lunes, 27 de marzo de 2017

ERA PARA GANAR FÁCIL

¿Qué querés que te diga, Guillermo? Me deja un resto de bronca haber terminado pidiendo la hora en un partido que daba para ganar cómodos. Sí, quedate tranquilo, la campaña es muy buena, dos partidos perdidos de 17, primeros solos, tabla rasa en los clásicos. Pero cómo vos decís, siempre hay cosas por mejorar. Y hay algunas cosas para mejorar que son muy visibles y que uno supone no debe ser tan difícil mejorar.
La diferencia sustancial en el partido la marcó el Wachiturro Centurión. Lo voltearon como mil veces, no podían pararlo. En el segundo tiempo hubo una mejora colectiva sobre todo a partir de la superación notoria de Bentancur, que cuando se conecta le da otra calidad al traslado, otra consistencia al entramado. Pablo Pérez, también. Gago, correcto.
En el primer tiempo también fue mejor Boca pero la pelota no salía limpia del medio, mucho toque para los costados pero cuando había que ser vertical, se ensuciaba. Por eso es que el único que estableció distancias netas en todo momento fue Centurión.
Claro está, el gol de Pavón fue una maravilla. Toda de él. Algún parecido con el que le hiciera a Gimnasia en La Plata. Y lo que más cuenta es que levantó la cabeza, miró, pensó. Así, Cristianito. Perfecto el enganche para adentro fabricándose el espacio y perfecta la comba con derecha al ángulo más lejano, una delicia. Pelota bien jugada desde el fondo, por abajo. Ellos se quedaron pidiendo un fau que no fue y después del gol la siguieron, Ardente exasperado. ¿Qué les pasa, che?
Lo peor fue que Espinoza se debe haber quedado con alguna espina, lo deben haber hecho dudar porque a continuación, por un ratito, nos tiró la cancha encima. Dejó pasar una falta evidente contra Gino (ésa derivó en la expulsión de Gustavo) y después le cobró uno a Pablo que era todo pelota, claramente.
San Martín, en ataque, nada. O casi. Al principio pareció que Montagna podía complicarnos por la izquierda, la derecha nuestra, la zona Peruzzi-Vergini-Pablo pero se apagó enseguida. A falta de elaboraciones conjuntas y más allá de la impronta personal del Wachiturro, en el tramo inicial anduvo bien Fernando con las pelotas largas. Una que cruzó desde la izquierda se cerró y casi se mete.
En el segundo tiempo, decíamos, la bola corrió mejor, más prolija de un pie a otro. Apareció más Benedetto. Con más continuidad también Pavón. Bien armado el segundo gol, larga de Pablo a la izquierda, Darío con mucho espacio, la descarga oportuna y la llegada por el medio de Ricky, solo con el arquero, la agarró medio mordida pero igual entró.
Ellos, cero. Salvo una que complicó Rossi, era para embolsarla como Musimessi y se le escapó, pareció como que lo hizo dudar la presencia de Insaurralde. Y después estuvo el tema de las pelotas paradas. Antes del gol de Dening les habían cobrado tres off sides, bien, correctamente sancionados. Pero lo que tiene que preocuparnos, Guillermo, es que cabeceaban siempre ellos. Hasta que vino el gol. La zona blanda que hacemos en las pelotas paradas no es ni blanda ni zona ni nada. Ya pasó otras veces que nos cabecea un tipo como en el patio de su casa entre tres jugadores de Boca que lo miran desde abajo.
Después del gol, en los minutitos que quedaban, ni volvieron a acercársenos al área. No fue tan dramático como quería hacerlo ver Vignolo. Tic de relatores, tienen que cargar angustia, sobreactuar. Portate bien, Vignolo. Todavía que Paolini te permitió viajar en su avión privado para que llegaras a hacer tu programa de la noche (¡Mirá si se iba a perder una ocasión de figurar, Paolini!)... No nos castigues de más, che. Pero en fin, es cierto que tendríamos que haber ganado fácil y terminamos un solo gol arriba.
El sábado estuve viendo a los cuervos. La llevaba bastante bien, Quilmes pero se desmoronó al final, lástima. Después del partido nuestro vi a los que te jedi. Les llevó más de media hora tomarle el pulso al partido contra un Belgrano que jugó con diez, Bieler me puso los pelos (los que me quedan) de punta, en cada intervención consumía un tiempo más de lo necesario. Lo abrieron con un gol en contra (no fue de Driussi, fue en contra). A los que te jedi no les sobra nada, a los cuervos tampoco. Y los dos tienen Copa (sí, apena recordar que nosotros no) aunque los cuervos pareciera que en poco tiempo van a quedar liberados de ese compromiso. Están las condiciones dadas para que tomemos distancias.
Sí, Guillermo, jugando así ganamos mucho y perdemos poco. Estamos bien. Tendríamos que asegurar algunas cositas. ¿No te dejaría más tranquilo hacer hombre en las pelotas paradas, che?


EL BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 5, VERGINI 4, INSAURRALDE 4, SILVA 5, PABLO PÉREZ 6, GAGO 6, BENTANCUR 7, PAVÓN 7, BENEDETTO 6, CENTURIÓN 8 (FI), BOU 6, SEBASTIÁN PÉREZ 5, ZUQUI NC. 

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