miércoles, 21 de enero de 2015

LA NOCHE DEL PACHI

Pachi Carrizo jugó un partido bárbaro y es lo mejor que nos dejó este martes frío de Mar del Plata. El Pachi, en el poco tiempo que lleva con nosotros, no se ha consolidado como ese buen jugador que veíamos en Central. Se muestra, se mueve y la pide siempre pero en general, le ha faltado final. Esta vez, no. Encaraba y pasaba. Y lo hizo tanto por la izquierda, donde jugó casi todo el primer tiempo como por la derecha, donde pasó buena parte del segundo. Si se afirma en este nivel de rendimiento, nos va a venir muy bien, nos va a lavar la cara.
Del partido, puede resumirse que empezamos y terminamos mejor. En el medio, por mucho tiempo mandó Vélez. El fondo sigue dando terror. Y no nos conformemos con que jugaron suplentes porque son jugadores que vamos a necesitar. Por ejemplo y sin ir más lejos, muchos van a estar contra River.
Cuando llegó el primer gol, Boca era claro dominador del juego. Bien la yunta Pablo Pérez-Cubas en el medio, como base de operaciones y empezaba a hacerse ver Pachi. También constituían interesante aporte las apariciones del Chapa Fuenzalida vacío por derecha.
El gol, linda incursión de Pachi por la izquierda e incontenible y muy despierto, además de preciso, Pablo Pérez para cruzarse, ir a buscar, anticipar y definir.
No duró nada porque enseguida empató Vélez. ¡Qué tibiecitos que estamos! El pibe Komar, que no tiene ni físico ni vocación ni nada de lateral, le dio todas las facilidades a Pérez Acuña para que mandara el centro. Y Fuenzalida se quedó mirándolo a Caraglio desde abajo. Porque la función defensiva es el lado oscuro del Chapa, no tiene rigor ni convicción para marcar.
El empate parcial abrió las puertas de otro partido que manejó Vélez. Perdimos la bola, nos desacomodamos y perdónese la reiteración, el fondo no está para aguantar nada. A este experimento del Yagui Bravo como central ya va siendo hora de ponerle punto final, Vasco. No sabe ni dónde está parado.
Así terminó el primer tiempo y empezó el segundo, con algunos jugadores nuestros que no se sabía en qué lugar de la cancha estaban, casos Castellani y Cristaldo. No es que Vélez haya llegado mucho, porque si bien se mira, Trípodi tuvo muy poco trabajo. Pero Boca miraba el partido y cada centro prometía un desastre.
Así llegó el segundo, otro centro, esta vez con pelota quieta, por Jerez y de nuevo Caraglio por arriba. Burdisso, que hasta ahí había andado aceptablemente, marcó de adelante, miró la pelota y la pelota lo sobró, perdió por completo la referencia del hombre que tenía que marcar, Caraglio, que metió el cabezazo por detrás de él.
Estábamos realmente mal, para perder otra vez. Se reavivó un poquito la cosa cuando se fue el inexistente Castellani y entró el chiquito Vadalá, el pibe del que todos hablan en el club ya desde hace más de un año, antes de que le metiera los siete goles a Argentinos en sexta. Tiene que hacerse más fuerte, todavía no cumplió los 18, hay muchas que las termina mal porque se queda sin aire o pierde el equilibrio pero sí, tiene como para ilusionarse, no se esconde, encara.
El gol del empate llegó en un momento en que, la verdad, no se lo veía venir. Otro buen encuentro de Pablo Pérez con Fuenzalida por derecha, después de un rato largo. Otra aparición decisiva de Pachi, esta vez por derecha y el centro perfecto, muy bien ejecutado para la cabeza del Puma Gigliotti.
¡Estaba, el Puma! No se lo había encontrado en toda la noche. El primer gol podría haber sido de él pero lo anticipó Pablo Pérez. No entró para nada en las jugadas asociadas pero apareció una vez y facturó. Es condición natural de un goleador y él eso lo tiene. Su promedio de efectividad está bien arriba. No puede dejar de señalarse, como esta vez, lo poco que participa del juego pero si la mete, se convierte en actor fundamental.
Terminamos mejor nosotros. Cubitas había vuelto a hacerse patrón en el medio aún después de que se fue Pablo Pérez, que salió cansado pero también tuvo un buen partido. El tercero pudo haber sido con esa corrida de Vadalá, que incluso dejó atrás al arquero y de última se la sacaron al corner. Se escapó.
Si juntamos los partidos con Racing y con Vélez, con dos formaciones muy diferentes y con la atipicidad que había tenido el juego del sábado (nos quedamos con nueve en la mitad del primer tiempo), la primera conclusión, tal vez superficial es que no estamos atacando mal pero no estamos defendiendo, ni bien ni mal.
¿Quiénes van a ser los centrales contra River? ¿Quiénes van a ser los centrales contra Vélez el 28? ¿Quiénes van a ser los centrales en el arranque de la Copa, con el Cata afuera por tres partidos (la Conmebol nos ajustició mal con él y con Calleri, Angelici)? ¿Y los laterales? ¿Cómo habrán llegado los nuevos? ¿Se acomodarán pronto? Preguntas que van a tener respuesta en poco tiempo pero que por ahora son fuente de enormes tribulaciones.



EL BOLETÍN: TRÍPODI 5, FUENZALIDA 4, BRAVO 2, BURDISSO 4, KOMAR 4, PABLO PÉREZ 6, CUBAS 6, CASTELLANI 3, CRISTALDO 4, GIGLIOTTI 5, CARRIZO 8 (FI), VADALÁ 6, BENTANCUR 5, POCHETTINO NC.

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