Lo
estábamos empezando a querer, al pibito Bentancur. Tene unas
condiciones muy por encima del promedio, técnica y desfachatez,
seguridad. Pero lo que hizo ayer es una de esas fallas que dejan
marca profunda. Tampoco se trata de que la boludez que se mandó le
haya pasado por pibe, a los grandes también puede pasarles, hay muchos que no aprenden nunca. Vamos a
ver cómo sale, Rodrigo, cómo la asimila. Si la próxima vez da signos de que
está entero, de que juega como siempre, habrá dado un paso muy
firme, de gran valía. Es posible que le cueste. Pero es seguro que
olvidar, no vamos a olvidar, ni él ni nosotros.
Increíble,
de un lateral a favor nuestro nos terminan embocando un gol en el
minuto noventa. Perdemos un clásico que tendríamos que haber ganado
y ni siquiera empatamos, perdemos la punta y también en este caso,
veremos cómo reacciona el equipo para esta recta final que queda,
para la cita cumbre del domingo que viene pero hoy, estamos heridos
de consideración, es la verdad.
Sin
Carlitos (la única de las ausencias que no iba a poder disimularse),
el equipo se las arregló bastante bien. Cuatro volantes con
Bentancur como doble cinco pero suelto y una muy buena prestación de
Pablo Pérez. Debe haber sido por la falta de Gago que Pablo se
decidió a ocupar un lugar más preponderante, supo que el que tenía
que llevar la pelota era el. Boca la hizo correr, en general, bien.
Ganó el medio de la cancha a lo largo de todo el partido, fue
“protagonista”, esa palabra a la que de tanto usarla la hemos
vaciado de contenido pero a la que conviene devolverle el contenido.
¿Qué es ser protagonista? Que se juegue como quiero yo y no como
quieren los otros. Se jugó como quiso Boca, en casi todo momento.
La
deuda fue la profundidad y no por responsabilidad de los delanteros.
Jony Calleri en especial se movió mucho y fue muy difícil de tomar.
En cuanto al Tucu Palacios, anduvo medio atropellado pero participó
en la mayoría de los mejores ataques que elaboramos. Lo que pocas
veces logramos fue sopresa, el último pase que desestabilizara. San
Lorenzo nos esperó tranqui, con un Caruzzo que ha vuelto a parecerse
a aquel que apareciera en Argentinos Juniors y que nosotros, en tres
años y medio en que lo tuvimos, nunca llegamos a ver. Se tendría
que haber ido expulsado Yepes por la patada salvaje que le metió al
Tucu pero Echenique lo perdonó y listo, qué le vamos a hacer.
El
dato revelador es que, habiendo manejado todo el primer tiempo, no
marcamos diferencia de llegada. ¿Cuáles tuvimos? Esa del Cabezón
Meli, de frente al arco, después de una brutal llegada al fondo con
pase hacia atrás de Jony por derecha y que de pedo le pegó a
Buffarini y por eso se salvaron y la otra fue ese muy buen remate
desde afuera por Bentancur, que Torrico rechazó con esfuerzo pero no
llegó nadie para meterla. Ellos, habiendo hecho mcho menos, también
llegaron dos veces, la de Villalba por derecha que salvó Orion en el
primer palo y el centro del propio Villalba que por milímetros no
llegó a conectar Arias.
Mejor
el segundo tiempo porque no sólo seguimos mandando en el medio sino
que aparecieron las situaciones en mucha mayor medida. Igual, el
Negro Chávez tendría que haber entrado mucho antes pero la
sensación es que, para ponerlo, el Vasco no sabía bien a quién
sacar. En fin, Calleri tuvo el gol de cabeza ero le erró al arco.
Palacios tuvo una de las mejores, esa corrida larga después de una
bocha muy bien puesta por Cubitas pero le pegó a matar y también le
erró al arco. Enseguida hubo otra que cruzó el propio Palacios y
llegó Buffarini para mandarla al corner porque estaba Jony para
empujarla. Y la mejor, la última, la volea del Cabezón Meli que
salvó en gran forma Torrico, 44 del segundo, era el gol que
tendríamos que haber hecho para ganar y no hicimos.
Ya
nos íbamos masticando la bronca por el 0 a 0 insuficente cuando
ocurrió la desgracia impensada. Se puede señalar que es una pavada
querer sacar la bola por abajo desde ahí, que es mejor pegarle largo
y ponerla del otro lado de la cancha pero es “diario del lunes”.
Lo cierto es que nos apretaron bien, hay que reconocerlo. Rodrigo,
que siempre impresiona por tener el aplomo y la suficiencia de un
veterano, esta vez se aturulló. Terminó queriendo sacársela de
encima pero de la peor manera, corta y para adentro, error de
principiante. Qué va a hacer, le salió una asistencia magistral
para Matos, que se nos apareció por el medio con los centrales
abiertos. A sacar del medio, a llorar a la iglesia, a cantarle a
Gardel, a otra cosa.
Semana
clave, eh. A Carlitos y los otros los vamos a tener recién el
jueves, con viaje largo y en el caso de Carlitos (habrá que ver si
también en el de Gago), con desgaste de competencia, porque con
México va a ser titular. Los que te jedi aguardan. Si ganamos, se da
vuelta todo, quedaremos bien parados, listos para un prometedor
sprint final. Si perdemos no importará que queden seis fechas,
estaremos casi muertos. O muertos.
EL
BOLETÍN: ORION 5, PERUZZI 5, TOBIO 5, CATA 5, COLAZO 4, MELI 6,
CUBAS 6, BENTANCUR 3, PÉREZ 7, PALACIOS 6, CALLERI 6 (FI), MONZÓN
5, CHÁVEZ 5. .
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