La
verdad, ninguno de nosotros debe haber previsto que se iba a sufrir
tanto. Menos aún habiéndonos puesto 1-0 antes de los dos minutos. Y
más allá de los méritos de Cerro, que vino a jugarse todas las
cartas que tenía, metió y propuso siempre palo y palo, lo primero a
que debe prestarse atención, especialmente en función de futuro, es
a la inconsistencia nuestra.
Fue,
por cierto, un Boca mucho menos aplomado que el de Asunción, jugó
siempre acelerado, careció de un volante que manejara los tiempos,
dividió la bocha permanentemente, retrocedió mal y ofreció puntos
débiles muy notorios. Si lo terminamos resolviendo fue, en primer
lugar, por la jerarquía de Carlitos, que dijo presente y porque
Orion sacó en el segundo tiempo tres pelotas fundamentales.
De
entrada nomás, Carlitos lo ubicó a Pachi Carrizo por la izquierda,
Bonet se lo comió en una punta del área. Penal claro. La ejecución
de Carlitos fue imperfecta, el arquero casi se lo saca pero entró.
Como para que estuviéramos tranquilos y cerráramos el trámite sin
complicaciones. Pero no.
Apenas
pasados los diez nos empataron y fue por el lugar de la cancha en el
cual íbamos a tener más problemas. El costado derecho, donde se
juntaban Domínguez y Leal. Guillermo, ausente Peruzzi, se decidió
por Jara de 4 y a priori, no era una decisión para cuestionarla
mucho. Pero Jara tuvo muchos inconvenientes, le ganaban la espalda
fácil, el Cata tampoco cerraba bien. En esa jugada Leal se nos fue
hasta el fondo con una facilidad incomprensible. Pero no iba a ser
todo, porque metió el centro bajo y se nos apareció Rodrigo Rojas
demasiado solo. Toda la defensa estuvo mal parada, Pichi Erbes no se
juntó bien con los centrales. Iba a ser una constante de todo el
partido.
Por
otra parte, el empate golpeó a Boca más duro de lo que pueda
admitirse. Se perdió seguridad, se nos movió el piso. Y ellos se
agrandaron, sintieron que se podía. Teníamos espacios para
contraatacar pero faltó precisión, Carlitos equivocó algunas
descargas. Y Pavón, que siempre recibía con ventaja, raro en él,
no estaba preciso en los centros. La más clara del resto de la etapa
iba a ser de ellos, esa de Domínguez, juega bien Domínguez,
enganchó dos veces en el área, lo dejó al Cata dando vueltas y
menos mal que el zurdazo le salió al travesaño, porque Orion no
tenía nada que hacer.
En
el segundo tiempo siguieron creciendo porque nos faltaba contención,
los volantes nuestros no encontraban el partido y los paraguas nos
juntaban mucha gente en ataque. La noticia positiva fue que Carlitos
empezó a ajustar la medida para los contraataques, caminó bien la
cancha para recibir. En todas las que pudimos armar, estuvo Carlitos.
De entrada le abrió una por derecha a Pachi, que se apuró y le pegó
mal. Después volvió a juntarse con Pachi y la acción terminó con
un derechazo de Pablo Pérez cruzado y desviado, primera aparición
de Pablo en zona de definición. Enseguida armó otra para él y le
pegó desviado.
Recién
a los 27, cuando llegó el segundo gol, nos sentimos aliviados. Fue
casi toda de Pavón, que jugó menos que en los últimos partidos
pero se hizo ver en un momento clave. Arrancó por derecha, tocó al
medio, Carlitos se la devolvió de una con precisión absoluta y
Cristian, desde ángulo bastante cerrado, terminó definiendo por
entre las gambas del arquero. Ahí respiramos.
A
todo esto, Orion había tapado de última una nueva aparición de
Domínguez por la izquierda, más tarde rechazó un fierrazo de Leal
de tiro libre y cuando ya estábamos 2-1, le sacó un zurdazo bárbaro
a Espinoza. La demostración de lo mucho que nos costó todo el
partido.
El
tercero fue una muy buena jugada, se juntaron cuatro jugadores
nuestros en franca posición de ataque y la pelota corrió limpita de
uno a otro. Se facilitó, hay que decirlo, porque ya iban 43 y ahí
sí que Cerro había tirado la toalla, se había quedado con uno
menos por la expulsión de Valdez y los defensores se quedaron muy
parados. Pero fue linda. La empezó Jara (que por entonces ya era 5
porque el primer cambio de Guille fue Tobio por Pichi, para darle con
Tobio mejor cobertura al costado derecho y buscar alguna solución
con Jara en el medio), la siguió Carlitos abriéndola muy bien a la
izquierda, Fabra pasó como un tren y cuando le salió el arquero,
tuvo el tino para tocársela a Pablo, que definió sin oposición.
Un
partido impensadamente chivo. Hay que ver que tenemos demasiados
lesionados. Con la baja de Nico Lodeiro perdimos lo más parecido que
teniamos a un volante que haga jugar a los otros, Carlitos tiene que
desdoblarse, ser volante y delantero al mismo tiempo. Haber tenido en
el banco a dos pibes como Chiccó y Messidoro, a los que les falta un
golpe de horno para estas batallas de Copa, demuestra lo corto que
nos quedó el plantel, andamos con lo puesto. Pero ganamos y pasamos,
en esta semanita en que siguieron el camino de los cuervos y se
quedaron afuera Huracán, Racing y los que te jedi.
Viene
Nacional, que iba de punto y se cargó a Corinthians, ojo. Igual,
ahora ya no se puede esperar a ninguno livianito. La Copa está
llegando a su punto más álgido. Como nos gusta.
EL
BOLETÍN: ORION 7, JARA 4, CATA 4, INSAURRALDE 5. FABRA 6, MELI 4,
PICHI 3, PABLO 6, PAVÓN 6, CARLITOS 7, PACHI 5 (FI), TOBIO 5, SILVA
NC, PALACIOS NC.
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