viernes, 7 de septiembre de 2018

NOS PERDONARON Y APROVECHAMOS


Durante una hora no encontramos el partido, estuvimos para perderlo, nos sostuvo el arquero, Esteban Andrada, con una actuación estupenda. En la última media hora San Martín sintió el ritmo que había impuesto, el ingreso de Carlitos Tevez sacudió el desarrollo, Edwin Cardona tuvo la compañía que antes le había faltado y entonces lo resolvimos, para seguir adelante en la Copa Argentina.
   Tenemos jerarquía individual que en algún momento puede aparecer pero sigue faltándonos consistencia de equipo, confiabilidad táctica, autoridad para imponer condiciones, regularidad aun dentro de un mismo partido.
   Las ausencias volvieron a dejar en claro que Wilmar Barrios es insustituible. Guillermo empezó devolviendo a Fernando Gago a su posición original de único volante central, hacia la mitad del primer tiempo tuvo que cambiar y mandar a Pablo Pérez de cinco pero el movimiento tampoco dio frutos: perdíamos el medio porque ellos corrían más, nos superaban en dinámica, presionaban y ganaban.
   En realidad, llama la atención sobre todo cómo se armó el banco, prácticamente sin volantes. Buffarini no nos ha rendido desde que llegó pero su presencia entre los suplentes hubiese dado la posibilidad de mover al medio a Jara, una buena alternativa aunque Leo, últimamente, esté lejos de su mejor momento.  
   El 0-0 del primer tiempo fue un muy buen negocio. San Martín tuvo tres llegadas clarísimas. Tres las sacó Andrada: mano a mano con Espíndola (12 minutos), remate de Arregui desde fuera del área (33) y tiro libre de Bieler (42).
   En la primera de esas jugadas, una pelota larga nos tomó muy mal parados y Espíndola se le fue muy fácil a Jara. La de Arregui nació de una muy mala salida de Pablo Pérez, al que le robaron la bola en zona de sumo riesgo.
   Además, tuvieron la volea de Bieler en el palo izquierdo de Andrada (16), un centro larguísimo de Espíndola desde la izquierda, otra acción en la que Boca defendió muy mal.
   En contrapartida, tuvimos una sola clara en todo el primer tiempo: pelota que defendió esta vez muy bien Pablo Pérez entre cuatro, cesión a Gago, bocha bien puesta por Fernando para Benedetto y notable resolución del Pipa, que con muy poco espacio terminó picándola, alcanzó a rozarla el arquero y fue rebote en el travesaño (29).
   Que en 45 minutos se llegue una sola vez es significativo. El Pipa todavía no está pleno y es lógico, tiene que agarrar ritmo pero por otra parte, inventó una muy buena definición en la única que tuvo, porque no le llegaba juego. Edwin, por la izquierda, era el único que podía llegar a desnivelar mano a mano. A Gago, salvo ese buen pase referido, le costó de 5 y de interno. A Zárate lo pusieron detrás de Benedetto y no engranó, se perdió, no pesaba uno contra uno, ni armaba ni llegaba.
   Ausente Kichan Pavón, estuvimos rengos porque por la derecha no aparecía nadie. Jara no pasó al ataque nunca y al pibe Almendra, atareado tratando de equilibrar en el medio, una vez sola se lo vio por ahí, ganó una pelota que parecía perdida, metió un caño delicioso y forzó una infracción.
   Los primeros minutos del segundo tiempo fueron más de lo mismo. Mandaban ellos, de entrada contaron con un remate de Giménez bien controlado por Andrada y después, con un disparo cruzado y desviado de Rodríguez (3), jugada en la que falló dos veces Olaza: primero perdió en una salida y después no pudo rechazar, le sirvió la bocha al rival en plena área nuestra.
   Cuando los tucumanos sintieron el esfuerzo, cuando fue apagándose Arregui, señor del medio juego hasta ahí, empezamos a ganar tenencia, se acomodó Pablo Pérez. Cuando Tevez reemplazó a Zárate, antes del cuarto de hora, ganamos vitalidad porque Carlitos entró con todas las ganas, destacó su presencia desde la primera intervención y tuvo, en comparación con Mauro, más movilidad y más contacto con el balón.
   Sobre la mitad de la etapa, un buen encuentro entre Almendra, Carlitos y Pablo, remate que controló Arias (22), fue demostración de mejoría. A la media hora llegamos al gol: Cardona recibió de Carlitos y sacó el remate desde fuera del área, se levantó en Purita, eso complicó al arquero cuya respuesta, de todos modos, no fue la mejor.
   Desde ahí, lo controlamos cómodos. San Martín ya había echado el resto. Nos asustamos con la patada accidental pero muy violenta que Arregui (expulsado) le dio a Goltz debajo de un ojo, Paolo pudo terminar el juego y es una tranquilidad.
   Lo cerramos con el segundo gol (44), otra pelota bien puesta por Carlitos para Espinoza, que había entrado para abrir la cancha en el último tramo, penal claro de Cahais, Cardona se lo dejó a Wanchope, reemplazante de Benedetto y la ejecución fue inapelable, fuerte y sin dubitaciones.
   Nos faltaron hombres clave y cuando nos pase eso no podemos dejar de sentirlo. Si con Cruzeiro, por ejemplo, se diera que durante más de medio partido quedamos a merced del rival, seguramente lo pagaríamos caro, no nos van a perdonar como nos perdonó San Martín. Se rescatan el resultado, la clasificación, la consolidación de Andrada y la buena media hora final de Carlitos, sobre todo.

   EL BOLETÍN: ANDRADA 8, JARA 4, GOLTZ 6, MAGALLÁN 5, OLAZA 4, PÉREZ 5, GAGO 4, ALMENDRA 5, ZÁRATE 4, CARDONA 7, BENEDETTO 5 (FI), TEVEZ 7, ESPINOZA 5, ÁBILA 6.        
     

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