lunes, 23 de septiembre de 2013

Y, SI NO LA METEMOS...

   Se preveía partido muy chivo y lo fue pero se debió haber ganado. El asunto es que no se ganó. Bianchi rescató que se tuvieron las oportunidades, que se controló el juego más que el rival y en cancha de ellos, que se mantuvo el cero en arco propio y está bien pero se fueron dos puntos. En cuanto a lo que Bianchi llama “realismo”, que es ni más ni menos que el poder de concreción, la deuda no sólo persiste sino que parece acentuarse.
   Gigliotti tuvo cuatro y no entró ninguna. La que sacó Barissone en la línea, después de una buena jugada del Burro por derecha, la perdió porque no le pegó con la suficiente firmeza. La segunda del primer tiempo fue muy forzada y atajó Migliore. La de la media hora del segundo tiempo había sido una maniobra perfecta, con Sánchez Miño de la izquierda al medio, toquecito impecable de Gago abriéndola a la derecha, buena descarga de Méndez al corazón del área por abajo y Gigliotti a la carrera, tenía para elegir dónde ponerla pero la mandó afuera. Poco después, jugada que armó Erbes con Méndez por la derecha, a Gigliotti le quedó incómoda, otra vez afuera por el mismo lugar.
   Queda claro que no fue un partido feliz de Gigliotti. Se sostiene el concepto de que muestra más presencia, más vigor que Blandi. Pero vamos a necesitar que el centro delantero del equipo tenga mejor proporción de conversiones sobre todas las que se le presentan. No se puede perdonar tanto.
   Gran partido de Ribair. Él le dio seguridad al fondo. Y eso que Argentinos, sobre todo en el primer tiempo, buscó con insistencia con Barrera a espaldas del Pichi pero allí estuvo el uruguayo siempre. A su lado, correcto el Chiqui Pérez. Una difícil, comprometida decisión de Bianchi porque se está hablando mucho (demasiado) de la postergación de Caruzzo sin que el rendimiento del jugador a lo largo de sus tres años en Boca lo justifique ni lo explique. Así son estas cosas, que no nos tomen desprevenidos las operaciones de este tipo.
   Boca trató, inalterablemente, de ser cuidadoso con la pelota. En el primer tramo del primer tiempo costó porque Argentinos superpobló la mitad de la cancha, no se metió como podía suponerse sino que por el contrario, quiso presionar bien arriba y con agresividad. A Gago empezaron rodeándolo bien. En la medida en que Fernando fue encontrando lugares donde recibir y descargar, se mejoró. Méndez, muy trabajador en la recuperación, no tuvo continuidad en función de armado y ataque pero si unas cuantas buenas participaciones y algunos interesantes encuentros con Erbes. Migliore le sacó una bárbara en el primer tiempo y después, en el segundo, tuvo otra y no la definió bien. Va agarrando confianza, Méndez. Más flojo lo de Sánchez Miño. En la que le sacó Migliore no le pegó del todo bien y después hubo otra clarita, cruzada por Pichi desde la derecha, en que el Gordo nunca terminó de acomodarse frente al arco y lo taparon, es cierto que le quedó un poco arriba pero él es capaz de resolver más rápido.
   El momento más complicado fue el arranque del segundo tiempo. Cambiaron el esquema, lo pasaron a Gómez a la izquierda y por la derecha, bien abierto, apareció Nagüel. Tuvieron ese cabezazo de Vittor que atrapó muy bien Agustín, la única difícil que tuvo y casi enseguida, una pelota que cruzó Nagüel y a la que por muy poco no llegó Triverio. Después volvió a mandar Boca. Tendríamos que haber ganado. Pero no ganamos.
   Todo un tema lo de Pichi Erbes, que parece que está desgarrado. El candidato natural que queda para cubrir la baja es Alan Aguirre, un pibe con condiciones que tendría que haber crecido más pero arrastra algunos problemas de conducta. Si no es Alan, Carlos ya tendrá que entrar a hacer algún experimento. Lo bueno es que con Quilmes, una semana antes de los que te jedi, casi seguro vuelve Román. Hay quien dice que podría no cuajar con Gago. ¡Ja! ¿Riquelme y Gago van a tener problemas para jugar juntos al fútbol? Lo dicho, ojo con las operaciones.  

         

2 comentarios:

  1. Lo del Pichi Erbes es para fetearse la ingle.

    ResponderEliminar
  2. ¡No se puede creer! ¡Uno de ellos se tira de cabeza contra la gamba del nuestro y se desgarra el nuestro!

    ResponderEliminar