Otro
Boca, claro, más vale. Sin Fernando ni Edwin, la conducción iba a
tener que quedar toda para Pablo. “Iba”, porque al cabo, el
factor más determinante para la resolución del partido fue que el
Pipa retrocedió, se hizo armador. Y además, no perdió presencia en
el área, apareció allí cuando tenía que aparecer.
Patronato
recurrió a la receta a la que vienen recurriendo todos los rivales
en los últimos tiempos, a compensar su inferioridad técnica con
presión y fricción en el medio. Como Vélez, como Guillermo Brown,
como Central, nos metió en un partido de los que no nos gustan ni
nos convienen. Y a nosotros nos faltaban dos elementos clave para la
elaboración.
Primer
tiempo forcejeado, bien Pablo pero sin que alcanzara para que la
pelota corriera limpia. Por otra parte, el piso parecía estar muy
duro y complicaba. Wilmar, bien parado, como siempre, pero también
bien rodeado por los rivales como para que no se sumara a la
circulación, como para que el primer pase no fuera de él.
Ausentes
Gago y Cardona, Guillermo eligió a Nández y Espinoza. Otra cosa,
evidentemente. No hay crítica posible para la conducción porque
jugadores parecidos a los que faltaban, no hay. Nahitan es ida y
vuelta, actitud, a veces más vértigo del aconsejable. De él no van
a surgir las concepciones más claras. Espinoza es otro Pavón, puede
darnos uno contra uno pero no armar. Al faltarnos creación, el juego
se equilibró y hasta por momentos, en el primer tiempo, Patronato
pareció más cómodo.
Nos
llegaron poco porque, a diferencia del campeonato anterior, la
función defensiva aguanta, el triángulo entre los centrales y el 5
resiste, la contención es consistente. Esta vez faltó Paolo, entró
Vergini y en algo se resintió el andamiaje, no tanto por
responsabilidad personal de Vergini sino porque con los demás, con
Paolo, ya están muy acietados los movimientos colectivos. Pero la
estructura, en general, se sostuvo. Sigue muy regular y confiable
Magallán.
Hubo
una en que nos tomaron desarmados, esa que terminó con Guzman
picándola ante la salida de Rossi, Agustín lo apuró bien y la
definición fue imprecisa. Después, ellos tuvieron un remate de
Balboa desde afuera para otra buena respuesta de Agustín y una
aparición de Vera con disparo desviado, llegó muy forzado, nos la
habían cambiado rápido de izquierda a derecha.
Muy
poco de Boca en ataque durante todo el primer tiempo. Dos remates
desde afuera, uno de Kichan, desviado y otro del Pipa que sacó bien
el arquero. Colectivamente, lo mejor fue un encuentro
Espinoza-Pavón-Benedetto, el Pipa pudo haberle pegado pero jugó
para atrás y rechazaron.
Se
está poniendo mucho énfasis en que debió haber sido expulsado
Nández. La verdad es que, si Tello lo ehcaba, no había nada para
decir. Pero no es una acción que no permita diferentes
interpretaciones. Es verdad que Nahitan termina metiendo la suela muy
arriba, pisando al rival. El atenuante es que no tuvo intencion de
hacerlo, no pudo retener el pie y en eso debe haberse apoyado Tello
para ponerle nada más que amarilla.
El
segundo tiempo se abrió enseguida y ahí se terminó el partido,
iban nada más que cuatro minutos. Gran pelota del Pipa, dando
muestras de lo que se apuntó más arriba, su salida para buscar
espacio y contacto, su sagacidad para trabajar de asistidor. El pique
de Kichan, demoledor y la definición, después de que lo
dessetabilizaran, metiendo la zurda desde el suelo para dejarlos en
bolas al arquero y los otros dos, magistral.
Todo
el segundo tiempo fue de amplio control por parte de Boca. Los tres
puntos ya estaban en la bolsa. No es que hayan sobrado las
oportunidades pero mandábamos sin contratiempos, ellos ya habían
echado el resto y lo sabían.
Gran
segundo tiempo de Fabra, cuando se soltó, cuando se le abrió ese
callejón para jugar el juego que mejor juega y que más le gusta. El
segundo gol fue, en la mayor proporción, suyo, por la determinación
para pasar, tocar e ir a buscar la precisa devolución de Junior, que
había entrado por Espinoza. Y el centro paralelo de Frank para que
Benedetto, esta vez sí, se metiera en su hábitat natural y
facturase con el toque inapelable.
Dentro
de dos semanas, cuando vuelva la Superliga después de estas boludas
elecciones que se vienen, vamos a tener a Edwin y a Paolo, seguirá
faltándonos por mucho tiempo Fernando. Es muy importante,
fundamental que por ahora, ganamos cuando jugamos muy bien, ganamos
cuando jugamos bien y también ganamos cuando jugamos más o menos,
como en Paraná. Vamos ampliando ventajas, puntaje ideal en seis
fechas. Dicen que es la primera vez pero porque cuentan nada más que
desde 1931, en 1919 y 1924 también ganamos seis sobre seis. Los
demás no apuntan muy firmes y vamos sacando ventajas, los que te
jedi están muy ocupados con tres frentes, ayer se les cayó un
partido imposible. Estamos bien.
Dos
apuntes más. Linda idea la de salir todos con la camiseta y el
brazalete de Fernando, una caricia al alma del capitán. Muy colorido
el recibimiento para Patronato pero nadie se dio cuenta de que la
cancha iba a quedar a la miseria, veinte minutos de demora, esto no
es primer mundo, es de cuarta.
EL
BOLETÍN: ROSSI 6, JARA 5, VERGINI 5, MAGALLÁN 6, FABRA 7, NÁNDEZ
5, WILMAR 6, PABLO 7, KICHAN 6, PIPA 8, ESPINOZA 5 (FI), JUNIOR 5,
PERUZZI NC, BOU NC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario