Con lo que nos cuesta todo, que nos pongan de árbitro a Stevie Wonder y de asistente a José Feliciano es, realmente, mala suerte. Pero la peor noticia del domingo no fue ese gol que insólitamente nos cepillaron sino, claro está, lo de Román. El hombre siempre va a estar entre algodones. Le pegó desde fuera del área con derecha y se desgarró la zurda. Olvidémonos de él para los dos partidos con Corinthians y el de los que te jedi por lo menos, después veremos.
Lo bueno es que nos llegaron muy pero muy poco, como había pasado también con Lanús. Claro que en el medio estuvo la hecatombe de San Juan y lo de Toluca, de modo que no podemos creer que hayamos obtenido regularidad en la función defensiva y por otra parte, durante el primer tiempo volvimos a perder claramente en el medio. Manejaban ellos, no nos engañemos sólo que, afortunadamente, a Belgrano le cuesta mucho definir, no tiene resolución en los últimos metros.
En todo el primer tiempo, después del gol de Blandi, no volvimos a llegar nunca. En el segundo, ya sin Román (que la media hora que estuvo la jugó bien), sí, fabricamos unas cuantas y eso es bueno, pudimos haber ganado pero no estuvimos finos.
Un dato muy positivo fue el muy buen segundo tiempo que hizo el Burrito Martínez. Arrancó por lo general en la izquierda y participó, encaró. Necesitamos que se afirme, que se parezca al que era en Vélez.
Tuvimos, en esos segundos 45, el tiro de Marín al lado de un palo, la que cruzó Martínez en el área chica y casi termina en gol en contra de Lollo (detrás estaba Blandi con la servilleta al cuello), el cabezazo de Erviti que sacó Olave, de inmediato el cabezazo desviado de Burdisso, la de Pol desviada y la última, el cabezazo de Magallán, que tenía todo el arco de frente y le erró. Seis en un solo tiempo, mucho para el Boca de estos días.
La más clara fue la de Pol. Pelota que le puso muy bien el Burro, que encontró extrañamente mal parado a Belgrano y Pol que se fue solo pero eligió mal, lo mejor era cruzarla, quiso meterla entre Olave y el primer palo y se le fue. Otra vez, no anduvo bien, Pol. Corrió mucho pero aportó poco, ni recuperación ni armado. Yagui Bravo mejoró en el segundo tiempo. El Gordo Sánchez Miño, prolijito pero tiene que animarse más. Si no está Román, él tiene que sentirse como uno de los conductores de alternativa.
A Nico Blandi vamos a verlo siempre igual. Aparece poco. Una metió pero Wonder y Feliciano (o Pompei y Uziga) nos caminaron. Igual, después de que el tiro de Román fuera devuelto por el palo, Nico pudo haber roto el arco y se terminaban las discusiones pero la pelota lo sorprendió, se le vino encima y no es que pateó sino que se la llevó por delante. Lo cierto es que Nico es lo mejor que tenemos a mano para jugar de centrodelantero (al Narigón Viatri ya ni en el banco lo quiso Bianchi).
¿Será posible que el fondo haya comenzado a mejorar o en el próximo partido nos toparemos con otra desilusión? Guille Burdisso se lleva muy mal con la bola pero estuvo, esta vez, bastante firme. Magallán, cuando reemplazó a Caruzzo, no desentonó (no como en México). Marín también mejoró mucho y Zárate, sabemos, es una promesa.
Ojo, que además de Román también salieron lesionados Caruzzo y Erviti. La verdad, cuesta aceptar que sean tantas las lesiones musculares. Uno supone que en La Plata con Estudiantes van a jugar suplentes pero son tan pocos los disponibles que algunos van a tener que estar con Estudiantes y también con Corinthians. Peor de lo que nos ha ido en este último par de meses no puede irnos y así y todo, llegamos a los mano a mano de la Copa, que son otra historia. Esperemos que en algún momento se dé vuelta la taba.
lunes, 22 de abril de 2013
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Muy buen partido de Leandro Paredes en la reserva.
ResponderEliminarNo vi la Reserva pero supe que Leo ya había andado bien en San Juan.
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