No sólo que hubo tres goles de diferencia
sino que, después de tiempo casi inmemorial, logramos pasar los noventa minutos
tranquilos, sin sobresaltos, definimos mucho antes de terminar el juego. Pero
no vayamos a engañarnos, porque ya vivimos muchos desencantos y tenemos que
tener claro que el equipo está para pelearla, ganar o perder. Es cierto que
estamos todavía a tiro porque el campeonato es una risa, se parece al del año
pasado en que todos se peleaban para no salir campeones.
Godoy Cruz viene cumpliendo una buena
campaña, tenía la punta al alcance de la mano y a lo largo del año se lo ha
visto jugar bien. Sobre todo con respeto por la pelota y vocación ofensiva.
Pero tuvo un partido fatal, regaló todo, poseyó por mucho tiempo la pelota al
divino botón, no generó ni una sola maniobra de ataque que pueda ser elogiada y
los errores que cometió en función defensiva resultan difíciles de aceptar en
un equipo profesional.
Boca empezó bien, con Román enchufado. Ya de
entrada tuvimos esa en que se la dio al Burro Martínez, que la pensó muy bien y
la dejó para la llegada de Román, sólo que Román no fue (lo aplaudió al Burro
porque se dio cuenta de que tendría que haber ido). Una jugada bien pensada. Y
a continuación, el penal, magistral pase de Román, con su marca en el orillo,
para la llegada del Burro por entre los centrales. Penalazo del bruto de
Carranza, que todavía tiene la desvergüenza de negarlo. Y ejecución impecable
de Román, apretándola bien abajo y contra un palo.
El segmento de partido que siguió debe
preocuparnos. Perdimos la pelota, nos metimos atrás solos. Menos mal que ellos
no supieron cómo entrar, fallaron permanentemente en el último pase.
En todo el partido, Orion iba a atajar sólo
dos pelotas más o menos comprometidas, esas dos seguidas, en los últimos diez
del primer tiempo, una de Castellani y otra de Ceballos. Pero nosotros
prácticamente no habíamos vuelto a pisar el área después del penal hasta que
tuvimos, ya llegando al descanso, la de Gago (que tenía que patear pero la tocó
al medio, se desvió en uno de ellos y al arquero se le fue al corner) y la de
Insúa, de derecha, que sacó el arquero abajo.
Todo un tema para el morbo periodístico la
exclusión de Gago para el segundo tiempo pero estuvo bien. Fernando no se había
visto mucho pero por sobre todo, Boca necesitaba tener más la pelota, recuperar
más rápido. Por eso, con Pichi Erbes junto al Yagui Bravo (que viene
sintiéndose más seguro, mejora), íbamos a tener más contención. Por otra parte,
nadie repara en que el jueves, el día después de Central, tanto Gago como Erbes
sólo habían hecho kinesio, porque venían cargados. Ahora jugaron 45 minutos
cada uno, perfecto.
La suerte, que es grela, alguna vez te tiene
que sonreír. Fue clave meter el segundo apenas comenzado el segundo tiempo,
dejar el partido liquidado ahí mismo, sin lugar para sorpresas desagradables.
Gran salida desde el fondo de Juancito Forlín, el mejor de la última línea,
notable asistencia del Burro, que esta vez sí jugó mejor en serio e
irreprochable definición del Puma, aprovechando tiempo y espacio, sin
apresurarse, dejándolo tirado al bruto de Carranza para tocar tranquilo. Ahora,
¿dónde estaban los jugadores de Godoy Cruz? Una cosa es adelantarse urgido por
el resultado y otra, regalar todo el campo propio.
Al rato iba a haber otra parecida, conceptualmente
igual, esa que comenzó con una chilena del Yagui y que lo encontró a Román solo
de toda soledad. Si Román hubiese tenido la aceleración de otros tiempos, era
gol de él. El Román de hoy hizo lo que debe hacer el Román de hoy, esperó a que
le llegara otro y se la tocó al Puma, que le dio por arriba del travesaño.
Llegó un poco exigido, el Puma pero
igual, tenía que ser gol.
Buen partido de Román. Estuvo desaparecido
en ese largo rato del primer tiempo que
fue lo peor de Boca pero en el segundo tiempo se manejó bien y manejó bien a
los demás. En definitiva, en los dos planos (lo mejor y lo peor de Boca) volvió
a quedar demostrado cuánto lo necesitamos. De los 15 puntos que tenemos, 14 los
conseguimos con Román. Si se habla de no renovarle el contrato justo a él, ¿qué
tenemos que hacer con los otros 25 integrantes del plantel?
Un recreo, todo el segundo tiempo, dada la
inexpresividad de los memdocinos. Si Orion se quedaba en el vestuario, era lo
mismo. Bianchi bajó del todo la cortina cuando armó las dos líneas de cuatro,
con Pablito Ledesma en lugar del Burro.
Sí, hubo silbidos para Pablito, cuando entró
y tocó las primeras pelotas. Rápidamente, taparon los aplausos y eso estuvo
bueno. Pablo es un jugador que nos ha dado mucho pero además, es buena gente,
leal a Boca. Si se equivocó fue por calentura y no por mala leche y se repite
algo que en su momento ya se sostuvo desde este foro, hay algo que dijo Pablo
que es indiscutible: el “buche” le hace mal “al cuerpo técnico, al grupo y
sobre todo, al club”. La reacción corporativa del periodismo en contra de
Pablo, más que “vergüenza ajena” (clisé gastado en los últimos años por el
periodismo) lo que da es asco, repugnancia. Mucho más al constatar el poder que
tienen esos hijos de puta, que lograron que algunos desprevenidos silbaran a un
pibe como Pablo, que nos dio tanto, tan buena gente y tan leal a Boca.
El tercero vino bien, sobre todo, para darle
confianza a Nico Colazo. Bianchi le dio la oportunidad que merecía, fue titular
después de mucho tiempo, visto lo bajo que venía el Gordo Sánchez Miño y Nico
la aprovechó. Estuvo muy metido, relevó bien al Pochito Insúa (cada vez más agrandado
cuando pasa al ataque) y coronó con esa muy buena jugada individual que terminó
con el penal y la expulsión del bruto de Carranza. Bien Román dejándoselo al
Puma, para que también el Puma agarre confianza (dos goles en un partido deben
ser muy importantes para él) y además, ¿para qué iba a patear un penal Román en
los últimos minutos y con el partido ya definido? A ver si después le agarraba
algún dolorcito.
Los sueños, sueños son. Uno no puede
resistirse a pensar que si abrochamos en serie a Colón y San Lorenzo (que van
primeros), en una de esas… Claro que después revisa el tiempo que llevamos sin
ganar tres partidos seguidos y vuelve a la Tierra pero en fin, es fútbol. A
propósito de cómo es el fútbol, ¿viste qué feo es cuando te sentís esquilmado
por una equivocación del árbitro, che?
EL BOLETÍN, ME HABÍA OLVIDADO: ORION 6, GRANA 5, CATA 5, FORLÍN 7, INSÚA 6, GAGO 4, BRAVO 6, COLAZO 7, ROMÁN 6, MARTÍNEZ 7, GIGLIOTTI 6 (FI), ERBES 6, LEDESMA NC, RIAÑO NC.
ResponderEliminarEs notable lo mucho que mejoró Grana cuando le pusieron al Pichi Erbes adelante y fue a presionar más arriba. Es obvio que no tiene jerarquía suficiente para jugar en Boca, pero hay que reconocerle al tipo que pone unas ganas tremendas, y no veo mal que se le saque provecho eso.
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