¡Qué
diferente! Las dos hinchadas, los sectores populares repletos, las
plateas pobladas. Ya hay muy pocas oportunidades de ver algo así. No
sólo porque desde hace tres años que, salvo excepciones, no se
habilita a los visitantes sino porque, además, la humana estupidez
ya había llevado, desde mucho antes, a que cuando Boca era visitante
le dieran no más de tres mil entradas. Si esto fue una prueba
piloto, espero que hayan tomado nota en cuanto a que los resultados
son por demás satisfactorios. El fútbol necesita de este colorido.
Y por otra parte, como los organizadores (ajenos al fútbol) actuaron
con irreprochable criterio empresarial, en una platea lateral le
dieron la mitad a cada uno (San Lorenzo cubrió su parte en un
cuarenta por ciento más o menos) y la otra platea lateral se la
dieron toda a Boca. Así tiene que ser, viejo. ¿Alguna vez se
recuperará la madurez perdida? Porque hasta los años sesenta y
hasta setenta, cuando Boca era visitante, en algunas canchas solían
darle hasta más de la mitad de las instalaciones. Después nos
invadió la imbecilidad y poco a poco se fue echando a la gente de
las canchas. Esto de anoche en La Plata debe ser tomado como un
regreso a las fuentes, que se aprenda. Que se aprehenda.
Ganamos
bien. En buena parte del segundo tiempo corrió bien la bola. Cuando
se juntaron los buenos pies de Carlitos, Bentancur, Pablo Pérez y
Zuqui. Y cuando entró Pavón, se ganó verticalidad, profundidad.
Alentadores, sobre todo, esos últimos 45 minutos. Habrá que ver si
engrana Benedetto, que se movió mucho, que usa bien el cuerpo pero
por ahora no tiene el peso específico que necesitamos en el área.
A
Guillermo le encanta el doble 5 Pablo-Bentancur. Y sí, nos da salida
prolijita. Habrá que ver qué pasa cuando nos veamos obligados a
jugar por mucho tiempo en retroceso. Durante parte del primer tiempo
nos apretaron y ahí pareció faltar consistencia para la
recuperación rápida. Tanto Pablo como Benta son jugadores más para
jugar a partir de la tenencia de la bocha. Seguimos careciendo de un
5 guerrero, comedor de garrones. Eso, a la larga o a la corta, se
siente.
Por
otra parte, habrá que ver cuál es el futuro de Bentancur y de
Pablo. Guillermo, por ahora, los cuenta. Si es verdad lo de los 15
palos euro con que los diarios de Italia insisten sobre Bentancur,
bueno, yo me ofrezco para acompañarlo hasta Ezeiza y llevarle el
equipaje. A Benta o a cualquier otro, por esa gita ni hay que
pensarlo. A Pablo lo quiere Independiente, Guillermo le dijo que se
quede pero los dirigentes parecen encaminados a venderlo. No me
gusta, esto de venderle un jugador que nos hace falta a otro club
argentino.
Me
gustó Vergini. San Lorenzo no apretó mucho pero se lo notó con
prestancia, bien paradito, haciendo lo justo. A su lado, el Chaco
Insaurralde cumplió aunque me sigue disgustando que muchas veces
tire la pelota a la mierda sin que haga falta, en lugar de mirar la
cancha y entregársela a un compañero.
Otro
que anduvo bien fue Peruzzi, que compuso una buena sociedad con
Zuqui. Pero otra vez sopa, se fue unos minutos antes del final
lesionado. Una lástima, Gino.
Tranquilo
Sara en el arco. No es fácil si situación. Quedó como número 1,
por ahora, medio de casualidad (lo mal que manejaron Angelici y sus
secuaces el tema Orion-Marchesín espanta). Viene este promocionado
chico Werner y Sara sabe que no está seguro, que rinde examen con
cada pelota, que a la primera de cambio vuela. Con esa mochila, se lo
vio bien, respondiendo cada vez que debió.
Lindo
cómo los madrugamos en el primer gol. El lateral rapidito por Gino,
con ellos medio dormidos, la devolución certera de Carlitos, Gino
hasta el fondo y el centro atrás, la llegada de Pachi por el opuesto
para definir. No anduvo mal, Pachi. Por momentos se enredó pero
estuvo activo, participativo. Claro que cuando le dejó el lugar a
Pavón fue otra cosa, porque Cristian es más directo. Dicho en modo
más simple, Cristian es delantero y Pachi es volante, así que si se
los pone en el mismo lugar de la cancha, nunca podría ser lo mismo.
Podríamos
haber definido antes porque el segundo tiempo fue todo nuestro. Sólo
nos complicaron con una sucesión de corners, en uno de los cuales
nos cabeceó Díaz y se fue cerca. Por otra parte, Baliño lo tendría
que haber echado a Coloccini (el turrito al que le diéramos de comer
y se nos escapara por la ventana con el famoso tema de la “patria
potestad”). Pero valió la pena esperar para ver el definitivo
golazo de Pablo. Desde los pupitres donde estaba éste que escribe,
una delicia ver cómo la bola iba abriéndose en su recorrido,
alejándose de la mano de Torrico. Lo digo de nuevo: Pablo tendría
que quedarse.
Bueno,
además del ya apuntado y majestuoso marco que prestaron las dos
hinchadas (más la nuestra, of course), la verdad es que, sea como
fuere, tenía ganas de ver a Boca. Porque en los partidos de
entrenamiento en La Bombonera, Guillermo cierra, la puta madre. Vamos
a ver cómo sigue esto, parece que el domingo jugamos por la Copa
Argentina pero, a seis días vista, todavía no está definido. Ahora
parece que el campeonato empieza el 26. Nos vino bien el cambiazo de
último momento, mejor debutar con Belgrano adentro que con Lanús
afuera, para qué negarlo. Boca, mi buen amigo, esta campaña
volveremo'a estar contigo.
EL
BOLETÍN: SARA 6, PERUZZI 7, VERGINI 6, INSAURRALDE 5, FABRA 5, PABLO
PÉREZ 8, BENTANCUR 7, ZUQUI 6, CARLITOS 7, PACHI 6, BENEDETTO 5
(FI), SILVA 5, PAVÓN 7, BOU NC, JARA NC.
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