lunes, 20 de abril de 2015

PARTIDAZO Y TRIUNFAZO

El partido fue un canto al fútbol, intenso desde el primer minuto al último, cambiante, abierto, bien jugado por uno y otro, cada uno con sus armas y su estilo.
Boca fue el Boca que queremos siempre. Salió 0-1 del vestuario, soportó primero el envión que el gol le dio a Lanús, aguantó sin desequilibrarse, se afirmó, fue creciendo de a poco, empató, empezó a mandar en el juego, no perdió el control nunca más, pasó al frente, siguió firme y liquidó.
Si se empieza a repasar individualidades, los puntos altos sobraron. Lodeiro, Pavón, Pérez, Sara... En orden decreciente pero arriba, Castellani, Carrizo, Peruzzi, Torsiglieri, Cubas... Pero es que las destacadas expresiones individuales surgen del tejido colectivo, de la solvencia de un equipo que, desde su consistencia, potencia a cada uno de sus integrantes, los suelta, les da vuelo.
El Vasco dice que salimos dormidos pero la verdad es que el gol a los 43 segundos es todo mérito de ellos. El armado a través de Aguirre y Ortiz por la derecha, con ese tacazo de Ortiz que desarma. El centro bajo de Ortiz y la repentización de Melano para dejarla pasar, con lo que deja fuera de combate a toda la defensa. Lo de Ayala fue lo más fácil, venía de frente y libre para rompernos el arco.
Peor comienzo, imposible. Y los diez minutos que siguieron fueron para sufrirlos porque se agrandaron, agarraron confianza, metieron ritmo infernal, ocupaban bien toda la cancha. Se trataba, en ese segmente, de aguantar y se aguantó.
De la nada sacamos un penal. Porque hubo un penal de Aguirre a Nico Lodeiro que Echenique no se animó a cobrar. Y de la nada también sacamos el empate, antes de los veinte, como para que la cuesta arriba no se nos hiciera demasiado empinada. Fantástica pelota del Fantástico Pérez, recta, profunda, tipo puñalada trapera, a espaldas de Silva. Y la resolución del Pachi, impecable, sin dar tiempo a nada, tomándolo a Monetti a mitad de camino, completamente desarmado.
Punto de inflexión, porque a partir del empate empezamos a mandar. El tándem Pérez-Cubas se acomodó, primero equilibró la puja contra el tándem Ortiz-Fritzler (los dueños del partido en ese tramo inicial) y después fue inclinando la balanza para el lado nuestro, poquito a poco, con Lodeiro que revoloteaba por aquí y por allá, cada vez más protagonista.
Ellos no volvieron a llegar en todo el primer tiempo. Nosotros quizá no impusimos el rigor suficiente en los últimos metros pero íbamos, insinuábamos. Hubo un par de cabezazos de Loco Osvaldo, uno que atajó el arquero y otro desviado, en los que llegó muy limpio. A veces uno siente que el Loco tendría que dejarse de joder con la elegancia y la estética, ser más sencillito y drástico. También hubo una en que casi se meten un gol en contra entre Silva y Monetti, consecuencia de otra pelota muy bien cruzada de derecha a izquierda. Es decir, no fue casualidad, el macanazo entre los dos jugadores de ellos fue error forzado por Boca.
El segundo tiempo fue eléctrico, para vivirlo todo con los pelos parados. El control del juego fue siempre de Boca. Se fue Cubitas, que en la semana de su regreso tras dos meses tuvo que jugar muchos minutos de golpe porque se engripó Gago, entró Castellani y uno preveía que podía faltar contención. Pero no, el medio se armó bien, Castellani, en las oportunidades que va teniendo, parece otro jugador en relación con el del año pasado.
Lanús no se fue del partido nunca y a cada posibilidad que se le ofreció, le sacó todo el jugo. De entrada casi nos embocan con Melano, después de una falla del Cata pero lo apuró bien Sara, Iba a ser clave Sara, en esa segunda parte: le tapó un cabezazo mortal a Melano, se quedó con un zurdazo de Astina y salvó un remate desde afuera de Ortiz (después de que el Cata lo perdiera a González).
Uno miraba toda la cancha y veía a un Boca dominante, con traslado de pelota impecable, con asociaciones, con la sobriedad de Torsiglieri en el fondo, con el vigor de Peruzzi para despegarse por su costado, con la ubicuidad de Pérez-Castellani para que el equipo no se desarmara nunca, con Lodeiro vital, con esa condición tan particular que tiene Lodeiro de jugar sin dejar de correr, de pensar sin pararse.
Además, en ese segundo tiempo, apareció con todas las luces el pibe Pavón. Una revelación, realmente. Por cualquiera de los dos costados, cuando encara es cosa muy seria. Y se atreve siempre, y la pide, y va, y sigue yendo.
El segundo gol fue un contraataque de manual surgido de un corner para ellos. Ahí se vio una diferencia clara entre un equipo y otro porque se desequilibraron por completo, quedaron patas para arriba, cosa que a Boca no le pasó nunca. Salió rápido Sara y la manejó muy bien Osvaldo, que tuvo altibajos pero en esa dio muestras de su categoría, por la administración del tiempo y por la precisión del pase profundo para Pavón. La corrida del pibe por la izquierda, incontenible y la definición, sin mácula.
Era un partido para cerrarlo de una vez y quedarnos tranquilos porque si no, podía pasar cualquier cosa en cualquier momento. El tercero pudo haber llegado con la que el arquero le tapó a Pavón (otra muy buena entrega de Osvaldo) y con otra de Jony Calleri que la quiso poner en el primer palo y le dio a la red pero del lado de afuera, era para cruzarla. Al final, como broche de oro, el penal de Barisone a Lodeiro y la concreción del yorugua para coronar una muy buena noche suya. Hay un pelotudito del noticiero de TyC que dice que no fue penal. La puta madre que lo parió, ¿de dónde los sacan a estos muñequitos de torta? Incitan a la violencia, los soretitos estos.
Un triunfo que además del valor que por sí solo encierra el resultado, nos deja la sensación de que tenemos un equipo consolidado, afianzado, listo para lo que se viene. Que no se nos manquen.
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Al Vasco lo fueron a buscar para las declaraciones de ocasión después de un muy buen trabajo y se destapó con una bronca que tenía guardada. Puso sobre el tapete un tema con el que nos van a fatigar en las próximas horas. Tiene razón. Había fechas fijadas y si las van a cambiar, tienen que explicar bien a qué se debe y, por sobre todo y antes de ninguna otra cosa, consultar a las partes. No hay gran diferencia entre jugar el 6 y el 13 o hacerlo el 7 y el 14 pero que no sean desprolijos. La tele pone la tela pero el fútbol lo hacen los clubes. Si River quiere cambiar y jugar los dos jueves, que digan por qué y antes de decidir que le pregunten a Boca, por lo menos.



EL BOLETÍN: SARA 7, PERUZZI 6, CATA 5, TORSIGLIERI 6, COLAZO 5, PÉREZ 7, CUBAS 6, LODEIRO 8, PAVÓN 8, OSVALDO 6, CARRIZO 6 (FI), CASTELLANI 7, CALLERI NC, FUENZALIDA NC.

sábado, 18 de abril de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y LANÚS: 70

Arqueros
Yustrich, Juan Elías: 1932/37 - 1940/41
Biglieri, Nobel Andrés : 1946 - 1940
Celadilla, Miguel Alberto: 1956 - 1958
Sánchez, Rubén Omar: 1966/75 - 1977
Perassi, José Felipe: 1977 - 1978/90
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1972/74+1985/86
Caranta, Mauricio Ariel: 2007/08 - 2009/12

Marcadores laterales derechos
López, Arcadio Julio: 1938/42 - 1929/34+1942
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1939/41
García, Héctor Oscar: 1956/59 - 1960
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1983
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1982+1991/93
Segovia, Pablo César: 1984 - 1988/89
Grana, Hernán Gustavo: 2014 - 2008/10

Backs derechos – primeros marcadores centrales
Piaggio, Edmundo: 1932/34 - 1930/31+1935
Wilson, Carlos Armando: 1936/37 - 1938/39
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1972/73
Sánchez Sotelo, Luis Alberto: 1977/78 - 1986/87

Back izquierdo – segundos marcadores centrales
Piccone, Fortunato : 1939 - 1941
Capurro, Armando Rafael: 1979/80 - 1968/71
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1990
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 1992/94
Dollberg, Christian Juan: 1996/99 - 1995
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1997


Marcadores laterales izquierdos
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1955/56
Otero, Héctor Raúl: 1948/56 - 1962
Atela, Luis María: 1971 - 1961/63
Pineda, Héctor Mauricio: 1996/97 - 2003/04

Centre half – volantes centrales
Corvetto, Joaquín Argentino: 1938 - 1948
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1977
Bernabitti, Héctor Omar: 1976/77 - 1978
Alves, Abel Aníbal: 1975/81+1982 - 1989/90
Somoza, Leandro Daniel: 2011/13 - 2013/14

Volante mixto derecho
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2005

Volante mixto izquierdo
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2003/04

Enganches
Lacava Schell, Hugo Nelson: 1974/77 - 1986
Mendoza, Carlos Alberto: 1983/84 - 1986/87
Chávez, Cristian Manuel: 2005/12 - 2013

Media punta
Rojas, Ángel Clemente: 1963/71 - 1976/77

Punteros derechos
Spindola, Marcelo: 1933 - 1937
Valido, Agustín: 1933/34 - 1935/37
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1943
Garfagnoli, Raúl: 1948 - 1951/52
Matuszyczk, Horacio Ignacio: 1981/82 - 1985
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1987/88
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1986/87
Tílger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2004/05
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2005
Acosta, Lautaro Germán: 2012/13 - 2006/08+2013/15

Insiders derechos
Matas, Benito: 1938 - 1936/38
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1939
Aveiro, Rubén Ángel: 1938 - 1939
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1944
Ambrois, Javier: 1958/59 - 1960
Lugo, Dante Homérico: 1960 - 1955/56

Centrodelanteros
Borello, José: 1951/52+1954/58 - 1959
Farías, José Urben: 1957 - 1959
Rojas, Alfredo Hugo: 1965/68 - 1956/58
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1976/77+1982
Carrario, Silvio René: 1996 - 2003
Silva, Santiago Martín: 2012/13 - 2013/15

Insiders izquierdos
Pícaro, Daniel Juan: 1939 - 1932/33+1935/38
Lijé, Alberto: 1944 - 1945/48
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1943/44
Rodríguez, Rogelio Antonio: 1944 - 1948
Rosello, Iseo Fausto: 1954/57 - 1958
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1966

Punteros izquierdos
Miranda, Pedro: 1919/20 - 1918
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1955
Villagra, Aldo Virgilio: 1969/70+1972 - 1978

DIRECTORES TÉCNICOS: 9
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1950
Lúpiz, Enrique: 1947 - 1962
Silvero, José María: 1970/71 - 1976/77
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1987/88
Zanabria, Mario Nicasio: 1984 +1985/86 - 1999
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 - 2000/01
Aimar, Carlos Daniel: 1989/90 - 2001/02
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 2003/04

Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1989/94+1999/2000

jueves, 16 de abril de 2015

MISIÓN CUMPLIDA: VAMOS CONTRA EL PEOR SEGUNDO

Seis jugados y seis ganados, el grupo fue un floreo, se ganó de orejitas paradas. Hay un plantel maduro y una conducción ubicada, por lo que no cabe esperar ningún relajamiento, en especial por el rival que toca en octavos. Por más que hayan entrado penosamente, “la copa empieza ahora”, como dicen todos y los mano a mano son otra historia, sin margen de error para nadie.
Vale enfatizar que, más allá de estos números que dan bien por todos lados (16 partidos oficiales jugados en lo que va del año, trece ganados y tres empates), hay producciones que globalmente no convencen. Esta con los chilenos no fue la primera. No es por pasarse de exigentes pero corresponde puntualizarlo.
Arrancamos muy blanditos ante un rival que salió a jugársela toda. Palestino, que de por sí es un equipo pensado para asumir riesgos por más que no le sobre jerarquía individual, sabía que sólo le servía ganar y jugó en consecuencia. Encendido, activo, determinado. Nos manejó todo el primer tiempo y bien pudo haber sacado diferencias. La que tapó el Gordo Orion ante Riquelme, la que salvó heroicamente Lea Marín en la línea fueron dos casi goles y nosotros, nada.
Las rotaciones, en general, funcionan, el recambio es amplio y eso constituye un factor muy positivo. Sin embargo, cuando el Vasco arma un medio campo en el que no están ni Gago ni Lodeiro, la posibilidad de que la bola corra con fluidez y sentido de profundidad, prácticamente, desaparece. Y esta vez, además, costó la recuperación porque ellos corrían no sólo más sino también mejor.
Reapareció el pibe Cubas transcurrido más de un mes y medio y cumplió. Siempre está bien parado, no se desordena, espera y sale sólo cuando corresponde. Pero el paso siguiente no es él quien debe darlo y tampoco podemos pedírselo ni al Cabezón Meli ni a Franquito Cristaldo.
El Burro Martínez está dejando pasar todas las oportunidades. Con tres volantes de las características de los que pusimos, en la teoría es él quien debe volantear pero una vez más, el Burro no estuvo en ningún lugar de la cancha, no tuvo participación. Por ejemplo, Jony Calleri y el Negro Chávez, sin abastecimiento adecuado, estaban condenados pero se los vio, metieron, obligaron. No puede decirse lo mismo del Burro.
El segundo tiempo de arranque fue otra cosa. Porque Boca no podía permanecer tan pasivo, porque ellos estaban forzados a quemar naves, habida cuenta de Wanderers le ganaba a Zamora y porque, paralelamente, tenían que empezar a sentir el desgaste del primer tiempo. Así que se abrieron espacios.
De entrada hubo una llegada a fondo del Cabezón, con zurdazo cruzado que se fue cerca y a continuación, una aparición en el área de Cubitas por el medio, con remate medio mordido que agarró el arquero. Jugadas de una profundidad como no habíamos elaborado absolutamente ninguna en todo el primer tiempo.
De todos modos, fue cuando entraron Gago y Castellani y cuando más tarde se agregó el nene Vadalá, empezó a jugarse otro partido. Se juntó todo porque ellos ya estaban muy abiertos, muy jugados.
Ya tenia en mente el Vasco poner a Cubitas de entrada y después reemplazarlo por Gago, para darles minutos a los dos. Tenerlos a los dos otra vez en competencia es muy importante, los necesitábamos, mucho más teniendo en cuenta la ausencia de Pichi Erbes. Fernando entró y se hizo dueño del equipo, bien secundado por Castellani.
Igual, Palestino no se fue del partido jamás y casi nos emboca con ese tiro desde lejos de Valencia que se desvió en Guille Burdisso y salvó muy bien Orion. Sin brillar, fue otro correcto partido de Guillermo, que parece otro jugador en relación con el de su primera etapa en el club. Por ahí, por el lado de los centrales, estamos muy bien porque Juancito Komar no desentonó, así que sabemos que si guardamos al Cata y a Torsiglieri estamos bien cubiertos.
Vadalá entró derechísimo, muy afilado. Una vez reventó el travesaño y otra se la sacaron en la línea, después de un perfecto desborde y centro del Negro Chávez. Uno lo ve a Guido en reserva y por momentos pareciera que está estancado, que no despega, no marca diferencia pero queda claro que la primera lo motiva de otra manera y su aporte puede ser muy interesante, es un repuesto para hacer valer.
A continuación de una bola mortal que le sacó el arquero al Negro Chávez, llegó el primer gol, producto de la sensible mejoría del equipo. Corner de Castellani desde la derecha y el cabezazo de Lea Marín, el menos pensado, para coronar un muy buen trabajo suyo. Entre la que salvó en el primer tiempo y el gol que abrió el marcador, fue hombre clave, fundamental.
Finalmente, el segundo, con participación de Vadalá y certera definición de Jony, abajo, bien ajustada. Jony también, como el Burro, tiene derecho a deprimirse porque sabe que no es titular, que perdió el puesto tal vez sin merecerlo pero no se deprime y cada vez que lo ponen, hace lo suyo. Después del partido el Vasco hizo referencia a algunos rendimientos que cayeron y aunque no hizo nombres, es obvio que el palito es para el gallinero del Burro.
Al momento de escribirse estas líneas acaba de terminar Corinthians con San Lorenzo y ya la pole no nos la quita nadie. Se acabaron las cuentas, vamos con River. La revancha que queríamos. Será “desgastante para los dos”, como dice el Vasco pero jugar con los que te jedi es lo más lindo que hay, es el fútbol en su máxima expresión. Y serán tres partidos en pocos días, porque se junta el del campeonato. Ya lo vivimos, ya lo sentimos, ya se acelera el bobo, ya nos dentra en la sangre cierto hormigueo.


EL BOLETÍN: ORION 6, MARÍN 8, BURDISSO 6, KOMAR 5, MONZÓN 5, MELI 5, CUBAS 6, CRISTALDO 4, MARTÍNEZ 3, CALLERI 6, CHÁVEZ 6 (FI), GAGO 7, CASTELLANI 6, VADALÁ 7.  

martes, 14 de abril de 2015

E-QUI-PO-CHICOLAPUTAQUETEPARIÒ...

EL PRESENTE OPÚSCULO DEBIÓ HABER VISTO LA LUZ AYER POR LA MAÑANA. SIN EMBARGO, EDESUR ME PRIVÓ DEL SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA DURANTE 38 HORAS, ENTRE LAS 9 DEL LUNES 13 Y LAS 23 DEL MARTES 14. LA CULPA ES DE MIS VIEJOS, POR NO HABERME HECHO NACER EN FINLANDIA. QUIZÁ ESTÉ DESACTUALIZADO PERO COMO YA LO TENÍA ESCRITO Y GRABADO, IGUAL LO SUBO AL BLOG.

Este tipo de partidos que se suponen ganados antes de jugarlos suelen deparar este tipo de desenlace, que en modo alguno podría ser calificado como “sorpresa”. ¿Cuántas veces los vimos? ¿Quién podría sorprenderse de que Chicago venga a La Bombonera a achicar espacios hacia atrás? Sorpresa hubiese sido que saliese al palo y palo.
Tampoco puede sorprender que haya costado tanto encontrar ruptura, posibilidades de desequilibrio. No disponemos de tantos jugadores capaces de imponer jerarquía ante planteos tan cerrados, no vaya a creerse. Así que terminar 0 a 0 supone, sí, una frustración pero no tenemos derecho a sentirnos sorprendidos.
Lo que sí está claro es que dos puntos como estos que dejamos por el camino contra Chicago, uno de los cinco o seis peores equipos de este engendro de treinta que nos dejó Grondona (en complicidad por omisión de todo el resto de la dirigencia empezando por la nuestra, la de Boca), son los que más suelen sentirse al final de una campaña. ¿Por qué? Pues porque es muy probable que a Chicago le ganen todos los demás naturales postulantes al título con lo cual, según las matemáticas propias y especiales del fútbol, podríamos calcular que perdimos no dos puntos sino cuatro.
Desde anoche vengo comprobando -y tampoco me sorprende- que el periodismo pone el acento en una supuestamente fabulosa producción del portero Sánchez. ¿Qué bocha difícil sacó Sánchez? La de Chávez, a tres minutos del final. Única.
El Vasco, después del partido, diagnosticó bien. Perdimos la paciencia y abusamos de los pelotazos frontales. Lechuga para el canario, diría el gran Pepe Biondi, para cualquier zaguero central que domine su oficio. No tuvimos circulación fluida ni pase entre líneas porque Lodeiro sigue extrañando a Gago. No tuvimos primer pase porque Meli, en posición de único cinco, cumplió en cuanto al despliegue y recuperación pero se enredó con la pelota, no podemos pedirle que clarifique, que la saque limpia.
No tuvimos desdoblamiento por los costados porque ya nos van conociendo y nos juntan a los volantes con los marcadores laterales. Y no tuvimos posibilidad de ganar por arriba porque aunque Osvaldo es un muy buen cabeceador, lo es por oportunismo, por sagacidad, por correcta lectura de la jugada y anticipación. No porque vaya a ser capaz de llevarse puestos por peso físico, tipo Tanque Rojas o Palermo, a dos centrales que lo esperan bien parados. Por otra parte, para ganar por arriba se necesitan buenos centros y tampoco tenemos un Mané Ponce o un Guillermo.
Las dos más claras del primer tiempo las tuvieron ellos. La corrida de Ruiz, como cincuenta metros solo por la izquierda, que tapó Sara (y menos mal que a Ruiz no se le ocurrió mirar para el otro lado porque venía Solignac solo) y la corrida de Vera con pase final a Ruiz y remate desviado. Esta última surgió de un tiro libre a favor nuestro, hubo un rebote desafortunado y nos agarraron en paños menores, puede pasar.
Nosotros, puntualmente, tenemos que lamentar tres acciones, sólo tres, de esas que uno dice que tendrían que haber sido goles y no lo fueron. Las tres en el segundo tiempo. La primera, apenas reanudado el juego, esa en que Pachi Carrizo reventó el travesaño. La segunda, el corner que cabeceó el Loco Osvaldo, anticipando al Cata, bien, de pique al suelo pero se levantó y se fue por arriba. Y la última, la del Negro Chávez, milagroso manotazo de Sánchez, a puro reflejo.
Cuando el Vasco metió mano, lo hizo para ver qué pasaba. No se veían soluciones claras ni cantadas en el banco. La entrada del Negro Chávez por Pavón (inexpresivo el pibe, le tocó un partido encarajinado para su debut en La Bombonera) se imponía pero se sabía también que el Negro no iba a tener lugar para esas correrías que le gustan y nos gustan por la izquierda. Cuando ingresó Jony Calleri por Lodeiro se tomó un riesgo, nos quedamos sin un volante apto para el pase profundo que desarticule (aunque el uru no había metido niguno en 65 minutos) y sumar un delantero con ocho tipos de ellos en el área no parecía que fuera a cambiar la historia, de hecho no la cambió.
El cambio de Bentancur por Pablo Pérez, ya con tan sólo quince minutos regulares por jugar, es para analizarlo. El Vasco se convenció de que Meli estaba incómodo, lo corrió y puso un 5 natural. Ya estábamos todos muy desgastados y no era de imaginar que a esa altura le encontrásemos la vuelta al juego, concepto que no podría variarse aunque hubiésemos encontrado un gol y los tres puntos. En cuanto a Pérez, además de exponerse frecuentemente con foules inopinados, lo que destaca de él es que se esfuerza por darle la pelota a los compañeros, es una buena segunda guitarra pero cuando no hay primera guitarra, lo suyo se pierde, ni se lo ve.
Estábamos primeros solos y ahora somos parte de un cuarteto. A Central, a diferencia de nosotros, le salió el tiro del final contra los sanjuaninos (¡Qué payaso, Coudet. En una de ésas, un día de estos, le agarra un infarto y se muere). A San Lorenzo lo beneficiaron contra Independiente, hubo un penalazo de Buffarini cerca del final, no sancionado. A los que te jedi los salvó Barovero con dos intervenciones mortales, partido en que sobresalió la plaqueta que Argentinos Juniors le entregó a Román (falta la plaqueta de Boca, Angelici).
En fin, lo primero que tenemos que saber es que se nos van a repetir muchos rivales como Chicago, muchos partidos como éste. Y si no aprendemos a resolverlos, los puntos que se nos caigan van a dejarnos a un costado del camino, fuera de la carrera.



EL BOLETÍN: SARA 6, PERUZZI 5, CATA 6, TORSIGLIERI 6, COLAZO 5, PÉREZ 4, MELI 4, LODEIRO 4, PAVÓN 3, OSVALDO 4, PACHI 4 (FI), CHÁVEZ 5, CALLERI 4, BENTANCUR NC.

sábado, 11 de abril de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y NUEVA CHICAGO: 42

Arqueros
Celadilla, Miguel Alberto: 1956 - 1959
Navarro Montoya, Carlos Fernando: 1988/96 - 2007

Marcadores laterales derechos
Raspo, Luis Salvador: 1966/67+1969/70 - 1968+1973
Suárez, José María: 1976/82 - 1982
Martínez, Jorge Daniel: 2001/02 - 2006/07

Primeros marcadores centrales
Dos Santos, Edson: 1960/63 - 1964/65
Higuaín, Jorge Nicolás: 1986/87 - 1976/80
Sánchez, Juan Amador: 1986 - 1996/97
González, César Alberto: 2002/03+2004 - 2003/04
Barbosa, Joel Enrique: 2001/04 - 2007/09

Segundos marcadores centrales
Bordón, Miguel Ángel: 1978/80 - 1972/74
Holweger, Néstor Ariel: 1990/91 - 1997

Marcadores laterales izquierdos
Pereyra, Roberto: 1971 - 1980/83
Verón, Andrés César: 1978 - 1983/84
Iturrieta, Nelson Fabián: 1981/83 - 1985
Gallo, Germán Darío: 1997 - 1997/98

Centre half-volante central
Corvetto, Romeo: 1914/18 - 1920/25
Benavídez, Exequiel Emanuel: 2008/09+2012 - 2015

Halves izquierdos
Penas, Manuel Héctor: 1940/43 - 1945/46
Gómez, Juan Carlos: 1957 - 1959

Volantes mixtos derechos
Romero, Alberto Domingo: 1971/73 - 1981/82
Benetti, Claudio Edgar: 1992/93+1994 - 1997/98
Cantero, Rubén Darío : 1997 - 1997/98
Farías, Alejandro Fabián: 1991/94 - 2000/01
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2002/03

Volantes mixtos izquierdos
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 1997/98
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 2008/09

Media punta
Rojas, Ángel Clemente: 1963/71 - 1975

Punteros derechos
Álvarez, José Luis: 1975/78 - 1979
Scotta, Héctor Horacio: 1982 - 1983
Guaita, Gustavo Alberto: 1984 - 1985
Rodríguez, Claudio Leonardo: 1990/91+1993 - 1996/97
Giménez, Christian Eduardo: 1995/96 - 1996/97
Tílger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2002/04
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2002/03+2012/13
Ruiz, Emanuel Diego Salvador: 1997/98+1999/2000 - 2003

Centrodelanteros
Vargas, Florentino: 1931 - 1933
Laferrara, Ángel Ricardo: 1942 - 1947
Franceschini, Mario Sebastián: 1975 - 1980/83
Álvarez, Carlos Alberto: 1977/79 - 1983
Fischer, Juan Matías: 2004 - 2006

Puntero izquierdo
Pérez Berot, Félix Rodolfo: 1945 - 1951

DIRECTORES TÉCNICOS: 2
Rodríguez Seoane, Raúl Rubén: 1978+1983(suplente) - 1980

Faraone, Carmelo: 1982/83 - 1986

viernes, 10 de abril de 2015

SIGA EL BAILE, SIGA EL BAILE...

No demasiada posesión, pocas asociaciones, circulación no del todo fluida, por lo menos cuatro llegadas claras del rival. Pero ganamos 3 a 0. Lo teníamos resuelto a poco de comenzado el segundo tiempo. Y guardamos un montón de titulares. ¿Qué más?
Jony Calleri, que quedó detrás de Osvaldo en la consideración del Vasco y en la de todos, aprovechó su oportunidad con dos goles. Es políticamente correcto, Jony, pero uno se imagina la bronca que le debe correr por dentro porque en realidad tenía un lugar ganado, no hizo nada para perderlo y de pronto se encontró con que el aterrizaje de una megaestrella lo dejaba afuera. Pero hay espacio para que todos hagan lo suyo y lo que vale, para todos nosotros, es que prácticamente todos lo están haciendo bien.
La primera vez que llegamos, facturamos. Perfecto centro del Burro Martínez, que levantó la cabeza y la puso donde correspondía. Buen cabezazo de Jony, de pique, los que menos les gustan a los arqueros. En la jugada quedó expuesto algo que ya se había visto en La Bombonera: a Wanderers le falta intensidad en defensa, mira mucho, da tiempo.
El Burro empezó muy bien. Le daban libertades y las usaba. Por el lado de él, por la derecha, llegaba lo mejor de Boca. Con el correr de los minutos empezó a diluirse. Siempre lo mismo. ¿Será posible, Juan Manuel?
Para sentirse seguro en el transcurso de un partido, lo mejor es tener la pelota, Que corra entre los nuestros. Preferentemente, que haya uno al que busquen todos y que en su derredor se teja el armado. Eso no ocurrió. Nico Lodeiro jugó un partido más que aceptable pero sin participación tan continua.
Sin embargo, al Negro Chávez le sacaron uno en la línea, el arquero tapó uno de Calleri y otro de Lodeiro, otro de Nico apenas desviado y después le sacaron otro a Marín.
La mala noticia de ese primer tiempo, claro está, fue la lesión de Pichi Erbes. El que suscribe no conoce todavía el resultado de los estudios pero apuesta a que es una distensión. Fuerte, sí, pero cuando terminó el primer tiempo se fue de la cancha pisando. Si es así, pensemos que estará un mes afuera. Que no sea más que eso.
Del otro lado de la cancha, Guille Burdisso y el Cata se afirmaron bien. Guille, a principios de año, estaba más afuera que adentro pero la verdad es que le dio una vuelta de tuerca a su carrera porque nos viene respondiendo cada vez que lo necesitamos. Y al Cata se lo ve cada vez más líder, transmitiéndoles seguridad a los demás.
De todos modos, en el último segmento de los 45 iniciales nos relajamos, nos inquietaron tres veces. Ahí apareció Orion para sacarle el tiro libre a Vergés, después para tapar ese remate de Mascia y sobre el final, ese remate cruzado y desviado de Albarracín, que nos apareció muy solo por la derecha.
Arrancó el segundo tiempo y ellos salieron con muchas ganas, no les quedaba otra pero enseguida, en la primera que tuvimos, los noqueamos. Perfecto contraataque. La salida vertical e impecable de Lodeiro, la corrida imparable del Negro Chávez que podría haberse cebado con la posibilidad de definir él pero no, atrajo al arquero y la cedió para que Jony resolviera con comodidad, abriendo bien el pie.
Dos detalles en la acción. En algunos partidos anteriores había parecido que el Comandante y Calleri ni se veían o hacían como que no se veían el uno al otro. Acá, la generosidad del Negro fue de destacar. Por otra parte, no fue un gran partido de Chávez pero está claro que cuando encuentra espacio para correr por la izquierda es un arma mortal.
Quedaban 42 minutos de tiempo regular y ya habíamos ganado. Salió Nico para descansar, hizo su debut oficial el Pibe Bentancur y apareció de nuevo el Gordo Orion, para salvar frente a Gularte. Vale mucho el buen partido de Orion porque quedó en el ojo de la tormenta por lo que pasó en San Juan y hay cierto tufillo a lobby periodístico en contra de él pero para nosotros lo que cuenta, al margen de las reservas que puedan tenerse respecto de algunas conductas del Gordo, es que con él y con Sara tenemos el arco muy bien cubierto.
Faltaba el gol de Monzón. Le tiene que servir a él porque desde que volvió, en general, no viene haciendo las cosas bien. Anduvo medio complicado con la pelota y no pasó demasiado al ataque pero se produjo ese tiro libre, lo pidió, se lo dejaron y le pegó bien, al palo más lejano para el arquero. Seguramente le hacía falta para agarrar confianza.
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Y bien, al igual que en el campeonato, en la Copa también los miramos a todos de arriba. Los únicos que todavía tienen chances de quitarnos el primer lugar en la tabla de ganadores de grupo con Corinthians y Colo Colo (para ello tendría no sólo que ganar sino además meter una carrada de goles). Gracias a la mano que nos dio River en México, a Tigres ya no le dan los números.
Allí andan los demás afiliados a la AFA. La Acadé, más por hambre ajena que por mérito propio, está adentro pero ya perdió dos partidos. Los Vigilantes de La Plata parecía que ya estaban pero se vienen cayendo a pedazos. Los quemeros se habían puesto ilusos porque les quedaban dos partidos de local y no advirtieron que eso es lo peor para ellos (una cosa es ir a colgarse del travesaño en el Mineirao, los “menottistas” y otra cosa es cuando tenés que salir a ganar). Los chupapiés de Bergoglio le prenden velas a la rivalidad entre Corinthians y Sao Paulo, no lo dicen pero esperan que el Timao les afloje un poquito. 
   Y los que te jedi... Los pusieron en una zona que era de floreo y resulta que ganaron cero partidos sobre cinco, cuelgan de un pincel y ruegan para que Juan Aurich no le gane a Tigres. Ni siquiera parecen haberse dado cuenta, ni ellos ni los periodistas (que suelen ser lo mismo), de que el principal problema va a ser ganarle a nuestros compatriotas de San José. El nivel de los equipos argentinos en esta copa deja mucho que desear. Menos mal que nosotros somos bolivianos.

EL BOLETÍN: ORION 7, MARÍN 5, BURDISSO 6, CATA 7, MONZÓN 5, CRISTALDO 5, PICHI 6, LODEIRO 6, MARTÍNEZ 6, CALLERI 8, CHÁVEZ 6 (FI), BRAVO 5, BENTANCUR 5, FUENZALIDA NC.

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domingo, 5 de abril de 2015

DESDE ARRIBA

¡Lo mal que jugó Boca el segundo tiempo! La idea parecía ser contraatacar pero no se contraatacó. Se perdía la pelota de inmediato, se permitió que el rival fuera agarrando cada vez más confianza.
No es que el primer tiempo haya sido tan cosa. En realidad, Boca jugó como dejando entender que se guardaba algo bajo el poncho. Huracán siempre corrió más y ganó la mayoría de las divididas pero en el primer tiempo había sensación de situación controlada, con o sin posesión de la pelota. En el segundo, no.
No funcionó Lodeiro y como no estaba Gago, la bola nunca corrió con fluidez. Más que ser Boca un equipo “gagodependiente”, el “gagodependiente” parece Lodeiro. Hasta ahora, las veces que no ha tenido a Fernando perdió toda la apostura de sus mejores partidos con nosotros. Y Pablo Pérez, por ahora, no es alternativa de conducción. Juega la pelota con prolijidad pero en eso se queda. El medio juego de Boca fue firme en la contención, con Pichi Erbes bien parado pero ninguno de nuestros volantes se hizo eje de la circulación.
El Loco Osvaldo jugó un muy buen primer tiempo, estaba para gran figura. En cuanto a participación con continuidad, de lo mejor que haya producido aunque esta vez no haya aparecido el gol (tuvo una y le quedó incómoda). Fue pivote, muy claro para jugar cada pelota que le llegó. Después se fue muy arriba, uno puede suponer que por indicación del técnico, se encajonó entre los centrales, perdió importancia, sus compañeros no lo encontraron y no hubo juego asociado. A Pachi Carrizo no lo vimos, fue como si no estuviera en la cancha.
Los recursos de Huracán en ataque son limitados, casi sumarios pero Wanchope Ábila es difícil de aguantar. Costó tomarlo. En el segundo tiempo se asentó el Cata y lo controló mejor pero nos inquietó siempre. La última jugada del primer tiempo, en que aparece cabeceándonos por detrás de los centrales un centro larguísimo, es difícil de entender. Se quedó Sara, era pelota de él pero igual, no se puede permitir que gane la posición para cabecear.
En el primer segmento de juego Boca amagaba con ser profundo en algún momento, sólo amagaba. En determinado pasaje pareció que la llave para abrir la puerta estaba por el lado de Peruzzi pero después lo se avivaron y lo taparon. Antes del gol sólo se había generado una acción de mediano riesgo, un remate de Osvaldo que salió débil y a la posición del arquero.
El gol fue un contraataque perfecto. Lo empezó y lo terminó el Cabezón Meli. En el medio, aporte fundamental de Osvaldo. Control, pausa justa y una asistencia riquelmiana, por entre las gambas de un defensor. El mérito del Cabezón fue que no se quedó a mirar, se fue hasta las barbas y frente al arquero, definió sin hesitar.
Era el momento para tomar definitivamente el timón del partido pero en los minutos finales del primer tiempo, la bola la tenían ellos. Y en todo el segundo tiempo les dimos demasiado vuelo.
Huracán juega como puede y no puede mucho pero con muy poco, sólo con las ganas irrenunciables, no estuvo lejos del empate. Pudo haber sido en una a la que no llegó por poco Moreno y Fabianesi o en dos remates de Torassa o en la de Montenegro por arriba del travesaño.
Cuando el Vasco lo puso al pibe Pavón por Lodeiro hizo lo que correspondía pero las soluciones no aparecieron porque si la pelota no sale bien jugada, con precisión y sentido de profundidad desde el medio campo, de poco vale que se sumen delanteros.
Ni una sola vez Boca se había aproximado al arco rival en el segundo tiempo hasta que llegó el segundo gol y ya iban 42 minutos. Los agarramos abiertos. Otra vez el Cabezón para juntarse con Jony Calleri, que había entrado por Osvaldo, ir a buscar la devolución y definir con ese tiro medio mordido pero lo suficientemente cruzado como para que Marcos Díaz la tocara pero no pudiera evitar que se le metiera.
Dos goles de Meli en un partido son noticia. Alto mérito. Es muy valioso que un volante mixto llegue y pise fuerte en los últimos metros de cancha. No es la cuerda que mejor toca el Cabezón. Lo suyo es correr, meter, recuperar. En los últimos partidos ha andado bastante confuso con la bola y esta vez siguió en la misma tónica pero esas dos apariciones fulminantes y consecuentes goles tapan todo y lo erigen como el hombre clave de la victoria.
Una cosita: el planchazo que le metió Sotelo a Lodeiro pudo haberlo quebrado. Si Rapallini le sacaba roja, nadie podía decir nada. Le sacó amarilla y bueno, tampoco vamos a darle demasiada manija al tema, dejémosle esos lloriqueos a los otros. Pero que se anote.
Y bien, esta octava fecha nos dejó solitos arriba. Como en la Copa. Trece partidos oficiales en lo que va del año, once ganados, dos empates. Un registro impresionante. Y se gana aún en partidos en los que no se juega para nada bien, como esta vez. Es virtud de los mejores equipos encontrar resultados en días que no son los mejores pero de todos modos, cuidado. Si se repiten prestaciones como la del segundo tiempo en Patricios, parecido a lo de San Juan o a lo de Venezuela, más temprano que tarde nos vamos a encontrar con alguno que no nos la va a dejar pasar.


EL BOLETÍN: SARA 5, PERUZZI 5, CATA 6, TORSIGLIERI 5, COLAZO 5, MELI 8, ERBES 6, PÉREZ 5, LODEIRO 3, OSVALDO 7, CARRIZO 2 (FI), MARÍN 4, PAVÓN 5, CALLERI 6.

sábado, 4 de abril de 2015

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y HURACÁN: 90

Arqueros
Estrada, Juan Alberto: 1938/43 - 1933/37
Vacca, Claudio: 1938/41+1942/50 - 1935
Ricardo, Héctor : 1954 - 1948/52
Ayala, Osvaldo Santos: 1959/61 - 1963/64
Rigante, Roberto: 1981 - 1980
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1982/83
Vijande, Oscar Alberto: 1982 - 1980
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1983
López, Oscar Alfredo: 1975/79 - 1984
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/94 - 1981/82
Migliore, Pablo Alejandro: 2006/08 - 2003/05

Marcadores laterales derechos
Pascal, Alberto: 1944/46 - 1947
Arredondo, Carlos Alberto: 1955 - 1957/63
Alas, Julio Luis: 1964/67 - 1970
Raspo, Luis Salvador: 1966/67+1969/70 - 1971
Suárez, José María: 1976/82 - 1985/86
Jerez, Pablo Ezequiel: 2003/04 - 2009/10

Primeros marcadores centrales
Sánchez, Juan Amador: 1986 - 1981/86
Cellay, Christian Ariel: 2010/11+2012 - 2000/07

Back izquierdo – segundos marcadores centrales
Mutis, Ramón Alfredo: 1923/32 - 1920
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1954
Madero, Raúl Horacio: 1959/61 - 1962
Passucci, Roberto Aníbal: 1981/86 - 1980
Bachino, Marcelo Fabián: 1982/83 - 1987/88
Erbín, Pablo Carlos: 1988/89 - 2000/02
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1995/96

Marcadores laterales izquierdos
Verón, Andrés César: 1978 - 1975/77+1980
Córdoba, Carlos Héctor: 1978/84 - 1985/86
Pineda, Héctor Mauricio: 1996/97 - 1993/96

Half derecho
Evaristo, Juan: 1931/32 - 1925/26

Volantes centrales
Fortunato, Mario Francisco: 1925/29 - 1923/24
Espinosa, Enrique : 1947 - 1954
Brunetti, Enrique Horacio: 1948 - 1958/59
Novarini, Julio Eduardo: 1963 - 1961
Suñé, Rubén José: 1967/72+1976/80 - 1973/74
Alves, Abel Aníbal: 1975/81+1982 - 1986/87
Marangoni, Claudio Oscar: 1988/90 - 1981/82
Cabrera, Claudio Martín: 1991 - 1984/86
Carrizo, Fabián Gustavo: 1983/90+1994/96 - 1999/2001
Peralta, Raúl Alejandro: 1993/97 - 1999

Volantes mixtos derechos
Adorno, Ramón Toribio : 1973 - 1967
Brindisi, Miguel Ángel: 1981/83 - 1967/76+1979/80
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2004/05
Vigna, Hernán: 1998 - 2005/07

Volantes mixtos izquierdos
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68+1970 - 1972/76
Vázquez, Jorge Alberto: 1982/84 - 1985/86
Palavecino, Rubén Osvaldo: 1991/92 - 1992/93
Berti, Sergio Ángel: 1989 - 2001
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2005
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2013

Enganches
Zanabria, Mario Nicasio: 1976/80+1982 - 1983
Mendoza, Carlos Alberto: 1983/84 - 1985/86
Baigorria, Manuel Alberto: 2005 - 2006/07

Medias puntas
Menéndez, Norberto: 1962/67 - 1961
Apariente, Julio Héctor: 1982 - 1981/82

Punteros derechos
Spindola, Marcelo: 1933 - 1934/36
Barrios, Marcial: 1942/43 - 1939
De Zorzi, Alberto Emilio: 1947 - 1952
Boyé, Mario Emilio Heriberto: 1941/49+1955 - 1954
Boreni, Julio: 1956 - 1957
González, Herminio Antonio: 1949/54+1956/59 - 1960
Rodríguez, Perfecto: 1956 - 1960
López, José Omar: 1977/78 - 1983
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1984
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1989/91
Franzoia, Andrés: 2005/07 - 2007/08+2010

Insiders derechos
Carabelli, Natalio: 1912 - 1915
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1947
Montaño, Elio Rubén: 1952/53 - 1954/59
Bellomo, Roberto Francisco: 1958 - 1957
Loayza, Miguel Ángel: 1961/63 - 1965+1967/68
Buitrago, Julio Argentino : 1963 - 1966

Centrodelanteros
Vargas, Florentino: 1931 - 1934
Farías, José Urben: 1957 - 1962
Davino, Jorge Manuel: 1965/66 - 1967/68
Saldaño, José Luis: 1978 - 1976/77
Mohamed, Antonio Ricardo: 1991/92 - 1987/91
Romay, Emiliano Manuel: 1994 - 1995/99
Guerra, Hugo Romeo: 1996 - 1995/96+1997
Barijho, Antonio Daniel: 1998/2001+2003/04 - 1993/98+2007/08
Islas, Pablo Eduardo: 1997/98 - 2004
Osvaldo, Pablo Daniel: 2015 - 2005

Insiders izquierdos
Ricagni, Eduardo: 1947/49 - 1952/53
Pezzi, Miguel Hugo: 1961/62 - 1958
Rodríguez, Juan José: 1956/60+1964 - 1963

Punteros izquierdos
Marcarián, Julio: 1953/56 - 1957/58
Diz, Jorge Alberto: 1957 - 1956+1958/61
Rodríguez, Juan Carlos: 1958/59 - 1962/63
Catalano, Salvador Héctor : 1964 - 1966/67
Amato, Gabriel Omar: 1991/92 - 1993

DIRECTORES TÉCNICOS: 15
Baldonedo, Emilio: 1951/52 - 1948+1966/67
Rossi, Néstor Raúl: 1965/66 - 1959/60+1961+1969+1981
Lápiz, Enrique: 1947 - 1961
Pedernera, Adolfo Alfredo: 1966/67 - 1954+1956+1970
Cesarini, Renato: 1949 - 1968
Varacka, José: 1972 - 1982+1985/86
Faraone, Carmelo: 1982/83 - 1970
Silveira, Alcides Vicente: 1967/68 - 1984
Menotti, César Luis: 1987+1993/94 - 1971/74
Cappa, Ángel: 1987(suplente)* - 1986/87+2008/09
Habbeger, Jorge Carlos: 1993 - 1995
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 2001/02+2010/11
Basile, Alfio Rubén: 2005/06+2009 - 1982
Celoria, Ángel Enrique: 2008(suplente) - 1981
Pompei, Roberto Fabián: 2010(interino) - 2011
*: En dupla con Poncini, Rogelio Alejandro