domingo, 22 de diciembre de 2013

¿ERAN ÉSTOS?

¿Son Juan Daniel Forlín y Hernán Gustavo Grana los hombres que hacían falta? ¿Puede comenzar a imaginarse un Boca definidamente distinto y mejor que el anterior a partir del concurso de estos dos futbolistas? Con todo por verse y sin renegar del optimismo, un análisis lógico deja planteados, en el mejor de los casos, más interrogantes que certidumbres.
   Bianchi estableció desde el principio que había que apuntar a un central y un lateral. Bianchi es Bianchi, claro está pero con el profundo respeto del caso, este gil que escribe va a permitirse una discrepancia. En cuanto al central, ninguna duda. En cuanto al lateral y sin dejar de reconocer que el costado derecho fue, a lo largo de 2013, uno de los más visibles entre los muchos puntos débiles de Boca (nadie terminó por hacerse dueño del puesto), se trata de un lugar de la cancha que no es prioritario en comparación con otros.
   Dicho de otro modo, si se va a traer para jugar de lateral a un Silvio Marzolini o un Hugo Ibarra, entonces vale la inversión. Se trató de jugadores de jerarquía superior, que con su sola presencia marcaron diferencia, que irradiaron fútbol para toda la cancha. Definitivamente, no es el caso de Grana.
   Grana es un jugador de buenas condiciones técnicas, con mayor capacidad para ir que para volver. Cuenta ya con un apreciable recorrido en el fútbol (Platense, Los Andes, All Boys, Lanús, Quilmes, Belgrano, All Boys de nuevo) y aunque venga de una buena temporada personal en Floresta, nunca voló especialmente alto. Siendo malos y chicaneros, podría señalarse que ni Maradona ni Batista, que llamaron como a dos cientos jugadores cada uno, lo convocaron nunca a sus selecciones. Si regresamos a los dos referentes citados en el párrafo anterior, Silvio llegó a Boca con 19 años y el Negro con 24. Grana está en sus 28 y no hay por qué suponer que lo mejor, en su caso, esté por venir.
   Para llenar el lateral, Marín ha demostrado que, como jugador complementario, no desentona. Pero quemar una de las dos posibilidades de refuerzo en un lateral, además de un central, implica que Boca va a afrontar el primer semestre con los mismos mediocampistas de este año que se va. Los mismos cuyas prestaciones, en general, han sido ampliamente insatisfactorias. El corazón del equipo, el medio, no variará.
   Queremos y soñamos con un Boca que crezca y se consolide desde la clase singular de Gago y la leyenda aún vigente de Román pero no nos engañemos. Los problemas físicos de Gago a lo largo de 2013 han sido demasiados como para no tomarlos en cuenta y a nuestro amado Román, para lo que queda de su fabulosa carrera, vamos a tenerlo siempre entre algodones.
   Asimismo, tendremos que ver qué pasa con las plazas que quedan por ocupar en el medio. Porque Boca necesita un cinco patrón, lo que ha sido una constante casi inalterable en su historia. Ésa era una prioridad. A Gago, Bianchi más bien lo prefiere por la derecha o eventualmente como doble cinco y está bien. El cinco de Boca ha sido, en la mayor parte de este año, Pablo Ledesma, que es, claramente, un jugador del técnico. Bianchi confía mucho en él pero no ha logrado, en todos estos meses, que Pablito (a quien queremos mucho y mucho nos ha dado) se convirtiera en dueño del equipo. Eso no encaja con sus características técnicas ni mucho menos con su personalidad.
   Por otra parte, hay una evidencia o si se quiere, un detalle que no debiera ser pasado por alto. Las últimas declaraciones públicas de Pablo, esa conferencia de prensa de hace algunas semanas, fue decepcionante, lamentable, inaceptable. ¿Cómo vamos a digerir que un jugador de Boca nos diga que “se va tranquilo a su casa porque hizo lo que pudo”, que “todos dieron lo mejor de sí”, que “se habían propuesto pelear en los primeros puestos hasta el final y se consiguió”? ¿Ése es el discurso? ¿Lo que queremos oír? ¿Lo que hubieran dicho el Rata, el Chapa Suñé o Chicho Serna?
   Para terminar con el medio juego, por la izquierda lo tenemos,  por ahora, al Gordo Sánchez Miño. Este 2013 debía ser el año de su consolidación definitiva y por el contrario, lo que nos dejó fueron dubitaciones. Literalmente, se borró en partidos clave. Se lo llevaron puesto. Es un chico, va a cumplir 24 el 1° de enero pero ya tiene 85 partidos sobre el lomo y debe saber que no podremos esperarlo por mucho tiempo más.
   Sobre la conformación de la dupla de centrales, para encontrarle socio al Cata Díaz, Bianchi quería a Sebastián Domínguez o Paolo Goltz. Bien pensado. Son, más allá de su conformación como futbolistas, líderes, transmisores de temperamento, generadores de grupos ganadores. Los dirigentes le trajeron a Juancito Forlín.
   Buen jugador, Juancito. Cuando apareció en primera, allá por 2008 (tras breve paso por la sucursal del Real Madrid), nos hicimos muchas ilusiones con él así como con el Chiquito Muñoz, contemporáneo suyo. Presencia, solidez por arriba y por abajo, elasticidad, velocidad, sentido de tiempo y distancia para el anticipo. Un año más tarde, sin haber completado su proceso de formación, ya estaba de nuevo en Europa. Cuatro temporadas en el Espanyol de Barcelona, sin ningún ruido y paseando por diversas zonas de la cancha (jugó mucho como volante central). A continuación, seis meses en Qatar. Es decir, los extramuros del fútbol. Es decir, un pasado inmediato de baja competitividad.
   Forlín está a pocos días de cumplir sus 26 años y no ha pasado de ser un jugador más. Un acompañante. Puede rendir pero no esperemos, no cabe esperarlo, que sea uno de esos hombres que por sí solos convierten a un equipo en otro. Esto es, justamente lo que necesita Boca.
   Angelici, en un acto de sinceridad que debe reconocérsele, dio a entender que se trajo lo que se pudo. Nadie va a pedirle que comprometa la salud de Boca. Este gil que escribe, menos que menos. Pero vayamos masticando un concepto: en 2014 vamos a ver el Boca de 2013 más Grana y Forlín.                           

 

         

lunes, 9 de diciembre de 2013

TRISTE, SOLITARIO Y FINAL

   Nada nuevo. No hacía falta que nos quedáramos fuera de la carrera por el título para que el equipo mostrara esa imagen inexpresiva, insípida, incolora, inodora. Para que los jugadores nos transmitieran esa sensación de que están allí solamente para cumplir con una obligación. Es lo que hemos venido vendo a lo largo de casi todo el año. Que haya vuelto a ocurrir en este partido con no Gimnasia que sólo constituía una formulación reglamentaria no tiene nada de particular. Lo peor es que a la hora de los bifes había sido lo mismo.
   Bianchi resalta, como punto alto, aquel momentito en que nos quedamos fuera de la Libertadores por mala suerte. Hace bien, es lo que puede rescatarse. Claro está en que si en los penales con Newell’s se nos daba a nosotros (después de haber sido mejores en los 180 minutos) se abría el libro de otra historia pero no pasó, así son las cosas.
   Seguiremos recordando que se jugó muy bien con Vélez, muy bien con Racing, que las lesiones nos mataron y poco más. Insuficiente. Balance de año perdido.
   Bianchi puntualizó que lo primero que debe cambiarse es la actitud. Es muy bueno saber que el conductor tiene claro el diagnóstico. El tema es la prescripción. A lo largo de doce meses el técnico no logró terminar de despertar a sus jugadores. Y no encontró, en la cancha, al hombre que agarrara la lanza, que contagiara. El líder indiscutible es Román pero él está para otra cosa, no para mostrarles el camino a los otros dejando la piel en cada intervención, como lo hacían el Rata o el Chapa Suñé. Gago, que por sobre todo es un jugador fino pero que por despliegue y transmisión también podría ser caudillo, no tuvo tiempo. Orion tiene ascendencia sobre muchos de sus compañeros pero es arquero. El Cata tiene cara de malo pero no es de aglutinar voluntades en su derredor. “Cuando perdamos las banderas y los estandartes, seguid mi penacho blanco”, les decía Enrique IV de Francia a sus soldados. ¿Quién lleva el penacho blanco en este Boca?
   Se entiende que Bianchi sea muy cauteloso cuando se le piden definiciones sobre los dos refuerzos, sólo dos, que podrá traer. Hay que acertar un pleno porque si no, será más de lo mismo. Hace rato quiere a Sebastián Domínguez y es una buena idea. El central de Vélez, además de darle al fondo la solidez que no tiene, llena otros requisitos de esos quizás intangibles pero que están y todos adivinamos. ¿Nos lo soltará Vélez? Difícil…
   Si contáramos con unos cuantos jugadores capaces de entender de lo que se trata, otro hubiese sido este último e insignificante (para ellos) partido con Gimnasia pero no. Lo dejamos transcurrir como tantos otros. Volvió Sánchez Miño a la titularidad y en una pelota que era suya pero que Oreja le traba y le gana él, nació el gol de Gimnasia. Reapareció Burdisso y por el lugar donde debió haber estado y no estaba él (se fue detrás de Pereyra, a quien la bola lo pasó de largo), nos apareció Mussis solo y nos rompió el arco.     
   Empezó el segundo tiempo, se le despertó el orgullo a Gago y con un vientito suyo se llegó al empate. Lo encontró en el área a Insúa, que no luce pero está, cumple. Lindo centro cruzado desde el fondo por parte de Pochito, complicado para el arquero. Así se forzó la macana de Monetti que derivó en el gol del Puma Gigliotti, tras cinco fechas.
   Era el momento de ir a ganarlo pero lo dejamos ir, acorde con el tono general de este Boca 2013, rosado como su camiseta de ayer. Este Boca en que son mayoría los jugadores como el Burrito Martínez, a quienes el partido se los lleva puestos. ¿En qué lugar de la cancha estaba el Burro durante el primer tiempo? En el segundo se hizo ver sólo con algún centro, con ese tirito que le atajó Monetti y con la zambullida que no fue penal como el soñaba, sino amarilla para él.
   En todo el primer tiempo apenas podemos contabilizar esa llegada al fondo del pibe Celeste, con centro que por poquito no conectó el Puma. Aceptable debut como titular de Celeste. ¿Por qué salió? ¿Para tener un delantero más? Si ése era el proyecto, no funcionó aunque Fragapane, otro chico, no desentonó. En cuanto al segundo tiempo recién apareció cierta intensidad sobre el final, después de la interrupción. El show de bengalas de colores, remeras al aire y tipos subidos a los acrílicos, que parece que a muchos les divierte, tal vez los hace sentir importantes y que a este gil le rompe tanto las bolas cuando significa que se para el partido.       
   Nos vamos todos de vacaciones. El 3 de enero encontrará en Casa Amarilla la base de estos mismos jugadores que tan poco han dado. Que se laven la cara. Que asimilen que están en deuda, querido Pablito Ledesma. Si no, ¿qué podríamos esperar?
               

    

sábado, 7 de diciembre de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y GIMNASIA Y ESGRIMA LA PLATA: 79

Arqueros
Yustrich, Juan Elías: 1932/37 - 1938/39
Minoian, Carlos José: 1966/67 - 1958/65+1969
Gatti, Hugo Orlando: 1976/88 - 1969/74
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1977/79
Sánchez, Rubén Omar: 1966/75 - 1982
Barisio, Carlos José: 1983 - 1975
Navarro Montoya, Carlos Fernando: 1988/96 - 2005/06
Bobadilla, Aldo Antonio: 2006/07 - 2005

Marcadores laterales derechos
Smargiassi, Rodolfo: 1945/46 - 1947/58
García, Héctor Oscar: 1956/59 - 1959/60
Davoine, Walter: 1960 - 1961/65
Lúquez, Luis Rogelio : 1982/83 - 1983/87

Backs derechos – primeros marcadores centrales
Romani, Roberto José: 1944/45 - 1946
Perroncino, Francisco: 1946/51 - 1953/54
Nicolau, Miguel Alberto: 1967/72+1974/75 - 1976
Acevedo, Rubén Carlos: 1981/82 - 1983
Higuaín, Jorge Nicolás: 1986/87 - 1981/82
Magallán, Lisandro: 2010/12 - 2013

Back izquierdo – Segundos marcadores centrales
Flores, Ramón: 1943 - 1947 
Rogel, Roberto Domingo: 1968/75 - 1963/67
Gutiérrez, Osvaldo Edmundo: 1976 - 1978/79

Marcadores laterales izquierdos
Marinovich, José Horacio: 1956/57 - 1958/64
Kees, Héctor Humberto: 1975/77 - 1977
Verón, Andrés César: 1978 - 1981
Iturrieta, Nelson Fabián: 1981/83 - 1983/84
Fagiani, Daniel Fernando: 2000 - 2002
Imboden, Facundo Jorge: 2000/01+2004 - 2010 

Centre halves – volantes centrales
Spitale, Cataldo: 1931 - 1941
Rastelli, Alberto Inocencio: 1945 - 1946/49
Arcos, Rafael: 1955/56 - 1949/54
Brunetti, Enrique Horacio: 1948 - 1961
Novarini, Julio Eduardo: 1963 - 1956/60
Alves, Abel Aníbal: 1975/81+1982/83 - 1983
Berta, José Orlando: 1979+1982/84 - 1985/86

Halves izquierdos
Schandlein, Ángel Osvaldo: 1958/59 - 1951/57
Isella, Néstor Ítalo Julio: 1960 - 1961

Volantes mixtos derechos
Palacios, José Rubén: 1970/72 - 1973
Peracca, Rubén Oscar: 1969/73 - 1974/76
Molina, Hugo Martín: 1983 - 1984
Barros Schelotto, Gustavo: 1997+1998/2000 - 1992/97+ 2004
Arce, Matías Sebastián: 2000/01 - 2002/03

Volante mixto izquierdo
Guglielminpietro, Andrés: 2004/05 - 1994/98+2006

Enganches
Abdeneve, Luis Ramón: 1984+1987 - 1988/89
Hoyos, Ángel Guillermo: 1986/89 - 1990

Media punta
Márcico, Alberto José: 1992/95 - 1996/98       

Punteros derechos
Rocha, Manuel: 1938 – 1937+1940
González, Tomás: 1939 - 1933/39
Pentrelli, Luis: 1951 - 1953/57
Chávez, Mariano: 1957 - 1958
Marinelli, Héctor Indolfo: 1965 - 1966/67
Pardo, Mario: 1968+1970 - 1963/67
Ponce, Ramón Héctor: 1966/74 - 1975
Sánchez, Sergio Alfredo: 1981/82+1984 - 1983
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1987/89          
Barros Schelotto, Guillermo: 1997/2007 - 1991/97+2011

Insiders derechos
Varallo, Francisco Antonio: 1931/39 - 1928/30
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1940/42
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1941
Corcuera, Pío Sixto: 1941/48 - 1949/51
Baiocco, Miguel Ángel: 1954/55 - 1958
Bellomo, Roberto Francisco: 1958 - 1959

Centrodelanteros
Sarlanga, Jaime: 1940/48 - 1949/50
Martínez, Joaquín: 1949/50 - 1948/49
Farías, José Urben: 1957 - 1958
Rojas, Alfredo Hugo: 1965/68 - 1962/64
Taverna, Juan Alberto: 1976 - 1977/78
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1978
Curioni, Hugo Alberto: 1970/73 - 1980
Domínguez, Jorge Carlos Alberto: 1978+1983/84 - 1980/82
Scatolaro, Darío Enrique: 1979 - 1982   
Guerra, Hugo Romeo: 1996 - 1991/94
Sava, Facundo: 1996 - 1997/2002
Sosa, Roberto Carlos: 2002 - 1995/98+2003+2008/10
Silva, Santiago Martín: 2012/13 - 2006/07

Insider izquierdo
Martínez, Alfredo Raúl: 1948/49+1951 – 1950+1952/57

Punteros izquierdos
Villagra, Aldo Virgilio: 1969/70+1972 - 1973
Carrazana, Orlando Antonio: 1978/79 - 1980
Perotti, Hugo Osmar: 1977/82+1984 - 1985/86
Amato, Gabriel Omar: 1991/92 - 1990/91

DIRECTORES TÉCNICOS: 10
Fernández Roca, Ángel: 1939/40 - 1937/39+1941
Pedernera, Adolfo Alfredo: 1966/67 – 1955+1962
Varacka, José: 1972 - 1968/71+1973/74+1978/79
Domínguez, Rogelio Antonio: 1973/75 - 1976
Rattin, Antonio Ubaldo: 1980 – 1977+1979
Faraone, Carmelo: 1982/83 - 1985
Habbeger, Jorge Carlos: 1993 - 1974
Ischia, Carlos Luis: 2008/09 - 2004/05
Cappa, Ángel: 1987(suplente)* - 2011
Falcioni, Julio César: 2011 - 2007

   *: En dupla con Poncini, Rogelio Alejandro.                                

lunes, 2 de diciembre de 2013

NI VERGÜENZA

Una vez más, y es prácticamente una constante, los contrarios corrieron más que nosotros. Guillermo nos puso un equipo con mitad de pibes, los pibes salieron a matarse y nosotros, a mirarlos. Como siempre. Llegaban antes, nos ganaban las divididas, trababan y se la quedaban ellos, por cada uno nuestro había dos o tres de ellos.
   A Gago salieron a pegarle. De entrada, ese tal Valdez Chamorro casi lo saca de la cancha (y ni vio amarilla). Lo peor es que, visto que ellos metían suela y suela sin asco e impunemente, Boca ni siquiera en eso estuvo a la altura.
   En tales circunstancias, de poco valían los intentos de Gago por circular, por juntarse. Menos mal que Lanús, y con esa formación no podía esperarse otra cosa, era también un equipo bastante desorganizado, que dio posibilidades. Marchesín le sacó una Ribair y otra enseguida a Joel Acosta pero era como que Boca hacía lo que lo dejaban. Los que más querían eran siempre ellos.
   Ya antes del 1-0, Lanús había estado demasiado cerca. Esa volea de Astina sólo en el medio del área, el cabezazo de Ayala que insólitamente dio en los dos palos y una enorme atajada de Orion por ese tiro de Ayala que se desvió en el Cata. Los defensores nuestros no paraban a nadie, los volantes no ayudaban, Benítez era un problema insoluble.
   En el gol, hubo un cabezazo recto a las puertas del área y la bola, como si nada, pasó entre el Cata y Ribair, atornillados. Otra vez, Astina recibió sin marca en el área y esta vez no falló.
   Lanús tenía el partido servido para definirlo cuando quisiera. Si entraba esa chilena de Blanco que salvó Orion en otro esfuerzo supremo (a continuación se lo perdió Monteseirín, que era nuestro y lo dejamos libre), se terminaba todo ahí mismo. Boca recién volvió a aparecer en la cancha cuando ellos bajaron el ritmo, cuando tuvieron que dejar de correr como locos. Lástima esa de Gigliotti que tapó Marchesín, único aporte del Puma y lo erró.
   El segundo tiempo fue otra historia porque Sánchez Miño entró bien y se despertó el Burro. Esta vez, Blandi tuvo más presencia que Gigliotti. El primer centro de Insúa terminó con el gol de cabeza de Nico y a continuación, ellos quedaron muy condicionados por la correcta expulsión de Ortiz, por doble amarilla.
   De todos modos, la conclusión que debe pesar sobre cualquier otra es que ni con un rival disminuido fuimos capaces de ganarlo. En nuestro mejor momento, después de la de Blandi que no entró (gran desborde del Burro), llegó el segundo de ellos. Cagada gigante de Orion, regalándole la pelota a Pereyra Díaz pero que le vamos a decir a Agustín, y gol de Benítez.
  Pudo haber quedado liquidado con la de Benítez que se fue al lado del palo, gran jugada del de Lanús pero la inconsistencia defensiva de Boca era una invitación para cualquiera. En fin, menos mal que se fue afuera y de inmediato llegó el gol de Sánchez Miño, buena resolución del Gordo en la individual, encarando y pasando. ¿Terminará alguna vez Sánchez Miño por darse cuenta de lo que podría llegar a ser?
   El final fue todo nuestro. Pudo haber sido la del Burro Martínez, la del pibe Celeste y la que le tapó Marchesín a Blandi pero atención, no vayamos a creernos que se terminó jugando bien. Se hizo lo que se pudo, con Gago procurando ser prolijo en la distribución, con Insúa (más que aceptable reaparición), Sánchez Miño, el Burro y Celeste por las bandas pero costaba mucho pasar. Lanús quedó a la merced con la expulsión de Ayala, que lo pisoteó al Burro pero igual resistió hasta el final.
   No vale la pena ponerse a pensar en todos los bondis que dejamos pasar porque en definitiva, parecidas reflexiones podrían plantearse cualquiera de los otros equipos que andan por ahí, merodeando en los primeros puestos. Como si nadie quisiera salir campeón. Como demostración cabal de lo mal que está jugándose el fútbol argentino.
   Lo que sobresale es la imagen de este Boca que deambula por las canchas penosamente, inexpresivo, inerte. No tiene fútbol suficiente pero lo más doloroso es que tampoco tiene alma. Ni vergüenza. Para muestra, las deplorables declaraciones de Pablito Ledesma el miércoles pasado, cuando dijo que bueno, que habían hecho lo posible… Cuesta imaginarse de que manera podría revertirse la historia el año próximo con la base de estos mismos jugadores.           

    

sábado, 30 de noviembre de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y LANÚS: 69

Arqueros
Yustrich, Juan Elías: 1932/37 - 1940/41
Biglieri, Nobel Andrés: 1946 - 1940
Celadilla, Miguel Alberto: 1956 - 1958
Sánchez, Rubén Omar: 1966/75 - 1977
Perassi, José Felipe: 1977 - 1978/90
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1972/74+1985/86
Caranta, Mauricio Ariel: 2007/08 - 2009/12

Marcadores laterales derechos
López, Arcadio Julio: 1938/42 - 1929/34+1942
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1939/41
García, Héctor Oscar: 1956/59 - 1960
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1983
Gómez, Rubén Darío: 1985 – 1982+1991/93
Segovia, Pablo César: 1984 - 1988/89

Backs derechos – primeros marcadores centrales
Piaggio, Edmundo: 1932/34 - 1930/31+1935
Wilson, Carlos Armando: 1936/37 - 1938/39
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1972/73
Sánchez Sotelo, Luis Alberto: 1977/78 - 1986/87

Back izquierdo – segundos marcadores centrales
Piccone, Fortunato: 1939 - 1941
Capurro, Armando Rafael: 1979/80 - 1968/71
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1990
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 1992/94
Dollberg, Christian Juan: 1996/99 - 1995                                    
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1997


Marcadores laterales izquierdos
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1955/56
Otero, Héctor Raúl: 1948/56 - 1962
Atela, Luis María: 1971 - 1961/63
Pineda, Héctor Mauricio: 1996/97 - 2003/04

Centre half – volantes centrales
Corvetto, Joaquín Argentino: 1938 - 1948
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1977
Bernabitti, Héctor Omar: 1976/77 - 1978
Alves, Abel Aníbal: 1975/81+1982 - 1989/90
Somoza, Leandro Daniel: 2011/13 - 2013

Volante mixto derecho
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2005

Volante mixto izquierdo
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2003/04

Enganches
Lacava Schell, Hugo Nelson: 1974/77 - 1986
Mendoza, Carlos Alberto: 1983/84 - 1986/87
Chávez, Cristian Manuel: 2005/12 - 2013

Media punta
Rojas, Ángel Clemente: 1963/71 - 1976/77

Punteros derechos
Spindola, Marcelo: 1933 - 1937
Valido, Agustín: 1933/34 - 1935/37
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1943
Garfagnoli, Raúl: 1948 - 1951/52
Matuszyczk, Horacio Ignacio: 1981/82 - 1985
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1987/88
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1986/87
Tílger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2004/05
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2005
Acosta, Lautaro Germán: 2012/13 - 2006/08+2013

Insiders derechos
Matas, Benito: 1938 - 1936/38                                   
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1939
Aveiro, Rubén Ángel: 1938 - 1939
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1944
Ambrois, Javier: 1958/59 - 1960
Lugo, Dante Homérico: 1960 - 1955/56

Centrodelanteros
Borello, José: 1951/52+1954/58 - 1959                
Farías, José Urben: 1957 - 1959
Rojas, Alfredo Hugo: 1965/68 - 1956/58
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1976/77+1982
Carrario, Silvio René: 1996 - 2003
Silva, Santiago Martín: 2012/13 - 2013  

Insiders izquierdos
Pícaro, Daniel Juan: 1939 - 1932/33+1935/38
Lijé, Alberto: 1944 - 1945/48
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1943/44                
Rodríguez, Rogelio Antonio: 1944 - 1948
Rosello, Iseo Fausto: 1954/57 - 1958
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1966

Punteros izquierdos
Miranda, Pedro: 1919/20 - 1918
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1955
Villagra, Aldo Virgilio: 1969/70+1972 - 1978

DIRECTORES TÉCNICOS: 9
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1950
Lúpiz, Enrique: 1947 - 1962
Silvero, José María: 1970/71 - 1976/77
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1987/88
Zanabria, Mario Nicasio: 1984+1985/86 - 1999
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 - 2000/01
Aimar, Carlos Daniel: 1989/90 - 2001/02
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 2003/04

Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1989/94+1999/2000

lunes, 25 de noviembre de 2013

CONFESIÓN DE PARTE

   “No estuvimos a la altura”, abrió Bianchi la conferencia de prensa y sí. No sólo con All Boys, en todo el Inicial, en todo el año. Es bueno escuchárselo porque en muchas conferencias precedentes su discurso tampoco había estado a la altura.
   Podríamos conjeturar que la prematura salida de Román fue un golpe imposible de asimilar, en lo emocional, para un equipo cuyas reservas en ese sentido, distan mucho de ser suficientes. Claro que, como también dijo Bianchi, no puede dependerse en tal medida de un solo jugador.
   Vamos a tener que ir haciéndonos a la idea de que nos queda muy poco Román por ver. Con Godoy Cruz no pateó el penal porque se desgarraba. Con All Boys hizo un piquecito de quince metros para recuperar una pelota y se desgarró. Ahora vamos a esperanzarnos todos de nuevo con la siempre prometida pretemporada pero no nos engañemos, los músculos están gastados y esto no tiene retorno.
   Tendría que haber jugado Gago de entrada. Si estaba para treinta minutos, mejor los primeros. Era un partido de “ahora o nunca” y los riesgos había que correrlos sin postergaciones. De última, pudo haber entrado cuando se fue Román. Pero no, entró cuando estaba ya todo el pescado vendido. Igual, para su caso vale el concepto anterior: no se puede depender en tal medida de uno solo.
   Paredes era titular hasta el viernes a la mañana. Bianchi lo puso en la práctica hasta que se cansó (Bianchi) y lo hizo cambiar de equipo con el pibe Celeste. Una advertencia. Es un chico, Leandro pero ya pasó el tiempo, pasaron los partidos y no se define o peor aún, va definiéndose como un indolente, apático, frío. Ya, hay que plantearle el eslogan de Fox para las presentaciones de la Copa Sudamericana: “Gana o vete”.
   No contamos, ante All Boys, con un solo jugador que agarrara la bandera. No es de extrañar porque, en general, así han transcurrido las cosas de mucho tiempo a esta aparte. En el primer tiempo hasta pudimos habernos ido ganando porque All Boys es nada, está tratando de escapar del descenso, estrenaba técnico porque su campaña es altamente insatisfactoria. Pero salvo esos últimos diez minutos antes del descanso, en que llegamos algunas veces, Boca nunca fue capaz de imponer condiciones.
   Empezó el segundo tiempo, nos metieron un gol inadmisible (¿cómo un tipo va a cabecear con tanta comodidad a las puertas del arco en un corner?) y se acabó. El segundo, poco después, fue un moño. Ofrecimos un contraataque inmejorable, Espinoza hizo todo lo posible para desperdiciarlo (tardó en largarla, eligió mal, lo hizo poner en off side, no advertido, a Núñez). Pero fue gol igual porque Núñez, al fin, la recibió en el área sin marca, Orion se lo comió, penal, Matos y adentro. Después, no nos comimos una goleada por lo antedicho, porque ellos son malos.
   Lo evidente es que, con el 0-2, los jugadores de Boca, con casi cuarenta minutos por jugar, lo que querían era que terminara el partido, irse, acabar de una vez con la tortura que se les imponía. Impropio de un equipo de Boca, de un jugador de Boca, por no hablar de simple condición profesional. Sí, “no estuvimos a la altura”.
   Estamos a las puertas de 2014, sin copa, con la evidencia de que debiéramos arrancar de cero pero no vamos a poder. Se pueden traer nada más que dos jugadores nuevos y la realidad económica no da como para pensar en dos a los que se les tire la camiseta y por sola presencia cambien el curso de la historia. Vamos a traer, en el mejor de los casos, a dos figuritas con las que veremos qué pasa. Este gil se levantó temprano y fue a ver a la Reserva, que jugaba a las 9 en Casa Amarilla. Perdió también 2 a 0 y de ahí, seguro, no sacamos a nadie.
   Bianchi agradeció la generosidad de la gente. Este gil se fue de la cancha sin en entender bien qué había pasado con el público o quizá no queriendo entenderlo. ¿Estos son los hinchas de Boca Siglo XXI? Perdemos como unos perros y no nos indignamos, sino que terminamos revoleando remeras y cantando, celebrando que River se fue al descenso hace dos años y medio. Nos bajamos penosamente de un campeonato que nos dio todas las oportunidades y La Bombonera parecía Festilindo.
   Que las nuevas generaciones no se equivoquen, que no se dejen engañar. Por supuesto que “ganamos, perdemos, a Boca lo queremos” y el próximo partido vamos a estar todos de nuevo, cada uno en su lugar, como siempre. Pero esta no es, de ninguna manera, la predisposición que le dio identidad al mundialmente famoso “Jugador N° 12”, la que viene desde el fondo de la historia, la que se hizo leyenda. En otros tiempos, una decepción, una defraudación como esta se pagaba con abucheos, puteadas, por qué no alguna piedrita o monedita, silbatina estruendosa, inequívoca, inolvidable. Si nos vamos cantando y revoleando remeras, puede que contribuyamos a que en los jugadores se afirme esa sensación que vienen transmitiéndonos desde hace tiempo, la de que ganar o perder da lo mismo. ¿Eso es Boca?      

sábado, 23 de noviembre de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ALL BOYS: 48

Arqueros
Goldbaum, León: 1947/48 – 1949+1952+1956/57+1963/64
Spilinga, Antonino Rodolfo: 1963 - 1974/78
Candia, Oscar Andrés: 1971+1973 - 1975
Rodríguez, Carlos Alberto: 1977/79+1981/82 - 1980
Barisio, Carlos José: 1983 - 1976/78
Guzmán, Sandro Daniel: 1996/97 - 2000/01

Marcadores laterales derechos
Vernieres, Enrique Pedro: 1934/37 - 1943
García, Héctor Oscar: 1956/59 - 1961

Back derecho – Primeros marcadores centrales
Laidlaw, Luis Guillermo: 1941/45 - 1949/51
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1979
Acosta, Horacio Antonio: 1993 - 1994/96
Florentín, Hernán Teodoro: 1997/98 - 2000/01

Back izquierdo - Segundos marcadores centrales
Succo, Francisco: 1933/34 - 1938
Blanco, Oscar Domingo: 1972 - 1975
Tavares, Richard Edunio: 1988/89 - 1982/85
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 1984/86+2004

Marcadores laterales izquierdos
Pereyra, Roberto: 1971 - 1973
Pérez, Osvaldo Alejandro: 1983 - 1975/77+1984

Centre halves – Volantes centrales
Silenzi, Cayetano Luis: 1929/33 - 1937
Cuello, Oscar Aurelio: 1937 - 1938
Magnelli, Felipe Antonio: 1948/52 - 1958
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1970/73 - 1975/76
Palmieri, Horacio Norberto: 1972/74 - 1976
García, Daniel Norberto: 1975/77 - 1983/84
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 2000/01
Benavídez, Exequiel Emanuel: 2008/09+2012 - 2013
 
Volante mixto derecho
Peracca, Rubén Oscar: 1969/73 - 1976/78
 
Volantes mixtos izquierdos
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 1995/96 
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 1994/97
Colazo, Nicolás Carlos: 2009/13 - 2013
 
Enganches
Carregado, Luis María: 1971+1974 - 1978
Barroso, Gastón Adrián: 1991 - 1994/95+1996/97
Álvarez, Cristian Marcelo: 2012 - 2013
 
Punteros derechos
Orlando, Roberto Nicolás: 1934 - 1938
González, Tomás: 1939 - 1942
Chávez, Mariano: 1957 - 1960/62
González, Osvaldo Simón: 1975 - 1974
Dorado, Jorge Oscar: 1976 - 1971/72
Coch, Jorge Antonio: 1969/71+1980 - 1977
Río, Jorge: 1978 - 1979
Ríos, Gerardo: 1975/78 - 1984
Sánchez, Sergio Alfredo: 1981/84 - 1984
Scotta, Héctor Horacio: 1982 - 1984/85
 
Centrodelanteros
Martegani, Enrique Andrés: 1945/47 - 1949
Morandini, Osvaldo Daniel: 1983 - 1975/79+1980+1981+1984
Gigliotti, Emmanuel: 2013 - 2008/09+2011
 
Punteros izquierdos
Alberino, Antonio Américo: 1929/33 - 1937/40+1942
Cantatore, Victorio: 1945 - 1951
 
DIRECTORES TÉCNICOS: 11
Fernández Roca, Ángel: 1939/40 - 1943+1962
Moreno, José Manuel: 1959 - 1959+1963+1969/70
Baldonedo, Emilio: 1951/52 - 1962
Deambrossi, Aristóbulo Luis: 1963/65 - 1979
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1979/80+1985
Marzolini, Silvio: 1981+1995 - 1975+1976
Faraone, Carmelo: 1982/83 - 1976/78
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981 - 1984
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1996 (interino) - 1991
Celoria, Ángel Enrique: 2008 (suplente) - 1980+1987

Falcioni, Julio César: 2011/12 - 2013             

lunes, 18 de noviembre de 2013

LLEGAMOS DEMASIADO LEJOS

  Bianchi dijo algunas semanas que salir campeón sería “ilógico”, eso resulta indiscutible. Una parte de la historia es la cadena de lesiones, otra parte es la falta de presencia en la AFA que permite que se lleven Orion de paseo. La verdad de fondo es que nunca se consolidó un equipo, un tejido que disimulara las ausencias y les diera respaldo a los que juegan.
   Cuando apareció Gago, su jerarquía individual marcó un giro pero se lesionó Gago y volvimos a quedar a la deriva. Por ejemplo, cuando fuimos a jugar a la cancha de San Lorenzo, sin Gago ni Román, aunque no queríamos, nos imaginábamos a lo que estábamos expuestos. En Sarandí, donde quedamos prácticamente fuera, se escribió un capítulo más de una novela previsible.
   Pudo haberse empatado pero se equivoca Bianchi si realmente cree que ese hubiese sido el resultado que correspondía. Que Arsenal se haya complicado solo en el tramo final, que sus cambios no le hayan funcionado no tapa el hecho de que antes, desde el comienzo, había marcado claras diferencias entre lo que es un equipo, en la acepción integral del término, y lo que son once tipos que pateanparaelmismolado.
   Después podríamos detenernos en las circunstancias, en los detalles. Si entraba el tiro de Román que rechazó Campestrini, el 1-0 hubiese afirmado la idea con que salió a jugar Boca, tener la pelota y cuidarla. Pero no entró. Casi enseguida, el tiro libre que nos dejó 0-1. Se discute si hubo o no foul de Ribair a Caraglio, hay un desplazamiento innecesario, se cobra o no. Se cobró. Aguirre le pegó muy bien y aunque el estatismo de Tripodi y la desconfianza que le tenemos abren margen para conversar, el remate era muy difícil para cualquier arquero.
   Lo peor es que la desventaja, un solo golpe, dejó a Boca al borde del nocaut. Síntoma inequívoco de las dudas e inseguridades de todos. Boca se derrumbó y quedó servido porque además, como siempre ocurre, Arsenal ganó confianza.
   Es fácil agarrársela con Tripodi, que al fin y al cabo salvó, en ese primer tiempo, dos pelotas muy difíciles, la dos de Furch, de arriba y de abajo (la segunda, cuando ya perdíamos por dos) pero lo cierto es que nadie paraba a nadie. La mejor prueba es el segundo gol. Definición exquisita de Caraglio pero antes, hicimos todo lo posible para que ese gol llegara. Como en Bahía Blanca, podemos quejarnos por la mala suerte en los rebotes pero esas cosas pasan cuando se defiende mal, apurado, mal parado. Flojitos los del fondo pero delante de ellos, los volantes no les daban protección.
   Hubieron de transcurrir exactamente 45 minutos para que elaboráramos una buena jugada de ataque, la de Caruzzo-Erbes y remate de Riaño en el travesaño. Claro que hubiese sido mucho mejor irse al descanso perdiendo solamente por uno pero en el análisis, los dos goles de diferencia se ajustaban más a lo que había pasado en la cancha.
   El gol de cabeza de Caruzzo, después del corner de Méndez, con muy poco segundo tiempo transcurrido abrió expectativas pero el tercero de ellos llegó enseguida. También, podría decirse que fue mala suerte que nos embocaran tan pronto pero es mentira. Lo que pasa es que seguimos defendiendo mal y además, regalamos un contraataque. Entrega poco feliz de Román para Méndez pero Méndez tampoco se le ofreció en el lugar debido. Y Carrera se lo comió, se llevó la pelota con todo Boca desarticulado. Absoluta comodidad de Aguirre para sacar el centro y absoluta comodidad de Carrera, que corrió sesenta metros desde el comienzo de la acción y nos llegó al área, para elegir dónde ponerla de cabeza.
   Lo que sucedió en la última media hora de juego es sorprendente. Porque todos nos creímos que el partido estaba definido y muchos temimos lo peor. No era de esperar que un equipo por lo general tan disciplinado como Arsenal se confundiera y fuera a obsequiarnos todas las oportunidades que nos obsequió. En el gol de Riaño, bien definido con ese zurdazo de media vuelta (aprobado Riaño en su primera incursión como titular), los dos centrales le dieron todas las ventajas después del pelotazo frontal de Román.
    Otra vez, película parecida a la del final con Tigre. El Burro, Gigliotti, Riaño, al final Blandi, Paredes suelto por los costados, Román de cinco… Era momento de incendiar las naves y se hizo. Si entraba alguna de las dos de Paredes (una que atajó Campestrini y otra que se fue cerca) o, sobre todo, la de Gigliotti, palo y paseo de la bocha por la línea, hasta hubiésemos festejado un empate que, si bien se mira, de mucho no hubiera servido. Pero así no se juega al fútbol.
   Al fútbol, si se quiere salir campeón, se juega como jugó San Lorenzo contra nosotros y como volvió a jugar el sábado con Belgrano, a pesar de que en algún momento se complicó Con esa actitud, con esa determinación, con esa convicción, con esa entrega. Salir a comerse la cancha. Boca, a lo largo de este Inicial, nunca tuvo es ferocidad. Se jugó bien con Vélez y con Racing pero dentro de otros lineamientos.
   Se le está pegando mucho a Román, por supuesto que no es ni seráel de antes. Pero Román, hasta donde pueda, siempre será Román. Y el problema no es un jugador. Ni siquiera con la importancia que por sí solo reviste él. No hay equipo suficiente, no hay apoyos de uno a otro en la cancha, tampoco hay convencimiento en lo que se tiene que hacer ni mucho menos reservas de carácter para encontrar soluciones cuando aparecen los problemas.
   Este campeonato es tan raro, todos son tan irregulares que los números todavía dan pero no nos engañemos: desde hace rato sabemos que otros tienen aspiraciones mejor fundadas que las nuestras. Nosotros salimos cada vez a la cancha sin ninguna garantía sobre lo que pudiera pasar. Las esperanzas nos vienen durando más de lo que merecemos.         
  

                 

sábado, 16 de noviembre de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ARSENAL: 18

Arqueros
Merlo, Néstor José: 1989 - 1984/86
Caballero, Wilfredo Daniel: 2002/04 - 2006

Marcadores laterales derechos
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1994/95
Casais, Eduardo Javier: 2005 - 2012/13

Segundos Marcadores centrales
Matellán, Aníbal Samuel: 1996/2001+2004/05 - 2007/10
Burdisso, Guillermo Enio: 2011/12 - 2012/13

Marcadores laterales izquierdos
Gallo, Germán Darío: 1997 - 1999/2000
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07+2009/10 - 2010/11

Volante central
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1982/83

Volantes mixtos izquierdos
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 1998/2002
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2002/03+2007/08
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2004
Caffa, Juan Pablo: 2003 - 2005/06+2011/12

Enganche
Lacava Schell, Hugo Nelson : 1974/77 - 1980

Punteros derechos
Mouche, Pablo Nicolás: 2008/12 - 2007
Franzoia, Andrés: 2005/07 - 2010/11
 
Centrodelanteros
Rambert, Sebastián Pascual: 1996/97 - 2002/03
Sava, Facundo: 2006 - 2008/09

DIRECTOR TÉCNICO: 1
López, Miguel Ángel: 1983/84 - 2006

lunes, 11 de noviembre de 2013

MENOS MAL

   Pocas veces podrá quedar tan explicitada la dependencia que tenemos respecto de Román. Necesitamos que él y no otro manejara correctamente, con sagacidad dos acciones de pelota detenida para poder ganarle a Tigre un partido en que se volvió a jugar mal, muy mal. Es más, en otra acción de bola parada Román lo hizo amonestar a Pérez García, el mejor jugador de ellos junto con Javi García y poco después, Pérez García se iba expulsado y dejaba condicionado a su equipo por cuarenta minutos.
   En el día del decimoséptimo aniversario de su debut en primera, aquel partido con Unión, cómo pasa el tiempo que lo parió, Román nos hizo un nuevo regalo. Se mueve menos, no desequilibra con la facilidad de antes pero sigue siendo Román. Y es nuestro.
   Con el mal de ausencias a cuestas, Bianchi lo pensó bien. Puso a Leíto Paredes para ver si así teníamos más chances, más ductilidad, más juego. Paredes generalmente por derecha, aunque osciló por el ancho y Román del medio para la izquierda. Buena idea pero no, el juego que tuvimos siguió siendo poco. Ojo, es un esquema que vale para jugar con Tigre de local pero si vamos a la cancha de Arsenal a jugar sobre esa idea, vamos a tener problemas. Si los laterales no se juntan con los volantes de contención, el medio queda muy desguarnecido.
   No había pasado absolutamente en 17 minutos de partido. No imponíamos condiciones, el juego era todo intrascendencia. Hasta que llegó el gol en contra del Chiqui Pérez. La quiso sacar al corner y la puso junto al palo pero del lado de adentro. Cuando Leone cruzó esa pelota de izquierda a derecha el Chiqui vio que por detrás de él llegaba Janson, se asustó, se apuró y su torpeza nos liquidó. Para colmo, casi hace que Orion se mate contra un palo. Casi le hace perder a Agustín el paseo a que lo invitó Sabella (la renegrida concha de tu madre, Sabella).
   Tardamos demasiado tiempo en meternos en el partido. Podría, en ese sentido, trazarse un paralelo con lo que sucedió en la cancha de San Lorenzo. La diferencia fue el rival pero Boca dio muchas posibilidades y contra un oponente de más peso, seguramente lo hubiésemos pagado mucho más caro.
   De todos modos, se pudo haber dado vuelta en el tramo final del primer tiempo. Primero estuvo la que se perdió el Burro Martínez y después, las tres pelotas que sacó Javi, a Erbes, a Román y a Caruzzo. La del Pichi, una jugada monumental. Usó muy bien a los compañeros como elementos de distracción para sorprender y pasar él. Lástima que no pudo definir con precisión y Javi se lo comió. Arquero raro, Javi. Vamos a ver cómo se porta con Newell’s.
   Ese fue el momento de Boca en el partido porque después, en el segundo tiempo, volvimos a nublarnos. La verdad, en la cancha este gil creyó que había sido penal la jugada del Pichi con Pérez García pero no, por televisión queda claro que Pérez García se tiró, acertó Herrera. Y bueno, la realidad es que no supimos jugar once contra diez. Tigre se metió y no rompíamos por ningún lado.
   Algo había que hacer y Bianchi lo hizo, empezó a tirar un delantero detrás de otro: Cangele, Blandi, Riaño… ¡Terminamos jugando con cinco delanteros de oficio más Román y Paredes! ¡Leíto iba a terminar salvando una pelota clave en el área nuestra! Pero Tigre se metió en el fondo, íbamos y rebotábamos, rebotábamos, rebotábamos. El Burrito Martínez desapareció de la cancha. Gigliotti y Blandi se marcaban uno a otro, que es lo que con mayor frecuencia sucede cuando se juega con dos nueves. Algo cambió Cangele, el único que encaraba y a veces pasaba y que además, levantaba la cabeza, pensaba, elegía bien. Pero no bastaba.
   Con un equipo que contraatacara mejor, íbamos a pasarla mal. Pero Tigre, sin Pérez García, no tenía brújula. Igual, tuvieron esa en que se juntaron Janson y Leone que no la terminaron bien, el tiro de Bordacahar que sacó Agustín y una que les pararon mal por off side. ¿Y nosotros? Esa que peinó Cangele y que no pudo corregir por el camino Gigliotti más un cabezazo del Puma, desviado. Poquito, poquito.
   Riaño tuvo pocos minutos en cancha pero en la primera que agarró, fue con decisión y pasó. A él le hicieron el foul que iba a terminar con el gol de Paredes y ya iban 39 minutos, se nos iban el partido, los puntos y el campeonato. Román ya había hecho otra igual antes y Paredes le había pegado mal. La segunda, salió. Había que aprovechar la buena pegada de Leíto y el hecho de que Javi iba a estar tapado por la multitud que había en el área.
   El gol del Cata llegó a los 46. ¡Mamma mía, cómo se sufre! Otra vez, buena lectura de Román, tocando cortito a Paredes y recibiendo para meter el centro de segunda, después de que se movieran. ¿De quién era el Cata? De Peñalba, pero a Peñalba lo habían sacado. Por eso, cuando Román se la puso en la cabeza, el Cata pudo definir con comodidad para que nos quedáramos con los imprescindibles tres puntos. Buen partido del Cata, en general.
   En fin, gracias al deseado empate entre Newell’s y San Lorenzo, quedamos a dos puntos. Pero nuestras chances siguen prendidas con alfileres porque lo malo es que no dependemos solamente de los demás (Newell’s lleva cuatro al hilo sin ganar y sigue primero) sino que dependemos de nosotros. Esa es la parte más difícil. Lo dijo Bianchi, el problema es Boca.          

sábado, 9 de noviembre de 2013

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y TIGRE: 70

Arqueros
Carletti, Leopoldo Evaristo: 1951/52 - 1953
Castro, José Manuel: 1956 - 1960/61
Ayala, Osvaldo Santos: 1959/61 - 1965
Candia, Oscar Andrés: 1971+1973 - 1977/78+1980
Pistone, Héctor Eduardo: 1976/77 - 1979
García, Javier Hernán: 2008/11 - 2011/13

Marcadores laterales derechos
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1938
De Sanzo, Norberto Antonio: 1956 – 1955+1964 
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1979/81
Rebottaro, Andrés Orlando: 1979 - 1980
Jerez, Pablo Ezequiel: 2003/04 - 2008/09

Backs derechos – primeros marcadores centrales
Rupar, Juan Antonio: 1948/49 - 1950/52
Pasarín, Alfredo Jesús: 1950 - 1944/45
Cardoso, Luis Raúl: 1956/59 - 1955
Acevedo, Rubén Carlos: 1981/82 - 1985

Backs izquierdos – segundo marcador central
Succo, Francisco: 1933/34 - 1935/38
Valussi, Víctor Miguel: 1935/36+1938/45 - 1937
Flores, Ramón: 1943 - 1945/46
Pérez, Claudio Daniel: 2013 - 2009/11

Marcadores laterales izquierdos
Doná, Juan Carlos: 1983 - 1991/92
Arruabarrena, Rodolfo Martín: 1993/96+1997/2000 - 2008/10
Fondacaro, Carlos Rubén: 2008/09 - 2009/10
 
Centre halves – volante central
Cuello, Oscar Aurelio: 1937 - 1936
Pérez, Juan Gregorio: 1944 - 1945
Acosta, Benicio José: 1951/56 - 1950          
Brunetti, Enrique Horacio: 1948 - 1953/57
Arcos, Rafael: 1955/56 - 1943/48
Quiroz, Jorge Alejandro: 1978/82 – 1986
Rodríguez, Ribair: 2013 - 2010
 
Halves izquierdos
Castellani, Alberto Luis: 1946/49 - 1950
Natiello, Domingo José: 1956/59 - 1961

Volantes mixtos izquierdos
Medina, Orlando José: 1969/72 - 1980
Irazoqui, José Luis: 1985/88 - 1988/89
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 1999/2000
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2003/09
 
Punteros derechos
Zatelli, Ricardo: 1934/36 - 1937/38
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1937/39
Tossoni, Mario Miguel: 1938/39 - 1940/42+1945
Orlando, Roberto Nicolás: 1934 - 1943
Aguilar, Ángel Adolfo: 1954 - 1946
Murieda, Adolfo Félix: 1957 - 1962
Río, Jorge: 1978 - 1973/78+1980/85
Giachello, Sergio Omar: 1982/85 - 1987/88
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1988/89
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1994/95
 
Insiders derechos
Carniglia, Luis Antonio: 1936/44 - 1949
Scliar, Isaac: 1949 - 1949/50
Gil, Rubén Joaquín: 1953+1956 - 1954
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1958
 
Centrodelanteros
Martín, Alfredo Ángel: 1918/21+1923 - 1915
Fallatti, Casildo Atilio: 1923 - 1922
Benavides, Julio Luis: 1934/35 - 1932/33
Sarlanga, Jaime: 1940/48 - 1935/36
Cesáreo, Luis Ernesto: 1950 - 1948/49+1952/53+1956+1959/60
Sánchez García, Jorge Victoriano: 1951 - 1953/56
Morandini, Osvaldo Daniel: 1983 - 1979
Pavón, Daniel Severiano: 1977/78+1980 - 1986
Cecchi, Jorge Carlos: 1981/82 - 1986/87
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 2001/02  
Delfino, Leonardo Adrián: 1995 - 2002/03
Pratto, Lucas David: 2009 - 2008
Araujo, Sergio Ezequiel: 2009/12 - 2013
 
Insiders izquierdos
Troncoso, Aníbal: 1935/36 - 1937/42
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1950/52
Vairo, Juan Apolonio: 1953/54 - 1959
 
Punteros izquierdos
Delgado, Benjamín: 1926/27 - 1933
Alberino, Antonio Américo: 1929/34 - 1935/36
Careri, Miguel Pascual: 1937/39 - 1940/43
Cucchiaroni, Ernesto Bernardo: 1955/56 - 1949/54  
Castro, Norberto: 1948/50 - 1961
 
DIRECTORES TÉCNICOS: 3
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 – 1961+1964
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981 - 1992/93
Hrabina, Enrique Oscar: 1993+1994 - 1996