Cuatro-buenas-noticias-cuatro:
1) Ganamos tres partidos seguidos. No
había sucedido en todo este tercer ciclo de Bianchi. No ocurría desde el
Inicial 2012, con Falcioni, cuando metimos cuatro al hilo: Tigre, All Boys,
Unión y Rafaela.
2) Ganamos sin Román. No ocurría desde
el 15 de setiembre del año pasado, 2-1 a Racing. Hubieron de transcurrir diez
partidos (oficiales) consecutivos sin Román en los que no ganamos (cinco empates,
cinco perdidos).
3) ¡El Burro Martínez metió dos goles en
un partido! En sus 49 partidos (oficiales) anteriores con nosotros sólo la
había embocado tres veces.
4) Mandamos al descenso de una vez a estos
muertos de hambre, que ya bastante jodieron. En los cuatro años que
insólitamente se sostuvieron en primera nos habían ganado las tres veces
anteriores que los visitamos (uno en cancha de Huracán), nos empataron y nos
ganaron en La Bombonera y hasta nos eliminaron de la Copa
Argentina. Su ruta…
En cuanto al rendimiento del equipo, bueno,
en fin, aquí las noticias no son tan buenas. En todo el primer tiempo llegamos
una sola vez, la del Puma Gigliotti en el palo, cuando faltaba un minuto.
Antes, nada. All Boys tampoco, era un bodrio.
Habíamos tenido más la pelota y hasta les descubrimos el lado más
flaco, la derecha de ellos. Allí les juntamos a Colazo (que partía de doble
cinco), Sánchez Miño (Bianchi le sigue creyendo, ¿por qué no lo puso a Acosta?),
a Insúa (de buen partido) y ocasionalmente al propio Martínez. En todo el
primer tiempo el Burro no había aparecido nunca por la derecha sino siempre por
el medio y la izquierda, como si quisiera transformarse en Román.
Ahora bien, con toda la posesión de que
dispusimos y con ese desbarajuste que les armábamos por un costado, cuando
había que terminar la jugada nos repetíamos en centros intrascendentes, a favor
de los defensores. Una falta de ingenio irritante.
El segundo tiempo empezó con el primer gol
del Burro. Otra vez les entramos por la izquierda. Muy bien el Pochito Insúa,
robando una pelota y yéndose hasta el fondo para, esta vez sí, meter un centro
pero de los que duelen. Manotazo forzado y corto de Cambiasso y todo el arco servido
para que el Burro se sacara la mufa.
Lástima que nos empataron enseguida. Acá no
puede reprochársele mucho a la defensa, que en general anduvo bastante bien,
con trabajo muy firme sobre todo de Juancito Forlín. El gol del empate parcial
fue todo mérito de ellos, buen centro de Espinoza y definición inobjetable de
Calleri, de aire y a la carrera.
En los minutos que siguieron pudimos haber
perdido el partido. Ellos se agrandaron, empujados por su público. Perdimos la
pelota, nos apretaron contra el área. Nos faltó, en ese tramo, el tipo que la
pisara, que congelara. Nos faltó un Román.
Menos mal que, en el mejor momento de ellos,
les embocamos el segundo. Muy ben arranque de Nico Colazo, ganando la bola
cerca del medio y llevándosela de prepotencia. Participación de Pichi Erbes
abriendo hacia la derecha y después, todo del Burro. Muy buena: llegada al
fondo, enganche y zurdazo cruzado, endemoniado, inatajable.
De ahí en más, todo nos quedó servido.
Ellos, sabiéndose condenados, se regalaron. El contraataque se hizo muy fácil y
Cambiasso los salvó tres veces, dos con Sánchez Miño y una con Glgliotti. Pero
ojo, en el medio Vigliano se comió un penalazo de Orion a Battión que pudo
haber significado un frustrante empate. Muy bruto, Agustín, parecida a la de aquel
entrenamiento del año pasado en que lesionó a Paredes.
La tranquilidad llegó a nueve del final con
el tercero. Lindo centro de Pichi Erbes y cabezazo muy bien cruzado por el Puma.
All Boys estaba muy desarmado pero no deja de ser importante haberlo
aprovechado. Después sí, sobre el final, Orion apareció para salvar dos veces, la
de Calleri desde cerca y el tiro libre de Cabrera pero ya estaba todo el
pescado vendido.
Bueno, estamos a cinco puntos de los
primeros y quedan por jugarse seis. Tenemos siete equipos arriba pero en este
fútbol nuestro tan empeorado podría pasar cualquier cosa. No, no es que vayamos
a alcanzar. Lo que debemos es lamentarnos por todos los trenes que dejamos ir.
Con muy poquito más, la historia sería completamente diferente.
EL BOLETÍN: ORION 5, GRANA
5, CATA 5, FORLÍN 7, INSÚA 7, ERBES 7, BRAVO 6, COLAZO 6, SÁNCHEZ MIÑO 5,
MARTÍNEZ 8, GIGLIOTTI 6 (FI), RIAÑO 5, CUBAS NC, ZÁRATE NC.
Me tengo que ir hasta Buzios par que el Puto Martínez meta dos goles!!!! Y qué mierda pasa con la lesión de Román? Ayuda!
ResponderEliminarCon lo de Román hicieron un circo infame y ya viste. Fue un pisotón que le produjo una hematoma. Si estábamos jugando por algo importante, seguro jugaba pero con toda lógica, se prefirió no arriesgarlo.
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