Coincidieron Bianchi y Román en que se debió haber ganado. Con perdón de ambos próceres, este gil que escribe va a permitirse expresar otra visión: se pudo haber ganado, se pudo haber perdido, se empató. Se tuvo mucha posesión y control de juego en el primer tiempo pero se llegó no mucho. Se perdió control de juego en la primera mitad del segundo tiempo. En el último segmento fue toma y daca, estuvo para cualquiera. Sí, en la contabilización de oportunidades claras alguna ventaja se sacó. Pero ojo, jugar bien es otra cosa.
En verdad, si se piensa que enfrente estuvo el -hasta aquí- mejor equipo del torneo, como lo es el Lanús de Guillermo y Gustavo, podemos conceptuar que la respuesta del equipo fue acorde. También que se avanzó si se establecen comparaciones con otros partidos del año. Pero no vayamos a conformarnos, somos Boca.
En el hecho de que Boca haya prevalecido en la tenencia de pelota durante el primer tramo mucho tuvo que ver el Yagui Bravo. Muy mejorado el pibe en relación con lo poco que se le había visto con Independiente. Se paró bien, recuperó y se la dio a un compañero. Algo esencial, no como muchas veces lo hemos visto a Somoza. Con ese primer paso dado, el segundo paso fue más difícil. Román da la sensación de ir creciendo, acorde con la mejoría física. De él siempre cabe esperar algo y su aporte siempre está. Pero al margen de que, con toda lógica, todavía no llega Román a su mejor grado de precisión, le siguen faltando socios. Erviti es el que más se junta con él pero Walter, sabemos, es muy acelerado. Clemente le aparece con frecuencia por izquierda pero viene pasándose de revoluciones más de lo habitual cuando tiene que cerrar sus intervenciones. Así, es difícil encontrar profundidad.
El pibe Palacios arrancó bien pero fue de mayor a menor, se nubló poco a poco, le faltó levantar la cabeza para decidir mejor. Claro que a él hay que apoyarlo, necesita de sus compañeros. En cuanto a Nico Blandi, es un delantero picante pero que, en general, participa poco del juego aunque hay que puntualizar que, puesto a aguantar la pelota de espaldas al área, sin haber hecho demasiado le saca ventaja al Tanque Silva, es más claro, la rebota mejor.
El caso es que, con el apuntado control de juego, las llegadas no guardaron proporción en ese primer tiempo. Podemos contar el tiro libre que Román cerró desde la izquierda y Marchesín salvó dificultosamente con los puños, el otro remate de Román desde afuera con pelota en movimiento que se fue cerca del palo izquierdo y por supuesto, la de Blandi en el palo. Que nace de un cagadón de Diego González y se prolonga con una justa asistencia de Román. Nico la hizo bien, abriéndose cuando le salio el arquero, quedó un poco incómodo pero no le dio mal, la devolvió el palo y, de segunda, Marchesín se la sacó de los pies.
Del otro lado de la cancha, Lanús nos jugó a espaldas de los laterales. Algo que Lanús hace normalmente y que no iba a dejar de hacer ante Boca sabiéndose los problemas que tenemos por los costados. Los faroles de peligro estuvieron por donde se juntaban la natural peligrosidad de Regueiro con la consabida debilidad de Albín para marcar. ¿Y Pol Fernández? ¿Por qué nunca le doblamos la marca al uruguayo? En definitiva, en ese primer tiempo, Lanús contó con menos tenencia pero no estuvo muy lejos en cuanto a llegada porque de entrada casi nos sacude con ese tiro de Ayala que sacó muy bien Orion y después hubo una media vuelta de Romero -que lo dejamos girar en el borde del área- con zurdazo no muy alto.
El arranque del segundo tiempo fue el peor momento porque ellos la empezaron a hacer correr bien, prolijita, redondita de un lado al otro. Menos mal que, en los últimos metros, no encontraron resoluciones y aquí corresponde hacerle un reconocimiento a alguien al que hemos venido castigando mucho: buen partido de Caruzzo. Se quedó bien adentro, esperó y no se complicó. A su lado, Guille Burdisso incurrió en algunas de esas participaciones ordinarias que le conocemos pero en el balance, no fracasó. A los defensores centrales, esta vez, poco podemos cuestionarles. Destacó Bianchi que en los últimos partidos nos metieron un solo gol y fue con off-side, en fin, algo es algo. Si asentamos la función defensiva -para lo cual, obviamente, mucho tiene que ver la contención en el medio- será un logro importante.
La primera vez que llegamos en el segundo tiempo fue con ese lateral largo de Albín que peinó Blandi y casi mete Sánchez Miño, remate corto que demandó una gran reacción de Marchesín. Claro, ya estaba en la cancha Sánchez Miño y ahí el partido volvió a cambiar de rumbo porque el Gordo es más ordenado que Erviti, tiene mejores posibilidades de hacerle la gamba a Román. También hubo un giro cuando, poco más tarde, entró el Burro Martínez, que en los minutos que le dieron aportó, intentó, se mostró. Se lo vio mejor, en ese breve rato, que en enteros partidos anteriores.
Después de la de Sánchez Miño, tuvimos ese zurdazo de Pol que sacó Marchesín (lo mejor de Pol, buena jugada individual) y, ya sobre el final, el zurdazo de Román por arriba del travesaño. Es un dato alentador que Román haya llegado al final del partido con energías suficientes para armar y terminar esa jugada.
En cuanto a Lanús, en ese arranque favorable del segundo tiempo tuvo un cabezazo de Regueiro que se fue muy arriba pero que lo encontró sin marca y otro de Ayala, más forzado, también desviado. Más adelante tuvieron una aparición de Ayala casi en el área chica que nos encontró mal parados (la pelota se fue cerca de un palo con Orion gateando) y después, en un corner, una que Izquierdoz tuvo servida y no pudo conectar delante del arco. Es decir que en la segunda mitad tampoco fueron grandes las diferencias.
Serie de cuatro empates en el torneo Final. ¿Cuándo vamos a ganar? Veremos. Ahora nos toca uno de los peores equipos del campeonato, muy cerca del descenso. Hay que ir a San Juan y de una vez, con la formación que fuere, plantar bandera y quedarse con los puntos. Es cierto que, respecto de hace algunas semanas, el equipo parece ir ganando solidez porque salvo el partido con Independiente, que fue un calvario, en el juego no hemos sido superados. Pero no hay que dejar de pensar en crecer, no bajemos la vara.
lunes, 8 de abril de 2013
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1- Supongo que se viene un post sobre el Seba Battaglia.
ResponderEliminar2- Lautaro Acosta hizo un gol en la reserva. Creo que todavía no había nadie en la cancha.
Confirmado, Acosta hizo un gol en Reserva y lo que es más importante, ¡no se desgarró! Estoy viendo lo de Sebas, a quien le dediqué algunos párrafos cuando entró esos minutos con All Boys.
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