jueves, 29 de septiembre de 2016

MÁS CORAZÓN QUE FÚTBOL

Se ganó un partido clave, fundamental, fundacional, que no se podía perder. A los penales pero lo ganamos. Dejamos atrás a Lanús, que no es, evidentemente, el de hace unos pocos meses pero es Lanús. Lo levantamos dos veces. Hubo carácter, compromiso, huevos. Hubo Boca. Se está en la búsqueda de hilar producciones y resultados, en ese sentido abrochamos dos resultados positivos en cuatro días. Un triunfo llama al otro, como decía don Carlos Bianchi. Ganamos y entonces nos calmamos todos, la contra tiene que guardarse, neutralizamos a los (putos) periodistas.
Imagino, antes de que se fueran todos a dormir, un brindis en la intimidad del hotel Costa Galana y un rato más tarde, Guillermo con su almohada. La almohada haciéndole notar que no se pueden dar tantas ventajas, que si cada pelota quieta va a ser un calvario muy lejos no vamos a ir, que costó demasiado salir del uper en la pera (y en frío) que significó el primer gol, que regalamos todo el primer tiempo, que Lanús nos metió en una telaraña en la que nos quedamos atrapados durante la mitad del partido, que estuvimos servidos para el definitivo nocaut.
Es verdad, como lo dijo el Melli en la conferencia, que fuera de los tiros libres, no nos llegaron con juego elaborado de bola en movimiento, a excepción de la última jugada del partido, cuando Sara se la sacó a Almirón y a continuación, Marcone la tiró afuera. Pero hay que defender mejor de arriba, ser más consistentes.
Primera jugada seria del partido, falta de Gino al Laucha Acosta, tiro libre, parece que va Velázquez pero va Silva, gana Braghieri en el primer palo y por detrás de todos nos aparece Martínez, solito a dos metros de la raya y factura. Puede pasar que te la peinen de anticipo en el primer palo y si te la peinan, irremediablemente, te dejan en bolas, se pierden las referencias, puede suceder cualquier cosa. Demasiado solo Martínez, tal vez Sara debió haber dado un paso hacia adelante y no dos para el costado. Recién empezábamos y ya, 0-1.
Consecuencia directa, que todo el primer tiempo iba a jugarse como quiso Lanús, Boca sin respuestas. Marcone y Martínez mandaban en el medio, Acosta por la izquierda, la derecha nuestra, amenazaba con terminar de liquidarnos en cualquier momento. Guillermo eligió que jugaran Cubas-Pablo Pérez en el doble cinco, desde aquí se había propuesto eso mismo días atrás. Ahora podría uno imaginarse que Sebastián Pérez hubiese impuesto mayor autoridad pero ya no vale. Lo cierto es que a Pablo le costó encontrar el partido en esos primeros 45 y en esta actualidad de Boca, si se pierde Pablo, nos perdemos todos.
Sin control de juego, no puede pretenderse llegar mucho. Tuvimos, en esa primera parte, el tiro libre de Carlitos por arriba, una corrida de Pavón que terminó en un corner (la verdad, me pareció que Monetti no la había tocado) y el último cabezazo de Benedetto, fácil.
Poquito de Lanús en el área, menos mal pero hubo otra maldita pelota parada, las trabajan bien, que volvió a desnudarnos. Herrera (Darío) le cobró infracción en ataque a Herrera (Marcelo). ¿Habrá sido? Si no la cobraba, estábamos fritos.
Así como nos tumbaron de entrada en el primer tiempo, de entrada en el segundo encontramos el empate. Son jugadas que no necesariamente se insertan en el contexto del desarrollo y que marcan todo lo que sigue, cambian un partido. Buena recuperación de Pablo en el medio, buena decisión de Centurión (apareció poco), porque podría haber elegido hacerla para él pero se la cedió a Carlitos y muy buena de Carlos, que se fabricó el espacio, le pegó seco por entre las gambas de Braghieri y lo dejó a Monetti de estatua. Ahí empezaba otra historia, supusimos.
Sin embargo, apenas transcurridos diez minutos nos embocan otra vez de bola parada. Otra vez Silva, esta vez desde la derecha pero esta vez no hubo nadie que la desviara por el camino para desacomodarnos: directamente, los perdimos a todos, no marcamos a nadie, la metió Braghieri como bien pudo haber sido otro. Muy grave, así se pierde un partido.
No pasó porque, más allá de lo mal que se defendió siempre, Boca estaba mejor parado en el medio. Para el caso, dos hombres ueron la clave: Pablo y Carlos. Pablo terminó de acomodarse al juego, supo dónde tenía que estar, empezó a cortar, se encontró a amigó con la bocha. Y desde los pies de Pablo, se juega mejor. Y Carlitos sintió que tenía que ser Carlitos, que era el protagonista, el astro de la noche, que su jerarquía no puede permitirse segundos planos. Se movió, la pidió siempre, no dudo en ir, encaró y fue todo lo determinante que tiene que ser.
Pronto llegamos al segundo empate, antes de que cundiera la desesperación. Tres actores sustanciales: Pavón la ganó de prepo en su corrida por la derecha, se la llevó hasta el área y cruzó el centro ponzoñoso; Benedetto sacó de la galera otro de sus tacos mortíferos, buena reacción de Monetti para manotearla pero allí estaba Carlitos, bien adentro, para terminar de meterla.
Lo que debe rescatarse es que en el tramo final ya no estuvimos sometidos a lo que pretendiera Lanús. Se dio vuelta el partido no sólo en el marcador sino también en las condiciones. Un movimiento importante fue que Pavón bajó varios metros, para apuntalarlo a Peruzzi y entonces la velocidad de Acosta ya no nos trajo tantos dolores de cabeza. Bentancur entró por Cubitas y entró bien, de lo mejor de Rodrigo de bastante tiempo a esta parte. Costó entrar, porque faltaron asociaciones, la pelota no corrió bien por el suelo de pie a pie, más que nada nos apoyamos en arrestos individuales, chocamos mucho. Pero ya era otra cosa, por delante no nos iban a llevar.
En el tramo final estuvo para cualquiera pero un poco más para nosotros, vale destacarlo. En la jugada del penal que pide Guillermo, sInceramente, la vi varias veces y no me parece que haya habido contacto con la mano. El que estaba al lado de mí dice que sí. Si hubo contacto, era penal, el brazo estaba muy extendido, cubría mucho espacio, encaja justo en la última recomendación que se hizo a los árbitros.
En los penales ganamos porque fuimos mejores, en los penales gana el que es mejor. Implacables Carlitos, Pavón, Benedetto y Vergini. Sara hizo la lógica frente a dos zurdos, se los sacó a los dos y tendría que haber sacado también el de Marcone, imposible cómo se le fue por abajo. Le va a hacer bien a Guillermo (Sara), lo dijo Guillermo (Barros Schelotto). Digo yo: ¿Para qué querrá el estúpido de Acosta que le den más penales?
Pasamos, zafamos. Seguimos con viento a favor. Tenemos que aprovechar el momento para hacernos más sólidos, para que la generación de confianza nos dé seguridades que hasta el momento no tenemos. Para que crezcamos y nos hagamos un equipo. Para encontrar la anhelada regularidad. Porque lo que debemos tener claro es que, para prosperar, hay que jugar bastante mejor, hay que mostrar una imagen más firme y aplomada que la de Mar del Plata.



EL BOLETÍN: SARA 8, PERUZZI 4, VERGINI 5, TOBIO 4, FABRA 5, CUBAS 4, PABLO PÉREZ 7, PAVÓN 6, TEVEZ 8, CENTURIÓN 5, BENEDETTO 6 (FI), INSAURRALDE 5, BENTANCUR 6, JARA NC.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y LANÚS: 72

Arqueros
YUSTRICH, JUAN ELÍAS: Boca: 1932/37 – Lanús: 1940/41
BIGLIERI, NOBEL ANDRÉS: Boca: 1946 – Lanús: 1940
CELADILLA, MIGUEL ALBERTO: Boca: 1956 – Lanús: 1958
SÁNCHEZ, RUBÉN OMAR: Boca: 1966/75 – Lanús: 1977
PERASSI, JOSÉ FELIPE: Boca: 1977 – Lanús: 1978/90
SANTOS, OSVALDO NORBERTO: Boca: 1978/80 – Lanús: 1972/74+1985/86
CARANTA, MAURICIO ARIEL: Boca: 2007/08 – Lanús: 2009/12

Marcadores laterales derechos
LÓPEZ, ARCADIO JULIO: Boca: 1938/42 – Lanús: 1929/34+1942
MESA, JOSÉ MANUEL: Boca: 1936/38 – Lanús: 1939/41
GARCÍA, HÉCTOR OSCAR: Boca: 1956/59 – Lanús: 1960
MÁRQUEZ, ALFREDO OSCAR: Boca: 1976/78 – Lanús: 1983
GÓMEZ, RUBÉN DARÍO: Boca: 1985 – Lanús: 1982+1991/93
SEGOVIA, PABLO CÉSAR: Boca: 1984 – Lanús: 1988/89
GRANA, HERNÁN GUSTAVO: Boca: 2014 – Lanús: 2008/10

Backs derechos – primeros marcadores centrales
PIAGGIO, EDMUNDO: Boca: 1932/34 – Lanús: 1930/31+1935
WILSON, CARLOS ARMANDO: Boca: 1936/37 – Lanús: 1938/39
D’ANGELO, NORBERTO HORACIO: Boca: 1978 – Lanús: 1972/73
SÁNCHEZ SOTELO, LUIS ALBERTO: Boca: 1977/78 – Lanús: 1986/87

Back izquierdo – segundos marcadores centrales
PICCONE, FORTUNATO: Boca: 1939 – Lanús: 1941
CAPURRO, ARMANDO RAFAEL: Boca: 1979/80 – Lanús: 1968/71
GIUNTINI, ALEJANDRO VÍCTOR: Boca: 1991/94 – Lanús: 1990
FABBRI, NÉSTOR ARIEL: Boca: 1994/98 – Lanús: 1992/94
DOLLBERG, CHRISTIAN JUAN: Boca: 1996/99 – Lanús: 1995
RUGGERI, OSCAR ALFREDO: Boca: 1980/84 – Lanús: 1997

Marcadores laterales izquierdos
BENDAZZI, JUAN ALBERTO: Boca: 1946/53 – Lanús: 1955/56
OTERO, HÉCTOR RAÚL: Boca: 1948/56 – Lanús: 1962
ATELA, LUIS MARÍA: Boca: 1971 – Lanús: 1961/63
PINEDA, HÉCTOR MAURICIO: Boca: 1996/97 – Lanús: 2003/04

Centre half – volantes centrales
CORVETTO, JOAQUÍN ARGENTINO: Boca: 1938 – Lanús: 1948
PACHAMÉ, CARLOS OSCAR: Boca: 1972/73 – Lanús: 1977
BERNABITTI, HÉCTOR OMAR: Boca: 1976/77 – Lanús: 1978
ALVES, ABEL ANÍBAL: Boca: 1975/81+1982 – Lanús: 1989/90
SOMOZA, LEANDRO DANIEL: Boca: 2011/13 – Lanús: 2013/14

Volante mixto derecho
FIORETTO, NAHUEL DARÍO: Boca: 2001 – Lanús: 2005

Volantes mixtos izquierdos
ANDRIZZI, MARTÍN EZEQUIEL: Boca: 2000 – Lanús: 2003/04
CASTELLANI, GONZALO PABLO: Boca: 2014/15+2016 – Lanús: 2015/16


Enganches
LACAVA SCHELL, HUGO NELSON: Boca: 1974/77 – Lanús: 1986
MENDOZA, CARLOS ALBERTO: Boca: 1983/84 – Lanús: 1986/87
CHÁVEZ, CRISTIAN MANUEL: Boca: 2005/12 – Lanús: 2013

Media punta
ROJAS, ÁNGEL CLEMENTE: Boca: 1963/71 – Lanús: 1976/77

Punteros derechos
SPINDOLA, MARCELO: Boca: 1933 – Lanús: 1937
VALIDO, AGUSTÍN: Boca: 1933/34 – Lanús: 1935/37
FATTONI, JUAN ALBERTO: Boca: 1936 – Lanús: 1943
GARFAGNOLI, RAÚL: Boca: 1948 – Lanús: 1951/52
MATUSZYCZK, HORACIO IGNACIO: Boca: 1981/82 – Lanús: 1985
MONROIG, HÉCTOR DANIEL: Boca: 1986 – Lanús: 1987/88
SATURNO, SERGIO OMAR: Boca: 1992/94 – Lanús: 1986/87
TÍLGER, DANIEL ALBERTO: Boca: 1989/90 – Lanús: 2004/05
CARREÑO, ARIEL SEBASTIÁN: Boca: 1998+2001/02+2004 – Lanús: 2005
ACOSTA, LAUTARO GERMÁN: Boca: 2012/13 – Lanús: 2006/08+2013/16
MOUCHE, PABLO NICOLÁS: Boca: 2008/12 – Lanús: 2016

Insiders derechos
MATAS, BENITO: Boca: 1938 – Lanús: 1936/38
SABIO, DANIEL CORNELIO: Boca: 1938 – Lanús: 1939
AVEIRO, RUBÉN ÁNGEL: Boca: 1938 – Lanús: 1939
ELENA, JUAN EMILIO: Boca: 1942/43 – Lanús: 1944
AMBROIS, JAVIER: Boca: 1958/59 – Lanús: 1960
LUGO, DANTE HOMÉRICO: Boca: 1960 – Lanús: 1955/56

Centrodelanteros
BORELLO, JOSÉ: Boca: 1951/52+1954/58 – Lanús: 1959
FARÍAS, JOSÉ URBEN: Boca: 1957 – Lanús: 1959
ROJAS, ALFREDO HUGO: Boca: 1965/68 – Lanús: 1956/58
NANI, JUAN CARLOS: Boca: 1975 – Lanús: 1976/77+1982
CARRARIO, SILVIO RENÉ: Boca: 1996 – Lanús: 2003
SILVA, SANTIAGO MARTÍN: Boca: 2012/13 – Lanús: 2013/15

Insiders izquierdos
PÍCARO, DANIEL JUAN: Boca: 1939 – Lanús: 1932/33+1935/38
LIJÉ, ALBERTO: Boca: 1944 – Lanús: 1945/48
FERRARI, NORBERTO LUIS: Boca: 1945/47 – Lanús: 1943/44
RODRÍGUEZ, ROGELIO ANTONIO: Boca: 1944 – Lanús: 1948
ROSELLO, ISEO FAUSTO: Boca: 1954/57 – Lanús: 1958
PEREYRA, LUIS MANUEL: Boca: 1959/60 – Lanús: 1966

Punteros izquierdos
MIRANDA, PEDRO: Boca: 1919/20 – Lanús: 1918
ZELADA, FELIPE SANTIAGO: Boca: 1954 – Lanús: 1955
VILLAGRA, ALDO VIRGILIO: Boca: 1969/70+1972 – Lanús: 1978

DIRECTORES TÉCNICOS: 10
FORTUNATO, MARIO FRANCISCO: Boca: 1930/37+1946+1956 – Lanús: 1950
LÚPIZ, ENRIQUE: Boca: 1947 – Lanús: 1962
SILVERO, JOSÉ MARÍA: Boca: 1970/71 – Lanús: 1976/77
SAPORITI, ROBERTO MARCOS: Boca: 1987 – Lanús: 1987/88
ZANABRIA, MARIO NICASIO: Boca: 1984+1985/86 – Lanús: 1999
VEIRA, HÉCTOR RODOLFO: Boca: 1997/98 – Lanús: 2000/01
AIMAR, CARLOS DANIEL: Boca: 1989/90 – Lanús: 2001/02
BRINDISI, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 2004 – Lanús: 2003/04
RUSSO, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 2007 – Lanús: 1989/94+1999/2000

BARROS SCHELOTTO, GUILLERMO: Boca: 2016 – Lanús: 2012/15

lunes, 26 de septiembre de 2016

EL DÍA DE BENEDETTO

Los partiditos de 25 minutos tienen ese no sé qué, son como tirarse panza arriba a tomar sol en una plaza, o quedarse en la catrera una mañana invernal, te prolongan la vida. El viernes había ido a ver básquet a La Bombonerita, con Obras. Todo el tiempo remándola de abajo, hasta por 17 puntos. Por primera vez Boca pasó al frente cuando restaban 9 segundos con 3 décimas y al final fue 82/80, arriba. Infartante. Si a menos de 48 horas me llegaba a tocar algo parecido pero en clave de fútbol, es del caso preguntarse hasta cuándo uno podría resistir. Pero no, por suerte estaba Benedetto.
¡Qué muchacho, este Benedetto! “En algún momento van a entrar”, repitió a lo largo de la semana, como queriendo darse máquina él mismo y uno pensaba “pero va a tener que ser pronto, pibe”. Y fue. Tres y una asistencia, a los 25 minutos no había más partido, Quilmes quería irse, yo quería quedarme para siempre. Claro que después se aflojó, una lástima. Me gustaría, alguna vez, sentirme enteramente respetado como espectador y que los jugadores pongan todo hasta el final. Me gustaría alguna vez ser testigo cuando se supere el 11-1 contra Tigre de 1942. Pero bueno, el uso y costumbre, al menos en el fútbol argentino, es hacer la plancha una vez que se consiguió el resultado. A mi manera de ver, es una falta de respeto a los contrarios. El respeto máximo es meterles todos los goles que se pueda.
Guillermo ”guardó”, aparentemente, a Fabra y Cubitas. En las próximas horas la prensa va a tener de qué ocuparse porque ahora habrá que ver si el miércoles juega Cubitas o sigue Sebastián Pérez. Bien, el colombiano, buen debut. Tiene presencia, prestancia, se para bien, llama a la pelota y la entrega redonda. Por lo que me parece y aunque esta vez funcionó muy bien (téngase en cuenta la endeblez de Quilmes), en otras circunstancias un tándem Pérez-Pérez en el doble cinco puede generar problemas parecidos a los que se nos crearon con Pablo-Bentancur. Sebastián es un cinco tipo Gago, muy valioso para que con él se inicie el tejido ofensivo pero la fórmula ideal es con uno que tenga más vocación para retroceder y recuperar, que coma garrones. Veremos.
Ojito, que en defensa hubo alertas, no las pasemos por alto. No podemos permitirnos defender tan mal una pelota como en el gol de Quilmes. Nos cruzan una bocha de banda a banda, se nos juntan dos en el área (Acosta-Orihuela), uno nos llega al fondo como Pancho por su casa (Orihuela), la pone atrás y había uno solito para fusilar de frente (Da Campo). El primero que queda expuesto es Peruzzi, porque está instalada la idea de que Gino da muchas ventajas en la marca y es una verdad a medias. El otro punto es que, con el sistema elegido, el lateral no tiene protección cercana delante de él. ¿Dònde etaba Zuqui? Y a continuación casi se nos ponen 2 a 1, defendimos mal un corner y nos cabeceó Colotto por el segundo palo, afuera, menos mal.
Y durante el segundo tiempo, cuando ya todos estábamos de relax, sonó otro timbre fuerte que haríamos bien en escuchar. De un corner a favor, nos fabricaron una contra en que terminó un atacante de ellos mano a mano con el único defensor nuestro. Inadmisible. La terminaron mal, por suerte, al final pateó Acosta por arriba.
Punto aparte, expuestas las flaquezas, ocupèmonos de la fiesta. Bien Boca por imponer presión alta desde el principio y esta vez la rofundidad apareció muy pronto. Bien elaborado el primer gol, buena asociación de Silva y Pavón por el costado, el centro venenoso de Jony cruzó el área por abajo pero del otro lado estaba el otro lateral (los dos juntos en ataque), Gino la metió de nuevo en la troya y alli apareció la repentización de Darío, la improvisación que desarma, ese tacazo mortal.
Y cuando se nos complicaba el día con el 1-1 no hubo tiempo de que se acomodaran a la situación porque antes de que empezáramos a ponernos nerviosos, llegó el segundo. Mágico Darío, en el día de sus sueños. Un derechazo soberbio, como de treinta metros, misil que fue a clavarse cerca del ángulo, lejos del arquero, “un puema”, diría doña Petrona.
Casi enseguida, otra jugada con mucha gente en ataque para enredarles la salida a ellos, pelota ganada, otro tacazo magistral de Darío, esta vez para que facturara Centurión, solo con el arquero.
Y de inmediato, el cuarto. Bellísimo desborde de Cristian Pavón por la izquierda, con bicicletita incluida para dejarlo al que lo marcaba pialadado entre sus propias gambas, el centro preciso y el cabezazo implacable de Darío, que va muy bien arriba, ya lo habíamos visto con Santamarina, se despega del suelo sin necesidad de mucho espacio para impulsarse y mete el frontal bien firme, torciendo el cuello para abajo. Bárbaro.
Con 65 minutos por jugarse que iban a ser sólo un trámite, ya estábamos todos con la cabeza en otra parte. Ricky Centurión sacó a relucir sus chiches, como aquella vez que nos la hiciera a nosotros en la cancha de Racing y le hiciera perder los estribos hasta al mismísimo Carlos Bianchi. Está bueno, Ricky, hacé la tuya. Te van a moler a patadas, eso sí pero si te la bancás... Al final, Guillermo lo sacó, bien, no fuera a ser que lo rompieran. También salió, para cuidarlo, Pablo Pérez, que sigue siendo un hombre clave, en su mejor momento desde que está con nosotros. Darío tiró a las nubes la definición más fácil que tuvo, Jony pegó una en un palo.
Pareció que el equipo va queriendo. Lo mismo nos había parecido con Belgrano pero después llegó Mendoza. Hay que lograr continuidad en producción y resultados. El miércoles, en Mar del Plata, tenemos una cita en la que no se puede fallar. Si fallamos, no sólo nos quedamos afuera de la Copa Argentina y por ende de la próxima Libertadores, sino que vamos a quedar servidos para que nos destrocen de todos lados. Lanús nos ganó a nosotros y no ganó nunca más, nos están esperando, no vayamos a darles el gusto.
Va a estar Carlitos, lo más probable es que salga Zuqui y vayan Pavón y Centurión por los costados. Son casi cuatro delanteros los que vamos a tener, cuidado, no vayamos a desequilibrarnos. Va a estar Fabra (aunque Silva anduvo bien, aprovechó la oportunidad). El tema, quedó dicho, es Cubitas o Sebastián. Ya lo di a entender y lo repito, me parece más apropiado Cubitas. Pero el periodismo va a volcarse masivamente a la otra opción, los veo venir, los conozco. Sebastián es la figurita nueva, promete más ruido.
Sean cuales fueren las decisiones de Guillermo, tiene que haber un Boca sólido, que dé la talla. Si nos va mal se vendrán momentos muy duros para todos. Que Boca diga presente, que Boca sea Boca.


EL BOLETÍN: SARA 5, PERUZZI 6, VERGINI 5, TOBIO 5, SILVA 7, SEBASTIÁN P 7, PABLO P 8, ZUQUI 5, CENTURIÓN 8, PAVÓN 7, BENEDETTO 9 (FI), BENTANCUR 5, CUBAS 6, JARA NC.

domingo, 25 de septiembre de 2016

¡VAMOS LOS PÉREZ!

Bueno, llegó el décimo. Con Sebastián ya son diez los Pérez que hayan jugado oficialmente en la primera de Boca. Este es el primer no argentino. Uno más y ya se podrá armar un equipo completo. Faltaría un 4. El Pupa al arco, Abel y el Chiqui de centrales, el Japonés de 3, Pablo, Juan y Sebastián en el medio, el Pelado de enganche, Pérez Berot y el Canario arriba.
Los Pérez somos menos, creo, que los García y los Fernández pero igual, somos un montonazo. “Es un apellido muy vulgar”, decía mi finada tía Ñata, que odiaba a mi viejo y a toda mi familia paterna. Depende de lo que se entienda por vulgar. En algún sentido podía tener razón pero no puede discutirse que ha habido Pérez muy especiales. Si se busca, en las más variadas actividades se encontratá algún Pérez distinguido.
En Boca los hubo que dejaron buenos recuerdos, otros que se perdieron en el olvido pero no para este blog. Acá se los rescata a todos. Acá están, estos son todos los Pérez de la guía bostera.

1: JUAN GREGORIO PÉREZ
1944, 10 PARTIDOS, 1 TÍTULO (Campeonato 1944)
Centro medio clásico que suplió al eterno Pibe de Oro Lazzatti durante buena parte de la primera rueda de 1944. Se ve que no conformó porque en la segunda rueda, aunque Lazzatti siguió faltando, pasó el Leoncito Pescia a jugar de 5 y entró Vilanoba de jas izquierdo. Salimos campeones. Boca fue el único club de Juan Gregorio en primera. Procedía de Unión y posteriormente jugó en Tigre y Estudiantes de Buenos Aires. Su hermano mellizo, Juan Ángel, zaguero, también fue jugador de Unión.

2: FÉLIX RODOLFO PÉREZ BEROT
1945, 1 PARTIDO, 1 GOL
Puntero izquierdo que tuvo su única participación en competencias oficiales frente a Sarmiento, en Junín, por la Copa Pedro Pablo Ramírez. Reemplazó al comienzo del segundo tiempo a Jorge Campos y 13 minutos más tarde marcó, de penal, el tercer gol de Boca, que ganó 3 a 2. Procedía de Estudiantes de Olavarría y después jugó en Quilmes, Argentinos Juniors y Nueva Chicago, siempre en el ascenso. Me despiertan cierto recelo los Pérez que se agregan un segundo apellido. Si te llamás Pérez, bancatelá.

3: RAÚL ADOLFO PÉREZ
1957/65, 43 PARTIDOS, 4 GOLES, 3 TÍTULOS (Campeonatos 1962, 1964 y 1965)
EL CANARIO. Éste no es un Pérez cualquiera: Raúl A. Pérez, como el genial autor del presente opúsculo. Empezó de wing izquierdo y terminó de segundo central, habiendo sido también centro medio y volante por la izquierda. Nueve temporadas en el plantel principal. Jugaba habitualmente en la Reserva, división en la que fue capitán y una especie de símbolo durante mucho tiempo. Cada año, en algún pasaje del campeonato, se recurría a él para la Primera. Fue módica su participación en los títulos del 62 (dos partidos), 64 (uno) y 65 (uno) pero estuvo. Cumplidor, de a pie no te dejaba. Cuenta Bilardo que cuando fueron a los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960, la gente al único que conocía era a él, al Canario. Eso es Boca. Tengo el recuerdo de un gol que le hizo a Gimnasia en La Plata, en uno de los primeros partidos que haya presenciado en la cancha este gil que escribe. Se le adjudica haberle aconsejado al Tano Roma, en la semana previa al célebre penal atajado contra Delem: “Si hay un penal, tirate a la derecha. Los patea siempre igual”. Todo el mundo sabía que Delem pateaba a la derecha del arquero. La carrera del Canario siguió en Deportivo Español, con el que logró el primer ascenso de ese club a Primera, en 1966.

4: OSVALDO MARIO PÉREZ
1965/66, 17 PARTIDOS, 1 TÍTULO (Campeonato 1965)
EL PUPA. Arquero fortachón, de físico exuberante, formado a imagen y semejanza del Tano Roma en otro nivel, claro. Llegó de Arsenal de Llavallol, que por entonces era una sucursal de Boca. Allí jugaba con su primo, el Gato Magdalena. En el 65 se lesionaron sucesivamente el Tano Roma y el Flaco Errea, agarró la Primera él en un momento clave, plena segunda rueda y tuvo buenos partidos, en especial uno con Banfield, en La Bombonera. Sacó una bola mortal sobre el final, salvó el resultado. En el 66 siguió alternando con el Turco Minoián cuando faltaba el Tano, que ese año estuvo mucho tiempo (demasiado) con la selección. Su trayectoria se prolongó por Ferro, Olimpo y Quilmes.

5: ABEL JORGE PÉREZ
1966/68 Y 1970/71, 33 PARTIDOS, 1 TÍTULO (Nacional 1970)
Zaguero central longilíneo, algo lento en sus desplazamientos pero generalmente seguro y confiable. Vino por un original negocio que firmaron el Puma Armando y León Kolbowsky en 1965 según el cual, a comienzos del año siguiente, Boca podía elegir dos jugadores de Primera y dos de Inferiores de Atlanta. La suerte recayó en Luna, Zarich, el Muñeco Madurga y Abel, que llegó con edad de tercera. Fue titular de una brillante tercera campeona (el Loco Sánchez, el Pepi Ovide, Nicolau, el Chapa Suñé, Larrosa, Mané Ponce, el Tano Novello, Valiente, Romerito). Ese mismo año debutó en primera en un clásico contra River. Boca se iba de gira por Marruecos y España, pidió postergar, los chuchis dijeron que no y el Puma dijo “ponemos a los que queden de reserva y completamos con tercera”. ¡Las cosas que hacía el Puma! Cinco debutantes absolutos, otros cinco que habían debutado ese mismo año y el restante no aparecía en la Primera desde hacía tres años. Perdimos nada más que 2 a 0, dignamente. Abel no encontró continuidad en su primera etapa y en el 69 se fue a préstamo a Chacarita, donde integró el equipo campeón del Metropolitano. Volvió en el 70, había agarrado la Primera cuando se lesionó el Negro Meléndez pero en su mejor momento, se rompió los ligamentos. Estuvo mucho tiempo parado y después tampoco pudo afirmarse. Se fue a jugar a España, al Murcia. Nunca recuperó del todo esa maldia rodilla.

6: OSVALDO ALEJANDRO PÉREZ
1983, 6 PARTIDOS
EL JAPONÉS. Marcador lateral aguerrido, acelerado, algo propenso a la confusión. Surgió en River e hizo su debut justamente contra Boca en La Bombonera. Un 0-0 que los chuchis festejaron como triunfo. Esa misma semana salió en la tapa de El Gráfico, en una escena compartida con Mané Ponce. Tuvo una aceptable trayectoria en su club de origen pero era la era dorada, dulce belle epoque en que los que te jedi no salían campeones nunca. En 1975 pasó a All Boys, donde tuvo como técnico a un tal Silvio Marzolini que algo debe haberle enseñado sobre cómo se juega de 3 porque su carrera se relanzó. Lo compró Independiente y allí tuvo su mejor momento. Más tarde, Pastoriza lo llevó con él a Racing. Luego de un tránsito por Platense, ya en declive su rendimiento, el Gordo Faraone lo reclutó para Boca. Tiempos de vacas flacas en que Carmelo manoteaba jugadores de la mesa de saldos y retazos. Media docena de presentaciones, nunca un partido completo antes de seguir su camino por All Boys (segunda parada) y Armenio. Son pocos los futbolistas que, como él, pasaron por cuatro de los que se sigue dando en llamar “los cinco grandes” (aunque se fueron al descenso todos menos uno). El que suscribe registra otros cinco casos: el uruguayo Zoilo Canavery (le faltó San Lorenzo), los arqueros Gay (le faltó Boca) y Pogany (le faltó River), el Betito Carranza (le faltó River) y el cordobés Albornoz (le faltó Boca).

7: OMAR SEBASTIÁN PÉREZ
2000/03, 63 PARTIDOS, 6 GOLES, 3 TÍTULOS (Apertura 2000, Libertadores 2000 y 2001)
EL PELADO. Fino enganche santiagueño, con manejo, panorama y pegada. Bianchi lo llevó a Primera casi al mismo tiempo que a dos comprovincianos suyos, el Sapo Marchant y el Chango Moreno. Por una causa u otra, ninguno de los tres, que pintaban lindo, pudo prolongar su trayectoria en el club. El Pelado estaba para más, sin dudas. Una lesión rebelde en una rodilla más la enorme presencia de Román trabaron su crecimiento. A veces compartieron equipo con Román, el Pelado iba a la izquierda y alguna cosita hicieron juntos. Como un gol a Belgrano en que Román, mirando para otro lado, lo asistió entre líneas y el Pelado definió frente al arquero. Es hasta hoy, el Pelado, el de más partidos, más goles (marca compartida con Pablo Javier) y más títulos (marca compartida con el Canario) entre todos los Pérez bosteros. No pudo consolidarse, se fue y tuvo un buen paso por Banfield (le metió un par de goles a los que te jedi). Emigró a Colombia y allí encontró su lugar en el mundo. Pasó por Junior, Jaguares de Chiapas (México), otra vez Junior, Cartagena, Independiente Medellín e Independiente Santa Fe, donde es figura, ídolo y referente desde hace varios años.

8: CLAUDIO DANIEL PÉREZ
2013/14, 38 PARTIDOS, 2 GOLES
EL CHIQUI. Central corpulento, le costaba (le cuesta) mover la carrocería aunque siempre, es verdad, intenta ser respetuoso con la pelota. Nos lo encontramos cuando ya tenía un largo y sinuoso camino recorrido: Flandria, Atlanta, Tiro Federal de Rosario, La Serena, Tigre y Belgrano. Había andado bien en estos dos últimos clubes. Quedó como que lo había pedido Bianchi. ¿Lo habrá pedido Bianchi? Nunca pudo ganarnos la confianza, ni de 2 ni de 6. La pesadez es su marca registrada. Tenía chapa de experto en penales y con nosotros falló dos, uno muy importante en la cancha de San Lorenzo. Llegó el Vasco Arruabarrena, que había sido compañero suyo en Tigre y en cuanto pudo, le dio salida. Volvió a Belgrano, un club que le sienta bien, se ve y metió algunos tiros libres de una exquisitez suprema, en Boca nunca tuvo oportunidad de lucir esa faceta. Después, Banfield.

9: PABLO JAVIER PÉREZ
2015/16, 53 PARTIDOS CON EL DE HOY, 6 GOLES HASTA ANTES DE HOY, 2 TÍTULOS (Campeonato 2015 y Copa Argentina 2014/15) hasta el 28/8/16
Newell's, Emelec, Unión, de nuevo Newell's (campeón en su mejor etapa) y Málaga. Como pasa tantas veces en este fútbol posmoderno, lo conseguimos de ocasión porque en España estaba medio colgado y se quería volver. Que es buen jugador, es buen jugador. Nadie lo negaría. Aunque en más de un año y medio con nosotros todavía no sabemos bien si es externo, interno, doble cinco o si le conviene jugar adelantado, por derecha, por izquierda o por el medio. No es culpa suya, lo han movido demasiado. Pero juega. A veces se le va la pierna pero también es cierto que los pitos y la prensa especializada lo tienen muy marcado, estigmatizado. Aquella tarde que nos dejó con diez contra los chuchis a los pocos minutos (patadita en la cara de Balanta pero porque no se pudo frenar), los botones periodistas botones (¡botones!) lo mataron antes y más que nosotros mismos. Su suerte pareció echada pero esa misma semana recompuso la imagen con un partidazo en Paraguay. Lo quiso Independiente y Pablito usó a los rojos para que le mejoraran el contrato. Muy buena. Guillermo le dijo “quedate”. Lo puso de doble cinco y viene siendo de lo mejor del equipo. Tiene mucho para darnos, lo bancamos.

10: SEBASTIÁN PÉREZ
2016, 1 PARTIDO (EL DE HOY)
El que dude en venir a Boca no sabe qué es el fútbol”, dijo en la conferencia de presentación. Me ganó, me compró fácil, muy buen debut. Llegó la hora de verlo en el verde. Viene de ganar la Libertadores (aunque se quedó afuera del último partido por suspensión). Sus nuevos compañeros harían bien en preguntarle cómo se hace porque salvo Carlitos Tevez, no nos quedó ninguno que conozca el tema. Buen equipo, Atlético Nacional en el cual Sebastián estaba muy bien insertado. Ojalá prolongue la buena tradición de colombianos de los últimos veinte años: Óscar, el Patrón, Chicho, Fabián Vargas (el más campeón), Amaranto (lo vendimos enseguida pero ganó la Intercontinental), Fabrita que quiere sumarse... El partido de hoy con Quilmes es el primero de la historia de Boca en que comparten cancha dos Pérez, Pablo y Sebastián. El Canario y el Pupa fueron compañeros en 1964/65 pero no coincidieron nunca en el equipo superior. ¡Vamos los Pérez!






CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y QUILMES: 64

Arqueros
GIAMBARTOLOMEI, HÉCTOR ADELMO: Boca: 1958/59 – Quilmes: 1953/54
PÉREZ, OSVALDO MARIO: Boca: 1965/66 – Quilmes: 1972/73
RIGANTE, ROBERTO: Boca: 1981 – Quilmes: 1984
MERLO, NÉSTOR JOSÉ: Boca: 1989 – Quilmes: 1993/95
SILVA, CARLOS ERNESTO: Boca: 1994 – Quilmes: 1991/92
TRÍPODI, EMANUEL: Boca: 2013/14 – Quilmes: 2009/13

Marcadores laterales derechos
DE SANZO, NORBERTO ANTONIO: Boca: 1956 – Quilmes: 1962
SEGOVIA, PABLO CÉSAR: Boca: 1984 – Quilmes: 1985
VIVAS, NELSON DAVID: Boca: 1994/97 – Quilmes: 1990/94+2004/05
PAREDES, ALDO GUSTAVO: Boca: 1994/95 – Quilmes: 2005/06
GRANA, HERNÁN GUSTAVO: Boca: 2014 – Quilmes: 2010/11

Back derecho – primeros marcadores centrales
RUPAR, JUAN ANTONIO: Boca: 1948/49 – Quilmes: 1954
RICO, CARLOS: Boca: 1959/61 – Quilmes: 1962/64
BERTOLOTTI, ANDRÉS ARTURO: Boca: 1973 – Quilmes: 1967/69

Backs izquierdos – segundos marcadores centrales
LANATA, AGUSTÍN JOSÉ: Boca: 1918 – Quilmes: 1917+1920
PEREYRA, MARIO: Boca: 1932/33 – Quilmes: 1937
MELOGNO, AURELIO JULIÁN: Boca: 1947 – Quilmes: 1948
COSTA, BARTOLOMÉ HUMBERTO: Boca: 1948/49 – Quilmes: 1949/52
TAVARES, RICHARD EDUNIO: Boca: 1988/89 – Quilmes: 1991
LORENZO, NÉSTOR GABRIEL: Boca: 1996/97 – Quilmes: 1997/98

Marcadores laterales izquierdos
VEZZATO, JUAN PABLO: Boca: 1961 – Quilmes: 1962
ALONSO, RICARDO OSCAR: Boca: 1975/78 – Quilmes: 1979/80

Volantes centrales
PACHAMÉ, CARLOS OSCAR: Boca: 1972/73 – Quilmes: 1977
DI GREGORIO, JORGE SERGIO. Boca: 1985 – Quilmes: 1987/90
FRANCO, HÉCTOR MANUEL: Boca: 1995 – Quilmes: 1995/96
CHRISTOVAO, GABRIEL: Boca: 2003 – Quilmes: 2003

Halves izquierdos
BALBI, RICARDO: Boca: 1920 – Quilmes: 1919
ZÁRRAGA, CARLOS ALFREDO: Boca: 1942/43 – Quilmes: 1946
GÓMEZ, JUAN CARLOS: Boca: 1957 – Quilmes: 1958

Volantes mixtos derechos
BASÍLICO, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1957/59 – Quilmes: 1965/68
ZARICH, HUGO MARCOS: Boca: 1966/67 – Quilmes: 1968
NAVEDA, ALBERTO DANTE: Boca: 1993/94 – Quilmes: 1995/96

Volantes mixtos izquierdos
NAVAS, FERNANDO RODOLFO: Boca: 1998/2000 – Quilmes: 1996/97
BATTAGLIA, SEBASTIÁN ALBERTO: Boca: 2009 – Quilmes: 2010

Enganches
LACAVA SCHELL, HUGO NELSON: Boca: 1974/77 – Quilmes: 1981
CANEO, MIGUEL EDUARDO: Boca: 2003/04 – Quilmes: 2004/06+2010/14

Medias puntas
APARIENTE, JULIO HÉCTOR: Boca: 1982 – Quilmes: 1976
CARRANZA, LUIS ALBERTO: Boca: 1992/95 – Quilmes: 2004

Punteros derechos
PAZ, NÉSTOR ANDRÉS: Boca: 1948/49 – Quilmes: 1945/47+1951
MURIEDA, ADOLFO FÉLIX: Boca: 1957 – Quilmes: 1960
SCIALINO, RICARDO HUGO: Boca: 1958/59 – Quilmes: 1962
LÓPEZ, OSCAR: Boca: 1966 – Quilmes: 1967/69
PONCE, RAMÓN HÉCTOR: Boca: 1966/74 – Quilmes: 1976+1982
LOREA, CÉSAR JOSÉ: Boca: 1979 – Quilmes: 1981/83
SÁNCHEZ, SERGO ALFREDO: Boca: 1982/84 – Quilmes: 1985

Insiders derechos
FEDENCRINI, LUCERO: Boca: 1945 – Quilmes: 1947/48
SCLIAR, ISAAC: Boca: 1949 – Quilmes: 1939

Centrodelanteros
LORENZO, GUILLERMO EDUARDO: Boca: 1959/60 – Quilmes: 1962/63
SALGUERO, CARLOS ROBERTO: Boca: 1977/79 – Quilmes: 1980
PAVÓN, DANIEL SEVERIANO: Boca: 1977/78+1980 – Quilmes: 1980/82
RAFFO, JORGE OSCAR: Boca: 1985/87 – Quilmes: 1988/90
REY, EMILIANO JUAN: Boca: 1998 – Quilmes: 1994/97
CARRARIO, SILVIO RENÉ: Boca: 1996 – Quilmes: 2004/06
SAVA, FACUNDO: Boca: 1996 – Quilmes: 2009/10
BENEGAS, NICOLÁS GABRIEL: Boca: 2016 – Quilmes: 2016

Inisiders izquierdos
FERRARI, NORBERTO LUIS: Boca: 1945/47 – Quilmes: 1948
RODRÍGUEZ, JUAN JOSÉ: Boca: 1956/60+1964 – Quilmes: 1968

Punteros izquierdos
SOFÍA, JUAN ANTONIO. Boca: 1936/37 – Quilmes: 1935/36
PÉREZ BEROT, FÉLIX RODOLFO: Boca: 1945 – Quilmes: 1947/49
CANTATORE, VICTORIO: Boca: 1945 – Quilmes: 1948/50
CATALANO, SALVADOR HÉCTOR: Boca: 1964 – Quilmes: 1967
YUDICA, JOSÉ ANTONIO: Boca: 1959/61 – Quilmes: 1967
GONZÁLEZ, MIGUEL OSVALDO: Boca: 1975 – Quilmes: 1980
SOTELO, JUAN MANUEL: Boca: 1983/84 – Quilmes: 1986/88

DIRECTORES TÉCNICOS: 10
FORTUNATO, MARIO FRANCISCO: Boca: 1930/37+1946+1956 – Quilmes: 1960
BALDONEDO, EMILIO: Boca: 1951/52 – Quilmes: 1961
D’AMICO, JOSÉ: Boca: 1960+1961/63+1968 – Quilmes: 1968
PEDERNERA, ADOLFO ALFREDO: Boca: 1966/67 – Quilmes: 1968+1982
DOMÍNGUEZ, ROGELIO ANTONIO: Boca: 1973/75 – Quilmes: 1980
FARAONE, CARMELO: Boca: 1982/83 – Quilmes: 1967+1969
AIMAR, CARLOS DANIEL: Boca: 1989/90 – Quilmes: 2005
POGANY, ESTEBAN ERNESTO: Boca: 1997 (suplente) – Quilmes: 2006
CELORIA, ÁNGEL ENRIQUE: Boca: 2008 (suplente) – Quilmes: 1992
FALCIONI, JULIO CÉSAR: Boca: 2011/12 – Quilmes: 2015


jueves, 22 de septiembre de 2016

¡GUARDA QUE VIENE PITANA!

El soplapitos misionero Néstor Fabián Pitana nos ha tocado el instrumento en 25 ocasiones (partidos oficiales) de las cuales ganamos sólo cinco, con doce derrotas y ocho empates. Vaya numeritos. Llamativos. ¿O no?
Por supuesto, nos dicen “Pitana” y lo primero que nos viene a la memoria es aquella tarde con los chuchis, en 2014: el primer gol de ellos fue off side y el segundo provino de un corner que no había sido corner. “El Pitanazo”, lo llamó don Carlos Bianchi, para la inmortalidad.
Después de eso nos tocó una sola vez y le ganamos a Defensa. Algo habrán hecho bien los Angelici's Boys porque no nos lo pusieron nunca a lo largo de todo 2015 y salimos bicampeones.
Ya van casi dos años que no lo vemos pero la suerte alguna vez se te termina, como dijo Román. El domingo, con Quilmes, vamos a tener que aguantarlo. ¡Aaaaayyyyy!!!!
Repasemos, estos son todos los partidos de Boca contra el soplapitos misionero:
03/05/09, Clausura, con Banfield, de locales, 2-3
12/09/09, Apertura, con Atlético Tucumán, de visitantes, 0-2
18/10/09, Apertura, con Tigre, de locales (en Vélez), 2-1
02/03/10, Clausura, con Vélez, de visitantes, 4-4
09/05/10, Clausura, con Huracán, de locales, 1-2
04/09/10, Apertura, con San Lorenzo, de locales, 1-2
13/02/11, Clausura, con Godoy Cruz, de locales, 1-4
06/03/11, Clausura, con Vélez, de visitantes, 0-1
02/05/11, Clausura, con Independiente, de locales, 1-1
05/06/11, Clausura, con Quilmes, de visitantes, 2-2
28/08/11, Apertura, con San Lorenzo, de locales, 1-1
18/09/11, Apertura, con Lanús, de visitantes, 2-1
20/11/11,  Apertura, con Racing, de locales, 0-0
22/04/12, Clausura, con Belgrano, de visitantes, 1-1
30/05/12, Copa Argentina, con Central, cancha neutral, 1-1 (4-2)
04/08/12, Inicial, con Quilmes, de visitantes, 0-3
29/08/12, Sudamericana, con Independiente, de visitantes, 0-0, eliminados
18/11/12, Inicial, con Vélez, de visitantes, 1-0
03/03/13, Final, con Unión, de locales, 1-3
18/05/13, Final, con Colón, de locales, 1-0
19/06/13, Copa Argentina, con All Boys, cancha neutral, 1-3, eliminados
24/11/13, Inicial, con All Boys, de locales, 0-2
20/02/14, Final, con Rafaela, de visitantes, 0-1
30/03/14, Final, con River, de locales, 1-2


26/10/14, Campeonato, con Defensa y Justicia, de locales, 2-0.

lunes, 19 de septiembre de 2016

LO REGALAMOS POR VERDES

Inmadurez. Es la palabra justa para empezar a explicarse cómo fue que Boca dejó escapar este partido en Mendoza. Un partido que de ninguna manera hubiera dejado de ganar un equipo afiatado, aplomado, consolidado, seguro, confiable (confiable para sus propios integrantes). Un resultado, en definitiva, que nos deja a cinco puntos del primero y con un montón de equipos arriba con sólo tres fechas transcurridas pero que por sobre todo, nos ubica en la realidad: somos esto, esto que se vio en Mendoza y las inconsistencias que cargamos volverán a ponernos en riesgo, inevitablemente, más de una vez, al menos en el corto plazo. Está por verse si seremos capaces de crecer para que estas cosas, en el mediano plazo, no puedan pasarnos.
El gol con que Godoy Cruz nos empata, a siete minutos del final en tiempo bruto, es consecuencia directa de una horrorosa salida de Vergini, que fue al bulto, tocando la sirena, hacia una pelota y una posición que estaban cubiertas por Cubas. Y que nadie vaya a echarle la culpa a Cubitas, fue toda de Vergini. Su despropósito dejó al equipo sin reservas, sin reaseguros, ya no hubo coberturas ni correcciones posibles, García la manejó bien y Correa definió debidamente frente a Sara.
Ahora bien, el exabrupto de Vergini no fue un hecho aislado, se incorporó a la perfección en un tramo de partido en que Boca estaba haciendo exactamente todo lo contrario de lo que debía. Poco antes se había registrado una falla muy similar pero no de Vergini sino de Tobio, el otro central y ahí tuvimos la suerte de que no terminara en gol pero como alguna vez dijera un gran pensador de Don Torcuato, la suerte en algún momento se te termina. Estábamos cambiando golpe por golpe, metidos en un desenfreno que no teníamos por qué aceptar. Godoy Cruz se regalaba, forzado por las circunstancias pero nosotros también. No teníamos en la cancha a nadie capaz de administrar juego, de variar ritmos, de serenarse y serenar.
Breve disgresión: después me puse a mirar a los chuchis con los sanjuaninos y contó Tití Fernández que cuando Gallardo lo mandó a la cancha a Andrada, le dijo “manejá el partido vos”. ¿A quién podrían haberle dicho los mellizos algo parecido? ¿A Castellani? No, definitivamente, no tenemos ninguno.
Guillermo tomó la decisión de que Centurión ocupara el lugar de Carlitos. Que se perdone la presuntuosidad pero la semana pasada avisamos desde aquí que Centurión no reúne las características técnicas como para vestirse de conductor. Pasó lo que era de temer: no tuvimos ni a Carlitos ni a Centurión porque no es que Ricky haya jugado mal, tuvo sus aciertos, participó en algunas de las jugadas mejor elaboradas. Pero esperar que el equipo se armara en derredor de él no era razonable. Y por otra parte, con Pachi Carrizo en la izquierda, perdimos la verticalidad y electricidad que puede darnos Centurión por el costado. Pachi engancha siempre para adentro y diluye todo, con sus dubitaciones y sus decisiones equivocadas lo que suele lograr es que todo el equipo rival se rearme en acciones que se nos presentan muy favorables.
En este foro planteábamos días atrás que la mejor opción era que Pablo Pérez jugara detrás del 9. No es que Pablo sí esté conformado naturalmente como para ser eje del ataque pero es más pensante que Centurión, ve mejor la cancha, era mejor candidato como para salvar la emergencia. Guillermo prefirió no desarmar el doble cinco que venía de funcionar bien contra Belgrano y la decisión es aceptable pero en fin, nos condujo a un resultado insatisfactorio por donde se lo mire.
El tema del doble cinco nos lleva a lo más positivo que se haya visto en Mendoza: tácticamente, Boca controló la mayor parte del juego. Pablo-Cubitas presionaron bien, se movieron bien en conjunto y también en bloque con los centrales que achicaban. Salvo una jugada puntual del primer tiempo en que fueron los dos a la misma pelota, perdieron y quedaron muy separados de los defensores, casi siempre el equipo fue dueño de la situación en el medio y desde esa base, quedó bien parado para iniciar el tejido de ataque.
Sin embargo, faltaron las llegadas. Por lo ya señalado, porque no hay un abanderado que conduzca. Hubo dos jugadas del primer tiempo en que Peruzzi pasó vacío, con mucho campo como para irse hasta las barbas del arquero contrario y en las dos oportunidades (primero Pavón y después Benedetto), no lo vieron, la bola fue para otro lado, lo desperdiciaron, por no decir que lo hicieron correr al pedo. Son ejemplos que dejan claro por qué nos pasan las cosas que nos pasan, elegimos mal.
La falta de resolución en ataque está muy a la vista porque, si bien se jugó como lo proponía Boca durante mucho tiempo, si bien se llevó a Godoy Cruz a un desarrollo que no era el que los mendocinos querían, tenemos por otro lado la evidencia de que Sara tapó una pelota mortal contra García poco antes del gol nuestro y en cambio, el arquero de ellos casi que ni nos enteramos de cómo ataja, el mayor esfuerzo que se le requirió fue el corte de algunos centros. Las mejores aproximaciones con que contamos fueron remates desviados, ninguno en especial en el cual la acertáramos entre los 2,32 y los 7,44.
Nos pusimos 1-0 por insistencia, por sostener el dominio posicional. Muy buena porque la jugada se enredó pero no dejamos que se escapara. Bien Peruzzi para meterse con decisión en los tramos definitorios, bien Pablo Pérez y Centurión para fabricar superioridad numèrica en una zona neurálgica. Se cayó Ricky después de un roce pero Pablo recuperó la posibilidad, metió ese centro cortito y allí estaba Gino para meter la cabeza, en plena área chica. Así se hace.
Ya estaba el chivo en el lazo. Era cuestión de pararnos y mirar. Godoy Cruz empezó a tirar delanteros a la cancha porque no le quedaba otra. Pero en lugar de explotar sus necesidades y urgencias, en lugar de jugar sobre la base de las ventajas que el rival iba a tener que darnos, nos enredamos en
un toma que no era lo que nos convenía. Añoranzas: si llegábamos a tener en el verde césped a Román, estos tres puntos en Mendoza no se escapaban ni a palos. Pero claro, Román come asado, toma mate y mira a Boca por televisión desde Don Torcuato. Y no tenemos un solo jugador (ni siquiera el propio Carlitos) capaz de poner la bocha debajo de la suela y llevarse el partido a su casa en situaciones tan favorables como la que se nos ofreció ante Godoy Cruz.
Cierto es que estaríamos hablando de otra cosa si Benedetto acertaba esas dos o por lo menos una de las dos definiciones fáciles que tuvo para poner el 2-0 y hacerle el moño al partido. Pero Benedetto le erró al arco, cosas que pasan. El equipo había funcionado contra Libertad y contra Belgrano con Bou como 9 pero ahora Guillermo eligió respetarle la titularidad a Benedetto. No es cuestión de caerle en función del 1-1 final que debió haber sido triunfo pero si podríamos preguntarnos en qué momento se ganó Benedetto la titularidad. Es raro, Benedetto. Tiene algunos movimientos interesantes, recorre bien el ancho de la cancha, distrae marcas pero no está pesando lo suficiente en los últmos metros y si va a seguir errando goles de esos que erró en Lanús y Mendoza, va derecho al cadalso, así de malos somos los bosteros, qué le vas a hacer.
Guillermo había acertado a medias con el primer cambio. Pachi Carrizo se sacaba solo y Zuqui era, ciertamente, la primera carta. La forma en que distrubuyó las piezas ya da para objetarla, porque lo mandó a Zuqui por la derecha y a Pavón a la izquierda. Otra posibilidad era que Zuqui fuera al doble cinco con Cubitas, soltarlo a Pablo Pérez (que fue en todo momento el jugador de Boca más atinado en posesión de la pelota) y que Centurión jugara de Centurión. Pudo haber salido lo que hizo Guillermo. De hecho, con esa fórmula pasamos a ganar 1-0. Pero no ganamos, empatamos, así que a aguantarse.
Lo que resultó incomprensible fue cambiar a un 9 por otro a los 43 minutos con 38 segundos del segundo tiempo. ¿A qué le apostás? ¿A que Bou te gane el partido en su primera intervención? No es lógico. El que entra no tiene ni tiempo de acomodarse al contexto. ¿Lo condenás a Benedetto por las dos veces en que le erró al arco? Inaceptable. Sí se entiende mejor el último cambio, el de Jara por Pavón ya en los minutos agregados. Boca estaba desequilibrado, descompensado, desarticulado, desarmado, descontrolado, desesperado, expuesto y si además de no ganar, perdíamos este partido en la última pelota, ya era como para pensar seriamente en un suicidio masivo. De hecho, Pol Fernández se erró un gol propio de Benedetto. Hubiese sido una burla del destino, que nos embocara Pol ya sin retorno. Así que poner un volante para obturar los agujeros en los pasajes finales apareció como una medida atinada.
Regalamos, de verdes nomás, un partido que estuvo casi ganado. Dejamos escapar un resultado que además de afirmarnos en la tabla, iba a fortalecer la confianza. Y ante este empate inopinado y estúpido por donde se lo mire, las consecuencias serán inversas. Nos fuimos de Mendoza sumidos en las dudas, heridos en la fe, cercanos a la desesperanza. Y ojo, que todavía tenemos que jugar dos partidos más del campeonato sin Carlitos.



EL BOLETÍN: SARA 7, PERUZZI 6, VERGINI 4, TOBIO 5, FABRA 6, PABLO PÉREZ 7, CUBAS 6, PAVÓN 5, CENTURIÓN 6, CARRIZO 3, BENEDETTO 4 (FI), ZUQUI 6, BOU NC, JARA NC.

domingo, 18 de septiembre de 2016

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y GODOY CRUZ: 14

Arquero
LARROQUE, HÉCTOR DAMIÁN: Boca: 1996 – Godoy Cruz: 1996/98

Segundos marcadores centrales
BAZZI, ELÍAS IVÁN: Boca: 2000//01 – Godoy Cruz: 2004
ACHUCARRO, DAVID EDUARDO: Boca: 2009/12 – Godoy Cruz: 2013/14

Marcadores laterales izquierdos
MOYA, CARLOS DANIEL: Bocs: 1990/94 – Godoy Cruz: 1988/89
INSÚA, EMANUEL MARIANO: Boca: 2012+2013/14 – Godoy Cruz: 2012/13
ZÁRATE, NAHUEL ALEJANDRO: Boca: 2013/14 – Godoy Cruz: 2015

Volantes centrales
FRANCO, CARLOS JAVIER: Boca: 1983/84 – Godoy Cruz: 1994/95
FRANCO, HÉCTOR MANUEL: Boca: 1995 – Godoy Cruz: 1999/2001
PINTO, GUSTAVO HERNÁN: Boca: 2000/03 – Godoy Cruz: 2006/07

Volantes mixtos derechos
ARCE, MATÍAS SEBASTIÁN: Boca: 2000/01 – Godoy Cruz: 2005/06
FERNÁNDEZ, GUILLERMO MATÍAS: Boca: 2012/13 – Godoy Cruz: 2015/16
ZUQUI, FERNANDO RUBÉN: Boca: 2016 – Godoy Cruz: 2012/16

Volante mixo izquierdo
CASTELLANI, GONZALO PABLO: Boca: 2014/15+2016 – Godoy Cruz: 2012/14

Enganche
CANEO, MIGUEL EDUARDO: Boca: 2003/04 – Godoy Cruz: 2007

DIRECTOR TÉCNICO: 1
RIBOLZI, JORGE DANIEL: Boca: 2006 (suplente) – Godoy Cruz: 2002



lunes, 12 de septiembre de 2016

¡AY, CARLITOS!

Tres a cero, superioridad abismal sobre el oponente, control de juego inalterable aún en un largo pasaje de 38 minutos en que hubo que jugar con uno menos, producciones individuales para entusiasmar. Así que el saldo es muy bueno. Pero hay que ir con cuidado. Este que escribe no cree que lo de Boca pueda ser calificado de excelente, como dice Guillermo. No puede pasarse por alto que Belgrano fue demasiado inexpresivo, que puso suplentes, que no tiene con qué atacar, que no tuvo idea de cómo explotar su superioridad numérica.
Boca tardó veinte minutos en empezar a jugar. Es mucho. En ese tramo inicial, el monopolio de pelota no servía para nada, la llevábamos hasta las cercanias del área rival y volvíamos, no había cambio de ritmo, no había desequilibrio uno contra uno.
El partido cambió, Boca cambió en la medida en que fue cobrando protagonismo Carlitos. Él le tomó el pulso al juego, empezó a vérselo por diferentes sectores, sus compañeros lo encontraron, él los llevó de la mano a todos. Fue entonces que se lo empezó a ver más a Pavón (aunque eligiera mal algunos finales), en que se enchufó el eléctrico Centurión, en que los movimientos sin pelota de Bou (que casi ni la tocó durante todo el primer tiempo) adquirieron utilidad y sentido. Y Belgrano, que antes esperaba muy cómodo, empezó a desarmarse.
Cuando el gol llegó, ya se veía venir. Un derechazo cruzado y desviado de Carlitos, el zurdazo de Centurión que se fue arriba y esa que Olave le sacó al propio Ricardo eran el anuncio. Y el gol los tomó mal parados, la perdieron y quedaron muy abiertos, Carlitos encaró y en lugar de salirle, retrocedían, le dieron tiempo de elegir. La resolución de Carlitos, fantástica, estupenda, de crack, miró y la puso exactamente donde lo había pensado.
Estábamos viendo, por fin, al Carlitos que queremos, dueño del equipo, protagonista estelar, activo, determinado, preciso. Y entonces llegó la expulsión. Que comienza por un signo positivo, porque lo fue a atorar a Saravia con fiereza, para no dejarlo salir, para ganar la bola bien arriba. Pero llegó a destiempo, fue foul y, para Delfino, amarilla. Pudo no haber amonestado pero en fin, le pareció que la amonestación correspondía y no da para discutirlo mucho. Lo que no se entiende es qué le pasó a Carlitos, su enojo fue desproporcionado, desatinado. Él sabe que, por más Carlitos que sea, si lo manda a “la concha de su hermana” (se ve que Delfino tiene hermana y la quiere mucho), no puede contar con que al árbitro lo asusten su cartel y La Bombonera, lo normal es que lo echen. Nos comprometió y aunque el equipo sacó el partido adelante sin contratiempos (amparado en méritos propios tanto como en la tibieza del rival), en otras circunstancias lo que hizo podía costar puntos.
Y ahora lo perdemos. Y con todo el circo que se armó (porque somos Boca y porque él es Carlitos), se va a quedar afuera vaya a saberse por cuántos partidos, esperemos tres o cuatro, lo sabremos el jueves, por estos días cada periodista que se precie de tal va a tirar algún número como “la posta”, total, si le erra, después no se acuerda nadie. Me acuerdo de una vez que le dieron cuatro al Negro Ibarra por mandar a “la puta que lo parió” a Elizondo. Justo ahora, que Carlitos había encontrado la sintonía, que todos lo habíamos encontrado a él. Lo perdemos. ¡Ay, Carlitos! ¡La concha de tu hermana, Carlitos!
¿Y qué puntaje ponerle, a Carlitos? ¡Y qué sé yo! Por los primeros 34 minutos, 8. Por el minuto 35, 0. Ma'sí, partamos al medio: 4.
Nos dejó preocupados, tener 55 minutos por delante con diez, aun cuando Belgrano no saba síntomas de vida. Pero el golazo de Pavón, antes de que terminara el primer tiempo, cerró el partido. Una delicia, derechazo perfecto, comba sin mácula, pelota colgada bien arriba. ¡Qué cosa! Con Carlitos en la cancha, ni en pedo hubiese pateado Cristian.
En cuanto al segundo tiempo, hay que insistir, ellos no existieron. Pero no hay por qué dejar de rescatar que, diez contra once, Boca siguió siendo dueño absoluto del juego. Y en esto hay que destacar el rol conductor de Pablo Pérez, recorriendo muy bien la cancha, haciéndose eje de circulación y distribuyendo con prolijidad. Volvió a andar bien en el doble cinco con Cubitas.
Cubitas hasta levantó la cancha con uno de esos quites que lo distinguen, en que extirpa la bocha como con un bisturí. Había quedado muy atrás en la carrera por un lugar, condena excesiva después de lo que pasó con Independiente del Valle. Le trajeron no un 5 sino dos y hasta circuló el run run de que se iba. Pero Cubitas es un jugador valioso, muy valoso, está en proceso de maduración. Perdió alguna pelota peligrosa en el primer tiempo y después, en el segundo, una pifia suya, seguida de otra de Vergini, pudo haber terminado en gol de Óbolo, que la tiró afuera, menos mal.
Esa jugada en que pifió Cubas y pifió Vergini es la única que puede anotarse como de riesgo cierto para el arco nuestro. Veremos qué pasa con la función defensiva ante un rival que sepa atacarnos. Guillermo lo confirmó a Tobio y borró a Insaurralde, era lo que correspondía. Sara miró pasar algunos centros pero al arco casi no le patearon. Alguna dificultad por la zona de Peruzzi, que anduvo bien cuando pasó a arriba pero que para defender se encuentra con los problemas lógicos que supone no tener un volante delante de él.
El tercer gol que se come Belgrano es de una liga amateur. De un corner a favor de ellos, les salen disparados Vergini y Fabra, Fabra toma la bola diez metros detrás de la mitad de la cancha y recorre sesenta metros contra ninguno de ellos, porque Olave se quedó clavado en su área chica, a un kilómetro de su compañero más cercano. Fabra lo usó bien a Vergini como elemento de distracción y definió él, bien. Para cerrar un buen partido del colombiano, que antes había sacudido el travesaño. Yo no sé qué les pasa a algunos periodistas con Fabra, porque en los días previos volvió a hablarse de que, en una de esas, jugaba Silva, aprovechando que Frank anduvo de viaje aunque no jugó. Tal vez la respuesta la tenga el representante de Silva. ¡Déjense de joder, muchachos! Hoy, Fabra es titular indiscutido, indiscutible, recontraindiscutible. No rompan los cocos.
El tema automáticamente instalado es qué vamos a hacer en Mendoza sin Carlitos. Este gil que escribe tiene una idea que, sospecha, no es la de los mellizos. Para mí, la mejor opción es Pablo Pérez detrás del 9 y que entre Sebastián Pérez en el doble cinco. Pablo está en un buen momento, con confianza, seguro, afilado. Pero Guillermo lo viene probando a Centurión detrás del 9 y colijo que va a rumbear para ese lado. No sé, Centurión atrapa con su gambeta indescifrable (lo hizo echar a Álvarez), ya tiene a la gente medio en el bolsillo por su desparpajo, Guillermo hizo bien en respaldarlo después de esa correría nocturna que terminó mal. Pero cuesta imaginárselo en un rol de conducción y lo sacaríamos de los lugares de la cancha en que más nos sirve. Y si entra Pachi Carrizo, de nuevo perdemos agresividad por las bandas, ahora que encontramos una dupla fatal con Pavón-Centurión.
Tendremos que arreglárnoslas sin nuestro ancho de espadas, es un desafío para los demás, veremos cómo lo asimilan y cómo responden. Lo mejor es que el equipo va quedando definido. ¿Quiénes, de los que empezaron ayer, no son titulares firmes? Tal vez Cubitas cuando entre en circulación Wilmar Barrios, seguirá el mano a mano Bou-Benedetto que, al momento, lo tiene arriba a Bou. Pero el equipo va tomando forma. O mejor dicho, iba tomando forma. Ahora nos va a faltar Carlitos.

EL BOLETÍN: SARA 5, PERUZZI 6, VERGINI 5, TOBIO 6, FABRA 7, CUBAS 5, PABLO PÉREZ 7; PAVÓN 7, TEVEZ 4, CENTURIÓN 7; BOU 5 (FI), ZUQUI NC, BENEDETTO NC, CARRIZO NC.


domingo, 11 de septiembre de 2016

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y BELGRANO: 35

Arqueros
POGANY, ESTEBAN ERNESTO: Boca: 1989/94 – Belgrano: 1975
MEDRAN, EZEQUIEL LUIS: Boca: 2004/06 – Belgarno: 2006/07

Marcadores laterales derechos
SUÁREZ, JOSÉ MARÍA: Boca: 1976/82 – Belgrano: 1971/75
COMELLES., PABLO AGUSTÍN: Boca: 1983 – Belgrano: 1984/85
ABRAMOVICH, LUIS ERNESTO: Boca: 1986/92 – Belgrano: 1993/95
CASTILLO, SERGIO RAÚL: B oca: 1997/98 – Belgrano: 1999/2002
GRANA, HERNÁN GUSTAVO: Boca: 2014 – Belgrano: 2011/12

Primer marcador central
PÉREZ, CLAUDO DANIEL: Boca: 2013/14 – Belgrano: 2011/12+2015

Segundos marcadores centrales
CUCIUFFO, JOSÉ LUIS: Boca: 1987/90 – Belgrano: 1993
MEDINA, HERNÁN ESTEBAN: Boca: 2000 – Belgrano: 1996/2000+2004/05

Marcador lateral izquierdo
IMBODEN, FACUNDO JORGE: Boca: 2000/01+2004 – Belgrano: 2001/02

Volantes centrales
CARBALLO, MARIO ROBERTO: Boca: 1977+1979 – Belgrano: 1974+1981
SQUEO, CARLOS VICENTE: Boca: 1977/79 – Belgrano: 1985
VILLARREAL, JOSÉ LUIS: Boca: 1987/92 – Belgrano: 1985/87+1998/2000
RODRÍGUEZ, RIBAIR: Boca: 2013 – Belgrano: 2011/12
PREDIGER, LEONARDO SEBASTIÁN: Boca: 2010 – Belgrano: 2015/16

Volantes mixtos derechos
LÓPEZ, JUAN JOSÉ: Boca: 1983 – Belgrano: 1986/87
SISCA, EDUARDO DOMINGO: Boca: 1983/86 – Belgrano: 1987/88
BENETTI, CLAUDIO EDGAR: Boca: 1992/93+1994 – Belgrano: 1993/94
ARCE, MATÍAS SEBASTIÁN: Boca: 2000/01 – Belgrano: 2001/02
VILLARREAL, JAVIER ALEJANDRO: Boca: 2001/04 – Belgrano: 1999/2000

Volantes mixtos izquierdos
RIBOLZI, JORGE DANIEL: Boca: 1976/78+1980/81 – Belgrano: 1979
VÁZQUEZ, JORGE ALBERTO: Boca: 1982/84 – Belgrano: 1986/87
DONNET, MATÍAS ABEL: Boca: 2002/05 – Belgrano: 2007
ANDRIZZI, MARTÍN EZEQUIEL: Boca: 2000 – Belgrano: 2010/11
GIMÉNEZ, MATÍAS ALEJANDRO: Boca: 2010 – Belgrano: 2012

Enganches
GAONA, JULIO CÉSAR: Boca: 1989/91 – Belgrano: 1991/92
BARROSO, GASTÓN ADRIÁN: Boca: 1991 – Belgrano: 1993/94
RENTERA, RICARDO NICOLÁS: Boca: 1991/92 – Belgrano: 1994/95

Punteros derechos
RODRÍGUEZ, RODOLFO CÉSAR: Boca: 1973 – Belgrano: 1975/77
DELGADO, MARCELO ALEJANDRO: Boca: 2000/03+2005/06 – Belgrano: 2007

Centrodelanteros
SALDAÑO, JOSÉ LUIS: Boca: 1978 – Belgrano: 1972
ARÓSTEGUI, JUAN MANUEL: Boca: 1999 – Belgrano: 2001/02
BUENO, CARLOS ÉBER: Boca: 2007 – Belgrano: 2013/14

Puntero izquierdo
GUERINI, CARLOS ALFREDO: Boca: 1973 – Belgrano: 1972+1985

DIRECTOR TÉCNICO: 1

SILVERO, JOSÉ MARÍA: Boca: 1970/71 – Belgrano: 1979