Faltaron los goles y no es poco pero hubo equipo, orden, intenciones claras. Desde algún punto de vista puede dar todavía más bronca perder así ante un rival que no hizo un carajo, que metió la primera que tuvo y ya iba más de un cuarto del segundo tiempo, que sólo contó con el arquero y con el grone colombiano arriba pero pensemos que pocas veces vamos a perder un partido así.
No es conformismo, perder siempre es perder y perdimos. Estamos muy abajo pero hay síntomas positivos. Pareciera como que vamos fortaleciéndonos porque en las últimas semanas, digamos en lo que va de abril, el único desastre fue San Juan (en Toluca se defendió muy mal pero se intentó tratar bien la pelota y se hicieron dos goles).
Como se había planteado desde este mismo foro, la mejoría tiene que partir desde el medio. Siempre es así. En la medida en que los volantes se acomoden, se solidifica la función defensiva y tienen que empezar a aparecer las respuestas en ataque. Con Estudiantes, Boca tuvo el control del juego casi siempre. Muy importante y esperanzador el regreso de Pichi Erbes (¿se acuerdan que decían que tenía para dos meses? Fueron 37 días nomás). Él dio estructura, dio base sólida. Debe haber sido el mejor partido del Laucha Acosta desde que está en Boca. Le faltó meterla pero la pidió, encaró, pasó varias veces. Otro al que miramos cada vez con más confianza es el pibe Zárate.
Faltó, sí, un conductor ofensivo. Sin Román, eso podría persistir. No fue malo lo de Paredes en el rato que le dio Bianchi pero entró con Boca perdiendo y eso, naturalmente, le quita seguridad a cualquier equipo. De todos modos, tuvimos… ¿Cuántas?... Siete u ocho oportunidades netas. Rulli (que no es el nieto de Juan Carlos como erróneamente dijo Tití Fernández una vez por televisión sino el nieto de un primo de Juan Carlos) nos sacó cinco: el mano a mano con el Laucha a los pocos minutos, el cabezazo del Tanque Silva que mandó al córner, la diagonal del Tanque en el segundo tiempo, otra del Laucha cuando ya estábamos 0-1 (en segunda instancia el Tanque, incómodo, la tiró alta) y la de Paredes al final (que después casi la mete Angeleri en contra). Además, tuvimos un cabezazo de Somoza apenas desviado y el tiro del Gordo Sánchez Miño que se desvió en Silva y también se fue pegadita a un palo. No está mal.
¿Y ellos? En el primer tiempo, Orion lo único que hizo fue bajar algún centro. En el gol, Agustín lo tapó bien a Zapata pero no pudo evitar que el rebote le quedara a Núñez. Después le tapó otra al propio Zapata (corrida parecida a la del gol) y ya en el tiempo agregado, una a Jara (macana de Magallán pero ahí ya estábamos en el horno e inevitablemente muy expuestos).
Tenemos que encontrar la efectividad porque si no se hacen los goles no se gana pero que se mejoró, se mejoró y eso tiene que alentarnos. También es buen signo que nos hayan llegado tan poco aunque es evidente que firmeza en el fondo, por ahora, no hay. ¡Ay, los desaguisados que hizo el Chiqui Pérez!... No es bueno para él jugar de segundo central, se ve que no está acostumbrado a hacerlo, se le crean problemas de perfil pero hay algo en que se parece a Burdisso: sus relaciones con la pelota son irritantes. No se pide que todos los jugadores tengan buen manejo pero al menos que alguna vez le peguen bien, le entren de lleno, no siempre pifiado. Que no le erren a la cancha, que la dejen adentro.
Los próximos veinte días pueden valer el semestre y tenemos que pensar que llegamos bastante mejor armados de lo que estábamos veinte días atrás. Calma. Volvía de La Plata escuchando La Red y no aguanté más, es exasperante la mala leche con que castigan a Bianchi. Le pedí al remisero que pusiera Mitre y lo mismo. Los perversos turritos querían instalar la psicosis de que si no pasamos a Corinthians y perdemos con los que te jedi, Bianchi se cae. Hasta que apareció Tato Aguilera (que es el único de los que están ahí que sabe algo de Boca) y les indicó que se tranquilizaran, que no vamos a cambiar de técnico pase lo que pasare. Obvio, ningún dirigente va a atreverse a tocar a Bianchi sin darle por lo menos un libro de pases abierto. Ojo, no compremos carne podrida, tamicemos cuidadosamente todas las boludeces que escuchemos o leamos, en este negocio no hay inocentes y menos que menos en los medios. Lo dice un gil que está adentro.
domingo, 28 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
CON LAS DOS CAMISETAS
JUGADORES EN BOCA Y ESTUDIANTES DE LA PLATA: 76
Arqueros
Castro, José Manuel: 1956 - 1957/58
Giambartolomei, Héctor Adelmo: 1958/59 - 1955/56
Errea, Néstor Martín: 1962/65+1968 - 1969/70
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1981
Merlo, Néstor José: 1989 - 1990/93
Yorno, Marcelo Arturo: 1995/96 - 1988/94
Orión, Agustín Ignacio: 2011/13 - 2010/11
Marcadores laterales derechos
Pernía, Vicente Alberto: 1973/81 - 1969/72
Álvarez, Pablo Sebastián: 2003/05 - 2005/07
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2007
Primeros marcadores centrales
Silvero, José María: 1962/66 - 1952/61
Brown, José Luis: 1985 - 1975/83
Ortiz, Fernando: 1998 - 2004/06
Schiavi, Rolando Carlos: 2001/05+2011/12 - 2009
Roncaglia, Facundo Sebastián: 2007/09+2011/12 - 2010/11
Cellay, Christian Ariel: 2010/11+2012/13 - 2008/10+2011/12
Segundos marcadores centrales
Madero, Raúl Horacio: 1959/61 - 1963/69
Barale, Enry Juan: 1964 - 1965/68
Zabala, José Luis: 1971 - 1972
Erbín, Pablo Carlos: 1988/89 - 1990/94
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 2003/04
Marcadores laterales izquierdos
Malbernat, Oscar Miguel: 1972 - 1964/71
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07+2009/10 - 1999/2005
Rodríguez, Clemente Juan: 2000/04+2007+2010/13 - 2009/10
Half derecho
Viola, Alberto Ubaldo: 1933/34 - 1928/33
Centre half – volantes centrales
Munt, Pedro Aurelio: 1933/35 - 1936
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1963/71+1974/76
Trobbiani, Marcelo Antonio: 1973/76+1981/82 - 1982/84+1987
Cenci, Carlos Claudio: 1991/93 - 1993/94
Verón, Juan Sebastián: 1996 - 1993/95+2006/12
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1997/98
Cascini, Alfredo Raúl: 2002/05 - 1995/96+2001/02
Half izquierdo
Moreno, Roberto Miguel: 1956 - 1957/58
Volante mixto derecho
Rulli, Juan Carlos: 1963/65 - 1958/62
Volantes mixtos izquierdos
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2000/03
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2001/02
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 2003/04
Enganches
Carregado, Luis María: 1971+1974 - 1972
López, Carlos Ángel: 1984 - 1975/78
Ponce, José Daniel: 1989/90 - 1980/83+1988
Neffa, Gustavo Alfredo: 1992/93 - 1995
Cardoso, Rodolfo Esteban: 1998 - 1987/89+1998/99
Media punta
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1998/99
Punteros derechos
Sánchez, Rafael: 1949 - 1956/57
Rodríguez, Perfecto: 1956 - 1957/60
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1952/56
Nardiello, Osvaldo Ángel: 1958/62 - 1963/65
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1973/77+1980/82
Letanú, Alfredo Raúl: 1972/75+1980 - 1976/78
Ortiz, Carlos Enrique: 1977 - 1978/79
Guillermo, Sergio Adrián: 1998/2000 - 2001
Insiders derechos
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1932/37
Negri, Juan José Eufemio: 1948/49 - 1938/47+1958
Quaglia, Francisco Santiago: 1951/52 - 1954/55
Baiocco, Miguel Ángel: 1954/55 - 1952/53
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1954/56
Centrodelanteros
Laferrara, Ángel Ricardo: 1942 - 1936/41
Martegani, Enrique Andrés: 1945/47 - 1948
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1954/56
Taverna, Juan Alberto: 1976 - 1968/71
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1971/73
Doroni, Néstor Juan: 1975/76 - 1981
Husillos, Armando Mario: 1977/80 - 1985/86
Perazzo, Walter Osvaldo: 1988/90 - 1982
Centurión, Ramón Miguel: 1985 - 1990/91
Palermo, Martín: 1997/2000+2004/11 - 1992/97
Marioni, Bruno: 2007 - 1997+1999
Boselli, Mauro: 2003/05+2006/08 - 2008/10+2011/12
Insiders izquierdos
Reynoso, Ángel Rafael: 1954 - 1952/53
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1961
Punteros izquierdos
Sofía, Juan Antonio: 1936/37 - 1936
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1952/53
Bielli, Adolfo Alberto: 1961 - 1962/64
Yudica, José Antonio: 1959/61 - 1964
Tarabini, Roberto Aníbal: 1971 - 1960/61
Peña, Ignacio Ramón: 1969/72 - 1973
DIRECTORES TÉCNICOS: 4
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1954/55
Silvero, José María: 1970/71 - 1971/72
Bilardo, Carlos Salvador: 1996 - 1971+1973/76+1982/83+2003/04
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1994/95*+2011
*: En dupla con Manera, Eduardo Luján.
Arqueros
Castro, José Manuel: 1956 - 1957/58
Giambartolomei, Héctor Adelmo: 1958/59 - 1955/56
Errea, Néstor Martín: 1962/65+1968 - 1969/70
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1981
Merlo, Néstor José: 1989 - 1990/93
Yorno, Marcelo Arturo: 1995/96 - 1988/94
Orión, Agustín Ignacio: 2011/13 - 2010/11
Marcadores laterales derechos
Pernía, Vicente Alberto: 1973/81 - 1969/72
Álvarez, Pablo Sebastián: 2003/05 - 2005/07
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2007
Primeros marcadores centrales
Silvero, José María: 1962/66 - 1952/61
Brown, José Luis: 1985 - 1975/83
Ortiz, Fernando: 1998 - 2004/06
Schiavi, Rolando Carlos: 2001/05+2011/12 - 2009
Roncaglia, Facundo Sebastián: 2007/09+2011/12 - 2010/11
Cellay, Christian Ariel: 2010/11+2012/13 - 2008/10+2011/12
Segundos marcadores centrales
Madero, Raúl Horacio: 1959/61 - 1963/69
Barale, Enry Juan: 1964 - 1965/68
Zabala, José Luis: 1971 - 1972
Erbín, Pablo Carlos: 1988/89 - 1990/94
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 2003/04
Marcadores laterales izquierdos
Malbernat, Oscar Miguel: 1972 - 1964/71
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07+2009/10 - 1999/2005
Rodríguez, Clemente Juan: 2000/04+2007+2010/13 - 2009/10
Half derecho
Viola, Alberto Ubaldo: 1933/34 - 1928/33
Centre half – volantes centrales
Munt, Pedro Aurelio: 1933/35 - 1936
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1963/71+1974/76
Trobbiani, Marcelo Antonio: 1973/76+1981/82 - 1982/84+1987
Cenci, Carlos Claudio: 1991/93 - 1993/94
Verón, Juan Sebastián: 1996 - 1993/95+2006/12
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1997/98
Cascini, Alfredo Raúl: 2002/05 - 1995/96+2001/02
Half izquierdo
Moreno, Roberto Miguel: 1956 - 1957/58
Volante mixto derecho
Rulli, Juan Carlos: 1963/65 - 1958/62
Volantes mixtos izquierdos
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2000/03
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2001/02
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 2003/04
Enganches
Carregado, Luis María: 1971+1974 - 1972
López, Carlos Ángel: 1984 - 1975/78
Ponce, José Daniel: 1989/90 - 1980/83+1988
Neffa, Gustavo Alfredo: 1992/93 - 1995
Cardoso, Rodolfo Esteban: 1998 - 1987/89+1998/99
Media punta
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1998/99
Punteros derechos
Sánchez, Rafael: 1949 - 1956/57
Rodríguez, Perfecto: 1956 - 1957/60
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1952/56
Nardiello, Osvaldo Ángel: 1958/62 - 1963/65
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1973/77+1980/82
Letanú, Alfredo Raúl: 1972/75+1980 - 1976/78
Ortiz, Carlos Enrique: 1977 - 1978/79
Guillermo, Sergio Adrián: 1998/2000 - 2001
Insiders derechos
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1932/37
Negri, Juan José Eufemio: 1948/49 - 1938/47+1958
Quaglia, Francisco Santiago: 1951/52 - 1954/55
Baiocco, Miguel Ángel: 1954/55 - 1952/53
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1954/56
Centrodelanteros
Laferrara, Ángel Ricardo: 1942 - 1936/41
Martegani, Enrique Andrés: 1945/47 - 1948
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1954/56
Taverna, Juan Alberto: 1976 - 1968/71
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1971/73
Doroni, Néstor Juan: 1975/76 - 1981
Husillos, Armando Mario: 1977/80 - 1985/86
Perazzo, Walter Osvaldo: 1988/90 - 1982
Centurión, Ramón Miguel: 1985 - 1990/91
Palermo, Martín: 1997/2000+2004/11 - 1992/97
Marioni, Bruno: 2007 - 1997+1999
Boselli, Mauro: 2003/05+2006/08 - 2008/10+2011/12
Insiders izquierdos
Reynoso, Ángel Rafael: 1954 - 1952/53
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1961
Punteros izquierdos
Sofía, Juan Antonio: 1936/37 - 1936
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1952/53
Bielli, Adolfo Alberto: 1961 - 1962/64
Yudica, José Antonio: 1959/61 - 1964
Tarabini, Roberto Aníbal: 1971 - 1960/61
Peña, Ignacio Ramón: 1969/72 - 1973
DIRECTORES TÉCNICOS: 4
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1954/55
Silvero, José María: 1970/71 - 1971/72
Bilardo, Carlos Salvador: 1996 - 1971+1973/76+1982/83+2003/04
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1994/95*+2011
*: En dupla con Manera, Eduardo Luján.
lunes, 22 de abril de 2013
¡CIEGOS!
Con lo que nos cuesta todo, que nos pongan de árbitro a Stevie Wonder y de asistente a José Feliciano es, realmente, mala suerte. Pero la peor noticia del domingo no fue ese gol que insólitamente nos cepillaron sino, claro está, lo de Román. El hombre siempre va a estar entre algodones. Le pegó desde fuera del área con derecha y se desgarró la zurda. Olvidémonos de él para los dos partidos con Corinthians y el de los que te jedi por lo menos, después veremos.
Lo bueno es que nos llegaron muy pero muy poco, como había pasado también con Lanús. Claro que en el medio estuvo la hecatombe de San Juan y lo de Toluca, de modo que no podemos creer que hayamos obtenido regularidad en la función defensiva y por otra parte, durante el primer tiempo volvimos a perder claramente en el medio. Manejaban ellos, no nos engañemos sólo que, afortunadamente, a Belgrano le cuesta mucho definir, no tiene resolución en los últimos metros.
En todo el primer tiempo, después del gol de Blandi, no volvimos a llegar nunca. En el segundo, ya sin Román (que la media hora que estuvo la jugó bien), sí, fabricamos unas cuantas y eso es bueno, pudimos haber ganado pero no estuvimos finos.
Un dato muy positivo fue el muy buen segundo tiempo que hizo el Burrito Martínez. Arrancó por lo general en la izquierda y participó, encaró. Necesitamos que se afirme, que se parezca al que era en Vélez.
Tuvimos, en esos segundos 45, el tiro de Marín al lado de un palo, la que cruzó Martínez en el área chica y casi termina en gol en contra de Lollo (detrás estaba Blandi con la servilleta al cuello), el cabezazo de Erviti que sacó Olave, de inmediato el cabezazo desviado de Burdisso, la de Pol desviada y la última, el cabezazo de Magallán, que tenía todo el arco de frente y le erró. Seis en un solo tiempo, mucho para el Boca de estos días.
La más clara fue la de Pol. Pelota que le puso muy bien el Burro, que encontró extrañamente mal parado a Belgrano y Pol que se fue solo pero eligió mal, lo mejor era cruzarla, quiso meterla entre Olave y el primer palo y se le fue. Otra vez, no anduvo bien, Pol. Corrió mucho pero aportó poco, ni recuperación ni armado. Yagui Bravo mejoró en el segundo tiempo. El Gordo Sánchez Miño, prolijito pero tiene que animarse más. Si no está Román, él tiene que sentirse como uno de los conductores de alternativa.
A Nico Blandi vamos a verlo siempre igual. Aparece poco. Una metió pero Wonder y Feliciano (o Pompei y Uziga) nos caminaron. Igual, después de que el tiro de Román fuera devuelto por el palo, Nico pudo haber roto el arco y se terminaban las discusiones pero la pelota lo sorprendió, se le vino encima y no es que pateó sino que se la llevó por delante. Lo cierto es que Nico es lo mejor que tenemos a mano para jugar de centrodelantero (al Narigón Viatri ya ni en el banco lo quiso Bianchi).
¿Será posible que el fondo haya comenzado a mejorar o en el próximo partido nos toparemos con otra desilusión? Guille Burdisso se lleva muy mal con la bola pero estuvo, esta vez, bastante firme. Magallán, cuando reemplazó a Caruzzo, no desentonó (no como en México). Marín también mejoró mucho y Zárate, sabemos, es una promesa.
Ojo, que además de Román también salieron lesionados Caruzzo y Erviti. La verdad, cuesta aceptar que sean tantas las lesiones musculares. Uno supone que en La Plata con Estudiantes van a jugar suplentes pero son tan pocos los disponibles que algunos van a tener que estar con Estudiantes y también con Corinthians. Peor de lo que nos ha ido en este último par de meses no puede irnos y así y todo, llegamos a los mano a mano de la Copa, que son otra historia. Esperemos que en algún momento se dé vuelta la taba.
Lo bueno es que nos llegaron muy pero muy poco, como había pasado también con Lanús. Claro que en el medio estuvo la hecatombe de San Juan y lo de Toluca, de modo que no podemos creer que hayamos obtenido regularidad en la función defensiva y por otra parte, durante el primer tiempo volvimos a perder claramente en el medio. Manejaban ellos, no nos engañemos sólo que, afortunadamente, a Belgrano le cuesta mucho definir, no tiene resolución en los últimos metros.
En todo el primer tiempo, después del gol de Blandi, no volvimos a llegar nunca. En el segundo, ya sin Román (que la media hora que estuvo la jugó bien), sí, fabricamos unas cuantas y eso es bueno, pudimos haber ganado pero no estuvimos finos.
Un dato muy positivo fue el muy buen segundo tiempo que hizo el Burrito Martínez. Arrancó por lo general en la izquierda y participó, encaró. Necesitamos que se afirme, que se parezca al que era en Vélez.
Tuvimos, en esos segundos 45, el tiro de Marín al lado de un palo, la que cruzó Martínez en el área chica y casi termina en gol en contra de Lollo (detrás estaba Blandi con la servilleta al cuello), el cabezazo de Erviti que sacó Olave, de inmediato el cabezazo desviado de Burdisso, la de Pol desviada y la última, el cabezazo de Magallán, que tenía todo el arco de frente y le erró. Seis en un solo tiempo, mucho para el Boca de estos días.
La más clara fue la de Pol. Pelota que le puso muy bien el Burro, que encontró extrañamente mal parado a Belgrano y Pol que se fue solo pero eligió mal, lo mejor era cruzarla, quiso meterla entre Olave y el primer palo y se le fue. Otra vez, no anduvo bien, Pol. Corrió mucho pero aportó poco, ni recuperación ni armado. Yagui Bravo mejoró en el segundo tiempo. El Gordo Sánchez Miño, prolijito pero tiene que animarse más. Si no está Román, él tiene que sentirse como uno de los conductores de alternativa.
A Nico Blandi vamos a verlo siempre igual. Aparece poco. Una metió pero Wonder y Feliciano (o Pompei y Uziga) nos caminaron. Igual, después de que el tiro de Román fuera devuelto por el palo, Nico pudo haber roto el arco y se terminaban las discusiones pero la pelota lo sorprendió, se le vino encima y no es que pateó sino que se la llevó por delante. Lo cierto es que Nico es lo mejor que tenemos a mano para jugar de centrodelantero (al Narigón Viatri ya ni en el banco lo quiso Bianchi).
¿Será posible que el fondo haya comenzado a mejorar o en el próximo partido nos toparemos con otra desilusión? Guille Burdisso se lleva muy mal con la bola pero estuvo, esta vez, bastante firme. Magallán, cuando reemplazó a Caruzzo, no desentonó (no como en México). Marín también mejoró mucho y Zárate, sabemos, es una promesa.
Ojo, que además de Román también salieron lesionados Caruzzo y Erviti. La verdad, cuesta aceptar que sean tantas las lesiones musculares. Uno supone que en La Plata con Estudiantes van a jugar suplentes pero son tan pocos los disponibles que algunos van a tener que estar con Estudiantes y también con Corinthians. Peor de lo que nos ha ido en este último par de meses no puede irnos y así y todo, llegamos a los mano a mano de la Copa, que son otra historia. Esperemos que en algún momento se dé vuelta la taba.
sábado, 20 de abril de 2013
CON LAS DOS CAMISETAS
JUGADORES EN BOCA Y BELGRANO (Córdoba): 32
Arqueros
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/94 - 1975
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2006/07
Marcadores laterales derechos
Suárez, José María: 1976/82 - 1971/75
Comelles, Pablo Agustín: 1983 - 1984/85
Abramovich, Luis Ernesto: 1986/92 - 1993/95
Castillo, Sergio Raúl: 1997/98 - 1999/2002
Primer marcador central
Pérez, Claudio Daniel: 2013 - 2011/12
Segundos marcadores centrales
Cuciuffo, José Luis: 1987/90 - 1993
Medina, Hernán Esteban: 2000 - 1996/2000+2004/05
Marcador lateral izquierdo
Imboden, Facundo Jorge: 2000/01+2004 - 2001/02
Volantes centrales
Carballo, Mario Roberto: 1977+1979 - 1974+1981
Squeo, Carlos Vicente: 1977/79 - 1985
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1985/87+1998/2000
Rodríguez, Ribair: 2013 - 20112/12
Volantes mixtos derechos
López, Juan José: 1983 - 1986/87
Sisca, Eduardo Domingo: 1983/86 - 1987/88
Benetti, Claudio Edgar: 1992/93+1994 - 1993/94
Arce, Matías Sebastián: 2000/01 - 2001/02
Villarreal, Javier Alejandro: 2001/04 - 1999/2000
Volantes mixtos izquierdos
Ribolzi, Jorge Daniel: 1976/78+1980/81 - 1979
Vázquez, Jorge Alberto: 1982/84 - 1986/87
Donnet, Matías Abel: 2002/05 - 2007
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2010/11
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2012
Enganches
Gaona, Julio César: 1989/91 - 1991/92
Barroso, Gastón Adrián: 1991 - 1993/94
Rentera, Ricardo Nicolás: 1991/92 - 1994/95
Punteros derechos
Rodríguez, Rodolfo César: 1973 - 1975/77
Delgado, Marcelo Alejandro: 2000/03+2005/06 - 2007
Centrodelanteros
Saldaño, José Luis: 1978 - 1972
Aróstegui, Juan Manuel: 1999 - 2001/02
Puntero izquierdo
Guerini, Carlos Alfredo: 1973 - 1972+1985
DIRECTOR TÉCNICO: 1
Silvero, José María: 1970/71 - 1979
Arqueros
Pogany, Esteban Ernesto: 1989/94 - 1975
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2006/07
Marcadores laterales derechos
Suárez, José María: 1976/82 - 1971/75
Comelles, Pablo Agustín: 1983 - 1984/85
Abramovich, Luis Ernesto: 1986/92 - 1993/95
Castillo, Sergio Raúl: 1997/98 - 1999/2002
Primer marcador central
Pérez, Claudio Daniel: 2013 - 2011/12
Segundos marcadores centrales
Cuciuffo, José Luis: 1987/90 - 1993
Medina, Hernán Esteban: 2000 - 1996/2000+2004/05
Marcador lateral izquierdo
Imboden, Facundo Jorge: 2000/01+2004 - 2001/02
Volantes centrales
Carballo, Mario Roberto: 1977+1979 - 1974+1981
Squeo, Carlos Vicente: 1977/79 - 1985
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1985/87+1998/2000
Rodríguez, Ribair: 2013 - 20112/12
Volantes mixtos derechos
López, Juan José: 1983 - 1986/87
Sisca, Eduardo Domingo: 1983/86 - 1987/88
Benetti, Claudio Edgar: 1992/93+1994 - 1993/94
Arce, Matías Sebastián: 2000/01 - 2001/02
Villarreal, Javier Alejandro: 2001/04 - 1999/2000
Volantes mixtos izquierdos
Ribolzi, Jorge Daniel: 1976/78+1980/81 - 1979
Vázquez, Jorge Alberto: 1982/84 - 1986/87
Donnet, Matías Abel: 2002/05 - 2007
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2010/11
Giménez, Matías Alejandro: 2010 - 2012
Enganches
Gaona, Julio César: 1989/91 - 1991/92
Barroso, Gastón Adrián: 1991 - 1993/94
Rentera, Ricardo Nicolás: 1991/92 - 1994/95
Punteros derechos
Rodríguez, Rodolfo César: 1973 - 1975/77
Delgado, Marcelo Alejandro: 2000/03+2005/06 - 2007
Centrodelanteros
Saldaño, José Luis: 1978 - 1972
Aróstegui, Juan Manuel: 1999 - 2001/02
Puntero izquierdo
Guerini, Carlos Alfredo: 1973 - 1972+1985
DIRECTOR TÉCNICO: 1
Silvero, José María: 1970/71 - 1979
jueves, 18 de abril de 2013
NO HAY DEFENSA PARA BOCA
El Boca que se arrastró por la cancha el pasado sábado en San Juan y el que volvió a perder penosamente cuatro días más tarde en Toluca, con diferentes alineaciones, tuvieron un punto diferencial muy evidente: el primero despreció groseramente la pelota y el segundo, por influencia directa de Juan Román Riquelme, se esforzó por respetarla.
Por lo demás, entre las muchas cosas que los asemejaron, la más notoria es la absoluta incapacidad para defender, para ordenarse en retroceso y espera, para dar respuesta adecuada a la más elemental propuesta de ataque que ensaye el rival.
El dato no se remite exclusivamente a estos dos partidos sino que ha sido una constante en lo que va del año y con diferentes jugadores. Por la zaga central han desfilado Matías Caruzzo, Guillermo Burdisso, Claudio Pérez, Lisandro Magallán y cuando circunstancialmente tuvo que ir Ribair Rodríguez y pareció que podía pintar un principio de solución, el uruguayo se lesionó.
Por otra parte, Ribair es, asimismo, el mejor volante central con que cuenta hoy Boca pero de 2 y de 5 al mismo tiempo no va a poder jugar. El más ingenuo y previsible de los centros que cae en el área de Boca enciende las alertas rojas porque nadie marca a nadie, los rivales anticipan o bien aparecen por detrás de los (presuntos) defensores pero siempre se hallan en insólita situación de definir con comodidad.
Por los laterales la película no es mejor. En Toluca salió como titular Leandro Marín, que en la presente temporada rara vez se entrenó con el plantel principal y es verdad que los lesionados son muchos y pocos los nombres que van quedando a mano pero la presencia de Marín constituyó una improvisación cuya secuela quedó a la vista.
Marín arrancó el partido sin saber dónde pararse, se lo veía muy cerca de Magallán regalando una ancha franja de terreno entre él y la raya de costado y por allí llegó, muy pronto, el primer gol de Toluca, tras una pelota que se perdió en la mitad de la cancha y que encontró a Boca parado como siempre, mal.
También cabe apuntar que Agustín Orion, un buen arquero al que Boca le debe mucho, tiene tendencia a pararse muy atrás, no achica en concordancia con sus defensores y por allí también se regala una estancia para que cualquier rival que aparezca tenga tiempo de hacer lo que quiera. Se había visto contra los mexicanos en La Bombonera, se repitió en otros partidos y allá en Toluca no hubo excepción.
El zamarreo de Orion a Emiliano Albín con que seguramente muchos se harán un festín en los próximos días no tiene en sí mismo mayor importancia, es un episodio normal en medio de un partido que se juega mal y se pierde. Ahora bien, si Orion no zamarreaba a Albín, al palo no iba nadie.
Se supone que debe haber un jugador predeterminado para cubrir el primer palo en un corner. ¿Albín no sabía que tenía que ir al palo o se le olvidó? n cualquier caso, eso sí que es grave. Y es por sí solo una demostración de cómo le va hoy a Boca, con jugadores perdidos, abatidos, inseguros.
Se apuntaba más arriba que esta vez se trató (no siempre se pudo) de cuidar más la pelota. En derredor de Riquelme, sus compañeros procuraron siempre asociársele en la tenencia. Es un signo vital positivo. Claro que habrá que encontrar, en algún momento, el cambio de ritmo, el pase vertical, la sorpresa. Boca no lo logró más que un par de veces y una de ellas terminó en el bien trabajado gol de Guillermo Fernández, con participación previa de Riquelme y de Nicolás Blandi.
Dijo Carlos Bianchi después del partido que “haber clasificado en el grupo de la muerte” es, de por si, una buena noticia. Lo que Bianchi y sus dirigidos deberán plantearse en los próximos días es para qué llegaron hasta acá. Porque está claro que, si no empiezan a hallar las soluciones que no han sabido hallar a lo largo de más de tres meses, el final del recorrido está muy próximo (DyN).
Por lo demás, entre las muchas cosas que los asemejaron, la más notoria es la absoluta incapacidad para defender, para ordenarse en retroceso y espera, para dar respuesta adecuada a la más elemental propuesta de ataque que ensaye el rival.
El dato no se remite exclusivamente a estos dos partidos sino que ha sido una constante en lo que va del año y con diferentes jugadores. Por la zaga central han desfilado Matías Caruzzo, Guillermo Burdisso, Claudio Pérez, Lisandro Magallán y cuando circunstancialmente tuvo que ir Ribair Rodríguez y pareció que podía pintar un principio de solución, el uruguayo se lesionó.
Por otra parte, Ribair es, asimismo, el mejor volante central con que cuenta hoy Boca pero de 2 y de 5 al mismo tiempo no va a poder jugar. El más ingenuo y previsible de los centros que cae en el área de Boca enciende las alertas rojas porque nadie marca a nadie, los rivales anticipan o bien aparecen por detrás de los (presuntos) defensores pero siempre se hallan en insólita situación de definir con comodidad.
Por los laterales la película no es mejor. En Toluca salió como titular Leandro Marín, que en la presente temporada rara vez se entrenó con el plantel principal y es verdad que los lesionados son muchos y pocos los nombres que van quedando a mano pero la presencia de Marín constituyó una improvisación cuya secuela quedó a la vista.
Marín arrancó el partido sin saber dónde pararse, se lo veía muy cerca de Magallán regalando una ancha franja de terreno entre él y la raya de costado y por allí llegó, muy pronto, el primer gol de Toluca, tras una pelota que se perdió en la mitad de la cancha y que encontró a Boca parado como siempre, mal.
También cabe apuntar que Agustín Orion, un buen arquero al que Boca le debe mucho, tiene tendencia a pararse muy atrás, no achica en concordancia con sus defensores y por allí también se regala una estancia para que cualquier rival que aparezca tenga tiempo de hacer lo que quiera. Se había visto contra los mexicanos en La Bombonera, se repitió en otros partidos y allá en Toluca no hubo excepción.
El zamarreo de Orion a Emiliano Albín con que seguramente muchos se harán un festín en los próximos días no tiene en sí mismo mayor importancia, es un episodio normal en medio de un partido que se juega mal y se pierde. Ahora bien, si Orion no zamarreaba a Albín, al palo no iba nadie.
Se supone que debe haber un jugador predeterminado para cubrir el primer palo en un corner. ¿Albín no sabía que tenía que ir al palo o se le olvidó? n cualquier caso, eso sí que es grave. Y es por sí solo una demostración de cómo le va hoy a Boca, con jugadores perdidos, abatidos, inseguros.
Se apuntaba más arriba que esta vez se trató (no siempre se pudo) de cuidar más la pelota. En derredor de Riquelme, sus compañeros procuraron siempre asociársele en la tenencia. Es un signo vital positivo. Claro que habrá que encontrar, en algún momento, el cambio de ritmo, el pase vertical, la sorpresa. Boca no lo logró más que un par de veces y una de ellas terminó en el bien trabajado gol de Guillermo Fernández, con participación previa de Riquelme y de Nicolás Blandi.
Dijo Carlos Bianchi después del partido que “haber clasificado en el grupo de la muerte” es, de por si, una buena noticia. Lo que Bianchi y sus dirigidos deberán plantearse en los próximos días es para qué llegaron hasta acá. Porque está claro que, si no empiezan a hallar las soluciones que no han sabido hallar a lo largo de más de tres meses, el final del recorrido está muy próximo (DyN).
domingo, 14 de abril de 2013
¡QUÉ DESASTRE! ¡QUÉ VERGÜENZA!
Unos pocos párrafos, porque el humor del que escribe no es el mejor.
Había quedado claro después del milagroso empate con Independiente que en otro partido de características parecidas nos íbamos a comer una goleada histórica, catastrófica. Ocurrió. Nos pasó por encima uno de los peores equipos de primera, de los de más bajo presupuesto, que casi seguro va a descender, que llevaba dieciséis partidos sin ganar.
Se puede jugar muy mal pero lo que no puede negociarse es la actitud. Si el rival llega primero a todas las segundas pelotas, si gana todas las divididas, es signo inequívoco de que está más metido en el partido, por encima de cualquier disposición táctica o valor individual. Eso pasó en San Juan, desde el primer minuto de partido hasta que, después del sexto gol, San Martín decidió bajar la cortina (menos mal). Sería temerario suponer que los jugadores de Boca no salieron a la cancha con deseos suficientes pero sí hay algo que está fallando en cuanto a la concentración, a la determinación.
Eso, más allá de las deficiencias técnicas. Porque los centrales de Boca, llámense Caruzzo, Burdisso, Magallán o Chiqui Pérez, en ocasiones dan la sensación de no haber jugado nunca antes al fútbol. Desde el primer partido del verano se observó que cualquier centro aéreo sobre el área nos creaba una complicación. En más de tres meses ese problema no sólo que no se ha solucionado sino que, según lo visto en San Juan, se agudizó. Nadie marcó a nadie en ningún centro. Ganaban ellos en cualquier punto del área. O anticipaban o bien ganaban por detrás de la posición del defensor de Boca más cercano.
No puede entenderse que a un profesional le llegue la pelota con tiempo y espacio, que tenga compañeros para conectarse y que opte por tirarla a la mierda, sistemáticamente, como lo hacen Caruzzo y Burdisso. Es inevitable que, si se elige ese camino, la pelota vuelva de inmediato. De ese modo jamás un equipo podrá armarse. Cuando está Román, su presencia intimida a los demás que, aún con sus orfandades de recursos a cuestas, hacen un esfuerzo por entregarla redonda y, de ser posible, por abajo. Cuando no está Román, como en San Juan, es como si se sintieran liberados para jugar el juego que, en apariencias, más les gusta: tirarla a la mierda.
Para colmo de males, tampoco hubo sostén en el arco. Ustari regaló de modo inexplicable el segundo gol y desde entonces se sintió inseguro y contagió su inseguridad a los otros, por si hiciera falta.
El medio campo no aguantó nada, una vez más. El pibe Bravo, que había andado bien con Lanús, esta vez empezó en doble cinco con Sánchez Miño pero como se perdía el partido desde el minuto 2 y como está visto que este Boca no tiene reservas morales para revertir un juego que arranca torcido, los volantes se extraviaron. Y los delanteros, sin estructura detrás de ellos, quedan aislados del partido, como ocurrió. En un momento se lo vio al Burrito Martínez rogar que le dieran una como la gente. En un momento se lo vio a Silva quejársele a Bravo porque perdía, porque llegaba tarde cuando él rebotaba una de espaldas. En un momento se los escuchó a Bianchi y a Castro implorar que se jugara por abajo.
Pudo haber cambiado el partido si entraba la de Colazo que pegó en el palo. Pudo haber cambiado también cuando nos pusimos 1-2 con el penal que le hicieron a Acosta (que los putitos de la tele decían que no era) y que metió Silva. Pudo. Pero ni siquiera tuvimos tiempo de acomodarnos a la nueva situación porque nos cayó un nuevo centro sobre el área, anticipó uno de ellos, quedamos 1-3 y adiós. Por las dudas, antes de que terminara el primer tiempo, con Boca parado en la cancha, llegó el cuarto.
Cosa juzgada. Para el segundo tiempo Bianchi ya estaba pensando en Toluca, por eso y no por otra cosa los sacó a Caruzzo y a Clemente. Está bien, cada partido es una historia nueva y sabemos que cada vez que esté Román en la cancha, algo puede esperarse. Pero imaginar, en las presentes condiciones, que podríamos llegar a ganar la Libertadores es pecar de demasiado optimismo, por no decir boludez.
Había quedado claro después del milagroso empate con Independiente que en otro partido de características parecidas nos íbamos a comer una goleada histórica, catastrófica. Ocurrió. Nos pasó por encima uno de los peores equipos de primera, de los de más bajo presupuesto, que casi seguro va a descender, que llevaba dieciséis partidos sin ganar.
Se puede jugar muy mal pero lo que no puede negociarse es la actitud. Si el rival llega primero a todas las segundas pelotas, si gana todas las divididas, es signo inequívoco de que está más metido en el partido, por encima de cualquier disposición táctica o valor individual. Eso pasó en San Juan, desde el primer minuto de partido hasta que, después del sexto gol, San Martín decidió bajar la cortina (menos mal). Sería temerario suponer que los jugadores de Boca no salieron a la cancha con deseos suficientes pero sí hay algo que está fallando en cuanto a la concentración, a la determinación.
Eso, más allá de las deficiencias técnicas. Porque los centrales de Boca, llámense Caruzzo, Burdisso, Magallán o Chiqui Pérez, en ocasiones dan la sensación de no haber jugado nunca antes al fútbol. Desde el primer partido del verano se observó que cualquier centro aéreo sobre el área nos creaba una complicación. En más de tres meses ese problema no sólo que no se ha solucionado sino que, según lo visto en San Juan, se agudizó. Nadie marcó a nadie en ningún centro. Ganaban ellos en cualquier punto del área. O anticipaban o bien ganaban por detrás de la posición del defensor de Boca más cercano.
No puede entenderse que a un profesional le llegue la pelota con tiempo y espacio, que tenga compañeros para conectarse y que opte por tirarla a la mierda, sistemáticamente, como lo hacen Caruzzo y Burdisso. Es inevitable que, si se elige ese camino, la pelota vuelva de inmediato. De ese modo jamás un equipo podrá armarse. Cuando está Román, su presencia intimida a los demás que, aún con sus orfandades de recursos a cuestas, hacen un esfuerzo por entregarla redonda y, de ser posible, por abajo. Cuando no está Román, como en San Juan, es como si se sintieran liberados para jugar el juego que, en apariencias, más les gusta: tirarla a la mierda.
Para colmo de males, tampoco hubo sostén en el arco. Ustari regaló de modo inexplicable el segundo gol y desde entonces se sintió inseguro y contagió su inseguridad a los otros, por si hiciera falta.
El medio campo no aguantó nada, una vez más. El pibe Bravo, que había andado bien con Lanús, esta vez empezó en doble cinco con Sánchez Miño pero como se perdía el partido desde el minuto 2 y como está visto que este Boca no tiene reservas morales para revertir un juego que arranca torcido, los volantes se extraviaron. Y los delanteros, sin estructura detrás de ellos, quedan aislados del partido, como ocurrió. En un momento se lo vio al Burrito Martínez rogar que le dieran una como la gente. En un momento se lo vio a Silva quejársele a Bravo porque perdía, porque llegaba tarde cuando él rebotaba una de espaldas. En un momento se los escuchó a Bianchi y a Castro implorar que se jugara por abajo.
Pudo haber cambiado el partido si entraba la de Colazo que pegó en el palo. Pudo haber cambiado también cuando nos pusimos 1-2 con el penal que le hicieron a Acosta (que los putitos de la tele decían que no era) y que metió Silva. Pudo. Pero ni siquiera tuvimos tiempo de acomodarnos a la nueva situación porque nos cayó un nuevo centro sobre el área, anticipó uno de ellos, quedamos 1-3 y adiós. Por las dudas, antes de que terminara el primer tiempo, con Boca parado en la cancha, llegó el cuarto.
Cosa juzgada. Para el segundo tiempo Bianchi ya estaba pensando en Toluca, por eso y no por otra cosa los sacó a Caruzzo y a Clemente. Está bien, cada partido es una historia nueva y sabemos que cada vez que esté Román en la cancha, algo puede esperarse. Pero imaginar, en las presentes condiciones, que podríamos llegar a ganar la Libertadores es pecar de demasiado optimismo, por no decir boludez.
viernes, 12 de abril de 2013
CON LAS DOS CAMISETAS
JUGADORES EN BOCA Y SAN MARTÍN (San Juan): 9
Arquero
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2008
Marcador lateral derecho
Cardozo, Raúl: 1968 - 1970
Marcador lateral izquierdo
Magnago, Víctor Eduardo: 2003 - 2008/09
Volantes mixtos derechos
Naveda, Alberto Dante: 1993/94 - 1986
Drocco, David Hernán: 2009 - 2011
Volantes mixtos izquierdos
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2000
Ríos, Cristian Alejandro: 2004 - 2006
Puntero derecho
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2007
Centrodelantero
Trípodi, Mariano Sebastián: 2005 - 2007
DIRECTORES TÉCNICOS: 2
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981 - 1996+2004
Hrabina, Enrique Oscar: 1993+1994 - 2009/10
Arquero
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2008
Marcador lateral derecho
Cardozo, Raúl: 1968 - 1970
Marcador lateral izquierdo
Magnago, Víctor Eduardo: 2003 - 2008/09
Volantes mixtos derechos
Naveda, Alberto Dante: 1993/94 - 1986
Drocco, David Hernán: 2009 - 2011
Volantes mixtos izquierdos
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2000
Ríos, Cristian Alejandro: 2004 - 2006
Puntero derecho
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2007
Centrodelantero
Trípodi, Mariano Sebastián: 2005 - 2007
DIRECTORES TÉCNICOS: 2
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981 - 1996+2004
Hrabina, Enrique Oscar: 1993+1994 - 2009/10
lunes, 8 de abril de 2013
NO BAJEMOS LA VARA
Coincidieron Bianchi y Román en que se debió haber ganado. Con perdón de ambos próceres, este gil que escribe va a permitirse expresar otra visión: se pudo haber ganado, se pudo haber perdido, se empató. Se tuvo mucha posesión y control de juego en el primer tiempo pero se llegó no mucho. Se perdió control de juego en la primera mitad del segundo tiempo. En el último segmento fue toma y daca, estuvo para cualquiera. Sí, en la contabilización de oportunidades claras alguna ventaja se sacó. Pero ojo, jugar bien es otra cosa.
En verdad, si se piensa que enfrente estuvo el -hasta aquí- mejor equipo del torneo, como lo es el Lanús de Guillermo y Gustavo, podemos conceptuar que la respuesta del equipo fue acorde. También que se avanzó si se establecen comparaciones con otros partidos del año. Pero no vayamos a conformarnos, somos Boca.
En el hecho de que Boca haya prevalecido en la tenencia de pelota durante el primer tramo mucho tuvo que ver el Yagui Bravo. Muy mejorado el pibe en relación con lo poco que se le había visto con Independiente. Se paró bien, recuperó y se la dio a un compañero. Algo esencial, no como muchas veces lo hemos visto a Somoza. Con ese primer paso dado, el segundo paso fue más difícil. Román da la sensación de ir creciendo, acorde con la mejoría física. De él siempre cabe esperar algo y su aporte siempre está. Pero al margen de que, con toda lógica, todavía no llega Román a su mejor grado de precisión, le siguen faltando socios. Erviti es el que más se junta con él pero Walter, sabemos, es muy acelerado. Clemente le aparece con frecuencia por izquierda pero viene pasándose de revoluciones más de lo habitual cuando tiene que cerrar sus intervenciones. Así, es difícil encontrar profundidad.
El pibe Palacios arrancó bien pero fue de mayor a menor, se nubló poco a poco, le faltó levantar la cabeza para decidir mejor. Claro que a él hay que apoyarlo, necesita de sus compañeros. En cuanto a Nico Blandi, es un delantero picante pero que, en general, participa poco del juego aunque hay que puntualizar que, puesto a aguantar la pelota de espaldas al área, sin haber hecho demasiado le saca ventaja al Tanque Silva, es más claro, la rebota mejor.
El caso es que, con el apuntado control de juego, las llegadas no guardaron proporción en ese primer tiempo. Podemos contar el tiro libre que Román cerró desde la izquierda y Marchesín salvó dificultosamente con los puños, el otro remate de Román desde afuera con pelota en movimiento que se fue cerca del palo izquierdo y por supuesto, la de Blandi en el palo. Que nace de un cagadón de Diego González y se prolonga con una justa asistencia de Román. Nico la hizo bien, abriéndose cuando le salio el arquero, quedó un poco incómodo pero no le dio mal, la devolvió el palo y, de segunda, Marchesín se la sacó de los pies.
Del otro lado de la cancha, Lanús nos jugó a espaldas de los laterales. Algo que Lanús hace normalmente y que no iba a dejar de hacer ante Boca sabiéndose los problemas que tenemos por los costados. Los faroles de peligro estuvieron por donde se juntaban la natural peligrosidad de Regueiro con la consabida debilidad de Albín para marcar. ¿Y Pol Fernández? ¿Por qué nunca le doblamos la marca al uruguayo? En definitiva, en ese primer tiempo, Lanús contó con menos tenencia pero no estuvo muy lejos en cuanto a llegada porque de entrada casi nos sacude con ese tiro de Ayala que sacó muy bien Orion y después hubo una media vuelta de Romero -que lo dejamos girar en el borde del área- con zurdazo no muy alto.
El arranque del segundo tiempo fue el peor momento porque ellos la empezaron a hacer correr bien, prolijita, redondita de un lado al otro. Menos mal que, en los últimos metros, no encontraron resoluciones y aquí corresponde hacerle un reconocimiento a alguien al que hemos venido castigando mucho: buen partido de Caruzzo. Se quedó bien adentro, esperó y no se complicó. A su lado, Guille Burdisso incurrió en algunas de esas participaciones ordinarias que le conocemos pero en el balance, no fracasó. A los defensores centrales, esta vez, poco podemos cuestionarles. Destacó Bianchi que en los últimos partidos nos metieron un solo gol y fue con off-side, en fin, algo es algo. Si asentamos la función defensiva -para lo cual, obviamente, mucho tiene que ver la contención en el medio- será un logro importante.
La primera vez que llegamos en el segundo tiempo fue con ese lateral largo de Albín que peinó Blandi y casi mete Sánchez Miño, remate corto que demandó una gran reacción de Marchesín. Claro, ya estaba en la cancha Sánchez Miño y ahí el partido volvió a cambiar de rumbo porque el Gordo es más ordenado que Erviti, tiene mejores posibilidades de hacerle la gamba a Román. También hubo un giro cuando, poco más tarde, entró el Burro Martínez, que en los minutos que le dieron aportó, intentó, se mostró. Se lo vio mejor, en ese breve rato, que en enteros partidos anteriores.
Después de la de Sánchez Miño, tuvimos ese zurdazo de Pol que sacó Marchesín (lo mejor de Pol, buena jugada individual) y, ya sobre el final, el zurdazo de Román por arriba del travesaño. Es un dato alentador que Román haya llegado al final del partido con energías suficientes para armar y terminar esa jugada.
En cuanto a Lanús, en ese arranque favorable del segundo tiempo tuvo un cabezazo de Regueiro que se fue muy arriba pero que lo encontró sin marca y otro de Ayala, más forzado, también desviado. Más adelante tuvieron una aparición de Ayala casi en el área chica que nos encontró mal parados (la pelota se fue cerca de un palo con Orion gateando) y después, en un corner, una que Izquierdoz tuvo servida y no pudo conectar delante del arco. Es decir que en la segunda mitad tampoco fueron grandes las diferencias.
Serie de cuatro empates en el torneo Final. ¿Cuándo vamos a ganar? Veremos. Ahora nos toca uno de los peores equipos del campeonato, muy cerca del descenso. Hay que ir a San Juan y de una vez, con la formación que fuere, plantar bandera y quedarse con los puntos. Es cierto que, respecto de hace algunas semanas, el equipo parece ir ganando solidez porque salvo el partido con Independiente, que fue un calvario, en el juego no hemos sido superados. Pero no hay que dejar de pensar en crecer, no bajemos la vara.
En verdad, si se piensa que enfrente estuvo el -hasta aquí- mejor equipo del torneo, como lo es el Lanús de Guillermo y Gustavo, podemos conceptuar que la respuesta del equipo fue acorde. También que se avanzó si se establecen comparaciones con otros partidos del año. Pero no vayamos a conformarnos, somos Boca.
En el hecho de que Boca haya prevalecido en la tenencia de pelota durante el primer tramo mucho tuvo que ver el Yagui Bravo. Muy mejorado el pibe en relación con lo poco que se le había visto con Independiente. Se paró bien, recuperó y se la dio a un compañero. Algo esencial, no como muchas veces lo hemos visto a Somoza. Con ese primer paso dado, el segundo paso fue más difícil. Román da la sensación de ir creciendo, acorde con la mejoría física. De él siempre cabe esperar algo y su aporte siempre está. Pero al margen de que, con toda lógica, todavía no llega Román a su mejor grado de precisión, le siguen faltando socios. Erviti es el que más se junta con él pero Walter, sabemos, es muy acelerado. Clemente le aparece con frecuencia por izquierda pero viene pasándose de revoluciones más de lo habitual cuando tiene que cerrar sus intervenciones. Así, es difícil encontrar profundidad.
El pibe Palacios arrancó bien pero fue de mayor a menor, se nubló poco a poco, le faltó levantar la cabeza para decidir mejor. Claro que a él hay que apoyarlo, necesita de sus compañeros. En cuanto a Nico Blandi, es un delantero picante pero que, en general, participa poco del juego aunque hay que puntualizar que, puesto a aguantar la pelota de espaldas al área, sin haber hecho demasiado le saca ventaja al Tanque Silva, es más claro, la rebota mejor.
El caso es que, con el apuntado control de juego, las llegadas no guardaron proporción en ese primer tiempo. Podemos contar el tiro libre que Román cerró desde la izquierda y Marchesín salvó dificultosamente con los puños, el otro remate de Román desde afuera con pelota en movimiento que se fue cerca del palo izquierdo y por supuesto, la de Blandi en el palo. Que nace de un cagadón de Diego González y se prolonga con una justa asistencia de Román. Nico la hizo bien, abriéndose cuando le salio el arquero, quedó un poco incómodo pero no le dio mal, la devolvió el palo y, de segunda, Marchesín se la sacó de los pies.
Del otro lado de la cancha, Lanús nos jugó a espaldas de los laterales. Algo que Lanús hace normalmente y que no iba a dejar de hacer ante Boca sabiéndose los problemas que tenemos por los costados. Los faroles de peligro estuvieron por donde se juntaban la natural peligrosidad de Regueiro con la consabida debilidad de Albín para marcar. ¿Y Pol Fernández? ¿Por qué nunca le doblamos la marca al uruguayo? En definitiva, en ese primer tiempo, Lanús contó con menos tenencia pero no estuvo muy lejos en cuanto a llegada porque de entrada casi nos sacude con ese tiro de Ayala que sacó muy bien Orion y después hubo una media vuelta de Romero -que lo dejamos girar en el borde del área- con zurdazo no muy alto.
El arranque del segundo tiempo fue el peor momento porque ellos la empezaron a hacer correr bien, prolijita, redondita de un lado al otro. Menos mal que, en los últimos metros, no encontraron resoluciones y aquí corresponde hacerle un reconocimiento a alguien al que hemos venido castigando mucho: buen partido de Caruzzo. Se quedó bien adentro, esperó y no se complicó. A su lado, Guille Burdisso incurrió en algunas de esas participaciones ordinarias que le conocemos pero en el balance, no fracasó. A los defensores centrales, esta vez, poco podemos cuestionarles. Destacó Bianchi que en los últimos partidos nos metieron un solo gol y fue con off-side, en fin, algo es algo. Si asentamos la función defensiva -para lo cual, obviamente, mucho tiene que ver la contención en el medio- será un logro importante.
La primera vez que llegamos en el segundo tiempo fue con ese lateral largo de Albín que peinó Blandi y casi mete Sánchez Miño, remate corto que demandó una gran reacción de Marchesín. Claro, ya estaba en la cancha Sánchez Miño y ahí el partido volvió a cambiar de rumbo porque el Gordo es más ordenado que Erviti, tiene mejores posibilidades de hacerle la gamba a Román. También hubo un giro cuando, poco más tarde, entró el Burro Martínez, que en los minutos que le dieron aportó, intentó, se mostró. Se lo vio mejor, en ese breve rato, que en enteros partidos anteriores.
Después de la de Sánchez Miño, tuvimos ese zurdazo de Pol que sacó Marchesín (lo mejor de Pol, buena jugada individual) y, ya sobre el final, el zurdazo de Román por arriba del travesaño. Es un dato alentador que Román haya llegado al final del partido con energías suficientes para armar y terminar esa jugada.
En cuanto a Lanús, en ese arranque favorable del segundo tiempo tuvo un cabezazo de Regueiro que se fue muy arriba pero que lo encontró sin marca y otro de Ayala, más forzado, también desviado. Más adelante tuvieron una aparición de Ayala casi en el área chica que nos encontró mal parados (la pelota se fue cerca de un palo con Orion gateando) y después, en un corner, una que Izquierdoz tuvo servida y no pudo conectar delante del arco. Es decir que en la segunda mitad tampoco fueron grandes las diferencias.
Serie de cuatro empates en el torneo Final. ¿Cuándo vamos a ganar? Veremos. Ahora nos toca uno de los peores equipos del campeonato, muy cerca del descenso. Hay que ir a San Juan y de una vez, con la formación que fuere, plantar bandera y quedarse con los puntos. Es cierto que, respecto de hace algunas semanas, el equipo parece ir ganando solidez porque salvo el partido con Independiente, que fue un calvario, en el juego no hemos sido superados. Pero no hay que dejar de pensar en crecer, no bajemos la vara.
sábado, 6 de abril de 2013
CON LAS DOS CAMISETAS
JUGADORES EN BOCA Y LANÚS: 67
Arqueros
Yustrich, Juan Elías: 1932/37 - 1940/41
Biglieri, Nobel Andrés: 1946 - 1940
Celadilla, Miguel Alberto: 1956 - 1958
Sánchez, Rubén Omar: 1966/75 - 1977
Perassi, José Felipe: 1977 - 1978/90
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1972/74+1985/86
Caranta, Mauricio Ariel: 2007/08 - 2009/12
Marcadores laterales derechos
López, Arcadio Julio: 1938/42 - 1929/34+1942
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1939/41
García, Héctor Oscar: 1956/59 - 1960
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1983
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1982+1991/93
Segovia, Pablo César: 1984 - 1988/89
Backs derechos – primeros marcadores centrales
Piaggio, Edmundo: 1932/34 - 1930/31+1935
Wilson, Carlos Armando: 1936/37 - 1938/39
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1972/73
Sánchez Sotelo, Luis Alberto: 1977/78 - 1986/87
Back izquierdo – segundos marcadores centrales
Piccone, Fortunato: 1939 - 1941
Capurro, Armando Rafael: 1979/80 - 1968/71
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1990
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 1992/94
Dollberg, Christian Juan: 1996/99 - 1995
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1997
Marcadores laterales izquierdos
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1955/56
Otero, Héctor Raúl: 1948/56 - 1962
Atela, Luis María: 1971 - 1961/63
Pineda, Héctor Mauricio: 1996/97 - 2003/04
Centre half – volantes centrales
Corvetto, Joaquín Argentino: 1938 - 1948
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1977
Bernabitti, Héctor Omar: 1976/77 - 1978
Alves, Abel Aníbal: 1975/81+1982 - 1989/90
Volante mixto derecho
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2005
Volante mixto izquierdo
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2003/04
Enganches
Lacava Schell, Hugo Nelson: 1974/77 - 1986
Mendoza, Carlos Alberto: 1983/84 - 1986/87
Chávez, Cristian Manuel: 2005/12 - 2013
Media punta
Rojas, Ángel Clemente: 1963/71 - 1976/77
Punteros derechos
Spindola, Marcelo: 1933 - 1937
Valido, Agustín: 1933/34 - 1935/37
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1943
Garfagnoli, Raúl: 1948 - 1951/52
Matuszyczk, Horacio Ignacio: 1981/82 - 1985
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1987/88
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1986/87
Tílger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2004/05
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2005
Acosta, Lautaro Germán: 2012/13 - 2006/08
Insiders derechos
Matas, Benito: 1938 - 1936/38
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1939
Aveiro, Rubén Ángel: 1938 - 1939
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1944
Ambrois, Javier: 1958/59 - 1960
Lugo, Dante Homérico: 1960 - 1955/56
Centrodelanteros
Borello, José 1951/52+1954/58 - 1959
Farías, José Urben: 1957 - 1959
Rojas, Alfredo Hugo: 1965/68 - 1956/58
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1976/77+1982
Carrario, Silvio René: 1996 - 2003
Insiders izquierdos
Pícaro, Daniel Juan: 1939 - 1932/33+1935/38
Lijé, Alberto: 1944 - 1945/48
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1943/44
Rodríguez, Rogelio Antonio: 1944 - 1948
Rosello, Iseo Fausto: 1954/57 - 1958
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1966
Punteros izquierdos
Miranda, Pedro: 1919/20 - 1918
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1955
Villagra, Aldo Virgilio: 1969/70+1972 - 1978
DIRECTORES TÉCNICOS: 9
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1950
Lúpiz, Enrique: 1947 - 1962
Silvero, José María: 1970/71 - 1976/77
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1987/88
Zanabria, Mario Nicasio: 1984+1985/86 - 1999
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 - 2000/01
Aimar, Carlos Daniel: 1989/90 - 2001/02
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 2003/04
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1989/94+1999/2000
Arqueros
Yustrich, Juan Elías: 1932/37 - 1940/41
Biglieri, Nobel Andrés: 1946 - 1940
Celadilla, Miguel Alberto: 1956 - 1958
Sánchez, Rubén Omar: 1966/75 - 1977
Perassi, José Felipe: 1977 - 1978/90
Santos, Osvaldo Norberto: 1978/80 - 1972/74+1985/86
Caranta, Mauricio Ariel: 2007/08 - 2009/12
Marcadores laterales derechos
López, Arcadio Julio: 1938/42 - 1929/34+1942
Mesa, José Manuel: 1936/38 - 1939/41
García, Héctor Oscar: 1956/59 - 1960
Márquez, Alfredo Oscar: 1976/78 - 1983
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1982+1991/93
Segovia, Pablo César: 1984 - 1988/89
Backs derechos – primeros marcadores centrales
Piaggio, Edmundo: 1932/34 - 1930/31+1935
Wilson, Carlos Armando: 1936/37 - 1938/39
D’Angelo, Norberto Horacio: 1978 - 1972/73
Sánchez Sotelo, Luis Alberto: 1977/78 - 1986/87
Back izquierdo – segundos marcadores centrales
Piccone, Fortunato: 1939 - 1941
Capurro, Armando Rafael: 1979/80 - 1968/71
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1990
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 1992/94
Dollberg, Christian Juan: 1996/99 - 1995
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1997
Marcadores laterales izquierdos
Bendazzi, Juan Alberto: 1946/53 - 1955/56
Otero, Héctor Raúl: 1948/56 - 1962
Atela, Luis María: 1971 - 1961/63
Pineda, Héctor Mauricio: 1996/97 - 2003/04
Centre half – volantes centrales
Corvetto, Joaquín Argentino: 1938 - 1948
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1977
Bernabitti, Héctor Omar: 1976/77 - 1978
Alves, Abel Aníbal: 1975/81+1982 - 1989/90
Volante mixto derecho
Fioretto, Nahuel Darío: 2001 - 2005
Volante mixto izquierdo
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2003/04
Enganches
Lacava Schell, Hugo Nelson: 1974/77 - 1986
Mendoza, Carlos Alberto: 1983/84 - 1986/87
Chávez, Cristian Manuel: 2005/12 - 2013
Media punta
Rojas, Ángel Clemente: 1963/71 - 1976/77
Punteros derechos
Spindola, Marcelo: 1933 - 1937
Valido, Agustín: 1933/34 - 1935/37
Fattoni, Juan Alberto: 1936 - 1943
Garfagnoli, Raúl: 1948 - 1951/52
Matuszyczk, Horacio Ignacio: 1981/82 - 1985
Monroig, Héctor Daniel: 1986 - 1987/88
Saturno, Sergio Omar: 1992/94 - 1986/87
Tílger, Daniel Alberto: 1989/90 - 2004/05
Carreño, Ariel Sebastián: 1998+2001/02+2004 - 2005
Acosta, Lautaro Germán: 2012/13 - 2006/08
Insiders derechos
Matas, Benito: 1938 - 1936/38
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1939
Aveiro, Rubén Ángel: 1938 - 1939
Elena, Juan Emilio: 1942/43 - 1944
Ambrois, Javier: 1958/59 - 1960
Lugo, Dante Homérico: 1960 - 1955/56
Centrodelanteros
Borello, José 1951/52+1954/58 - 1959
Farías, José Urben: 1957 - 1959
Rojas, Alfredo Hugo: 1965/68 - 1956/58
Nani, Juan Carlos: 1975 - 1976/77+1982
Carrario, Silvio René: 1996 - 2003
Insiders izquierdos
Pícaro, Daniel Juan: 1939 - 1932/33+1935/38
Lijé, Alberto: 1944 - 1945/48
Ferrari, Norberto Luis: 1945/47 - 1943/44
Rodríguez, Rogelio Antonio: 1944 - 1948
Rosello, Iseo Fausto: 1954/57 - 1958
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1966
Punteros izquierdos
Miranda, Pedro: 1919/20 - 1918
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1955
Villagra, Aldo Virgilio: 1969/70+1972 - 1978
DIRECTORES TÉCNICOS: 9
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1950
Lúpiz, Enrique: 1947 - 1962
Silvero, José María: 1970/71 - 1976/77
Saporiti, Roberto Marcos: 1987 - 1987/88
Zanabria, Mario Nicasio: 1984+1985/86 - 1999
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 - 2000/01
Aimar, Carlos Daniel: 1989/90 - 2001/02
Brindisi, Miguel Ángel: 2004 - 2003/04
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1989/94+1999/2000
jueves, 4 de abril de 2013
Y BUE... GANAMOS
Barcelona de Guayaquil es un equipo muy flojito pero nos tuvo sobre ascuas hasta el final. Durante todo el segundo tiempo se perdió el control de juego, se los dejó crecer, se perdía la pelota enseguida.
En la cancha, a este gil que escribe no le pareció que hubiera sido penal el de Caruzzo a Damián Díaz, después no volvió a verlo pero todos aquellos con que habló y que si lo volvieron a ver dicen que sí, así que debió ser. Menos mal que el árbitro estaba muy lejos y no lo vio (igual que este gil que escribe) o bien no se animó a cobrarlo porque no podemos estar encomendándonos a que Orion siga atajando penales.
Los que quedan más expuestos son los centrales, nunca hay ninguna garantía ni con Chiqui Pérez ni con Caruzzo ni con Burdisso pero lo cierto es que el comienzo de todos los males está en el medio: los volantes de Boca no aguantan nada, retroceden mal, no recuperan lo suficiente y no aseguran la entrega, dividen permanentemente.
Con Román, en el primer tiempo se insinuaron algunos circuitos interesantes sobre la izquierda, juntándose con el Burrito, con Clemente y con Erviti. Pero no alcanzó para definir el partido que en el primer tiempo estaba servido. A los 8 ya estábamos ganando pero no hay caso, cuesta mucho cerrar. En el segundo tiempo Román tuvo mucha menos participación de la que cabe esperar de él aunque estuvo cerca del gol en ese remate de afuera que se le fue desviado.
El Burrito, en el primer tiempo, hizo una de lujo pero sigue sin aparecer, se va del partido por larguísimos pasajes y en otros, cuando toma contacto con la pelota, tiende más a la confusión que a otra cosa.
Una buena noticia fue lo de Nico Blandi. Bianchi se decidió a darle la titularidad como centrodelantero, metió el gol (como pudo pero lo metió como corresponde a un 9 de raza) y estuvo cerca por lo menos en otras tres ocasiones: una que le tapó el arquero, la del travesaño (ambas en el primer tiempo) y ese cabezazo del segundo tiempo, solo, sin marca (porque Barcelona nunca lo tomó bien), después de un muy buen centro de Albín. Era gol pero Nico saltó mal, a destiempo, le entró cuando ya iba cayendo. Igual, buen balance lo de él, esperemos que se afirme.
Seguimos de malas con las lesiones. En un día, tres lesiones musculares: a la mañana Chiqui Pérez en el entrenamiento, a los pocos minutos de partido Pablito Ledesma y después, el Apu Sosa. Lo de Burdisso parece que es nada más que un golpe, menos mal.
Ledesma había metido una muy buena llegada al fondo apenas empezó el partido, como para ilusionarse con que ratificara la mejoría que amagó con Independiente pero sas, ahora lo perdemos por un mínimo de veinte días. El Apu Sosa metió un buen centro en la jugada del gol (la bajó Burdisso y la metió Nico), no estaba jugando mal en comparación con lo que ha venido haciendo pero bueno, a él también lo perdemos por algunas semanas y por segunda vez en el año, igual que a Pablo. Viene muy mal la mano. En pocos días también se habían desgarrado el pibe Zárate y Ribair, parece cosa de brujas.
En fin, si dentro de unas horas Nacional le gana a Toluca ya estamos en octavos. Si no, necesitaríamos un empate en México. Pero tenemos que ver más allá, jugando así no hay ninguna posibilidad de que lleguemos lejos. Y hemos venido jugando así, poco más o poco menos, en todo lo que va del año. En fin, por esta vez podemos decir que ganamos, por suerte.
En la cancha, a este gil que escribe no le pareció que hubiera sido penal el de Caruzzo a Damián Díaz, después no volvió a verlo pero todos aquellos con que habló y que si lo volvieron a ver dicen que sí, así que debió ser. Menos mal que el árbitro estaba muy lejos y no lo vio (igual que este gil que escribe) o bien no se animó a cobrarlo porque no podemos estar encomendándonos a que Orion siga atajando penales.
Los que quedan más expuestos son los centrales, nunca hay ninguna garantía ni con Chiqui Pérez ni con Caruzzo ni con Burdisso pero lo cierto es que el comienzo de todos los males está en el medio: los volantes de Boca no aguantan nada, retroceden mal, no recuperan lo suficiente y no aseguran la entrega, dividen permanentemente.
Con Román, en el primer tiempo se insinuaron algunos circuitos interesantes sobre la izquierda, juntándose con el Burrito, con Clemente y con Erviti. Pero no alcanzó para definir el partido que en el primer tiempo estaba servido. A los 8 ya estábamos ganando pero no hay caso, cuesta mucho cerrar. En el segundo tiempo Román tuvo mucha menos participación de la que cabe esperar de él aunque estuvo cerca del gol en ese remate de afuera que se le fue desviado.
El Burrito, en el primer tiempo, hizo una de lujo pero sigue sin aparecer, se va del partido por larguísimos pasajes y en otros, cuando toma contacto con la pelota, tiende más a la confusión que a otra cosa.
Una buena noticia fue lo de Nico Blandi. Bianchi se decidió a darle la titularidad como centrodelantero, metió el gol (como pudo pero lo metió como corresponde a un 9 de raza) y estuvo cerca por lo menos en otras tres ocasiones: una que le tapó el arquero, la del travesaño (ambas en el primer tiempo) y ese cabezazo del segundo tiempo, solo, sin marca (porque Barcelona nunca lo tomó bien), después de un muy buen centro de Albín. Era gol pero Nico saltó mal, a destiempo, le entró cuando ya iba cayendo. Igual, buen balance lo de él, esperemos que se afirme.
Seguimos de malas con las lesiones. En un día, tres lesiones musculares: a la mañana Chiqui Pérez en el entrenamiento, a los pocos minutos de partido Pablito Ledesma y después, el Apu Sosa. Lo de Burdisso parece que es nada más que un golpe, menos mal.
Ledesma había metido una muy buena llegada al fondo apenas empezó el partido, como para ilusionarse con que ratificara la mejoría que amagó con Independiente pero sas, ahora lo perdemos por un mínimo de veinte días. El Apu Sosa metió un buen centro en la jugada del gol (la bajó Burdisso y la metió Nico), no estaba jugando mal en comparación con lo que ha venido haciendo pero bueno, a él también lo perdemos por algunas semanas y por segunda vez en el año, igual que a Pablo. Viene muy mal la mano. En pocos días también se habían desgarrado el pibe Zárate y Ribair, parece cosa de brujas.
En fin, si dentro de unas horas Nacional le gana a Toluca ya estamos en octavos. Si no, necesitaríamos un empate en México. Pero tenemos que ver más allá, jugando así no hay ninguna posibilidad de que lleguemos lejos. Y hemos venido jugando así, poco más o poco menos, en todo lo que va del año. En fin, por esta vez podemos decir que ganamos, por suerte.
lunes, 1 de abril de 2013
¿QUIÉN NOS VA A DEFENDER?
Al minuto de juego tiraron la pelota para arriba y apareció Caicedo solo delante de Orion. A los 46 del segundo tiempo Benítez se metió en el área como en el patio de su casa, sacó un zurdazo que rechazó Orion y menos mal que Farías estaba adelantado. Así fue todo el partido, de punta a punta: una tortura, un suplicio, una agonía insufrible e interminable.
Este gil que escribe supone que se van a ir al descenso Unión, San Martín y Rafaela pero con lo visto ayer, se revitaliza la ilusión de que, en una de esas, se vaya Independiente. Si no ganaron este partido, si no nos metieron cuatro o cinco, ¿cuándo van a ganar? ¿A quién?
Dice Bianchi que Boca le debe el empate a Orion. Es una verdad a medias. La otra mitad es que ellos no le hacen un gol ni al Arco Iris. Según trascendió, Orion fue el último en entrar al vestuario después de hablar para la televisión y sus compañeros lo recibieron con un aplauso. Muy merecido. Es de imaginar que antes, en los saludos posteriores al partido, también habrán dado gracias por los servicios prestados a Caicedo, Leguizamón, Montenegro, Farías, Benítez…
No puede entenderse, no hay explicación posible para el hecho de que Boca defienda tan mal. O por mejor decir, no defienda. Hay momentos en que Pérez y Caruzzo parecen desconocer los rudimentos del juego, es como si transitaran por la cancha sin tener idea de dónde está la pelota ni dónde los atacantes rivales.
Pérez comete el penal de bruto. Le cuesta mover la carrocería y llega tarde en cualquier momento y en cualquier lugar de la cancha. Hubo otra en que, en plena área, Caicedo lo dejó parado como a un poste pero después, afortunadamente, tiró una masita que Orion controló sin problemas.
En cuanto a Caruzzo, también tenemos que dar las gracias de que esta vez no haya cometido ningún penal. Antes de que entrara Clemente, cada vez que abrían la bocha para la derecha recibía uno de ellos y no había nadie, ni un marcador lateral ni Caruzzo, que corría tratando de cerrar a campo traviesa, con muchos metros de desventaja. Se para mal, sale mal, pega al pedo, pifia… Lo suyo no da para más.
La jugada de la expulsión de Cellay no hay manera de aceptarla. El arquero de ellos mete un pelotazo alto y vertical de sesenta metros. Cellay está viendo llegar la pelota de frente, tiene toda la cancha delante de él. Sin embargo, de la nada, como por arte de magia, aparece Leguizamón con la pelota detrás de Cellay, entre su posición y el arco de Boca. Infracción, roja y nos quedamos con diez a los quince minutos.
Seguramente once contra once hubiésemos tenido mejores posibilidades porque lo que también se vio es que ellos, defendiendo, no contaban con ninguna garantía. No digamos que eran Boca pero tampoco demasiado mejores. Eso quedó claro en la jugada del gol nuestro. El Gordo Sánchez Miño recibió del Burro Martínez cerca del área de Boca y recorrió como sesenta metros con ellos retrocediendo, sin que nadie le saliera ni le achicara espacios. Así fue que pudo ponerla para la llegada del Tanque Silva, que por su parte también llegó al área sin oposición y definió de cabeza.
En el segundo tiempo, cuando Bianchi lo sacó al Burro, lo puso a Somoza, armó dos líneas de cuatro y lo dejó al Tanque solo arriba, despegado como veinte metros del resto, ya la presión de ellos era incontenible. Pero lo más angustiante es que, habiéndoles metido nueve tipos en nuestra área y sus inmediaciones, seguían llegándonos. Hubo alguna en que se pasaban la bola el uno al otro dentro del área chica nuestra con los nuestros siempre a contramano.
El gol, de alguna manera, iba a llegar. Hubo off side de Farías, sí, como también en el primer tiempo había habido un penal de Orion a Caicedo, son detalles. Una más tapó Orion ante Farías pero después, cuando el rebote le quedó a Morel, ya no había nada que hacer. Morel, en todos los años que estuvo con nosotros, metió un solo gol, una noche a Banfield, en cancha de Racing. En cambio, a nosotros ya nos había embocado con San Lorenzo y ahora, con Independiente.
Y hablando de nuestros ex, el que jugó muy buen partido fue Fabián Vargas. Fue el patrón indiscutido de la mitad de la cancha. Claro que la mitad de la cancha nuestra… Arrancó bien Sánchez Miño por la izquierda pero muy pronto tuvo que pasar al fondo cuando lo echaron a Cellay. Igual, lo único que podría explicar la salida de Sánchez Miño durante el segundo tiempo es el cansancio. Pablito Ledesma mejoró respecto de otros partidos pero no mucho, a Pol ni se lo vio y al Yagui Bravo le tocó un partido muy torcido para su debut como titular, habrá que verlo otra vez.
Desde este foro se ha señalado en más de una oportunidad que Orion no había atajado ninguna. Esta vez atajó un montón, aguantó el partido casi solo, ayudado nada más que por la insólita impericia de ellos para meterla. Bien por Agustín.
Terminaron cantándonos “equipo chico”… ¿Y qué les vamos a decir? ¿Qué les jugamos 75 minutos con uno menos y ni así nos ganaron? ¿Qué los que se están por ir al descenso son ellos, no nosotros? Jugamos como un equipo chico pero lo peor es que no lo hicimos por elección, lo hicimos porque nunca pudimos encontrar otra manera.
Este gil que escribe supone que se van a ir al descenso Unión, San Martín y Rafaela pero con lo visto ayer, se revitaliza la ilusión de que, en una de esas, se vaya Independiente. Si no ganaron este partido, si no nos metieron cuatro o cinco, ¿cuándo van a ganar? ¿A quién?
Dice Bianchi que Boca le debe el empate a Orion. Es una verdad a medias. La otra mitad es que ellos no le hacen un gol ni al Arco Iris. Según trascendió, Orion fue el último en entrar al vestuario después de hablar para la televisión y sus compañeros lo recibieron con un aplauso. Muy merecido. Es de imaginar que antes, en los saludos posteriores al partido, también habrán dado gracias por los servicios prestados a Caicedo, Leguizamón, Montenegro, Farías, Benítez…
No puede entenderse, no hay explicación posible para el hecho de que Boca defienda tan mal. O por mejor decir, no defienda. Hay momentos en que Pérez y Caruzzo parecen desconocer los rudimentos del juego, es como si transitaran por la cancha sin tener idea de dónde está la pelota ni dónde los atacantes rivales.
Pérez comete el penal de bruto. Le cuesta mover la carrocería y llega tarde en cualquier momento y en cualquier lugar de la cancha. Hubo otra en que, en plena área, Caicedo lo dejó parado como a un poste pero después, afortunadamente, tiró una masita que Orion controló sin problemas.
En cuanto a Caruzzo, también tenemos que dar las gracias de que esta vez no haya cometido ningún penal. Antes de que entrara Clemente, cada vez que abrían la bocha para la derecha recibía uno de ellos y no había nadie, ni un marcador lateral ni Caruzzo, que corría tratando de cerrar a campo traviesa, con muchos metros de desventaja. Se para mal, sale mal, pega al pedo, pifia… Lo suyo no da para más.
La jugada de la expulsión de Cellay no hay manera de aceptarla. El arquero de ellos mete un pelotazo alto y vertical de sesenta metros. Cellay está viendo llegar la pelota de frente, tiene toda la cancha delante de él. Sin embargo, de la nada, como por arte de magia, aparece Leguizamón con la pelota detrás de Cellay, entre su posición y el arco de Boca. Infracción, roja y nos quedamos con diez a los quince minutos.
Seguramente once contra once hubiésemos tenido mejores posibilidades porque lo que también se vio es que ellos, defendiendo, no contaban con ninguna garantía. No digamos que eran Boca pero tampoco demasiado mejores. Eso quedó claro en la jugada del gol nuestro. El Gordo Sánchez Miño recibió del Burro Martínez cerca del área de Boca y recorrió como sesenta metros con ellos retrocediendo, sin que nadie le saliera ni le achicara espacios. Así fue que pudo ponerla para la llegada del Tanque Silva, que por su parte también llegó al área sin oposición y definió de cabeza.
En el segundo tiempo, cuando Bianchi lo sacó al Burro, lo puso a Somoza, armó dos líneas de cuatro y lo dejó al Tanque solo arriba, despegado como veinte metros del resto, ya la presión de ellos era incontenible. Pero lo más angustiante es que, habiéndoles metido nueve tipos en nuestra área y sus inmediaciones, seguían llegándonos. Hubo alguna en que se pasaban la bola el uno al otro dentro del área chica nuestra con los nuestros siempre a contramano.
El gol, de alguna manera, iba a llegar. Hubo off side de Farías, sí, como también en el primer tiempo había habido un penal de Orion a Caicedo, son detalles. Una más tapó Orion ante Farías pero después, cuando el rebote le quedó a Morel, ya no había nada que hacer. Morel, en todos los años que estuvo con nosotros, metió un solo gol, una noche a Banfield, en cancha de Racing. En cambio, a nosotros ya nos había embocado con San Lorenzo y ahora, con Independiente.
Y hablando de nuestros ex, el que jugó muy buen partido fue Fabián Vargas. Fue el patrón indiscutido de la mitad de la cancha. Claro que la mitad de la cancha nuestra… Arrancó bien Sánchez Miño por la izquierda pero muy pronto tuvo que pasar al fondo cuando lo echaron a Cellay. Igual, lo único que podría explicar la salida de Sánchez Miño durante el segundo tiempo es el cansancio. Pablito Ledesma mejoró respecto de otros partidos pero no mucho, a Pol ni se lo vio y al Yagui Bravo le tocó un partido muy torcido para su debut como titular, habrá que verlo otra vez.
Desde este foro se ha señalado en más de una oportunidad que Orion no había atajado ninguna. Esta vez atajó un montón, aguantó el partido casi solo, ayudado nada más que por la insólita impericia de ellos para meterla. Bien por Agustín.
Terminaron cantándonos “equipo chico”… ¿Y qué les vamos a decir? ¿Qué les jugamos 75 minutos con uno menos y ni así nos ganaron? ¿Qué los que se están por ir al descenso son ellos, no nosotros? Jugamos como un equipo chico pero lo peor es que no lo hicimos por elección, lo hicimos porque nunca pudimos encontrar otra manera.
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