domingo, 30 de julio de 2017

CARDONA PINTÓ LINDO

¿Streaming o epilepsia? Fue desesperante, angustiante ver a Boca así, con la imagen congelada a cada rato para que volviese a los pocos segundos y muy pronto volver a congelarse. Te pone más nervioso que si estuvieses mirando la final del mundo. Los penales de Cardona y del Negro Chávez nos enteramos de que habían entrado unos instantes después, como para agregarle suspenso. En fin, peor es nada.
Demasiado amistoso, el partidito con Nacional en Ciudad del Este, la vieja Puerto Stroessner (triple frontera de película, las cosas que deben pasar por ahí). Lento el juego, a ritmo de minué. El primer tiempo, nada de nada. El segundo, mejor sobre todo porque Cardona, el pibe Maroni y el Negro Chávez, por ejemplo, se vio que querían mostrarse.
Mirando para adelante, por supuesto que lo mejor fue la prestación de Cardona. Se lo sabe muy buen jugador, las dudas surgen del hecho de que los mexicanos pareció como que querían sacárselo de encima. Pero juega, ve bien la cancha, es amigo de la pelota, la defiende bien, se mueve con ese ritmo cadencioso que lo hace elegante. Y tenía ganas, empezó bien.
Del otro nuevo, Espinoza, mucho no se puede decir. Fue como si no estuviera pero no se le pueden cargar las tintas porque le tocó el segmento de partido en que no jugaba nadie y así es difícil, en particular para un delantero.
Los primeros minutos no los vimos porque el puto “streaming” ya empezaba a romper los cocos pero según el gordo Tati Civiello, que salía desde allá por Rivadavia, arrancaron mejor ellos. Desde que empezamos a ver, el primer tiempo se consumió sin que pasara nada. Los arqueros miraban (en estos casos solía decirse que son “espectadores privilegiados” pero hay que tener en cuenta que están dorapas, los tipos).
Cerca de la media hora pareció que empezaban a encontrase mejor Pablo Pérez, Zuqui y Junior Benítez, que no se quedó en la izquierda sino que se iba para el medio, como hacía el Ricky Centurión. Pero la profundidad no llegó nunca. Jara pasó algunas veces pero no se estableció la sociedad con Espinoza. Fabra, más contenido, pasó una sola vez y le pegó mal. Bou se tiraba a las puntas, sobre todo a la izquierda para mostrarse pero jamás le llegó una buena.
En los últimos minutos perdimos la bola y la mejor del primer tiempo la tuvieron ellos a los 39, esa en que apareció Carballo por la izquierda, la quiso meter en el primer palo y salvó bien Sara. Nos la pusieron (con perdón de la expresión) a espaldas del 4 nuestro, en este caso Jara, un problema que viene de larga data aunque se observó que Zuqui trató de ser cuidadoso en los retrocesos, se ve que Guillermo está trabajando sobre eso.
En el segundo tiempo, sobre todo pasados los veinte, a partir de los cambios, se armó otro partido. No gran cosa pero un poco más de actividad. Cardona, que entró por Pablo, fue cambiando de posiciones. Al principio iba para el medio, cuando entró Maroni se paró más por la izquierda y al final, cuando entró Bouzat por Zuqui, el colombiano pasó a hacer una suerte de doble enganche con Maroni.
Terminamos jugando con Wilmar de 5, cinco jugadores con alma de delanteros (Bouzat, Maroni, Torres, Cardona y Chávez) y dos laterales que subían. Eso me gusta, de Guillermo. Si el triángulo del 5 con los centrales aguanta, se puede. Hasta el semestre pasado, no se podía, vamos a ver.
Y siempre prometedor, Edwin. Muy participativo, queriendo tenerla él, ofreciéndose. Y dando muestras de su condición de muy buen jugador, así que estos 45 minutos en Ciudad del Este fueron una muy buena carta de presentación.
Interesante, también, el pibe Maroni, para quien está llegando el tiempo de las definiciones. Esta temporada, estos meses deben marcar quién es en definitiva, para qué está. Se lo vio encarador, decidido, aunque las terminaciones, en general, no fueron las apropiadas.
A los 21 había avisado, Nacional, con una en que nos apareció Ramírez por la derecha con mucho espacio y el remate cruzado se le fue, menos mal. Pero a los 26, después de que el Negro Rolín casi se metiera un gol en contra y de que se rehabilitara tapándole un remate a Marioni, se pusieron 1-0, los yoruguas. Otra vez por la derecha, defendimos mal, Fabra terminó cruzando muy forzado ante Barcia y lo que pasó fue que la pelota se levantó en Frank y lo dejó en bolas a Sara.
Suerte que empatamos enseguida. Y por Cardona. Recibió de Chávez (quiere quedarse a toda costa, el Negro, hay que valorárselo), por la izquierda, hizo el enganchecito muy corto para adentro y sacó el latigazo de derecha que venció al arquero. Esa de enganchar para adentro y pegarle se ve que es una de las que más le gusta.
Los últimos quince fueron todos de Boca, tendríamos que haber ganado. Hubo una a la que no pudo entrarle bien el Chelo Torres por centro de Molina (dos pibes para seguir viendo, sobre todo el Chelo), un cabezazo desviado de Chávez por centro de Bouzat, un tiro libre de Cardona en que se esperaba centro pero le dio derecho viejo de Arolas y se la sacó el arquero (las pelotas paradas por Edwin desde la izquierda también van a ser importantes), una que cruzó Fabra y cabeceó desviado Torres y una última, bien armada entre varios, que terminó con remate cruzado y desviado de Cardona.
Después, los penales y show de Guille Sara, que casi se lo saca a Ramírez, se lo sacó a Silveira (no es el gran Cacho), se lo sacó a Rodríguez y debe haberlo asustado a Barcia, que la reventó contra un palo. Nosotros, cien por ciento con Cardona (aunque el arquero la tocó), Vergini y Chávez (fuerte los dos, el Negro bien apretada). La Copa CIDE (no confundir con SIDE, quiere decir Complejo Internacional del Este) se vino en el vuelo chárter para La Bombonera.
Sara cerró con los penales una buena noche. No había tenido mayor trabajo pero dio tranquilidad. Dicen los que estuvieron allá que los mellizos van inclinándose por Guille para los primeros partidos, a mí me parece que Rossi se ganó la continuidad y está para que lo dejen crecer. Lo más importante es que en el arco estamos bien, cubiertos y el cuerpo técnico parece entenderlo así. Que no perturben los representantes y los periodistas, que no nos hagan gastar guita al pedo.
Tercer 1-1 consecutivo contra el Bolso, como bien apuntó Tato Aguilera, que hizo su debut como relator (tampoco lo tenía a Martín Costa de comentarista). Los dos del año pasado por la Copa y éste. Otra vez ganamos en los penales, como en aquella noche gloriosa de Orion. Esperemos que el futuro de Guille Sara en Boca no se parezca al de Agustín, al que después de aquel partido le pasaron todas.
El miércoles vamos contra Villarreal con otro equipo. Vamos a ver a Goltz, seguramente Cardona y Wilmar desde el principio, vuelve el Chaco, Fernando, el Pipa, Pavón... Hay buen plantel, en los papeles.


EL BOLETÍN: SARA 7, JARA 5, VERGINI 5, MAGALLÁN 5, FABRA 4, ZUQUI 4, CHICCO 4, PABLO PÉREZ 5, ESPINOZA 4, BOU 4, JUNIOR BENÍTEZ 5 (FI), MOLINA 5, BARRIOS 6, CARDONA 7, MARONI 6, CHÁVEZ 6, BOUZAT NC, TORRES NC.

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