viernes, 28 de febrero de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y VÉLEZ SARSFIELD: 67

Arqueros
Navarro Montoya, Carlos Fernando: 1988/96 - 1984/85+1987/88
Guzmán, Sandro Daniel: 1996/97 - 1994/96
Sosa, Carlos Sebastián: 2012 - 2012/14

Marcadores laterales derechos
Cuenya, Héctor: 1937/39 - 1943/44
Simeone, Carmelo: 1962/67 - 1955/61
Pernía, Vicente Alberto: 1973/81 - 1982
Segovia, Pablo César: 1984 - 1981/83

Back derecho – Primer marcador central
Fiaño, Juan Alberto: 1954/59 - 1959
Ortiz, Fernando: 1998 - 2010/12

Segundos marcadores centrales
Gutiérrez, Osvaldo Edmundo: 1976 - 1977
Cuciuffo, José Luis: 1987/90 - 1982/87
Giuntini, Alejandro Víctor: 1991/94 - 1988/90
Ruggeri, Oscar Alfredo: 1980/84 - 1990/92
Crosa, Diego Sebastián: 2002/04 - 2000/01

Marcadores laterales izquierdos
Otero, Héctor Raúl: 1948/56 - 1957/58
Atela, Luis María: 1971 - 1964/70
Ovide, Armando Oscar: 1966/76 - 1977

Volantes centrales
González, Rubén Adán: 1965 - 1964
Squeo, Carlos Vicente: 1977/79 - 1973
Cabrera, Claudio Martín: 1991 - 1986/90
Mancuso, Alejandro Víctor: 1993/94 - 1988/92
Somoza, Leandro Daniel: 2011/13 - 2001/06+2008/10
Gago, Fernando Rubén: 2004/06+2013/14 - 2013

Half izquierdo
Micheloni, Luis: 1955 - 1957

Volantes mixtos derechos
Pico, Walter Reinaldo: 1988/92+1994/96 - 1992/93
Basualdo, José Horacio: 1996+1997+1998/2000 - 1992/95

Volantes mixtos izquierdos
Larrosa, Omar Rubén: 1967/68+1970 - 1980
Vázquez, Jorge Alberto: 1982/84 - 1991
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 1991/92+1993/95
Escudero, Damián Ariel: 2010 - 2006/08

Enganches
López, Carlos Ángel: 1984 - 1981/82
César, Raúl Andrés: 1989/91 - 1984
Rentera, Ricardo Nicolás: 1991/92 - 1992/95
Gracián, Leandro: 2007/09+2011 - 2001/06
Insúa, Federico: 2005/06+2009/10 - 2012/13       

Punteros derechos
Nardini, Miguel Ángel: 1931/33 - 1934
Navarro, Juan Carlos: 1953/55 - 1956/57
Pérsico, Antonio: 1954/56 - 1957
Luna, José Luis: 1966/67 - 1968/70
Salas, Jorge Rodolfo: 1976/78 - 1979
Escudero, Osvaldo Salvador: 1981 - 1979
Castromán, Lucas Martín: 2008 - 1998/2001+2004/07
Martínez, Juan Manuel: 2013/14 - 2003/05+2006+2009/12

Insiders derechos
Scliar, Isaac: 1949 - 1944/49
Quaglia, Francisco Santiago: 1951/52 - 1956
Basílico, Miguel Ángel: 1957/59 - 1960/62               
Biaggio, Osvaldo Lorenzo: 1957/59 - 1966/68

Centrodelanteros
Garasini, Alfredo: 1916/18+1919/21+1922/28 - 1919
Vargas, Florentino: 1931 - 1934
Providente, Francisco Eugenio: 1935/37 - 1941
Espinoza, Emilio: 1949/50 - 1945/49   
Ferraro, Juan José: 1949/52 - 1944/48+1953/57
Martínez, Joaquín: 1949/50 - 1952/54
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1958
Outes, Norberto Daniel: 1980/81 - 1985/86
Gutiérrez, Humberto Daniel: 1987/89 - 1985/87
Torres, Gustavo Alejandro: 1984/87 - 1987/89
Gareca, Ricardo Alberto: 1978/80+1981/84 - 1989/92
Pandolfi, Fernando Daniel: 2000/01 - 1993/97+1998/2000+2001/02
Silva, Santiago Martín: 2012/13 - 2007/08+2010/11    
Pratto, Lucas David: 2009 - 2012/14

Insiders izquierdos
Zubeldía, Osvaldo Juan: 1956/57 - 1949/55     
Callá, Pedro Eugenio: 1962+1964/65 - 1960/61

Punteros izquierdos
Martínez, Marcelino: 1920/21 - 1919
Yudica, José Antonio: 1959/61 - 1962/63
Villagra, Aldo Virgilio: 1969/70+1972 - 1966
Comas, Jorge Alberto: 1986/89 - 1981/86

DIRECTORES TÉCNICOS: 11
D’Amico, José: 1960+1961/63+1968 - 1969
Lorenzo, Juan Carlos: 1976/79+1987 - 1982/83
Zanabria, Mario Nicasio: 1984+1985/86 - 1988/89
Veira, Héctor Rodolfo: 1997/98 – 1990+1991
Bianchi, Carlos: 1998/2001+2003/04+2013/14 - 1993/96
Tabárez, Óscar Washington: 1991/93+2002 - 2000/01
Basile, Alfio Rubén: 2005/06+2009 - 1984/86+1989/90
La Volpe, Ricardo Antonio: 2006 - 2007
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 2005/06
Ischia, Carlos Luis: 2001(suplente)+2008/09 – 1994(suplente)+1995(suplente)+2002/04
Falcioni, Julio César: 2011/12 - 1997/2000


lunes, 24 de febrero de 2014

UNA LUZ EN EL CAMINO

   Alivio, descarga emocional, eso significó el imprescindible e impostergable triunfo sobre Estudiantes. Sufrido hasta el final, porque cuando se cortara la racha nefasta no iba a poder ser de otra manera, estaba escrito. Sin que sobrara nada, porque nada nos sobra, le ganamos bien a un equipo que, realmente, mostró muy poco. ¿Estos  van primeros? No deja de ser alentador.
   Bianchi  metió mano, claro. La semana pasada había borrado a Zárate. Ahora, a Grana y Sánchez Miño, que no fueron ni al banco. Los dos excluidos son indefendibles, sus salidas irreprochables aunque quepa puntualizar que lo mismo se hubiese dicho en caso de que el entrenador hubiese elegido a algún otro.
   No es que se haya jugado bien, no es que la producción del equipo haya tenido visos de solidez, para nada. En el primer tramo del partido nos ganaban la mitad de la cancha y nos complicaban con los pelotazos hacia la zona de Marín, por donde aparecía Franco Jara que se lo llevaba lejos al Cata (metió una murra en el límite).
   Es de hacer notar que quemamos una de las dos posibilidades de refuerzo que en principio teníamos trayendo a un jugador que jugara en el lugar de Marín y en la cuarta fecha del torneo está de nuevo Marín. Se apuntó mal. Lo de Leíto fue discreto, al comienzo se mandó una muy buena jugada personal aunque la terminó mal, apurado. Pero con todas sus limitaciones, la verdad es que inspira más confianza que Grana.
   Lo mismo puede decirse del lateral izquierdo, donde siguió jugando Insúa. Pocho es bruto, atolondrado pero tiene más presencia que Paquito Zárate. Cuando pasa, lo hace con la determinación de terminar la jugada, bien o mal. Así que, por ahora, es la mejor opción que tenemos para cubrir ese lado.
   Hubo una mejoría en el tramo final del primer tiempo porque Gago y Acosta empezaron a acertar más con los pases verticales. Hasta entonces se advertía en Boca el esfuerzo por ser prolijo, con muchos pases laterales e incluso con salidas por Orion desde abajo, cortas, sin dividir la pelota arriba. Pero todo se diluía cuando se quería profundizar, cambiar el ritmo.
   Acosta nos está entusiasmando simplemente con sus deseos de jugar, con su desinhibición. Con eso le basta para sobresalir en este Boca. La primera llegada en serio fue ese remate suyo desde afuera que sacó Rulli arriba. E iban ya 36 minutos. Pero Boca estaba mejor, estaba empezando a mandar en el partido.
   Enseguida llegó el gol. Corner bien servido por Gago desde la derecha, al primer palo y feroz anticipo del Puma, con cabezazo perfecto, girando el cuello en tiempo y forma para ponerla lejos de Rulli. Le tiene que hacer bien al Puma. Estamos necesitando sus goles y para ello tiene que ganar confianza, sentirse seguro, participar más y mejor.
   El partido debió haberse definido en el arranque del segundo tiempo, porque esta vez los que salieron dormidos, por suerte, fueron ellos. Pero Rulli, que la sigue rompiendo cada vez que nos lo cruzamos, sacó tres pelotas infernales en dos minutos: la de Pichi Erbes (no brilla pero su compromiso con el equipo es irrenunciable), la de Insúa y la de Gago.
   Estudiantes se ve que está estructurado para jugar sobre los errores del contrario porque cuando se vio obligado a ir, desnudó su carencia de armas, de recursos. Algunas insinuaciones de Rodríguez por la izquierda pero con su ingreso se corrió para otro lado Jara, que era el que más nos había complicado en el primer tiempo.
   Y llegó la hora de los cambios. Lindo volver a verlo en primera, en un partido por los puntos, al Burro Rivero. Las ha pasado mal, el hombre y está de vuelta. Y cumplió. Bianchi lo pensó bien. Afuera el otro Burro, Martínez, que sigue navegando en la intrascendencia, para darle más solidez a la contención de la línea de volantes y soltarlo a Acosta.
  Después, el esperado debut del Monito Perotti, ahí se fue el pibito Acosta que ya había hecho lo suyo. Perotti no tuvo mucho tiempo pero se vio que se salía de la vaina, revoloteó por un lado y por otro (partiendo desde la izquierda) con muchas ganas de meterse en el partido. Quizá le convenga calmarse un poco pero bueno, es un Perotti y era su estreno.
   Finalmente, a los 33 minutos, el regreso más esperado: Román, después de 91 días. Bianchi sacó al Puma y lo mandó a Román bien arriba, para aguantarla. ¡Ay, por qué no entró esa que se le fue por arriba del travesaño! Notable asistencia del Burro Rivero. Román eligió bien pegándole como venía. Si le salía un poco más abajo, pudimos haber llegado a morirnos todos pero de felicidad.
   Igual, la noticia es que Román está de nuevo con nosotros. Está muy lejos de los diez puntos, volvió sólo porque había alerta rojo y no está más que para unos cuantos minutos pero volvió Román, señores.
   Ojo, si entraba ese cabezazo que se le fue a Román Martínez al lado de un palo, estaríamos de nuevo hablando de la permeabilidad defensiva, etcétera, etcétera, además de prolongarse la racha nefasta. No puede ser que, en un tiro libre frontal y tan largo como el que tiró Verón, nos cabecee un tipo solo por detrás de todos los defensores. Tampoco puede ser que Insúa les regale ese tiro libre que les regaló a un costado del área, por ir al bulto, como suele ir Insúa. Ganamos, pero los problemas no se terminaron.
   ¿Qué decir del recibimiento de La Bombonera a Bianchi? Conmovedor, emocionante. Además, ¡cómo estaba La Bombonera! Llena. Positivo signo de que, por sobre todo, hay buena memoria y eso vale mucho. Y la fe no se pierde. Este gil que escribe no va a borrar con el codo lo que dejó estampado ya en este mismo foro. La sensación sigue siendo que a Carlos le va a costar mucho dar vuelta esta tortilla, la situación sigue siendo complicada. Ojalá encuentre las soluciones que necesitamos, las respuestas que él necesita de sus jugadores pero es difícil. El sábado tenemos un partido mortal. ¿Bisagra? Veremos. Por ahora, ganamos un partido. Imprescindible e impostergable porque esto ya no se aguantaba más.             

   EL BOLETÍN: ORION 6, MARÍN 5, CATA 4, FORLÍN 5, INSÚA 4, ERBES 5, GAGO 6, LEDESMA 4, ACOSTA 7, MARTÍNEZ 3, GIGLIOTTI 6 (FI), RIVERO 6, PEROTTI NC, ROMÁN NC.

       

sábado, 22 de febrero de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ESTUDIANTES DE LA PLATA: 76

Arqueros
Castro, José Manuel: 1956 - 1957/58
Giambartolomei, Héctor Adelmo: 1958/59 - 1955/56
Errea, Néstor Martín: 1962/65+1968 - 1969/70
Vidallé, Enrique Bernardo: 1972/75 - 1981
Merlo, Néstor José: 1989 - 1990/93
Yorno, Marcelo Arturo: 1995/96 - 1988/94
Orión, Agustín Ignacio: 2011/14 - 2010/11 

Marcadores laterales derechos
Pernía, Vicente Alberto: 1973/81 - 1969/72
Álvarez, Pablo Sebastián: 2003/05 - 2005/07
Barroso, Julio Alberto: 2005+2008/10 - 2007

Primeros marcadores centrales
Silvero, José María: 1962/66 - 1952/61
Brown, José Luis: 1985 - 1975/83
Ortiz, Fernando: 1998 - 2004/06
Schiavi, Rolando Carlos: 2001/05+2011/12 - 2009
Roncaglia, Facundo Sebastián: 2007/09+2011/12 - 2010/11
Cellay, Christian Ariel: 2010/11+2012/13 - 2008/10+2011/12

Segundos marcadores centrales
Madero, Raúl Horacio: 1959/61 - 1963/69
Barale, Enry Juan: 1964 - 1965/68
Zabala, José Luis: 1971 - 1972
Erbín, Pablo Carlos: 1988/89 - 1990/94
Fabbri, Néstor Ariel: 1994/98 - 2003/04

Marcadores laterales izquierdos
Malbernat, Oscar Miguel: 1972 - 1964/71
Krupoviesa, Juan Ángel: 2005/07+2009/10 - 1999/2005
Rodríguez, Clemente Juan: 2000/04+2007+2010/13 - 2009/10
 
Half derecho
Viola, Alberto Ubaldo: 1933/34 - 1928/33

Centre half – volantes centrales
Munt, Pedro Aurelio: 1933/35 - 1936
Pachamé, Carlos Oscar: 1972/73 - 1963/71+1974/76
Trobbiani, Marcelo Antonio: 1973/76+1981/82 - 1982/84+1987
Cenci, Carlos Claudio: 1991/93 - 1993/94
Verón, Juan Sebastián: 1996 - 1993/95+2006/12+ 2013/14
Villarreal, José Luis: 1987/92 - 1997/98
Cascini, Alfredo Raúl: 2002/05 - 1995/96+2001/02
 
Half izquierdo
Moreno, Roberto Miguel: 1956 - 1957/58

Volante mixto derecho
Rulli, Juan Carlos: 1963/65 - 1958/62

Volantes mixtos izquierdos
Pompei, Roberto Fabián: 1996/97 - 2000/03
Andrizzi, Martín Ezequiel: 2000 - 2001/02
Luppino, Leonardo Sebastián: 1996 - 2003/04
 
Enganches
Carregado, Luis María: 1971+1974 - 1972
López, Carlos Ángel: 1984 - 1975/78
Ponce, José Daniel: 1989/90 - 1980/83+1988
Neffa, Gustavo Alfredo: 1992/93 - 1995
Cardoso, Rodolfo Esteban: 1998 - 1987/89+1998/99
 
Media punta
Carranza, Luis Alberto: 1992/95 - 1998/99

Punteros derechos
Sánchez, Rafael: 1949 - 1956/57
Rodríguez, Perfecto: 1956 - 1957/60
Scialino, Ricardo Hugo: 1958/59 - 1952/56
Nardiello, Osvaldo Ángel: 1958/62 - 1963/65
Galletti, Rubén Horacio: 1971/72 - 1973/77+1980/82
Letanú, Alfredo Raúl: 1972/75+1980 - 1976/78 
Ortiz, Carlos Enrique: 1977 - 1978/79
Guillermo, Sergio Adrián: 1998/2000 - 2001    
 
Insiders derechos
Sabio, Daniel Cornelio: 1938 - 1932/37
Negri, Juan José Eufemio: 1948/49 - 1938/47+1958
Quaglia, Francisco Santiago: 1951/52 - 1954/55
Baiocco, Miguel Ángel: 1954/55 - 1952/53
Molina, Héctor Abraham: 1957 - 1954/56
 
Centrodelanteros
Laferrara, Ángel Ricardo: 1942 - 1936/41
Martegani, Enrique Andrés: 1945/47 - 1948
Rolando, Roberto Oscar: 1953 - 1954/56
Taverna, Juan Alberto: 1976 - 1968/71
Coscia, Hugo Oscar: 1980 - 1971/73
Doroni, Néstor Juan: 1975/76 - 1981
Husillos, Armando Mario: 1977/80 - 1985/86
Perazzo, Walter Osvaldo: 1988/90 - 1982
Centurión, Ramón Miguel: 1985 - 1990/91
Palermo, Martín: 1997/2000+2004/11 - 1992/97
Marioni, Bruno: 2007 – 1997+1999
Boselli, Mauro: 2003/05+2006/08 - 2008/10+2011/12
 
Insiders izquierdos
Reynoso, Ángel Rafael: 1954 - 1952/53
Pereyra, Luis Manuel: 1959/60 - 1961
 
Punteros izquierdos
Sofía, Juan Antonio: 1936/37 - 1936
Zelada, Felipe Santiago: 1954 - 1952/53
Bielli, Adolfo Alberto: 1961 - 1962/64
Yudica, José Antonio: 1959/61 - 1964
Tarabini, Roberto Aníbal: 1971 - 1960/61
Peña, Ignacio Ramón: 1969/72 - 1973
 
DIRECTORES TÉCNICOS: 4
Fortunato, Mario Francisco: 1930/37+1946+1956 - 1954/55
Silvero, José María: 1970/71 - 1971/72
Bilardo, Carlos Salvador: 1996 – 1971+1973/76+1982/83+2003/04                         
Russo, Miguel Ángel: 2007 - 1994/95*+2011
   *: En dupla con Manera, Eduardo Luján.

viernes, 21 de febrero de 2014

¡CHAU, NO VA MÁS!...

¡Chau, no va más!...                                                                                                                                                                                          Es la ley de la vida devenir.                                                                                                                                                                                ¡Chau, no va más!...                                                                                                                                                                                           Ya gastamos las balas y el fusil.                                                                                                                                                                           Te enseñé cómo tiembla la piel                                                                                                                                                                     cuando nace el amor                                                                                                                                                                                          y otra vez lo aprendí,                                                                                                                                                                                   pero nadie vivió sin matar,                                                                                                                                                                               sin cortar una flor,                                                                                                                                                                               perfumarse  y seguir…

Vivir es cambiar…                                                                                                                                                                                         ¡Dale paso al progreso que es fatal!                                                                                                                                                              ¡Chau, no va más!...                                                                                                                                                                         Simplemente, la vida seguirá.                                                                                                                                                                         ¡Ay, qué bronca sentir todavía el ayer                                                                                                                                                                y dejarte partir sin llorar!                                                                                                                                                                                 Si te pude comprar un bebé,                                                                                                                                                                       acuñar otra vida y cantar…                                                                                                                                                                             ¡Ay, qué bronca saber que me dejo robar                                                                                                                                                         un futuro que yo no perdí!                                                                                                                                                                            Pero nada regresa al ayer,                                                                                                                                                                         ¡tenés que seguir!
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Tomalo con calma, esto es dialéctica pura,                                                                                                                                                          ¡te volverá a pasar tantas veces en la vida!                                                                                                                                                      Yo decía… ¿te acordás?                                                                                                                                                                         ”Empezar a pintar todos los días                                                                                                                                                                  sobre el paisaje muerto del pasado                                                                                                                                                                       y lograr cada vez que necesite                                                                                                                                                                    nueva música, nueva, en nuevo piano…”                                                                                                                                                           Vos ya podés elegir el piano,                                                                                                                                                                        crear la música de una nueva vida                                                                                                                                                                       y vivirla intensamente hasta equivocarte otra vez                                                                                                                                               y luego volver a empezar y volver a equivocarte                                                                                                                                           pero siempre vivir… ¡Vivir intensamente!,                                                                                                                                                   porque ¿sabés qué es vivir?

Vivir es cambiar,                                                                                                                                                                                              en cualquier foto vieja lo verás.                                                                                                                                                                  ¡Chau, no va más!...                                                                                                                                                                                     Dale un tiro al pasado y empezá,                                                                                                                                                                        si lo nuestro no fue ni ganar ni perder,                                                                                                                                                             ¡fue tan solo la vida, no más!                                                                                                                                                                              Y el intento de un casi bebé                                                                                                                                                                           debe siempre volverse a intentar.                                                                                                                                                                    Sé que es duro matar                                                                                                                                                                                    por la espalda el amor                                                                                                                                                                                    sin tener otra piel donde ir…                                                                                                                                                                          Pero, ¡dale, la vida está en flor!                                                                                                                                                                  ¡Tenés que seguir!                                                                                                                                                                          
                                   HOMERO EXPÓSITO                            
                                                                                                        …..                                                                                                                  Más de lo mismo. Boca no juega a nada. Presión arriba y tenencia en el primer tramo pero de llegada, cero. Gigliotti queda afuera pero Riaño también, porque no participa. Bianchi cuelga al Burro Martínez (dicen que está lesionado) pero por las bandas no rompe nadie salvo una, al principio, de Insúa. Que vuelve y por temperamento, por conformación mental demuestra ser más que Zárate pero marca mal, se pasa de rosca.
   El petisito Acosta, titular por primera vez, es el único que no tiene miedo de jugar. Justo él, el más bisoño, tal vez precisamente por eso mismo. Se muestra, la pide, le pega, la pierde y la pide de nuevo. No tiene con quién jugar porque Sánchez Miño se la saca de encima y Gago se agarra la cabeza. Cabecea a las manos del arquero y se agarra la cabeza, le entra mal y se agarra la cabeza, no le dan lo que él cree es foul o corner y se agarra la cabeza. ¡Sos Gago! ¡Sos la estrellita que va al Mundial! ¡Ganame un partido, hermano!    
   Cuando Rafaela empieza a encontrar la pelota, porque el medio de Boca se pierde, descubre rápidamente que la veta está por los costados. Graña queda expuesto porque Erbes juega muy adelantado e Insúa, porque Sánchez Miño no está en ningún sitio. Juntan gente de un lado y la cambian. Y cada centro y cada pelota  parada es una tortura. En el primer tiempo nos meten dos cabezazos limpitos y los agarra Orion. Menos mal.
   En el segundo tiempo, con un centro larguísimo, nos meten otro cabezazo limpito. ¿De quién era Erramuspe? ¿Dónde estaba el Cata? Y ésta Orion no la puede agarrar porque por el camino pone el hombro Pablito Ledesma y lo descoloca. Otra vez perdemos. ¿Y ahora qué carajo hacemos? La tele muestra las caripelas de Angelici, Martucci y Requejo. ¡Uuuhhh! Castro ya no le sopla en la oreja a Bianchi sino que está sentado de brazos cruzados, mirando como quien no ve.
   El arquero de ellos sacó tres. Un mano a mano con Riaño, que llegó con poco espacio (ahí nos acordamos de que estaba en la cancha), el tiro libre de Sánchez Miño, la más difícil (últimamente lo único que esperamos del Gordo es que emboque un tiro libre) y una de Gigliotti que le llegó entre varias piernas (el Puma entró al final con sus problemas digestivos y todo para pelearla pero no había nada que hacer).
   Orion habla apenas finalizado el partido y dice que está demasiado caliente para hacer un análisis, que somos Boca y tenemos que ganar, que no hay excusas. Bien, por lo menos vale verle la bronca en la cara, no como cuando Pablito Ledesma dijo que se iba tranquilo porque había hecho lo que podía.
   A Bianchi, en la rueda de prensa, le preguntan si sigue. “¿Por qué no seguir?”, repregunta. ¿En serio querés que te lo explique, Carlos?

   EL BOLETÍN: ORION 6, GRANA 4, CATA 3, FORLÍN 5, INSÚA 4, ERBES 4, GAGON 4, LEDESMA 3, SÁNCHEZ MIÑO 3, ACOSTA 6, RIAÑO 3 (FI), GIGLIOTTI 5, FRAGAPANE NC.          
  



miércoles, 19 de febrero de 2014

CON LAS DOS CAMISETAS

JUGADORES EN BOCA Y ATLÉTICO DE RAFAELA: 10

Arquero
Medrán, Ezequiel Luis: 2004/06 - 2001/04

Marcador lateral derecho
Gómez, Rubén Darío: 1985 - 1993/94

Primeros marcadores centrales
Acevedo, Rubén Carlos: 1981/82 - 1989/90
Otero, Sergio Américo: 1983/85+1986/87 - 1989/90
Sánchez, Juan Amador: 1986 - 1992/93

Volante central
Christovao, Gabriel: 2003 - 2005/06

Enganches
Barroso, Gastón Adrián: 1991 - 1995/96
Bogado, Andrés Sebastián: 1994/95 - 1999/2000
Gaitán, Walter Nicolás: 2001/02 - 2011/12

Centrodelantero
Córdoba, Roque Pascual: 1991 - 1990/91
 
DIRECTOR TÉCNICO: 1
Bongiovanni, Horacio Carlos: 1981 (suplente) - 1989/91

lunes, 17 de febrero de 2014

SE AGOTÓ EL CRÉDITO

   No le ganamos a nadie. Ni amistoso ni por los puntos, ni de local ni de  visitante, ni con los titulares ni con los suplentes, ni con público ni sin público, ni con 4-2-3-1 ni con 4-4-2, ni contra los buenos ni contra los malos, ni de noche ni de día, ni con lluvia ni con cielo despejado, ni con calor ni con frío.
   El entrenador lleva un año, un mes y 17 días de trabajo sin haber encontrado soluciones. A él le gusta hacer notar que Rogelio Domínguez estuvo tres temporadas sin vueltas olímpicas. Justamente, eso fue una boludez del Puma Armando que, si se les da valor a las experiencias, no debiera repetirse. Le gusta hacer notar, también, que su amigo Arsene Wenger lleva una eternidad en el Arsenal sin ganar títulos. “Nosotro no somo inglese, somo bostero”,  se cantaba hace unos años en la cancha.
   Seis minutos y estábamos 1-0. Perfecta jugada de laboratorio en pelota parada. ¿Cuánto hacía que no metíamos un gol así? Toque de Gago para el Pichi, cruce de derecha a izquierda, el Gordo Sánchez Miño que la devuelve al medio y Forlín que mete el cabezazo ganador. Impecable.
   Escenario inmejorable. Buena parte del camino recorrido. Belgrano obligado a cambiar el libreto. Nosotros, con la oportunidad de serenarnos y empezar a jugar. No fue gran cosa el primer tiempo pero si hubo una buena prestación colectiva del bloque de volantes, que marcó el compás del juego. Muy sueltos Pichi y el Gordo por las bandas, muy agresivo Pablito Ledesma para recuperar arriba, mucha movilidad de Gago. Claro que Gago continúa siendo menos de lo que tiene que ser. ¿Cuánto llegamos, en ese primer tiempo? Muy poco. Esa que pifió Gago en buena posición y el tiro de Sánchez Miño, a la salida de un tiro libre, que sacó el arquero abajo. Nada más. Porque no hay elaboración, no hay circuitos limpios, no hay resoluciones claras. Porque Gago no es el que tiene que ser.
   En el último tramo de esa primera parte tuvieron más participación el Burro y Gigliotti pero lo concreto es que Belgrano no sufrió demasiado. El Burro ya me tiene repodrido, no define nunca nada. Ni de punta ni desde atrás, ni por afuera ni por adentro, ni por derecha ni por izquierda. Al Puma se lo ve contrariado, contracturado, incómodo. Sus razones tiene.
   ¡Otra vez! Arranca el segundo tiempo, nos quedamos en el vestuario y abracadabra, 1-1. La defensa no fue defensa, el Cata corrió la jugada desde atrás y a Paquito Zárate lo pasaron por arriba, lo soplaron y lo tiraron a la mierda. Como con River en Mendoza. Ese Rigoni sí que estaba con todas las luces prendidas y metió el tiro con el que no pudo Orion.
   Lo que pasó a continuación era de temer. Nos desequilibramos, nos desconcertamos, acusamos el impacto, quedamos groggy. No cabe esperar otra cosa de un equipo que anda a la deriva, que a falta de respuestas futbolísticas no encuentra reservas anímicas.
   Belgrano, por otra parte, quedó nadando en su salsa. Es un equipo con un oficio, con una convicción que nosotros no tenemos. Y el Picante Pereyra, ciertamente no más que un jugador de medio pelo, le da resoluciones ofensivas con las que nosotros no contamos.
   Antes de los veinte minutos perdemos la pelota en una salida, quedamos en bolas, nos meten un centro larguísimo y Paquito, a falta de otros recursos, lo baja al Picante. Penal inapelable, Lollo inapelable, 1-2 inapelable.
   Si recontamos oportunidades, se pudo haber llegado al empate pero no nos minamos: todo el segundo tiempo lo manejó Belgrano. Con o sin la pelota. Tuvimos que jugar a lo que querían ellos.
   Más enérgico Riaño, cuando entró, que el Burro pero no vamos a esperar que nos salve Riaño, no está para eso. El pibito Acosta, segundo cambio, en la misma sintonía en que venía, sin miedos, la pierde una vez y va de nuevo. Pero si no hay solidez, si no hay consistencia, cualquier cosa que se intente será un arrebato espasmódico.
   Nos terminaron de matar cuando entró Márquez fresquito. En el tercer gol de Belgrano, salvo Orion, miramos. Márquez la armó, sacó el remate ante el cual Agustín dio un rebote que pudo no haber dado, le dio Pereyra, volvió a salvar Agustín como pudo y de última, de tercera, el Picante la metió. ¿Dónde estaban los nuestros? ¿Cuántas veces nos iban a patear hasta meterla sin que alguien de Boca pudiera intervenir.
   Un golazo, el de Acosta. No sirvió para nada, pero golazo. Buena ruptura por el costado y buen centro de Fragapane (tercer cambio). Como nunca lo logra Martínez. Tras el despeje forzado, la volea de Luciano fue una pinturita, lástima que ya habíamos perdido.
   Imposiciones laborales me obligaron a concurrir a la conferencia del entrenador que, sinceramente, no me interesaba en lo más mínimo. Su impotencia, su carencia de respuestas reflejada en indisimulable fastidio, maquillado con pretendidas ironías que ya no le hacen gracia a nadie, me tienen, asimismo, los huevos por el piso.
   Un joven colega de un medio partidario le preguntó por Insúa. La pregunta estuvo, formalmente, mal expresada. Pero el entrenador se sirvió de eso para contestar cualquier verdura, cuando el fondo de la cuestión era evidente. El chico le preguntó por qué no lo había concentrado a Insúa y el entrenador respondió que “porque había jugado los noventa minutos en Reserva”, el sábado. Las conferencias pocas veces dan lugar para la repregunta pero el entrenador sabe perfectamente, porque cuenta con la suficiente inteligencia, que lo que el chico quiso preguntarle fue por qué no había concentrado a Insúa en lugar de hacerlo jugar en Reserva.
   En otras circunstancias, sería una anécdota sin mayor trascendencia pero en la coyuntura, adquiere un valor testimonial. Por un lado, desnuda la falta de respuestas satisfactorias por parte del entrenador. Por otro, pone sobre el tapete manejos que cuesta entender. El entrenador está sosteniendo a Zárate hasta más allá de lo explicable con lo cual, en definitiva, lo que hace es exponerlo más y más.
   El Pochito Insúa es, claro está, un jugador como tantos, si se quiere de relleno, no será él quien le cambie la identidad a un equipo. El sábado, en Reserva, jugó aceptablemente. Apareció dos veces merodeando el área rival. En la primera, metió un zurdazo cruzado que se iba al lado de un palo pero llegó Glaby para corregir y poner el 1-0. En la segunda, después de una maniobra muy bien urdida por el bisnieto del Comisario Colman y por el Burro Rivero (que jugó los 90 de doble cinco y anduvo bien), Pochito no titubeó en entrarle con la pierna que menos le responde y le salió un derechazo infernal que se transformó en el definitivo 2-1, a los 48 del segundo tiempo. Vale contarlo para que se tome nota de que, hoy por hoy, Pocho llena más que Paco. Pero el entrenador, parece, lo ve de otra manera, qué le vamos a hacer.
   También surgió, en la conferencia, inevitablemente, el tema Román. El entrenador aclaró que él nunca dijo cuándo iba a volver y es verdad. Lo incontrastable es que el asunto se ha manejado (se está manejando) muy mal. Román dijo la semana pasada que de entrada se sabía que tenía para “tres meses”. OK. ¿Por qué nadie lo había dicho hasta ahora? Oficialmente, institucionalmente, lacónicamente, Boca informó el 25 de noviembre (un día después de la lesión) que Román tenía un “desgarro de aductor izquierdo”. Nada más, nunca más. Así se deja la puerta abierta a cualquier especulación. Este gil que escribe no va a tomar ningún ansiolítico, a lo sumo algunos tintorettos pero le gustaría que alguien, en nombre del club, le dijera a ciencia cierta cuál es la situación del mejor jugador de Boca, saber a qué atenerse.
   Los que no lo quieren a Román (muchos) lo dan por retirado, listo para el partido de homenaje mientras el equipo se arrastra por los céspedes y el barro sin norte, sin brújula, si noción de lo que debe hacerse. Algo que Román, al cuarenta por ciento de sus posibilidades, podría modificar.
   Los que lo queremos a Román (muchos más que los otros) seguimos y seguiremos esperándolo como a un mesías. Sin dejar de admitir, racionalmente, que se le va a hacer muy difícil. Que el cuerpo le está poniendo límites y eso no tiene retorno. Que un día entrena más fuerte que los anteriores y al día siguiente tiene cargados los gemelos, los isquio, los aductores… Y vuelta a empezar: consultorio, gimnasio, bicicleta, kinesio…
   Al entrenador lo inducen a decir, en la conferencia, que en el segundo tiempo hubo una falla de “actitud”. A continuación, corren unos metros, le ponen los micrófonos a Gago y lo inducen a decir lo que querían escuchar: “No, actitud no, todos queremos ganar”. Con esa boludez, con ese leve y banal matiz diferencial, que no quita ni agrega nada, en los próximos días se van a hacer un picnic. “El entrenador piensa una cosa y los jugadores piensan otra”. En fin, sabemos que el periodismo Siglo XXI no es otra cosa que estiércol pero bueno, si le damos pasto a las fieras…
   Dos partidos, un solo punto. Eso es lo que cuenta. Lo que tiene que importarnos. Lo que duele. Lo que angustia. Estamos sólo por arriba de Arsenal y no falta mucho, falta poco. Estos campeonatitos argentinos empiezan y terminan en un decir ay. Y el entrenador lleva un año, un mes y 17 días y no encuentra el rumbo. Y el margen es más reducido que el que me queda en mi recontracargada tarjeta de crédito. Y no le ganamos a nadie.

   EL BOLETÍN: ORION 4, GRANA 4, CATA 3, FORLÍN 5, ZÁRATE 2, ERBES 5, GAGO 5, LEDESMA 4, SÁNCHEZ MIÑO 5, MARTÍNEZ 3, GIGLIOTTI 3 (FI), RIAÑO 5, ACOSTA 6, FRAGAPANE NC.