lunes, 11 de diciembre de 2017

VALIOSO POR LO SUFRIDO

Vale por lo dificil que se hizo, por las ausencias que no pueden disimularse y porque, esta vez, se consiguió sacar los tres puntos en un partido que el rival había llevado al juego que menos nos gusta, como con Racing y Central.
Durante todo el primer tiempo Boca jugó sumamente incómodo, no podía sobreponerse a la presión en la salida, perdía la pelota con facilidad. Recién pasada la media hora consiguió alguna tenencia pero sólo con juego horizontal.
No es que a Estudiantes le haya sobrado fluidez en la elaboración pero igual, llegaron. Dos tiros en los palos, en ese primer tiempo: primero, el tiro libre de Rodríguez (pidieron no uno sino dos penales, ni ahí) y después, la de Pavone anticipando de abajo en el primer palo, en una jugada que nos agarró muy mal parados. Además, Rossi sacó dos bochas difíciles: la de Rodríguez cruzada y el cabezazo de Desábato, de pique. Siempre está, Agustín. En la primera, la pelota había salido por un costado, clarito pero Vergini no se puede quedar parado, tiene que seguir jugando. En la segunda, aparentemente no entraba pero Agustín, por las dudas, la tocó por arriba. También tuvieron una en que Pavone le entró medio que con el hombro y se fue cerca. De arriba perdíamos y a Pavone se hacía difícil tomarlo porque movía bien la carrocería en el área. Goltz se fue muy rápido, debe estar desgarrado y Vergini mostró sus dubitaciones habituales.
Pablo Pérez y Nández se separaban mucho de Wilmar, lo dejaban en desventaja. Cardona no terminaba de meterse en el partido, no lo encontrábamos, suele pasar con Edwin. Nada de ataque en ese primer tiempo, salvo un tiro desde afuera de Pavón muy forzado que controló Andújar sin problemas y después, la de Frank llegando al fondo, bien armada, Vadalá ganó de abajo en el primer palo pero le entró al revés. Tras Arsenal se apuntó desde aquí, a pesar de la buena prestación de Vadalá, que Guido no puede jugar perdido entre los centrales, lo borran, no juega.
El segundo tiempo fue otra cosa porque ganamos posesión, la pelota empezó a correr de pie a pie. Bastante lejos del arco rival, es cierto pero al menos, de banda a banda, hallamos algunas asociaciones. Cardona, más corrido al medio, aunque nunca alcanzó precisión ni protagonismo, tuvo al menos más contacto con la bocha. Y Wilmar, mejor rodeado, empezó a parecerse a Wilmar. Sobre todo, Pablo creció mucho y cuando crece Pablo, el equipo se ordena automáticamente. Por otra parte, le quedó mucho campo abierto a Pavón, sabíamos que la tirábamos para arriba y para la derecha y allá iba Kichan, abriendo cancha, con posibilidades de ganar. Estudiantes pareció acusar el desgaste, ya no podía imponer presión, se desorganizó.
El gol de Wilmar, a la salida de un corner, ya entrando en el último cuarto de hora, respondió al rumbo que había tomado el juego durante la segunda parte. Hubo un rechazo de ellos para el medio y a Wilmar le llegó la pelota con mucho espacio, sacó el disparo y la trayectoria se modificó en Braña pero de todos modos, el remate iba bien apretado, por abajo, es probable que Andújar no llegara aun sin el desvío.
Así como el primer tiempo lo habíamos sufrido, en el segundo Estudiantes no llegó práticamente nunca. En los minutos finales les concedimos algunas pelotas paradas que podrían haberse evitado pero ya teníamos control de situación. Cierto es que, en ataque, la deuda se mantuvo, nosotros tampoco llegamos salvo esa de Nahitan, ya estábamos 1-0, entró al área por izquierda, metió un oportuno recorte hacia adentro y sacó el derechazo pero se desvió y terminó en corner.
Todo el año primeros, estuvimos. Más que meritorio. Nos repusimos de las caídas con Racing y Central. También debe apuntarse que el nivel que teníamos antes de perder el invicto todavía no se recuperó. Ni con Arsenal ni con Estudiantes terminó de aparecer el juego. Nos conocen y saben cómo complicarnos. Nos las habíamos arreglado bien cuando se rompió Gago pero para el Pipa no tenemos reemplazo, menos aún si además nos falta Bou.
Se vienen las vacaciones y nos vamos tranquilos. Veremos cómo se mueve Angelici en la feria de los pases, hay que engordar el plantel. Carlitos uno cree que va a volver, a la corta o a la larga. Ya está Wanchope, que a mí me convence menos que a mucha gente. El 2018 promete emociones fuertes. Hay que defender la punta en la Superliga y hay que ir de una buena vez en búsqueda de la séptima Libertadores. Además, se nos sumó una cita de honor, la Supercopa con los que te jedi, noventa minutos y nada más, sin retorno, como aquella vez, en el 76, cuando el Chapa Suñé lo durmió a Fillol.



EL BOLETÍN: ROSSI 7, PERUZZI 4, GOLTZ 5, MAGALLÁN 5, FABRA 6, PABLO 6, WILMAR 7, NAHITAN 5, KICHAN 6, VADALÁ 3, CARDONA 5 (FI), VERGINI 4, ESPINOZA NC, EVANGELISTA NC.

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