¿Streaming
o epilepsia? Fue desesperante, angustiante ver a Boca así, con la
imagen congelada a cada rato para que volviese a los pocos segundos y
muy pronto volver a congelarse. Te pone más nervioso que si
estuvieses mirando la final del mundo. Los penales de Cardona y del
Negro Chávez nos enteramos de que habían entrado unos instantes
después, como para agregarle suspenso. En fin, peor es nada.
Demasiado
amistoso, el partidito con Nacional en Ciudad del Este, la vieja
Puerto Stroessner (triple frontera de película, las cosas que deben pasar por ahí). Lento el juego, a ritmo de minué. El primer tiempo, nada
de nada. El segundo, mejor sobre todo porque Cardona, el pibe Maroni
y el Negro Chávez, por ejemplo, se vio que querían mostrarse.
Mirando
para adelante, por supuesto que lo mejor fue la prestación de
Cardona. Se lo sabe muy buen jugador, las dudas surgen del hecho de
que los mexicanos pareció como que querían sacárselo de encima.
Pero juega, ve bien la cancha, es amigo de la pelota, la defiende
bien, se mueve con ese ritmo cadencioso que lo hace elegante. Y tenía
ganas, empezó bien.
Del
otro nuevo, Espinoza, mucho no se puede decir. Fue como si no
estuviera pero no se le pueden cargar las tintas porque le tocó el
segmento de partido en que no jugaba nadie y así es difícil, en particular para un delantero.
Los
primeros minutos no los vimos porque el puto “streaming” ya
empezaba a romper los cocos pero según el gordo Tati Civiello, que
salía desde allá por Rivadavia, arrancaron mejor ellos. Desde que
empezamos a ver, el primer tiempo se consumió sin que pasara nada.
Los arqueros miraban (en estos casos solía decirse que son
“espectadores privilegiados” pero hay que tener en cuenta que
están dorapas, los tipos).
Cerca
de la media hora pareció que empezaban a encontrase mejor Pablo
Pérez, Zuqui y Junior Benítez, que no se quedó en la izquierda
sino que se iba para el medio, como hacía el Ricky Centurión. Pero
la profundidad no llegó nunca. Jara pasó algunas veces pero no se
estableció la sociedad con Espinoza. Fabra, más contenido, pasó
una sola vez y le pegó mal. Bou se tiraba a las puntas, sobre todo a
la izquierda para mostrarse pero jamás le llegó una buena.
En
los últimos minutos perdimos la bola y la mejor del primer tiempo la
tuvieron ellos a los 39, esa en que apareció Carballo por la
izquierda, la quiso meter en el primer palo y salvó bien Sara. Nos
la pusieron (con perdón de la expresión) a espaldas del 4 nuestro, en este caso Jara, un problema
que viene de larga data aunque se observó que Zuqui trató de ser
cuidadoso en los retrocesos, se ve que Guillermo está trabajando
sobre eso.
En
el segundo tiempo, sobre todo pasados los veinte, a partir de los
cambios, se armó otro partido. No gran cosa pero un poco más de
actividad. Cardona,
que entró por Pablo, fue cambiando de posiciones. Al principio iba
para el medio, cuando entró Maroni se paró más por la izquierda y
al final, cuando entró Bouzat por Zuqui, el colombiano pasó a hacer
una suerte de doble enganche con Maroni.
Terminamos
jugando con Wilmar de 5, cinco jugadores con alma de delanteros
(Bouzat, Maroni, Torres, Cardona y Chávez) y dos laterales que
subían. Eso me gusta, de Guillermo. Si el triángulo del 5 con los
centrales aguanta, se puede. Hasta el semestre pasado, no se podía,
vamos a ver.
Y
siempre prometedor, Edwin. Muy participativo, queriendo tenerla él,
ofreciéndose. Y dando muestras de su condición de muy buen jugador,
así que estos 45 minutos en Ciudad del Este fueron una muy buena
carta de presentación.
Interesante,
también, el pibe Maroni, para quien está llegando el tiempo de las
definiciones. Esta temporada, estos meses deben marcar quién es en
definitiva, para qué está. Se lo vio encarador, decidido, aunque
las terminaciones, en general, no fueron las apropiadas.
A
los 21 había avisado, Nacional, con una en que nos apareció Ramírez
por la derecha con mucho espacio y el remate cruzado se le fue, menos
mal. Pero a los 26, después de que el Negro Rolín casi se metiera
un gol en contra y de que se rehabilitara tapándole un remate a
Marioni, se pusieron 1-0, los yoruguas. Otra vez por la derecha,
defendimos mal, Fabra terminó cruzando muy forzado ante Barcia y lo
que pasó fue que la pelota se levantó en Frank y lo dejó en bolas
a Sara.
Suerte
que empatamos enseguida. Y por Cardona. Recibió de Chávez (quiere
quedarse a toda costa, el Negro, hay que valorárselo), por la
izquierda, hizo el enganchecito muy corto para adentro y sacó el
latigazo de derecha que venció al arquero. Esa de enganchar para
adentro y pegarle se ve que es una de las que más le gusta.
Los
últimos quince fueron todos de Boca, tendríamos que haber ganado.
Hubo una a la que no pudo entrarle bien el Chelo Torres por centro de
Molina (dos pibes para seguir viendo, sobre todo el Chelo), un
cabezazo desviado de Chávez por centro de Bouzat, un tiro libre de
Cardona en que se esperaba centro pero le dio derecho viejo de Arolas
y se la sacó el arquero (las pelotas paradas por Edwin desde la
izquierda también van a ser importantes), una que cruzó Fabra y
cabeceó desviado Torres y una última, bien armada entre varios, que
terminó con remate cruzado y desviado de Cardona.
Después,
los penales y show de Guille Sara, que casi se lo saca a Ramírez, se
lo sacó a Silveira (no es el gran Cacho), se lo sacó a Rodríguez y
debe haberlo asustado a Barcia, que la reventó contra un palo.
Nosotros, cien por ciento con Cardona (aunque el arquero la tocó),
Vergini y Chávez (fuerte los dos, el Negro bien apretada). La Copa
CIDE (no confundir con SIDE, quiere decir Complejo Internacional del
Este) se vino en el vuelo chárter para La Bombonera.
Sara
cerró con los penales una buena noche. No había tenido mayor
trabajo pero dio tranquilidad. Dicen los que estuvieron allá que los
mellizos van inclinándose por Guille para los primeros partidos, a
mí me parece que Rossi se ganó la continuidad y está para que lo
dejen crecer. Lo más importante es que en el arco estamos bien,
cubiertos y el cuerpo técnico parece entenderlo así. Que no
perturben los representantes y los periodistas, que no nos hagan
gastar guita al pedo.
Tercer
1-1 consecutivo contra el Bolso, como bien apuntó Tato Aguilera,
que hizo su debut como relator (tampoco lo tenía a Martín Costa de
comentarista). Los dos del año pasado por la Copa y éste. Otra vez
ganamos en los penales, como en aquella noche gloriosa de Orion.
Esperemos que el futuro de Guille Sara en Boca no se parezca al de
Agustín, al que después de aquel partido le pasaron todas.
El
miércoles vamos contra Villarreal con otro equipo. Vamos a ver a
Goltz, seguramente Cardona y Wilmar desde el principio, vuelve el
Chaco, Fernando, el Pipa, Pavón... Hay buen plantel, en los papeles.
EL
BOLETÍN: SARA 7, JARA 5, VERGINI 5, MAGALLÁN 5, FABRA 4, ZUQUI 4,
CHICCO 4, PABLO PÉREZ 5, ESPINOZA 4, BOU 4, JUNIOR BENÍTEZ 5 (FI),
MOLINA 5, BARRIOS 6, CARDONA 7, MARONI 6, CHÁVEZ 6, BOUZAT NC,
TORRES NC.