sábado, 24 de enero de 2015

¡POR FIN!

Hacía falta. Ocho partidos sin ganarles a los que te jedi a lo largo de todo el año pasado eran una carga pesadísima. Se ganó bien, con un trabajo no brillante pero sí sólido, el equipo fue consistente, parejo, jugó metido, prácticamente no tuvo puntos flojos.
Inobjetable la decisión del Vasco de guardar a casi todos los que van a jugar con Vélez. El clásico siempre es el clásico pero el del miércoles que viene es, sin ninguna duda, el partido más importante de este segmento, clave con miras al principal objetivo del semestre, que es la Libertadores.
Se habló mucho de este tema pero hay algo a lo que no se le prestó mayor atención: de mitad de cancha hacia arriba, no hay mayores diferencias entre este equipo que jugó con River y el que va a jugar con Vélez. Son bastante parejos. En Boca, hoy, son pocos los titulares indiscutidos.
Repasando la formación, los principales temores que podíamos llegar a tener estaban dados por la zaga central. Pero el Chiqui y Burdisso cumplieron, estuvieron a la altura. Le dieron seguridad al equipo y en especial Chiqui, se mostró muy Aplomado, muy superado en relación con sus últimas prestaciones anterores. Hasta estuvo cerca del gol, en una que le sacó Barovero en el primer tiempo.
Presión alta y frenética desde el inicio del juego. Boca ahogó a River, no le dio salida, lo forzó a equivocarse permanentemente con la pelota. Esa presión, con algún lógico descenso, iba a ser la característica dominante de todo el primer tiempo.
No es por pasarse de exigente pero para ser preciso en el análisis, hay que decir que lo que faltó fue la llegada. Boca controlaba la situación con autoridad pero no había riesgos concretos para el arco rival. La verdad es que, antes del gol que iba a ser el único de la noche, ellos habían llegado a fondo dos veces y nsotros, ninguna.
Buen debut de Sara. Sabemos, por lo que se le conoce desde cuando estaba en Rafaela, que es buen arquero, mejor que Trípodi. Tuvo, cuando el partido estaba 0 a 0, dos intervenciones fundamentales. En particular la que le tapó con el pie a Pisculichi, que se nos había aparecido solo en una de las pocas veces que quedamos mal parados.
El gol llegó justo porque con un trabajo de presión tan intenso, sabido es que en algún momento se va a tener que aflojar y si no se marca la diferencia antes, es como que todo lo anterior pasa por inservible.
Muy buena aparición en ataque del Chapa Fuenzalida, que eso es lo que mejor hace y que tuvo un muy buen primer tiempo. Pisó el área con decisión y oportunidad y no se apuró ni se sacó la pelota de encima, sino que eligió bien el destino. La cruzó de derecha a izquierda, recibió el Pachi Carrizo que tocó para atrás, Pablo Pérez avanzó con la cabeza levantada y aunque tenía la opción de terminarla, prefirió el pase mortal al medio, para que al pibe Cristaldo le quedara de frente al arco. Cristaldo le pegó un poquito mordida pero igual, la apretó bien contra el piso y contra el palo, suficiente para que Barovero no pudiese evitar que entrara.
En la jugada se hizo ver el que fue, en definitiva, el mejor jugador del partido: Pablo Pérez. Fue el patrón del medio, se complementó muy bien con Cubitas en la contención pero además, le dio destino adecuado a la pelota, jugó con sentido de ataque. Y metió, no se guardó nada, hasta cayó en algún exceso, como en la que le costó la amonestación. Es lo que tiene que cuidar, juega siempre al límite y en cualquier momento se zarpa pero si mantiene este nivel, será la suya una incorporación altamente positiva.
Es verdad que, antes del gol, había off side del Pachi Carrizo. Estaba saliendo de la posición adelantada cuando recibió el pase de Fuenzalida. Se equivocaron Maidana y Pitana pero bueno, era hora de que los pitos se equivocaran alguna vez para nosotros contra los que te jedi. En especial dos tipos como Maidana y Pitana, insospechables de tener alguna predisposición para favorecernos.
Más tarde, siempre en el primer tiempo, hubo un penal que Pitana no nos dio. Mercado le rompió una ceja a Burdisso en el área y el pito, bien, gracias. Pero lo peor fue la doble patada con que Vangioni sacó de la cancha al pibe Pavón, que estaba jugando bien. Este hijo de puta, este mala leche, es la tercera vez que nos saca un jugador de la cancha: Bravo en México, el Burro Martínez en La Bombonera y ahora, Pavón, que parece que tiene fractura de un dedo, lo que supone una larga ausencia.
En el segundo tiempo, como era de prever, ya no se sostuvo la presión tan alta. Pasamos a jugar más atrás pero siempre firmes, ellos no le encontraron la vuelta nunca. Lo que hay que señalar como punto en contra es que cortamos demasiado con foules cerca del área nuestra y eso es doblemente peligroso contra un buen pateador, como Pisculichi. Menos mal que los centros los controlamos bien. En el gol que les anularon, a mí me parece que había off side, finito pero bien cobrado, aunque Closs opine que no.
Pudo haberse complicado cuando se fue expulsado Cubitas, que se ganó la segunda amarilla por cortar lejos una contra pero no, se armaron dos líneas de cuatro y el equipo aguantó bien. Quedaba más de media hora por delante pero hubo respuesta adecuada ante la complicación. En los minutos que tuvieron uno de más, hasta que por fin se fue expulsado el mala leche Vangioni, ni se dieron cuenta.
La etapa final se caracterizó por la escasez de llegada pero las dos mejores, ya cerca del cierre, las tuvimos nosotros. Una, la que erró Cristaldo, que habia sido una contra muy bien manejada por Nico Colazo, de buen segundo tiempo al igual que Pachi Carrizo. Cristaldo corrió mucho y terminó acalambrado, la satisfacción del gol no se la saca nadie pero tiene que tener más contacto con la pelota, se lo tiene que ver más. La otra oportunidad fue del pibe Pochettino, que le dio desviado desde buena posición, al borde del área.
Al final terminaron con nueve, porque Maidana, calentito, lo agredió al Puma Gigliotti. El Puma estuvo muy esforzado, como todos pero no participó en ninguna acción cercana al gol.
Bueno, nos sacamos un peso de encima, a qué negarlo. No vamos a decir que con los suplentes les ganamos a los titulares de ellos porque Boca puso un equipo competente, no regaló nada. Es un resultado que sirve, tranquiliza, afirma la confianza. Ahora les toca el turno a los que esta vez se quedaron en Buenos Aires. Es vital ganarle a Vélez.



EL BOLETÍN: SARA 7, FUENZALIDA 6, CHIQUI 7, BURDISSO 5, COLAZO 6, PABLO PÉREZ 8, CUBAS 6, CRISTALDO 6, PAVÓN 6, GIGLIOTTI 4, CARRIZO 6 (FI), VADALÁ 4, POCHETTINO NC, BENTANCUR NC, ACOSTA NC.

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