lunes, 19 de febrero de 2018

GANAMOS PERO ES POQUITO


Otra vez lo mismo. Ganar jugando mal puede tener su encanto, uno dice “si así ganamos igual, cuando pasemos a jugar mejor no te para nadie”. Pero si se repite, hay que preocuparse. Y como contra Temperley, Boca volvió a jugar muy mal contra Banfield, aunque haya ganado. Y fue contra un rival improvisado, una reserva, un conjunto del que ni se conocen los nombres.
   De entrada ya ganábamos. Jugada simple y efectiva, muy bien ejecutada. Nández, Jara de primera, el pique demoledor de Kichan por derecha, el centro, también de primera y la aparición de Carlitos para anticipar, ganar de arriba y mandarla a guardar. Como para suponer que ya estaba recorrida buena parte del camino y jugar tranquilos. No daba para imaginar que el partido iba a complicarse tanto.
   Con el 1-0 adentro, empezamos por relajarnos, hacerla correr. Rápidamente se pasó a una actitud de perdonavidas, como si se sobrara el partido. Y lo que se consiguió fue agrandar al rival. La apostura de dominadores de desvaneció, empezamos a perder pelotas y ya nunca íbamos a recuperar seguridad.
   Guillermo había metido mano en el equipo, seña de haber tomado nota de que no podía repetirse lo de Temperley. Dispuso el debut de Bebelo Reynoso, el regreso al 4-3-3 con Carlitos de nueve. La idea, claramente, era ganar calidad de tenencia, que la pelota corriera limpia. En apariencia, se resignaba contención para privilegiar la circulación. No funcionó.
   Bebelo intentó jugar sencillo pero no tuvo peso en el armado. Quedó muy solo Wilmar para la recuperación, su puntualidad y regularidad iban a ser de lo más rescatable. Nahitan se desordenó. Kichan se insinuó siempre como lo más peligroso pero debió tener mayor participación. Carlitos se movió mucho, entrando y saliendo pero una vez más, no marcó la diferencia que esperamos que él marque, por ser quien es. Y a Cardona, más allá de algún insuficiente destello de su excelente técnica, ni se lo vio. Y esto es algo que se repite.
   En todo el primer tiempo no volvimos a llegar. Los pibes de Banfield tuvieron una media vuelta de Fontana en el medio del área, menos mal que el remate le salió apenas desviado. Apenas desviado salió también un cabezazo, poco después. Sufríamos sobre todo por el lado de Fabra con las subidas de Gómez porque al ser Bebelo el interno izquierdo, sabemos que al cordobés le falta oficio para el retroceso y Frank quedaba expuesto.
   En el segundo tiempo volvimos a tener mucho la pelota. El primer cambio que hizo Guillermo, Buffarini por Bebelo pasando Nández a la izquierda, fue para hacer más duro el medio juego. Pero no llegamos. Hubo una que casi la meten entre ellos solos (terminó en corner), señal de que si apretábamos podíamos tener posibilidades. Después, la de Nahitan en el travesaño, otra buena aparición de Kichan. Demasiado poco. Nunca pudimos asegurar el resultado y en los últimos minutos lo único que queríamos era que terminara de una vez.
   Seguimos sumando de a tres. En lo numérico, la campaña es casi impecable. Seguimos sumando muchos partidos con el arco propio en cero. Pero la sensación que dejaron las dos últimas presentaciones fue de disconformidad. No podemos sentirnos seguros con este nivel. Y se vienen compromisos muy importantes. La Copa, la Libertadores, está ya a la vuelta de la esquina y no perdona pasos en falso. Y la otra Copa, la Súper contra los que te jedi, es una cita de honor en la que habrá que estar a la altura porque es de esos partidos que dejan marca, para bien o para mal.
   EL BOLETÍN: ROSSI 5, JARA 6, GOLTZ 5, MAGALLÁN 5, FABRA 4, NÁNDEZ 4, BARRIOS 6, REYNOSO 4, PAVÓN 6, TEVEZ 6, CARDONA 4 (FI), BUFFARINI 5, ESPINOZA NC.         

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