganches
HOYOS, ÁNGEL GUILLERMO: Boca: 1986/89 – Talleres: 1979/84
APUD, ANTONIO: Boca: 1990/92 – Talleres: 1988/90
LA PAGLIA, CÉSAR OSVALDO: Boca: 1997/2001+2003 – Talleres: 2001/03

Punteros derechos
COCH, JORGE ANTONIO: Boca: 1969/71+1980 – Talleres: 1978
RODRÍGUEZ, RODOLFO CÉSAR: Boca: 1973 – Talleres: 1986/87
RUIZ, EMANUEL DIEGO SALVADOR: Boca: 1997/98+1999/2000 – Talleres: 2003
PALACIOS, SEBASTIÁN ALBERTO: Boca: 2013+2015/16 – Talleres: 2016
PAVÓN, CRISTIAN DAVID: Boca: 2015/17 – Talleres: 2013/14

Centrodelanteros
ALBELLA, GUSTAVO: Boca: 1945 – Talleres: 1944
MORETE, CARLOS MANUEL: Boca: 1981 – Talleres: 1982
ALDAPE, MARCELO ALBERTO: Boca: 1985 – Talleres: 1987/88
BOLDRINI, ARIEL EDUARDO: Boca: 1991/92 – Talleres: 1993/95
CARRARIO, SILVIO RENÉ: Boca: 1996 – Talleres: 1994/95
HERRERA, ESTEBAN JOSÉ: Boca: 1999/2001 – Talleres: 2001/02
ESPÍNDOLA, EDGARD FABIÁN: Boca: 2005 – Talleres: 2006
RIAÑO, CLAUDIO MAXIMILIANO: Boca: 2013/14 – Talleres: 2010/12

Insider izquierdo
CAMPOS, JORGE ENRIQUE: Boca: 1945 – Talleres: 1941/44

Punteros izquierdos
TABORDA, HUMBERTO PABLO: Boca: 1961 – Talleres: 1958/59+1966/67+1970/75
GUERINI, CARLOS ALFREDO: Boca: 1973 – Talleres: 1979/80
SOLÍS, NAZARENO DAMIÁN: Boca: 2016 – Talleres: 2016

DIRECTORES TÉCNICOS: 5
PEDERNERA, ADOLFO ALFREDO: Boca: 1866/67 – Talleres: 1975
SAPORITI, ROBERTO MARCOS: Boca: 1987 – Talleres: 1977/79+1988/90+1995+2006+2009
PASTORIZA, JOSÉ OMAR: Boca: 1988/89 – Talleres: 1980+1992+1993+1998+2003
ZANABRIA, MARIO NICASIO: Boca: 1984+1985/86 – Talleres: 2001
BASILE, ALFO RUBÉN: Boca: 2005/06+2009 – Talleres: 1983


domingo, 12 de marzo de 2017

VOLVIÓ EL FÚTBOL, BOCA SIGUE

Dominio absoluto, sostenido, incontrastable en todo el segundo tiempo. Temblores palpables, inseguridades expresas en la primera media hora de juego, antes y después del 1-0.
A Boca le llevó mucho tiempo terminar de meterse en el partido. Banfield salió más conectado, más armónico, hasta más determinado. Es una característica que se da muchas veces porque el que juega contra Boca se juega la vida, es una ocasión especial, sabe que lo están mirando todos, sabe que un buen resultado rebota al instante por todo el mundo. Esto siempre ha sido y será así. Ojo con dar ventaja, ojo que si salimos a jugar un partido más contra un rival que se juega el partido de su historia, podemos quedar mal parados desde el primer segmento. Pudo haber pasado en Banfield. Por suerte, no pasó.
La predisposición, el entusiasmo con que salieron se vio en la primera jugada, cuando lo fueron a buscar muy mal a Gago. Herrera dio bien ley de ventaja pero de inmediato, cuando Fernando (gil) la devolvió, lo amonestó. Está bien pero... ¿y la amarillita por la murra que le habían metido antes, don Darío?...
En ese largo rato en que imponían vitalidad en el medio, llegaban antes a la pelota y nos ganaban las divididas, tuvieron algunas insinuaciones y una clara. Las insinuaciones llegaban por los costados. Bertolo, de entrada, lo dejó atrás a Jara con una facilidad pasmosa, después la terminó mal, menos mal. Por el otro flanco, el Chaco Insaurralde y Frank Fabra no coordinaban, dejaban espacios y por allí ganaba Sperduti. Precisamente, por ahí estuvo la clara, centro bajo de Sperduti al primer palo que Darío Cvitanich, frente al arco, conectó desviado.
Después, en esa que terminaba en gol de Cvitanich pero que se invalidó por off side de Bertolo, estuvieron bien Belatti y Herrera, que la cuenten como quieran. Bertolo “intentò jugar claramente un balón que estaba cerca de él” y su acción “tuvo impacto en un adversario” (Rossi). Son las palabras del reglamento.
Llegamos una vez y fue gol. Buenísima la del negro Fabra, desequilibrando gente por su lateral, pisando fuerte en el área y cruzándola para que la metiese el que llegara. Llegó Benedetto y fue gol. Había sido tema largamente conversado, la decisión de Guillermo de sostener a Benedetto, a pesar del buen momento de Bou. No daba para tanto pero somos Boca. Pudo Guillermo haber puesto a Bou y hubiera estado bien. Lo dejó a Benedetto y también está bien. No es que Benedetto viniera siendo un desastre en los últimos diez partidos ni mucho menos. ¿Cuántos partidos había jugado después de aquel exquisito gol a San Lorenzo, cuando se lesionó? Cuatro. Guillermo respaldó a un jugador al que hoy tiene por titular. El jugador le respondió. Se pueden hacer las encuentas que se quieran, que opinen Yanina Latorre y Pachano pero decide el técnico. Hasta se llegó a decir que lo ponía por lo que su pase le había costado al club. ¡Qué bajeza!... Hay uno de la radio que a Walter lo anda llamando “El Palermo Negro”... ¡Muchachos!...
Después del gol, durante un rato, siguieron mandando ellos. Allí fue cuando se produjo la que Rossi le sacó a Sperduti. Como con Colón, a Rossi se le presentó una mortal (una sola) y la sacó. Otro temita con que los medios se hicieron un picnic, el del arquero. En este caso, se trataba de una puja entre dos jugadores que no están consolidados, Werner no tenía un lugar ganado. Guillermo eligió a Rossi y Rossi también le respondió. Tiene presencia, inspira confianza, Rossi.
Banfield perdió intensidad en el final del primer tiempo. Así pudimos llegar al descanso más tranquilos. El segundo tiempo, todo nuestro. Se paró bien la mitad de la cancha. Crecieron mucho el Negro Barrios y Bentancur a los costados de Fernando. Wilmar fue incontenible en el ida y vuelta. No faltó nunca a la hora de recuperar y llegó al área rival firme. A Rodrigo se lo ve muy mejorado, madurado, prolijo con la pelota y corriendo bien, metiendo como el que más. Por otra parte, Centurión empezó a encontrarse más con la bola y a hacer pesar su gambeta. Pasesito magistral de Ricky ésa para Benedetto, que dejó atrás al arquero pero se abrió mucho, buena jugada.
El segundo gol, simple, rápida y perfecta. Salida desde el fondo, la peinada de Cristian Pavón, Barrios en posición de ataque, la descarga para el medio y otra vez, Darío, presente, donde tiene que estar el 9, en el momento en que tiene que estar, toque y adentro, así se hace.
Pudo haberse hecho más amplio en el último tramo, ya sin Centurión ni Benedetto, con Junior Benítez y Bou. El arquero le sacó una a Frank que hubiese sido golazo. Algunas se perdieron por esa mala costumbre de Pavón de agachar la cabeza. Tenés una facilidad de desequilibrio en el uno contra uno que se ve en pocos jugadores pero vas a tener que ajustar los finales, Cristianito. Si no, te vamos a perder la paciencia, hijo.
¡Qué boludez la de Sebastián Pérez! Cinco minutos en la cancha y reacciona con un manotazo por un foul que no tenía nada de particular. El de Banfield, el tal Cecchini, se tira como si le hubiese agarrado un ataque de epilepsia pero el manotazo estuvo y no se entiende, no puede aceptarse.
¡Por fin volvió el fútbol, che! Ya no se podía más. Y Boca sigue arriba de todos. Vamos a ver cómo sigue esto. Guillermo repite cada vez que puede que la partida de Carlitos Tevez no nos va a salir gratis. Se necesita, básicamente, que el aplomo y la consistencia del segundo tiempo se extiendan. Que no nos expongamos como en la primera media hora. Hay que trabajarlo. Pero mientras ganemos, todo se hace más fácil, tranquilos.

EL BOLETÍN: ROSSI 7, JARA 5, VERGINI 5, INSAURRALDE 5, FABRA 8, BARRIOS 7, GAGO 6, BENTANCUR 7, PAVÓN 5, BENEDETTO 8, CENTURIÓN 7 (FI), BENÍTEZ 6, BOU 6, SEBASTIÁN PÉREZ NC (ME GUARDO LAS GANAS DE PONERLE 1).



domingo, 5 de marzo de 2017

¿O ME EQUIVOCO?

  1. Mientras exista un solo jugador al que se le deba un solo mango, a los futbolistas en su conjunto les asiste el derecho de implementar una medida de fuerza como mejor les parezca. La integridad de Marchi y la transparencia de la conducción de Agremiados la discutimos otro día.
  2. Durante 45 años Grondona se manejó tirándoles salvavidas al club que lo necesitara, además de prebendas en particular para dirigentes fieles, a cambio de lealtades y brazos derechos en alto cada vez que hiciera falta. Sin obviar, claro está, las políticas de terror para cuando alguien se saliera del corral. Las consecuencias se pagan ahora.
  3. El presidente de la Nación persigue desde hace 25 años la inclusión de las sociedades anónimas en el fútbol. Siempre rebotó, hasta ahora. Hoy está ante su gran oportunidad. Va a ahorcar a los clubes más vulnerables hasta llevarlos a donde quiere. Después, no cuesta nada imaginar a distintos testaferros suyos al frente de Temperley SA, Sarmiento SA, Atlanta SA, etcétera.
  4. Más allá del megaproyecto a largo (o mediano) plazo del presidente de la Nación, en la coyuntura, el gobierno nacional ya no soporta la falta de fútbol. Lo necesita (pan y circo o mejor dicho, a falta de pan, circo) a como dé lugar. Casi tanto como los clubes. Nunca imaginaron el gobierno y el presidente (la imaginación no es uno de sus atributos más destacados) que esto iba a llegar tan lejos. Si se tratase de cualquier otro gremio, ya habrían ganado por abandono. Pero están metidos en una puja contra el único gremio que jamás perdió una huelga en la historia del sindicalismo argentino.
  5. En su desesperación y ante la falta de soluciones (la única solución sencilla es que de algún lado aparezca la guita y se le acredite hasta el último mango al último de los jugadores del ascenso), los dirigentes analizaron la posibilidad de que, mientras unos partidos se postergaran, otros se jugaran con juveniles. De modo que, una vez que aquellos cuyos partidos hubieran sido postergados jugaran con profesionales, iban a disponer de una evidente ventaja sobre aquellos otros que se hubiesen visto compelidos a jugar con juveniles. Peor aún, hasta pareció existir en algún momento la posibilidad de que equipos de profesionales se enfrentaran con otros de juveniles. Ya ha pasado otras veces, no hubiera sido nuevo. Tan perdidos andan que amenazaron con “pérdida de puntos”. No advirtieron que la quita de puntos no es un problema para los jugadores sino para ellos mismos, para los dirigentes. Es decir, se amenazaron a sí mismos.
  6. No vaya a creerse que cuando Clarín vuelva a ser dueño del fútbol y haya que garpar para verlo, esto se solucionará. Lo que va a pasar es que Clarín acentuará las diferencias en el reparto de la torta porque a Clarín hay unos pocos clubes que le interesan y otros muchos clubes que no. Cierto es que no se puede jugar un campeonato de cinco equipos, los demás son también imprescindibles. Pero es aquí donde entrará a tallar con fuerza irresistible el megaproyecto a largo (o mediano) plazo del presidente de la Nación, lo que persigue desde hace 25 años. Se vienen las SA.