¿Qué
querés que te diga, Guillermo? Me deja un resto de bronca haber
terminado pidiendo la hora en un partido que daba para ganar cómodos.
Sí, quedate tranquilo, la campaña es muy buena, dos partidos
perdidos de 17, primeros solos, tabla rasa en los clásicos. Pero
cómo vos decís, siempre hay cosas por mejorar. Y hay algunas cosas
para mejorar que son muy visibles y que uno supone no debe ser tan
difícil mejorar.
La
diferencia sustancial en el partido la marcó el Wachiturro
Centurión. Lo voltearon como mil veces, no podían pararlo. En el
segundo tiempo hubo una mejora colectiva sobre todo a partir de la
superación notoria de Bentancur, que cuando se conecta le da otra
calidad al traslado, otra consistencia al entramado. Pablo Pérez,
también. Gago, correcto.
En
el primer tiempo también fue mejor Boca pero la pelota no salía
limpia del medio, mucho toque para los costados pero cuando había
que ser vertical, se ensuciaba. Por eso es que el único que
estableció distancias netas en todo momento fue Centurión.
Claro
está, el gol de Pavón fue una maravilla. Toda de él. Algún
parecido con el que le hiciera a Gimnasia en La Plata. Y lo que más
cuenta es que levantó la cabeza, miró, pensó. Así, Cristianito.
Perfecto el enganche para adentro fabricándose el espacio y perfecta
la comba con derecha al ángulo más lejano, una delicia. Pelota bien
jugada desde el fondo, por abajo. Ellos se quedaron pidiendo un fau
que no fue y después del gol la siguieron, Ardente exasperado. ¿Qué
les pasa, che?
Lo
peor fue que Espinoza se debe haber quedado con alguna espina, lo
deben haber hecho dudar porque a continuación, por un ratito, nos
tiró la cancha encima. Dejó pasar una falta evidente contra Gino
(ésa derivó en la expulsión de Gustavo) y después le cobró uno a
Pablo que era todo pelota, claramente.
San
Martín, en ataque, nada. O casi. Al principio pareció que Montagna
podía complicarnos por la izquierda, la derecha nuestra, la zona
Peruzzi-Vergini-Pablo pero se apagó enseguida. A falta de
elaboraciones conjuntas y más allá de la impronta personal del
Wachiturro, en el tramo inicial anduvo bien Fernando con las pelotas
largas. Una que cruzó desde la izquierda se cerró y casi se mete.
En
el segundo tiempo, decíamos, la bola corrió mejor, más prolija de
un pie a otro. Apareció más Benedetto. Con más continuidad también
Pavón. Bien armado el segundo gol, larga de Pablo a la izquierda,
Darío con mucho espacio, la descarga oportuna y la llegada por el
medio de Ricky, solo con el arquero, la agarró medio mordida pero
igual entró.
Ellos,
cero. Salvo una que complicó Rossi, era para embolsarla como
Musimessi y se le escapó, pareció como que lo hizo dudar la
presencia de Insaurralde. Y después estuvo el tema de las pelotas
paradas. Antes del gol de Dening les habían cobrado tres off sides,
bien, correctamente sancionados. Pero lo que tiene que preocuparnos,
Guillermo, es que cabeceaban siempre ellos. Hasta que vino el gol. La
zona blanda que hacemos en las pelotas paradas no es ni blanda ni
zona ni nada. Ya pasó otras veces que nos cabecea un tipo como en el
patio de su casa entre tres jugadores de Boca que lo miran desde
abajo.
Después
del gol, en los minutitos que quedaban, ni volvieron a acercársenos
al área. No fue tan dramático como quería hacerlo ver Vignolo. Tic
de relatores, tienen que cargar angustia, sobreactuar. Portate bien,
Vignolo. Todavía que Paolini te permitió viajar en su avión
privado para que llegaras a hacer tu programa de la noche (¡Mirá si
se iba a perder una ocasión de figurar, Paolini!)... No nos
castigues de más, che. Pero en fin, es cierto que tendríamos que
haber ganado fácil y terminamos un solo gol arriba.
El
sábado estuve viendo a los cuervos. La llevaba bastante bien,
Quilmes pero se desmoronó al final, lástima. Después del partido
nuestro vi a los que te jedi. Les llevó más de media hora tomarle
el pulso al partido contra un Belgrano que jugó con diez, Bieler me
puso los pelos (los que me quedan) de punta, en cada intervención
consumía un tiempo más de lo necesario. Lo abrieron con un gol en
contra (no fue de Driussi, fue en contra). A los que te jedi no les
sobra nada, a los cuervos tampoco. Y los dos tienen Copa (sí, apena
recordar que nosotros no) aunque los cuervos pareciera que en poco
tiempo van a quedar liberados de ese compromiso. Están las
condiciones dadas para que tomemos distancias.
Sí,
Guillermo, jugando así ganamos mucho y perdemos poco. Estamos bien.
Tendríamos que asegurar algunas cositas. ¿No te dejaría más
tranquilo hacer hombre en las pelotas paradas, che?
EL
BOLETÍN: ROSSI 5, PERUZZI 5, VERGINI 4, INSAURRALDE 4, SILVA 5,
PABLO PÉREZ 6, GAGO 6, BENTANCUR 7, PAVÓN 7, BENEDETTO 6, CENTURIÓN
8 (FI), BOU 6, SEBASTIÁN PÉREZ 5, ZUQUI NC.
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