miércoles, 13 de julio de 2011

NO APRENDE

Los directores técnicos son, casi siempre, ex jugadores. Es decir, jugadores viejos. ¿Qué prefieren, por lo general, en sus equipos? ¡Sí! Jugadores viejos.
Falcioni, desafortunadamente, no es excepción a la regla. Ni mosqueó sino todo lo contrario, se entusiasmó cuando Beraldi y Crespi le presentaron su antiguo anhelo de repatriar al Flaco Schiavi que, con todo el respeto y el afecto, en modo alguno está para volver a ser el dos de Boca, a sus 38 años y medio. Es lo que ha venido viéndose en la cancha en los últimos tiempos.
Informaciones procedentes de Curitiba resultan aún más alarmantes. Falcioni va a apostar al 4-3-1-2 pero… ¡El volante por la izquierda sería Erviti! Es decir que lo va a colgar a Colazo, uno de los jugadores más rescatables a lo largo de toda la oscura campaña en el Clausura.
Erviti fue una de las más grandes frustraciones del primer semestre. De ninguna manera merece empezar el Apertura como titular. Además, si bien allá por sus ya lejanos comienzos en San Lorenzo era un volante por izquierda de muy buen recorrido, después dejó por mucho tiempo esa función. En Banfield, en el Banfield campeón de Falcioni, era doble cinco. Y como si esto fuera poco, en Boca, las veces que jugó por la izquierda, fue un notorio fracaso.
Colazo tiene las características ideales para recorrer el costado izquierdo. Disciplina táctica, oficio para la contención (sí, oficio, más oficio que Erviti a pesar de su juventud). Y por otra parte, tiene buena técnica para desdoblarse cuando se pasa a la función ofensiva y encima, es buen definidor, le pega bien, aparece en el área rival con oportunismo. Y por sobre todo, se ganó el lugar jugando, en la cancha, sobreponiéndose en lo individual al contrapeso de un equipo que no andaba.
La decisión de privilegiar hoy a Erviti por sobre Colazo, si se confirman las informaciones que llegan desde Brasil, no tiene ningún asidero lógico. Sólo puede ser interpretada como un capricho o bien como un severo caso de terquedad: Falcioni, hace seis meses, imploró que le trajeran a Erviti y debe estar costándole asimilar que su jugador fetiche le haya fallado.
No es todo. La incorporación de Cvitanich es muy interesante y paralelamente, pareciera que en cualquier momento puede concretarse el pase de Mouche a Italia. Perfecto. Pero mientras Mouche esté en Boca, la prioridad tiene que ser de él. Se lo ganó en lo que va del año, fue otro de los mejorcitos en el Clausura. Y no, en las prácticas, Falcioni viene probando preferentemente con Cvitanich y Viatri como delanteros titulares. Otra determinación inaceptable, incomprensible.
Ojalá el entrenador sea el que demuestre tener razón. Ojalá las presentes objeciones queden desautorizadas por los hechos. Sin embargo, los primeros seis meses del presente año al que desautorizaron fue a Falcioni. De modo que no hay razones para creer en él ni para ser optimista, lamentablemente.

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