Bueno, Bianchi dijo el viernes que esperaba que empezase a verse algo de lo que él pretende. Vimos veinte minutos que podríamos calificar como interesantes y después, nada. Íbamos ganando y perdimos, algo que es muy difícil de digerir.
Se ve que Erviti juega a otra cosa en relación con el año pasado y fue el mejor. Hizo el gol, esa otra que le pegó muy recto a la carrera y tapó Barovero y después, la del final del primer tiempo, ¿qué decir? Era gol por donde se lo mirara y no fue. ¿La quiso picar? ¿Llegó sin aire? Misterio. Dudó, eso sí.
Otro que mejoró ostensiblemente es Somoza aunque quedó muy condicionado por la temprana amarilla. Pero estuvo mejor parado, no salió a la descubierta y lo más importante, no se equivocó tanto con la pelota, aseguró las entregas.
El que falta es Paredes. Bianchi cree mucho en él, le va a dar respaldo, no se espere que lo tire al incinerador porque eso no es de Carlos. El técnico confía en el jugador, sabe que es pibe, lo va a trabajar, le va a tener paciencia. A Carlos, más allá de que ocasionalmente pueda cambiar, le gusta jugar con enganche y Leíto es el único que tenemos.
En la medida en que el equipo fue cayéndose con el transcurrir del partido, Bianchi fue cambiando uno por uno a todos los volantes. Erbes por Somoza, Ribair por Ledesma, Pol por Erviti, Acosta por Paredes y ningún cambio trajo mejoría. Se había perdido el rumbo y no se lo reencontró.
En ese ratito que jugamos promisoriamente llegó el 1-0 como consecuencia natural de una jugada muy bien trabajada. Gran pase del Burrito Martínez, vestido de asistidor, para la definición de Silva. El Tanque le pegó inconcebiblemente mal pero llegó Erviti para corregir y mandarla adentro. Como quiere Bianchi, eso está muy claro. Erviti llegó más veces al área rival en estos partidos que en todo el año pasado, probablemente.
De Martínez, que tanto nos había ilusionado con Independiente, debe decirse que esta vez queró muy poco por recordar. Es ese pase magistral que terminò en el gol de Erviti y otro pase magistral, sacando rápido el tiro libre y tomando al rival dormido, que debió ser otro gol de Erviti y no fue. Se fue perdiendo hasta desaparecer del partido, el Burrito.
El Tanque aguantó bien la pelota en el primer tiempo pero después, González Pírez se lo comió, le ganó todas. Le tiraron muchos pelotazos frontales, porque Boca no tenía juego, a nadie le surgía otra idea, quedó muy expuesto y perdió.
Parecíamos tener el juego controlado cuando llegó el empate. Una cagada enorme de Pablito Ledesma, se comprometió en un lugar en el que no tiene que comprometerse, se cayó, dejó a todo el equipo mal parado. Después ya nadie pudo acomodarse a la jugada, todos corrieron en desventaja y además, Rojas la hizo muy bien, sorprendió con el pase a Mora cuando se esperaba la definición de él.
Pablo había empezado bastante bien, también, pero se descascaró muy rápido. Recién está volviendo, tiene que agarrar ritmo pero no convence. Hay que ver qué decide finalmente Bianchi en ese lugar porque están Ribair y Pol. No me convence la idea de Pol por la izquierda, aunque muchas veces ha jugado por ahí. Carlos parece que quiere seguir viéndolo por ahí.
El segundo gol, el de Trezeguet, fue off side (los boludos de la TV ni se habían dado cuenta, los tuvo que avivar el Ruso Ramenzoni desde abajo y encima no lo querían creer, tardaron en convencerse hasta que no tuvieron más remedio). La verdad, era finita pero por tele se vio clara de entrada (para el que sabe ver). En fin, no lloremos. Lo que preocupa es que otra vez nos llegaron a cabecear en el corazón del área por un centro rutinario desde la izquierda que normalmente no puede tener una consecuencia tan grave como un gol. Ya había pasado en Mar del Plata y estuvo a punto de pasar también en Mendoza. Tenemos dos centrales y un cinco que son buenos cabeceadores, nos estamos moviendo mal. Falta coordinación. A veces los centrales salen y Sosa se queda habilitando a todos.
El sábado empezamos a jugar por los puntos. Sí, es lo que más importa pero igual, pasar los tres partidos del verano contra los que te jedi con dos palmas y una que ganamos por penales rompe las bolas. La puta que lo parió.
domingo, 3 de febrero de 2013
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Gran crónica. Creo que este equipo tiene potencial,sólo falta que Paredes se acople. Quizá nos jodió mucho el empate, una cagada cuando el partido era nuestro, pero nos falta un golpe de horno más.
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