jueves, 30 de junio de 2016

EL FÚTBOL QUE LE GUSTA A LA GENTE

Sacaron ellos y a los doce segundos, ganábamos 1 a 0. ¿No es ése el fútbol que le gusta a la gente? Bueno, por lo menos es el fútbol que me gusta a mí, aunque no estoy seguro de ser gente.
Viene bien marcar territorio de entrada, no complicarse en estos cruces de la Copa Argentina contra banditas de muchachos entusiastas y emocionados. No siempre se da así, recordar el año pasado con Huracán Las Heras, por no ir más lejos.
Además del valor del gol y más allá de las limitaciones del oponente, vale el movimiento táctico. Pachi Carrizo y Nico Lodeiro se lo comieron al tipo que recibió el pase atrás, lo atosigaron y se la sustrajeron de prepotencia. Después, instantánea y certera la descarga de Nico y después, mortal la aparición de Cristian Pavón por el medio para definir.
Antes del cuarto de hora, el segundo y éste fue todo de Cristian Pavón, que capturó un rebote y no les dio tiempo a nada, se la llevó para el área como una tromba y ajustició de nuevo.
Momento mágico el de Cristian. Contra Olimpia o contra Güemes, siente que puede y puede, encara y pasa, toma las decisiones adecuadas. Como para que volvamos a agarrarnos la cabeza por el hecho de que no vamos a tenerlo en Ecuador y todo por un ataque de pelotudez (“Pavón” es aumentativo de “pavo”).
Y vamos a ver cómo lo resolvemos porque además de que Cristian, por actualidad, es hombre clave, la evidencia es que no tenemos a nadie que se le parezca. El Tucu Palacios está colgadísimo, más para irse que para quedarse y por otra parte, está en este momento muy lejos de lo que es Pavón (hace un año parecía a la inversa, así es el fútbol y así son los jugadores). Guillermo está por ahora inclinado a poner a Benedetto, Benedetto es 9, la prueba juntándolo con Carlitos en Salta no fue del todo satisfactoria. Una tercera opción es que los extremos sean Pachi por derecha y Nico por izquierda, en cuyo caso el tercero de volantes surgiría del cuarteto Zuqui-Jara-Cubitas-Pablo Pérez. Veremos cuál es la decisión del técnico y veremos qué sale.
En fin, el partido estaba terminado. Cada vez que Boca apretaba el acelerador, rompia. El sitio predilecto era la derecha y por allí llegó también el tercero, a los 23. Pachi Carrizo fue el que llegó al fondo y la cruzó; el tal Páez, en su desesperación, la metió antes de que la metiera el Chaco Insaurralde.
En el segundo tiempo, era de prever, la plancha. Se puede pensar que no era cuestión de desgastarse más de lo necesario. Hay quienes sostienen que hay que apiadarse de rivales como éste, en la Argentina parece ser la corriente que impera. Habemos otros como yo que sostenemos que hay que ir por más, meter todos los que se pueda, ninguna demostración de respeto por el rival mejor que esa. Hicimos el gol más rápido de la historia de Boca en partidos oficiales. Me gustaría que alguna vez, cuando se dé la ocasión, vayamos por el otro record, por quebrar esa marca del 11-1 contra Tigre inalcanzable desde 1942.
Sigue sin llenarme Carlitos. Está físicamente bien, con mucha movilidad y compromiso pero no termina de ser el que debe ser, por ahí se acelera, le falta precisión, pierde más pelotas de las que tiene que perder. Ojalá que aparezca en el momento debido, cuando vayamos por los porotos que valen.
También Lodeiro estuvo tan activo como, por momentos, pasado de revoluciones. Es una característica propia de él. Metió bolas muy justas y en buena cantidad. Con eso le bastó para sobresalir. Pero perdió otras por no tomarse un tiempo más, una lástima.
El lugar de la cancha en que estamos más con lo puesto es la zona de Peruzzi. Es un buen 4, Gino, pero hace rato que da menos de lo que puede, tiene que recuperar confianza de una vez, Guillermo lo aguanta y debe responder a ese respaldo.
Igual, no nos hicieron ni cosquillas. Orion lo sabía, salió a jugar con cuello polar para no cagarse de frío. Bien podría haber jugado con sobretodo, daba lo mismo.
Esperemos que no sea nada, nomás, lo del Chaco. Le dolía en serio la zona lumbar, del lado izquierdo. Salió porque no daba más. Uno se quiere matar cuando se le cae un jugador en un partido como éste y no falta el que salga con que no había que poner a los titulares pero no, un jugador también se te puede caer en un entrenamiento. Son cosas que pasan.
La obligada salida del Chaco dio lugar al ingreso del hombre del día, Tobio, que había hecho las delicias del periodismo con sus declaraciones de la hora del almuerzo. Pero tiene sus razones para estar decepcionado, Fernando, es la verdad. Quería quedarse y Boca no lo quiere. Vergini no parece ser mucho mejor que Tobio y a Tobio ya lo teníamos.
En los últimos veinte, Guillermo lo puso a Cubitas por Jara. Lo tiene en observación, a Cubitas, después de aquella distensión de ligamento contra Cali. Es la otra duda que queda para armar el equipo contra Independiente del Valle: o va Jara de 5 con Zuqui a la derecha o va Cubitas de 5 con Jara a la derecha. Cubitas, en su mejor expresión, es un 5 bárbaro, Guillermo lo va a seguir mirando en los últimos días de trabajo previo. Jara también tiene oficio para jugar en esa posición clave, se para bien y mete unos pases largos muy precisos, muy profundos. Zuqui tiene ganas, no se para nunca, es un volante que pisa el área de enfrente con determinación y sentido de oportunidad. Cualquier de las alternativas que se plantean puede llegar a funcionar, por ahí parecemos estar cubiertos.
El último cambio fue el de Pablo Pérez que entró saliéndose de la vaina, parecía ser el único que no había dado por terminado el partido. Y se le dio con el último gol, en el cierre. Fue al área con todo, le quedó y no la desperdició. Estaba adelantado pero habilitado porque se la dio uno de ellos, no fue un rebote sino que el tipo fue al suelo a jugar la pelota y terminó dándosela a Pablo.
Una delicia oír a los hinchas de Gûemes cantar, durante el segundo tiempo, “no se escucha, no se escucha, sos amargo, bostero hijo de puta”. Váyanse a cagar, señores. Este día no se lo van a olvidar nunca, lo van a atesorar entre sus mejores recuerdos y eso que perdieron 4 a 0: jugaron contra Boca, debieran darnos las gracias.
No tengo Cablevisión, lo di de baja hace años por el destrato de que fui objeto por parte de la empresa. Tengo Telecentro. El partido lo tuve que ir a ver a la casa de un gran amigo bostero, Huguito Maio. Es la encerrona hacia la que nos están llevando irremisiblemente, en éste como en otros órdenes. Crucero del Norte contra Juventud Unida de Gualeguaychú lo pueden ver todos pero a Boca no quieren que lo vean todos. Quieren que lo vean los que paguen por verlo. Es el sistema que sustenta el gobierno nacional y también la propia conducción del club. Y lo peor es que, en uno y otro caso, es lo que votó la gente. Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.



EL BOLETÍN: ORION 6, PERUZZI 5, CATA 6, INSAURRALDE 6, SILVA 5, ZUQUI 6, JARA 6, LODEIRO 7, PAVÓN 8, CARLITOS 6, CARRIZO 6 (FI), TOBIO 5, CUBAS 5, PABLO 6.

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