lunes, 27 de noviembre de 2017

OTRA VEZ SOPA

Terminó el partido, apagué instantáneamente el televisor y me fui a leer a la cama. No quise escuchar a nadie ni ver más nada. Leí como hasta las tres de la mañana, recién ahí me vino el sueño, quedé muy sacado.
Vamos a tener que encontrar la fórmula para cuando nos proponen partidos como éste, presión, fricción, interrupción, boquilla... De entrada, Gil avisó, con ese patadón que le metió a Kichan, que éra lo que iban a hacer. Hasta ahora, no los sabemos jugar (estaría muy bueno que los mellizos tomen nota) y ya están todos avisados.
Para colmo, nos embocaron temprano. De la jugada del gol, de ese corner maldito, no puede achacársele mucho a nadie. Pachi Carrizo la puso muy apretada en la zona del primer palo, Martínez no llegó a tocarla pero nos desacomodó y después fue una gran repentización de Ruben para meter la cabeza. Ahora, la primera intervención de Peruzzi había sido un foul al absoluto pedo, en un costado, a un tipo que estaba de espaldas y contra la raya. Y en la segunda intervención, por atolondrado regaló ese corner maldito, se la llevó por delante. En el segundo tiempo iba a recomponer parcialmente la imagen con dos llegadas al fondo pero siempre lo mismo, con Gino: puede pasar bien pero es muy ingenuo, muy pavo y distraído para marcar.
No nos terminamos de acomodar nunca. Pasados los 15 pudimos empezar a superar la primera línea de presión pero de ahí no pasábamos. De hecho, la única aproximación al gol que íbamos a tener en todo el primer tiempo fue porque casi se la meten ellos solos, esa que Camacho peinó para atrás y que el arquero alcanzó a sacar por arriba. Rossi tampoco tuvo trabajo en ese tramo. Volvió Edwin y de sus pies nacieron algunas de las mejores concepciones pero aparece poco, Edwin. Y no encontró con quien juntarse. Fabra pasó algunas veces pero no prosperó ninguna. Pablo metió como siempre pero estuvo desprolijo y ofuscado. Nández, en algún momento, pareció que podía aportarnos soluciones por la derecha pero después se volvió a enredar en la medeja del desorden.
Se jugaba como querían ellos, entramos en la que les gusta. Discusiones, cortes, entreveros... Estábamos incómodos, nerviosos y la pagamos con la expulsión de Goltz. Una boludez absoluta, la de Paolo, pegándole esa patadita a Ruben, sin la pelota. Demostración de nuestro estado de ánimo. Quedaban 52 minutos y teníamos uno menos.
Muy condicionados. Wilmar, hasta ahí raramente inseguro con la bocha, de central con Magallán, Nández-Pablo juntos en el medio, Cardona muy lejos de Pavón. En cuanto a Junior, desaprovechó otra oportunidad, fue como si no estuviera. Cierto es que había empezado jugando de 9 por una emergencia, no es la posición que le conviene. ¡Qué cosa, lo de Walter Bou! Cuando va a tener la ocasión de mostrarse desde el principio, se lesiona, en el último entrenamiento.
En el segundo tiempo, si mirábamos una mitad de la cancha, lo veíamos a Kichan rodeado de camisetas blancas. Si mirábamos la otra mitad, veíamos a cuatro de ellos que atacaban contra cuatro nuestros que defendían. No fue la mejor decisión mandarlo a Kichan por el medio y sacarlo de las bandas, que es donde siempre se ha movido mejor. Además, tuvimos demasiados problemas con el juego aéreo. Rossi sacó tres pelotas clave, porque si no, estábamos al horno. El otro que funcionó fue Magallán, muy seguro en el mano a mano. Pero no teníamos juego y es natural: si no le habíamos encontrado la vuelta once contra once, menos iba a ocurrir diez contra once.
Una vez más, tardó mucho en llegar el primer cambio pero la verdad es que, repasando el banco, no se veía que por allí etuvieran las soluciones. Espinoza surgía como la primera opción, en otros partidos entró bien durante los segundos tiempos pero venía de una muy mala prestación contra Racing. Cuando al fin entró, tuvo dos claritas y le erró a los 7,32 por 2,44, la tiró afuera, una cruzada desde la derecha y la otra por arriba cuando estaba de frente.
En el último segmento de partido pudimos haberlo empatado. Ya a esa altura tirábamos cualquier cosa, el Chaco Insaurralde por Peruzzi para ir a cabecear, Vadalá por Fabra... Fuimos con lo que teníamos y eso hay que rescatarlo pero la verdad es que ellos fue como si se asustaran, por primera vez perdieron el control de la situación. La mejor fue la de los 42, dos veces lo tuvimos, el centro de Espinoza, cabezazo de Pablo que dio en el pecho de Martínez (no fue mano) y a continuación, el tiro de Edwin en el palo, salió para el centro del arco pero no entró...
Recién esta mañana vi las declaraciones de Guillermo y no me gustan. “Son derrotas circunstanciales”, no es el discurso que espero. “Central no nos superó, nos ganó”... La mayor parte del encuentro se jugó como querían ellos, igual que por la Copa Argentina. Dos palmas seguidas y a los cuervos los tenemos a tres puntos. Para colmo, andan muy derechos: con Argentinos jugaron como el orto, tendrían que haber perdido... Pero ganaron.



EL BOLETÍN: ROSSI 6, PERUZZI 4, GOLTZ 2, MAGALLÁN 6, FABRA 5, NÁNDEZ 5, WILMAR 4, PABLO 5, PAVÓN 4, JUNIOR 3, CARDONA 5 (FI), ESPINOZA 4, INSAURRALDE NC, VADALÁ NC.

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