No
es nuevo pero hay que repetirlo porque se repiten las situaciones:
Boca puede jugar bien en posesión de la pelota pero no es un equipo
compensado. Tiene problemas con el retroceso. Con Gago de 5 se
resigna contención y a eso se agrega que no cuenta con centrales de
suficiente solidez, de esos capaces de sostener toda la estantería
por sí solos.
Esto
que viene reiterándose volvió a quedar expuesto con el empate
frente a San Lorenzo en Mar del Plata. Y va a seguir siendo así.
Desde el punto de vista de Guillermo, es un riesgo calculado, poner
el foco en la
función
ofensiva y asumir las consecuencias que pueda traer. Los
inconvenientes que una vez más se observaron con San Lorenzo
seguirán apareciendo, simplemente porque así quiere jugar Boca y
porque estos son los jugadores que tenemos.
En
cuanto al fondo, esta vez les tocó el turno a Vergini y a Magallán.
Guillermo prueba y está bien que así sea. Para éste que escribe,
de los cuatro centrales que tenemos disponibles, el más confiable es
Tobio, que en la oportunnidad quedó afuera, entró solo unos
minutos. Vergini a veces impresiona bien porque tiene técnica pero
se pasa, comete errores con la pelota y no siempre sale con medida.
Esta vez terminó expulsado. En cuanto a Magallán, Guillermo cree
mucho en él y lo hizo volver de Defensa y Justicia pero la verdad es
que ya pasaron cuatro años y medio desde la primera vez que llegó a
Boca y nunca termina de despegar.
Con
Fernando y los colombianos, el medio está armado contra natura. De
los tres, el que más puede acomodarse a jugar por un costado es
Fernando, que ya lo hizo muchas veces pero él fue justamente el que
jugó por el medio. De todos modos, Boca hizo circular bien la bola
durante el primer tiempo, precisamente a partir de la inalterable
buena distribución de Gago. Pero Pablo Pérez, en este momento, es
imprescindible. Se reafirmó cuando entró antes de los 15 del
segundo, para que Gago descansara. Pablo, con su despliegue, le da
más consistencia a la estructura.
A
Zuqui, Guillermo lo sigue tirando abajo de un tren, lo pone de
cualquier cosa. Si va a ser algo así como un falso 7, la gente se la
va a agarrar con él. Zuqui puede ser un buen volante por un costado,
como en Godoy Cruz pero no hacer la banda en forma permanente.
Al
comienzo del segundo tiempo se volvió a experimentar con Benedetto y
Bou juntos. Puede ser una fórmula de alternativa, en determinadas
circunstancias pero está claro que si van los dos, uno tiene que
jugar de lo que no le gusta. Benedetto se comió un gol imposible que
pudo habernos puesto 2-0. Solís, otro, en un momento en que Boca era
el que mandaba, claramente. Bou fue de lo mejor, volvió a meter uno,
está en muy buen momento. Solís no aprovechó del todo la
oportunidad pero hay que seguir poniéndolo, dándole minutos, puede
andar.
Como
con Estudiantes, bastante temprano nos pusimos arriba. Bien trabajada
la acción previa al penal, pelota bien puesta por Jara, oportuna
aparición de Sebastián Pérez en el fondo de la cancha, evidente
empujón de Ortigoza. Penal, aunque Latorre (que tiene la permanente
necesidad de despegarse de su pasado como jugador de Boca) y Pons
(que es hincha de San Lorenzo) digan que no. Buena ejecución de
Fernando, seguro, esperó que se le moviera el arquero.
Nos
empatan en una jugada propia de lo permeable que es Boca cuando
defiende. Jara le dio a Cerutti todas las libertades posibles para
que se acomodara y sacara el centro. Blandi se nos aparece solito
entre los dos centrales, que miraron.
El
segundo, ya en el segundo tiempo, otra vez, pelota larga y Merlini
que se va sin que nadie logre molestarlo. Encima Werner terminó
regalándole el primer palo, invitándolo a que se la pusiera ahí.
Menos
mal que empatamos más o menos pronto. Ese gol, el segundo de Boca,
fue lo mejor de la noche. Primero, por cómo Pablo los madrugó a
todos sacando rápido el tiro libre. Bou jugó bien de espaldas,
Pablo volvió a meterla, participación de Fabra (otro que no puede
faltar) en ataque y después, el giro perfecto de Bou, metiendo el
zurdazo seco y bien cruzado, apretadito contra el palo más lejano.
Por entonces ya no estaba Benedetto y Walter se podía mover más
cómodo. Había entrado Pachi Carrizo, que en la media hora que le
dieron volvió a hacer casi todo mal.
En
fin, si los cuervos no le ganan el viernes a Estudiantes por dos
goles, ya tendríamos la primera copita del año adentro. Mejor así.
Me encantan estos triangulares que termina ganando el que no juega el
último partido. Si se da, quiero ver quién de los dirigentes se
mete en la cancha y sale en las fotos llevándose la copa.
El
sábado, los que te jedi. Seguro que Guillermo va a poner a la
mayoría de los que estuvieron con Estudiantes. Quiero ver, sobre
todo, quiénes van a ser los centrales. No va a estar Vergini y es
una lástima porque para mí, la mejor opción que tenemos a mano es
Vergini-Tobio. Es un tema que tiene que ocuparnos de manera
prioritaria. Aunque, curiosamente, entre los cientos de nombres que
ruedan por el mercado de humo periodístico, ni se menciona la
posibilidad de que venga un central.
EL
BOLETÍN: WERNER 4, JARA 5, VERGINI 4, MAGALLÁN 4, FABRA 6,
SEBASTIÁN PÉREZ 5, GAGO 7, BARRIOS 5, ZUQUI 3, BENEDETTO 5, SOLÍS
5 (FI), BOU 7, PABLO PÉREZ 7, CARRIZO 4.
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