Reapareció esa horrorosa camiseta que
estrenáramos desafortunadamente en la cancha de Tigre y esos colores
tan ajenos a nosotros vienen bien para describir lo que fue la última
producción del campeonato y del semestre. Fue un Boca de tonos
negros y ocres. Nada por aquí, nada por allá. Debiéramos haber
perdido pero Defensa no se atrevió a ganarnos, quizá por la
historia de La Bombonera o por la historia de la camiseta (no esta
negra y ocre precisamente).
Leí la formación y me pregunté,
¿quién va a hacer un gol? Guillermo lo armó como para salir del
paso, dejó al margen a algunos que ya parecen estar más fuera que
dentro del club, casos Nico Colazo o Pîchi Erbes. Como 9 no tiene,
porque este chico Benegas no ha podido justificar las oportunidades
que se le dieron, eligió jugar con el Tucu Palacios y Pachi Carrizo
por afuera, a veces incluso el Tucu fue adentro e intentó jugar de
espaldas.
En el medio, Jara cumple, confiamos
en que cumple pero a su alrededor, nada. Perdónese la insistencia,
no hay en el plantel un volante que pueda ser eje de circulación.
Flojo, impreciso Pablo Pérez. Bentancur sigue sin cumpir con sus
promesas, le siguen pasando los partidos sin que los encuentre. Fabra
delante de Silva es un invento raro, por ahí no puede esperarse
ninguna solución.
Menos mal, Sara encontró las manos
que no había llevado a La Plata. Entre fáciles y medianamente
cpmplicadas (ninguna imposible), sacó seis. Las más meritorias, un
zurdazo cruzado de Isnaldo en el primer tiempo, otra mano a mano con
Bordagaray y otra a Isnaldo, en una jugada en que toda la defensa se
quedó estaqueada y aparecieron cuatro jugadores de Defensa cual
pelotón de fusilamiento delante de Sara. Barboza ganó tres veces de
arriba clarito en el área nuestra, una se la sacó Sara, en otra
salvó Jara y la tercera fue al palo.
Boca casi ni había pisado el área
de enfrente en todo el primer tiempo y buena parte del segundo cuando
nos encontramos con un penal a favor. Mano de Barboza. Se lo dejaron
a Pachi porque había metido el último del jueves pero Pachi pateó
una masita que Arias controló fácil. ¡Menos mal que el jueves no
habías pateado eso, Pachi querido!
Los últimos veinte fueron lo más
parejo del partido. Ellos no llegaron más. Tuvimos ese remate
cruzado de Bentancur desde la izquierda que se fue desviado (como
para que nos acordáramos de que Bentancur estaba en la cancha) y el
tiro libre de Pachi en el palo, la cerró muy bien desde la
izquierda. Entró Benegas supuestamente para tener más peso en
ataque pero Benegas sigue jugando de estaca, no hay manera de que sus
compañeros lo encuentren, se para de espaldas y los centrales
contrarios se divierten con él. Entró el Cata, que estaba en el
banco y Barboza no nos cabeceó más. Se fue Tobio, que es un buen
central pero parece que no sigue. El razonamiento es que la guita de
la opción es mucha para un jugador suplente. Por eso se apunta a
Gustavo Gómez, el paraguayo de Lanús. ¿Y Gómez vendría para ser
titular? ¿Saldría el Chaco Insaurralde? Interrogantes.
Partidito lánguido, sólo decorado
por la masiva concurrencia. Será por el envión de la clasificación
del jueves, la gente fue, casi llenò La Bombonera sólo para seguir
festejando la clasificación y gastando a nuestros tradicionales
adversarios. ¡Qué distintos somos! ¡Cuántas cosas nos separan! En
circunstancias similares, del lado de ellos, esas tribunas están
vacías.
La próxima vez habrá un Boca
nuevo. Me preocupa que, entre todos los nombres que andan dando
vueltas, no aparezca el de ese volante que quiero, el que haga correr
la pelota redonda de un pie a otro, el que contagie fútbol. Sí,
hace falta un 9 pero, en mi modesta opinión, más hace falta un 10.
Claro, los 10 son una especie en vías de extinción. Pero hay que
buscar, che.
El
BOLETÍN: SARA 7, PERUZZI 4, TOBIO 5, CHACO 5, SILVA 4, BENTANCUR 3,
JARA 6, PABLO PÉREZ 4, FABRA 4, PALACIOS 5, CARRIZO 4 (FI), BENEGAS
3, CATA 6, MESSIDORO NC.