viernes, 28 de noviembre de 2014

actual ONCE DÉCADAS

   Estoy deprimido. A la mañana fui a Boca por razones de laburo pero desde que volví no tengo ganas de salir a la calle. Sólo voy a hacerlo más tarde para pasear a Celedonio, mi perro (no mi "mascota", mi perro). No tengo ganas de prender la radio. Estuve escuchando a Gardel, Troilo, D'Agostino-Vargas, Di Sarli y Gobbi hasta que me cansé. Miré canales de series hasta que me aburrí. No quiero ver canales de aire ni de noticias ni muchos menos de deportes. No quiero meterme mucho en internet ni en facebook.
   Se me ocurrió, para que sigan pasando las horas, armar una selección por cada una de las once décadas de vida de Boca. No vale repetir jugadores en más de una década. A los efectos correspondientes, se puede dejar fuera al mejor de un puesto en una década si resulta más conveniente ponerlo en la siguiente o en la anterior para que entre uno que haya sido el segundo o el tercero. Vale poner a uno en un puesto que no haya sido el más habitual suyo para no quede de lado o para darle lugar a otro que merezca estar.
   Hay jugadores prohibidos. Por ejemplo, un 3 corneta que jugó entre 1973 y 1977 que ahora lo pusieron de adorno en las transmisiones de los partidos y que los otros días lo fajaron (¡qué barbaridad!) y que empieza con T. Un 9 que jugó entre 1978 y 1984 actual técnico desocupado y que empieza con G. Un 6 que jugó de 1980 a 1984 ex técnico (naturalmente eyectado por el sistema) que ahora es panelista de ciclos más humorísticos que otra cosa y que empieza con R. Un actual prestigioso comentarista que de joven hacía gestos provocativos y que empieza con L.
   Aquí vamos...

1905-1914
Lorenzo Etchart; Juan Garibaldi y Horacio Lamelas; Policarpo Martínez, Marcelino Vergara y Máximo Pieralini; Pedro Calomino, Enrique Bertolini, Arturo Penney, Donato Abbatangelo y Francisco Taggino.
Penas: quedan fuera José De los Santos, Rafael Pratt, Miguel Elena, Arnulfo Leal... (entre otros).
1915/1924
Américo Teoriere; Ludovico Bidoglio y Ramón Mutis; Alfredo López, Mario Busso y Alfredo Elli; Domingo Tarasconi, Antonio Cerrotti, Alfredo Martín, Alfredo Garasini y Dante Pertini.
Penas: quedan fuera los uruguayos que venían el domingo y se volvían a la noche en el vapor de la carrera (1914/16), Enrique Brichetto, Antonio Cortella, José Ortega, Pablo Bozzo... (entre otros).

1925/1934
Juan Yustrich; Moisés y Bibí; Ángel Medici, Manuel Fleytas Solich y Gerardo Moreyras; Donato Penella, Delfín Benítez Cáceres, Francisco Varallo, Roberto Cherro y Mario Evaristo. Director técnico: Mario Fortunato.
Penas: quedan fuera Esteban Kuko, Juan Evaristo, Antonio Alberino, Vicente Cusatti... (entre otros).

1935/1944
Claudio Vacca; Domingos Da Guía y Víctor Valussi; Carlos Sosa, Ernesto Lazzatti y Pedro Arico Suárez; Aníbal Tenorio, Ricardo Alarcón, Jaime Sarlanga, Severino Varela y Raúl Emeal. Director técnico: Alfredo Garasini.
Penas: quedan fuera Luis Sánchez, Julio Benavídez, Juan Estrada, Yiyo Carniglia, el Nano Gandulla... (entre otros).

1945/1954
Julio Musimessi; José Marante y Rodoldo De Zorzi; Francisco Lombardo, Eliseo Mouriño y Natalio Pescia; Mario Boyé, Pío Corcuera, José Borello, Herminio González y Mariano Sánchez. Director técnico: Ernesto Lazzatti.
Penas: quedan fuera el Comisario Colman, Perique Edwards, Héctor Otero, el uruguayo Rosello... (entre otros).

1955/1964
Antonio Roma; José Silvero y Silvio Marzolini; Carmelo Simeone, Antonio Rattin y Orlando Peçanha de Cavalho; Ernesto Grillo, Angel Rojas, Paulo Valentim, Norberto Menéndez y Alberto González. Director técnico: Adolfo Pedernera.
Penas: quedan fuera Tito Cucchiaroni, Luis Cardoso, el peruano Benítez, el profesor D'Amico... (entre otros).
1965/1974
Rubén Sánchez; Rubén Suñé, Julio Meléndez, Roberto Rogel y Armando Ovide; Orlando Medina, Norberto Madurga y Osvaldo Potente; Ramón Ponce, Alfredo Rojas y Enzo Ferrero. Director técnico: Alfredo Di Stefano.
Penas: quedan fuera Cacho Silveira, el Loco Pianetti, el Tano Novello, el cordobés Curioni... (entre otros).

1975/1984
Hugo Gatti; Vicente Pernía, Francisco Sa, Roberto Mouzo y Miguel Bordón; Jorge Benítez, Marcelo Trobbiani y Diego Maradona; Ernesto Mastrangelo, Carlos García Cambón y Darío Felman. Director técnico: Juan Carlos Lorenzo.
Penas: quedan fuera Marito Zanabria, el Toti Veglio, el Ruso Ribolzi, el Loco Salinas, el Mono Perotti... (entre otros).
1985/1994
Carlos Navarro Montoya; Diego Soñora, Juan Simón, Alejandro Giuntini y Carlos Mac Allister; José Luis Villarreal, Blas Giunta, Alberto Márcico y Carlos Tapia; Sergio Martínez y Gabriel Batistuta. Director técnico: Óscar Tabárez.
Penas: quedan fuera Quique Hrabina, el Tano Passucci, Cuciuffo, Marchesini, Gardelito Medero, Fabián Carrizo, Marangoni... (entre otros).
1995/2004
Óscar Córdoba; Hugo Ibarra, Jorge Bermúdez, Walter Samuel, Rodolfo Arruabarrena; Diego Cagna, Mauricio Serna, José Basualdo; Juan Román Riquelme; Guillermo Barros Schelotto y Carlos Tevez. Director técnico: Carlos Bianchi.
Penas: hay que correr de década al Loco Palermo para que entre Carlitos Tevez, quedan fuera Caniggia, Cristian Traverso... (entre otros).

2005/2014
Roberto Abbondanzieri; Facundo Roncaglia, Rolando Schiavi, Daniel Díaz, Clemente Rodríguez; Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Fabián Vargas; Federico Insúa; Marcelo Delgado y Martín Palermo. Director técnico: Alfio Basile.
Penas: quedan fuera Rodri Palacio, Pablito Ledesma, Bilos (de notable rendimiento con Basile), Caranta (que jugó gran copa en el 2007), Russo (último DT ganador de la Libertadores), Falcioni (DT campeón invicto)...
Perdón por todas las omisiones.



Y... LO PERDIMOS NOSOTROS

   Quince segundos de juego y penal a favor. Escenario soñado. De yapa, dos jugadores de ellos amonestados en lugares clave de la cancha, un defensor y el 5. Era el momento de aplicar el mazazo mortal pero la dejamos pasar.
   Muy mal, lo pateó el Puma. Una masita, previsible, fácil. ¿Qué le vamos a decir? Jugadores mejores que él han fallado penales y seguirán fallando. Eso sí, quedó marcado. Se le va a hacer sumamente difícil, al Puma, remontar esta cuesta. Es de esos mojones que nadie se olvida, cicatriz indeleble y además, el penal no fue lo único.
   En realidad, cuatro de las cinco posibilidades concretas que tuvimos en el gashinero lo tuvieron por protagonista al Puma. La segunda después del penal es más difícil de entender. Luego de ese rebote frontal que dio Barovero como consecuencia del remate del Pachi Carrizo le quedó servida, al Puma y la tiró afuera. Al final del primer tiempo estuvo ese cabezazo, llegando por el segundo palo y tirándose hacia adelante, que también se le fue afuera, al lado del palo izquierdo (la otra, al lado del palo derecho). Aparte, estuvo esa que metió de cabeza y que se anuló por off side que no fue. El tal Iván Rossi levantó mal su banderita. Viene pasando seguido y en particular contra los que te jedi que pitos y banderitas se equivocan contra nosotros pero qué le vamos a hacer, son humanos aunque nos cueste creerlo.
   Fuera de las de Gigliotti, estuvo ese cabezazo de Calleri, en anticipo, por arriba del travesaño, tras tiro libre servido por Nico Colazo. Aquí no hay reproches, Jony anticipó muy bien pero no tenia muchas posibilidades de elegir la dirección deseada.
   Quedamos abajo a los 16 minutos en una jugada que de algún modo se veía venir, porque ya antes Vangioni nos había aparecido muy solo por izquierda. Pareciera que le quiso pegar al arco, Vangioni, con tan buena suerte para él que le salió un pase a Pisculichi, un tipo que le pega tan bien como Pisculichi quedó de frente al arco con espacio y la puso, abajo, a la derecha de Orion, inalcanzable.
   Parejo, el primer tiempo, por oportunidades. Pelota repartida. Ellos tenían mejores asociaciones, porque el medio juego nuestro no estaba equilibrado. Meli se juntaba mucho con Erbes y a la derecha nuestra quedaba mucho espacio para que se juntaran Rojas y Vangioni más, a veces, Pisculichi o Gutiérrez.
   Lo nuestro era más sobre la base de arrestos individuales. El Pachi Carrizo tuvo dos arranques más que prometedores, la jugada previa al penal, que fue una corrida incontenible de él por izquierda y después, esa diagonal con buen derechazo, la ya aludida que Barovero no retuvo y se lo perdió el Puma. Pero le faltó continuidad, al Pachi. Lo suyo fueron fogonazos. Y Jony Calleri se movió bien, saliendo y llevándose gente para fabricar claros pero en general quedó lejos del área y volantes nuestros en posición de ataque aparecieron pocas veces. Una fue la de Meli, la del penal, Rojas no lo vio llegar por detrás de él y lo enganchó, sin dudas. Otra fue la de Fuenzalida, por derecha, previa al último cabezazo chingado de Gigliotti. Eso fue cuando ya se había ido Gago.
   Fue el golpe de gracia, la lesión de Gago en el primer tiempo. No porque Fernando estuviese jugando un gran partido, nada de eso pero sabemos que es el único que, llegado el caso, puede generar circulación fluida, elaboración, un pase (uno) que sorprenda. El Burro Martínez afuera desde el primer partido, el Negro Chávez en el banco, averiado y encima, Gago. Andamos con lo puesto, que se nos caigan tres soldados juntos es una ventaja que no podemos dar.
   Por conformación técnica, lo más parecido a Gago que tenemos es Castellani. El Vasco no le tuvo fe y sus razones tiene. Castellani, desde que está con nosotros, carretea, carretea y no despega nunca. El elegido para ir a la cancha resultó el Chapa Fuenzalida y los acontecimientos posteriores iban a demostrar que fue un error del Vasco. El Chapa se paró por la derecha y salvo esa llegada al área que derivó en el cabezazo de Gigliotti, no se lo iba a ver. Delantero no es, el Chapa pero volante pareciera que tampoco. Tácticamente, parecía que con él podíamos compensarnos mejor por el costado suyo pero en definitiva, resignamos demasiado peso en los últimos metros de cancha.
   Todo el partido, en lo que a Boca respecta, se condensó en el primer tiempo. En el segundo no llegamos jamás, ni un remate franco al arco, si Barovero se quedaba en el vestuario daba lo mismo. Para peor, nos creció el uruguayo Sánchez en otro sector de la cancha que no tenemos bien cubierto. Ya se vio otras veces, por ejemplo en el primer tiempo con Cerro Porteño allá, aunque hayamos terminado ganando 4-1. ¿Quién es el volante de Boca por izquierda? Nadie. El Pachi no, porque cuando va por ahí juega adelantado. El Negro Chávez, cuando está, tampoco, porque es delantero. Gago tampoco, porque se lo puede imaginar de muchas cosas pero nunca de carrilero por izquierda.
   La verdad es que, si repasamos el segundo tiempo, habremos de concluir que la sacamos barata. Ellos tuvieron dos, cuatro, cinco... Contra ninguna. Bajó bastante el rendimiento de Calleri. Por momentos se compartió la posesión pero el que llevaba la pelota era el Cabezón Meli, a veces hasta el propio Gigliotti. No, esa no es manera.
   La entrada de Chávez por Fuenzalida va a dar que hablar, en los próximos días. El Negro hizo lo que pudo, no estaba entero, no solucionó nada. El Chapa tuvo 26 minutos de cancha, desde los 40 del primero hasta los 21 del segundo. Queda como que lo prendieron fuego. El Vasco hizo lo que creyó mejor, en el primer cambio y en el segundo y es legítimo pero pocas veces los técnicos se animan a poner un tipo en medio del partido y a continuación, sacarlo. El jugador queda muy expuesto. Este gil que escribe recuerda que una vez el Toto Lorenzo lo hizo con Doroni, para peor un pibe, en un partido con Independiente. Doroni nunca más iba a aparecer en la primera de Boca.
   ¿Qué más? Castellani entró a los 39 del segundo tiempo. No valía la pena hacer ese cambio a esa altura del partido. No, que nadie vaya a creer que esto es un reclamo de que Castellani debió haber entrado antes. Sinceramente, poco cabe esperar de Castellani. No tiene pasta de héroe, más bien sí de oficinista. ¿Quién podría suponer que Castellani va a torcer la historia? En el último instante se fue expulsado el Cata Díaz por un patadón de impotencia, postrer imagen del naufragio, fiel radiografía de Boca.
   “El domingo tenemos una final con Lanús” o algo así dijo el Vasco y está bien, como discurso hay que aceptárselo. Sí, claro, tenemos que lamernos las heridas y seguir pero él y nosotros sabemos que no es tan sencillo, lo que perdimos es mucho, duele, pesa. Entre otras cosas, por la comprobación de que lo tuvimos servido en bandeja, así que lo perdimos nosotros. Ocho partidos con los que te jedi este año y, por h o por b, no ganamos ninguno...


EL BOLETÍN: ORION 6, MARÍN 5, FORLÍN 5, CATA 4, COLAZO 4, MELI 4, PICHI 4, GAGO 5, CARRIZO 6, CALLERI 4, GIGLIOTTI 2 (FI), FUENZALIDA 3, CHÁVEZ 4, CASTELLANI NC.

lunes, 24 de noviembre de 2014

OTRO BUEN TRABAJO

Todo el partido quedó condicionado por el cagadón que se mandó el arquero de ellos en el minuto 4 y que nos regaló uno de los viejos y queridos “goles de vestuario”. Lo que cabe remarcar es que Jony Calleri fue a presionar porque se ve que se había estudiado el hecho de que Independiente sale mucho con pelota por abajo desde el fondo y se trabajó sobre eso. Ya se había logrado frente a Defensa y Justicia.
Independiente acusó el golpe y nos movimos con tranquilidad durante todo el primer tiempo. Lástima que no los liquidamos ahí mismo, porque tuvimos oportunidades. Como la volea chingada del Puma Gigliotti con zurda, después de que Pachi Carrizo llegara al fondo por izquierda. Como la del Chapa Fuenzalida a la carrera, también pifiada, por derecha, después de que la armaran muy bien Jony, que la bajó y el Puma, que la abrió. Como la de Calleri, que perdió con Rodríguez cuando intentó la gambeta larga hacia afuera, después de una muy buena asistencia de Castellani. Como la de Insúa, que se desvió en uno de ellos y terminó en corner, tras una excelente apertura de Cubitas y otra aparición del Pachi por izquierda.
Sucede así, que cuando se dejan pasar tantas, a la primera de cambio te encontrás con que te empataron. Y no se había llegado a los 10 del segundo tiempo. Muy mala salida del Chiqui Pérez, que en general anduvo bien pero que con esa sola complicó el partido. Se la dejó servida a Pisano para que enganchara y sacara el zurdazo. Una distracción defensiva que costó caro y que no fue la única, porque un rato después, estando 1-1, nos dormimos... ¡en un saque lateral! Y permitimos que Mancuello se nos metiera como Perico por su casa por el medio, hasta las barbas de Trípodi. En el último instante lo molestó Grana desde atrás, menos mal, la tiró por arriba. Era para morirse si, de la nada, quedábamos perdiendo semejante partido.
Ya por entonces Independiente estaba con diez, porque Bellocq cortó un contraataque con mano y se ganó la segunda amarilla. ¡Qué tristes las declaraciones de Almirón! Les pasa a muchos técnicos y jugadores, que se ponen en ridículo con sus lloriqueos post-derrota. La expulsión de Bellocq no hay manera ni de empezar a discutirla, el árbitro no tenía más remedio que echarlo. ¡Y decir que si era un jugador de Boca seguro que no lo echaba!... Pobre hombre, carece de dignidad en la derrota, no sabe perder.
Once contra diez, superamos el impacto por el gol recibido y, al margen de la de Mancuello, volvimos a mandar. El segundo gol fue un contraataque fulmíneo, otra vez con el protagonismo del Pachi, que anda bien, como con Arsenal, pudo haber tenido minutos con River. Le ganó a Zárate y se fue derechito al hueso, el Pachi, con la virtud de que no bajó la cabeza, no perdió visión periférica y, cuando le salió el arquero, le sirvió el doblete a Jony.
En el tercero, ya con ellos desarticulados, volvió a aparecer Pachi para meter un muy buen centro y que también el Puma se sacara el gusto, metiera su cabezazo ganador y no se fuera a su casa cargado.
El Vasco volvió a meter muchos suplentes, como era de prever y los jugadores le respondieron. Fue una buena producción de Boca, el Boca alternativo, con una victoria incuestionable por donde se la mire y buenas respuestas individuales. Buena prestación del doble 9 que no es tan “doble 9” porque no se trata de dos tanques que obligan a todos los demás a jugar para ellos, sino que Jony es un 9 que sale, que puede arrancar desde atrás, que se asocia. Es de mucho valor para el Vasco comprobar que la fórmula Calleri-Gigliotti es una alternativa a considerar.
De Pachi ya quedó dicho casi todo, con la sola enunciación de su participación en jugadas clave. Fue directo, vertical. Desequilibró uno contra uno. No revoloteó tanto por el medio, como contra Arsenal, sino que se movió casi siempre por la banda izquierda y fue decisivo.
Después de algún tiempo, jugó muy bien Insúa, aunque se le pueda anotar ese horrible remate que le salió en el segundo tiempo, desde buena posición, es de imaginar que la pelota le hizo algún sapito inesperado. Pero anduvo realmente bien, Pocho y vale mencionarlo porque en realidad, a continuación de aquel desgarro que sufriera con Huracán por la Copa Argentina y de haber perdido el puesto con Nico Colazo, no lo habíamos visto en este nivel. Se pareció al del primer semestre del año, cuando era uno de los mejores jugadores que teníamos.
Anoche me puse a ver un rato Fútbol Permitido, programa en el cual destacan claramente las gambas de Alina Moine. Un joven panelista cuyo nombre no tengo incorporado dijo que con Cubas se está en presencia de un jugador que va a hacer historia. Hamilton, Rossi y los demás lo pararon bien, Cubitas tiene por ahora muy poco recorrido. Me permito señalar, en apoyo de la idea de este joven panelista, que lo que impresiona de Cubas es que juega como un veterano. No corre de más, se para bien, toma atajos, llega justo y utiliza muy bien el cuerpo. Y distribuye no sólo con prolijidad sino con sentido de profundidad. Que no se pinche.
Correcta la zaga central más allá de la chambonada del Chiqui previa al gol de ellos, Grana acompañó y hasta se ganó algunos aplausos. Trípodi jugó después de mucho tiempo y no tuvo trabajo pero se lo vio atento, enchufado, sin titubeos. Castellani, siempre igual, deja ver que sabe jugar, que tiene un pie derecho muy sensible y hasta corre mucho pero no se gana el lugar que se tiene que ganar en el funcionamiento ofensivo del equipo. Fuenzalida pareciera que no terminó de entender de qué tenía que jugar, suele pasarles a los jugadores a los que los mueven mucho de posición. El Cabezón Meli lo reemplazó con el esfuerzo de siempre pero está menos claro y preciso que poco tiempo atrás.
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Es una vergüenza que para este partido ni siquiera se lo haya concentrado a Pablito Ledesma. Un destrato, una falta de respeto que de ninguna manera se merece. Y que el Vasco se deje de joder con eso de que todas las decisiones que toma son “futbolísticas”. Él mismo bromea con que el setenta y cinco o el ochenta por ciento de sus declaraciones públicas son mentiras pero que no nos tome por boludos. Antecesores suyos lo han hecho pero de él, siendo tan buen tipo como lo es, esperamos otra cosa.
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Certeras declaraciones de Angelici. Por primera vez en mucho tiempo, creo que por primera vez desde que asumió, me sentí representado por mi presidente. Me hubiese encantado saber qué carajo pensaba cuando se aprobó esa aberración de los treinta equipos. Por otra parte, que “consensúe” con Crespi. Queda muy feo que el presidente de Boca milite en un bando y el vicepresidente segundo en el otro.
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En el campeonato pasado, si le hubiésemos ganado a River ese partido que perdimos 1-2, en cuyo transcurso el único gol legítimo e inmaculado fue el nuestro, hubiéramos sido campeones, un punto por arriba de los que te jedi. En este campeonato, si no hubiésemos perdido ese partido que le ganábamos a Racing, se interrumpió por lluvia y nos olvidamos de presentarnos a la reanudación, en este momento estaríamos compartiendo la punta con Lanús y los que te jedi, un punto por arriba de Racing. Dicho esto para ilustrar la comprobación de todo lo que regalamos, todo lo que dejamos pasar. Es para pegarse un tiro en las bolas.  

   EL BOLETÍN: TRÍPODI 5, GRANA 6, ECHEVERRÍA 6, CHIQUI 5, INSÚA 7, FUENZALIDA 4, CUBAS 7, CASTELLANI 5, CARRIZO 7, CALLERI 7, GIGLIOTTI 6 (FI), MELI 5, LUCIANO ACOSTA NC, BRAVO NC.

   

sábado, 22 de noviembre de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA E INDEPENDIENTE: 78

Arqueros
Bellocq, José: 1909/10 - 1911/12
Rigante, Roberto: 1981 - 1977/78
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/1994 - 1973/75 y 1976/80
Navarro Montoya, Carlos Fernando: 1988/96 - 2004/05
Ustari, Oscar Alfredo: 2012/13 - 2005/07

Marcadores laterales derechos
Bargas, Eduardo Oscar: 1982 - 1978
Martínez, Jorge Daniel: 2001/02 - 1995/98, 2000/01 y 2004/05

Back derecho - primeros marcadores centrales
Cardoso, Luis Raúl: 1956/59 - 1950/53
Bertolotti, Andrés Arturo: 1973 - 1970/72
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1976/81 - 1971/75
Cáceres, Fernando Gabriel: 1996 - 2005/06

Backs izquierdos – segundo marcador central
Ochoa, Balbino: 1915 - 1908/12
Capelletti, Victorio: 1916/21 - 1914/15
Lanata, Agustín José: 1918 - 1912
Silveira, Alcides Vicente: 1963/68 - 1960/62

Marcadores laterales izquierdos
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1957/58
Bertolé, Ricardo Heriberto: 1973/75 - 1975/77
Pérez, Osvaldo Alejandro: 1983 - 1977/80
Domenech, Adrián Néstor: 1987/89 - 1981
Morel Rodríguez, Claudio Marcelo: 2004/10 - 2012/14

Half derecho
Evaristo, Juan: 1931/32 - 1933

Volantes centrales
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1981
Marangoni, Claudio Oscar: 1988/90 - 1982/88
Mancuso, Alejandro Víctor: 1993/94 - 1997/98
Carrizo, Fabián Gustavo: 1983/90 y 1994/96 - 1996/99
Cascini, Alfredo Raúl: 2002/05 - 1993/95 y 1996/2000
Vargas, Fabián Andrés: 2003/06 y 2007/09 - 2012/13

Half izquierdo
Vilanoba, Enrique: 1944/48 - 1949/50

Volantes mixtos derechos
Adorno, Ramón Toribio: 1973 - 1969/73 y 1978
Acuña, Roberto Miguel: 1994/95 - 1995/97
Cagna, Diego: 1996/99 y 2003/05 - 1992/96
Toresani, Julio César: 1996/97 - 1998/99
Vigna, Hernán: 1998 - 2003
Ortemán, Sergio Daniel: 2007 - 2006
Méndez, Jesús José David: 2010 y 2013 - 2014

Volantes mixtos izquierdos
Savoy, Raúl Armando: 1969/71 - 1963/68
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68 y 1970 - 1977/80

Enganches
Reinoso, Gerardo Manuel: 1991 - 1983/87 y 1992
Insúa, Federico: 2005/06 y 2009/10 - 2002/03, 2004/05 y 2014
Gracián, Leandro: 2007/09 y 2011 - 2010/11

Medias puntas
Salinas, Carlos Horacio: 1978/80 - 1981/82
Rudman, Silvio Gabriel: 1994 - 1991
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1995

Punteros derechos
Politano, Silvio: 1910 - 1910
Canaveri, Zoilo: 1919/20 - 1912/13, 1918 y 1922/28
Paz, Néstor Andrés: 1948/49 - 1941/43
Navarro, Juan Carlos: 1953/55 - 1950/51
López, Oscar: 1966 - 1957/59
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1986
Giménez, Christian: 1998/2002 - 2003/04
Cángele, Franco Darío: 2003/04 y 2013 - 2005

Insiders derechos
González, Martín: 1913 - 1913
Bozzo, Pablo: 1918/23 - 1924
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1945/46
Gil, Rubén Joaquín: 1953 y 1956 - 1952
Abeledo, Ramón Gregorio: 1964 - 1956/62

Centrodelanteros
Leal, Arnulfo Horacio: 1913 - 1909
Colla, Enrique: 1915/17 - 1911/13
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1951/52
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1979/80
Outes, Norberto Daniel: 1980/81 - 1975/80
Morete, Carlos Manuel: 1981 - 1982/83
Amato, Gabriel Omar: 1991/92 - 1992/93
Mohamed, Antonio Ricardo: 1991/92 - 1992/93
Gareca, Ricardo Alberto: 1978/80 y 1981/84 - 1993/94
Rambert, Sebastián Pascual: 1996/97 - 1991/95 y 2000/01
Barijho, Antonio Daniel: 1998/2001 y 2003/04 - 2006
Marioni, Bruno: 2007 - 1999/2000, 2001 y 2003
Riaño, Claudio Maximiliano: 2013/14 - 2014

Insiders izquierdos
Di Leo, Américo: 1938/40 - 1942/43
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1949
Grillo, Ernesto José: 1960/66 - 1949/57

Punteros izquierdos
Rovito, Carmelo: 1926 - 1923/25 y 1926/27
Evaristo, Mario: 1926/31 - 1932/33
Orsi, Raimundo Bibiani: 1936 - 1922/28 y 1935
Panasci, Victorio Antonio: 1952 - 1949/50
Tarabini, Roberto Aníbal: 1971 - 1966/70
Barberón, Alejandro Esteban: 1988/90 - 1981 y 1984/88

DIRECTORES TÉCNICOS: 10
Pedernera, Adolfo Alfredo: 1966/67 - 1957/58 y 1969
Baldonedo, Emilio: 1951/52 - 1968
Cap, Vladislao Wenceslao: 1982 - 1971
López, Miguel Ángel: 1983/84 - 1981/82 y 1995
Pastoriza, José Omar: 1988/89 - 1976/79, 1983/84, 1985/87, 1990/91 y 2003/04
Menotti, César Luis: 1987 y 1993/94 - 1996/97, 1998/99 y 2005
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 1994/95 y 2013
Borghi, Claudio Daniel: 2010 - 2008
Sa, Francisco Pedro Manuel: 1996(interino) - 2010(interino)*
Falcioni, Julio César: 2011/12 - 2005/06


*: En dupla con Pavoni, Ricardo Elvio

viernes, 21 de noviembre de 2014

SABOR A NADA

¡Qué bodrio! Supongamos que uno se pone a ver por televisión este mismo partido, así jugado (o no jugado) pero que los protagonistas no fuesen Boca-River sino, digamos, Lanús-San Lorenzo o Chelsea-Fulham o cualesquiera otros dos equipos. Antes de la media hora, cambiamos de canal y no volvemos más, seguramente.
El que no quiso jugar fue River y está bien. Hicieron lo que creyeron que les convenía, parecían Capiatá. Cortaron, enredaron, demoraron... Les salió perfecto. Boca no encontró la punta de la madeja.
Podríamos decir que Trucco no arbitró el partido sino que “lo sacó”, que ellos hicieron demasiados foules (apunté 12 en el primer tiempo y 15 en el segundo), que Ponzio pudo haber sido expulsado, que Vangioni sacó de la cancha al Burro Martínez de entrada, que Maidana debió haber estado amonestado desde mucho antes. Detalles que no nos pueden desviar del foco y el foco es que Boca no supo cómo.
El que tiene que poner en marcha al equipo es Gago. Repasemos la formación y rápidamente comprobaremos que otro no hay. Y Fernando jugó un partido que podemos conceptuar como “correcto”, les dio la bola a los compañeros, dejó ver algunas buenas ideas pero no marcó diferencia. Lo buscaron, le pegaron, lo fastidiaron, lo enojaron y el caso fue que, sin jugar mal, pesó menos de lo que necesitamos que pese.
La llave que abriera la puerta pudo haber estado por el lado del Burro pero se tuvo que ir enseguida y el Chapa Fuenzalida, por supuesto, juega a otra cosa. Fue muy promisoria la presión alta y recuperación inmediata de los minutos iniciales pero no se pasó de eso. Se dio el primer paso pero nunca el segundo.
El primer remate el arco del partido tuvo lugar en el minuto 22, un tirito de Gago a las manos de Barovero, inconveniente porque la mejor opción era un pase, seguir la jugada.
La primera asociación clara de dos jugadores en ataque (no en avance, en ataque) llegó en el minuto 39, Calleri la descargó corta para Chávez, que llegaba por la izquierda, el remate del Negro se amortiguó en Funes Mori y a pelota le llegó otra vez mansita a Barovero.
En el segundo tiempo, en algún momento, pareció que Chávez encontraba el espacio vital y que Boca lo encontraba a Chávez pero fue una insinuación prontamente diluida.
El cambio de Gigliotti por Calleri se veía venir porque Jony estaba desaparecido. Sabemos que con el Puma, obligadamente, el equipo todo tiene que cambiar el chip. Fue a buscar adentro, el Puma. Encontró una, ese tiro libre de Gago, pasado desde la derecha, que el Puma bajó muy bien de vuelta al medio, para que alguien llegara a empujarla. No llegó nadie, llegó Mercado para sacarla al corner.
Del segundo tiempo se puede mencionar, como aproximación en juego, esa del Negro Chávez por izquierda con remate a primer palo que Barovero controló en dos tiempos. Ni siquiera encontramos la oportunidad de, con el Puma en la cancha, meter al menos un buen centro que les hiciera cosquillas a los centrales de ellos.
Todo lo demás fueron algunas pelotas paradas. De entrada, el tiro libre de Gago que el Cata cabeceó a las manos de Barovero. Después, esa que se le escapó a Barovero (lo jodieron con un láser) y terminó en corner. Al final, el tiro libre de Nico Colazo que cabeceó Gago, en realidad pareciera que le entró con el hombro, otra vez a las manos del arquero.
En la contención no tuvimos problemas porque ellos no hicieron nada. Alguna aparición de Rojas por izquierda en la queMarín pareció dejar demasiado espacio. Ningún sobresalto. Orion ni se despeinó. Forlín y el Cata (definitivamente, el Vasco al Cata lo quiere de 6 y nunca de 2), tampoco.
El armado, el juego conjunto, brilló por su ausencia. Lo más a que se pudo aspirar fue a no equivocar los pases y en ese sentido, podemos contabilizar que el Chapa Fuenzalida hizo siempre lo indicado y que el Cabezón Meli jugó todo el partido muy acelerado.
El empate, claro está, fue una frustración. Queríamos ganar. Sacamos, en fin, el mejor de los empates. El 0-0 de local en el primer partido, con este sistema del plus por el gol de visitante, es un arma de doble filo. Si metemos uno allá, damos un paso gigantesco. Necesariamente, ellos van a tener que hacer algo distinto. Vamos a tener oportunidades. Pero tendremos que jugar, no como anoche.


EL BOLETÍN: ORION 5, MARÍN 5, FORLÍN 5, CATA 6, COLAZO 5, MELI 4, ERBES 5, GAGO 6, MARTÍNEZ 6, CALLERI 3, CHÁVEZ 5 (FI), FUENZALIDA 6, GIGLIOTTI 5.

martes, 18 de noviembre de 2014

DE COPAS CON EL ENEMIGO

El historial va a salir en todos lados. Les llevamos ventaja, of course. Pero es más lindo repasar detenidamente qué fue lo que sucedió cada vez que nos encontramos con los que te jedi en copas de la Conmebol. La cosa se remonta a ya casi medio siglo atrás...

1966
Nosotros entramos como campeones y ellos, como sub. Fue cuando la Libertadores dejó de ser, propiamente, la “Copa de Campeones”. Desde entonces fueron dos equipos por país además del campeón de la edición anterior. La idea fue de los uruguayos, que de ese modo se aseguraban que Nacional y Peñarol jugaran algunos clásicos más cada año. De no ser por eso, los que te jedi hubiesen tardado una década más en experimentar qué era eso de jugar una Libertadores.
Lo peor fue que a Zubeldía, director técnico de la selección, se le ocurrió sacarles a los clubes a sus mejores jugadores, para prepararlos con vistas al Mundial que se jugaba seis meses más tarde. Contó con el aval de la siempre estúpida dirigencia y la aprobación del siempre no menos estúpido periodismo. A nosotros nos llevaron al Tano Roma, el Rata, el Loco Pianetti y Gonzalito. Es decir, nos hicieron mierda el equipo. Boca compró, para suplir al Tano, al Turco Minoián, que fue un desastre e iba a terminar relegado por Osvaldo Pérez, que ya estaba en el club. Para reemplazar al Loco y a Gonzalito llegaron, desde Atlanta, Luna y Zarich, que no cuajaron. En el lugar del Rata, Néstor Rossi empezó poniéndolo a Sacchi, mala idea, por no decir otra cosa.
Fue una Copa larguísima, maratónica en la que empezamos integrando un grupo de seis, con peruanos y venezolanos, todos contra todos ida y vuelta. Con los chuchis arrancamos perdiendo 2 a 1 en el gashinero, una noche de verano en que, después del partido, los cobardes lo agarraron en masa a Rojitas, solo, en el hall y lo lastimaron a tal punto que tuvo que ser internado. Después, en La Bombonera, les ganamos 2-0 con dos del Tanque, cuando ya estábamos los dos clasificados.
Pasamos a la fase semifinal, un cuadrangular con los que te jedi, Independiente y Guaraní. Primer clásico otra vez en cancha de ellos y nos pusimos 2-0 rápido, con gol de entrada que le metió el Muñeco Madurga, en su debut absoluto en primera, al viejo Carrizo. Pero nos empataron, el segundo se lo hicieron entre Silvero y Osvaldo Pérez, Boca andaba a los tumbos. Al final, cuando ya estábamos eliminados, les ganamos 1-0 con gol del Tanque, que les hizo goles en los cuatro partidos de esa copa. Para entonces se había ido Zubeldía y el Toto Lorenzo, que lo reemplazó, con mejor criterio dijo: “No, que los jugadores de la selección jueguen la copa, que tengan competencia en serio”. Así que cuando los tuvimos a todos, les ganamos. Tarde pero valió la satisfacción, los mandamos a jugar un desempate con Independiente. Pasaron pero fue mejor así, porque en la final los acostó bellamente Peñarol. Iban ganando 2-0 el tercer partido y terminaron 2-4, desde ahí les quedó lo de “gashinas”, grato recuerdo.

1970
Esta sí que fue dolorosa, porque el equipo campeón con Di Stefano nos había despertado muchas ilusiones. Pero se fue Di Stefano, lo reemplazó José Silvero. Ellos entraron de nuevo como sub, después de que Silvio les diera dos vueltitas y media por la pista de atletismo del gashinero, la tarde de los dos goles del Muñeco Madurga.
En el arranque de la Copa, los acostamos en Núñez, 3-1. Estábamos 1-1, entró en el ratito final el Ratón Coch y les embocó dos goles. La primera fase, con nuestros compatriotas bolivianos, fue un floreo. La coronamos ganándoles otra vez en La Bombonera, 2-1, una noche en que Savoy se mandó un golazo espectacular, lo gambeteó a Carballo, el arquero de ellos, como a un conito de plástico y definió con latigazo de zurda, desde ángulo muy cerrado.
La segunda fase, un triangular con Universitario de Perú, empezó a complicarse. Se extrañaba mucho al Negro Meléndez, que se había roto una rodilla. El equipo estaba muy lejos de ser el del año anterior. Perdimos 1-0 en el gashinero y llegamos al partido decisivo, en Boca, obligados a ganar. No se encontró la vuelta. Ellos se pusieron 1-0 con un gol de Daniel Onega, que se la llevó mediante ostensible manito pero el pito, Roberto Barreiro, dijo que no la había visto. Como cuarenta años más tarde, Onega reconoció públicamente, risueño, que fue mano. Al final empató Rojitas pero no alcanzó. Menos mal que a ellos les duró poco porque en semifinales los abrochó Estudiantes.

1977
Tiempo del Toto y sus valientes. Hicimos doblete en el 76, en la memorable final del Nacional los garchamos con el tiro libre del Chapa Suñé, Fillol todavía está acomodando la barrera, ellos volvieron a entrar a la copa como ocupantes de la segunda plaza disponible.
El debut, en La Bombonera, fue un partido dramático. Recontradramático. Los acorralamos durante gran parte del juego pero no entraba. En los últimos minutos le hicieron un penal claro al mendocino Felman. Lo pateó Robertito Mouzo, la bola dio en el palo izquierdo, le pegó en la espalda a Fillol y quedó muerta a un par de metros de la raya, con Fillol tratando de rearmarse y Roberto llegando para empujarla. Y llegó, y la empujó, y fue 1-0. Este servidor estaba en la tribuna baja, detrás de ese arco. ¡Ay! A veces pienso que, si no me morí esa noche, tal vez no me muera nunca.
Al último partido de la primera fase llegamos ya clasificados, de orejitas paradas y ellos ya eliminados, porque se habían enredado con los uruguayos, que para nosotros fueron un trámite. Fue 0-0 en cancha de Huracán, para mantener el invicto y con cero goles en contra. En semifinales pasamos a Libertad y al Cali de Bilardo, en la final a Cruzeiro. Llegamos hasta los penales después del tercer partido, tendría que haber sido más fácil, de acuerdo con lo que jugó cada uno. Costó un huevo y medio pero pudimos gritar: ¡Campeones!

1978
Entramos derecho en semifinales, como campeones del año anterior. De nuevo, debut en La Bombonera y partido muy parecido al de 1977. Los peloteamos, lo echaron a Passarella en el primer tiempo por un patadón passarelliano al Cholo Pavón. Esta vez no entró, nos fuimos mascando bronca con el 0-0.
Se nos clarificó el panorama porque le ganamos los dos partidos a Mineiro y ellos perdieron en Brasil, así que llegamos a la definición en el gashinero con ventaja, nos alcanzaba el empate. Pero los matamos. Gran producción de los valientes del Toto. Fue 2-0, dos golazos, el Heber Mastrangelo y el Loco Salinas. Ellos tenían cinco jugadores que acababan de ser campeones del mundo. Nosotros, ninguno. Rabanito Menotti los había dejado afuera por sus disidencias “filosóficas” e “ideológicas” con el Toto. Se volvieron locos, terminaron con nueve porque el uruguayo Cerullo (muy buena idea la de poner árbitros extranjeros, lástima que haya caído en desuso) echó a Saporiti y a Merlo. Después del partido, Perfumo anunció su retiro. No quería más.
Pasamos, en las finales aplastamos de nuevo al Cali de Bilardo y otra vez gritamos: ¡Bicampeones! Fue el final de un ciclo dorado, porque poco antes habíamos ganado la Intercontinental, en Alemania, contra el Borussia.

1982
Esta casi que podríamos pasarla de largo. Del equipo campeón en 1981 con Maradona sólo quedaban los despojos. Éramos un rejuntado que armó como pudo el Gordo Faraone, porque no había un puto mango. Repasamos hoy los nombres de algunos respetables profesionales que transitaron por Boca en medio de aquella mishiadura y es de no creer.
De todos modos, el primer partido, en La Bombonera, tendríamos que haberlo ganado. La verdad es que Fillol atajó una barbaridad, él aguantó el 0-0. Después nos complicamos con nuestros compatriotas, los bolivianos y al cierre de la primera fase, en el gashinero, llegamos ya despedidos. Perdimos 1-0, el arquero nuestro era Vijande. ¡Mi madre! Pasaron ellos pero hasta ahí nomás, naufragaron en la fase semifinal con Peñarol y Flamengo.

1986
Boca venía saliendo, de la mano de Alegre y Heller, de su peor crisis institucional. Todo iba reacomodándose pero todavía estábamos lejos, por esos años el clásico se hacía cuesta arriba, una tortura, la pichuleábamos como se podía. A la Libertadores llegamos por ganar la liguilla en Rosario contra Newell's, goleada después de haber perdido en La Boca.
En el primer turno, pocos días después de finalizado el Mundial de México, en La Bombonera, nos pusimos 1-0 con un penal del Murciélago Graciani pero nos empataron antes de terminar el primer tiempo y así quedó. Ya en los cruces con los dos uruguayos nos quedamos afuera y al gashinero fuimos nada más que a cumplir, perdimos 1-0. Fue la primera Copa que iban a terminar ganando los que te jedi. Les dicen “Chile”, porque tienen dos Libertadores.

1991
Uh, esta copa tendría que haber sido nuestra. El Boca del Maestro Tabárez con Batistuta y Latorre. Antes de que pasara lo que pasó en Chile, la noche que un fotógrafo lastimó al Maestro con la cámara y un perro de los carabineros mordió al Mono Navarro Montoya, habíamos pasado a Corinthians y Flamengo con autoridad suprema.
Nos quedó, de todos modos, un gustito dulce por la forma en que limpiamos a los que te jedi. Era el inicio de una racha demoledora. Ese año, entre verano, copa y campeonato, los acostamos cinco veces en dos meses.
El primer partido, en La Bombonera, fue infernal. Inolvidable. A la media hora perdíamos 3-1. Bava les obsequió un penal, menos mal que a continuación le remordió la conciencia y lo echó a Astrada. En el segundo tiempo, el Loco Giunta puso el 2-3, Víctor Marchesini el 3-3 y a tres del final Dieguito Latorre, que ya había metido el primero, los durmió definitivamente con una chilena mortal.
El segundo partido, en el gashinero, fue sin despeinarse. Dos del Bati, con un penal. A Latorre no podían agarrarlo. Ahí quedaron al borde del KO, dependiendo de otros resultados. Los nuestros.
Así llegamos al memorable último partido de la primera fase. Si le ganábamos a Oriente Petrolero, los que te jedi entraban a los octavos de final por la ventana. Lástima, fue 0-0, no los pudimos quebrar a nuestros compatriotas, qué va a hacer... Lo más gracioso de ese día fue que Página 12 publicó, antes del partido, una encuesta según la cual la gran mayoría de los hinchas de Boca quería ganar. ¿Dónde la hicieron, la encuesta? ¿En Marte? ¿O será que los encuestados se los tomaron para la joda? ¡Estos periodistas!... No aprenden más.

1994
Supercopa Joao Havelange, cuartos de final. Habíamos pasado a Peñarol y nos encontramos con los que te jedi. Partido de ida allá, 0-0. El sorete de Castrilli no iba a pasar inadvertido. Primero echó a Hernán Díaz, después al Vasco Arruabarrena y después a la Tota Fabbri. Terminamos nueve contra diez pero aguantamos.
En la vuelta nos pusimos 1-0 rápido con un golazo del Betito Carranza pero empató Francescoli, de tiro libre. Quedó 1-1, penales. Efectividad ciento por ciento hasta la cuarta tanda. En la quinta, el Mono Navarro Montoya se lo atajó a un olvidadizo desagradecido, Berti y a continuación, Gamboa lo ajustició a Burgos. Boca on, River out.
Esta copa también pudimos haberla ganado. En semi pasamos a San Pablo pero en la final nos quedamos con Independiente porque perdimos muchos goles. Era el Boca de Rabanito Menotti, que parecía jugar con calzado de ballet. Sin tapones no se puede. Aunque contra los que te jedi sí, se pudo.

2000
¡Gloria eterna al gran Boca de Bianchi! Ese año llegó a la cima por primera vez. Fase inaugural con Peñarol, la Católica y Blooming. Octavos con El Nacional. A los que te jedi los cruzamos en cuartos.
Allá, quedamos 0-1 temprano por una “cagadota”, como decía él, del querido Óscar Córdoba. Antes de terminar el primer tiempo empató Román con un tiro libre sublime. Empezó el segundo, metieron otro y quedó, nomás, 1-2.
Para el turno de vuelta, Bianchi lo concentró al Loco Palermo, que no jugaba desde hacía siete meses, por haberse roto los ligamentos. “Si ponen a Palermo, yo lo pongo a Enzo (por el retirado Francescoli), avisó el técnico de ellos. ¡Tontuelo! Debieras saber que con Boca no es conveniente ese tipo de jodita.
La verdad es que el primer gol tardó demasiado en llegar. Ya estaba avanzado el segundo tiempo cuando Román la cruzó larga, apareció el Chelo Delgado con una diagonal mortífera y 1-0. Así, íbamos a los penales. ¿Quién quería ganar en los 90? Que cada quien saque sus propias conclusiones. A los 77, Bianchi lo mandó a la cancha a Palermo. Un minuto más tarde, el técnico de ellos sacó a Aimar pero no puso a Enzo, puso a Guillermo Pereyra, un 5. Acto seguido, penal a Battaglia y Román clavó el segundo. Ya ahí más bien parecía que se querían ir pero no podían, faltaba.
Caño maestro, inmaculdo de Román a Yepes, de espaldas, en un costado, contra la raya, del lado de la platea de las vías. ¿Era el postre? Bueno, marche segundo postre. Ya se había ido Placente, expulsado. A los 94, el Loco Palermo recibió en el área, de espaldas. Estaba más lento que Only You, tardó una enormidad en darse vuelta pero ellos estaban petrificados, estaqueados, bloqueados, idos. El Loco completó el giro interminable y la soltó despacito, contra el palo derecho de Bonano. Y se fue, llorando, a abrazarse con el Tordo Batista y Araguas, el kinesiólogo. De película, monumental, con perdón de la palabra. Un 3-0 inapelable, para la historia.
¡Qué año, ese 2000! Siguió el baile con América (cierto es que en México pasamos con los pantalones en la mano), vuelta olímpica en Morumbí con Palmeiras, el Real Madrid galáctico también desfiló en Japón (a los ponjas se les pusieron los ojos redondos admirando a los nueve mil bosteros que cruzamos el mundo aprovechando la convertibilidad)... Y como si esto fuera poco, el Apertura también a la bolsa. Sigan participando...

2004
Último capítulo, hasta mañana. Esta vez aparecieron en semis, después de que pasáramos a Bolívar, Colo Colo y Cali en el grupo, Cristal en octavos y Sao Caetano en cuartos. El hijo de mil putas de Castrilli no arbitraba más pero como dijo Diego, en este ispa te hacés el honesto y te dan un cargo político. A esa basura se le antojó que había que jugar sin hinchas visitantes. Igual que ahora, esto no se arregla más.
El 1-0 en La Bombonera, con cabezazo del Flaco Schiavi, podía no ser suficiente. El pelotudo de Martín se comió un penalazo de Coudet, que se tiró como un arquero. Fue la noche en que el actual técnico de ellos, después de un golpe criminal a Cascini, lo arañó al Pato Abbondanzieri. Ahora se hace el señorito. Pensándolo bien, tal vez eso sea, “señorito”. También es para memorar el piñazo de Guillermo al profe Macaya.
Allá se complicó cuando lo echaron al colombiano Vargas. Se pusieron 1-0 y faltaba un montón. El que acomodó los tantos fue Guillermo. Justo que se les lesionó Rojas y no tenían más cambios, lo hizo echar a Sambueza. Y de yapa, también a uno del personal auxiliar, un tal Hernán Díaz (“ese señor, que no sé cómo se llama, me está insultando”).
Faltando poquito, el empate de Carlitos Tevez, después de un gran desborde de Cángele. Y el sorete de Baldassi que lo expulsa a Carlitos, por aletear, cosa que había hecho un montón de veces en anteriores partidos pero ningún periodista se acordó. Años después, Saja nos metió un penal en La Bombonera, recorrió sesenta metros gritándoselo a la gente nuestra y Baldassi lo amonestó. Pensar que esa rata, ahora, es postulante a la función pública por el PRO (Putos Reventados Ostensibles). ¡Y el que lo inventó como político es un ex presidente nuestro! Cosas veredes, Sancho...
En fin, con el gol de Carlitos estaba el chivo en el lazo. Bianchi lo puso a Pablito Álvarez por Guillermo para hacer tiempo. En la última jugada del partido, fau innecesario y nos olvidamos de marcar a Nasuti. ¡La puta que lo parióóóóó!... Y bueno, iban a estar lindos los penalties.
Bianchi mandó patear a dos pibitos, los pablitos, Álvarez y Ledesma. Esas cosas que le salían bien a Bianchi. El Flaco Schiavi, adentro. Pablito A, adentro. Pablito L, adentro. Nico Burdisso, adentro... Pero ellos también la metían. Hasta que llegó la quinta tanda y el Pato se lo atajó al ex de Wanda Nara (o no sé qué putifarra de esas). A continuación, el cordobés Villarreal, adentro. Silencio atroz, esa tribuna se parece a una postal. Gracias, Castrilli, la renegrida concha de tu madre.
Nos quedaba la final más fácil y la perdimos. Con Once Caldas, acá tendría que haber sido 3-0 tranqui pero ese tal Henao se atajó todo. Allá, inconcebible, no acertamos ni un solo penal. La copa quedó en Colombia. Nos quedó el dulce recuerdo de esa semifinal.




lunes, 17 de noviembre de 2014

BASTANTE BIEN, EL "MULETTO"

Una lástima, se pudo haber ganado. No es que cambiara mucho pero si nos poníamos a cuatro puntos alguien se hubiese inquietado, alguna carrerita al baño no habría faltado. Lo importante es que se jugó con suplentes pero hubo quienes aprovecharon la oportunidad. El Pachi Carrizo en primer término, Castellani en segundo, el Puma Gigliotti está a tiro aunque esta vez no la embocó.
Volvió el Cata, después de 55 días. El Vasco ya había programado que jugara un tiempo, porque la idea es que vaya de arranque con River, en dupla con Forlín. ¿Está listo el Cata? No pareció. De hecho, los principales problemas del primer tiempo los tuvimos por ese lado, nos complicaba el tucumanito Palacios (que sigue siendo nuestro) y entre el Cata y el Pocho Insúa no encontraban la vuelta. Menos mal que Palacios no terminó bien ninguna. Lo mejor del Cata fue esa que salvó “in extremis” (como se decía antes), en la boca del arco, se la sacó del buche a uno de ellos, creo que Carrera.
Boca hizo circular bien la pelota de mitad para arriba. El Pachi apareció por cualquier lado y siempre bien, metido, agresivo, ganando uno contra uno. Castellani empezó algo errático pero fue creciendo. Tiene, como se dice ahora, “buen pie”. Le falta creérsela, convencerse. tomar conciencia de sus posibilidades. Pero mejoró y mucho en relación con anteriores prestaciones. Cubitas, en su línea, ordenadito, solidario.
El que no caza la onda es Acosta. Está jugando cada vez peor, no aparece y cuando aparece, se equivoca. Por otra parte, el Vasco dijo el viernes que jugaba el pibe Cristaldo y no Pablito Ledesma por razones estrictamente “futbolísticas” y él sabrá pero cuesta creerle. Cristaldo nunca encontró el partido. Pablo, en noche normal, nos hubiese dado más consistencia.
Perdimos un montón de posibilidades en el primer tiempo. La más clarita, el zurdazo del Puma en el travesaño, después de gran corrida de Carrizo por izquierda. Antes no le había acertado al arco con un cabezazo, previo pelotazo del Cata. Ellos tuvieron algunas pero menos. Con una pizca más de precisión, tendríamos que haber sacado ventaja.
Se complicó porque Arsenal pegó en el segundo casi de entrada. Fau al pedo, de bruto por parte de Echeverría. Esa la hace más de una vez, va al bulto. Y no se le deben dar pelotas paradas por ahí a un equipo como Arsenal, que lo tiene a Aguirre para ponerla donde él quiera. Así fue. La puso bien pasada en la cabeza de Zaldivia, devolución al medio y la conexión de Alemán, el mejor de ellos, con los nuestros corriendo de un lado a otro detrás de la pelota.
Por suerte, el empate llegó enseguida. Y Echeverría se redimió. Buen centro de Grana y Mariano, después de un primer zurdazo rebotado, le metió de segunda, con derecha. Más que aceptable el partido de Grana después de tanto tiempo. Fue creciendo y afirmándose con el correr del partido. Su suerte en Boca parece echada pero esta vez cumplió, estuvo a la altura.
El cambio de Suárez por Acosta estaba cantado y llegó. El otro cambio cantado era Ledesma por Cristaldo pero Castellani acusó un dolorcito en un gemelo y se fue. Así que se quedó Cristaldo y Pablo tuvo que ir por la izquierda. En el último segmento de partido perdimos la pelota por mucho tiempo, aunque Arsenal nunca fue claro, porque Alemán, ya sin Aguirre en la cancha, no tenía compañía.
Una muy buena del segundo tiempo fue la que salvó Andrada a los pies de Gigliotti, gran pase de Castellani antes de irse. Después, tuvimos las dos del final. El cabezazo de Ledesma (otro centro de Carrizo, esta vez por derecha), Pablo tendría que haberla dirigido hacia abajo, le dio el frentazo muy de lleno y la encontró Andrada. Y a los 48, el buen encuentro de Carrizo (otra vez) con el pibe Suárez, el lindo enganche en el área y el cruce a la izquierda, apareció uno de ellos para salvar, por detrás llegaba Ledesma para meterla, ni nos dejaron patear el corner.
Quedan nueve puntos, estamos a seis del primero y tenemos cuatro arriba. No. No se puede. Hay que pensar en la Sudamericana. Los que te jedi vienen golpeados pero para pasar no habrá que equivocarse. Habrá que ser Boca.

Me encantan estos reencuentros, como el del Vasco con el Loco Palermo y el Pato Abbondanzieri. ¡Cuántas historias! ¡Cuánto nos dio ese grupo de jugadores de Bianchi! Pero lo dijo el Vasco: lo que pasó, pasó. El jueves hay que seguir escribiendo historia.   

   EL BOLETÍN: ORION 5, GRANA 6, ECHEVERRÍA 5, DÍAZ 4, INSÚA 4, CRISTALDO 3, CUBAS 6, CASTELLANI 6, CARRIZO 7, ACOSTA 2, GIGLIOTTI 5 (FI), BURDISSO 5, SUÁREZ 6, LEDESMA 6.

sábado, 15 de noviembre de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ARSENAL: 20

Arqueros
Merlo, Néstor José: 1989 - 1984/86
Caballero, Wilfredo Daniel: 2002/04 - 2006

Marcadores laterales derechos
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1994/95
Casais, Eduardo Javier 2005 2012/14

Primer marcador central
Echeverría, Mariano Raúl: 2014 - 2013/14

Segundos Marcadores centrales
Matellán, Aníbal Samuel: 1996/2001 y 2004/05 - 2007/10
Burdisso, Guillermo Enio: 2012/13 - 2011/12

Marcadores laterales izquierdos
Gallo, Germán Darío: 1997 - 1999/2000
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07 y 2009/10 - 2010/11

Volante central
Di Gregorio, Jorge Sergio: 1985 - 1982/83

Volantes mixtos izquierdos
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 1998/2002
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2002/03 y 2007/08
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2004
Caffa, Juan Pablo: 2003 - 2005/06 y 2011/12

Enganche
Lacava Schell, Hugo Nelson: 1974/77 - 1980

Punteros derechos
Mouche, Pablo Nicolás: 2008/12 - 2007
Franzoia, Andrés: 2005/07 - 2010/11
Palacios, Sebastián Alberto: 2013 - 2014

Centrodelanteros
Rambert, Sebastián Pascual: 1996/97 - 2002/03
Sava, Facundo: 1996 - 2008/09

DIRECTOR TÉCNICO: 1

López, Miguel Ángel: 1983/84 - 2006

lunes, 10 de noviembre de 2014

Y EN ESO LLEGÓ ANDRÉS

   Deliciosa, aquella vieja melodía cubana, “...Y en eso llegó Fidel”. Cambiándole el nombre, cae justa para la descripción del partido que le ganamos a Tigre. Cuando entró, a los 12 del segundo tiempo, el Comandante Chávez (se ve que el apelativo le gusta y lo adoptó, a juzgar por la venia que les hizo a los hinchas en Paraguay) se produjo la revolución de un juego que estaba tornándose anodino y al que Boca no terminaba de encontrarle la vuelta. Porque los goles los terminó metiendo el Puma Gigliotti pero la clave fue Chávez.
Bien, dentro de las circunstancias. Por el compromiso, por la intensidad. El Vasco puso un equipo sin ningún volante que pueda hacerse conductor y con un solo delantero en serio, aunque el Chapa y el Pachi se paren como “extremos”. Obviamente, jugamos en consecuencia.
Cuando no está Gago, la alternativa, en los papeles, es Castellani, Pero Castellani no despega, cada vez que le dan oportunidad no la aprovecha. Así que el Vasco se decidió por volantes que en este momento son más confiables, aun sabiendo que al equipo iba faltarle algo.
Después de unos minutos muy poco prometedores, en que perdíamos la bocha con facilidad y en que Rincón casi nos emboca, chambonada de Chiqui Pérez, Boca se hizo dueño del juego. Lo metió a Tigre atrás. Se tuvo paciencia, se buscó por los costados, sobre todo con Fuenzalida-Marín pero para abrir a un equipo que tiene ocho hombres detrás de la línea de la pelota tiene que haber sorpresa. Y no teníamos en cancha el jugador capaz de producirla.
De todos modos, algún golcito nos correspondía en el primer tiempo. Aunque más no fuera por la media vuelta del Puma con zurdazo alto o por el último cabezazo del propio Puma, apenas desviado.
El segundo tiempo empezó más o menos parecido y tuvimos el tiro libre del Pachi que Javi García (muy aplaudido) mandó al corner, un poco aparatosamente. Pero todo fue haciéndose cada vez más desprolijo y para peor se picó y empezaron los golpes, después de esa rencilla de Chiqui con Luna.
El Vasco metió mano en el momento justo y bien. Lo sacó a Fuenzalida, que acuulaba 180 minutos con San Lorenzo y con Cerro (único además de Orion) y a Pachi, otro que no termina de definirse. No le hace bien que una vez lo pongan por derecha y otra por izquierda, una vez más adelante y otra más atrás.
Adentro el pibe Suárez, la joyita que viene pidiendo pista y el hombre de la semana, el Negro. Un veterano periodista se preguntó por radio que cómo era eso de cuidar jugadores pero al final terminar metiéndolo a Chávez. Amigo, a Chávez le quedaba algo más de media hora por jugar, apenas y ahora viene una semana larga. Perfecto. Es una señal para tener en cuenta que el Vasco haya privilegiado a Suárez por sobre Acosta, que últimamente no está haciendo las cosas tan bien como antes.
Suárez entró picante: la pedía, la tocaba e iba a buscar. El Negro Chávez cambió el partido, abrió el partido, ganó el partido. Por la izquierda, se hizo incontrolable, le revolvió a Tigre todos los papeles.
Muy bien jugada la bola previa al penal, con cambio de Suárez de derecha a izquierda pero por abajo y prolongación de Insúa (que empezó atolondrado como en sus peores días y fue acomodándose) para que el Negro apareciera como un alfil en el área, forzando el enganche de Godoy. Lo pateó mal, el Puma pero por suerte le quedó el rebote de Javi.
Ya estaba el chivo en el lazo, porque Tigre iba a tener que salir, estaba visto que no tenía mucho para ofrecer e iba a dejar espacio para que el Negro los matara. Así fue. La corrida del segundo gol fue demoledora y como en Paraguay, no se nubló, miró y la soltó al medio. Al Puma le quedó atrás pero le dieron tiempo para que se acomodara y sacara el tiro que se metió a la derecha de Javi, previo desvío en Godoy. Fundamental en los dos goles, pobre Godoy.
El Puma jugó como juega el Puma. No entra en la circulación, se encajona mucho entre los defensores. Pero el tipo tiene un promedio de gol, una capacidad de aprovechamiento de las posibilidades que vale un montón. Las estadísticas dirán que fue autor de los dos goles pero además, fue protagonista de las otras dos mejores llegadas que tuvimos, en el primer tiempo. Es una carta pesada para jugarla en cualquier momento.
Al final casi nos complican, al pedo, en esa que salvó Chiqui en la línea, cabezazo de Garate, una bocha que no atinábamos a terminar de sacar del área. Pero Boca ganó bien. Bien parado en el medio para la contención, con Cubitas que se mueve como un veterano y el Cabezón Meli que nunca desmaya. A Nico Colazo le costó entender de qué estaba jugando, también está pagando el precio de mudarse mucho, se ve que la idea era que el eje de circulación fuera él pero está claro que no es lo suyo.
Un partido para ganar que ganamos. Una vez más, “hicimos los deberes”, como le gusta decir al Vasco. El equipo jugó lo que estaba en condiciones de jugar y en el momento adecuado, encontró las variantes que le permitieron ganar. Ahora vamos a Sarandí pero sí, ya todos estamos palpitando el jueves 20. Lo dijo el Vasco y también Orion, no nos desgastemos en la previa. Lo decía siempre Bianchi, no empecemos a jugar el partido antes de tiempo.


EL BOLETÍN: ORION 5, MARÍN 6, ECHEVERRÍA 5, CHIQUI 5, INSÚA 5, MELI 6, CUBAS 7, COLAZO 5, FUENZALIDA 5, GIGLIOTTI 8, CARRIZO 5 (FI), SUÁREZ 6, CHÁVEZ 8, BRAVO NC. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

                                            JUGADORES EN BOCA Y TIGRE: 71

Arqueros
Carletti, Leopoldo Evaristo: 1951/52 - 1953
Castro, José Manuel: 1956 - 1960/61
Ayala, Osvaldo Santos: 1959/61 - 1965
Candia, Oscar Andrés: 1971 y 1973 - 1977/78 y 1980
Pistone, Héctor Eduardo: 1976/77 - 1979
García, Javier Hernán: 2008/11 - 2011/14

Marcadores laterales derechos
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1938
De Sanzo, Norberto Antonio: 1956 - 1955 y 1964
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1979/81
Rebottaro, Andrés Orlando: 1979 - 1980
Jerez, Pablo Ezequiel: 2003/04 - 2008/09

Backs derechos – primeros marcadores centrales
Rupar, Juan Antonio: 1948/49 - 1950/52
Pasarín, Alfredo Jesús: 1950 - 1944/45
Cardoso, Luis Raúl: 1956/59 - 1955
Acevedo, Rubén Carlos: 1981/82 - 1985
Pérez, Claudio Daniel: 2013/14 - 2009/11
Echeverría, Mariano Raúl: 2014 - 2010/13

Backs izquierdos
Succo, Francisco: 1933/34 - 1935/38
Valussi, Víctor Miguel: 1935/36 y 1938/45 - 1937
Flores, Ramón: 1943 - 1945/46

Marcadores laterales izquierdos
Doná, Juan Carlos: 1983 - 1991/92
Arruabarrena, Rodolfo Martín: 1993/96 y 1997/2000 - 2008/10
Fondacaro, Carlos Rubén: 2008/09 - 2009/10

Centre halves – volante central
Cuello, Oscar Aurelio: 1937 - 1936
Pérez, Juan Gregorio: 1944 - 1945
Acosta, Benicio José: 1951/56 - 1950
Brunetti, Enrique Horacio: 1948 - 1953/57
Arcos, Rafael: 1955/56 - 1943/48
Quiroz, Jorge Alejandro: 1978/82 - 1986

Halves izquierdos
Castellani, Alberto Luis: 1946/49 - 1950
Natiello, Domingo José: 1956/59 - 1961

Volante mixto derecho
Rodríguez, Ribair: 2013 - 2010

Volantes mixtos izquierdos
Medina, Orlando José: 1969/72 - 1980
Irazoqui, José Luis: 1985/88 - 1988/89
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 1999/2000
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2003/09

Punteros derechos
Zatelli, Ricardo: 1934/36 - 1937/38
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1937/39
Tossoni, Mario Miguel: 1938/39 - 1940/42 y 1945
Orlando, Roberto Nicolás: 1934 - 1943
Aguilar, Ángel Adolfo: 1954 - 1946
Murieda, Adolfo Félix: 1957 - 1962
Río, Jorge: 1978 - 1973/78 y 1980/85
Giachello, Sergio Omar: 1982/85 - 1987/88
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1988/89
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1994/95

Insiders derechos
Carniglia, Luis Antonio: 1936/44 - 1949
Scliar, Isaac: 1949 - 1949/50
Gil, Rubén Joaquín: 1953 y 1956 - 1954
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1958

Centrodelanteros
Martín, Alfredo: 1918/21 y 1923 - 1915
Fallatti, Casildo Atilio: 1923 - 1922
Benavides, Julio Luis: 1934/35 - 1932/33
Sarlanga, Jaime: 1940/48 - 1935/36
Cesáreo, Luis Ernesto: 1950 - 1948/49, 1952/53, 1956 y 1959/60
Sánchez García, Jorge Victoriano: 1951 - 1953/56
Morandini, Osvaldo Daniel: 1983 - 1979
Pavón, Daniel Severiano: 1977/78 y 1980 - 1986
Cecchi, Jorge Carlos: 1981/82 - 1986/87
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 2001/02
Delfino, Leonardo Adrián: 1995 - 2002/03
Pratto, Lucas David: 2009 - 2008
Araujo, Sergio Ezequiel: 2009/12 - 2013/14

Insiders izquierdos
Troncoso, Aníbal: 1935/36 - 1937/42
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1950/52
Vairo, Juan Apolonio: 1953/54 - 1959

Punteros izquierdos
Delgado, Benjamín: 1926/27 - 1933
Alberino, Antonio Américo: 1929/34 - 1935/36
Careri, Miguel Pascual: 1937/39 - 1940/43
Cucchiaroni, Ernesto Bernardo: 1955/56 - 1949/54
Castro, Norberto: 1948/50 - 1961

DIRECTORES TÉCNICOS: 4
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1961 y 1964
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981(suplente) - 1992/93
Hrabina, Enrique Oscar: 1993 y 1994(interino) - 1996
Arruabarrena, Rodolfo Martín: 2014 - 2011/12