jueves, 5 de mayo de 2016

PASAMOS, NO MUCHO MÁS

La verdad, ninguno de nosotros debe haber previsto que se iba a sufrir tanto. Menos aún habiéndonos puesto 1-0 antes de los dos minutos. Y más allá de los méritos de Cerro, que vino a jugarse todas las cartas que tenía, metió y propuso siempre palo y palo, lo primero a que debe prestarse atención, especialmente en función de futuro, es a la inconsistencia nuestra.
Fue, por cierto, un Boca mucho menos aplomado que el de Asunción, jugó siempre acelerado, careció de un volante que manejara los tiempos, dividió la bocha permanentemente, retrocedió mal y ofreció puntos débiles muy notorios. Si lo terminamos resolviendo fue, en primer lugar, por la jerarquía de Carlitos, que dijo presente y porque Orion sacó en el segundo tiempo tres pelotas fundamentales.
De entrada nomás, Carlitos lo ubicó a Pachi Carrizo por la izquierda, Bonet se lo comió en una punta del área. Penal claro. La ejecución de Carlitos fue imperfecta, el arquero casi se lo saca pero entró. Como para que estuviéramos tranquilos y cerráramos el trámite sin complicaciones. Pero no.
Apenas pasados los diez nos empataron y fue por el lugar de la cancha en el cual íbamos a tener más problemas. El costado derecho, donde se juntaban Domínguez y Leal. Guillermo, ausente Peruzzi, se decidió por Jara de 4 y a priori, no era una decisión para cuestionarla mucho. Pero Jara tuvo muchos inconvenientes, le ganaban la espalda fácil, el Cata tampoco cerraba bien. En esa jugada Leal se nos fue hasta el fondo con una facilidad incomprensible. Pero no iba a ser todo, porque metió el centro bajo y se nos apareció Rodrigo Rojas demasiado solo. Toda la defensa estuvo mal parada, Pichi Erbes no se juntó bien con los centrales. Iba a ser una constante de todo el partido.
Por otra parte, el empate golpeó a Boca más duro de lo que pueda admitirse. Se perdió seguridad, se nos movió el piso. Y ellos se agrandaron, sintieron que se podía. Teníamos espacios para contraatacar pero faltó precisión, Carlitos equivocó algunas descargas. Y Pavón, que siempre recibía con ventaja, raro en él, no estaba preciso en los centros. La más clara del resto de la etapa iba a ser de ellos, esa de Domínguez, juega bien Domínguez, enganchó dos veces en el área, lo dejó al Cata dando vueltas y menos mal que el zurdazo le salió al travesaño, porque Orion no tenía nada que hacer.
En el segundo tiempo siguieron creciendo porque nos faltaba contención, los volantes nuestros no encontraban el partido y los paraguas nos juntaban mucha gente en ataque. La noticia positiva fue que Carlitos empezó a ajustar la medida para los contraataques, caminó bien la cancha para recibir. En todas las que pudimos armar, estuvo Carlitos. De entrada le abrió una por derecha a Pachi, que se apuró y le pegó mal. Después volvió a juntarse con Pachi y la acción terminó con un derechazo de Pablo Pérez cruzado y desviado, primera aparición de Pablo en zona de definición. Enseguida armó otra para él y le pegó desviado.
Recién a los 27, cuando llegó el segundo gol, nos sentimos aliviados. Fue casi toda de Pavón, que jugó menos que en los últimos partidos pero se hizo ver en un momento clave. Arrancó por derecha, tocó al medio, Carlitos se la devolvió de una con precisión absoluta y Cristian, desde ángulo bastante cerrado, terminó definiendo por entre las gambas del arquero. Ahí respiramos.
A todo esto, Orion había tapado de última una nueva aparición de Domínguez por la izquierda, más tarde rechazó un fierrazo de Leal de tiro libre y cuando ya estábamos 2-1, le sacó un zurdazo bárbaro a Espinoza. La demostración de lo mucho que nos costó todo el partido.
El tercero fue una muy buena jugada, se juntaron cuatro jugadores nuestros en franca posición de ataque y la pelota corrió limpita de uno a otro. Se facilitó, hay que decirlo, porque ya iban 43 y ahí sí que Cerro había tirado la toalla, se había quedado con uno menos por la expulsión de Valdez y los defensores se quedaron muy parados. Pero fue linda. La empezó Jara (que por entonces ya era 5 porque el primer cambio de Guille fue Tobio por Pichi, para darle con Tobio mejor cobertura al costado derecho y buscar alguna solución con Jara en el medio), la siguió Carlitos abriéndola muy bien a la izquierda, Fabra pasó como un tren y cuando le salió el arquero, tuvo el tino para tocársela a Pablo, que definió sin oposición.
Un partido impensadamente chivo. Hay que ver que tenemos demasiados lesionados. Con la baja de Nico Lodeiro perdimos lo más parecido que teniamos a un volante que haga jugar a los otros, Carlitos tiene que desdoblarse, ser volante y delantero al mismo tiempo. Haber tenido en el banco a dos pibes como Chiccó y Messidoro, a los que les falta un golpe de horno para estas batallas de Copa, demuestra lo corto que nos quedó el plantel, andamos con lo puesto. Pero ganamos y pasamos, en esta semanita en que siguieron el camino de los cuervos y se quedaron afuera Huracán, Racing y los que te jedi.
Viene Nacional, que iba de punto y se cargó a Corinthians, ojo. Igual, ahora ya no se puede esperar a ninguno livianito. La Copa está llegando a su punto más álgido. Como nos gusta.


EL BOLETÍN: ORION 7, JARA 4, CATA 4, INSAURRALDE 5. FABRA 6, MELI 4, PICHI 3, PABLO 6, PAVÓN 6, CARLITOS 7, PACHI 5 (FI), TOBIO 5, SILVA NC, PALACIOS NC.

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