jueves, 16 de abril de 2015

MISIÓN CUMPLIDA: VAMOS CONTRA EL PEOR SEGUNDO

Seis jugados y seis ganados, el grupo fue un floreo, se ganó de orejitas paradas. Hay un plantel maduro y una conducción ubicada, por lo que no cabe esperar ningún relajamiento, en especial por el rival que toca en octavos. Por más que hayan entrado penosamente, “la copa empieza ahora”, como dicen todos y los mano a mano son otra historia, sin margen de error para nadie.
Vale enfatizar que, más allá de estos números que dan bien por todos lados (16 partidos oficiales jugados en lo que va del año, trece ganados y tres empates), hay producciones que globalmente no convencen. Esta con los chilenos no fue la primera. No es por pasarse de exigentes pero corresponde puntualizarlo.
Arrancamos muy blanditos ante un rival que salió a jugársela toda. Palestino, que de por sí es un equipo pensado para asumir riesgos por más que no le sobre jerarquía individual, sabía que sólo le servía ganar y jugó en consecuencia. Encendido, activo, determinado. Nos manejó todo el primer tiempo y bien pudo haber sacado diferencias. La que tapó el Gordo Orion ante Riquelme, la que salvó heroicamente Lea Marín en la línea fueron dos casi goles y nosotros, nada.
Las rotaciones, en general, funcionan, el recambio es amplio y eso constituye un factor muy positivo. Sin embargo, cuando el Vasco arma un medio campo en el que no están ni Gago ni Lodeiro, la posibilidad de que la bola corra con fluidez y sentido de profundidad, prácticamente, desaparece. Y esta vez, además, costó la recuperación porque ellos corrían no sólo más sino también mejor.
Reapareció el pibe Cubas transcurrido más de un mes y medio y cumplió. Siempre está bien parado, no se desordena, espera y sale sólo cuando corresponde. Pero el paso siguiente no es él quien debe darlo y tampoco podemos pedírselo ni al Cabezón Meli ni a Franquito Cristaldo.
El Burro Martínez está dejando pasar todas las oportunidades. Con tres volantes de las características de los que pusimos, en la teoría es él quien debe volantear pero una vez más, el Burro no estuvo en ningún lugar de la cancha, no tuvo participación. Por ejemplo, Jony Calleri y el Negro Chávez, sin abastecimiento adecuado, estaban condenados pero se los vio, metieron, obligaron. No puede decirse lo mismo del Burro.
El segundo tiempo de arranque fue otra cosa. Porque Boca no podía permanecer tan pasivo, porque ellos estaban forzados a quemar naves, habida cuenta de Wanderers le ganaba a Zamora y porque, paralelamente, tenían que empezar a sentir el desgaste del primer tiempo. Así que se abrieron espacios.
De entrada hubo una llegada a fondo del Cabezón, con zurdazo cruzado que se fue cerca y a continuación, una aparición en el área de Cubitas por el medio, con remate medio mordido que agarró el arquero. Jugadas de una profundidad como no habíamos elaborado absolutamente ninguna en todo el primer tiempo.
De todos modos, fue cuando entraron Gago y Castellani y cuando más tarde se agregó el nene Vadalá, empezó a jugarse otro partido. Se juntó todo porque ellos ya estaban muy abiertos, muy jugados.
Ya tenia en mente el Vasco poner a Cubitas de entrada y después reemplazarlo por Gago, para darles minutos a los dos. Tenerlos a los dos otra vez en competencia es muy importante, los necesitábamos, mucho más teniendo en cuenta la ausencia de Pichi Erbes. Fernando entró y se hizo dueño del equipo, bien secundado por Castellani.
Igual, Palestino no se fue del partido jamás y casi nos emboca con ese tiro desde lejos de Valencia que se desvió en Guille Burdisso y salvó muy bien Orion. Sin brillar, fue otro correcto partido de Guillermo, que parece otro jugador en relación con el de su primera etapa en el club. Por ahí, por el lado de los centrales, estamos muy bien porque Juancito Komar no desentonó, así que sabemos que si guardamos al Cata y a Torsiglieri estamos bien cubiertos.
Vadalá entró derechísimo, muy afilado. Una vez reventó el travesaño y otra se la sacaron en la línea, después de un perfecto desborde y centro del Negro Chávez. Uno lo ve a Guido en reserva y por momentos pareciera que está estancado, que no despega, no marca diferencia pero queda claro que la primera lo motiva de otra manera y su aporte puede ser muy interesante, es un repuesto para hacer valer.
A continuación de una bola mortal que le sacó el arquero al Negro Chávez, llegó el primer gol, producto de la sensible mejoría del equipo. Corner de Castellani desde la derecha y el cabezazo de Lea Marín, el menos pensado, para coronar un muy buen trabajo suyo. Entre la que salvó en el primer tiempo y el gol que abrió el marcador, fue hombre clave, fundamental.
Finalmente, el segundo, con participación de Vadalá y certera definición de Jony, abajo, bien ajustada. Jony también, como el Burro, tiene derecho a deprimirse porque sabe que no es titular, que perdió el puesto tal vez sin merecerlo pero no se deprime y cada vez que lo ponen, hace lo suyo. Después del partido el Vasco hizo referencia a algunos rendimientos que cayeron y aunque no hizo nombres, es obvio que el palito es para el gallinero del Burro.
Al momento de escribirse estas líneas acaba de terminar Corinthians con San Lorenzo y ya la pole no nos la quita nadie. Se acabaron las cuentas, vamos con River. La revancha que queríamos. Será “desgastante para los dos”, como dice el Vasco pero jugar con los que te jedi es lo más lindo que hay, es el fútbol en su máxima expresión. Y serán tres partidos en pocos días, porque se junta el del campeonato. Ya lo vivimos, ya lo sentimos, ya se acelera el bobo, ya nos dentra en la sangre cierto hormigueo.


EL BOLETÍN: ORION 6, MARÍN 8, BURDISSO 6, KOMAR 5, MONZÓN 5, MELI 5, CUBAS 6, CRISTALDO 4, MARTÍNEZ 3, CALLERI 6, CHÁVEZ 6 (FI), GAGO 7, CASTELLANI 6, VADALÁ 7.  

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