lunes, 15 de agosto de 2016

UN CLÁSICO COMO LOS DE ANTES

¡Qué diferente! Las dos hinchadas, los sectores populares repletos, las plateas pobladas. Ya hay muy pocas oportunidades de ver algo así. No sólo porque desde hace tres años que, salvo excepciones, no se habilita a los visitantes sino porque, además, la humana estupidez ya había llevado, desde mucho antes, a que cuando Boca era visitante le dieran no más de tres mil entradas. Si esto fue una prueba piloto, espero que hayan tomado nota en cuanto a que los resultados son por demás satisfactorios. El fútbol necesita de este colorido. Y por otra parte, como los organizadores (ajenos al fútbol) actuaron con irreprochable criterio empresarial, en una platea lateral le dieron la mitad a cada uno (San Lorenzo cubrió su parte en un cuarenta por ciento más o menos) y la otra platea lateral se la dieron toda a Boca. Así tiene que ser, viejo. ¿Alguna vez se recuperará la madurez perdida? Porque hasta los años sesenta y hasta setenta, cuando Boca era visitante, en algunas canchas solían darle hasta más de la mitad de las instalaciones. Después nos invadió la imbecilidad y poco a poco se fue echando a la gente de las canchas. Esto de anoche en La Plata debe ser tomado como un regreso a las fuentes, que se aprenda. Que se aprehenda.
Ganamos bien. En buena parte del segundo tiempo corrió bien la bola. Cuando se juntaron los buenos pies de Carlitos, Bentancur, Pablo Pérez y Zuqui. Y cuando entró Pavón, se ganó verticalidad, profundidad. Alentadores, sobre todo, esos últimos 45 minutos. Habrá que ver si engrana Benedetto, que se movió mucho, que usa bien el cuerpo pero por ahora no tiene el peso específico que necesitamos en el área.
A Guillermo le encanta el doble 5 Pablo-Bentancur. Y sí, nos da salida prolijita. Habrá que ver qué pasa cuando nos veamos obligados a jugar por mucho tiempo en retroceso. Durante parte del primer tiempo nos apretaron y ahí pareció faltar consistencia para la recuperación rápida. Tanto Pablo como Benta son jugadores más para jugar a partir de la tenencia de la bocha. Seguimos careciendo de un 5 guerrero, comedor de garrones. Eso, a la larga o a la corta, se siente.
Por otra parte, habrá que ver cuál es el futuro de Bentancur y de Pablo. Guillermo, por ahora, los cuenta. Si es verdad lo de los 15 palos euro con que los diarios de Italia insisten sobre Bentancur, bueno, yo me ofrezco para acompañarlo hasta Ezeiza y llevarle el equipaje. A Benta o a cualquier otro, por esa gita ni hay que pensarlo. A Pablo lo quiere Independiente, Guillermo le dijo que se quede pero los dirigentes parecen encaminados a venderlo. No me gusta, esto de venderle un jugador que nos hace falta a otro club argentino.
Me gustó Vergini. San Lorenzo no apretó mucho pero se lo notó con prestancia, bien paradito, haciendo lo justo. A su lado, el Chaco Insaurralde cumplió aunque me sigue disgustando que muchas veces tire la pelota a la mierda sin que haga falta, en lugar de mirar la cancha y entregársela a un compañero.
Otro que anduvo bien fue Peruzzi, que compuso una buena sociedad con Zuqui. Pero otra vez sopa, se fue unos minutos antes del final lesionado. Una lástima, Gino.
Tranquilo Sara en el arco. No es fácil si situación. Quedó como número 1, por ahora, medio de casualidad (lo mal que manejaron Angelici y sus secuaces el tema Orion-Marchesín espanta). Viene este promocionado chico Werner y Sara sabe que no está seguro, que rinde examen con cada pelota, que a la primera de cambio vuela. Con esa mochila, se lo vio bien, respondiendo cada vez que debió.
Lindo cómo los madrugamos en el primer gol. El lateral rapidito por Gino, con ellos medio dormidos, la devolución certera de Carlitos, Gino hasta el fondo y el centro atrás, la llegada de Pachi por el opuesto para definir. No anduvo mal, Pachi. Por momentos se enredó pero estuvo activo, participativo. Claro que cuando le dejó el lugar a Pavón fue otra cosa, porque Cristian es más directo. Dicho en modo más simple, Cristian es delantero y Pachi es volante, así que si se los pone en el mismo lugar de la cancha, nunca podría ser lo mismo.
Podríamos haber definido antes porque el segundo tiempo fue todo nuestro. Sólo nos complicaron con una sucesión de corners, en uno de los cuales nos cabeceó Díaz y se fue cerca. Por otra parte, Baliño lo tendría que haber echado a Coloccini (el turrito al que le diéramos de comer y se nos escapara por la ventana con el famoso tema de la “patria potestad”). Pero valió la pena esperar para ver el definitivo golazo de Pablo. Desde los pupitres donde estaba éste que escribe, una delicia ver cómo la bola iba abriéndose en su recorrido, alejándose de la mano de Torrico. Lo digo de nuevo: Pablo tendría que quedarse.
Bueno, además del ya apuntado y majestuoso marco que prestaron las dos hinchadas (más la nuestra, of course), la verdad es que, sea como fuere, tenía ganas de ver a Boca. Porque en los partidos de entrenamiento en La Bombonera, Guillermo cierra, la puta madre. Vamos a ver cómo sigue esto, parece que el domingo jugamos por la Copa Argentina pero, a seis días vista, todavía no está definido. Ahora parece que el campeonato empieza el 26. Nos vino bien el cambiazo de último momento, mejor debutar con Belgrano adentro que con Lanús afuera, para qué negarlo. Boca, mi buen amigo, esta campaña volveremo'a estar contigo.



EL BOLETÍN: SARA 6, PERUZZI 7, VERGINI 6, INSAURRALDE 5, FABRA 5, PABLO PÉREZ 8, BENTANCUR 7, ZUQUI 6, CARLITOS 7, PACHI 6, BENEDETTO 5 (FI), SILVA 5, PAVÓN 7, BOU NC, JARA NC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario