Dominante, seguro, luminoso, Juan Román Riquelme fue amo y señor del partido que Boca Juniors le ganó en Chile a la Unión Española.
Pocos se hubieran atrevido a augurar que Riquelme iba a volver a remontar hasta el nivel exhibido en Santa Laura, después de los problemas físicos que había venido acumulando en los últimos tiempos.
Riquelme pudo cumplir en el pasado verano su mejor pretemporada de muchos años a esta parte y lleva jugados 16 de los 24 partidos oficiales de Boca en el año, detalles que dan cuenta de que su estado físico es el mejor en mucho tiempo.
Empero, lo más importante es el compromiso con que ha encarado este 2012. La Copa Libertadores, es evidente, constituye para él una motivación especial, lo conecta a pleno, lo potencia. No la jugaba desde 2009 y se ve que la extrañaba, necesitaba reencontrarse con ella, la extrañaba.
Un Riquelme tan cercano a sus mejores momentos no puede menos que marcar diferencias claras no sólo en el fútbol argentino o sudamericano, sino en cualquier competencia de que se trate, en el continente que se quiera.
Es cierto que Unión Española le dio libertades impensadas. Gonzalo Villagra, hombre clave de los chilenos que había sido el que más cerca había estado de Riquelme en La Bombonera, faltó por lesión y su equipo lo sintió. Pero cuando Riquelme está encendido, como en Santa Laura, difícilmente pueda neutralizárselo.
Contó con socios que lo ayudaron, como Pablo Mouche, que sin duda atraviesa por su mejor momento y hubo otros jugadores fundamentales, como el arquero Agustín Orión, con algunas intervenciones de importancia capital pero cuando Riquelme es Riquelme, su protagonismo es excluyente, todo el entorno pasa a segundo plano.
Nadie podría adivinar cómo va a jugar Riquelme en su próximo partido pero lo que sí se sabe es que, si sigue así, va a ser muy difícil bajar a Boca. Aun con las flaquezas defensivas que se le observan (no ha podido disimular la ausencia de Leandro Somoza).
En 2007, la última vez que ganó la Libertadores y sin desmedro de ninguno de sus integrantes, Boca era Riquelme y diez más. Ahora, y sin perder de vista que hace poco le ganó muy bien a Fluminense en Río de Janeiro sin él en la cancha, el escenario está planteado con las mismas condiciones (DYN).
Ehhhh, hacete un post de verdad, vago!!!!! Con el cable de DYN no me vas a arreglar, querido!!
ResponderEliminarEscribir dos veces sobre el mismo tema en un día es demasiado, mi talento no da para tanto.
ResponderEliminarTodo bien.
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