lunes, 20 de marzo de 2017

BAÑO DE REALIDAD

La verdad es que vamos primeros con alguna holgura, no perdíamos desde la primera fecha, llevábamos más de un año invictos en La Bombonera por AFA pero la sensación es que caminamos siempre por una cornisa. A la realidad no hay con qué darle.
Es, un poco, cuestión de estilo. Se toman riesgos, tenemos un 5 que es un gran pasador pero corta poco, los dos laterales atacan mejor de lo que defienden y los centrales no son jugadores para aguantar partidos. Se eligió jugar así y nos atendremos a las consecuencias, al fin y al cabo no nos va tan mal.
Con Talleres se empezó mal, porque en los primeros veinte la tenían más ellos que nosotros y Rossi le sacó ese bombazo a Reynoso. Se encontró la manija en el medio, con Fernando y Pablo y se empezó a jugar, por momentos bien. Peruzzi incontenible por la derecha, por ahí entrábamos.
Tres claras en cinco minutos antes del gol. El gol, jugada viejísima que nunca perderá vigencia: corner (de Pablo) al primer palo, uno (Benedetto) que la roza dejando a todos los que defienden en bolas y por atrás, Junior Benítez para meterla. Tal vez los de Talleres ni se habían dado cuenta de que Junior estaba en la cancha, como todos nosotros.
Hasta el final del primer tiempo, Talleres nunca había recuperado la apostura que se le había visto al principio. Era todo nuestro, era el momento de liquidar, no liquidamos. Y esto sí que es imperdonable, fue como si nos retiráramos al vestuario antes de que Penel diera por terminada la etapa. La jugada del primer gol de Talleres, saque largo de Rossi a un lugar de la cancha donde sólo había uno de ellos (Guiñazú), nos agarra fatalmente abiertos, quizá desatentos. La armaron bien Ramis y Reynoso pero las libertades con que Ramis se nos va hasta el área y queda cara a cara con Rossi, con los centrales desacomodados, es inexcusable.
Hasta entonces el Chaco había andado bien, firme, fuerte, decidido. Vergini no, dubitativo, inseguro con la pelota. Iba a mejorar después pero se nos descuajeringó el Chaco. Como fuere, volvió a demostrarse que en ese lugar de la cancha, con esos nombres, nunca vamos a contar con las garantías suficientes.
El segundo tiempo de Boca fue malo de punta a punta. Mucho tiempo en campo de ellos pero nada de elaboración. Peruzzi, el hombre clave del primer tiempo, casi no volvió a pasar. Por ahí se estacionó Pavón para que volviéramos a verlo como lo viéramos, empieza bien la mayoría de sus participaciones y las termina inexorablemente mal. Benedetto, jugando por mucho tiempo de espaldas a los centrales de ellos, no tuvo ninguna.
Si repasamos jugadas, la mejor construcción fue la de Bou en el palo, excelente pase de Gago para la llegada de Fabra, Frank hacia atrás y Bou como venía, bien cruzada, lástima que no le salió quince centímetros más para adentro.
Otra buena fue una larga que puso Pablo para Benedetto pero el arquero “leyó bien la jugada”, como se dice ahora, voló para adelante y anticipó. Después, un tiro desde afuera de Gago y otro de Bentancur, éste cuando ya perdíamos, las dos las sacó el arquero, Herrera (que es de los mejores del campeonato). Pocas asociaciones, todo forzado, dependencia de alguna inspiración individual.
Fue en esta parte del juego que nos acordamos de Centurión. El Wachiturro es de esos jugadores nacidos para romper un partido como éste, para revolotear, pedirla y encontrar alguna solución. Lo extrañamos.
En cuanto al penal no cobrado, nobleza obliga, en la cancha tuve la misma percepción que Penel, fue muy rápìda, supuse que no podía haber intención. Cuando volví a verla por tele cambié, la puta que lo parió, Juancito Komar abre mucho el brazo derecho, era penal, qué va a hacer...
Una vez más este gil apunta: Guillermo suele armar mal el banco. Es como si sentara jugadores allí por compromiso, por nombre. Lo más parecido a Centurión que tenemos es Solís. Pero Solís ni siquiera se concentró, sí concentró el Chelo Torres. ¿Está lesionado, Solís? Nadie lo informó. Tener juntos a Jara, Barrios y Zuqui es ocioso, con dos de los tres se cubre cualquier eventualidad. No había entre los suplentes un delantero externo. Entonces se lesiona Junior (ahí volvimos a acordarnos de que estaba) y entra Bou. Bou por una banda va a estar incómodo, más por la izquierda como apareció al principio y si va para el medio se va a superponer con Benedetto, no parece que puedan complementarse. Hace pocos días Guillermo dijo que no descartaba poner a Benedetto y Bou juntos pero que no lo veía fácil. Al segundo partido, terminan jugando juntos. Una incoherencia.
Con el transcurrir de los minutos se notaba que Talleres, con o sin la pelota, estaba cada vez más cómodo. Esperando para dar el zarpazo. Tiene al inoxidable Guiñazú que les transmite tranquilidad a sus compañeros en los peores momentos y tiene a ese zurdo Reynoso que la trata bien, la juega redonda. Cuando entró el Tucu Palacios nos terminaron de revolver los papeles. El Tucu, estacionado por la izquierda (la derecha nuestra), nos halló el talón de Aquiles. Ya antes del segundo gol tuvo esa que terminó con remate por arriba del travesaño. Alerta amarilla de la que no tomamos nota.
Y el gol,.. ¡Ay, Gino! No es la primera vez que pasa que un lateral quiera jugar con las rayas de la cancha, es una tentación dejarla salir. Pero lo más seguro es tocarla, Gino. Palacios, que estaba encendido, la ganó por un resquicio por donde no parecía que pudiese ganarla, no lo esperaba ningún defensor nuestro, todos desacomodados otra vez. A Rescaldani alcanzaron a taparlo pero a Reynoso le quedó servida para meterla abajo.
Quedaban pocos minutos y Boca ya desde antes venía cada vez más confundido, más desprolijo. No era de esperar que, en desventaja, fuéramos a serenarnos para encontrar el camino. Desde ahí hasta el final fue todo sucio, a los empujones, salvo la de Bentancur desde afuera, ya referida, que sacó el arquero.
Seamos claros: con este plantel y esta conducción vamos a jugar siempre dentro de los mismos lineamientos, cosas como las que nos pasaron con Talleres podrían volver a pasarnos en cualquier momento. Seguimos primeros. Los demás, en general, tienen más problemas que nosotros. A lo mejor nos alcanza...


EL BOLETÍN: ROSSI 6, PERUZZI 4, VERGINI 5, INSAURRALDE 5, FABRA 6, PABLO PÉREZ 5, GAGO 6, BENTANCUR 4, PAVÓN 4, BENEDETTO 4, BENÍTEZ 4 (FI), BOU 5, BARRIOS 4.

No hay comentarios:

Publicar un comentario