domingo, 23 de septiembre de 2018

EL EQUIPO NO RESPONDE


Podríamos  empezar con un par de detalles que fueron determinantes. Hubo mano extendida de Ponzio en esa pelota que levantó Tevez, era penal. Hubo después infracción de Casco contra Pavón en el área, era otro penal.
   Podríamos empezar, si no, con otro tipo de detalles. El arquero de ellos sacó dos pelotas difíciles (la de Benedetto cuando estábamos 0-0 y el cabezazo de Mas ya en el tiempo agregado), estuvo además el cabezazo de Izquierdoz en el travesaño. El arquero nuestro no sacó ninguna difícil, le metieron dos goles en los que no tuvo responsabilidad directa.
   Si se repasan todos esos detalles, se concluye que el resultado podría haber sido otro pero eso desvía el foco: la realidad es que River superó a Boca tácticamente, mostró mejor actitud y contó con los mejores protagonistas.
   Pratto había dicho que tenían más carácter y así pareció. Alonso había dicho que Gallardo es mejor estratego que Guillermo y el partido pareciera darle razón. Perdimos jugando mal, el nivel del equipo nunca llena y tampoco hay reservas de temperamento, hay algo que no funciona.
  Empezó jugándose más en campo nuestro que en el rival porque los volantes de ellos estaban mejor parados. Debe haber sido el peor partido de Barrios desde que llegó a Boca, Nández no era ni interno ni extremo, Almendra era el que mejor la llevaba pero River tenía estructura y Boca se perdía en el desorden, no había respaldos entre los jugadores.
   El primer gol, a los 14 minutos, fue una definición perfecta de Martínez, impecable volea cruzada de zurda pero Boca hizo todo para que se llegara a ese final: Pavon perdió una pelota que quiso defender de espaldas (no es lo suyo), Palacios la metió en el área, el rechazo de Izquierdoz no tuvo la firmeza que se necesitaba y lo que hizo Mas, que trabado por un rival cruzó la pelota de un costado al otro del área propia, no puede entenderse.
   Vino muy bien que pronto se lesionara Martínez porque hasta ahí, amagaba con hacerse el dueño indiscutido del clásico y resultaba incontenible para Jara o el que se le cruzase. En desventaja, Boca se obnubiló. No tuvo conducción, porque Tevez jugó un partido absolutamente intrascendente. Benedetto jugó al trote, se aisló solo, casi ni participó y Pavón perdió más de lo que ganó.
   De las dos veces que desbordó Kichan en el primer tiempo, por izquierda, en la primera la cruzó hacia el otro lado y Jara remató mal (encima se lesionó). En la segunda sacó un centro corto y Tevez se llevó la pelota por delante.     
   Cuando Jara le dejó su lugar a Cardona, Nández fue a jugar de lateral, Pavón pasó a la derecha y el colombiano se recostó en la izquierda. Tendría que haber sido expulsado muy pronto, Edwin, por el codazo contra Enzo Pérez pero lo perdonaron.  
   El mejor momentito de Boca fue el arranque del segundo tiempo. Apretó, Cardona se movió como queriendo hacerse el eje, Nández pasó con vigor ya que no con claridad. Fue en ese segmento que se produjeron las jugadas de los penales que pudieron haber sido.
   Lo último que hizo Benedetto fue esa tijera que se le fue muy lejos, tras una bola que Pavón le cruzó de derecha a izquierda. Allí terminó de desaparecer. Le está costando mucho retomar el buen nivel, al Pipa, el equipo lo siente y encima no tenemos a quién poner en lugar suyo.
   Ya Boca venía perdiendo la presión del inicio del segundo tiempo cuando, a los 23, llegó el segundo gol de ellos. Les dimos muchas libertades para que Quintero la metiera en el área, Borré la abriera y Scocco metiera el sablazo que metió.  
  El cambio de Zárate por Tevez no trajo mejoría porque Mauro estuvo tan intrascendente como Carlitos y encima se peleó en la cancha con Cardona. Edwin también se desdibujó aunque siguió siendo el que más buscaba, para peor no manejó bien las pelotas paradas salvo la que terminó con el cabezazo de Izquierdoz.
   Con el segundo gol se terminó todo. Entró Villa por Benedetto bastante tarde, el colombiano metió algunas corridas en sus pocos minutos, forzó tiros de esquina, metió el centro para ese cabezazo de Mas. Cuando se produjeron el cabezazo en el travesaño de Izquierdoz y el de Mas que salvó Armani, el partido ya estaba definido.
   Volvimos a fallar en un clásico. Volvimos a perder un partido de los que no hay que perder. Volvimos a jugar rematadamente mal. Para peor, la conformidad de Guillermo en la conferencia posterior desconcierta. Así no estamos para ganar la Copa ni para ganar nada.

   EL BOLETÍN: ROSSI 4, JARA 4, IZQUIERDOZ 5, MAGALLÁN 5, MAS 3, NÁNDEZ 4, BARRIOS 3, ALMENDRA 5, TEVEZ 4, PAVÓN 4, BENEDETTO 3 (FI), CARDONA 4, ZÁRATE 4, VILLA 5.
       

No hay comentarios:

Publicar un comentario