viernes, 23 de noviembre de 2018

YA NO ESTOY PARA ESTOS TROTES ¿O SÍ?


   Había invitado a una compañera a que fuera conmigo y me dijo que no, menos mal, le hubiese agarrado un ataque de pánico. Me sumé a la ola humana por Brandsen e Irala, serían las 16.30, ahí ya perdí el control de mis actos, la muchedumbre me llevaba. Avanzábamos despacito, nos parábamos y volvíamos a arrancar.
   Yo miraba el piso para no tropezarme con las vías y después, con los escalones. Se suponía que debíamos entrar por las puertas 2 y 3 (la 2 es por donde entró  habitualmente en la actualidad, la de la platea de vitalicios) pero no, quedé justo detrás de los últimos a los que dejaron pasar. Los de “Prevención”, que nunca previenen nada, hicieron un cordón y no dejaron pasar más. Todo al revés, hacen. En lugar de dejar las calles libres, estaba lleno de vallas y había vehículos estacionados que reducían el espacio y dificultaban los movimientos.
   Apareció un tipo de “Seguridad” y dijo que siguiéramos avanzando, que entrábamos por las puertas 5 y 6. Seguimos unos cuantos metros pero nos paramos y ya no pudimos avanzar más. “Abran las puertas, la puta que lo parió”, arrancó la Vox Populi. Algunos empezaron a saltar las vallas y a correr para atrás, yo ya no puedo saltar vallas, eso sí que no. En un momento miré para atrás y vi que había lugar y que había una puerta por la que estaban entrando, me mandé para ahí.
   Entré. Yo creí haber entrado por la Puerta 4, por donde lo hice muchas veces en los tiempos en que iba a la tribuna de socios. Pero empezamos a subir escaleras y me di cuenta de que no, que a la tribuna baja no íbamos. Escaleras, escaleras, escaleras, no terminaban nunca. Y todo muy despacito. Era más el tiempo que estábamos parados que el que avanzábamos. “¡No puedo respirar, me muero!”, gritaba una gorda apretada contra la pared.  
   Llegamos arriba. Hace ya cerca de sesenta años que voy a La Bombonera pero a la tribuna alta sur no creo haber ido nunca antes, esa fue siempre de los visitantes. ¿Cuántos escalones habrá desde la calle? ¿300, 500, 1000? A la del medio sí, algunas veces fui. Los accesos a la tribuna estaban atestados de gente, ahí ni se veía la cancha. Logré filtrarme hacia un costado, abriéndome lugar contra la pared y desemboqué en el pasillo superior. Caminé para el medio de la cancha, por detrás de la platea alta. Buscaba un agujerito por donde acceder a los pasillos de las plateas pero no lo encontraba. Al final me paré en un acceso y esperé a que se fueran produciendo algunos espacios entre los movimientos de la gente. Logré acomodarme en un pasillo, parado. Al rato se amplió un poco el lugar y me senté en los escalones.
   Repletas, absolutamente, las tribunas norte, oeste y sur. No cabía un alfiler. De lado de Iberlucea no habilitaron, ahí sólo había algunos “vip” dispersos. ¿Pueden ser tan hijos de puta? ¿Por qué no habilitaron también ese lado para darle más lugar a toda la gente?
   Salieron los jugadores, 17.55. Saludaron, calentaron con un “loco” y después hicieron un reducido. Creo que ya a esta altura al que más se lo viva es al Pipa. También a Carlitos, por supuesto y a Guillermo y a Wanchope. ¡Y a Rossi!
   Un pibe logró colarse, corrió hacia los jugadores, lo atajaron los canas y los de Seguridad, lo redujeron en el piso pero ahí se acercaron los jugadores e intercedieron por él . Lo dejaron que los abrazara y le regalaron una remera de entrenamiento, antes de que lo escoltaran a salir por la puerta del corner del vestuario visitante. Espero que, cuando ya no estaba a la vista de todos, no lo hayan fajado.
   Las canciones habituales pero me gusta mucho el último estreno: “Jugadores, jugadores/no se los decimos más/la Copa Libertadores/de La Boca no se va”. ¿Se entiende? ¿Lo habrán entendido?
   El “entrenamiento” duró 35 minutos, el trabajo serio ya lo habían hecho antes en Casa Amarilla. El plantel caminó hacia los tres sectores habilitados y aplaudió a la gente antes de irse. Estamos con ellos (aunque no nos dejen ir), que estén con nosotros.
   La salida tampoco fue fácil. Se avanzaba despacito. Para peor, salí de mi casa con 33 grados, se levantó viento, bajó la temperatura y yo había ido de remera y pantalón corto.
   Mañana lo veo en casa por televisión. El del año pasado, cuando ganamos con los goles del Gordo Cardona y el uruguayo Nández, muy probablemente haya sido el último clásico de mi vida en el gashinero. Por entonces estaba cerrando mi campaña de más de cuarenta años como trabajador de prensa, ahora soy jubilado. Y los visitantes no vuelven más, ese es el plan siniestro que por ahora nadie se atreve a confesar con todas las letras. Aunque algunos indicios van tirando, de a pocquito. Los otros días, D’Onofrio dijo que “la cancha de River no está preparada para recibir visitantes”. Y si la cancha de River “no está preparada”, la de Defensores de Cambaceres tampoco, seguro.     
   Llegué a mi casa molido. Y menos mal que vivo a doce cuadras de La Bombonera. Me senté delante del televisor y me quedé profundamente dormido. Me desperté con algunos dolores de cintura. Ser hincha de Boca tampoco es fácil, no vaya a creerse. Jugador no pude ser, no me dieron las tabas pero mi compromiso siempre fue el máximo. Tanto como para vivir esta tarde de locos sólo por ver al plantel un ratito y hacerles sentir que estábamos ahí. Es de esperar que el mensaje haya llegado. Tengo 66 años y no sé por cuánto tiempo más estaré para esfuerzos de este tipo. Antes de ir me lo había planteado seriamente pero decidí que sí, que todavía puedo. ¡Vamos Raúl Armando, todavía! ¡Con Boca hasta la muerte!


sábado, 17 de noviembre de 2018

LIVIANITO


  En otras circunstancias, si a los 35 del segundo tiempo un Boca tan laxo no podía con Patronato de local, nos hubiésemos puesto loquitos todos. Esta vez no, jugadores e hinchas estábamos en otra cosa. Fue victoria mínima cuando todo ya parecía encaminado irremisiblemente al 0-0.
   Guillermo armó una oncena a la que  bastaba leer para concluir que iba a estar falta de contención, de recuperación. Fue un equipo siempre “largo”, con unos que atacaban y otro que defendían.
   Al principio se insinuaron buenas asociaciones, con Gago como eje. Se prendían Carlitos, tirado atrás, Espinoza, abierto sobre la derecha y Buffarini, pasando siempre. Poco participativo Cardona, muy aislado Zárate, enredado el pibe Almendra.
  Faltó la profundidad. Bértoli no tuvo mayor trabajo salvo para contener algún tiro desde afuera, en especial uno de Carlitos y también para atarse los cordones, parece que no los ligaba con la suficiente justeza porque dos veces, en el primer tiempo, tuvo que sacarse los guantes para anudarse los zapatos, el honorable concejal paranaense. Porque no habrá sido para perder tiempo, ¿no?
   La mejor de todo el primer tiempo fue la única aparición positiva de Zárate en esa etapa, la armó bien sobre la izquierda, la metió rasante al otro lado y salvó justo Urribarri cuando llegaba Espinoza.
   Patronato también tuvo sus oportunidades porque cuando recuperaba, se encontraba con espacio y en particular Comas nos inquietaba bastante. Como en esa en que apareció muy libre sobre la izquierda, tardó, llegó Buffarini para mandársela al corner.
   La novedad del segundo tiempo fue que cambiaron Carlitos y Zárate, Carlitos más adentro, Mauro más atrás y preferentemente recostado sobre la izquierda, que es donde más le gusta. La consecuencia fue que ganó protagonismo Zárate y lo perdió Tevez.
   Por otra parte, otro que mermó mucho fue Gago, que con la pelota en los pies siempre puede limpiar la jugada pero que evidentemente está frágil, sin fuerza para pelearla y sin resto para aguantar. El pibe Almendra mejoró, tuvo más contacto pero siguió bastante confuso.
   Boca trasladó por momentos bien la bocha, la movió bien de afuera hacia adentro y a la inversa pero le faltó vigor y definición, era como que nadie se decidía al remate, nunca se encontraba el tiempo y la ocasión para terminarla.
   Recién a los 36 del complemente, ya convertido el gol, Guillermo dispuso el primer cambio. O él también estaba con la cabeza en otra parte o no esperaba mucho de los que tenía en el banco. En particular Cardona se sacaba solo, la verdad es que Edwin ya parece estar pensando dónde va a jugar a partir de enero. Si había alguna expectativa de que se ganara un lugar para el sábado, se terminó.
   Antes del gol, la mayor aproximación del segundo tiempo había sido ese centro de Cardona desde la derecha que Carlitos cabeceó anticipando bien pero la mandó por arriba.
   El gol llegó de la manera en que podía llegar, con un buen encuentro entre dos de los jugadores de los que más podíamos esperar y en el sector de la cancha que se nos presentaba más propicio, la izquierda nuestra, la derecha de Patronato. Se juntaron Carlitos y Zárate, no se apuraron, no se complicaron, salió el centro y apareció bien Espinoza para meter el zurdazo, no era fácil porque la pelota le llegó muy alta pero la conectó cómo se debía, de arriba hacia abajo, un buen gol.
   De lo que quedaba, lo más destacado fue la que le sacó Andrada a Garrido, parecía gol pero llegó Esteban, una intervención lucida, extrema y determinante. Hasta ahí, el arquero, en su reaparición, se había mostrado firme, confiable, sereno. Faltaba una gran atajada para redondear un trabajo muy convincente.
   Este que escribe defendió a Rossi en sus peores momentos. Cuando todos decían que era un salame yo sostenía que era un buen arquero, que estaba falto de confianza. Ahora, que la levantada de Agustín hizo dudar a algunos, opino que el sábado tiene que jugar Andrada. Le saca ventaja a Rossi en la decisión y solvencia para mandar en el área y cortar los centros, en la precisión y claridad conceptual para sacar, en el aplomo que trasunta.
   Los cambios de los últimos minutos sirvieron para el debut absoluto de Mateo Retegui, un nueve, un chico que creció mucho en las últimas presentaciones de la reserva. Esta vez no tuvo tiempo para mostrar mucho, sólo para entrarle muy duro al viejito Bértoli y ganarse una amarilla. El arquero de Patronato podría ser su abuelo. Más respeto, Mateíto. Le desataste los cordones.
   Bueno, ahora sí, el sábado hay que jugarse todo. Sobre el equipo no puede haber demasiadas dudas. Este que escribe se la jugaría por Buffarini pero si Jara está para entrar, Guillermo le va respetar la titularidad, imagino. Sin Pavón, habrá que renovar la apuesta por Benedetto y Ábila, Villa no tiene que faltar. El medio, mejor no lo toquemos. Este Gago de hoy no alcanza. Carlitos pinta para primer cambio, la alternativa en este sentido  puede ser Zárate. ¡Vamos, Boca, carajo!

   EL BOLETÍN: ANDRADA 7, BUFFARINI 6, GOLTZ 5, BALERDI 6, MAS 4, GAGO 5, ALMENDRA 5, CARDONA 3, TEVEZ 6, ESPINOZA 6, ZÁRATE 6 (FI), RETEGUI NC, REYNOSO NC, CHICCO NC.
               

CON LAS DOS CAMISETAS


JUGADORES EN BOCA Y PATRONATO: 8

Primer marcador central
FURIOS, IVÁN ALEJANDRO: Boca: 1999 – Patronato: 1995/96+2016/17

Marcadores laterales izquierdos
FONDACARO, CARLOS RUBÉN: Boca: 2008/09 – Patronato: 2012/13
URRIBARRI, BRUNO SAÚL: Boca: 2007 – Patronato: 2017/18

Volante central
BRAVO, FEDERICO: Boca: 2013/15 – Patronato: 2018 

Volantes mixtos derechos
TORESANI, JULIO CÉSAR: Boca: 1996/97 – Patronato: 2004
ORFANO, ESTEBAN GABRIEL: Boca: 2011 – Patronato: 2014/15
LEDESMA, PABLO MARTÍN: Boca: 2003/08+2012/14 – Patronato: 2018

Enganche
REINOSO, GERARDO MANUEL: Boca: 1991 – Patronato: 2001/02

domingo, 11 de noviembre de 2018

TODO ESTÁ POR VERSE


  Se pudo haber ganado. Se debió haber ganado. Faltó aprovechar mejor los momentos en que se sacó ventaja para que el equipo se afianzara, se estabilizara. Boca fue desparejo dentro del partido, tuvo segmentos en que se vio desordenado y en los pasajes en que parecía acomodarse, no terminó de hacerlo.
   Hubo desniveles individuales notorios. Cali Izquierdoz, el hombre que en los últimos tiempos venía dándole solidez a la última línea, falló en dos jugadas capitales y costó carísimo. Pablo Pérez, el volante del que necesitamos que sea el que mande con la pelota, fue lento, irresoluto e impreciso.
   Como contrapartida, el jugador que más dudas nos generó de un tiempo a esta parte, fue factor positivo y clave: Rossi sacó tres pelotas determinantes y nos salvó de un desastre.
   Empezó mal, Boca. Dejando muchos espacios entre líneas, sin apoyos entre los jugadores. Martínez tenía libertades para moverse, por las dos bandas dábamos ventajas porque los movimientos de Pavón y de Villa en retroceso no eran los adecuados, Olaza y en particular Jara quedaban muy expuestos.
   Un error de Pavón muy parecido al que costara el primer gol en el clásico anterior, el de la Superliga, una pérdida en un lugar en el que no se la debe perder, derivó en un tiro libre ideal para la zurda de Martínez y ahí apareció por primera vez en escena Rossi, con una intervención notable para mandarla al corner.
   En el corner, de casualidad no nos embocaron con el cabezazo de Martínez, se le fue afuera cuando tuvo todas las facilidades para conectar de frente. Seguimos apostando a la zona en las pelotas paradas y además, los que defienden se meten muy en el área chica, los que nos atacan tienen facilidades para ir a buscar la bola.
   Un rato después, de nuevo Agustín dijo presente para desviar sobre su izquierda un nuevo cabezazo, esta vez con pelota en movimiento, centro de Casco para la aparición de Borré. Hasta ahí, el arquero nuestro era fundamental para sostener el cero.
   Boca se armó mejor cuando tuvo que dejar la cancha Pavón, lesionado e ingresó Benedetto. Con Nández y Villa bien abiertos sobre los laterales más el tándem Wanchope-Pipa arriba, el equipo se hizo más firme en la contención y también encontró mejores caminos en ofensiva.
   Nos pusimos 1-0 en la primera clara que tuvimos. La bocha se movió bien de un lado a otro pero fue toda de Wanchope, que recibió de Olaza, se fabricó el espacio para el primer derechazo y fue a buscar el rebote que dio Armani para meter el zurdazo que no pudo bloquear el arquero.
   Era el mejor momento. Había crecido Wilmar, que cortaba y salía con claridad y también Nández, que al despliegue habitual le había agregado criterio.
   Sin embargo, nos dormimos de modo imperdonable y nos empataron apenas después del saque. La pelota larga que puso Martínez era de Izquierdoz pero lo que hizo el Cali fue acomodársela a Pratto, que recibió con espacio para meter el remate cruzado al que Rossi no pudo llegar.
   Era un golpe duro pero se asimiló bien. Boca se mantuvo en partido y en un momento neurálgico, ya en el tiempo agregado de la etapa inicial, volvió a pegar. Tiro libre bien puesto por Villa y el Pipa la peino a la perfección, ganándole de arriba a Borré y dejando sin chance al arquero.
   Si este Boca fuese un equipo más equilibrado y confiable, el tiempo de la definición debió haber sido el arranque del segundo tiempo. Estábamos bien, la velocidad de Villa por la izquierda era un elemento para capitalizarlo porque River tenía problemas evidentes en el corazón de su área. Pero la dejamos pasar.       
   El gol del empate llegó cuando ellos no encontraban soluciones. Otra pelota parada que sufrimos, Martínez la puso muy cerrada e Izquierdoz, que fue arriba con Pratto, la desvió apenas, sorprendió a Rossi. Mortal gol en contra, de no creer.
   Se acusó el impacto, se perdió consistencia. Ellos tampoco estaban bien armados, el partido quedó servido para el primero que acertara.
   Hizo bien Guillermo en mandar a la cancha a Carlitos Tevez para los últimos veinte. Su experiencia, su carisma, su prestigio, sustentaban la decisión.
   Ahora bien, la salida de Villa sólo puede justificarse en caso de que el entrenador tuviera la certeza de que estaba muy desgastado físicamente. Porque lo que se veía era que el colombiano era el que podía llegar a ganar en cualquier momento en el uno contra uno. El nombre al que se veía cantado para el reemplazo era Pablo Pérez.
   Después, cuando se lesionó también Jara, también vino bien el ingreso de Buffarini, que está en su momento de mayor confianza desde que llegó al club. Lástima que quedaba poco tiempo.
   Tuvimos la última, la ganadora. Se nos escapó. Gran resolución, en el área, de Carlitos (que había entrado bien), tenía la posibilidad de hacerla para él pero lo vio muy bien a Benedetto y lo dejó solo con el arquero. No definió bien, el Pipa, le acertó al cuerpo de Armani, puede conjeturarse que sentía el trajín, que no estaba fresco sobre todo de arriba, vaya a saberse, lo cierto es que lo erró y fue empate, nomás.
   Un empate de local siempre supone una frustración. Más si se estuvo dos veces arriba, más si se contó con la chance del final y no se pudo facturar. Esa Bombonera desbordante de esperanza y entusiasmo merecía otra cosa. Hay que ir a jugarse el resto de visita y lo que necesitamos es alcanzar regularidad dentro de los noventa minutos, no tantos altibajos, mayor seguridad. Estamos enteros, para consumar lo que sería una hazaña imborrable tenemos que ganar aplomo.

   EL BOLETÍN: ROSSI 7, JARA 4, IZQUIERDOZ 3, MAGALLÁN 5, OLAZA 5, NÁNDEZ 7, BARRIOS 6, PÉREZ 4, PAVÓN 4, ÁBILA 7, VILLA 6 (FI), BENEDETTO 6, TEVEZ 6, BUFFARINI 5.       
         

sábado, 10 de noviembre de 2018

CON LAS DOS CAMISETAS


JUGADORES EN BOCA Y RIVER: 99

Arqueros
SOLANS, LUIS: Boca: 1916 – River: 1909/10
GATTI, HUGO ORLANDO: Boca: 1976/88 – River: 1964/68
BARISIO, CARLOS JOSÉ: Boca: 1983 – River: 1971/73

Marcadores laterales derechos
LOMBARDO, FRANCISCO: Boca: 1952/60 – River: 1961
BARBERIS, JUAN CARLOS: Boca: 1957/59 – River: 1962
SILGUERO, DANIEL JUAN TOMÁS: Boca: 1977 – River: 1970
COMELLES, PABLO AGUSTÍN: Boca: 1983 – River: 1975/81
GÓMEZ, RUBÉN DARÍO: Boca: 1985 – River: 1986/88+1990
MARTÍNEZ, JORGE DANIEL: Boca: 2001/02 – River: 1998/99
VIVAS, NELSON DAVID: Boca: 1994/97 – River: 2003

Back central – Primeros marcadores centrales
FERREIRO, RAMÓN: Boca: 1910 – River: 1907
SA, FRANCISCO PEDRO MANUEL: Boca: 1976/81 – River: 1969/70
HIGUAÍN, JORGE NICOLÁS: Boca: 1986/87 – River: 1988/92
SÁNCHEZ, JUAN AMADOR: Boca: 1986 – River: 1990/92
GAMBOA, FERNANDO ANDRÉS: Boca: 1994/96 – River: 1993/94
CÁCERES, FERNANDO GABRIEL: Boca: 1996 – River: 1992/93
CÁCERES, JULIO CÉSAR: Boca: 2008/09 – River: 2006
MAIDANA, JONATAN RAMÓN: Boca: 2006/08 – River: 2010/18

Backs izquierdos – Segundos marcadores centrales
PRIANO, FRANCISCO: Boca: 1909 – River: 1906/10+1913
LANATA, AGUSTÍN JOSÉ: Boca: 1918 – River: 1910/15
GAETE, LUIS DEMÓSTENES: Boca: 1919 – River: 1915
RUGGERI, OSCAR ALFREDO: Boca: 1980/84 – River: 1985/88
ERBÍN, PABLO CARLOS: Boca: 1988/89 – River: 1987/88

Marcadores laterales izquierdos
DITRO, ROQUE MARIO: Boca: 1965/66 – River: 1962/64
TARANTINI, ALBERTO CÉSAR: Boca: 1973/77 – River: 1980/83
PÉREZ, OSVALDO ALEJANDRO: Boca: 1983 – River: 1970/74
URRIBARRI, BRUNO SAÚL: Boca: 2007 – River: 2014 /15

Centre halves – Volantes centrales
ANGOTTI, AGUSTÍN: Boca: 1911 – River: 1910 
PENNEY, ALBERTO JUAN: Boca: 1908/10 – River: 1912/15
CACOPARDO, EUGENIO: Boca: 1923+1929 – River: 1927
SPITALE, CATALDO: Boca: 1931 – River: 1933
OLARTICOECHEA, JULIO JORGE: Boca: 1985/86 – River: 1981/84
CABRERA, CLAUDIO MARTÍN: Boca: 1991 – River: 1982/83
VILLARREAL, JOSÉ LUIS: Boca: 1987/92 – River: 1993/95
MÉNDEZ, JESÚS JOSÉ DAVID: Boca: 2010+2013 – River: 2004/05+2006

Halves izquierdos
LAMIQUE, RAMÓN: Boca: 1911 – River: 1910
ELLI, ALFREDO: Boca: 1916/28 – River: 1914/15
BONELLI, CAMILO JOSÉ: Boca: 1934 – River: 1927/32
ISELLA, NÉSTOR  ÍTALO JULIO: Boca: 1960 – River: 1962

Volantes mixtos derechos
ZARICH, HUGO MARCOS: Boca: 1966/67 – River: 1958
LÓPEZ, JUAN JOSÉ: Boca: 1983 – River: 1970/81
MELGAR, JOSÉ MILTON: Boca: 1985/88 – River: 1988/89
TORESANI, JULIO CÉSAR: Boca: 1996/97 – River: 1991/95

Volantes mixtos izquierdos
COCCO, VICTORIO NICOLÁS: Boca: 1978 – River: 1976
BERTI, SERGIO ÁNGEL: Boca: 1989 – River: 1990/92+1993/95+1996/99
BERTOLO, NICOLÁS SANTIAGO: Boca: 2006/07 – River: 2015/16 

Enganches
LÓPEZ, CARLOS ÁNGEL: Boca: 1984 – River: 1972/73
TAPIA, CARLOS DANIEL: Boca: 1985/87+1988/89+1990/91+1992/94 – River: 1980/84
REINOSO, GERARDO MANUEL: Boca: 1991 – River: 1988/89
TALARICO, FABIO MARIO: Boca: 1993 – River: 1987/90
FABBRO, JONATHAN: Boca: 2002/03 – River: 2013/14

Medias puntas
MENÉNDEZ, NORBERTO: Boca: 1962/67 – River: 1954/60
LOAYZA, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1961/63 – River: 1966
SALINAS, CARLOS HORACIO: Boca: 1978/80 – River: 1974/75
CEDRÉS, NÉSTOR GABRIEL: Boca: 1996/97 – River: 1994/96

Punteros derechos
POLITANO, SILVIO: Boca: 1910 – River: 1908/10
GARCÍA, ANEMPODISTO: Boca: 1911 – River: 1907/09
CANAVERI, ZOILO LADISLAO: Boca: 1919/20 – River: 1913
ZATELLI, RICARDO: Boca: 1934/36 – River: 1931/34
DE ZORZI, ALBERTO EMILIO: Boca: 1947 – River: 1951
RODRÍGUEZ, MIGUEL ÁNGEL: Boca: 1960 – River: 1957/59
LUNA, JOSÉ LUIS: Boca: 1966/67 – River: 1961
MASTRANGELO, ERNESTO ENRIQUE: Boca: 1976/81 – River: 1972/74
CIBEYRA, ANÍBAL FRANCISCO: Boca: 1977 – River: 1969+1971/72
GALLETTI, RUBÉN HORACIO: Boca: 1971/72 – River: 1978/79
CANIGGIA, CLAUDIO PAUL: Boca: 1995/98 – River: 1985/88

Insiders derechos
MOLTEDO, PEDRO: Boca: 1908/09 – River: 1905/06
OÑATE, VICENTE: Boca: 1910 – River: 1907
MARASSI, PEDRO: Boca: 1933 – River: 1931
NEGRI, JUAN JOSÉ EUFEMIO: Boca: 1948/49 – River: 1949/50
MORENO, JOSÉ MANUEL: Boca: 1950 – River: 1935/44+1946/48
PIZZUTI, JUAN JOSÉ: Boca: 1955+1962/63 – River: 1951

Centrodelanteros
MARTÍN, ALFREDO ÁNGEL: Boca: 1918/21+1923 – River: 1914+1917
AMEAL PEREYRA, ANTONIO: Boca: 1922 – River: 1909/20
FALLATTI, CASILDO ATILIO: Boca: 1923 – River: 1923/25
STAGI, RICARDO OCTAVIO: Boca: 1939 – River: 1939
MARTÍNEZ, JOAQUÍN: Boca: 1949/50 – River: 1943/48
ROJAS, ALFREDO HUGO: Boca: 1965/68 – River: 1961
COSCIA, HUGO OSCAR: Boca: 1980 – River: 1977/78
MORETE, CARLOS MANUEL: Boca: 1981 – River: 1970/75
RANDAZZO, CARLOS DAMIÁN: Boca: 1978/80+1983/84 – River: 1982/83
TROSSERO, OSCAR VÍCTOR: Boca: 1972 – River: 1983
GARECA, RICARDO ALBERTO: Boca: 1978/80+1981/84 – River: 1985
CENTURIÓN, RAMÓN MIGUEL: Boca: 1985 – River: 1986/90
RINALDI, JORGE ROBERTO: Boca: 1986/88 – River: 1988/89
BATISTUTA, GABRIEL OMAR: Boca: 1990/91 – River: 1989/90
DA SILVA, RUBEN FERNANDO: Boca: 1993/95 – River: 1989/91+1992/93
AMATO, GABRIEL OMAR: Boca: 1991/92 – River: 1994/96
RAMBERT, SEBASTIÁN PASCUAL: Boca: 1996/97 – River: 1997/2000
BALBO, ABEL EDUARDO: Boca: 2002 – River: 1988/89
FIGUEROA, LUCIANO GABRIEL: Boca: 2008/09 – River: 2006
PRATTO, LUCAS DAVID: Boca: 2009 – River: 2018

Insiders izquierdos
ABBATANGELO, DONATO OBERDÁN: Boca: 1909+1912/14 – River: 1910/11
VAIRO, JUAN APOLONIO: Boca: 1953/54 – River: 1957/58
ROSELLO, ISEO FAUSTO: Boca: 1954/57 – River: 1959

Punteros izquierdos
TAGGINO, FRANCISCO: Boca: 1910/15 – River: 1916/18
PERTINI, DANTE SANTIAGO: Boca: 1920+1922/26 – River: 1922
ALVAREZ, SEVERIANO: Boca: 1915 – River: 1925
DIZ, JORGE ALBERTO: Boca: 1957 – River: 1962

DIRECTORES TÉCNICOS: 12
CESARINI, RENATO: Boca: 1949 – River: 1939+1940/44+1965/66
PLATKO, FERENC: Boca: 1949/50 – River: 1940
MORENO, JOSÉ MANUEL: Boca: 1958/59 – River: 1964
ROSSI, NÉSTOR RAÚL: Boca: 1965/66 – River: 1961/62+1974
D’AMICO, JOSÉ: Boca: 1960+1961/63+1968 – River: 1967
LORENZO, JUAN CARLOS: Boca: 1976/79+1987 – River: 1967
DI STEFANO, ALFREDO STEFANO: Boca: 1969+1985 – River: 1981/82
CAP, VLADISLAO WENCESLAO: Boca: 1982 – River: 1982
VARACKA, JOSÉ: Boca: 1972 – River: 1983
MENOTTI, CÉSAR LUIS: Boca: 1987+1993/94 – River: 1988/89
VEIRA, HÉCTOR RODOLFO: Boca: 1997/98 – River: 1984/87
CAPPA, ÁNGEL: Boca: 1987 – River: 2010

ACLARACIONES
CHIAPPE, ARTURO ALEJANDRO ANÍBAL: Jugó oficialmente en River, en Boca jugó amistosos.
PRIANO, JUAN BAUTISTA: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistoso.
REPETTO, ARMANDO: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistosos.                                                                                         
ZACEVICH, DOMINGO: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistoso                                                                                                                  DANNAHER, GUILLERMO FEDERICO: Jugço amistosos en los dos, no oficialmente.                                                                                        GARASINI, ALFREDO: Jugó en Boca, en River se le atribuye erróneamente un partido.
GANDUGLIA, ANTONIO – GANDUGLIA, JUAN: Uno jugó en River y otro en Boca, en algunas publicaciones se los confunde.
HERNÁNDEZ, RAÚL: Jugó oficialmente en River, en Boca jugó amistosos.
MAGDALENA, RUBÉN ALFREDO: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó en Reserva.
MENOTTI, CÉSAR LUIS: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistoso.
FERNÁNDEZ, JORGE HUGO: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistosos.
PALMIERI, HORACIO NORBERTO: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó en Reserva.
BARGAS, HÉCTOR NORBERTO – BARGAS, EDUARDO OSCAR: Uno jugó en River y otro en Boca, en algunas publicaciones se los confunde.
TAVARES, RICHARD EDUNIO: Jugó oficialmente en Boca, en River jugó amistoso.
CAPPA, ÁNGEL: dirigió a Boca en un partido interinamente, en dupla con Rogelio Alejandro Poncini, por enfermedad de César Luis Menotti.
PEDERNERA, ADOLFO ALFREDO: Dirigió a Boca, en River fue jefe de cuerpo técnico interino pero delegó la función de director técnico de campo.




domingo, 4 de noviembre de 2018

APERITIVO


   La Bombonera se llenó no por el partido con Tigre, del cual hasta podíamos temer que se viera algo parecido a lo sucedido con Gimnasia, sino para festejar la clasificación de Brasil y para adelantar lo que será el sábado próximo, para calentar los motores. Ganamos, goleamos y sí que viene muy bien.
   La mayoría de las consignas estuvieron referidas a la final que se avecina. “¡Jugadores, jugadores/ no se lo decimos más/ la Copa Libertadores/ de La Boca no se va!”… Estreno, me encantó. Ojo, no sé cuántas cuartetas se cantan en la tribuna de tan impecable rima, primer y tercer versos, segundo y cuarto versos. Los poetas de La Doce se inspiraron. Podrán imitarnos pero igualarnos, jamás.
   El partido, en algunos tramos, dio para que la debacle de La Plata pudiera repetirse. Boca arrancó largo, desordenado, desconectado. El fondo, en verdad, nunca estuvo sólido. Empezamos perdiendo y ya en el segundo tiempo, cuando estábamos 1-1, antes del segundo gol nuestro, la tenían ellos. Y hasta llegaban.
   Guillermo armó un 4-2-3-1 y ciertamente, los nombres de mitad de campo en adelante son como para asustar a cualquiera: Gago-Almendra en la primera línea, Zárate-Tevez-Cardona delante, el Pipa de punta. Claro que las actualidades de la mayoría de esos nombres están lejos de lo que fueran sus mejores épocas.
   A Zárate se lo vio incómodo, casi pegado a la raya derecha. Carlitos comenzó impreciso pero metido, corriendo mucho. Con la dupla Gago-Almendra puede avizorarse que falta contención pero el pibe Almendra anduvo muy bien, con un despliegue por demás generoso y en general, acertado con la bola. Fue el que sostuvo al equipo en sus peores pasajes. Y Fernando, cuando se acomodó, sobre todo en el segundo tiempo, algunos chispazos de calidad hizo ver.
   A los 10 minutos ya perdíamos. La regaló Zárate en una zona en que no se la debe arriesgar, recibió Federico González y Balerdi no lo cerró del todo bien, pareció como que temía cometerle penal, le dejó espacio; el zurdazo de González fue violento, muy preciso aunque, de todos modos, se metió por el palo de Rossi, la cobertura del arquero no fue la mejor.
   Igual, fue un buen partido de Rossi, que recuperó confianza. Tuvo bastante trabajo y respondió con algunas intervenciones firmes, sobre todo otro remate de González en el primer tiempo (parecida a la del gol), uno de Pérez García desde afuera, ya en el segundo y después, ese centro que casi se le mete y cortó arrojándose hacia atrás.
   Tigre, casi descendido, quiso atacar pero nos dio muchas oportunidades. El empate tenía que llegar. Se lo había perdido Zárate, con un disparo cruzado que se fue cerca y llegó a los 26 a través de Carlitos. Gran pase de Gago, a lo Gago, para la aparición de Benedetto, solo; penalazo de Batalla pero le quedó a Carlitos, que acompañó por derecha, disparo cruzado y gol. ¿Se acordó Delfino de amonestarlo a Batalla? Me parece que no.
   Ya en la segunda parte, el peor segmento de Boca fue el que antecedió al segundo gol. Lo que sacudió el partido, impensadamente, fue el ingreso de Espinoza. Salió decidido a aprovechar sus minutos, Cristian, como para que no nos olvidemos de él (ya había hecho el gol en La Plata).
   En el segundo gol, a los 24, manejó muy bien la pelota por su punta, amagó, volvió a amagar, la puso en el área; hubo un desvío en el taco de Moiraghi y quedó justa para el latigazo de Cardona, abajo, contra el palo izquierdo de Batalla, bien apretado.
   El Gordo Edwin, que entre la disparada de dólar y sus magros rendimientos últimos parece estar más fuera que dentro de Boca, todavía deja ver destellos de su jerarquía. La relación del Gordo con nosotros daba para más pero bueno, se diría que su pronta salida ya es irreversible.
   Otra aparición de Espinoza propició el tercero y la liquidación del pleito. Ganó contra su lateral una pelota que parecía perdida y después, el pase filtrado que le metió a Tevez fue una delicia. ¿Quién lo tenía, a Espinoza? Carlitos, que seguía con todas las ganas definió certero, por entre las gambas de Batalla.
   Faltaba el golazo de Buffarini, para cerrar la noche. Enganche y zurdazo implacable, cruzado, una pinturita. Anda como para que se le den nuevas oportunidades, Buffa. Cumplió en Brasil con Cruzeiro, volvió a las andadas con Gimnasia pero ahora, con este gol, renueva el crédito, vamos a ver.
   Pequeña anécdota personal. El tipo que estaba al lado mío en el sector de vitalicios, ya lo tengo junado de otros partidos, se impacienta siempre cuando va a sacar Rossi. “¡Dale, sacá de una vez!”. Me emboló. “¡Pará, viejo, no lo apures”. En la jugada anterior al cuarto gol, Buffa había pateado de derecha, a cualquier parte, justo delante de nosotros y yo grité “¡dejate de joder, Buffarini! ¿Cuándo hiciste un gol desde ahí?”. En la siguiente mete ese golazo y mi vecino me pasó la factura: “¡Tomá, te lo dedicó a vos!”.          
   Listo, ahora se viene la final. Cuando la final de la Supercopa Argentina, en marzo, dijeron que era “El Partido del Siglo”, así que los que se vienen no sé cómo califican. Estaban intranquilos, los que te jedi. Hasta ya entrada la noche temían que los dejaran afuera sin jugar. Es feo, eso, eh… ¿Así que La Gata Gallardo no puede ni ir al estadio? No irán a camuflarlo, ¿no?
   En fin, hay que ganar pero no nos acoplemos a ese latiguillo tan repetido y vacío: “hay que ganar, no importa cómo”. No, para ganar, primero tenemos que pensar bien cómo vamos a hacer. Después de ganar, ya el cómo no importará tanto pero antes de jugar, sí que importa. Estamos mejorados, los dos últimos partidos en Brasil mostraron a un Boca bien copero. ¡Qué fiesta, si lo conseguimos!...

   EL BOLETÍN: ROSSI 7, BUFFARINI 6, GOLTZ 4, BALERDI 5, MAS 5, GAGO 6, ALMENDRA 7, ZÁRATE 4, TEVEZ 7, CARDONA 6, BENEDETTO 6 (FI), ESPINOZA 7, CHICCO NC, REYNOSO NC.