Todo el partido quedó
condicionado por el cagadón que se mandó el arquero de ellos en el
minuto 4 y que nos regaló uno de los viejos y queridos “goles de
vestuario”. Lo que cabe remarcar es que Jony Calleri fue a
presionar porque se ve que se había estudiado el hecho de que
Independiente sale mucho con pelota por abajo desde el fondo y se
trabajó sobre eso. Ya se había logrado frente a Defensa y Justicia.
Independiente acusó el
golpe y nos movimos con tranquilidad durante todo el primer tiempo.
Lástima que no los liquidamos ahí mismo, porque tuvimos
oportunidades. Como la volea chingada del Puma Gigliotti con zurda,
después de que Pachi Carrizo llegara al fondo por izquierda. Como la
del Chapa Fuenzalida a la carrera, también pifiada, por derecha,
después de que la armaran muy bien Jony, que la bajó y el Puma, que
la abrió. Como la de Calleri, que perdió con Rodríguez cuando
intentó la gambeta larga hacia afuera, después de una muy buena
asistencia de Castellani. Como la de Insúa, que se desvió en uno de
ellos y terminó en corner, tras una excelente apertura de Cubitas y
otra aparición del Pachi por izquierda.
Sucede así, que cuando
se dejan pasar tantas, a la primera de cambio te encontrás con que
te empataron. Y no se había llegado a los 10 del segundo tiempo. Muy
mala salida del Chiqui Pérez, que en general anduvo bien pero que
con esa sola complicó el partido. Se la dejó servida a Pisano para
que enganchara y sacara el zurdazo. Una distracción defensiva que
costó caro y que no fue la única, porque un rato después, estando
1-1, nos dormimos... ¡en un saque lateral! Y permitimos que
Mancuello se nos metiera como Perico por su casa por el medio, hasta
las barbas de Trípodi. En el último instante lo molestó Grana
desde atrás, menos mal, la tiró por arriba. Era para morirse si, de
la nada, quedábamos perdiendo semejante partido.
Ya por entonces
Independiente estaba con diez, porque Bellocq cortó un contraataque
con mano y se ganó la segunda amarilla. ¡Qué tristes las
declaraciones de Almirón! Les pasa a muchos técnicos y jugadores,
que se ponen en ridículo con sus lloriqueos post-derrota. La
expulsión de Bellocq no hay manera ni de empezar a discutirla, el
árbitro no tenía más remedio que echarlo. ¡Y decir que si era un
jugador de Boca seguro que no lo echaba!... Pobre hombre, carece de
dignidad en la derrota, no sabe perder.
Once contra diez,
superamos el impacto por el gol recibido y, al margen de la de
Mancuello, volvimos a mandar. El segundo gol fue un contraataque
fulmíneo, otra vez con el protagonismo del Pachi, que anda bien,
como con Arsenal, pudo haber tenido minutos con River. Le ganó a
Zárate y se fue derechito al hueso, el Pachi, con la virtud de que
no bajó la cabeza, no perdió visión periférica y, cuando le salió
el arquero, le sirvió el doblete a Jony.
En el tercero, ya con
ellos desarticulados, volvió a aparecer Pachi para meter un muy buen
centro y que también el Puma se sacara el gusto, metiera su cabezazo
ganador y no se fuera a su casa cargado.
El Vasco volvió a
meter muchos suplentes, como era de prever y los jugadores le
respondieron. Fue una buena producción de Boca, el Boca alternativo,
con una victoria incuestionable por donde se la mire y buenas
respuestas individuales. Buena prestación del doble 9 que no es tan
“doble 9” porque no se trata de dos tanques que obligan a todos
los demás a jugar para ellos, sino que Jony es un 9 que sale, que
puede arrancar desde atrás, que se asocia. Es de mucho valor para el
Vasco comprobar que la fórmula Calleri-Gigliotti es una alternativa
a considerar.
De Pachi ya quedó
dicho casi todo, con la sola enunciación de su participación en
jugadas clave. Fue directo, vertical. Desequilibró uno contra uno.
No revoloteó tanto por el medio, como contra Arsenal, sino que se
movió casi siempre por la banda izquierda y fue decisivo.
Después de algún
tiempo, jugó muy bien Insúa, aunque se le pueda anotar ese horrible
remate que le salió en el segundo tiempo, desde buena posición, es
de imaginar que la pelota le hizo algún sapito inesperado. Pero
anduvo realmente bien, Pocho y vale mencionarlo porque en realidad,
a continuación de aquel desgarro que sufriera con Huracán por la
Copa Argentina y de haber perdido el puesto con Nico Colazo, no lo
habíamos visto en este nivel. Se pareció al del primer semestre del
año, cuando era uno de los mejores jugadores que teníamos.
Anoche me puse a ver un
rato Fútbol Permitido, programa en el cual destacan claramente las
gambas de Alina Moine. Un joven panelista cuyo nombre no tengo
incorporado dijo que con Cubas se está en presencia de un jugador
que va a hacer historia. Hamilton, Rossi y los demás lo pararon
bien, Cubitas tiene por ahora muy poco recorrido. Me permito señalar,
en apoyo de la idea de este joven panelista, que lo que impresiona de
Cubas es que juega como un veterano. No corre de más, se para bien,
toma atajos, llega justo y utiliza muy bien el cuerpo. Y distribuye
no sólo con prolijidad sino con sentido de profundidad. Que no se
pinche.
Correcta la zaga
central más allá de la chambonada del Chiqui previa al gol de
ellos, Grana acompañó y hasta se ganó algunos aplausos. Trípodi
jugó después de mucho tiempo y no tuvo trabajo pero se lo vio
atento, enchufado, sin titubeos. Castellani, siempre igual, deja ver
que sabe jugar, que tiene un pie derecho muy sensible y hasta corre
mucho pero no se gana el lugar que se tiene que ganar en el
funcionamiento ofensivo del equipo. Fuenzalida pareciera que no
terminó de entender de qué tenía que jugar, suele pasarles a los
jugadores a los que los mueven mucho de posición. El Cabezón Meli
lo reemplazó con el esfuerzo de siempre pero está menos claro y
preciso que poco tiempo atrás.
…........
Es una vergüenza que
para este partido ni siquiera se lo haya concentrado a Pablito
Ledesma. Un destrato, una falta de respeto que de ninguna manera se
merece. Y que el Vasco se deje de joder con eso de que todas las
decisiones que toma son “futbolísticas”. Él mismo bromea con
que el setenta y cinco o el ochenta por ciento de sus declaraciones
públicas son mentiras pero que no nos tome por boludos. Antecesores
suyos lo han hecho pero de él, siendo tan buen tipo como lo es,
esperamos otra cosa.
…..............
Certeras declaraciones
de Angelici. Por primera vez en mucho tiempo, creo que por primera
vez desde que asumió, me sentí representado por mi presidente. Me
hubiese encantado saber qué carajo pensaba cuando se aprobó esa
aberración de los treinta equipos. Por otra parte, que “consensúe”
con Crespi. Queda muy feo que el presidente de Boca milite en un
bando y el vicepresidente segundo en el otro.
…..............
En el campeonato
pasado, si le hubiésemos ganado a River ese partido que perdimos
1-2, en cuyo transcurso el único gol legítimo e inmaculado fue el
nuestro, hubiéramos sido campeones, un punto por arriba de los que
te jedi. En este campeonato, si no hubiésemos perdido ese partido
que le ganábamos a Racing, se interrumpió por lluvia y nos
olvidamos de presentarnos a la reanudación, en este momento
estaríamos compartiendo la punta con Lanús y los que te jedi, un
punto por arriba de Racing. Dicho esto para ilustrar la comprobación
de todo lo que regalamos, todo lo que dejamos pasar. Es para pegarse
un tiro en las bolas.
EL
BOLETÍN: TRÍPODI 5, GRANA 6, ECHEVERRÍA 6, CHIQUI 5, INSÚA 7,
FUENZALIDA 4, CUBAS 7, CASTELLANI 5, CARRIZO 7, CALLERI 7, GIGLIOTTI
6 (FI), MELI 5, LUCIANO ACOSTA NC, BRAVO NC.
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