Esta sorprendente caída por penales ante los suplentes
del Colorado Rapids (de los últimos en su conferencia de la MLS) podría ser más
importante de lo que en principio se supone, encendió alarmas a las que hay que
prestarles atención.
Con la base de
su equipo titular, Boca no funcionó armónicamente en ningún momento. Aun así,
con bastante de fortuna sacó dos goles de diferencia antes de que se llegara al
cuarto de hora de juego. Pero después permitió que Colorado llegara al empate
dando muestras de una endeblez que asusta. En el último tramo de juego contó
con alguna oportunidad de ganarlo pero no le alcanzó y en verdad, también
podría haber perdido.
Apenas diez
minutos y el Negro Wilmar –de regreso tras su paso por el Mundial de Rusia-
apretó bien para ganar ante una mala salida del arquero, después de la
participación de Villa volvió a quedarle a Wilmar y su zurdazo arriba puso el
1-0.
El segundo, tres
minutos más tarde, fue la mejor asociación de toda la noche: buen pase filtrado
por Zárate para la llegada al fondo de Mas, cruce para el otro lado y la
puntual aparición de Villa para definir.
Las frecuentes
trepadas de Mas por su lateral iban a ser de lo mejor, de lo más rescatable de
Boca en todo el partido. Zárate había empezado muy bien pero fue desdibujándose
muy pronto. Villa, en los 45 minutos que jugó, sin demasiada participación
volvió a mostrarse como muy prometedor.
Boca se dejó
estar. Wanchope no conectó bien con Zárate, a Kichan Pavón (otra reaparición
tras la cita mundialista) no se lo vio con la chispa habitual. De todas
maneras, parecía que se aguantaba sin sobresaltos pero de pronto, el gol del
descuento.
Mal debut, el de
Izquierdoz. Resulta difícil explicarse cómo lo perdió a Boli ante esa pelota
cruzada desde la derecha, lo cierto es que el tal Boli apareció solo por detrás
de él, llegó antes que Rossi y definió. Jugó de primer central, Izquierdoz y ni
él ni Magallán se afirmaron.
Boca seguía sin aparecer en ofensiva y antes
del final del primer tiempo, ellos tuvieron un tiro libre en el travesaño,
Rossi se jugó demasiado a que iba a ser centro, invitó a que le patearan al
arco y casi entra.
En el segundo
tiempo, con Goltz-Izquierdoz como zaga central, pareció acomodarse mejor el
fondo pero igual, nos empataron. Desde muy lejos, le pegó ese tal Martínez y la
reacción de Rossi, en cámara lenta, colaboró en alto grado para que el 2-2
quedara concretado.
El que jugó realmente
bien sus 45 minutos fue Cardona. De su pie derecho salió lo mejor de la etapa. En
cambio, no se enganchó Bebelo, recostado preferentemente sobre la derecha.
Edwin no encontró compañía. Cuando entró Tevez y Zárate pasó a jugar de punta,
podíamos esperanzarnos con el encuentro de varios jugadores de bien pie pero el
único que rindió fue Edwin.
En determinado
momento quedamos parados 4-1-4-1, con Wilmar delante de la última línea pero
Guillermo parece decidido a insistir con el 4-2-3-1, Pérez-Barrios serían los
volantes más retrasados. El tercer mundialista reaparecido, Nahitan Nändez, en
los minutos que le dieron tampoco rindió, estuvo desordenado e impreciso.
A Zárate le
quedó servido un gol pero la tiró afuera, uno de Edwin desde afuera se perdió
cerca de un palo y mucho más no hubo. Penales y acertaron todos menos Bebelo,
que la tiró desviada para completar su mal trabajo y así perdimos.
Se vienen los
partidos en serio y la imagen dejada en estos amistosos preparatorios no da
para que nos quedemos conformes, no llena, no convence. El triángulo posterior
no da garantías. Arriba sabemos que jugadores hay pero la realidad es que, esta
vez, eso no se notó.
EL
BOLETÍN: ROSSI 3, BUFFARINI 5, IZQUIERDOZ 3, MAGALLÁN 4, MAS 7, PABLO PÉREZ 5,
BARRIOS 6, VILLA 6, ZÁRATE 5, PAVÓN 5, ÁBILA 4 (FI), GOLTZ 5, CARDONA 7, REYNOSO
4, TEVEZ 5, JARA 5, NÁNDEZ 4.