Bien.
Bien jugado y bien ganado. Era vital entrar derecho a la fase de
grupos para tener más aire, no correr riesgos innecesarios y además,
con una zona más fácil, en los papeles, de la que le va a tocar a
Estudianrtes si es que pasa a los ecuatorianos.
Aparte
el gran valor que tiene la victoria y haberla obtenido con buenas
maneras, para este gil que escribe, al menos, constituye una
satisfacción especial cagarlo al odioso de Gámez, que abomina de
Boca y que en un momento amenazó con que Vélez no se iba a
presentar, después se bajó los lienzos y ahora se quedó afuera de
la Copa. ¿Por qué no te desafilias, boludo?
Con
otros nombres, el equipo fue tan compacto como con River aunque esta
vez no se pudo imponer la presión tan intensa. En realidad, el juego
empezó cortado, con fricciones pero la pelota y la iniciativa las
tenía Boca. Al principio pareció que Pavone podía complicarnos
pero Burdisso y el Cata, firmes, se lo comieron rápido.
El
medio fue casi siempre nuestro. Algo desabrido Pichi Erbes pero muy
activo Meli y muy preciso Gago. Aunque, para que el equipo sea más
profundo, Gago tendría que aparecer más y mejor en los últimos
metros de cancha. Pero no es lo de él, no hay caso.
Muy
buen partido de Jony Calleri, que juega bien de espaldas, pivotea, va
a los costados, arrastra gente y abre espacios. Ahora bien, para que
los buenos movimientos de Calleri sean más fructíferos (y esto se
enlaza con lo del párrafo anterior) nos está faltando un volante
que vaya bien adentro, a la troya, que tenga peso en la definición.
El Cabezón Meli fue con determinación pero cuando hay que terminar
la jugada no es el más apto. Está claro, nos falta uno para
completar el plantel.
Las
asociaciones ofensivas iban, al principio, mejor por derecha que por
izquierda. Aunque el Burro Martínez nunca terminó de entrar en
sintonía (vamos a disculparlo por suponer que está falto de ritmo),
Marín y Meli se juntaron bien, se están entendiendo, ya se había
visto en los primeros minutos con Racing.
Del
otro lado, Pachi Carrizo tardó en meterse en el partido pero cuando
lo hizo, en el tramo final del primer tiempo, fue importante. Le
falta ser más directo, a veces le sobra un enganchecito. Y Nico
Colazo estaba bien de entrada, llenaba todo el lateral.
Pachi
fue el que le descargó a Nico la pelota previa al gol y el zurdazo
cruzado de Nico fue una belleza, hasta acrecentada por el plástico
como inútil vuelo planeado de Sosa. Bien justita, con la combita
hacia adentro perfecta y la bola tocando la red por un costado, ahí
donde los arqueros, por lo general, no llegan.
¿Cómo
atajó Orion? No atajó. Es una pregunta para hacerse siempre
respecto de los arqueros después de un partido y la respuesta puede
arrojar conclusiones irrebatibles. La única vez que Vélez llegó en
serio fue esa de Asad, cerca del final del primer tiempo. Ahí quedó
desacomodado Colazo, se había cerrado más de lo aconsejable. Por
suerte, pegó en la base del palo izquierdo, zafamos y nunca más.
En
todo el segundo tiempo mandó Boca. Vélez no encontró ninguna
fórmula. Lo que debemos reprocharnos es no haberlo cerrado.
Oportunidades tuvimos. Nos faltó definir pero las ideas aparecieron,
claras. Alguien podría objetar que Calleri, siendo el 9, no esté
tan cerca del gol pero por el tipo de jugador que es, le hace bien
moverse muchas veces lejos del área. Se repite, para complementarlo
falta el que le saque el jugo a los espacios que él abre.
Estaba
cantado el ingreso del Negro Chávez, fresquito para el último
segmento del juego, a ver si con su potencia y juego vertical lo
terminábamos de abrochar. Pero el Negro tuvo 14 minutos de cancha y
se hizo echar como un pavo. Ojo, nos están expulsando demasiados
jugadores y no le podemos echar la culpa a nadie de afuera. Hay que
recapacitar. No se repetirá desde aquí esa estúpida muletilla de
que los jugadores “son profesionales y bla, bla, bla”. Explotar
le cabe a cualquiera. Lo que no puede aceptarse en el caso del Negro
es que el pibe de Vélez no le hizo nada, se sacó sin nada que lo
justifique y encima, se expuso como un chorlito, una gilada absoluta.
Por
suerte, muy pocos minutos más tarde se fue expulsado Grillo,
quedamos diez contra diez y al final íbamos a quedar con uno de más,
porque también se fue Somoza. Igual, estábamos tranquilos, Vélez
ni nos hacía cosquillas pero en partidos así, por las dudas, es
fundamental meter el segundo. No dejar resquicio para un disgusto
inesperado.
…..
¡Qué
lindo, qué grato verlo a Román en la platea! ¡Y el recibimiento de
la gente, que dejó de mirar la cancha para mirarlo a él! El troesma
montó toda una “mise en scene”. Llegó con el juego ya empezado,
sonriente, con su hijo y su hermano, devolvió los saludos y se sentó
a tomar mate. Su dominio de los medios, su entendimiento de las
reglas del circo es admirable. El anuncio de su retiro seguramente lo
hubiese hecho por Fox de no ser porque Fox echó (se dice que por
gestión de Angelici y no cuesta nada creerlo) a su amigo Claudito
Freire. Como echaron a Claudio, el anuncio lo hizo por ESPN (patada
en los huevos para los que cortan el bacalao en Fox). ¡Genio!
EL
BOLETÍN: ORION 5, MARÍN 6, BURDISSO 6, CATA 6, COLAZO 8, MELI 7,
ERBES 5, GAGO 6, MARTÍNEZ 4, CALLERI 7, CARRIZO 6 (FI), CHÁVEZ 1,
PABLO PÉREZ NC.