domingo, 4 de septiembre de 2016

GANAR SIEMPRE HACE BIEN

Amistosito demasiado light como para fijar certezas. Principalmente, porque Libertad no fue medida de nada, se mostró largo o mejor dicho, partido entre los que tenían que defender y los que pretendían atacar, se resignó fácil, lo tomó como una excursión al Chaco. No obstante, lo primero que cuenta es certificar que Guillermo metió mano, tenía que hacerlo.
Afuera el Chaco Insaurralde, algo que se imponía. Adentro Tobio, no hubo exigencia así que las conclusiones sobre la modificación tendremos que dejarlas para más adelante.
Adentro Cubitas y afuera Bentancur. Vale el mismo concepto anterior pero por conocer a los jugadores podemos aventurar que así, el equipo tiene mejor contención. Más contundente: Cubitas no puede faltar en el doble 5 por lo menos hasta que veamos a los colombianos. En especial porque, así, se libera Pablo Pérez. De la yunta, queda claro quién tiene que quedarse y quién tiene que soltarse. Si juegan Pablo-Bentancur no se sábe bien cuál ocupa cada rol, por empezar pareciera que no lo saben bien ellos mismos, eso es lo peor.
Suelto, Pablo fue el mejor jugador del partido. Patrón del equipo, con presencia por diferentes sectores, muy preciso y afilado en las descargas. Está por comprobarse si se afirma o no en esa posición en que Guillermo lo ve y en la que los demás no estamos tan seguros pero si tiene una pareja que le haga el aguante, puede ser.
Pavón-Centurión en los extremos. Algo que se preveía, para concretarse más a la corta que a la larga, desde el mismo momento en que llegó Centurión. Pavón es delantero y Centurión, más delantero que volante. Los dos prometen verticalidad, cambio de ritmo, desequilibrio en el uno contra uno. Claro está que, con ellos dos juntos, vamos a necesitar detrás un doble 5 que haga muy bien los deberes para que el equipo no se nos despatarre. El experimento de Centurión detrás del 9, cuando salió Carlitos, no parece que vaya a tener futuro, fue sólo circunstancial.
Bou por primera vez de entrada, porque Benedetto se desgarró. La oportunidad la aprovechó, Bou. Metió un gol, pudo haber metido por lo menos dos más, estuvo picante. Le metió una bola de gol a Pavón, fue importante que haya levantado la cabeza y mirado la cancha. Como mínimo, se ganó el derecho de estar contra Belgrano.
Volvió a impresionar bien Vergini, siempre con la salvedad de que nos atacaron con balas de fogueo. Se para bien, trasunta seguridad, fue al área de enfrente y ganó, tuvo participación determinante en el primer gol.
Otra buena noticia es que Peruzzi va acumulando partidos sin que le duela nada y por momentos quiere parecerse al que asomara en Vélez, llegara a la selección y se fuera al exterior. Pasó muy bien por afuera en la jugada del segundo gol y no fue la primera vez que lo hizo, fue una maniobra que se repitió, parecen ir automatizándola debidamente con Pavón, que se lleva la marca para adentro y lo espera.
Casi que ni nos pisaron el área. Intentaron, a falta de mejores recursos, unas cuantas veces desde afuera e invariablemente, respondió bien Sara.
Carlitos metió un gol, le tiene que hacer bien. El tiro libre en el travesaño fue una delicia, lástima que no fue cinco centímetros más abajo. Jugó engripado, tenía ganas. Se movió mucho por todo el ancho, preferentemente se recostó en la izquierda. De entrada le puso una muy buena bocha a Bou. El pueblo lo adora también en el Chaco, se rompieron las manos cuando salió. Esperamos su regreso definitivo.
El equipo tardó en tomar temperatura, hubo un primer tramo de juego bastante aburrido. Cuando encontramos el ritmo, metimos el primero. Y en el mejor segmento, que fue el arranque del segundo tiempo, metimos el segundo.
El primer gol hay que tomarlo muy con pìnzas porque los muchachos de Libertad nos miraron. La abrió bien Pablo en el corner desde la derecha, Vergini saltó solo porque el que lo tenía que marcar se quedó atornillado, la bajó muy bien, algo que le duele a cualquier defensa y Carlitos abrochó en el corazón del área chica, muy oportuno y certero, claro que sin que nadie lo molestara.
En el segundo, vale el movimiento colectivo. Pavón que la aguantó, Peruzzi que le pasó por afuera, descarga en tiempo y forma, buen centro bajo de Gino al primer palo y la aparición de Bou que no hesitó, le dio de prima, sin dar tiempo a que lo cerraran.
Ganamos y ojo que sirve. Si llegábamos a empatar, hoy nos estarían diseccionando. “Un triunfo llama a otro triunfo”, decía don Carlos Bianchi. Y sí, nos deja más tranquilos a todos. El resultado no se vio comprometido en ningún momento. Se viene Belgrano y no nos engañemos, es el peor Belgrano de los últimos años. En La Bombonera, tenemos que acostarlo y se acabó. No jodamos.
No le tengo mayor cariño casi que a ningún periodista pero Pacini logra hacerme sentir más sereno y relajado cuando comenta. Sobrio, atinado, sin exceso alguno. Es el Macaya del Siglo XXI. Y habla sólo del partido, su trabajo. No sé si no es el único, fuera de Macaya, que nunca hasta ahora me ha forzado a pulsar “mute”. Y con la ventaja de que no lo tuvo a Araujo ni a Vignolo al lado.



EL BOLETÍN: SARA 6, PERUZZI 6, VERGINI 7, TOBIO 5, SILVA 5, PÉREZ 8, CUBAS 6, PAVÓN 6, CARLITOS 7, CENTURIÓN 6, BOU 7 (FI), JARA 5, ZUQUI 5, CASTELLANI 5, CARRIZO 5.

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