lunes, 27 de junio de 2011

BARBAS EN REMOJO

OK. Belleza. Polvazo. Inolvidable. Alguien erróneamente podría decir que, hasta hace poco, ni se atrevía a soñarlo pero no, mentira, si los bosteros somos, por sobre todo, soñadores.
No es todo, claro que no. Será un goce indescriptible verlos en la temporada próxima tratando de sacarse de encima a Defensa y Justicia, Brown de Puerto Madryn, Desamparados, Merlo, Almirante Brown con el Loco Giunta, Patronato, ¡Boca Unidos!...
Hay imágenes imperecederas que reviven el goce. Como el penalazo que no les dio Pezzotta en el primer tiempo (“a los chicos siempre los perjudican”, escribió el gran Tony Serpa en Olé). El gol de Belgrano, la perfecta y lucida combinación entre Juan Manuel Díaz y Ferrero que le dejó la pelota servida a Farré. El penalcito que Pavone le entregó a Olave…
El “silencio atroz” del que alguna vez habló Ahumada. Porque durante gran parte del segundo tiempo, al menos por TV, se escuchaba nada más que a los de Belgrano. Y el quilombo posterior, ver al desencajado que tiraba un matafuegos, a las mocosas pintarrajeadas de rojo y blanco llorando y que las lágrimas les corrían la pintura. Lástima que Josué Ayala no dejó subir a Defensores de Belgrano, hubiera sido lindo verlos en el clásico de barrio. Punto y aparte.
“Cuando las barbas de tu vecino veas en seco rasurar pon las tuyas a remojar”, reza un antiquísimo refrán castellano.
Guarda, desde aquí y desde muchos otros foros ya se ha venido adviriendo de mucho tiempo a esta parte, hoy estaríamos arrancando la temporada 2011/12 con sólo ocho equipos por debajo en la tabla de promedios: Racing, San Lorenzo, Olimpo, Tigre, Gimnasia o San Martín de San Juan, Rafaela, Unión y Belgrano. Con el agravante de que los ascendidos pueden zafar vertiginosamente con unos pocos resultados favorables.
Empero, lo que más asusta no es ese dato estadístico, sino la comprobación de que la dirigencia sigue navegando al garete, no despierta, no da señales de reaccionar, no aprende de los errores, tropieza dos y mil veces con la misma piedra.
Ojalá los hechos descalifiquen (una vez más) a este gil pero la llegada del Flaco Schiavi repite lo sucedido con el Pato Abbondanzieri en 2009. Repatriamos glorias que están para el partido de homenaje, ni en pedo para la alta competencia. Ameal, Beraldi y Crespi, ¿habrán visto algunos de los partidos de Newell’s en los últimos tiempos?
Se dice que al Flaco se lo trae porque “es un líder positivo”, “para encauzar el vestuario, ¿viste?”. ¡Lo mismo que se decía del Pato en 2009! Y después, cada vez que había un tiro libre cerca del área teníamos que encomendarnos a todos los santos. Si la pelota pasaba la barrera ya cerrábamos los ojos. El Pato partió al exilio en 2010 (cuando por fin los dirigentes se dieron cuenta y autorizaron al Chueco Alves a sacarlo), al poco tiempo en Porto Alegre lo sentaron en el banco y enseguida se retiró.
No es la única señal negativa, por desgracia. Tenemos un técnico que llegó al club y al toque se puso a confrontar con un ídolo y el mejor jugador que tiene, que sale del vestuario de la cancha de Gimnasia apenas perdida la última posibilidad de clasificarse a la Copa Sudamericana y (sin ponerse colorado) rescata que “hace diez partidos que no perdemos” (¡!)… Que se expone a aparecer en el video de homenaje a Palermo sin darse cuenta de lo que le va a pasar, que lo van a rechiflar hasta los perros…
Así como a los muchos hijos de puta que nos roban a los pobres para servir a los ricos, desde hace mucho, el clásico humor popular los denomina “Hood Robin”, a Falcioni bien podríamos llamarlo “Bianchi Carlos”. ¡Funciona exactamente al revés del número 1! Recordar aquella magistral jugada de Carlos una vez que, en la semana previa a un partido con Vélez, hizo declaraciones que calculadamente iban a molestar a los fortineros. Después fue a Liniers y, conocedor como nadie de los laberintos del Amalfitani, entró a la cancha por abajo, sin que nadie lo viera, se sentó en el banco y ni una sola vez, en todo el partido, salió de ahí. No dejó ni el más mínimo resquicio para que lo putearan. Los dejó con las ganas. Armó todo a propósito. ¡Y lo que se debe haber divertido interiormente!¡Troesma!
Vamos a ver cómo encaja Hilario Navarro, si finalmente se hace, pero llama la atención que Independiente lo largue tan fácil. Franco Sosa es una apuesta interesante. En los dos casos de apunta a reforzar puestos que necesitan ser reforzados. Pero no circula ningún nombre que se advierta como un marcado salto de calidad. Ni mucho menos que ofrezca garantías de rendimiento.
Macri salió hoy a la palestra y, en triple campaña electoral (por las porteñas, por las nacionales y por las de Boca), disparó que lo que les pasó a los que te jedi “le puede pasar a cualquiera que haga las cosas mal durante tres años”. Da bronca (y miedo), pero tiene razón, qué le vamos a hacer...

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