miércoles, 25 de enero de 2017

DAMOS MUCHAS VENTAJAS

No es nuevo pero hay que repetirlo porque se repiten las situaciones: Boca puede jugar bien en posesión de la pelota pero no es un equipo compensado. Tiene problemas con el retroceso. Con Gago de 5 se resigna contención y a eso se agrega que no cuenta con centrales de suficiente solidez, de esos capaces de sostener toda la estantería por sí solos.
Esto que viene reiterándose volvió a quedar expuesto con el empate frente a San Lorenzo en Mar del Plata. Y va a seguir siendo así. Desde el punto de vista de Guillermo, es un riesgo calculado, poner el foco en la
función ofensiva y asumir las consecuencias que pueda traer. Los inconvenientes que una vez más se observaron con San Lorenzo seguirán apareciendo, simplemente porque así quiere jugar Boca y porque estos son los jugadores que tenemos.
En cuanto al fondo, esta vez les tocó el turno a Vergini y a Magallán. Guillermo prueba y está bien que así sea. Para éste que escribe, de los cuatro centrales que tenemos disponibles, el más confiable es Tobio, que en la oportunnidad quedó afuera, entró solo unos minutos. Vergini a veces impresiona bien porque tiene técnica pero se pasa, comete errores con la pelota y no siempre sale con medida. Esta vez terminó expulsado. En cuanto a Magallán, Guillermo cree mucho en él y lo hizo volver de Defensa y Justicia pero la verdad es que ya pasaron cuatro años y medio desde la primera vez que llegó a Boca y nunca termina de despegar.
Con Fernando y los colombianos, el medio está armado contra natura. De los tres, el que más puede acomodarse a jugar por un costado es Fernando, que ya lo hizo muchas veces pero él fue justamente el que jugó por el medio. De todos modos, Boca hizo circular bien la bola durante el primer tiempo, precisamente a partir de la inalterable buena distribución de Gago. Pero Pablo Pérez, en este momento, es imprescindible. Se reafirmó cuando entró antes de los 15 del segundo, para que Gago descansara. Pablo, con su despliegue, le da más consistencia a la estructura.
A Zuqui, Guillermo lo sigue tirando abajo de un tren, lo pone de cualquier cosa. Si va a ser algo así como un falso 7, la gente se la va a agarrar con él. Zuqui puede ser un buen volante por un costado, como en Godoy Cruz pero no hacer la banda en forma permanente.
Al comienzo del segundo tiempo se volvió a experimentar con Benedetto y Bou juntos. Puede ser una fórmula de alternativa, en determinadas circunstancias pero está claro que si van los dos, uno tiene que jugar de lo que no le gusta. Benedetto se comió un gol imposible que pudo habernos puesto 2-0. Solís, otro, en un momento en que Boca era el que mandaba, claramente. Bou fue de lo mejor, volvió a meter uno, está en muy buen momento. Solís no aprovechó del todo la oportunidad pero hay que seguir poniéndolo, dándole minutos, puede andar.
Como con Estudiantes, bastante temprano nos pusimos arriba. Bien trabajada la acción previa al penal, pelota bien puesta por Jara, oportuna aparición de Sebastián Pérez en el fondo de la cancha, evidente empujón de Ortigoza. Penal, aunque Latorre (que tiene la permanente necesidad de despegarse de su pasado como jugador de Boca) y Pons (que es hincha de San Lorenzo) digan que no. Buena ejecución de Fernando, seguro, esperó que se le moviera el arquero.
Nos empatan en una jugada propia de lo permeable que es Boca cuando defiende. Jara le dio a Cerutti todas las libertades posibles para que se acomodara y sacara el centro. Blandi se nos aparece solito entre los dos centrales, que miraron.
El segundo, ya en el segundo tiempo, otra vez, pelota larga y Merlini que se va sin que nadie logre molestarlo. Encima Werner terminó regalándole el primer palo, invitándolo a que se la pusiera ahí.
Menos mal que empatamos más o menos pronto. Ese gol, el segundo de Boca, fue lo mejor de la noche. Primero, por cómo Pablo los madrugó a todos sacando rápido el tiro libre. Bou jugó bien de espaldas, Pablo volvió a meterla, participación de Fabra (otro que no puede faltar) en ataque y después, el giro perfecto de Bou, metiendo el zurdazo seco y bien cruzado, apretadito contra el palo más lejano. Por entonces ya no estaba Benedetto y Walter se podía mover más cómodo. Había entrado Pachi Carrizo, que en la media hora que le dieron volvió a hacer casi todo mal.
En fin, si los cuervos no le ganan el viernes a Estudiantes por dos goles, ya tendríamos la primera copita del año adentro. Mejor así. Me encantan estos triangulares que termina ganando el que no juega el último partido. Si se da, quiero ver quién de los dirigentes se mete en la cancha y sale en las fotos llevándose la copa.
El sábado, los que te jedi. Seguro que Guillermo va a poner a la mayoría de los que estuvieron con Estudiantes. Quiero ver, sobre todo, quiénes van a ser los centrales. No va a estar Vergini y es una lástima porque para mí, la mejor opción que tenemos a mano es Vergini-Tobio. Es un tema que tiene que ocuparnos de manera prioritaria. Aunque, curiosamente, entre los cientos de nombres que ruedan por el mercado de humo periodístico, ni se menciona la posibilidad de que venga un central.


EL BOLETÍN: WERNER 4, JARA 5, VERGINI 4, MAGALLÁN 4, FABRA 6, SEBASTIÁN PÉREZ 5, GAGO 7, BARRIOS 5, ZUQUI 3, BENEDETTO 5, SOLÍS 5 (FI), BOU 7, PABLO PÉREZ 7, CARRIZO 4. 

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